Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS! Lamento haberles hecho esperar pero estaba un poco agetreada con tareas de la universidad. Tengo unos trabajos pendientes después de Harry Potter y el hijo perdido así que PENDIENTES SALUDOS.

Summary: Un poco de ti, un poco de mí, vista, renacer y cena.

Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley

Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)

"El amor es un sentimiento puro y verdadero. ¿Quién no ha de pensar en el primer amor como el de primera vista? Es cierto que dicen que el amor es siego pero siego es aquel que nunca le encuentra en su camino."

Lucy Potter.

Capítulo 11

Un poco de ti, un poco de mí

David había estado todo el día distraído en el Ministerio. No dejaba de pensar en Luz Esthela Lovegood la chica con quien se había topado esta mañana pero… para él era simplemente Lucy. No sabía que debía hablar con ella o como actuar ante ella. Nunca había salido con una chica y estaba totalmente nervioso, que ni había realizado la mitad del trabajo asignado esa mañana. Pero así llego la hora de almuerzo y David se dirigió rápidamente a las Tres escobas en donde había acordado almorzar con Lucy. Se apareció rápidamente con un movimiento de la varita asustando a Luz en el acto.

-Creí que nunca llegarías…-dijo Lucy invitándolo a centrase a su lado mientras entraban a la cafetería.

-Lo lamento, es que hubo un problema con la conexión de una de las chimeneas y me retrase un poco…-dijo David despojándose de su capa de viaje y poniéndola detrás de su silla.

-No hay problema, bueno y… ¿Y cómo te ha ido hoy?-le dijo Lucy totalmente sonriente.

-Muy bien gracias… ¿Y a ti?-dijo el moreno devolviéndole la sonrisa.

-Bueno no del todo mal, solo que tuve que escribir una columna entera hablando del partido de Quidditch de anoche. Camarero dos cervezas de mantequilla por favor…-dijo dirigiéndose al camarero. El señor tomó las órdenes y al instante hizo aparecer las cervezas.

-¡Gracias!- dijeron al unisonó.

-Bueno háblame de ti, de tu trabajo. ¿Qué haces en el Profeta?-dijo David después de haberle dado un enorme sorbo a su cerveza.

-Yo soy la que escribo sobre los partidos de Quidditch, ya sabes la parte de los Deportes junto a mis otras compañeras… no es nada del otro mundo sabes…-dijo mirándole sobre los espejuelos.

-Me imagino, pero es interesante… te pagan por ir a los partidos y lo único que debes hacer es dar la noticia.- dijo David fastidiado.

-Sí, bueno no lo creas… me estoy aburriendo un poco en el trabajo. Bueno, ¿Y en que casa de Hogwarts estuviste? Yo nunca te vi en Hogwarts.- dijo Lucy tratando de cambiar el tema ya que no le gustaba hablar mucho de su trabajo.

-Bueno, yo no estudie en Hogwarts. Yo estudie en Durmstrang.

-¡¿En serio? Wow excelente…- dijo interesada mientras le miraba con curiosidad.

-¿Y en que casa de Hogwarts estudiaste Lucy?-dijo David acomodándose un poco en la silla para estar más confortado.

-En Gryffindor.-dijo sin preocupación.

-Mmm… interesante…

-Sip…

-Lucy… ¿Cuántos años tienes?-dijo David en un intento de que la conversación no se fuera a pique ya que Luz comenzó a mirar hacia la ventana del establecimiento.

-Yo tengo 19 años ¿y tú?-concluyó la morena mientras volvía a mirarle.

-Igual que tu…

-Interesante… y tan joven y trabajas en el ministerio.- dijo Lucy mirando con admiración a David.

-Sí, bueno… es que fui una de las mejores notas; ya sabes y pase todos mis exámenes con Supera las Expectativas.-dijo el moreno mientras se alababa.

-Wow… vaya en realidad no me mentías cuando me dijiste de lo que eras un excelente mago…-dijo Lucy dándole una bonita sonrisa.

-Te lo dije, yo nunca miento.- dijo David coqueteándole a Lucy acercándose un poco más a la morena.

-¡Luz, amor!-se oyó la voz de un hombre casi a la entrada del establecimiento. Lucy cambió rápidamente su posición mirando un poco asustada al hombre que le llamaba.- ¿Qué haces aquí?... pensé que estabas trabajando todavía…-se acercó a ellos un mago alto, forzudo, de pelo negro y ojos azules. Al lado de David el mago parecía ser todo un modelo.

-Yo, este… Hola Alexander…- dijo Lucy un poco nerviosa al ver a Alexander acercarse a ellos. Este se acerco a la mesa donde se encontraban los dos chicos y besó a Lucy en los labios sentándose al otro lado de la chica. Lucy se removió un poco incomoda en la silla antes de dirigirse a David que le miraba extrañado.

-Alex, este es David Riddle, David, Alexander Diggory… él es mi novio…-dijo Lucy totalmente roja.

-¿Novio?-dijo David confundido estrechándole la mano a Alexander.

-Sí, su novio y mucho gusto en conocerle.-dijo esto un poco serio y enfatizando la palabra NOVIO.

-Bueno… este… ¿quieres comer algo?-dijo Lucy tratando de cortar el extraño silencio que había aparecido en la estancia.

-No ya yo almorcé… solo te vengo a preguntar si vas a pasar esta tarde por mi departamento…-dijo Alexander pasándose las manos por el cabello lacio.

-Claro… allí estaré… bueno, David gracias por la bebida nos veremos después…-dijo la mujer mientras se paraba rápidamente y tomaba su bolso. David continuaba descolocado y solo pudo decir:

-Sí, de nada… no problema.-dijo un poco deprimido. Ya Alexander iba de camino hacia la puerta y Lucy le seguía, pero de momento la chica se giro y se dirigió a David.

-Esta es mi dirección… el número de mi apartamento… y mi celular. Si quieres puedes enviarme lechuzas de vez en cuando. Un gusto en conocerte, nos vemos…-dijo la chica dándole a David un trozo de pergamino con unas cosas escritas.

-Gracias.-dijo este totalmente confuso. Luz le devolvió una mirada compasiva y una sonrisa. Salió rápidamente por la puerta ya que Alexander le esperaba en la acera.

-No lo puedo creer… tiene novio…-se dijo David totalmente confundido y frustrado. Tomo el pergamino y se fijo en la letra, era algo caligráfica y con muchos adornos. Era muy bonita y decía algo así como: "Luz Esthela Lovegood

Ecclestons Cross 3er piso Apartamento 301-A Tel. 020-8-485-2501

Estoy libre desde las 11:00 de la noche."

Y David simplemente se limitó a sonreír.

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Visita, renacer y cena

-"Luz Esthela Lovegood

Ecclestons Cross 3er piso Apartamento 301-A Tel. 020-8-485-2501

Estoy libre desde las 11:00 de la noche."

Repetía David para su yo interno mientras caminaba por la calle hacia la dirección que había escrito Lucy en el papel. No es que estuviera loco, pero no quería perder la oportunidad de estar con Lucy. Para el poco tiempo que había estado con ella se sentía bien, que tiempo a penas fueron unas horas…. No quería arruinar nada, pero ya que Lucy insistía en verle a David no le molesto en lo absoluto ir a visitarla esa misma noche.

-Tranquilo David…. Solo vas a visitarla y nada más, ¡Oh Merlín! esto esta tan complicado…-se pasó las manos por el rostro, continuo murmurando con las manos en el rostro y su voz era un poco amortiguada por ese hecho.- Y si ese Diggory está ahí... ¿Qué le digo? No, solo vine a ver a Luz para entregarle algo… ¡diablos! esto es más difícil… Merlín ayúdame…

Diciendo todo esto se encontró con la puerta del apartamento de Lucy y prestamente toco la puerta. Oyó que adentro alguien habría el cerrojo y se abrió la puerta. El apartamento era espacioso y estaba muy bien decorado. Estaba completamente iluminado y se podía percibir el aroma de rosas que provenía de las velas que estaban encendidas en la sala. La estancia era acogedora tenia sofás de color blanco y almohadones de color carmesí. El cuarto estaba pintado de color carmesí y una pared de fondo de color blanca. Estaba llena de fotos y tenía una mesita donde se podía ver figuras y el televisor plasma muggle.

-Hola David ¿Cómo estás? Pasa…-dijo Lucy sonriente abriéndole la puerta a David para que entrara en la estancia. El chico se limitó a esperar que esta cerrara la puerta para hablarle.

-Hola Lucy… lamento venir tan tarde…-dijo este quitándose la capa de viaje y poniéndola sobre una de las sillas más cercana.

-No hay problema…

-¿Y Alexander está…?-dijo David echándole un vistazo a el lugar un poco preocupado.

-No, Alexander se marcho hace unas horas…

-Ah… ok…

-Sip, este bueno… ¿Quieres Wisky de fuego?- dijo Lucy dirigiéndose a la cocina.

-Si por favor.-concluyó el moreno mientras se limitaba a seguir a Lucy.

-Lamento haberme ido tan a prisas esta tarde, bueno es que no pensaba que Alexander estuviera almorzando… bueno ya sabes…-dijo está totalmente dolida y un poco confusa.

-Sí, yo entiendo no hay problema… ¿Y desde cuando tu y Alexander son novios?

-Para serte sincera hace un año y seis meses más o menos. Pero ya él venía mirándome desde Hogwarts. Yo nunca le preste atención, hasta que pues, ya sabes…-dijo Lucy mientras le pasaba un vaso de Wiskey.

-Ah… ok… ósea que ¿estudiaron juntos?

-No, Alexander es mayor que yo por dos años…

-¿Ósea que tiene 21 años?

-Sí, además trabaja en el Ministerio.-concluyó Lucy mientras se sentaba en la silla que estaba frente a la mesa del comedor.

-Aja, ¿En qué departamento?-preguntó David un poco interesado ante el nuevo descubrimiento.

-Bueno el trabaja como secretario en el Wizengamot.-concluyó Lucy y David abrió los ojos como platos y no pudo pronunciar ninguna palabra. Se formo un silencio incomodo y Lucy decidió romperlo.

-Bueno… ¿Y qué tienes novia?-preguntó la chica mientras le daba el último sorbo a su bebida. David se atragantó un poco, tosió y luego dijo con voz un poco torpe:

-Yo este… no por ahora no…-balbuceó.

-Aw… que lastima…-dijo Lucy parándose y tomando nuevamente la botella de wisky. David no supo que decir y se limitó a ver como la mujer le servía más en el vaso.

-Bueno aquí tienes más Wisky de Fuego…-dijo estrechándole la mano que tenía el vaso lleno del Wisky.

-Gracias…

-Bueno… hable con Alex y le dije que quería que saliéramos los tres juntos así nos podríamos conocer mejor… no se ya sabes…

-Sí, no hay problemas… ¿Qué dijo Alexander?

-Nada el solo dijo que estaba bien que no había problema… pensábamos salir la semana que viene a pasear por el Callejón Diagon.

-Está bien… me apunto…-dijo David sonriéndole a plenitud.

-Excelente…-dijo Lucy devolviéndole una hermosa sonrisa.

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Ya había pasado unos años más bien desde la supuesta muerte de Ginny, se habían observado acontecimientos muy extraños. Eran acontecimientos aislados pero obscuros y en algunos o en la mayoría se había captado la marca tenebrosa. El Ministerio intentaba ocultar estos acontecimientos al mundo Mágico para que no sucumbieran en caos pero cada mes que pasaba la situación se ponía peor y más crítica. Los Magos ya no sabían en quien confiar y la peor de las amenazas se veía venir. Los años que se habían prometido con la muerte de Voldemort estaban llegando a su fin.

-Bueno ya todo está cuadrado solo falta comenzar esta guerra lo antes posible. David ya está trabajando en el Ministerio. Tenemos que solapadamente dar el golpe y yo quiero que esta vez nada… pero absolutamente nada salga mal. Voldemort habrá llegado al poder esta vez… aunque no esté con nosotros el está viendo que todos deseamos ver cumplido su deseo y el nos ayudara. Todo será nuevamente obscuro como se suponía que viviéramos hace unos años… Y esta vez Harry Potter no vivirá…

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-Srta.Merlina Spencer le quiero informar que su terapia ha sido exitosa. Le deseo suerte y aquí tiene su varita. ¡Felicidades lo ha logrado!- le dijo el medimago a Ginny dándole la varita y regalándole una sonrisa.

-Muchas gracias…-dijo la mujer mientras intentaba luchar con las lágrimas que amenazaban en salir de su rostro.

-Bueno Ginny, ya es hora de que salgas de este hospital.-dijo Luna dándole una pequeña maletita a Ginny.

-Ni que lo digas… estoy deseosa de ver a Harry y a los chicos… lo que no se es… ¿Es como me verán después de haber desaparecido por casi 20 años?-dijo está un poco triste y afectada ante la idea de que Harry pudiera haber re-hecho su vida.

-Tranquila Ginny todo saldrá bien. Es Harry… el te ama, lo va a entender.-dijo esta brindándole su mejor sonrisa.

-Gracias Luna… Gracias por todo.

Así esa misma tarde Ginny (58) Salió de San Mungo con la esperanza de llegar a su familia nuevamente. El sol brillaba con todo su esplendor y una Ginny físicamente igual, pero con el pelo un poco opaco (ya que tenía canas en su cabello) salió con una sonrisa al mundo que por 20 años le hacía muerta.

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-¡Harry, Harry!- gritaba Hermione a viva voz en el pasillo abarrotado de gente, cuando diviso a el salvador del mundo mágico.

-Dime Herms.-dijo Harry girando para ver a su cuñada.

-Mandaron un mensaje por medio de un Patronus a eso de las 11:00 de la mañana.-dijo esta un poco preocupada, mientras respiraba agitadamente.

-¿Y que decía el Patronus?-preguntó Harry mientras le ponía una mano sobre el hombro de la chica.

-Algo de un nuevo ataque pero no especificaba bien…-dijo un poco confusa mientras se limpiaba el sudor de la frente.

-Gracias Hermione… Ah y Ron quiere verte… mencionó algo así como de llevarte a almorzar.-dijo este en forma coqueta a Hermione guiñándole un ojo. Esta lo miro sonrojada.

-Nunca cambia.-dijo la chica después de haber pasado un poco el bochorno.- Bueno, déjame ir… ten cuidado Harry, me avisas cualquier cosa…

-Claro nos vemos.- dijo este y se despidió con la mano.

-¡Papá!- oyó otro grito cerca de él.

-Dime James.-dijo Harry dirigiéndose a su primogénito.

-Abuelo Arthur me pido que te recordase la cena de esta noche…-dijo con una sonrisa al abrazar fuertemente a su padre.

-¡A cara! Se me había olvidado, gracias James. ¿Cómo esta Yeidy y los chicos? -dijo este echándole el brazo a su hijo.

-Bien papá, ahora que lo mencionas… Yeidy me pidió que te diera esto, creo que lo manda Luna o algo así.-dijo este mostrándole un trozo de pergamino.

-Gracias James… nos vemos a la noche.-dijo este tomando el pergamino y observándolo cuidadosamente.

-Adiós papá…hasta la noche.- y diciendo esto James desapareció de entre el tumulto.

-"Para: Harry James Potter Evans…"

-Qué raro, Luna no me escribe desde hace unos años.-dijo Harry con el seño fruncido.

-"Espero verte a las 2:00 en la casa. Te tengo una sorpresa. Luna."

-¡Frank!- Harry llamó a uno de sus compañeros que salía de la oficina.

-Sí, dime Potter…

-Necesito que me hagas un favor…

-Lo que sea señor…

-Cúbreme el resto de la tarde… tengo un asunto pendiente…-dijo Harry agarrando el pergamino con una leve sonrisa. No sabía lo que era, ni menos tenía idea de qué tipo de sorpresa. Solo tenía una corazonada y esta no podía fallar. Nunca en esos 19 años se había sentido así… ¿Qué era lo que le pasaba? No sabía pero lo que sabía era que esta tarde todo sería diferente. Se sentía renacer con simplemente haber leído el pergamino, pero él sabía que todo pero absolutamente todo estaría bien.