Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS!
Summary: Una cara reconocida, David Harry Potter Weasley, Ese niño me resulta familiar.
Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley
Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)
"El dolor es algo indescriptible, algo incomparable. Pero este se torna tangible cuando lo que más deseamos llega a un abrupto final. "
Lucy Potter.
Capítulo 9
Una cara reconocida
-¡Oh, Dios!… Que es este dolor que siento.- dijo Ginny aturdida tratando de enfocar su vista en una persona que había acabado de posarse frente a ella y le sonreía ampliamente. Se sentía totalmente aturdida y no caía en cuenta de nada, el mundo le daba vueltas y vueltas.
-Ginny ¿estás bien?-dijo una voz totalmente familiar acercándose a ella cuidadosamente.
-Luna, ¿Eres tú?-dijo la pelirroja tratando de recomponerse en la camilla mientras se tallaba los ojos para poder enfocar mejor.
-Sí…soy yo, pensé que nunca te levantarías.-dijo esta esbozando una gran sonrisa.
-Yo… este ¿Cómo me encontraste? ¿Y David? Esa mujer… ¿y mi pequeño?-Ginny se paro rápidamente de la camilla y casi se desmaya por el abrupto movimiento, Luna la sostuvo a tiempo.
-Ginny estas totalmente mal… ¿Qué pequeño…? Solo tienes tres hijos…-dijo Luna mirándola con compasión mientras la recostaba nuevamente en la camilla con sumo cuidado.
-No, No Luna créeme yo tuve otro hijo.- dijo está totalmente alarmada y con ojos llorosos. Luna se percato de que tal vez Ginny tuviera razón ya que esta presentaba una barriguita poco usual que solo la había visto cuando Ginny había tenido a sus otros tres pequeños. Suspiró mirando deliberadamente a la pelirroja.
-Está bien te creo, pero cuando te salve no había ningún niño allí.-aseguró Luna tratando de sentar nuevamente a Ginny en la camilla para poder hablar mejor.
-No…. ¡NOOOO! Esa mujer se llevo a David.-Ginny se puso totalmente histérica y luchaba con Luna para que le dejara salir de ese lugar. Después de unos minutos de forcejeos Luna logró estabilizar a Ginny.
-Ginny tranquila ahora no puedes salir por ahí así como estas.-dijo la chica rubia tratando de controlarla.
-Estoy bien Luna y gracias por ayudarme.
-No, no lo entiendes.- Luna negó con la cabeza.
-¿Qué no entiendo qué?-dijo la pelirroja un poco extrañada.
-Míralo por ti misma.-dijo Luna brindándole un ejemplar del Profeta que tenía en mano. Ginny lo tomo y comenzó a leer.
-El Profeta 18 de octubre de 2019
Por: Maggan Stuffy
Hoy es un día de mucho dolor para el mundo Mágico. Hoy se ha informado que en el día de ayer la esposa de el mago Harry J. Potter (el niño que sobrevivió) fue encontrada muerta sobre el asfalto que esta a media cuadra de la casa de los Potter en Godric's Hallows. En recordación de esta magnífica bruja tenemos una breve biografía de ella… ¿Qué… que es esto Luna?-dijo Ginny totalmente histérica mientras le enseñaba el ejemplar que minutos antes estaba leyendo.
-Como vez todo el mundo te hace muerta…-concluyó Luna con su aire característico. Ginny le miró un poco confundida y volvió a mirar el Profeta. Parpadeó varias veces ante la idea y dijo totalmente decidida:
-Pero como es que… debo salir de aquí.- Ginny se paró decidida y caminó hacia la puerta. Luna apareció rápidamente detrás de la pelirroja y le tomó por la muñeca.
-No, Ginny lo lamento pero no debes salir por un tiempo… necesitas rehabilitación ya que cuando fuiste atacada utilizaste un hechizo que posiblemente no exista… fue raro no creas… Pero esa habilidad que lograste adquirir te inmutó de no poder tener señales de magia en tu cuerpo.
-¿Cómo que de no tener señales de magia?… Luna explícame todo.-dijo la pelirroja poniéndose más blanca de lo que era. Luna le señaló la camilla y ambas se sentaron, la primera suspiró pesadamente antes de hablar tranquila y con un tono apacible.
-Bueno… si tú lo dices… Yo iba caminando ese día hacia tu casa cuando me percato de que esta mujer (quien quiera que fuese) te estaba atacando. Cuando me dirigí hacia el lugar y vi cuando hiciste ese hechizo que no recuerdo cual fue, pero te protegió del Avada Kedavra que esa mujer te había lanzado. Por miedo a que no resistieras elaboré el hechizo Caeca dos Temporalis (N/A hechizo que vuelve invisible temporalmente al que lo hace y a quien se le apunta con la varita.) Así te hice totalmente invisible junto con migo para que ella no se diera cuenta de que aún estabas viva cuando te miró por encima, tomó algo que estaba detrás de una peña y se marcho. Realice el hechizo poco después de que Harry te había visto y todos los demás… No quería que pensaran que estabas desaparecida y todo eso…-dijo Luna un poco apenada. Ginny no podía creer todo lo que Luna le había dicho, la chica había básicamente planificado su muerte para que todos le creyeran en ese estado.
-¡Pobre Harry, los niños, papá y mamá! Luna.-dijo esta mirándola totalmente enojada.
-Lo lamento mucho pero creo que es la mejor manera. Si esa mujer se entera de que sigues viva es peor… además necesitas la rehabilitación… Después de que la tomes te puedes ir con Harry y todo se arreglara ya verás…
-¿Y cuanto tiempo toma la rehabilitación?-dijo Ginny un poco más tranquila pero adolorida porque no podría tener contacto con su esposo ni familiares, pero era algo sumamente importante mantenerse fuera del contacto de sus familiares por la siguiente razón: ella no quería que les atacaran por su culpa.
-No se Ginny, pero estando aquí, en San Mungo serás Merlina Spencer y yo seré como si fuera tu Prima o algo así… te cambiaré tu aspecto físico mediante un hechizo y tomaras las terapias por el tiempo necesario. Vivirás aquí y yo te proveeré todo lo necesario. ¿Está bien?
-Si eso creo-tartamudeó-todo sea por recuperar mi magia, a David, a mi familia y a Harry…
OoOoOoOoOoOoOoOoO
David Harry Potter Weasley
Ya había pasado un tiempo, es decir tres años desde que Ginny estaba tomando sus terapias y estaba recuperándose poco a poco. Mientras tanto James Harry Potter (21), Albus Severus Potter (20) y Lily Luna Potter (19) se habían graduado con honores de Hogwarts y ya hacia un tiempo los tres tenían empleo. James había decidido ir a trabajar al Ministerio junto con su padre y su tío Ron que eran Aurores. James estaba culminando sus cursos de Auror y tenía previsto mudarse de su casa cuando comenzara a trabajar de lleno en el Ministerio. Albus decidió seguir en Quidditch ya que le llovieron miles de propuestas para diferentes equipos. Mientras tanto Lily decidió optar por la plaza que había dejado su madre en el Profeta. Todo en la familia Potter transcurría con normalidad exceptuando las fechas de Navidad, Halloween, despedida de año, Los Reyes Magos, El aniversario de Harry y el cumpleaños de Ginny, sin olvidar el día de su supuesta muerte. Estas eran fechas festivas para el mundo pero para los Potter eran fechas de sinónimo a tristeza y recuerdos antiguos que pensaban que podían pasar por sueños.
La casa no había vuelto a ser la misma, sin Ginny todo se veía apagado y obscuro. A pesar de sus 43 años Harry recibía las invitaciones y propuestas de mujeres para que salieran con él igual que le había pasado cuando joven. Pero Harry seguía siendo sumamente guapo, y aún más que según todos era el viudo más cotizado. El había rechazado todas las invitaciones porque su corazón siempre pertenecería a Ginny aunque la muerte los separase. Harry no se había cansado de buscar el cuerpo de Ginny durante esos tres años y no se daría por vencido, él sabía que algo había ocurrido y todavía guardaba la esperanza de que tal vez Ginny estuviese viva. Durante todo este tiempo se vieron muertes inesperadas y muchas otras cosas que caracterizaron la época de oscuridad que fue a causa de Voldemort. Nadie sabía quién era ese misterioso personaje que rondaba detrás de cada acontecimiento pero todos sabían que los años de paz se habían acabado. Nadie estaba seguro y todos pensaban que el que no-debe-ser-nombrado tal vez había vencido la muerte.
Por otro lado David Harry Potter Weasley era un chico muy alegre y juguetón. A pesar de sus 3 años con algunos meses era todo un hombrecito. Tenía pelo lacio indomable color marrón, tenía ojos café, tez blanca, era delgado y tenía algunas pequitas en su rostro. Era todo un caballerito se robaba el corazón de todo aquel que lo viese. Llevaba viviendo en casa de los Riddle desde que tenía memoria y siempre le gustaba estar a pegado a la falda de su madre. Verotra Voldemort se había hecho cargo de todo lo que tenía que ver con David. Le había comprado todo lo que el chico deseaba pero ella se había hecho cargo de enseñarle todo lo que tenía que ver con el lado oscuro y le había enseñado a odiar a Harry Potter sobre manera grande.
David tuvo su primer brote de magia a los 9 meses, el cual ocurrió cuando quiso acercarse a su mamá pero no pudo y como no podía por estar en la cunita se elevó hasta que llego a su falda. Verotra prohibió y amenazó a todo aquel que supiese de su verdadera identidad mencionar algo, y desde un principio les dijo a todos que ella sería su madre y cualquier duda que el chico tuviese le contestaran simplemente que no se preocupara por ello. Transcurrieron los años y David no fue a Hogwarts si no fue a Durmstrangsiendo allí el joven más sobresaliente de toda la escuela. Lo único que Verotra se encargo de cambiarle a David fue su apellido… Pero a pesar de que quisiera cambiar de apellido al chico su sangre, sus genes llevaban la existencia de un Potter, cosa que ella nunca cambiaría. Pero qué más daba no giraba el entorno a los Potter ya no sería David Harry Potter Weasley el cuarto hijo de Harry Potter simplemente sería David Riddle y nada más.
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Ese niño me resulta familiar
Ya había pasado un tiempo (esto fue más bien un recuerdo de Ginny una de esas tardes cuando no tenía nada que hacer). Recordando el momento en que vio por primera vez después de tanto tiempo a su pequeño David. Eso pasó alrededor de cuando el niño tenía tres años y ya de ese suceso había pasado alrededor de 16 años. Ginny estaba a punto de recibir sus últimas terapias pero como siempre no podía dejar de pensar en ese día…
-Ginny… Ginny… hora de tu terapia…- le dijo una Luna totalmente despreocupada mientras tocaba a la puerta de su cuarto.
-Si ya voy.-dijo Ginny tratando de correr detrás de ella por todo el pasillo de San Mungo.
-Vamos date prisa el Medimago no va a esperar tanto Ginny…-dijo Luna abriéndole la puerta que daba a un despacho, ya el medimago tenía el expediente de Ginny en sus manos y la miraba totalmente sonriente. El hombre le señaló la silla que estaba frente a él y Ginny se sentó.
-Buenos días Srta. Spencer, ya veo que llegar agotadita. Bueno, los informes indican de que está progresando muchísimo pero todavía le falta un tiempito más… Sé que no es fácil, pero se puede ya verá. -Después de su terapia, Ginny salió hacia el pasillo a tomar un descanso. En eso vio una mujer que llegaba caminando con grandes zancadas por todo el pasillo y llevaba de la mano a un niño pequeño.
-Mami duele…- decía el niño entre lágrimas.
-Sí David, amor se que te duele.- decía la mujer mirándolo con compasión.
-Duele mami… duele…-seguía sollozando el pequeño.
-Quédate aquí sentadito tranquilito en lo que busco al medimago.- Le dijo la mujer que al parecer era su madre, dejando al niño sentado en una sillita en la esquina del pasillo. Ginny no había podido ver muy bien al niño y como este continuaba sollozando en silencio decidió acercársele.
-Hola pequeño… ¿Qué te pasa?- Dijo Ginny acercándose al pequeño delicadamente para no asustarle.
-Me duele.-dijo este estrujándose sus ojitos aún llorosos y rojos por tanto llorar. Ginny compuso una sonrisa amorosa al ver al pequeño tan indefenso.
-¡Oh! pobrecito… ¿Qué te duele?-dijo Ginny acariciándole la cabeza mientras tomaba asiento a su lado.
-Baliga… baliga…-decía este con pucheros y sobándose la pancita.
-Déjame ver.- dijo Ginny agachándose para ver mejor al chico. Cuando logro ver su cara, su corazón dio un vuelco de 360 grados. No lo podía creer… ese niño… "no… no puede ser…como es que…" El niño le miró curiosamente.
-¿Cómo te llamas pequeño?
-Dlavid.-dijo este sonriendo a medias mirando con curiosidad a la mujer que estaba frente a él.
-No… es que no puede ser… Sus ojos marrones al igual que su cabello. Tiene pequitas en la cara… tez blanca, las facciones son las de james cuando era pequeño… no, no puede ser… ¿será…? -Ginny se había quedado totalmente frisada al ver al niño, ella sabía que ese era su pequeño ¿pero qué podía hacer? En ese instante la mujer que había traído al niño salió de uno de las oficinas y le hizo señal al niño para que se acercara.
-David amor ven acá con mamá… Oh veo que has hecho una amiguita. Bueno dile adiós ya el medimago te va a ver… Ah y gracias por cuidar a mi pequeño.-dijo la mujer tomando la mano de David y se fue caminando por el pasillo rápidamente.
-Luna… ¡LUNA!-gritó Ginny desesperadamente.
-Dime Ginny.-dijo Luna un poco asustada mientras se encontraba con su amiga.
-Ves ese niño de haya-Ginny señaló a la mujer que ahora se encontraba entre el tumulto. -Ese es mi pequeño David.- y con lágrimas salió corriendo a toda prisa por el pasillo en busca de la mujer que le había quitado a su hijo. Luna salió a toda prisa gritándole cosas que ni ella entendí a. AL parecer la mujer que tenía a David pudo notar que la mujer le seguía. Ella tomó al pequeño en sus manos y con una maléfica sonrisa desapareció en medio de la sala. Con lágrimas en los ojos miró por última vez a su pequeño hijo. Ya que cuando fue Luna tras ella y junto a un policía del ministerio, Ginny estaba totalmente destrozada y sollozaba en el suelo del hospital.
