La Esencia del Dragón
Por Dracofonte
Capítulo 21: "Choque de poderes"
El puño del dragón voló como un proyectil contra el rostro de Steeler pero fue bloqueado por el antebrazo de éste antes de alcanzar su objetivo. El choque fue tan sonoro como el de dos piezas de acero. Acto seguido el hombre metálico contraatacó con otro puñetazo que impactó con dureza contra el pecho mandándolo a volar. Steeler no perdió el tiempo y se arrojó inmediatamente contra su oponente; Shiryu logró estabilizarse en el aire, se apoyó en el piso con su mano izquierda, dio un par de giros y aterrizó en piso deslizándose unos metros. Al instante miró hacia el frente y lanzó un codazo que paró en seco al guerrero de acero, luego lo sujetó de la testa con ambas manos y le propinó un soberbio cabezazo que lo aturdió aún más para finalmente conectarle una veloz y fortísima patada giratoria que lo arrojó contra uno de los edificios cercanos donde se estrelló con gran estruendo.
Aún así el Dragón del Mar permaneció alerta pues sabía que se necesitaba más que eso para detener a su enemigo. A los pocos segundos Steeler salió del edificio con paso lento mientras se sacudía el polvo con un aparente desenfado.
"Vaya, la lavandería me va a costar una fortuna" se quejó mientras removía una gruesa capa de polvo de su hombro "Debo admitir que eres mejor de lo que pensaba, esta pelea va a ser muy divertida"
Tras dichas palabras el hombre de metal hizo estallar su Ki. Un aura de color plateado comenzó a rodear todo su cuerpo.
"Trágate esto: ¡¡HEAVY METAL SMASH!!" exclamó antes de lanzarse contra el dragón.
El movimiento fue tan veloz que Shiryu no pudo evitar ser embestido por Steeler. Cual si fuese un tren descarrilado el guerrero de acero arrastró a su oponente a través de uno... dos... tres edificios hasta dejarlo empotrado en la pared de un cuarto; sin darle tiempo de respirar descargó una brutal lluvia de puñetazos que lo zarandearon de forma inmisericorde. Finalmente levantó el puño derecho y comenzó a acumular energía en éste listo para dar el golpe de gracia. Una vez reunido todo el poder descargó el golpe mortal pero justo en ese momento León reaccionó, se agachó logrando esquivar el ataque y contraatacó con sus Colmillos de Dragón. Los golpes del guerrero legendario mandaron a volar muy lejos de ahí a Steeler, tiempo que aprovechó el dragón para hacer explotar su Ki y disparar su técnica de Torrente Acuático del Dragón. El potente chorro de agua viajó a toda velocidad contra el peleador de acero. Éste ante la incapacidad de poder evitar el torrente extendió las manos al frente. La potente columna de agua se impactó contra ellas y haciendo un esfuerzo sobrenatural Steeler la deshizo ante la mirada incrédula del guerrero marino.
Lo único que alcanzó al hombre metálico fue un leve rocío.
"Creo que ese ataque no sirvió ni para oxidarlo" bromeó Almeida aunque se notaba un dejo de preocupación en su voz.
Y de nuevo se lanzó al ataque.
. . .
Sailor Jupiter lanzó una fortísima patada que no obstante Zhor bloqueó con su antebrazo izquierdo para luego responder con un puñetazo que estalló sobre el rostro de la guerrera del trueno, derribándola. El cazador avanzó lentamente mientras un par de garras retráctiles surgía de su muñequera derecha y una vez que estuvo a lado de su enemiga le descargó un mortal zarpazo. Lita reaccionó, se hizo a un lado rodando para luego ponerse de pie de un salto y contraatacar con una rápida patada al rostro de Zhor, seguido de varios golpes más para finalizar con una Centella Relampagueante de Júpiter disparada a quemarropa que lo mandó a volar varios metros lejos de ahí.
"¿Cómo te supo eso, monstruo?" le gritó la sailor.
Zhor se puso de pie. Estaba algo aturdido por la descarga eléctrica pero nada más. Extendió su brazo izquierdo hacia su oponente y de su muñequera disparó un pequeño proyectil que pronto se expandió revelándose como una gran red. La scout no pudo reaccionar a tiempo y fue alcanzada por ésta, envolviéndola y dejándola clavada contra una pared cercana. Un agudo dolor invadió a la guerrera de Júpiter pues las cuerdas de la trampa laceraban su piel. Pero algo más inquietante llamó su atención: tres puntos rojos brillaban en su pecho. Miró al cazador y descubrió que este le apuntaba con el arma que sobresalía de su hombro. Si recibía un disparo de aquel cañón sería su fin. Hizo estallar su Ki y tensó sus músculos en un intento desesperado por liberarse. Zhor disparó. La ráfaga de plasma voló a toda velocidad como un fuego apocalíptico en pos de almas pecadoras. Sailor Jupiter lanzó un desgarrador grito y haciendo uso de toda su fuerza logró romper su prisión. Se arrojó al piso y el disparo de energía estalló sobre el muro donde otrora estuvo anclada rociando su cuerpo de polvo y fragmentos de concreto.
Lita se reincorporó lentamente. Sus ojos viajaron hacia su enemigo descubriendo que éste se preparaba para disparar su arma nuevamente. Otra descarga de energía se abalanzó contra ella, sin embargo esta vez reaccionó con gran celeridad y contraatacó con una Centella Relampagueante. El choque de ambos ataques provocó una fuerte explosión. Zhor se vio obligado a cubrirse los ojos con su mano derecha debido al intenso resplandor ocasionado por el estallido. Cuando éste se disipó pudo apreciar como Sailor Jupiter arremetía contra él con un soberbio puñetazo. El cazador logró mover levemente la cabeza para esquivar el golpe, no obstante, el puño de la scout impactó en su cañón de plasma haciéndolo añicos. Furioso, Zhor respondió con un zarpazo pero la guerrera de Júpiter logró detener las garras metálicas con su mano izquierda. La sangre fluyó con abundancia de su palma, aún así Sailor Jupiter no soltó las cuchillas pese a que su oponente tiraba de ellas. Ignorando el dolor y haciendo uso de toda su fuerza golpeó violentamente las navajas con el canto de su mano derecha partiéndolas en dos. Acto seguido Zhor la pateó con fuerza arrojándola a algunos metros de ahí.
El cazador miró alternativamente su hombro, donde otrora reposaba su arma energética, y su muñequera derecha donde estaban sus mutiladas garras retráctiles. Luego volteó hacia donde se encontraba la sailor scout, quien se levantaba algo adolorida pero sin poder esconder la satisfacción que le causaba el haberlo dejado sin armas. Comenzó a sentir respeto por la chica que tenía frente a sí. Aún contaba con otras armas como su lanza extensible y sus cuchillas circulares pero prefirió no utilizarlas. Una oponente tan digna debía ser derrotada a mano limpia.
Entonces adoptó una pose de pelea. Lita comprendió el mensaje e igualmente se puso en guardia.
"Ven" la desafió Zhor.
"¡Cuando quieras!" replicó la sailor.
Ambos se arrojaron listos para continuar el combate.
. . .
El enorme ser con apariencia de demonio arremetió con una nueva serie de golpes de hacha que las dos sailors apenas pudieron esquivar. El asfalto volaba a pedazos tras cada nueva acometida. "Esto no está bien" -se dijo mentalmente Sailor Mercury. Desde que empezó la pelea ellas únicamente se habían dedicado a huir de los ataques y muy pocas a contraatacar, y para colmo esas ocasiones Kron había logrado evitar sus poderes hábilmente. Aunque parecía ser una criatura torpe lo cierto es que su forma de pelear rivalizaba con la de León y Lita. Su única alternativa era usar la cabeza. Después de una nueva embestida Amy corrió hacia un hidrante ubicado en una de las banquetas de la calle y esperó a que el diablo azul la atacara de nuevo. Éste no tardó mucho luego de que vio como la scout permanecía quieta desafiándolo con la mirada. Ni tardó ni perezoso se arrojó contra la joven genio descargando un veloz hachazo. La guerrera mercurial se hizo a un lado y la hoja de la blanca partió en dos el hidrante liberando un potente chorro de agua que bañó a Kron, sacándolo de concentración. Sailor Mercury no perdió el tiempo y disparó su técnica de Fulgor del Agua de Mercurio que envolvió al demonio cerúleo en un bloque de hielo. Luego miró a Sailor Venus y le gritó:
"¡Vamos, atácalo!"
La aludida no se lo pensó dos veces e invocó a su Beso de Amor y Belleza de Venus, el cual impactó en uno de los costados del monstruo, destruyendo el hielo y mandándolo a volar a varios metros de ahí. La Diosa del Amor corrió donde su compañera a quién felicitó por el plan en cuanto estuvo a su lado.
"¡Bien pensado, Amy!, eso le enseñará una lección" festejó Mina.
"Creo que es muy pronto para celebrar" dijo Sailor Mercury frunciendo el ceño.
En ese momento Kron se ponía de pie. Las scouts decidieron aprovechar el que seguramente se encontrara aturdido por el ataque anterior y le lanzaron las técnicas de Rapsodia Acuática de Mercurio y el Rayo Creciente de Venus. Los ojos del demonio azul destellaron de escarlata antes de disparar dos poderosas ráfagas de energía del mismo tono que volaron al encuentro de los poderes de sus oponentes. Tras el impacto se produjo una atronadora explosión seguida de una nube de polvo. Sailor Mercury estaba por activar su visor para poder ver a través de la cortina de humo cuando se percató que un objeto volaba hacia ellas: ¡Se trataba del hacha de Kron! Amy dio el grito de alarma y se hizo a un lado lo mismo que Venus, sin embargo los reflejos de esta última no fueron tan rápidos y el arma alcanzó a herirle levemente la pierna.
"¡¡Venus!!" gritó con preocupación la joven de cabello azul.
Se puso de pie y corrió hacia su amiga para auxiliarla pero de improviso apareció Kron y le conectó un poderoso puñetazo que la arrojó lejos de ahí, azotando duramente contra el suelo. Acto seguido el demonio recogió su arma y caminó hacia Sailor Venus con la clara intención de terminar con su vida. Ésta trató de ponerse de pie pero la cortada en su muslo se lo impidió. Indefensa sólo pudo contemplar con el monstruo se acercaba listo para matarla.
Sailor Mercury se puso de pie con dificultad. Hasta ahora sus poderes no le habían servido de mucho, a pesar del notable incremento que ella y el resto de sus amigas habían conseguido con el entrenamiento en el dojo Hayabusa. Ella en por su parte había recibido enseñanzas particulares de León un poco antes de que se marchara a México por dos meses. "¡Eso es!" -se dijo Amy-. "Hasta ahora he usado las enseñanzas del sensei Hayabusa y de León sólo para mejorar mis poderes pero no las he usado como ellos..."
A la memoria de la guerrera del agua acudió un nítido recuerdo...
. . .
"Rompe esa roca" dijo León en tono imperativo señalando una gran piedra que estaba al lado de un árbol.
Amy le miró con perplejidad por la petición. Habían ido a practicar al parque número 10 justo como otras veces, no obstante, siempre se habían limitado a ejercicios de meditación para el uso del Ki y las prácticas de katas y demás ejercicios físicos lo hacían en el dojo de la familia de Musashi, por eso le desconcertaba tanto la petición de su amigo.
"No bromees, sabes que no puedo hacer tal cosa" replicó Mizuno.
"Claro que puedes" dijo Almeida "Ahora que haz aprendido a controlar tu Ki es algo realmente fácil"
"León, sólo puedo elevarlo un poco y eso es todo" replicó la aludida "Es cierto que gracias a eso mis poderes son más fuertes pero no creo poder romper esa roca con las manos como tú lo haces"
"Claro que puedes" repitió el mexicano "Escucha, sólo debes hacer lo mismo que haces cuando elevas tu Ki" explicó el dragón marino "Lo que voy a decirte va a sonar como perorata Jedi pero ni hablar" agregó con una sonrisa antes de continuar: "Concéntrate, debes limpiar tu mente de todo, respira profundo, deja que la energía emerja de tu interior"
La joven de cabello azul hizo lo que León le pidió. De inmediato su cuerpo fue rodeado de un aura color azul, haciendo que sus cabellos se elevaran algunos centímetros.
"Bien" dijo el alter ego de Shiryu en tono aprobatorio "Ahora no debes dejar que toda esa energía fluya libremente, debes controlarla. Usa tu mente y enfócala hacia tu puño derecho" dijo el dragón marino.
La joven apretó los dientes y puso todo su empeño en lo que su amigo le indicaba. Entonces sintió como una oleada de calor corrió hacia su mano derecha. Justo en ese momento León exclamó: "¡Ahora!"
Sin pensarlo Amy descargó un veloz puñetazo que se impactó contra la piedra. Al principio no sucedió nada, pero medio segundo después la roca comenzó a cuartearse por todas partes. Una gran sonrisa se trazó en los labios de la guerrera de Mercurio contenta por su hazaña. Luego miró a León esperando su aprobación. Éste sin embargo tenía una expresión de sorpresa.
"¡Lo logre!" dijo Amy.
"¿Eh?" balbuceó el aludido volviendo de una especie de ensimismamiento para luego sonreír con cinismo y comenzando a rascarse la mejilla "Sí, eso fue magnifico, aunque la verdad es que no esperaba que pudieras conseguirlo a la primera" admitió.
"¿Que?"
"Pero eso no importa" dijo rápidamente mientras sonreía con nerviosismo "Lo importante es que de esta manera no sólo podrás dar golpes más fuertes sino además hacer otras cosas como correr más rápido"
"Entiendo"
"Bueno, ¿qué te parece si dejamos el entrenamiento por hoy y vamos por ahí a divertirnos?"
. . .
Kron levantó en alto su hacha listo para descargar un golpe mortal. Pero se detuvo al sentir un repentino estallido de Ki. Miró hacia el sitio donde había percibido aquella energía, pero lo único que vio fue la suela de una bota centímetros antes de impactarse en su rostro. El golpe fue tan fuerte que salió despedido varios metros lejos de ahí. Sailor Mercury cayó de espaldas al no poder controlarse luego de lanzar aquella patada. Pero de inmediato se puso de pie y fue donde su amiga para examinar su herida. Se tranquilizó al notar que no era muy profunda aunque por la zona sangraba mucho. Por lo mismo se arrancó una parte de su falda y la utilizó para vendarle la pierna. Mina por otro lado aún después de esta operación miraba a su amiga azorada por la forma en como había golpeado a Kron.
"¡¿Cómo hiciste eso?!" preguntó Venus finalmente.
"Es algo que León me enseñó" explicó Amy "Puedes usar el Ki para dar golpes más fuertes"
"Cielos, por qué al resto no nos ha enseñado a hacer eso" se quejó la Diosa del Amor, para luego agregar con una sonrisa maliciosa: "Me pregunto qué otras cosas han hecho tú y León que nosotras no sabemos"
"No es momento para eso" dijo Mizuno sonrojándose "Es mejor que te apartes, con esa pierna herida no podrás pelear"
"De qué estás hablando, tú sola no puedes contra ese monstruo"
La scout bajó la mirada con pesadumbre.
"Lo sé"
En ese momento Kron se acercó a ellas lentamente mientras una siniestra sonrisa se trazaba en sus facciones demoníacas. La Sailor Venus notó que un ligero hilo de un líquido negro bajaba de las comisuras de su labios. Era evidente que el golpe de Sailor Mercury lo había lastimado un poco. Ambas guerreras se pusieron en guardia esperando el siguiente ataque del demonio. Éste sin embargo soltó una carcajada.
"Tú, ser más fuerte de lo que mi creer" dijo sorpresivamente Kron con una voz algo gutural.
"¡¿Puede hablar nuestro idioma?!" exclamó una sorprendida Mina.
"Claro que poder" dijo el demonio "Pero ser difícil"
"¿Quién eres y por qué tú y tus amigos nos atacaron?" Preguntó Amy aprovechando la repentina locuacidad de su oponente.
"¡Mi ser Kron!" replicó "¡Gran Gladiador! ¡Campeón de Komoddus!"
"¿Komoddus?" repitió Mina con perplejidad.
"¿Y qué es lo que haces aquí?" insistió Amy.
El demonio sonrió.
"Mi estar aquí para... ¡MATAR" vociferó antes de arrojarse nuevamente contra las dos sailors.
Sailor Mercury reaccionó con celeridad, apartó a su compañera de un empujón y esquivó la acometida haciéndose a un lado para luego contraatacar con un golpe de puño que Kron evitó a su vez dando un gran saltó mortal hacia atrás. Luego miró a su enemiga con satisfacción. La expresión de seriedad de la sailor se acentuó. Sailor Venus, por otro lado estaba sorprendida por la gran velocidad a la que se había movido su amiga. "Quizá tengamos una oportunidad" -pensó.
"No te va a ser tan fácil vencernos" dijo Amy en forma desafiante.
Aún así, no estaba muy segura de poder salir bien de aquel lance.
La afilada hoja de la hoz de Átropos voló con ferocidad contra el cuello de Sailor Saturn pero ésta lo desvió con un golpe de su Silent Glaive y contraatacó con una estocada contra el pecho de la misteriosa parca, quién se hizo a un lado dando un giro de 360º y descargó un nuevo molinete con la guadaña que la scout apenas y pudo evitar agachándose. Después de esta acción ambas hicieron distancia dando un pequeño salto hacia atrás. Permanecieron estáticas mirándose fijamente. Cerca de ahí Sailor Uranus y Neptune contemplaban la batalla. Hasta ahora había sido una competencia de habilidad con el arma blanca. Hotaru una vez más mostraba su pericia en el manejo de su lanza, no obstante la capacidad mostraba por Átropos tampoco desmerecía en nada a la de la sailor. Ambas scouts comprendieron que aquella pelea no la decidiría la habilidad en la lucha sino el descuido de alguna de las combatientes. Todo estaba en manos del azar. Sin embargo ellas no dependían nunca del azar. Planeaban aprovechar la más mínima oportunidad para atacar a Átropos por sorpresa y poner fin con aquel empate.
"A mi señal nos lanzamos contra ella" murmuró Haruka a Michiru quien asintió en señal de conformidad.
La Sailor de la Destrucción y el Renacimiento y la oscura parca reiniciaron el combate lanzándose una contra la otra. Saturn acometió con una veloz cuchillada que Átropos detuvo interponiendo su hoz para de un movimiento apartar aquella lanza y tumbar a Hotaru pateándola en las costillas. Acto seguido descargó un mandoble sobre su cabeza pero la sailor se apartó girando hacia un lado; la guadaña únicamente apuñaló el pavimento. La más joven de las scouts aprovechó ese pequeño instante para contraatacar con una estocada que Átropos apenas pudo esquivar. Aún así recibió una pequeña herida en el vientre. Dio un gran salto hacia atrás y contempló la cortada. No era muy profunda pero aún así no le agradó ver que su defensa fuera superada aunque sólo haya sido por un segundo. Ese segundo pudo costarle la vida. Molesta hizo estallar su Ki concentrándolo en la hoja de su guadaña, la cual adquirió un brillo purpúreo. Cuando hubo acumulado suficiente poder lo descargó en forma de un enorme arco de luz púrpura que avanzó hacia la guerrera de Saturno. En vez de tratar de contenerlo con su Muro del Silencio corrió hacia él y al estar a sólo un metro de distancia lo evadió de un salto. Átropos contaba con que hiciera aquella maniobra por lo que había saltado para interceptarla en el aire. Lo que no esperaba es que Saturn igualmente sabía lo que la parca pretendía (ya que había visto como sorprendió con la misma táctica a Sailor Uranus, anteriormente) por lo que cuando la tuvo a tiro arrojó su Silent Glaive cual si fuese una jabalina. La afilada lanza atravesó de lado a lado el cuerpo de Átropos para satisfacción de la sailor, que aterrizó triunfante. Pero poco le duró el gusto pues el cuerpo de su enemiga se tornó tan negro como las sombras y se deshizo en cuanto calló al piso. ¡¡Sólo había sido una ilusión!! Atrás de ella apareció la parca con la hoz en alto lista para asestarle un golpe mortal...
"Tierra... ¡Tiembla!"
"¡Maremoto de Neptuno!"
Los dos poderes dieron de lleno en Átropos quien salió despedida por el impacto, chocando duramente con la pared de un edificio cercano. Hotaru miró hacia el sitio del que procedieron los providenciales ataques que le salvaron el pellejo, encontrándose los rostros sonrientes de Sailor Uranus y Sailor Neptune. Sonrió como gesto de agradecimiento y rápidamente corrió a recoger su arma. Una vez apercibida con ésta se volvió hacia el lugar donde había caído su enemiga e hizo estallar su Ki, preparándose para disparar uno de sus más poderosos ataques.
"¡¡Corte del Silencio!!" gritó antes de lanzar un enorme arco de luz en diagonal.
El súper ataque golpeó a Átropos así como al edifico que se partió en dos, viniéndose abajo segundos más tarde. Una gran polvadera se esparció por todas partes, obligando a las Outer Scouts a cubrirse los ojos.
Segundos más tarde Haruka y Michiru se acercaron a su protegida.
"Creo que ese fue el fin de esa mujer" opinó la sailor de Urano.
"Eso parece" dijo la de Neptuno al observar la enorme destrucción ocasionada por el ataque de Sailor Saturn. Aún le impresionaba el poder de ésta a pesar de estar consciente de que se había contenido esta vez para no dañar demasiado la ciudad. "¿Que te pasa, Hotaru?" dijo al notar como la más joven de las sailors miraba fijamente hacia el derruido edificio.
"Nada" replicó la aludida sin apartar la vista de aquel sitio "Es sólo que... me pareció sentir una energía familiar"
"¿Familiar?" preguntó desconcertada Uranus.
Saturn sacudió la cabeza para alejar aquellas ideas y miró con una sonrisa a sus compañeras: "No importa, debemos continuar la búsqueda de la llave"
Ambas asintieron en señal de conformidad, para luego irse corriendo. Cuando ya se habían alejado varios metros Hotaru tuvo la sensación de que alguien la observaba y miró por encima del hombro sin detener su carrera. No vio nada. Decidió olvidarse de aquello y continuó su camino.
Desde una azotea cercana Átropos veía como el grupo de sailors se retiraba. Su máscara había desaparecido dejando ver levemente sus facciones, sin embargo las sombras de la noche impedía poder distinguirlas con claridad.
El bastón de Tuxedo Mask impactó una vez más contra la hoja del sable de caballería de Himmler, quién con leve movimiento de su muñeca lo apartó para luego conectarle un fuerte puñetazo en la quijada que lo derribó, para luego dar un salto y esquivar un golpe que Sailor Moon intentó darle por la espalda usando su cetro como arma; en el aire se giro hacia atrás, pateó a la princesa lunar en medio de los omóplatos mandándola a besar el suelo, para finalmente aterrizar de pie con cierta gracia y adquirir una guardia de esgrima occidental en espera de una nueva acometida de sus oponentes. Serena y Darien se reincorporaron algo adoloridos y molestos. El misterioso soldado había demostrado una asombrosa pericia con la espada con la que había logrado mantenerlos a raya a los dos, aunque comenzaban a sospechar que sólo estaba jugando con ellos para hacer tiempo y evitar que fueran en ayuda de Shoryuki. Dicha posibilidad los asustó un poco pues no imaginaban como les estaría yendo si se decidera a pelear "en serio".
Viéndose superado en habilidad en hombre de smoking optó por cambiar de táctica.
"Escúchame, Serena, tengo una idea y necesito tu ayuda" le dijo en voz baja.
Rápidamente le explicó el plan. La chica de coletas asintió conforme y se preparó para llevarlo a cabo. El príncipe de la Tierra corrió directamente contra Himmler en una nueva intentona por golpearlo con su bastón. Pero cuando estuvo a menos de un metro de distancia de él saltó y justo tras él brilló el poderoso ataque de Sailor Moon conocido como Poder del Cristal de la Luna Plateada. El alquimista reaccionó a tiempo. Apoyó su mano izquierda sobre el suelo, el símbolo dibujado en el dorso de su guante destelló preludiando una trasmutación: una gran placa de metal se erigió entre él y el poder de la sailor de la Luna. Viendo que su estrategia no había funcionado, Tuxedo Mask arrojó varias rosas en contra de su enemigo, quién la esquivó con facilidad haciéndose a un lado. Endimión aterrizó sobre la pared metálica, grave error, ya que a su sólo contacto se volvió de una consistencia líquida que lo envolvió hasta la cintura para de nuevo solidificarse.
"¡Tuxedo Mask!" gritó Serena ante lo sucedido a su novio.
Antes de que pudiera reaccionar Himmler cayó sobre ella y de un veloz molinete la despojó de su cetro. Aterrada Sailor Moon cerró los ojos y extendió sus manos al frente por mero reflejo, como si tratase de rechazarlo con un empellón. El soldado sintió como una fuerza invisible lo golpeaba y lo mandaba a volar a varios metros lejos de la chica. Tsukino abrió los ojos y observó sorprendida como su atacante yacía a gran distancia de ella. ¿Cómo hizo aquello? Se miró las manos como tratando de hallar respuesta en ellas. Era como la ocasión en que Sailor Uranus y Sailor Neptune intentaron atacarla para probar su valor como sailor luego de la batalla con Pharaon 90. Esa vez las había rechazado de la misma forma(). Decidió olvidarse de aquellos pensamientos. Tomó su cetro y disparó su poder hacia la estructura de metal que mantenía aprisionado a su eterno amor. Ésta se hizo añicos dejándolo libre.
Por otra parte, Himmler se puso de pie con un poco de dificultad. Se sentía como si lo hubiera arrollado un autobús. Entonces se dio cuenta que la espada que sostenía en su mano se había partido en dos. ¿Qué demonios había sido eso? No tenía idea que esa chiquilla llamada Sailor Moon tuviera esa clase de poder. Al parecer debería tener más cuidado y no subestimarla. Arrojó lo que quedaba de su arma y avanzó con determinación para enfrentar de nueva cuenta a los futuros soberanos del Planeta.
Éstos al verlo también se pusieron en guardia.
. . .
Sailor Mars lanzó un fuerte puñetazo que Malone atajó con su antebrazo para después contraatacar con un derechazo, el cual Rei esquivó y aprovechando el movimiento lanzó una patada giratoria que golpeó al cowboy en la espalda alejándolo de ella. Trastabilló un poco antes de poder recuperar el equilibrio para nuevamente adoptar una pose de pelea. La scout de fuego no entendía por qué su oponente insistía en un combate cuerpo a cuerpo cuando claramente tendría más ventaja usando su revólver; aunque a puño limpio no lo hacía tan mal, dicho sea de paso, claro que sin alcanzar los niveles de Lita, Haruka o León.
"Vaya, Sheriff, es usted una chica muy ruda y no pelea nada mal" felicitó.
"¡Quieres dejar de llamarme así! ¡Soy Sailor Mars!" le espetó la guerrera de Marte "Cada vez que dices Sheriff suenas como una mala película Western"
"De acuerdo, de acuerdo, ya no te llamaré de esa forma, Sailor Mars" dijo con una sonrisa cínica "¡Ah!, en verdad me gustan las mujeres con carácter"
La aludida se puso roja (aunque no se sabe si de coraje o de pena por el cumplido), elevó su Ki de golpe y se preparó para atacar a Malone.
"¡Ya me cansé de que te estés burlando de mi!" gritó enardecida "¡¡Fuego Sagrado!!"
De sus manos salieron disparados seis aros de fuego que volaron a toda velocidad contra el vaquero. Éste al ver lo que se le venía encima dejó de sonreír para adquirir un semblante serio y con gran celeridad desenfundó su Long Colt .45. Se escucharon seis detonaciones y frente a los atónitos ojos de Rei su poder fue desvanecido por media docena de balas. No podía creer la velocidad y la precisión con la que Malone había disparado.
"Veo que estás impresionada" dijo el cowboy al remover el tambor para sacar las cápsulas vacías y reemplazarlas con unas nuevas "Pero no debes sentirte así pues estás frente al mejor pistolero de todo el Universo"
"¿De qué estás hablando?" inquirió Mars.
El interpelado se señaló los ojos con su pulgar.
"Hace años, perdí los ojos en una guerra que hubo en mi planeta y unos científicos los reemplazaron con unos artificiales que me permiten tener una súper vista que nadie puede igualar" explicó Malone "Es gracias a eso que jamás fallo un disparo"
Pese a la confesión hubo otra cosa que llamó más la atención de la sailor scout: "¿Cómo que tú planeta?" preguntó desconcertada.
El cowboy sonrió.
"Temo decirte que no pertenezco a este mundo" aclaró "Soy lo que ustedes los terrícolas llaman un extraterrestre"
"¿¿QUÉEEE??" exclamó Hino asombrada "Pero si eres humano, ¿o acaso traes un disfraz?"
Malone no pudo reprimir una carcajada ante las palabras de la sailor.
"No, no traigo ningún disfraz yo soy así de guapo" replicó una vez que logró controlar la risa "No sólo hay humanos en la Tierra, existen en infinidad de planetas a lo largo y ancho del cosmos" después miró hacia donde Himmler peleaba con Sailor Moon y Tuxedo Mask "Himmler y Yokaira son igualmente humanos pero cada uno proviene de un planeta distinto al mío" explicó "Claro que entre mis compañeros hay algunos que no lo son, como los de la unidad de Steeler, y nuestro propio comandante"
Mars no podía salir de su asombro ante las revelaciones hechas por Malone.
"¿Por qué me cuentas todo esto?" preguntó Rei.
"Bueno, pues porque mi objetivo es entretenerte mientras mi jefa recupera cierto objeto y la verdad prefiero hacerlo charlando que peleando contigo" confesó.
"La llave" -pensó la sailor. "¿Cuál es su objetivo? ¿Para qué quieren el Orbe del Génesis?"
"Así que ya saben sobre eso" dijo el cowboy algo sorprendido "Pues lo lamento, pero eso si no puedo contártelo"
"Entonces tendré que sacártelo por las malas" dijo Mars en tono amenazante.
"No lo creo, pero será divertido verte intentarlo" desafió a su vez Malone.
Rei dirigió entonces una mirada a la Iglesia que estaba a espaldas de su oponente. "Minerva, espero que estés bien" -se dijo así misma antes de lanzarse una vez más contra el vaquero.
"¡¡Impulso Ártico!!" gritó Yokaira al tiempo que disparaba una ráfaga de aire congelante de la punta de su báculo.
"¡Aliento de Dragón!" contraatacó Shoryuki con una columna de fuego.
Ambos poderes chocaron estrepitosamente ocasionando una violenta pugna entre ellos. Los ataques se retorcían como dos enormes serpientes que tratan de morderse una a la otra. "Esto no está funcionando, el poder de nuestras técnicas es el mismo" pensó la Dragona de la Tierra "Debo hacer algo más". Acto seguido usó su telequinesia para levantar el enorme altar de roca que dominaba la iglesia y lo arrojó contra la hechicera. Ésta, dándose cuenta de la treta dio un gran salto esquivando el proyectil. Sin embargo la guerrera de rojo esperaba este movimiento y se lanzó contra ella descargando un fuerte golpe de puño en el aire que Yokaira apenas si pudo esquivar, no obstante, el calor generado por el cuerpo de la dragona terrestre le quemó parte de su túnica. La mujer de negro bajó al piso y se quedó mirando fijamente a su rival quién también descendió.
"Tu magia es poderosa pero como todos los hechiceros no eres buena en el combate físico" observó Minerva.
"Es verdad" concedió Yokaira tocándose la quemadura del costado derecho que también había alcanzado su piel "Pero me basta para vencerte"
Tras pronunciar aquellas palabras elevó su báculo por encima de su cabeza; sus ojos se iluminaron con una luz purpúrea y su cuerpo se cubrió por un aura del mismo tono. En ese momento comenzaron a surgir del piso un sin fin de siluetas de forma humana. Tenían la apariencia de cadáveres putrefactos sin embargo su piel era transparente, más bien etérea, como si se tratasen de fantasmas. Shoryuki dio un paso atrás intimidada por tan espeluznante visión, pero se detuvo al notar que atrás de ella había más de aquellos espectros. Desesperada miró a distintos puntos descubriendo aún más de ellos, incluso flotando en el aire. Todos girando a su alrededor dirigiéndole sus miradas muertas con gesto amenazador.
"Son almas en pena" explicó Yokaira "Personas que dejaron asuntos pendientes en este mundo y que por tal motivo no han podido cruzar al otro lado. Normalmente no hay más de uno en un lugar pero como al lado de esta iglesia hay un antiguo cementerio por ello aparecieron tantos. En ese estado sufren de un constante dolor debido a la pena que los embarga y la única forma de mitigarlo es robarle energía vital a los vivos. Esto en circunstancias convencionales no afecta demasiado a la gente puesto que un fantasma sólo roba una parte ínfima de energía pero gracias a mi magia he agudizado su dolor y ahora no se conformarán con sólo un poco y además..." dirigió una mirada significativa hacia las apariciones.
Minerva comprendió el mensaje: "Además son demasiados" de dijo para sí.
Sin decir más Yokaira señaló a la dragona con su báculo e inmediatamente los espíritus se arrojaron sobre ella. Minerva fue presa de decenas de fantasmas que rápidamente la sujetaron de las piernas, brazos, el torso e incluso el cuello. En sus rostros podridos podía apreciar una avidez idéntica a la de las personas que prueban alimento por vez primera después de semanas de ayuno; lanzando gemidos largos y profundos los que no habían podido asirla. Bajo otras circunstancias habría sentido compasión por esas pobres almas si no fuera su vida de la que se estuvieran alimentando. Con desesperación trato de zafarse pero en vano, pues el número de espectros que la acosaban era abrumador y además sus fuerzas iban mermando rápidamente. Trató de igual forma alejarlos con su Telequinesis pero al no tener forma física era por completo inútil.
Yokaira aprovechó la situación y regresó hacia la zona del altar donde se encontraba antes de la llegada de la guerrera de rojo, se inclino y tocó el suelo con la palma de la mano izquierda. Al instante se trazó una estrella de cinco puntas inscrita a un círculo de luz.
La energía de Shoryuki descendía rápidamente. Exhausta se inclinó apoyando una rodilla en el piso. Se dio cuenta que forcejear con los fantasmas no iba a servirle de nada por lo que decidió ahorrar fuerza y mejor pensar en otra manera de escapar de aquella jauría de espíritus. "Piensa, Minerva, piensa, ¿como puedes atacar a un espíritu?" se cuestionaba así misma y justo cuando pronunció la última palabra una idea llegó a su cabeza: "¡Eso es!". Haciendo un esfuerzo sobrehumano se puso de pie he hizo estallar su Ki a todo su nivel. Su armadura se encendió al rojo vivo y acto seguido todo todo su cuerpo fue envuelto por una enorme llamarada de tres metros de altura. Los espectros parecieron excitarse aún más por aquel resplandor y se lanzaron con mayor furia en contra de la dragona, quien con gran esfuerzo extendió su mano izquierda hacia una de las paredes laterales y disparó una poderosa llamarada en dirección de uno de los vitrales que daban al exterior del templo. El cristal se fundió al solo contacto de la potente flama dejándole libre el paso.
. . .
Sailor Mars volvió la vista hacia la Iglesia justo para ver como una gran columna de fuego emergía de una de sus ventanas e impactaba justo a uno de sus costados. Toda la zona se convirtió en una gran hoguera. La percepción extrasensorial de la sacerdotisa le permitió sentir el terrible sufrimiento de un gran número de almas y escuchar en su corazón los desgarradores gritos de dolor que lanzaron antes de desaparecer.
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Minerva cayó de rodillas agotada por el esfuerzo realizado. Respiraba agitadamente y sentía que todo su cuerpo temblaba. Levantó la vista y contempló como la hechicera la miraba entre molesta y admirada. Aunque en realidad lo que llamó más la atención de la joven británica fue el objeto que su enemiga sostenía en su mano izquierda. Se trataba de un prisma de cristal color verde. "Otra llave", pensó.
"La verdad no esperaba que pudieras escapar de ese hechizo" admitió Yokaira.
"No eres la primera nigromante que he enfrentado" replicó Shoryuki poniéndose de pie con dificultad para encarar a la hechicera "Además he leído algunos libros de magia negra y eso me enseñó que una buena forma de deshacerse de los fantasmas es quemando sus restos"
Yokaira miró hacia los vitrales y contempló el resplandor ocasionado por el incendió de afuera. En esa dirección se encontraba el cementerio de aquella iglesia. Sonrió avergonzada por haber subestimado a la Dragona de la Tierra.
"Eres sorprendente" dijo la maga.
"Gracias" replicó Shoryuki "Y ya que estás tan conversadora me gustaría que me dijeras ¿para qué quieres esa llave?"
"Veo que ya estás informada de lo que es esto"
"Sí, y también sé que lo que se consigue con esa y otras llaves sólo lo pueden usar nosotros los dragones y los dioses"
"En eso tienes razón y a la vez te equivocas"
"¿Me vas a decir que un Dios los ayuda?" preguntó Minerva con escepticismo "Por que es obvio que ninguno de nosotros lo hace"
"No, pero la persona que nos comanda está a medio camino de ambos"
"¿A qué te refieres? ¿Quién es esa persona?"
Yokaira puso expresión de disgustó. Se dio cuenta que había hablado demasiado.
"Me parece que no tengo porqué darte explicaciones" dijo con sequedad "Y ya que tengo lo que vine a buscar no veo razón para continuar con esta absurda batalla"
"Ni creas que te voy a dejar escapar" advirtió Shoryuki.
"No creo que puedas hacer mucho en ese estado. Pudiste escapar de mi ataque pero se nota que perdiste mucha energía" observó la nigromante.
"No me subestimes"
Al oír el desafío de la Dragona de la Tierra Yokaira golpeó el suelo con su báculo y cuatro paredes de roca surgieron alrededor de Minerva e inmediatamente avanzaron hacia ella dejándola emparedada. Pero el ataque no acabó ahí pues justo después de esto la hechicera disparó una ráfaga de energía mágica contra su enemiga ocasionando una fuerte explosión. Satisfecha de su hazaña la nigromante se preparó para marcharse pero justo en ese momento alguien la atacó por la espalda golpeando su brazo derecho, rompiéndoselo, y obligándola a soltar su bastón. Se dio media vuelta para encarar a su atacante pero recibió un puñetazo en el rostro que la derribó. Bastante adolorida abrió los ojos para poder ver a su atacante llevándose una gran sorpresa.
"Pero ¡¿cómo lograste evadir mi ataque si ya no tienes energía para moverte a súper velocidad?!" preguntó perpleja Yokaira.
"No tengo mucha energía pero aún me quedan mis habilidades psíquicas" replicó Shoryuki "Y éstas incluyen la teletransportación"
Ahora entendía. Gracias a la teletransportación es como habían llegado a París y de la misma manera a la Iglesia de forma repentina. Al parecer había subestimado a la guerrera de la Tierra una vez más. Trató de ponerse de pie pero no pudo por más esfuerzos que hizo. Todo su cuerpo estaba completamente inmovilizado gracias a la telequinesis de Shoryuki.
"Tu magia es muy poderosa pero tu cuerpo es como el de cualquier humano y por eso puedo dejarte inmovilizada fácilmente" explicó la guerrera de fuego "Ahora quiero que respondas a mis preguntas"
"¿Y si no qué? ¿Acaso vas a torturarme?" preguntó Yokaira en tono burlón.
En ese momento sintió como si recibiera un martillazo en su brazo derecho lo que la hizo gritar de dolor.
"No disfruto lastimando personas pero si es lo que tengo que hacer para hacerte hablar no pienso tocarme el corazón" aclaró Minerva con frialdad.
La hechicera miró a la dragona y descubrió que hablaba muy enserio. En ese momento la llave de cristal se desprendió de su mano y voló hacia la de Shoryuki quien la tomó y examinó detenidamente antes de iniciar con el interrogatorio. Al tocarla sintió una sensación extraña, como una ligera descarga eléctrica que le recorrió todo el cuerpo en un segundo. Decidió olvidarse de eso y volver con la nigromante.
"Primera pregunta: ¿quién es la persona que los guía?"
Pero Yokaira permaneció en silencio. Minerva le lanzó otra onda telequinética hacia su brazo roto lo que ocasionó que lanzara un nuevo alarido de dolor. Aún así siguió muda a la pregunta que le volvió a hacer Shoryuki. La británica no se sentía bien por estar haciéndole eso a Yokaira a pesar de ser su enemiga y por ello la frustraba que no estuviera dando resultado. Sin embargo, esta era su oportunidad de obtener respuestas y no iba a permitir que sus escrúpulos lo arruinaran. Miró hacia el brazo izquierdo y optó por rompérselo. Era cruel pero era la única manera de hacerle entender que no estaba jugando. Estaba por disparar su onda de telequinesis cuando sus sentidos le alertaron del peligro. De inmediato dio un salto hacia atrás y en ese momento el suelo se abrió entre ella y Yokaira. Minerva miró que la zanja era sumamente profunda pero lo que más la sorprendió fue lo parejo de la misma. Era como si la hubieran cortado con una cuchilla... De pronto sintió un poderoso Ki en uno de los extremos de la Iglesia. Su mirada viajó hacia donde sentía aquella presencia topándose con una imponente figura. Era un hombre de un metro noventa de estatura ataviado con una majestuosa armadura dorada. Los recuerdos de Nicole de Acuario y las Guerreras Doradas del Santuario vinieron a la mente de la inglesa. Sin embargo la lóriga del hombre que tenía frente así poco tenía que ver con la de las guerreras zodiacales. Asemejaba más a las corazas medievales, cubriéndole prácticamente todo el cuerpo; en el pecho tenía esculpida en bajo relieve la figura de una ave con las alas extendidas cual escudo de armas; su casco estaba casi cerrado, sólo tenía una leve apertura en forma de "T" que dejaba al descubierto ojos, nariz y parte de la boca; en la frente tenía labrada la misma cabeza de ave que en pecho y las alas sobresalían a ambos lados del yelmo. De sus hombros pendía una larga capa escarlata y pegada a su cintura llevaba una espada de doble filo estilo europeo cuya empuñadura reproducía la misma figura de ave que otras partes de la armadura.
"Yokaira, ¿te encuentras bien?" preguntó el guerrero dorado.
"Mi brazo está roto pero fuera de eso estoy perfectamente" replicó la aludida.
Minerva, superando la sorpresa inicial decidió encarar al recién llegado: "¿Quién eres tú?"
"Mi nombre es Kaltork" repuso el interpelado "Y tu debes de ser Shoryuki, Dragona de la Tierra si no me equivoco"
Y antes de que la guerrera de fuego pudiera replicar se arrojó contra ella de forma tan veloz que ésta apenas si pudo evadir la acometida haciéndose a un lado y dejando pasar de largo a Kaltork. Se volvió para encararlo de nuevo, descubriendo que éste le había quitado de las manos la llave Alma. Shoryuki estaba atónita por la velocidad demostrada por el guerrero dorado ya que no se había dado cuenta en qué momento le había arrebatado el cristal. Un profundo nerviosismo comenzó a invadirla. Ya que no sólo estaba débil y su enemigo era muy rápido, sino que encima también podía percibir en él un gran poder que no sabía si podría igualar incluso estando en óptimas condiciones.
"Es mejor que te rindas" le advirtió Kaltork "No estás en condiciones de enfrentarnos"
La Dragona de la Tierra sabía que su enemigo tenía razón. Aún así no pensaba darse por vencida tan fácilmente. Hizo estallar su Ki dispuesta a usar toda su energía restante. Su armadura se encendió al rojo vivo al mismo tiempo canalizó su telequinesis a sus brazos para aumentar la fuerza de sus golpes. Seguramente Kaltork no esperaba que tuviera mucha fuerza en su estado y contaba con ello para poder sorprenderlo.
"¡No deberías subestimarme!" le gritó Shoryuki antes de arrojarse sobre el guerrero dorado.
El ardiente puño de la dragona voló a toda velocidad contra Kaltork y justo cuando estaba por golpear su cara éste interpuso su mano izquierda conteniéndolo. El impacto fue tan fuerte que toda la construcción se estremeció. No obstante Kaltork no se movió ni un milímetro lo que dejó asombrada a Minerva. "¿Cómo es posible que mi golpe no le haya hecho nada?" pensó perpleja. Intentó apartarse pero el guerrero dorado mantenía apresado su puño.
"Si yo fuera tú soltaría mi mano a menos que quieras quemarte" advirtió Shoryuki.
"Descuida, soy bueno para resistir el calor" respondió Kaltork "¿Qué tal eres tú con el frío?"
Tras escuchar esas palabras la inglesa sintió como el poder mágico de Yokaira se activaba. Se volvió sólo para contemplar como la nigromante extendía su brazo izquierdo y disparaba su hechizo llamado Impulso Ártico, dejando escapar una ráfaga de aire congelante directo contra ella. Justo en ese momento Kaltork liberó su mano y se apartó dejando que la guerrera terrestre recibiera de lleno el ataque, el cual la cubrió de hielo de pies a cabeza y la mandó a volar varios metros hacia atrás dejándola inconsciente tras el impacto.
"Buen golpe" felicitó el guerrero de armadura de oro, que ahora estaba al lado de la hechicera.
"Tú hubieras podido vencerla con facilidad" le dijo en tono de queja Yokaira.
"Tal vez, pero sabes que yo no peleo con mujeres"
"El comandante te ha dicho que debes olvidarte de tu sentido de la caballerosidad cuando luchas"
"Y a ti que no debes confiarte en las peleas" contraatacó el guerrero mirando el brazo roto de su compañera.
La aludida frunció el ceño pero no dijo nada más. Estiró su mano sana hacia su báculo y éste mágicamente voló hacia ella. Una vez bastón en mano lo alzó y de la punta disparó una onda de energía púrpura que atravesó el techo, se elevó varios cientos de metros en el aire hasta que estalló como si fuese una enorme bengala. El resplandor fue visto por todo París. Era la señal de retirada.
Shiryu y Steeler intercambiaban golpes a una velocidad frenética. Cada impacto resoba como un martillo al golpear un yunque y estremecía todos los edificios circundantes. Fue en eso que una gran resplandor morado iluminó los cielos. Ambos combatientes se separaron para contemplar tan singular fenómeno, pero sólo el hombre de metal comprendió el significado del mismo.
"Creo que esa es la campana que da por terminado este round" dijo Steeler.
"¿Eso quiere decir que vas a correr con tu mamá?" bromeó el dragón marino.
"No, más bien significa que terminaré de patearte el culo en otra ocasión" replicó el aludido. Hizo un gesto de despedida y de un gran salto se alejó corriendo por las azoteas. León no pensaba dejarlo ir así de fácil por lo que lo imitó y también subió al techo de un edifico cercano para seguirlo pero cuando llegó ahí no lo vio por ninguna parte. Intentó seguirlo por medio de su percepción del Ki pero sin resultado. El tipo se esfumó.
"Supongo que será para la próxima" dijo con mal humor.
Sin más que hacer optó por ir en ayuda de sus amigas.
El cazador miró con profundo desagrado la señal que indicaba el final de la misión. Supuso que debió ser exitosa la búsqueda de la llave, pero le molestaba porque no iba poder darle fin al duelo que estaba teniendo con aquella humana. Pertenecía a una tribu de cazadores y no había nada que odiara más que tener que retirarse sin atrapar a su presa. En especial cuando ésta era tan buena como la chica con la que se hallaba peleando. Pero ya no estaba con su clan, ahora era un soldado y como tal debía obedecer las órdenes de sus superiores aunque le privaran de su placer personal.
"Por ahora lo dejaremos aquí" dijo Zhor mirando fijamente a Sailor Jupiter "Pero no olvides que eres mi presa y que tarde o temprano reclamaré tu cabeza como trofeo"
"¿Acaso vas a huir?" le espetó Lita.
El misterioso alienígena no respondió. Presionó algunos botones en su brazalete e inmediatamente fue cubierto por su camuflaje óptico, perdiéndose de la vista de la sailor scout.
Sailor Mercury aún no podía asimilar su desconcierto ante lo que acaba de suceder. El demonio llamado Kron había resultado ser una enemigo más poderoso de lo que había pensado, y aunque logró dar buena pelea usando las enseñanzas de León y el sensei Hayabusa era claro para ella que su derrota era sólo cuestión de tiempo. Pero justo cuando su enemigo estaba tomando ventaja apareció aquella luz en el cielo y de inmediato éste cesó sus ataques y simplemente se retiró sin dar ninguna explicación.
"¿Qué crees que haya sido eso?" preguntó Sailor Venus refiriéndose a la luz.
"No lo sé" replicó Amy mientras la ayudaba a reincorporarse "Pero en cuanto apareció ese monstruo se marchó. Tal vez era una especie de señal o algo así"
"Igual me pasó a mí" dijo una voz de repente.
Ambas scouts voltearon hacia donde provinieron aquellas palabras encontrándose con el Dragón del Mar.
"¡León, gracias al cielo!" exclamó la joven Mizuno con alivio.
"Literalmente hablando" dijo el aludido levantando la vista. Luego se percató del estado de Mina "Eso no se ve muy bien"
"Descuida, es sólo un rasguño" dijo la Diosa del Amor restándole importancia.
Pero Shiryu no parecía muy convencido, por lo que se acercó a la scout y la levantó en sus brazos.
"¿Qué estás haciendo?" dijo Venus ruborizándose por la situación.
"No puedes caminar con esa herida, así iremos más rápido" dijo Almeida.
"Que conste que fue idea suya, Amy" dijo rápidamente Mina temerosa de que su amiga pudiera sentirse celosa por que su novio la cargara en los brazos.
"No te preocupes, creo que es una buena idea" dijo Mercury con una sonrisa "De esa forma tu herida no empeorará"
"Ya la oíste" dijo Shiryu "Nada más no trates de aprovecharte"
"El que no debería aprovecharse eres tú, tonto" dijo una nueva voz.
"¡Lita!" exclamaron Amy y Mina a unísono.
"Supongo que tu amigo de la máscara también se fue luego de aquel resplandor, ¿cierto?" quiso saber el dragón.
"Sí" dijo Sailor Jupiter en tono molesto "Dijo que luego volvería por mi cabeza"
"Típico, eso es lo que todos los malos dicen luego de que Schwarzenegger usará ese diálogo en Terminator" dijo León en tono sarcástico.
"Olviden eso" dijo la sailor del trueno malhumorada "Lo mejor será ir a ayudar a las demás. Desde hace unos minutos he vuelto a poder sentir el Ki, y me di cuenta que Sailor Moon, Tuxedo Mask y Sailor Mars todavía estaban peleando a unos cinco kilómetros de aquí. Uranus, Neptune y Saturn ya van para allá"
"No puedo sentir el Ki de Shoryuki" dijo de repente Shiryu con preocupación "¿Le habrá pasado algo?"
"Es mejor ir a donde dice Lita" opinó Mercury "Recuerda que Shoryuki también estaba con Serena y las demás"
León asintió. De inmediato partieron hacia sus compañeras.
Una veloz saeta de fuego surcó los aires pero una vez más fue interceptada por una bala de calibre 45. Sailor Mars apretó los puños con ira ante el intento fallido. Había disparado varios de sus poderes contra Malone pero éste los había o esquivado o frenado con su arma. Realmente era un sujeto en verdad hábil. Ya que los ataques a distancia no estaban resultando optó por reiniciar la confrontación cuerpo a cuerpo. Sin embargo, cuando estaba por arrojarse contra el cowboy el suelo bajos sus pies se disolvió en una sustancia gelatinosa que subió cubriendo su cuerpo de pies a la base del cuello. Malone volteó hacia un lado viendo a Himmler que tenía apoyada la mano derecha en el piso.
"¿Por qué hiciste eso?" le reclamó el vaquero "Era mi pelea"
"¿Qué acaso no viste la señal de retirada?" replicó el alquimista con frialdad "Dejé atrapados a la otra chica y al sujeto de smoking de la misma forma" y señaló hacia el sitio donde Sailor Moon y Tuxedo Mask estaban en idénticas circunstancias que Mars "Es hora de irnos"
"Muy bien" aceptó a regañadientes al mismo tiempo que enfundaba su Long Colt .45 "Pero antes..."
Se acercó rápidamente a la sailor de fuego y le plantó un beso en los labios logrando que el rostro de Rei se pusiera del color de su falda.
"Nos vemos" dijo Malone guiñándole un ojo y poniendo una sonrisa pícara.
"¡¡VUELVE ACÁ MALDITO ABUSIVO!!" le gritó la scout furiosa.
Pero el cowboy hizo caso omiso y siguiendo a su compañero se perdió en medio de las sombras de la noche. La guerrera de Marte se retorcía con desesperación dentro de su prisión que se había vuelto muy dura. Por más esfuerzos que hacía no se rompía y eso la frustraba más pues lo único que deseaba en ese momento era salir de ahí para ir tras Malone y hacerle pagar por la humillación que acaba de sufrir. Lanzó un suspiro resignado; lo único que le quedaba era esperar a que llegara alguna de sus amigas a liberarla. Fue en eso que su prisión se cuarteó para luego partirse en mil pedazos. No comprendía que sucedía pues ella no hizo nada para lograr aquello. Entonces miró hacia el frente y descubrió la maltrecha figura de Shoryuki. Se dio cuenta que la dragona la había liberado con su telequinesis. Estaba por agradecerle cuando vio como Minerva se desplomó por las escaleras al pie de la entrada de la Iglesia. De inmediato corrió a auxiliarla. Al llegar a su lado se arrodilló y la tomó entre sus brazos.
"¡Minerva! ¿Qué pasó?" preguntó preocupada.
"Logré... vencer a la hechicera... pero... un sujeto misterioso... apareció y me tomó por sorpresa" replicó con dificultad la británica "Se llevaron la llave"
Tras pronunciar éstas palabras volvió a quedar inconsciente. En ese mismo momento llegaron Sailor Moon y Tuxedo Mask. Shoryuki los había liberado al mismo tiempo que a Sailor Mars.
"¿Cómo está?" quiso saber Serena con angustia.
"No muy bien" dijo al mirar la ligera capa de hielo que cubría la armadura de la Dragona de la Tierra. Al parecer la habían atacado con alguna clase de poder congelante. Asimismo, la piel de la joven Ravencroft se veía muy pálida y sus labios tenían una tonalidad azulada.
Fue en eso que una idea cruzó por la mente de la sacerdotisa. Recostó con suavidad el cuerpo de Minerva en el suelo y le colocó sus manos sobre el pecho. Elevó su Ki y lanzó un débil Fuego de Marte. Una pequeña flama surgió de sus palmas e impactó en el cuerpo de la dragona. La llama fue absorbida por la coraza roja e inmediatamente el hielo que la cubría se evaporó. De igual forma su piel pareció adquirir más color y sus labios volvieron a su tono rosado natural.
"¿Qué fue lo que hiciste?" preguntó la princesa de la Luna desconcertada.
"Sólo le di lo que necesitaba: fuego" replicó Rei "Minerva me contó que ella se volvía más fuerte en presencia del fuego o de ambientes muy calientes así que imaginé que un poco de eso la ayudaría" explicó "Ahora sólo debemos esperar a Hotaru para que la cure con sus poderes"
Sailor Mars se puso de pie y miró hacia la ciudad. Sus amigas estaban por llegar. Después intentó localizar a sus enemigos por medio de su Ki pero no logró sentir nada. Habían escapado. Apretó los puños con enfado.
Este encuentro había sido para ellos...
-Fin del capítulo 21-
() Al final de Sailor Moon S, Sailor Uranus y Sailor Neptune deciden probar a Sailor Moon y la atacan pero ésta los rechaza de una forma similar a como se vio en este fanfic. La verdad es que en la serie Sailor Moon de vez en cuando hacía cosas así sin volverlas a repetir después (ejemplo: cuando usó una especie de ataqué 'sónico' junto con Sailor Chibi Moon activado por el llanto de ambas).
