La Esencia del Dragón

Capítulo 15: "Confrontación"

El ascensor avanzaba con mucha lentitud, en opinión Alexia. Eran cerca de las cinco de la mañana cuando su jefe, Maxuell Sheppard, la llamó para pedirle fuera con la mayor celeridad a su penthouse para discutir un asunto de gran urgencia. La chica no se imaginaba de qué podría tratarse, no obstante, debía ser muy importante para hacerla ir hasta ahí. El aparato se detuvo en el último piso. Era un elevador privado que llegaba directamente al apartamento de su jefe, por tanto, al abrirse las puertas vio una lujosa sala. Sin prestarle atención a la estancia la atravesó hasta llegar a una gran puerta de doble hoja, la cual daba al despacho de Sheppard. Llamó dos veces antes de entrar.

"Adelante" escuchó al otro lado del umbral.

Cómo ya era una costumbre su patrón estaba sentado en su fastuosa silla de cuero mirando a través del ventanal. El americano se giró dándole la cara a su empleada, depositó la copa vacía sobre el escritorio y le pidió tomara asiento. Ella obedeció. No tuvo que preguntar nada pues su expresión desconcertada hablaba por sí sola y Sheppard lo notó.

"Anoche hubo una violación de seguridad clase roja en el laboratorio número cinco"

La pelirroja arqueó la ceja sorprendida.

"¿Quién pudo...?"

"Shiryu" respondió Maxuell.

"Pero ¿qué hacía ahí? ¿cómo encontró ese laboratorio?" seguía cuestionando Alexia atónita.

"La respuesta es muy obvia ¿no te parece?" señaló el jefe de Cherious Medical "El policía que interrogó a Sato trabaja con los dragones y fue él quién se lo dijo"

Esa parecía la respuesta más lógica, después de todo era la única persona que se había acercado lo suficiente a la verdad de su organización como para localizar el laboratorio número cinco, cuna de los mutantes. Lo cual significaba que la autoridad japonesa estaba a punto de descubrir sus operaciones clandestinas, era un riesgo continuar.

"Entonces me llamó para que inicie los preparativos para suspender labores y retirarnos a otro país"

El hombre de cabello blanco le miró con suma frialdad dejándola desconcertada.

"Claro que no" repuso tranquilamente el jefe a su empleada.

"¿¿QUÉ??" exclamó Alexia sorprendida "¡Pero para estos momentos Shiryu ya debe haberle informado al agente de la policía y en cualquier momento éste podría ir con un batallón a arrestarnos a todos!"

"¿Y quién te dijo que Shiryu logró escapar del laboratorio?"

La expresión de sorpresa se acentuó aún más en el rostro de la pelirroja. ¿Qué había dicho su jefe? ¿Acaso habían podido detener a Shiryu? ¿El mismo sujeto que había acabado con varios de los más poderosos mutantes que había creado la compañía? ¿Cómo sucedió eso? Definitivamente había muchas cosas que Sheppard le estaba ocultando.

"¿Pero cómo es que pudieron detenerlo?" preguntó escéptica "¿Los mutantes aún no estaban listos?"

"Eso no importa" dijo Sheppard evadiendo la pregunta.

"¿Y el policía? Él podría..."

"Por eso no te preocupes" atajó Maxuell "He movido mis contactos en los altos mandos de la policía y mantendrán fuera de acción a su sabueso"

"Veo que lo tiene todo controlado" dijo Alexia con cierto enfado "No entiendo para qué me hizo llamar entonces"

"Es muy sencillo" replicó el aludido "Quiero que le envíes un mensaje a ese tal inspector Fujima en donde retamos al resto de los dragones y Sailor Scouts a un duelo contra nuestros mejores mutantes"

¿Había escuchado bien? Ahora estaba convencida de que su jefe perdió completamente el juicio. Pero esta vez no estaba dispuesta a seguir órdenes sin una explicación.

"Pero, señor, ¿por qué insiste tanto de destruir a esos sujetos?" preguntó la joven "Sería más fácil irnos lejos de Japón a continuar con nuestras investigaciones"

"¿Acaso no lo entiendes?" fue esta vez el patrón quien la cuestionó a ella "Si nuestros mutantes logran destruir a los Dragones Legendarios y a las Sailor Scouts significará que son las armas más poderosas del Mundo"

"¿Y si pierden?" se atrevió a preguntar la pelirroja.

Una siniestra sonrisa se dibujó en la faz de Sheppard.

"Entonces ya veremos" replicó simplemente.

La puerta de la oficina de la Unidad de Investigaciones Paranormales se abrió frente al inspector Fujima. Miró con desagrado la pila de papeles que debía ordenar. Desde lo ocurrido en Osaka lo habían obligado a revisar y clasificar un sin fin de archivos con el objeto de determinar si se trataban de crímenes ordinarios o casos propicios para su área. Sin embargo, la mayoría eran expedientes de delitos corrientes y que muy difícilmente podrían pasar por sobrenaturales. Comenzaba a sospechar que alguien estaba dando más trabajo del correspondiente para mantenerlo ocupado.

En ese momento notó un inusual sobre colocado encima de una columna de archivos. No tenía remitente, sólo las palabras «inspector Toshiro Fujima» escritas. Sin demasiada ceremonia rompió el sobre y leyó el papel de adentro. Era un mensaje breve y en cierta forma algo enigmático:

/

Nick: Detective

Password: dracofonte

No tenía idea de qué significaba aquello pero de inmediato hizo espacio en su escritorio, encendió su computadora y se conectó a Internet. Tecleó la dirección escrita en el papel e instantáneamente ingreso a un sitio web donde le pedían un nick y una clave de acceso. Introdujo los datos tal como estaban escritos en el papel y esto lo condujo a otra pantalla donde había un mensaje de texto más amplio.

El mensaje decía lo siguiente:

--

Inspector Toshiro Fujima.

Sabemos que mantiene contacto con los dos grupos de defensores de Tokio conocidos como Sailor Scouts y Dragones Legendarios. El miembro que envió la noche anterior fue neutralizado por nuestras fuerzas de seguridad, aún vive, pero si desea que continué de esta forma deberán venir a las instalaciones del laboratorio número cinco los restantes dragones y Sailor Scouts mañana a la media noche o de otro modo su compañero será ejecutado. Lo mismo ocurrirá si además de los citados aparecen elementos de cualquier cuerpo de policía, así que procure no involucrar a nadie más de los necesarios.

PS. No intente rastrear esta dirección pues será borrada una vez consultada.

--

Fujima miró con aprehensión el mensaje escrito en el monitor. Desde un principio supo que aquella acción tan temeraria no era una buena idea pero dejó que su inquietud lo dominara y por tal razón permitió a Shiryu ir ahí y éste había sido el resultado. Para terminar de empeorar la situación debían conducir al resto de los compañeros del dragón y las scouts a una obvia trampa.

Se recargó en el respaldo de su asiento y encendió un cigarrillo. Tenía poco menos de treinta horas para descubrir la identidad de los otros amigos de Shiryu y de las Sailor Scouts. Lanzó una bocanada de humo y sonrió con amargura.

"¡Diablos! ¿Por qué faltará tanto para mi retiro?" se dijo.

De inmediato cerró la ventana y comenzó a revisar los archivos de su PC en busca de pistas que lo llevaran a averiguar la identidad de los defensores de Tokio. No había tiempo que perder.

Amy subió las escaleras que llevaban al templo Hikawa experimentando una inexplicable sensación de inquietud. Ésta había surgido desde el momento en que su amigo León había faltado a clases y se incrementó cuando le llamaron para reunirse en casa de su amiga Rei. ¿Le habría pasado algo? No lo había visto desde el día anterior. Quizá había averiguando algo con su amigo el policía y la reunión tenía como objeto exponer dicha información. Casi al instante decidió dejar de hacer conjeturas, estaba por saberlo así que no valía la pena angustiarse sin razón.

Penetró en la sala del té donde se encontró con todas sus amigas, además de Darien, Musashi, Minerva y... nadie más. ¿Dónde estaban León y Setsuna? Su sentimiento de inquietud se elevó exponencialmente.

"Bueno, por fin llegaste" dijo Darien "Ahora si podemos comenzar"

"Aún no estamos todos" observó la joven Mizuno "Faltan Setsuna y León"

"Setsuna nos avisó que no asistiría por que tenía otras cosas que en cuanto a León..."

Se produjo un incómodo silencio. Todas sus amigas se miraron unas a otras tratando de decidir cómo explicarle lo sucedido. Ante su indecisión Mercury hizo la pregunta obvia.

"¿Qué sucedió?"

"Anoche detectamos una explosión de energía muy poderosa al mismo tiempo que la presencia del nuestro amigo desaparecía" replicó Musashi.

Pasaron unos segundos para que Amy asimilara completamente las palabras de su amigo.

"Quieres decir que León está..."

"Es muy pronto para pensar eso" intervino Musashi para tranquilizarla "Tal vez sólo se encuentra inconsciente y por eso nos resulta imposible detectar su Ki" explicó "Lo importante ahora es la presencia poseedora de esa energía tan extraordinaria"

"Sí, era una energía abrumadora pero fue tan repentina que no pude ubicarla con exactitud" dijo Rei "Y me parece que ninguno de ustedes le fue mejor ¿o me equivoco?"

Todos los presentes adquirieron un semblante serio. No sólo estaba el hecho de que un poderoso enemigo había aparecido sino que además no tenían ni idea de dónde encontrarlo. La situación se volvía cada vez más crítica. Y para colmo habían perdido, aparentemente, a uno de sus aliados.

"Tal vez hay una forma de averiguarlo" dijo repentinamente Amy captando la atención de todos.

"¿Qué quieres decir?" preguntó Mina.

La chica genio tragó saliva antes de hablar.

"Bueno, es algo que no les habíamos dicho León ni yo" replicó para sorpresa de sus compañeras "Verán, León tiene un 'contacto' dentro de la policía a quién le pidió que investigara lo relacionado con ese científico llamado Usui Kaiba" hizo una pausa "Y ayer él fue a visitarlo luego de la práctica"

"¿Y por qué se guardaron el secreto?" preguntó Haruka molesta.

Amy se mordió el labio. Ella había querido desde el primer momento decirles a sus amigas aquel detalle pero León se había mostrado inflexible al respecto alegando que no era adecuado puesto que no tenía la certeza de que efectivamente el policía resultara útil. Ahora se daba cuenta, al notar las expresiones de sorprendida decepción y enfado en el rostro de sus amigas, que había sido una mala idea.

"León consideró que no era oportuno decirles pues esto podría poner en peligro nuestras identidades secretas" contestó Amy sin mucha convicción "Aún a mi no me dio muchos detalles"

"¡Ese estúpido y su ególatra actitud son lo que verdaderamente nos pone en peligro!" dijo indignada Mars.

"Tranquilízate, Rei" pidió Luna "El actuar de esa forma en nada ayuda las cosas"

"Ella tiene razón" intervino a su vez Musashi "Creo que si León actuó de forma negligente o no ya no es importante, sino lo que pudo averiguar" observó "Si se enfrentó con dificultades anoche quiere decir que su amigo policía averiguó algo"

"O qué fue víctima de una emboscada" apuntó Michiru en forma sombría.

Todos miraron a la Outer scout que pronunció aquellas palabras. Nadie había dicho nada pero lo cierto es que aquella posibilidad cruzó por la mente de todos los presentes, incluida la misma Amy.

"León dijo que confiaba en él..." aseguró Mizuno.

"Pues nuestro amigo latino no ha dado muestras de mucha sagacidad" dijo Rei en forma irónica.

Amy le lanzó una mirada de disgusto y antes de que pudiera replicarle cualquier cosa intervino Darien.

"Eso no importa, lo cierto es que esa persona es la única que sabe dónde está León y por consiguiente nuestro enemigo así que lo mejor será contactarlo" propuso el soberano de la Tierra. Dirigió la mirada hacia la joven de pelo azul "¿Sabes quién es ese policía?"

Amy asintió.

"Creo que su nombre es Fujima" recordó la chica "Inspector Fujima"

"¡Pues no hay tiempo que perder entonces!" apremió Lita "Vayamos con ese sujeto y hagámosle confesar dónde se encuentra ese inútil de León"

"Yo iré" dijo Amy con firmeza.

"Todos iremos" dijo Musashi a su vez "Si ese hombre le tendió una trampa a nuestro amigo es mejor andarnos con cuidado, puedes ir tú a hablar con él pero nosotros te vigilaremos" propuso.

"Es una buena idea" convino Artemis "De esa manera no correrás riesgo"

Todos mostraron conformidad con el plan de Hayabusa y algo de alegría porque por fin se estaban acercando a ese misterioso enemigo que había estado aterrorizando a Tokio desde hacía meses.

Una fina silueta avanza solitaria en medio de la oscuridad. El báculo de Sailor Pluto emitía un pequeño resplandor que iluminaba los pasos de la guardiana. Otrora, aquel paraje había sido el centro y origen de la corriente del tiempo, en el que podían observarse el Pasado, el Presente y el Futuro. Ahora sólo era un sitio oscuro incapaz de permitir la vista de cualquier cosa. Setsuna sabía que la causa era una alteración en la corriente temporal, en un principio pensó que si aquel lugar se había vestido de sombras era porque el tiempo había desaparecido pero después de la breve charla con Ruikal se preguntó si podría ser cierto lo aquel le había dicho, la corriente era inestable y era imposible que se detuviera, aún con el orbe, por ello comenzó a pensar que si lo intentaba tal vez podría traer un poco de orden al caos en el que seguramente se había convertido y que la volvía tan nebulosa. Era arriesgado pero valía la pena intentarlo. Sujetó su báculo con ambas manos y lo elevó sobre su cabeza. El símbolo de de Plutón apareció en su frente al mismo tiempo que un aura de color morado envolvió su cuerpo.

"¡Padre Cronos, permíteme ver un poco a través de tus ojos quién es el que te aleja de tu fiel sierva!" exclamó.

Tras aquellas palabras el báculo comenzó a emitir varios relámpagos purpúreos que describieron una trayectoria errática hasta concentrarse en un punto. Las tinieblas se desgarraron en el sitio tocado por las descargas abriendo una especie de ventana luminosa amorfa que tenía un medio metro de ancho. Mostraba una imagen ondulante, como la superficie de un estanque agitada por el viento, en la que era posible apreciar a una persona. La scout estaba agotada pero satisfecha con su pequeño triunfo. Avanzó con toda prisa hacia la ventana pues sabía que no estaría allí mucho tiempo.

"Así que ese hombre es el responsable de todo" murmuró la joven de cabello verde.

"¡Magnífico! Estoy realmente sorprendida Sailor Pluto, no imaginé que fueras capaz de penetrar en mi pequeña 'cortina de humo'" dijo una voz femenina en algún punto de las sombras.

"¿Quién eres?" exigió saber la guerrera de Plutón "¿Acaso eres la responsable de oscurecer la corriente del tiempo?"

"En efecto, y también la encargada de que nadie más pueda tener acceso a ella"

Setsuna comprendió la amenaza velada tras aquella frase. Sujetó con fuerza su báculo y se puso en guardia. Sin embargo antes de que pudiera reaccionar un rayo de luz blanca surgió imprevistamente y la golpeó en la espalda, dejándola inconsciente. La figura caminó hacia el cuerpo caído de la guerrera y la contempló unos instantes. Después de eso extendió la mano hacia ella y disparó un nuevo rayo que desintegró completamente el cuerpo. Después dirigió su mano hacia la ventana que había abierto la sailor hacia la corriente del tiempo y esta se esfumó al instante sumiendo en las tinieblas más absolutas aquel lugar.

La colilla rodó fuera del cenicero al no encontrar espacio entre la pila que lo colmaba. El inspector Fujima revisaba afanosamente todos los archivos que tenía sobre las Sailor Scouts en busca de alguna pista que le ayudara a descubrir su identidad. Llevaba así desde que recibió el misterioso mensaje. No le gustaba mucho la idea de seguirles el juego a los de Cherious Medical pues hasta un ciego podría ver que se trataba de una trampa. No obstante, sabía muy bien que él solo jamás podría rescatar a Shiryu. Le gustase o no, necesitaba de las Sailor Scouts y los Dragones Legendarios.

En eso escuchó unos golpes en la puerta. Le indicó a la persona que pasara. Un policía uniformado ingresó para comunicarle que había alguien en la estación preguntando por él. Intrigado ordenó al oficial que la hiciera pasar a su oficina. Al cabo de un par de minutos una joven de cabello azul corto y con uniforme de colegiala ingresó a la habitación. El inspector la observó detenidamente y notó como la chica lucía algo nerviosa, tensa. Había recelo en sus ojos, pero... ¿por qué? Esa sensación la había visto cuando interrogaba a algún testigo o a un sospechoso, la gente siempre desconfiaba de la policía cuando se veía obligada a cooperar con ésta, sin embargo ella había ido a buscarlo por su propia voluntad, no había ninguna razón para que se comportara de aquella forma.

A menos que...

"Buenas tardes, señorita, soy el inspector Toshiro Fujima" se presentó "¿Y usted es...?"

"Amy Mizuno"

"¿En qué puedo ayudarla, señorita Mizuno?" preguntó Fujima cortésmente.

"Pues..." dudó "Estoy buscando a un... amigo" dijo titubeante.

Ahora todo tenía sentido. El policía extrajo su cajetilla sacó el último cigarrillo, lo encendió, le dio una chupada y lanzó una bocanada de humo. Después dirigió su penetrante mirada a la joven.

"Vaya, no esperaba que una Sailor Scout viniera hasta mi oficina" comentó tranquilamente el agente "Pero me alegro pues eso me ahorró el trabajo de buscarlas"

La chica de cabello azul se levantó de un salto. En su rostro podría leerse una expresión de alarma que luego se transformó en una desconfianza absoluta. Fujima permaneció imperturbable ante su reacción. Hizo un tiro en la oscuridad y había acertado.

"¿Cómo supo que soy una Sailor Scout?" preguntó Amy con aspereza.

"Tú misma me lo dijiste al momento mismo de entrar en este lugar" informó el aludido "Eras la desconfianza personificada y en realidad no tenías razón para ello puesto que yo no te llamé sino que fuiste tú la que acudió aquí" nuevamente se llevó el cigarrillo a la boca, aspiró y exhaló antes de continuar: "Tengo una sociedad con Shiryu, Dragón del Mar y además sé que él también trabaja con las Sailors, además sé que probablemente nadie lo ha visto desde que vino a visitarme ayer en la tarde. Así que si de pronto se aparece una chica que reúne las características físicas de una Sailor Scout preguntando por un "amigo" y desconfiando de lo que yo pueda decirle... o hacerle, ¿a cuál conclusión crees que puedo llegar?"

Fujima observó como por su rostro cruzaban una cadena de emociones. Primero se mostró sorprendida por el razonamiento del policía, después pareció avergonzada (probablemente por no darse cuenta ella misma) y finalmente regresó a su actitud desconfiada. Todo en unos cuantos segundos.

"¿Qué le sucedió a Shiryu?"

"Anoche irrumpió en unas instalaciones dónde se fabrica armamento biológico ilegal y fue capturado por el personal de seguridad"

"¿Pero cómo...?"

"Si vuelves a tomar asiento te lo contaré todo" dijo Fujima rápidamente para calmar el torrente de preguntas que amenazaban con salir de la boca de la chica.

Amy obedeció y tomó asiento. Durante cerca de una hora el policía comenzó a referirle todos los detalles de su investigación que lo habían llevado a Osaka y de sus andanzas en dicha ciudad así como la información que obtuvo en dicha visita. Después le habló de la entrevista que tuvo con León y de la propuesta de asaltar el laboratorio número cinco en busca de pruebas contra Cherious Medical, para finalmente concluir con la misteriosa nota que recibió horas antes.

"Entonces me está diciendo que esa compañía nos ha desafiado" preguntó Amy incrédula.

"Sí, eso precisamente"

La sailor lo miró con recelo.

"¿Qué seguridad tengo de que todo lo que me ha contado es cierto y de que no se trata de una trampa?"

"Ninguna" replicó el policía "Pero no tienes muchas opciones, aunque puedes apostar lo que sea a que el supuesto desafío es, a todas luces, una trapa"

La joven permaneció en silencio en medio del dilema shakespiriano de creer o no creer en las palabras del inspector. Fujima esperó pacientemente su respuesta.

"Muy bien" dijo finalmente Amy "Sólo dígame dónde se encuentra la isla y nosotras nos encargaremos de todo"

"De ninguna manera" replicó el inspector ante la sorpresa de la sailor "Esta vez no pienso quedarme aquí a esperar a ver si logran algo" lanzó la colilla al cenicero y agregó "Las veré a ti y a tus amigas en la zona de muelles mañana a las once de la noche y ahí les diré dónde se encuentra el laboratorio"

"Pero..."

"Escucha, tal vez yo no sea un tipo con poderes especiales como ustedes pero sí soy un agente de la policía y como tal mi deber es mantener la seguridad de los ciudadanos de Tokio" señaló "Y esos sujetos de Cherious Medical se han convertido en una amenaza a esa seguridad"

Amy estaba impresionada por la repentina elocuencia de Fujima. Ahora entendía porque León confiaba en él.

"De acuerdo" dijo con una sonrisa de confianza "Nos veremos mañana a las once de la noche"

Acto seguido hizo una leve reverencia con la cabeza y se marchó del lugar.

"Ahora viene la parte difícil" murmuró el inspector.

"¿Y bien? ¿Qué opinan de todo esto?" preguntó Amy a sus compañeros que le rodeaban en medio del salón de reuniones del templo Hikawa.

Todos guardaron silencio sin saber que decir. Habían escuchado la conversación gracias a un enlace mental que Minerva había hecho entre todos usando sus poderes psíquicos, y por lo tanto estaban perfectamente enterados de la situación. Sabían del reto y de que evidentemente era una emboscada por parte de su enemigo. Fue Serena quién se atrevió a romper el silencio.

"Yo creo que ese hombre dice la verdad, me pareció sincero en todo lo que dijo"

"Eso es porque eres una confiada" objetó Rei "Yo creo que no podemos confiar en él; que casualidad que León esté ahora en manos de nuestros enemigos y él sano y salvo en su oficina ¿no?"

"Él dice la verdad" afirmó Minerva.

"¿Cómo puedes estar tan segura?" objetó testarudamente Sailor Mars para luego agregar con ironía: "¿Acaso puedes leer la mente?"

La inglesa esbozó una breve sonrisa que dejó desconcertada a la sacerdotisa. Era un detalle que había olvidado mencionar a sus compañeras.

"Escucha, Rei, no podemos estarnos preocupando ahorita por si es o no una trampa sino en que nuestro amigo está en peligro y nosotras debemos rescatarlo" señaló Serena.

"Pero..."

"Todos tenemos miedo, Rei, pero no es momento de acobardarnos ahora" dijo Minerva.

La sailor del fuego le dirigió una mirada furibunda a la Dragona de la Tierra, pero está la encaró sin dejarse amedrentar. Había algo en la mirada de Minerva que siempre había inquietado a Rei. Era como si aquellos ojos esmeraldas pudiesen mirar más allá del exterior y llegar a lo más profundo de su alma, ¿acaso realmente podría leer la mente? No lo sabía pero ciertamente tenía miedo. Ella había sentido aquel poder que había derrotado a Shiryu y sabía que era enorme, tanto como el de Sailor Galaxia, por lo menos, y eso era lo que la aterraba. Los recuerdos de ella y sus amigas cayendo como moscas ante aquella fuerza... no quería que se repitiera la experiencia.

Minerva percibía el miedo en la sailor. No podía culparla dada su experiencia anterior; percibía los recuerdos de su compañera como si fueran propios y entendió que si tenía miedo no era de perder su propia vida, sino más bien, de perder la de sus amigas, ¿ella tendría la capacidad de albergar tan nobles pensamientos? No estaba muy segura.

Darien decidió intervenir para prevenir una posible disputa entre compañeras: "Escuchen, chicas, es cierto que no tenemos muchas opciones y, aunque personalmente no creo que ese policía nos esté mintiendo, propongo que lo mantengamos vigilado de aquí hasta la hora convenida para asegurarnos de que no nos esté tendiendo una emboscada ¿qué opinan?"

Todo mundo se mostró de acuerdo con aquella medida. Sailor Uranus y Sailor Neptune se ofrecieron como voluntarias para realizar la tarea de espionaje. Una vez en aquel convenio el grupo de héroes y heroínas se retiró a sus respectivas casas a esperar la hora señalada para la confrontación final.

Un telón grisáceo cubría el cielo nocturno, ocultando la luna y produciendo una oscuridad espesa e intimidante. Además de esto una ligera llovizna caía sobre los suelos opacos y desgastados de la zona de muelles de Tokio. Los faros de alógeno y las lámparas de los diferentes edificios de la zona e vez de iluminar el lugar contribuían a darle una apariencia aún más tétrica debido a las caprichosas sobras que producían con su luz. A pesar del ambiente un tanto siniestro lo único que incomodaba al inspector Fujima era que debido a la ligera lluvia no podía encender un cigarrillo. Iba vestido con su traje habitual pero sobre éste llevaba puesta una gabardina blanca al estilo de Humphrey Bogart para protegerse de la precipitación fluvial. Mascullaba una maldición contra el clima cuando una joven vestida con un revelador traje de marinero le salió al paso. Se trataba de Sailor Mercury.

"Muy bien ya estamos aquí, ahora me dirá dónde tienen a León" exigió Amy con impaciencia olvidándose del protocolo.

"En cuanto estén tus amigos, no me gusta repetir las cosas" replicó el policía impasible "Incluyendo al par de chicas que mandaron para seguirme"

La sailor levantó las cejas en señal de sorpresa.

"¿Cómo supo que...?" se interrumpió un sintiéndose un tanto avergonzada. Igual que un niño al ser sorprendido en una travesura.

El agente simplemente sonrió.

"El ser observador es una cualidad muy útil en mi trabajo y la he desarrollado durante años" señaló.

Aún así la joven de cabello azul estaba impresionada. Hizo un significativo ademán y al instante comenzaron a surgir de entre las sombras nocturnas los protectores de Tokio. Fujima pudo observar a otras siete Sailor Scouts además de la pareja de Dragones Legendarios y a Tuxedo Mask. Sin duda iban con toda la caballería para rescatar a León. En breves y precisas palabras el policía les explicó la ubicación de la isla y todos los datos del laboratorio con los que contaba.

"Cerca de aquí hay anclado un pequeño yate que la policía de narcóticos confiscó a unos contrabandistas hace un año" explicó el inspector "Podemos tomarlo 'prestado' para ir a ese lugar, eso claro si alguno de ustedes sabe como conducirlo"

"No se preocupe yo me hago cargo" se ofreció Sailor Uranus.

"Bien, entonces no perdamos más tiempo que ya casi es media noche"

El grupo se dirigió al sitio señalado por Fujima y tal como había dicho encontraron un yate. Sin muchos problemas Haruka logró encender la nave a pesar de no contar con la llave de encendido, aunque se sintió un poco incómoda al realizar dicho acto en presencia de un agente de la ley, pese a la mirada complacida de éste. Cinco minutos más tarde el navío surcaba velozmente los mares en dirección al laboratorio número cinco.

. . .

Sailor Mars contemplaba el mar agitado por un leve viento. Desde que había puesto un pie en la embarcación su corazón comenzó a latir con inusitada velocidad como resultado de la gran inquietud que sentía. No dejaba de preguntarse cuántos volverían de esta nueva batalla. Fue en eso que sintió una mano sobre su hombro, provocándole un sobresalto. Miró a un lado y descubrió que se trataba de Minerva. Traía puesta su armadura de dragona pero se había quitado su corona y su máscara.

"¡Minerva! ¿Qué haces sin tu máscara?" cuestionó la guerrera de Marte "No te das cuenta que ese policía podría verte y descubrir tu verdadera identidad?"

La inglesa le miró impasible. Se acomodó a un lado de la sacerdotisa y al igual que ella contempló el mar. Su expresión era seria, tanto que Rei pensó que nunca la había visto sonreír desde que la conocía.

"No debes preocuparte por el inspector Fujima, el no nos traicionará" replicó Shoryuki "Incluso es posible que ya sepa nuestra verdadera identidad; es lo suficientemente listo para eso"

Tras decir aquellas palabras dirigió otra de sus profundas miradas a la sailor, haciendo sentir a ésta nuevamente incómoda.

"Rei, tú eres diferente al resto de tus amigas" dijo de pronto la dragona terrestre rompiendo el silencio "Tienes habilidades psíquicas que te hacen percibir cosas que el resto no pueden y supongo que es eso lo que te preocupa ¿no es cierto?" inquirió "El poder que sentiste la otra noche y que fue capaz de derrotar a Shiryu"

"Ya había sentido un poder similar hace más de un año" dijo "Todas, a excepción de Sailor Moon y las Sailor Star Lights fuimos vencidas por esa fuerza"

"¿Te refieres a Sailor Galaxia?" preguntó Minerva aunque era más una afirmación.

Mars sólo asintió. Los recuerdos todavía la acosaban al igual que el miedo a repetirse la misma situación.

"Escucha, yo tal vez no tenga la experiencia en batalla de ustedes, ni su habilidad ni la fuerza de León o el poder de Musashi pero puedo notar el temor que sientes por tus amigas y te aseguro que con todo y mis limitaciones me encargaré de que todas ustedes vuelvan con vida de esta misión"

Rei le miró entre sorprendida y conmovida por las palabras de su compañera de armas. Desde que la conoció siempre le dio la impresión de ser una persona dura y fría, pero al oírla ahora no estaba segura qué pensar.

"¿Por qué dices eso?"

Minerva reflexionó unos momentos antes de responder.

"Quizá sea porque yo no tengo a nadie a quién brindarle ese aprecio que percibo en ustedes y la verdad no me gustaría que ninguna sufriera por perder a un ser querido" respondió. Después bajó la mirada y sonrió con tristeza "La soledad es algo triste"

"Pero tú no estás sola, tienes a tus padres, a tu hermana y León y Musashi"

"Te equivocas" contradijo la dragona "Mis padres jamás se han ocupado de mi, en realidad no les importo ni ellos a mi; mi hermana pues... quizá la estime un poco pero tampoco puedo decir que seamos amigas" se interrumpió, tragó algo de saliva y continuó "En cuanto a León y Musashi... ellos me agradan pero apenas y los conozco"

La sailor scout no supo que decir. No conocía mucho a Minerva pero de pronto se estaba dando cuenta que era una persona muy solitaria, seguramente lo había sido toda su vida. La joven Ravencroft comenzó a alejarse.

Se detuvo y miró a Mars por encima del hombro.

"Discúlpame, Rei, vine aquí para darte ánimos y soy yo la que termina desanimada" comentó con amargura "Creo que hasta en eso León es mejor que yo"

Comenzó a caminar de nuevo.

"¡Espera!" la detuvo la sacerdotisa "Sabes, te agradezco que hayas venido a tratar de animarme" una leve sonrisa se trazó en sus labios "La verdad siempre he sido un poco aprehensiva y me tomo las cosas demasiado en serio así que no me hagas demasiado caso"

La guerrera de Marte se acercó a la dragona y le tendió la mano.

"Si te sientes sola siempre puedes contar conmigo" aseguró la joven de cabello negro.

Minerva sonrió por el gesto y le estrechó la mano con la suya. Ahora menos que nunca permitiría que alguna de aquellas chicas muriera.

Alexia miraba como desfilaban el contingente de empleados para abordar el último submarino que los sacaría de la isla. Luego de organizar el encuentro entre los mutantes de nivel Alfa, los más poderosos, contra los Dragones Legendarios y las Sailor Scouts, Sheppard ordenó que todo el personal fuera evacuado del laboratorio para evitar que alguno saliera dañado. Ésta, naturalmente, era una razón falsa en opinión de la pelirroja. Ella sabía perfectamente que a su jefe le importaba un comino si alguno de sus empleados sufría daño o incluso si moría, por lo que no dejaba de preguntarse cuál era la verdadera razón.

"¡Hey, nena, despierta!" clamó una voz a su espalda.

La chica se volvió sólo para observar la figura del capitán Stevenson quien la contemplaba un tanto impaciente. Como jefe de seguridad era el encargado de la operación de evacuación del complejo y parecía estar ansioso por marcharse, ¿acaso tendría miedo de lo que estaba por suceder? Alexia no creía que alguien como el ex soldado pudiese sentir miedo, al menos no de una batalla.

"¿Qué diablos estás esperando?" cuestionó Stevenson con impaciencia "Ya deberías estar dentro de la nave"

"Lo siento pero yo me quedaré" replicó la chica con firmeza.

"¿Estás loca? Sheppard nos quiere fuera porque sabe que este lugar se caerá a pedazos luego de que sus fenómenos de probeta luchen contra los tipos con armadura y las chicas en minifalda"

"Lo sé" convino "Pero de todas formas... hay muchas cosas que el señor Sheppard nos oculta y sospecho que si me quedo las averiguaré"

El capitán Stevenson le miró de hito en hito. Parecía preocupado y eso extrañó bastante a la pelirroja, puesto que no esperaba que sintiera preocupación alguna por nadie a excepción de él mismo. Finalmente, después de mirarla con fijeza durante un buen rato, el mercenario encogió los hombros y se dio por vencido.

"Cómo quieras, no pienso esperarte" dijo simplemente para después darse la media vuelta listo para marcharse. Antes de irse agregó: "Sólo recuerda lo que le pasó a Pandora por curiosa"

Y tras aquellas palabras se alejó trotando rumbo al submarino dejando a Alexia sumida en un mar de pensamientos.

12:00 AM. Hora de la cita...

Luego de desembarcar sin contratiempo alguno el heterogéneo grupo caminaba con gran cautela por entre los edificios del complejo de investigación. Se trataban de una serie de edificios de grandes dimensiones, cuadrados y pintados de color gris pálido. Eran funcionales más que estéticos. Lo que más inquietaba a los héroes era que la zona estuviera tan desolada. No había rastro de ningún ser vivo por los alrededores. Y ni siquiera los súper sentidos de Ryu, Shoryuki y Sailor Mars pudieron percibir algo.

"Este lugar parece un pueblo fantasma" observó Sailor Moon un poco cohibida.

"Lo más probable es que hayan desalojado el lugar para evitar que gente inocente salga herida" conjeturó Amy.

El resto del grupo se mostró de acuerdo con aquella observación.

En eso Ryu se detuvo en seco. Había percibido algo. Antes de que ninguno de sus acompañantes pudiera reaccionar desenvainó la espada y desvió una rapidísima ráfaga de energía que había llegado del cielo. Todos levantaron la vista y observaron sorprendidos a una figura suspendida en lo alto. Tenía cuerpo humanoide, aunque con cabeza de águila lo mismo que las dos grandes alas que surgían de su espalda y le permitían mantenerse en el aire. Llevaba puesto una especie de armadura de cuero y en su mano derecha sostenía lo que al parecer era un florín de estilo español.

"¡Un mutante!" exclamó Sailor Venus.

"Y no es el único" indicó Shoryuki.

A ambos costados de el grupo de héroes habían aparecido otro par de monstruos colocados a diez metros de distancia. Uno, ubicado a la derecha, era muy corpulento y su apariencia era el de una morsa humana, sus grandes colmillos brillaban bajo la luz artificial de los faros de alógeno que iluminaban la zona; a la izquierda se erigía otro ser cuya aspecto se asemejaba a la de los hombres lobo que aparecen en las películas, de pelaje gris y ojos amarillos lucía igualmente amenazador que el otro. De inmediato tanto Sailor Scouts como Dragones Legendarios adoptaron una postura de combate. El momento de la pelea había llegado.

"Shoryuki, tú encárgate del colmilludo; ustedes -refiriéndose a las sailors y Tuxedo Mask- encárguense del licántropo y yo me ocupo de nuestro amigo volador" ordenó el Dragón del Cielo asumiendo el rol de líder.

"¿Y cómo piensas alcanzarlo?" quiso saber Sailor Mars.

"Así"

Y ante la sorpresa de los presentes comenzó a elevarse por los aires.

"¿¿También puede volar??" exclamó Sailor Moon atónita.

"Olvídense de eso y prepárense para pelear" regaño Sailor Jupiter. "¡Adelante!"

Y acto seguido las ocho Sailor Scouts y el chico de smoking se arrojaron contra el lobo a la vez que la dragona hacía lo propio contra el otro mutante. El único que permaneció en su sitio fue el inspector Fujima. Encendió un cigarrillo y observó tranquilamente como se iniciaban las diferentes escaramuzas.

"Parece que este baile ha comenzado y no estoy invitado" se dijo.

Era el momento que estaba esperando. Podía aprovechar la confusión para escabullirse y buscar a León. Ni tardo ni perezoso se alejó del lugar dejando a los defensores de Tokio combatiendo con el trío de mutantes.

. . .

Ryu se arrojó a gran velocidad contra el mutante volador descargando un furioso mandoble con su espada, sin embargo, el ataque fue bloqueado, aunque con dificultad, por su oponente al interponer su propia arma. Aún así continuó el forcejeo entre las dos hojas de metal haciendo saltar chispas a causa de la fricción. Siguieron así por unos cuantos segundos más para finalmente separarse. Ambos permanecieron flotando en el aire observándose.

"No está mal Dragón del Cielo" felicitó el mutante "Es tal y como me habían dicho, posees una fuerza enorme"

"Tú también eres bueno, bloqueaste mi Ryuken con tu pequeña espada" observó el aludido.

"Je, eso es porque mi arma está hecha de una aleación especial que es muy resistente"

"¿Y tienes nombre?" quiso saber el samurai "Recuerdo que los últimos mutantes con los que luché lo tenían"

"Si realmente te interesa... me llamo Skyface" dijo el hombre águila con indiferencia.

"Muy bien, Skyface, será un honor luchar contigo"

"¿Me pregunto si dirás lo mismo después de que te atraviese el corazón con mi espada?" dijo con insolencia el guerrero ave.

Y tras aquellas palabras adoptó una guardia de esgrima occidental antes de arrojarse a una velocidad vertiginosa tratando de acertar un estoque en el pecho del dragón celeste sin conseguirlo, pues éste logró contenerlo con un rápido movimiento de su katana. Aún así Skyface no se dio por vencido y siguió acometiéndolo sin cesar. Ryu hacía lo que podía para desviar las puñaladas pero el estilo de ataque y la velocidad de los mismos le hizo imposible la tarea por lo que rápidamente recibió un buen número de ellos que lo hicieron precipitarse contra el suelo. Desde el aire el hombre águila disparó un rayo de energía hacia su enemigo. Justo cuando éste chocó contra piso la onda energética lo impactó ocasionando una potente explosión. Satisfecho el mutante descendió sobre la azotea de uno de los edificios para contemplar su obra.

Al disiparse el humo se quedó atónito cuando descubrió que el dragón no estaba.

"¡¿A dónde demonios se fue?!" exclamó.

Recibió su respuesta cuando escuchó por encima de su cabeza: "¡¡Hiten Mitsurugi Ryu Tsui Sen!! (Pluma del Dragón)"

Haciendo uso de su máxima velocidad Skyface logró quitarse a tiempo del camino de la técnica de Musashi, la cual, al golpear sobre el techo del edificio lo partió en dos. El mutante aterrizó en otra construcción cercana y observó sorprendido como el lugar donde otrora había estado posado ahora se derrumbaba de un solo golpe. Debía tener cuidado con el guerrero samurai.

"Creo que es obvio quién de los dos es el más fuerte" dijo tranquilamente el hombre águila para luego adoptar una pose de ataque "Pero también es obvio que de los dos yo... ¡soy el más rápido!"

Dio un enorme salto listo para recomenzar su acometida pero inexplicablemente perdió el control y cayó al suelo como un pato alcanzado por una escopeta. Skyface se levantó adolorido pero más que nada desconcertado. Miró sobre su hombro y descubrió que su ala izquierda había recibido un profundo corte (situación que la inutilizó). Ryu había conseguido herirlo después de todo.

¡Ese bastardo es más rápido de lo que me imaginaba, los datos que me dieron no corresponden! ¿Será acaso que se ha vuelto más veloz desde la pelea anterior? se cuestionó.

Musashi guardó la espada en la vaina y adoptó la postura del Battoujutsu al mismo tiempo que un aura de color blanco envolvió todo su cuerpo.

"Veamos quién de los dos es más rápido" desafió el samurai.

De inmediato el mutante se puso de pie listo para aceptar el reto. Los datos de su memoria le indicaban que el Dragón del Cielo se preparaba para utilizar la misma técnica con la que había derrotado a Saber Chameleon. Entonces ya sabía lo que tenía que hacer. Colocó la espada a la altura de su pecho en posición horizontal preparándose para lanzar una estocada al mismo tiempo que hacía estallar su Ki. Un brillo dorado cubrió la hoja del florín. Y sin esperar ni un segundo más arremetió en contra del samurai. Ryu se mantuvo quieto esperando a que su rival se acercara lo suficiente; cuando lo tuvo a la distancia desenvainó la Ryuken a toda velocidad y descargó el poderoso molinete. Sin embargo, Skyface estaba prevenido y dio un pequeño salto hacia atrás logrando escapar por los pelos del mortal sablazo y dejando al guerrero de blanco completamente desprotegido. Sin pensarlo dos veces se lanzó al contraataque pero en eso sintió un fuerte golpe en el costado derecho. ¡El Dragón Legendario lo había golpeado con la funda de su espada! Y no sólo eso sino que además una fuerte descarga eléctrica recorrió su cuerpo. Aún así esto no fue suficiente para frenar al hombre águila quien arrojó su ataque a quemarropa contra su enemigo.

"¡¡BLAZE BUSTER!! exclamó frenético Skyface.

Un poderoso rayo de energía impactó en el pecho del Dragón del Cielo, haciendo que su cuerpo saliera despedido hacia atrás. En el camino se llevó a dos edificios que se vinieron abajo hasta que en el tercero terminó su vuelo con una potente explosión.

El mutante se apoyó en su rodilla derecha y en su espada a la vez que se tocaba las costillas. Al menos tendría rotas una tres de ellas a causa del golpe recibido. Por fortuna la armadura de polímero con apariencia de cuero había servido para absorber más del 80 de la descarga eléctrica, de no ser así él sería el que hubiera resultado vencido. Con algo de esfuerzo se puso de pie listo para ir a ayudar a sus compañeros.

"No deberías darle la espalda a un enemigo" dijo de pronto una voz a su detrás de él.

Skyface se volvió completamente azorado por las repentinas palabras. Ryu se encontraba de pie frente a él, cubierto de polvo y algo de hollín, pero fuera de eso no parecía haber recibido mayor daño. ¿Acaso esa maldita armadura era indestructible?, se preguntaba el mutante. Cierto o falso estaba seguro que el dragón celeste no era invulnerable y que debió recibir un daño considerable con aquel ataque, así que si recibía otro era probable que esta vez si muriera con o sin armadura.

Musashi miró como el hombre águila adoptaba nuevamente la postura para lanzar su Blaze Buster. Había intentado vencerlo con su técnica Sou Ryu Sen (Doble Dragón) pero no resultó efectiva debido a la armadura de cuero del mutante (que sospechaba absorbía la electricidad), y eso disminuyó mucho el poder del ataque. Además de que había demostrado una gran velocidad para superar primeramente su técnica Battou llamada Corte de Relámpago que tan bien le había servido en su pelea anterior. Era hora de ver si también podría superar la máxima expresión de la velocidad divina de la escuela Hiten Mitsurugi.

El Dragón del Cielo sujetó su espada con ambas manos frente a él e hizo estallar su aura provocando una fuerte corriente de viento que hizo retroceder unos milímetros a Skyface. El mutante comenzó sentirse intranquilo. Había algo en la mirada de Ryu que lo ponía nervioso, además de que el Ki de éste se estaba elevando exponencialmente.

"Se prepara para atacar con todo" se dijo "No importa igualmente lo esquivaré y contraatacaré"

"¡Prepárate para sentir el máximo nivel de la Shin So Ku (Súper Velocidad de Dios) del estilo Hiten Mitsurugi" anunció el dragón celeste "¡¡KUZU RYU SEN!! (Dragón de Nueve Cabezas)"

Skyface fue incapaz de moverse o siquiera reaccionar. Sólo pudo observar como nueve puntos luminosos se acercaban a él...

El hombre águila se desplomó con nueve cortes en diferentes puntos del cuerpo. Jamás supo qué lo había matado. Ryu envainó la Ryuken y observó por unos instantes el cuerpo sin vida de su oponente. La técnica Kuzu Ryu Sen aprovechaba al máximo la velocidad del Hiten Mitsurugi Ryu usándola para dar nueve golpes en diferentes puntos clave del cuerpo (cabeza, hombro derecho, hombro izquierdo, brazo derecho, brazo izquierdo, mano derecha, mano izquierda, en medio de las piernas y en el centro del pecho), debido a la rapidez con la que se ejecuta hace que los cortes sean casi al mismo tiempo por lo que resulta prácticamente imposible de esquivar. Ésta era la grandeza de la técnica del Dragón de Nueve Cabezas.

Musashi sacudió la cabeza para olvidarse de ello y se dispuso a ir en auxilio del resto de sus compañeras.

. . .

El mutante con apariencia de hombre lobo (llamado Beowulf ) contemplaba al grupo que lo había rodeado. Era un mutante de clase Alfa, la más poderosa de todas, y como tal se sentía sumamente orgulloso por que deseaba mostrar todas sus capacidades contra un oponente digno de él. Pero en cambio, tenía que enfrentarse a un montón de chicas de bajo poder. Era algo realmente humillante. Pero su programa decía que debía acabarlas y era eso precisamente lo que pretendía hacer.

"¡Esto apesta!" refunfuñó el licántropo.

"¿Qué fue lo que dijiste?" lo interrogó Sailor Uranus molesta.

"Yo soy uno de los seres más fuertes del mundo y merezco enfrentar a alguien mucho mejor que a un grupo tan patético y ridículo como el de ustedes"

"No deberías de confiarte tanto, podrías llevarte una sorpresa" advirtió Sailor Neptune.

"Lo dudo, pero en fin..."

Y olvidándose de su orgullo se arrojó contra la sailor que tenía más cerca, Sailor Saturn. Elevó su garra derecha lista para descargar el zarpazo asesino. Grande fue su sorpresa al chocar contra la técnica defensiva de la Sailor de la Destrucción, El Muro del Silencio. Aprovechando su desconcierto Uranus y Neptune atacaron conjuntamente con el Tierra... Tiembla y el Maremoto de Neptuno respectivamente. Los dos poderes impactaron en Beowulf haciéndolo retroceder algunos metros, aunque sin derribarlo. Furioso, el lobo trató de contraatacar lanzándose de nuevo pero no pudo hacerlo por una cadena dorada que se había enroscado alrededor de sus piernas. ¡La Cadena de Amor de Venus!

"¡Jupiter, es tu turno!" le indicó la sailor del amor arrojándole el extremo de la cadena.

La scout del trueno la sujetó y de inmediato invocó a su Centella Relampagueante de Júpiter, transmitiendo la descarga a través de la cadena. El mutante lanzó un sonoro alarido de dolor. De inmediato Sailor Mars le disparó su técnica llamada Saeta Llameante de Marte directo a su pecho. Sin embargo, éste reaccionó, extendió su mano y disparó una onda de energía que deshizo el ataque de la scout del fuego e impactó en una sorprendida Rei que no pudo reaccionar. Acto seguido Beowulf tiró de la cadena atrayendo a Sailor Jupiter que por la sorpresa se había olvidado de soltarla. Su vuelo descontrolado terminó en un potente puñetazo en el vientre que la mandó de regreso, chocando esta vez con Sailor Venus. Percibió que nuevamente Uranus y Neptune pensaban atacarlo por sorpresa por lo que se movió con rapidez hacia su posición, derribando a Neptune con una patada en el pecho y a Uranus con un golpe de puño en el rostro. Sailor Mercury y Sailor Saturn trataron de ir en su ayuda pero el lobo se dio cuenta y de su hocico disparó un rayo de energía que impactó en medio de ambas, derribándolas. Ahora sólo quedaban Sailor Moon y Tuxedo Mask. Haciendo uso de su gran velocidad arremetió contra la pareja. El futuro soberano de la Tierra se interpuso entre él y Serena ocultando su cuerpo con su capa. Al agitarla surgió de esta una corriente de pétalos de rosa que chocó contra el rostro del hombre lobo, afectando sus ojos con el polen soltado por las flores.

"¡Sailor Moon date prisa!" gritó su novio.

Sin dudarlo la princesa de la Luna sujetó su cetro e invocó a su máximo poder.

"¡¡Por el Poder del Cristal de la Luna Plateada!!" exclamó.

El poderoso brillo del cetro de cristal impactó en el monstruo arrojándolo violentamente por los aires hasta impactar contra un edificio que por supuesto se vino completamente abajo. Darien volteó hacia su novia y la felicitó con el pulgar. El resto de las chicas se reincorporaron para observar la victoria de su líder.

"Eso fue excelente" felicitó Mars.

"Pues claro, ¿esperabas menos?" dijo Sailor Moon con fingida arrogancia.

"Pues ahora que lo dices..." replicó Rei con una sonrisa irónica "Esperaba que empezaras a llorar y salieras huyendo"

"¡¡MARS ERES UNA...!!"

Todo el grupo comenzó a reír ante la rabieta de su princesa. Fue en eso que se escuchó un nuevo estruendo en el sitio donde había ido a parar Beowulf. Cientos de fragmentos de escombro salieron despedidos por el cielo. En medio de una nube de polvo se distinguió al silueta del temible monstruo. Y no parecía contento precisamente...

"¡¡MALDITAS PERRAS!!"

Todas se pusieron en guardia listas para el contraataque. El mutante avanzó unos pasos, levantó el hocico y emitió un largo y agudo aullido. El sonido rápidamente se propagó por todo el lugar hasta llegar a los oídos de las Sailor Scouts, quienes de inmediato sintieron un fuerte agarrotamiento de sus miembros. De alguna forma el alarido del lobo las mantenía inmovilizadas.

"¡¿Qué rayos está pasando?!" exclamó Sailor Jupiter.

Beowulf lanzó una carcajada.

"Mi pequeño aullido emite odas sonoras de alta intensidad que tienen, digamos, interesantes efectos en el sistema nervioso humano, jejeje" explicó "Si quisiera podría hacer que sus nervios estallasen, pero me conformo con dejarlas inmóviles"

Levantó una mano y disparó un rayo de Ki que impactó en Sailor Moon derribándola. Tuxedo Mask lanzó una exclamación y en el acto recibió él también un disparo energético.

"Me voy a divertir mucho jugando 'tiro al blanco' con ustedes" confesó el mutante con una sonrisa siniestra "¿Quién quiere ser el próximo?"

"¿Qué tal yo?" dijo una voz a su espalda.

Sorprendido Beowulf se volvió y se topo con la silueta de Sailor Saturn quien empuñando su Silent Glaive descargó un rápido mandoble sobre él. Con gran agilidad atrapó la hoja con su garra izquierda. La sangre comenzó a manar con abundancia de la mano.

"¿¿Cómo rayos lograste escapar de mi ataque sónico??" quiso saber el lobo.

"Pues muy fácil" replicó Hotaru forcejeando con él "Usé mi Muro del Silencio para protegerme de la ondas sonoras"

"Ya veo" dijo simplemente el licántropo.

Levantó la garra derecha para lanzar un zarpazo pero en eso la hoja de la lanza de Saturn emitió un destello provocando una pequeña explosión deshaciendo el puño izquierdo del monstruo. Ésta lanzó un terrible alarido de dolor y se apartó de un salto de lado de la Sailor Scout. Miró incrédulo el muñón sanguinolento que otrora fuera su garra y lanzó un nuevo alarido sólo que ahora de ira. Con los ojos inyectados de sangre miró a la guerrera de Saturno. Había odio puro en ellos. Hizo estallar su Ki, abrió su hocico y disparó un poderosísimo rayo de energía. Sailor Saturn sujetó su arma y formó un nuevo Muro del Silencio que a duras penas consiguió contener el ataque. Aún así, se veía que su resistencia no iba a durar mucho.

Sailor Mercury observaba la escena con preocupación. Con un esfuerzo sobrehumano consiguió extender su brazo en dirección a Beowulf. Una débil aura azul comenzó a rodear el cuerpo de la chica y en la palma de su mano se formó un burbuja del tamaño de una pelota de béisbol. Una vez que estuvo segura de que era lo más que podía hacer la disparó. El proyectil voló lentamente hacia el lobo impactando en su nuca y al instante cubriendo toda la cabeza del mismo con una gruesa capa de hielo. Esto hizo que cesara su ataque contra Sailor Saturn, quien cayó de rodillas agotada por el esfuerzo. Iracundo se volvió contra Amy mientras el hielo se derretía de su cara.

"¡Ya fue suficiente!" gritó furioso el mutante "Iba a matarlas rápidamente pero ahora las haré sufrir. Van a sentir como sus nervios se deshacen poco a poco"

Levantó el hocico y trató de lanzar un nuevo aullido pero le faltó la claridad y limpieza de antes, en cambió sonó débil y gangoso. Desconcertado se volvió hacia Sailor Mercury como si supiera lo que le había ocurrido.

"¿Qué fue lo que me hiciste?" preguntó con voz ronca.

"El frío de mi ataque ocasionó que tus cuerdas vocales se entumecieran y eso evita que puedas usar tu ataque sónico" explicó la scout de Mercurio.

"Eres una desgraciada, pero no vas a vivir mucho tiempo"

Se preparaba para atacar a la chica de cabello azul cuando percibió una poderosa energía. Volteó hacia el sitio donde provenía y observó atónito a Hotaru quien estaba abrazada por una gran aura púrpura.

"No permitiré que sigas lastimando a mis amigas" advirtió la pequeña sailor, sujetó el Silent Glaive con ambas manos y éste comenzó emitir un fuerte destello purpúreo "¡Toma esto! ¡¡CORTE DEL SILENCIO!!()"

Una fortísima onda de energía cortante avanzó desgarrando el suelo hacia Beowulf. Al impactarlo en vez de partirlo en dos lo despedazó completamente. Pero el ataque no acabó ahí. El poder de Saturn avanzó por toda la isla partiendo el suelo, edificios, árboles, rocas y todo cuanto se cruzó en su camino hasta llegar al mar, el cual también se abrió ante él. Poco a poco la onda se fue debilitando hasta desaparecer en la lejanía. Tras finalizar con su técnica Sailor Saturn se desplomó inconsciente por el gran esfuerzo que había realizado. El resto de las chicas la contemplaban completamente azoradas por el tremendo poder desplegado.

"No sabía que Saturn tuviera ese poder" dijo Uranus a Neptune.

"Ni yo"

Desde que había renacido Hotaru y posteriormente Sailor Saturn, jamás la habían visto demostrar aquella fuerza destructora. Al parecer con el tiempo los poderes de su compañera se estaban incrementando. "Después de todo ella es la Sailor de la Destrucción" pensó para sí Haruka mirando los destrozos dejados por el ataque. Poco a poco las Sailors fueron recuperando la movilidad y cuanto pudieron fueron a auxiliar a los miembros que permanecían inconscientes, Sailor Moon, Tuxedo Mask y Sailor Saturn.

"Amy, ocúpate de ellos el resto iremos a ayudar a Musashi y Minerva" indicó Uranus.

"De acuerdo, pero tengan cuidado"

Acto seguido Haruka, Michiru, Rei, Lita y Mina se marcharon en dirección de sus compañeros dispuestas a ayudarlos.

. . .

Shoryuki observaba detenidamente a su enemigo en espera del momento más indicado para atacar. El enorme hombre morsa medía cerca de los dos metros y medio de altura y tenía una gran corpulencia que acentuaba aún más su volumen. Vestía con una ligera armadura metálica y portaba un martillo de buen tamaño en la garra derecha. La guerrera terrestre trató de leer sus pensamientos pero no consiguió absolutamente nada, era obvio que también lo habían creado con protección para sus habilidades psíquicas. No se atrevía a atacar puesto que el mutante había adoptado una posición de defensa bastante fuerte por lo que no encontraba ni un sólo punto por donde acercarse. Minerva no pudo evitar una pequeña sonrisa al notar como se había dado cuenta de aquel detalle. Hace un mes le era imposible reparar en una cosa así, pero gracias a el entrenamiento en el Dojo Hayabusa había mejorado notablemente, quizá era la persona que más avanzó, lo que no dejaba de sorprenderla. Musashi le había explicado que probablemente se debía a que el entrenamiento hacía surgir sus habilidades natas de combate que debía poseer como reencarnación de un Dragón Legendario. Sea cual fuere la razón ahora se sentía mucho más segura a la hora de combatir. Decidió olvidar aquellos razonamientos y concentrarse en la pelea. Cómo su enemigo tampoco parecía querer hacer el primer movimiento decidió que ella debería empezar. Usando su psicokinesis desprendió varios trozos de suelo y los arrojó contra el monstruo. Éste en lugar de esquivar los proyectiles tomó la empuñadura de su martillo con ambas manos y con ágiles movimientos redujo a añicos cada uno de los pedazos de roca y tierra que lo embistieron, pero justo cuando deshizo el último detrás de él apareció la Dragona de la Tierra sorpresivamente y le conectó un soberbio puñetazo en la mandíbula que lo mandó a volar hasta azotar duramente contra el piso. El hombre morsa se reincorporó con el rostro dolorido por el golpe y sintiendo, además, un fuerte ardor. Su piel olía a quemado, era como si Shoryuki lo hubiese golpeado con un hierro ardiente.

"Vaya, no me esperaba esto" dijo el hombre morsa con una sonrisa "Eres completamente diferente a la de la pelea anterior; tus movimientos, tu control sobre tu Ki y tu forma de atacar" se frotó ligeramente la herida "Los datos que me proporcionaron son completamente inútiles ahora, creo que tendré que empezar de cero contigo" añadió acentuando aún más su sonrisa.

"¿Y eso te alegra?" preguntó la inglesa perpleja por la actitud de su enemigo.

"Por supuesto, fui creado para disfrutar de los combates y si mi oponente resulta fácil de vencer la pelea es siempre muy aburrida"

"¡Genial! Aún cuando son simples monstruos creados en un laboratorio les dan la mentalidad de un 'macho' que exuda testosterona por todas partes, ¿a dónde ha llegado la ciencia?" comentó la rubia con sarcasmo.

"Una simple mujer como tú no puede comprender algo así" dijo con despecho el hombre morsa.

"Ni quiero hacerlo"

Molesto el mutante se arrojó contra Minerva a gran velocidad tratando de asestarle un golpe de su martillo, no obstante la chica logró esquivarlo dando un gran salto. En el aire hizo estallar su Ki, extendió el brazo hacia el mutante y disparó una Bomba de Fuego, pero antes de que esta alcanzara su objetivo el monstruo abrió su hocico y lanzó una poderosa corriente de aire congelado que deshizo la bola incandescente y golpeó a la dragona que se precipitó contra el suelo y justo antes de chocar se rehizo, cayendo de pie. Su armadura se había cubierto con una ligera escarcha.

"¿Qué sucede, se te enfriaron los ánimos?" bromeó el hombre morsa.

Shoryuki no contestó, únicamente elevó un poco su aura, derritiendo el hielo de su armadura.

"Es por esa razón que me bautizaron como Frost" explicó "Dejo frío todo cuanto se pone frente a mi"

"Sabes, eres peor comediante que Shiryu" replicó la inglesa.

El hombre morsa se dispuso a reiniciar el ataque pero en eso escuchó un sonido extraño detrás de él. Al voltearse se dio cuenta que había dos edificios suspendidos sobre su cabeza y sin poder escapar estos se le fueron encima. El estruendo recorrió la isla entera seguido de una nube polvo se extendió por todos lados. A pesar de la fuerza del impacto Minerva sabía que aquello no bastaba para liquidar a Frost por lo que estaba a la espera de que emergiera de la pila de escombro. Su espera no demoró mucho tiempo pues casi al instante cientos de fragmentos de concreto salieron despedidos por la fuerza del Ki del mutante. Era justo lo que la dragona esperaba.

"¡¡ALIENTO DEL DRAGÓN!!" gritó al disparar con rapidez su más poderosa técnica.

La enorme llamarada voló directo hacia el monstruo e impactó en éste sin que tuviese oportunidad de escapar. A pesar de lo exitoso de la treta Shoryuki no se convencía de que hubiera acabado con su enemigo por ello se mantuvo alerta. En eso vio atónita como la gran bola de fuego se fue apagando poco a poco dejando al descubierto la colosal silueta de Frost. Todo a su alrededor se había cubierto de hielo. Sobre los labios del mutante se trazó una sonrisa siniestra y segundos después descargó una nueva andanada de su aliento congelante, pero a diferencia del anterior, este era todo un vendaval ártico. La dragona terrestre no se dejó intimidar e inesperadamente se lanzó contra la corriente de aire frío; sorprendentemente la corriente se dividió en dos dejando libre el paso a Shoryuki quien lanzó un nuevo golpe de puño contra el hombre morsa. Éste reaccionó a tiempo e interpuso su martillo para contener el golpe, aún así se mantuvo un forcejeo entre ambos. Con gran asombro el monstruo observó como su arma comenzaba a calentarse hasta ponerse al rojo vivo en la zona que rozaba con el puño de su enemiga; y no sólo eso sino que también comenzó a experimentar un calor abrasador que provenía de la propia guerrera y que le achicharraba la piel con sólo tenerla cerca. Esto hizo que el engendro de Cherious Medical se distrajera, momento que fue aprovechado por Minerva para dispararle una Bomba de Fuego a quemarropa, arrojándolo lejos aunque sin conseguir derribarlo.

El mutante se tocó la zona afectada por el ataque de la dragona. Tenía una fuerte quemadura que se alcanzaba a apreciar por el orificio de armadura derretida. Dolía como le demonio. Frost se detuvo a meditar sus opciones. No podía intentar el combate cuerpo a cuerpo puesto que la chica desprendía un calor que con seguridad sobrepasaba los mil grados centígrados y eso le impedía acercarse a ella a más de un metro sin comenzar a sentir que se le derretía la piel. Por otra parte los ataques a distancia tampoco servían ya que podía detenerlos o desviarlos con sus poderes psíquicos tal y como lo había hecho con su ráfaga de aliento congelante. La cosa se había puesto muy complicada para él. Fue en eso que se le ocurrió una idea.

Shoryuki miró desconcertada como su enemigo le arrojaba el martillo con todas sus fuerzas. El mazo avanzó hacia ella describiendo un movimiento circular directo a su cabeza. Sin mucho esfuerzo lo detuvo con su psicokinesis e inmediatamente lo lanzó de vuelta contra el monstruo impactando violentamente contra su pecho y... ¡desquebrajándolo! ¡Lo que había golpeado no era Frost sino una imagen suya hecha de hielo!

"¡Qué demonios!" exclamó desconcertada la inglesa.

No tuvo tiempo para reaccionar. El mutante apareció a su espalda y disparó su aliento congelante sin que la dragona pudiese evitarlo. Una capa de hielo cubrió la totalidad de su cuerpo dejándola inmóvil. Conciente de que eso no bastaba para detenerla descargó un fortísimo puñetazo que la arrojó al suelo dejándola empotrada en el mismo. Pero el hombre morsa no acabó ahí sino que continuó descargado golpe tras golpe contra la indefensa guerrera terrestre. Sabía que no darle respiro era la única manera de vencerla. La lluvia de golpes continuó cayendo incesantemente impidiéndole reaccionar, concentrarse aunque sólo fuera un poco para escapar del castigo.

No... no pu... puedo... no puedo... dejarme ma... matar. ¡No puedo dejarme matar! ¡¡NO PUEDO DEJARME MATAR!!

"¡¡HAAAAAAAAA!!"

"¡Qué diablos!"

Repentinamente Frost notó como el cuerpo de Shoryuki emitió un fuerte resplandor rojizo junto con una andanada de aire caliente...

. . .

Las cinco Sailor Scouts corrían hacia donde sentía la presencia de la Dragona de la Tierra. Se detuvieron justo en el momento en que vieron como una columna de luz roja se elevó hacia el cielo tiñendo las tinieblas de un color sangriento. Desconcertadas por dicho fenómeno corrieron todavía más aprisa hacia el lugar donde estaba su compañera. Al llegar al sitio se sorprendieron de encontrar a la joven Ravencroft de pie en medio de un cráter, el suelo bajo sus pies, hecho de roca sólida, se había fundido pasando convertirse en un ligero charco de lava. Pero esto no era lo que más impresionó a las guerreras de la luna. ¡La armadura de la dragona estaba al rojo vivo!

"¡Minerva!" exclamó Sailor Mars e hizo el ademán de ir a ayudar a la británica pero esta la detuvo.

"No te acerques más" advirtió la aludida.

En eso cerró los ojos en señal de concentración y al instante su lóriga volvió a su temperatura normal. Shoryuki se miró las manos como si fuesen alguna clase de objeto extraño. En el último momento había hecho explotar su Ki a su máximo nivel y había realizado un nuevo y poderoso ataque.

"Oye ¿te encuentras bien, Minerva?" preguntó Rei preocupada.

La palabras de la scout hicieron volver a la rubia a la realidad.

"Sí, no te preocupes"

"¿Y qué fue lo que sucedió aquí?" quiso saber Sailor Jupiter.

"Es algo largo de contar" replicó la aludida "Sólo diré que el mutante fue destruido"

"Y con eso ya están liquidados todos esos monstruos" dijo una voz a espaldas del grupo de chicas.

Todas se volvieron y observaron a Musashi quien avanzaba con paso tranquilo hacia ellas. No lucía muy afectado por la batalla por lo que supusieron que no había tenido muchos problemas para ganar. Una vez junto a sus jóvenes compañeras el Dragón del Cielo sonrió satisfecho.

"Ahora podemos ir a buscar a León" indicó.

Sailors y dragona asintieron en señal de conformidad y se alistaron para iniciar la búsqueda cuando en eso escucharon un sonido extraño, era como... ¿aplausos? Desconcertados miraron a todas partes antes de identificar el lugar de donde provenían. Su rastreo concluyó cuando una persona surgió de entre las sombras de un edificio en ruinas. Era alto, de cabello largo y blanco, ojos de color dorado; vestía con un elegante traje de corte italiano de color blanco combinado con una camisa de color púrpura; pegado a la cintura llevaba una espada en una funda de cuero con ensambles de oro. Lo más inquietante de su apariencia era la siniestra sonrisa impresa en sus labios.

"¡Hermoso! ¡Simplemente hermoso!" felicitó efusivamente el recién llegado "Han sido unos combates realmente magníficos, dignos de los poderosos Dragones Legendarios y las famosas Sailor Scouts"

"¿Quién diablos eres tú?" interrogó Sailor Uranus.

"Me llamo Maxuell Sheppard" contestó el aludido.

"Entonces tú eres el que dirige todo esto ¿no es así?"

"Justamente"

Sailor Jupiter estuvo a punto de arrojarse sobre él para hacerlo confesar dónde se encontraba León pero fue detenida por Hayabusa.

"Espera, Jupiter, es mejor que no subestimes a este individuo" solicitó "Ya que fue él quien derrotó a Shiryu"

"¿¿QUÉ??" gritaron las sailor y Minerva a unísono.

La sonrisa en el rostro de Sheppard se acentuó aún más.

"¡Ah!, pero que perceptivo" dijo el americano con ironía "Fue muy listo de tu parte darte cuenta de ello" en eso su sonrisa se borró dando paso a una expresión desafiante "Lo malo es que esa inteligencia no te alcanzó para percatarte de que ninguno de ustedes tiene el suficiente poder para salir con vida de esta isla"

Y tras sus palabras comenzó a elevar su Ki de manera increíble haciendo que toda la isla fuese sacudida por un tremendo temblor. No obstante Ryu no se dejó intimidar y también elevó su Ki a un nivel tan alto como el de el jefe de Cherious Medical.

La batalla final estaba por comenzar...

El inspector Fujima recorría un pasillo que parecía no ir a ninguna parte. No medía más de dos metros de ancho por cuatro de alto; sus muros se encontraba pintados de blanco y el piso cubierto con baldosas de cerámica del mismo color. Había estado dando vueltas por un intricado laberinto de puertas y pasillos hasta que por fin llegó a una aparente entrada a 'algo más' interesante que sólo grises oficinas y ese algo era aquel interminable corredor. El policía avanzaba tranquilamente sin intentar ser sigiloso, ya que con todo el alboroto que se escuchaba en el exterior no creía que nadie le prestara atención. Sin embargo estaba equivocado, pues al final del pasillo alguien lo aguardaba con calma. En cuanto avistó una silueta humana, aparentemente, desenfundó su CZ - 75 y avanzó con precaución. Conforme se acercó pudo distinguir la figura de una mujer de no más de treinta años, pelirroja, vestida con un traje sastre de color negro.

"¿Quién eres?" preguntó Fujima apuntándole con su arma.

La pelirroja sonrió sin inquietarse en lo absoluto por el cañón que le apuntaba.

"Me llamo Alexia Wonderly" se identificó la joven "Jefa de operaciones de Cherious Medical"

La sonrisa permaneció indemne. El policía continuó mirándola con desconfianza, estudiándola para tratar de hacerse una idea de con qué tipo de persona estaba tratando.

"Y supongo que usted es el inspector Fujima, ¿no es cierto?" preguntó la chica aunque era más una afirmación "Sígame, lo llevaré donde está Shiryu"

Pero el aludido permaneció en su sitio. No tenía ni una pizca de confianza en la extraña mujer que acaba de presentarse frente a él. Le desconcertaba su actitud, y su aire de suficiencia. La joven volvió a sonreír divertida por el recelo mostrado por el policía.

"¿Qué ocurre? ¿Acaso no vino a rescatar a su amigo?"

"Sí" contestó "Vine a rescatarlo de tu gente"

"Escuche, inspector, yo trabajo por dinero y no por lealtad ni ninguna de esas cursilerías" informó a su vez Alexia dando muestras por vez primera de impaciencia "Pero últimamente me he estado diciendo que no me pagan lo suficiente por este trabajo. Maxuell Sheppard tiene un ejército de monstruos súperpoderosos, una abultada cuenta de banco y demasiados secretos como para sentirme tranquila (sin mencionar que no parece estar muy cuerdo), por eso he decido que lo mejor es renunciar ahora que todavía respiro"

"Aún no comprendo por qué nos ayudas"

"Por que si Shiryu y sus amigos andan sueltos por esta isla seguro que no quedará nada en pie" dijo para luego añadir "Ni siquiera Sheppard, y eso hará mi huida más fácil ya que no quiero terminar como el Dr. Kaiba"

El policía todavía no estaba muy convencido con la explicación de la mujer pero decidió seguirle el juego. Tampoco es que tuviera muchas opciones. Atravesaron una puerta y continuaron por una nueva serie de pasillos hasta llegar a un elevador. Entraron en él y Alexia fue la encargada de operarlo. Fujima observó en la pequeña pantalla que registraba los pisos que estaba descendiendo. El viaje fue breve y terminó, para desagrado del inspector, en un corredor idéntico a los demás, salvo por la diferencia de que este era más corto y terminaba en una puerta de doble hoja de aluminio. Avanzaron en completo silencio hacia la entrada. Ahí la pelirroja tecleó un código en un pequeño teclado ubicado al costado izquierdo de las puertas. Se escuchó un pequeño pitido e inmediatamente se abrió la puerta. Ésta daba al interior de una gran cámara en dónde había una serie consolas de aspecto sofisticado. En la pared este se encontraban alineados una serie de contenedores de cristal, en su mayoría vacíos salvo por uno.

"Shiryu..." murmuró Fujima al observarlo.

El Dragón del Mar, con su armadura puesta, se encontraba en el interior de uno de los cilindros de cristal conectado a un respirador y nadando en medio de un líquido de color verde. Ante la muda pregunta del policía Alexia respondió:

"Se encuentra en una cámara de recuperación" explicó "El respirador le proporciona el oxígeno que necesita para vivir; el liquido que lo rodea es un caldo especial de microorganismos que regeneran sus tejidos y curan sus heridas a la vez que le proporcionan nutrientes que fungen como sustituto alimenticio, y en el caso de tu amigo agregamos un fuerte sedante para mantenerlo inconsciente"

"¿Y por qué no le quitaron su armadura?"

"No hubo manera de quitársela" informó Alexia "Parece como si fuera parte de él, sin mencionar que es más dura que el titanio"

"Bueno, no importa sólo sácalo de ahí" solicitó Fujima.

La asistente de Sheppard asintió se dirigió a una consola. Oprimió varios botones y como consecuencia el tanque comenzó a vaciarse, para luego subir el cilindro y dejar libre al dragón legendario. El policía inmediatamente corrió hacia él, lo tomó entre sus brazos y comenzó a zarandearlo para hacerlo reaccionar. Después de un rato el mexicano pareció volver en si mismo, aunque bastante aturdido por el sedante. Al abrir los ojos miró a Toshiro algo desorientado.

"In... inspector ¿dónde... ?" balbuceó débilmente.

"Estás en el laboratorio número cinco" informó el interlocutor "Fuiste capturado por Cherious Medical pero descuida, tus amigos y yo hemos venido a rescatarte"

León tardó un rato en comprender lo que se le había dicho, su cabeza era un completo caos. Pero en cuanto ésta entró en orden una expresión de alarma se trazó en su faz. Torpemente trató de ponerse de pie pero su cuerpo aún no respondía como su mente. Tenía que advertirles a sus amigos sobre el sujeto que lo había derrotado.

"¡Maldita sea!" juró con desesperación "Debo ir inmediatamente con mis amigos"

"¿Qué sucede?" interrogó el inspector desconcertado por la actitud del adolescente.

"Es... ese tipo, el sujeto de cabello blanco"

"¿Te refieres a Sheppard?" intervino Alexia "¿Qué hay con él?"

"Debo... debo ir a... ayudarlos... porque ese sujeto..." tosió expulsando un poco del líquido en donde segundos antes había estado nadando.

"Tranquilo, chico, no debes agitarte no sólo los Dragones están aquí sino también las Sailor Scouts y ellos pueden ocuparse de cualquier cosa" dijo Fujima tratando de calmarlo.

Pero el joven por el contrario se agitaba cada vez más.

"¡No! Tengo que ir ayudarlos" dijo obstinadamente "Tengo que ayudarlos porque ese tipo es... ¡un Dragón Legendario!"

-Fin del capítulo 15-

() La técnica que empleó Hotaru, el Corte del Silencio, no existe ni en el manga ni en el anime, es de mi entera creación.

...SEE YOU SPACE COWBOYS.