Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS! Lamento haberles hecho esperar pero estaba un poco agetreada con tareas de la universidad. Tengo unos trabajos pendientes después de Harry Potter y el hijo perdido así que PENDIENTES SALUDOS.

Summary: Declaración, mi familia.

Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley

Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)

"¡Hay Mísero de mí! ¡Hay infelice! Apurad cielos pretendo..."

Pedro Calderón de la Barca

La vida es Sueño.

Capítulo 13

Declaración

-Sr. Riddle, Srta. Lovegood…-dijo uno de los médicos muggle que atendió el accidente que había pasado unas horas antes con Alexander. Hacía ya una hora y media que Luz y David esperaban en la sala de traumas del hospital muggle a donde habían llevado a Alexander. Durante ese tiempo Luz ni David se hablaron, la mayoría del tiempo Luz se pasó sollozando en brazos de David. Y cada vez que la oía a David se le partía el alma. El simplemente había sido egoísta y solo pensó en tener a Luz para él. Y según él seguía firme en lo que había pensado antes: era la única forma concreta que le llegaba a la mente de sacar del mapa a Alexander. Lucy se paró rápidamente y David le acompaño y ambos en un tono bajo y asustaron pronunciaron al unísono:

-¿Sí?

-Por lo que hemos visto Alexander Diggory no ha podido sobrevivir al trágico accidente… Lamentablemente nuestras maquinas no pudieron hacer mucho por él. Cuando llegó al hospital ya el estaba sin signos vitales. Lo lamento mucho. ¿Señorita Luz Esther Lovegood? Tengo entendido que usted era la novia de Diggory. Podría decirnos ¿Qué pasó en el accidente?-dijo el médico tratando de no sonar muy seco ante la pregunta y posando uno de sus brazos por los hombros de la chica en forma de consuelo y conforte. Luz terminó de sollozar y dio un suspiro hondo antes de comenzar a hablar con voz trémula y triste.

-Bueno, es algo extraño…

-Yo puedo decirle doctor. Lucy estaba en el baño ella no vio nada-dijo David interrumpiendo a Lucy la cual le miró con angustia pero un poco agradecida.- Todo paso… muy rápido. Sí Diggory no me hubiese gritado, tal vez yo sería el muerto ahora. No sé como sucedió, todo paso rápido yo estaba en la calle Alex me grito por que este carro no se sabe de dónde salió y… bueno, impactó a Diggory…- dijo David mirando de reojo a Lucy que lo miraba con ojos llorosos y temblaba ligeramente ante la confesión de David. El médico suspiró y se dirigió a los dos jóvenes:

-Se que no es muy buen momento para hablar pero… necesitamos la información. Tenemos al responsable del accidente, según uno de los oficiales el hombre admitió los hechos de haberle atropellado. Los acompañamos en estos momentos tan difíciles. Se les llamará durante el día de mañana una vez que se le realice la autopsia al cuerpo del señor Diggory.

-Gracias señor…-dijo Lucy mientras David le acomodaba mejor la capa de viaje.

El plan de David había salido a la perfección, ahora su deseo de estar con Lucy seria hecho realidad. Ahora no había obstáculos para que su amor se viese reflejado, pero tenía que hacerlo con sumo cuidado. Lucy aún estaba dolida por el reciente suceso y el no pensaba empeorar las cosas más de lo que estaban. David abrazó a Luz y se limitaron a salir del hospital. La chica tenía los ojos hinchados y la vista perdida.

-Lucy…Lucy… sé que no es fácil para ti…-dijo David tomándola en brazos y dándole un beso en la coronilla una vez que llegaron frente al auto. La chica le abrazó fuertemente mientras escondía su rostro en el pecho de David.

-No tienes idea… y eso que yo había peleado con él la semana pasada y aún no estábamos del todo bien. ¡No puedo creerlo!-dijo Lucy entre sollozos.

-¿Peleaste con Alex?-dijo David completamente anonadado, el sabía que ellos tenían roces y todo eso pero nunca pensó que ambos se habían peleado.

-Sí, ya sabes…

-¿Y qué paso? Digo si me quieres decir…- dijo este tratando de no sonar muy interesado, aunque lo estuviese. Se limitó a esperar la respuesta de Luz después de que esta diera un suspiro y acariciaba delicadamente el pecho de David.

-Sí… este no… este… bueno David… ya es tarde y creo que no estoy muy bien para hablar del porque nos habíamos peleado…-dijo Lucy mientras se estremecía ligeramente en los brazos de David. El chico sonrió de medio lado y le dio un beso en la coronilla.

-Vamos a casa…-dijo el susurrándole antes de abrirle la puerta del auto para que la chica entrara y se sentara. Cuando fue a cerrar la puerta la voz dulce y quebrada por el llanto de Luz le detuvo.

-David…

-¿Sí?

-Q-quédate c-con migo esta n-noche.-tartamudeo Lucy mientras David le miraba sorprendido.

-Claro, como tú quieras Lu.

Durante el trayecto en auto Lucy iba callada y de vez en cuando una lágrima silenciosa brotaba de sus ojos. David no podía verla tan triste, se le destruía su corazón al ver cuánto Lucy sufría tanto como le estaba ocurriendo en ese preciso instante, se maldijo internamente por haber sido un maldito acecino y por no haber pensado más que un estúpido cobarde y celoso empedernido. Aunque él sabía que esa era la única forma que él podía estar con Lucy. Todo el camino concurrió en un silencio sepulcral solamente en ocasiones David y Lucy intercambiaban miradas y leves sonrisas, pero todo había sido tan confuso y rápido que Lucy no sabía en realidad que había pasado.

-Llegamos. Bueno Lucy si quieres te llevo a la puerta.-dijo David apagando el automóvil, en el estacionamiento previsto para Luz.

-David…. No quiero que me dejes sola…-dijo Lucy tomándole la mano al morocho, aún tenía los ojos hinchados y llenos de lágrimas.

-Luz… Lucy amor… yo…-dijo este arreglándole un flequillo que le había salido, y se lo puso detrás de la oreja acariciándole suavemente el cachete.

-David…-dijo Lucy en un suspiro.

-Lucy-dijo David con voz firme y decidida.- Yo no pienso dejarte sola…-dijo David mirándola a los ojos mientras le acariciaba el rostro.

-No, si yo lo sé…este ¿Qué me dijiste?-dijo Lucy asombrada ante la confesión de su acompañante.

-Que no te voy a dejar…

-No eso no…-dijo está negando rotundamente.

-A que te refieres ¿A lo de amor?-dijo David con una sonrisa de lado.

-S-sí…-dijo Luz un poco abochornada y sus mejillas botaron por tornarse de un color carmesí.

-Luz, creo que es mejor… no se pero ¿Por qué no discutimos esto en tu casa?-dijo David mientras le miraba directamente a los ojos. Lucy asintió ligeramente y dijo en voz baja:

-Si claro, como quieras…-Se bajaron del auto y entraron a la casa. Se dirigieron a la sala, Lucy había dejado sus tacos al lado de la puerta y se había sentado descalza en el sillón cruzando las piernas en forma de meditación, mientras David había dejado su saco sobre una de las sillas de la cocina y venía enrollándose las mangas de la camisa y miró con curiosidad a Luz.

-David…

-Dime Lucy…

-Yo e-este-tartamudeó la chica torpemente.

-¿Quieres que te diga, el porqué te dije amor?- Lucy simplemente asintió con la cabeza y sus preciosos ojos color marrón estaban un poco llorosos y le regaló una leve sonrisa al hombre que estaba parado frente a ella. A David le pareció verla hermosa, mucho más de lo que él había pensado y prosiguió a decirle lo que sentía, mientras se sentaba al lado de ella en el sofá. –Lucy, desde el tiempo que te conozco, es más, desde la primera vez que te vi no pude dejar de pensar en ti… Es un poco absurdo… pero es cierto. Me encanta tu manera de ser, de reír, el estar siempre ahí para mí no importando lo que pase. Estar contigo me llena… Lucy…-David tomó las manos de Lucy y las besó con dulzura. Por los ojos de Lucy brotaban lágrimas gruesas y David no pudo más y se lanzo sobre ella. Era la primera vez que besaba a una chica y para él fue de lo más excitante, descartando el hecho de que la chica estuviera sollozando mientras la besaba. El beso fue lento, pero lleno de todos los hermosos sentimientos que David sentía por Lucy. Fue un beso torpe, como son todos los primeros besos pero con todo y eso Lucy entendió lo que David le quería decir atreves del beso. Ella no se negó, al contrario le besó con más sentimiento y se abalanzó sobre David cruzando sus manos por el cuello del chico. A David le parecieron años, siglos tal vez, pero se separaron cuando el aire les faltaba. No hubieron palabras por un largo rato simplemente hubieron miradas y caricias tímidas por parte de ambos. Después de un largo rato, David rompió el silencio nuevamente:

-Lucy yo…y-yo te amo-tartamudeo el moreno.- Y eso es todo lo que me importa, tenerte a mi lado… nunca me atrevía a decirte nada… bueno entiendo que no me correspondas, por lo de Alexander. Sé que es reciente, pero ya no podía aguantar más y tenía que decirte lo que sentía…

-Yo, David… quiero que sepas que tienes razón ante lo de Alexander, se que es reciente… pero quiero que sepas que te amo tal vez no en gran intensidad, pero sí estas dentro de mi corazón. Solo te pido que me des un tiempo para asimilar esto… y te prometo que cuando me sienta arreglada sentimentalmente, te diré lo que siento por ti.

Nuevamente se besaron, esta vez el beso fue más apasionado, lleno de todos esos deseos reprimidos que ambos tenían guardados desde la primera vez que se conocieron. Luego paso el tiempo y entre silencios, miradas y besos fugaces Lucy se quedo dormida sobre David en el sofá.

-Siempre estaré ahí para ti Luz, no importa cuánto tiempo te tome en superarlo. Siempre estaré ahí para ti. Porque tú eres la Luz que ilumina mi vida y mi camino, y sin tu Luz… me perdería entre las grandes y densas tinieblas de este mundo lleno de dolor, prejuicio e injusticia. Pero te ruego, ángel de mi corazón… que nunca me dejes de amar… te amo…- David se dedicó a acariciarle el cabello a luz, la chica dio un leve suspiro y entre frases de amor susurradas no tardó en quedarse profundamente dormido agarrado de la mano del amor de su vida.

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Mi Familia

Hermione se había encargado de enviar lechuzas con cartas a toda la familia junto a Ron. Luna había regresado a su trabajo y Harry y Ginny no paraban de hablar, de besarse, de abrazarse, de llorar, de reír, de mirarse en fin; eran Ginny y Harry ¿y qué más da? Fueron casi 22 años que no se veían, fue muy fuerte para ambos y para los que le rodeaban. Harry no podía creer que tenía a Ginny de frente, todo este tiempo la habían hecho pasar por muerta. Era como si su sueño se hubiera realizado y de la nada el tiempo estuviera de su lado.

-No puedo creérmelo Ginny… tu… no sabes cuánto te extrañe.- dijo Harry con ojos dulces mientras con suma delicadeza iba acariciando el rostro de su hermosa esposa.

-Shus… ya Harry todo pasó, ahora cuéntame ¿Qué hay de los chicos?-dijo esta acomodándose mejor en el asiento para poder oír a Harry.

-Bueno durante estos años han pasado muchas cosas James tiene 40 años y es todo un Auror, forma parte de la Brigada de Aurores. Se casó con Yeidy Summers que trabaja en el Profeta como contable; ya sabes y tuvieron gemelas, las primeras en toda la familia. Se llaman Noemí y Sarah de 18 años y al pequeño Daniel de 13. Albus tiene 39 juega Quidditch y se casó con Nino Spencer que es jugadora de Quidditch en el mismo equipo que él. Y tuvieron a Ginny de 13 años (es igualita a ti, lo único que usa lentes), Esther de 9 y Mathew de 5 años. Lily tiene 38 y es corresponsal en el profeta, se casó con Percy Wood y tuvieron a Oliver James 15 y a Annabeth de10 años. Finalmente estoy yo con unos duros 62 años el abuelo más amado del mundo junto a su hermosa esposa, con 8 nietos y una familia numerosa.-dijo Harry enumerando cada uno de los acontecimientos y con una cara de satisfacción que no se comparaba a nada en este mundo.

-Si… pero… ¿y David?-dijo Ginny un poco preocupada y confusa ante la falta de uno de sus hijos.

-"¿David?"- dijo Harry extrañado viendo como su mujer le preguntaba por alguien que nunca había formado parte de la familia.

-Sí, es… es nuestro hijo… ¿y David?-dijo Ginny un poco acalorada.

-Ginny, amor… no tenemos otro hijo…-dijo Harry tranquila mente y tomando las manos de su esposa para que esta cesara ante el repentino ataque de pánico que comenzaba a mostrar.

-Sí, bueno es complicado… Yo no había dicho nada… yo simplemente… Frank y Anna Raves… ellos, ellos saben…- dijo Ginny formando una sonrisa.

-¿Saben que Ginny?- dijo Harry un poco extrañado.

-Lo de David… él es nuestro hijo…

-Ginny amor, tranquilízate… Los Raves murieron, es decir los mataron el mismo día que a ti supuestamente te mataron…-dijo Harry de sopetón, pero con sumo cuidado para no herir más a su mujer. Ginny abrió los ojos como platos, no podía creer lo que estaba escuchando.

-No… no…-negaba efusivamente con la cabeza Ginny mientras sus ojos se nublaban por las lágrimas que amenazaban en salir.

-Tranquila amor…

-No… ellos… no… David… Harry es nuestro hijo…-dijo Ginny con lágrimas en sus ojos. Harry se limitó a abrazarla con delicadeza mientras le acariciaba la espalda y le hablaba en tono dulce y pausado.

-Ginny, no había ningún niño en la casa de los Raves o cerca de tu cuerpo…

-Esa mujer… esa mujer ¡se llevo a David!- dijo Ginny toda llena de pánico.

-¿Qué mujer…?-preguntó Harry tratando de aguantar a su esposa que se había levantado del sofá y comenzaba a caminar preocupada por la estancia.

-No recuerdo… ella… ella dijo algo de que tu le impediste algo de no sé qué… ella quería a David por eso peleó con migo…

-Ginny no comprendo nada, primero estabas muerta, tu cuerpo desaparece y además no había ningún niño…- dijo Harry exasperado.

-¡SI Harry! Está inscrito en un hospital muggle…-dijo Ginny al fin recordando y mostrando una sonrisa triunfante.

-¿Estás segura? No me digas que nuestro niño nació en un hospital muggle… No es por menospreciar pero…Ginny sabes que esta San Mungo…- dijo Harry un poco dolido. De todos sus hijos era el único que no había nacido en San Mungo.

-Era que no quería que nadie se enterase. Quería que fuera una sorpresa.- dijo esta con una leve sonrisa. -Es que paso después que te fuiste y no quise preocuparte… ya sabes sabía que si te decía algo dejarías la misión y yo…

-Ginny… sabes la loquera que has hecho… ese niño… ¡NUESTRO Hijo! está desaparecido… ¡Dios, Merlín! ¿Cuántos años debe tener ya? -dijo Harry un poco exasperado.

-Tiene 21 años Harry…-dijo Ginny sacando cuenta con sus dedos y un poco pensativa.

-Puede ser cualquiera, sabrá Merlín quien es…- dijo Harry aplastándose su cabellera ya llenas de canas.

-Harry, es igualito a ti descuida…-dijo Ginny mirándole de reojo a Harry. A todas estas Ron y Hermione se quedaron boquiabiertos y solo miraban de hito en hito a Harry y a Ginny. Al rato se produjo un incomodo momento, y Harry atando cabos culminó por poner los ojos como platos, miró a Ginny y dijo: -Pero no lo puedo creer…. Ósea que esa mujer que te ataco…-dijo Harry pero Ginny captó lo que Harry quería decir y no le permitió terminar. -Ella debe tener a David…

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Cena en Familia

-Vamos que vamos a llegar tarde Harry.-dijo Ron un poco molesto desde la puerta, mientras sonaba las llaves del auto para llamar la atención.

-Ya vamos Ron dame un minuto, Ginny se está poniendo la capa de viaje.-dijo Harry desde la segunda planta en un grito para que Ron y Hermione le oyeran con claridad.

-Espero que solo sea eso Harry.-dijo Hermione en un tono picaron muy bajo mirando de reojo a Ron que de repente sus mejillas se pusieron rojas y meneo con rapidez su cabeza en forma de desaprobación.

-¿Qué insinúas Hermione?-dijo Harry ya bajando la escalera tomado de la mano de Ginny.

-Nada… jaja solo apresúrense.-dijo esta aún sin percatarse que la pareja había bajado la escalera.

-Ya está…- dijo Harry saliendo por la puerta.

-Bien, recuerden… Ginny se va a esconder entre los arbustos hasta que Harry de la noticia… ¿entendido?-dijo Hermione repasando el plan por enésima vez en esa tarde.

-Si...-dijeron todos cansados por oír las instrucciones nuevamente, mientras Ginny aguantaba las carcajadas que amenazaban por salir.

-Vamos… todos deben de estar esperando por nosotros.-dijo Ron observando su reloj de pulsera que marcaba la hora precisa de la cena.

-¿Vamos en auto?-preguntó Ginny mientras miraba insegura a Ron. Hermione suspiro y dijo en tono cansado y negando con la cabeza:

-No, Ron… no lo creo. Ya vamos lo suficientemente tarde como para ir en auto.

-Vaya, yo quería que Ginny fuera en el Jaguar.

-Ya, Ron… irá otro día.- y Hermione le miro con las cejas levemente fruncidas y el comprendió absolutamente todo lo que quería decir sin ninguna palabra. No paso ni un segundo cuando aparecieron a las afuera de la casa de los Weasley, la Madriguera. Ginny casi se desploma a ver su casa y Harry le agarró por la cintura delicadamente.

-¡Oh, por Merlín...! esto no ha cambiado en nada…-dijo con ojos llorosos.

-Tranquila amor… si llegas con esa cara todos se asustaran…-dijo Harry tomándola por los hombros.

-Insinúas que me veo fea llorando, Potter…-dijo Ginny haciéndose la ofendida.

-Ginny amor… yo no he dicho tal cosa.-se defendió el moreno.

-Eso es lo que das a entender…-dijo haciéndose la molesta.

-Eres hermosa cundo lloras, ríes, cantas, hablas, bailas, caminas….-Pero Harry no pudo concluir la oración porque Ginny le plantó un beso apasionado y lo abrazaba locamente.

-Vamos Harry, si sigues así no terminas y se nos enfría la comida…-dijo Ron con cara de fastidio.

-¡Ron!- gritó Hermione a su esposo mientras le daba un mano plazo.

-Es cierto Herms…- dijo este señalando a la pareja que continuaban besándose apasionadamente ignorando por completo a sus acompañantes.

-Olvídalo, Harry nunca va a cambiar…-dijo Hermione mirando como Harry se separaba un poco dolido de Ginny ante la fuerza que ambos se habían fusionado en el beso.

-Eso lo sé…-dijo el moreno con una sonrisa amarga. -Vamos a entrar ya… ubícate en la parte trasera del patio amor…-dijo Harry mientras le acomodaba el flequillo a Ginny.

-Te amo Harry…

-Lo sé.-diciendo esto le besó rápidamente y se fue tras sus cuñados.

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-Vaya, vaya, aquí llegaron Ron, Hermione y Harry…-dijo un George con cara de alegría, pero a la vez cansado por el extenuante trabajo. Se abalanzó sobre sus cuñados y les abrazó enérgicamente.

-¡Hola George!-dijo Hermione plantándole un beso en la mejilla.

-¿Cómo te fue hoy en la tienda?-preguntó Ron un poco cansado dejando su chaqueta de viaje sobre una silla cercana.

-Pues todo bien ya saben…-dijo George despreocupado, mientras soltaba la bandeja con comida en la mesa ya preparada.

-Mamá, Papá…- Ron salió a saludar a sus padres mientras Hermione y Harry le seguían.

-Bueno y como están mis sobrinos favoritos…-dijo Harry abiertamente a todos sus sobrinos.

-¡Tío Harry!- Gritaron todos a la vez y se acercaron a Harry. Aunque ya todos básicamente eran mayores y algunos casados, nunca dejaron de ser los mismos con Harry. El abrazó animadamente a todos y cada uno de ellos. Después de un rato saludándose amistosa mente, todos se encontraban en la mesa esperando a que le sirvieran la comida. En esos últimos años la familia había aumentado significativamente, y la costumbre de realizar la cena a fuera ya era todo un hecho histórico y se hacía con el honor correspondiente. En un momento Harry se paró y obtuvo la atención de todos. Harry miró de reojo a Ron y a Hermione que le miran y le asienten con la cabeza dándole ánimo. Harry trago hondo y comenzó a hablar con voz clara, precisa y decidida:

-Familia, y-yo… quisiera decirles algo m-muy importante.-tartamudeo un poco el morocho.- Ya sabemos que ha pasado alrededor de 21 años… en los cuales…bueno, Ginny no ha estado con nosotros.-Nadie interrumpió a Harry simplemente se le quedaron mirando con compasión y tristeza. -Solo quería decirles… bueno no es tan fácil yo no lo creí. Bueno familia, quiero informarles que Ginny… que Ginny…-pero Harry no pudo completar la oración.

-Que estoy aquí…-Contestó Ginny saliendo detrás de los arbustos del patio.

Se produjo un silencio sepulcral luego seguido por el correteo de sillas y el grito de varios presentes. Todos salieron a saludar a Ginny con ojos llorosos y llenos de felicidad. Los primeros en correr fueron sus padres seguidos por el resto de la familia. Nadie podía creer que después de 21 años Ginny estuviese viva. Después de abrazos, risas, chistes, sollozos y uno que otro beso de la familia; decidieron organizarse nuevamente para poder oír lo que Ginny tenía que decir.

-Bueno… sabrán no fue nada de fácil, ni para ustedes ni para mí pero merecen que le cuente…-así Ginny le conto toda su odisea, pero no les conto nada sobre el pequeño David, ya que los chicos habían decidido mantenerlo en secreto hasta que conocieran el paradero de David y como estaba el chico.

Así Ginny concluyó toda su historia entre (oh, wows, y sollozos). Luego la Sra. Weasley decidió servir la comida junto con sus nueras. Ginny tomó su silla correspondiente al lado de Harry junto a sus hijos y nietos. Allí en la cena estaba toda la familia Weasley, estaba Bill y su esposa Fleur y su hija Victorane que ya había contraído matrimonio con Teddy y estaba embarazada. A su lado se encontraban sus otros dos hijos Dominique con su esposo Joel y sus hijos Samuel y Érica, seguidos por el último hijo de estos Luis que estaba con su esposa Roxanne hija de George y Angelina y que ya tenían un hijo llamado Héctor. Le seguía Charles que no tenía pareja, Percy y Audrey con sus hijas, Molly que estaba con su esposo Marcus y sus hijos Esther y Mary, y Lucy su otra hija con su esposo Jacob y sus hijos Astoria y Hugo. George y Angelina estaban junto a Fred que estaba con su esposa Iris y sus hijos Pol y Andrew. Hermione y Ron estaban junto con Rose quien estaba con Scorpius (el hijo de Malfoy) y su hijo Maximus, seguidos por el otro hijo de Ron y Hermione Hugo que estaba con su esposa Melody y sus hijos Sandra, Ivette y el pequeño Tom que venía de camino . James estaba con Yeidy junto a sus hijos Noemí, Sarah y Daniel. Albus estaba con su esposa Nino seguidos por sus tres hijos Ginny, Esther y Mathew. Lily con Percy Wood y sus hijos Oliver James y a Annabeth. Finalmente Harry junto a Ginny y el Señor y la Señora Weasley.

-Abuela…-dijo Annabeth mientras miraba con adoración a su abuela.

-Ujum…

-te amo…

-Yo también amor…

-Mamá no sabes cuánto te extrañe…-dijo Lily mientras lloraba de alegría y abrazaba a su madre con profundo amor y melancolía.

-Si lo se Lily yo también les extrañe mucho…

-Mamá debemos coordinar un día para salir todos juntos.

-Sí, excelente idea James…-dijo Ginny mientras le arreglaba la corbata a su hijo mayor.

-Bueno yo ya me voy Yeidy entra temprano mañana y los chicos tienen que descansar.-dijo el primogénito de los Potters mientras besaba amorosamente el cachete de su madre.

-Sí, lo sé James… te amo hijo…

-Igual ma… Adiós papá nos vemos mañana en el trabajo.

-Adiós James…- dijo Harry sonriente mientras se acercaba a su hermosa esposa. Así poco a poco se fue yendo la familia a sus respectivos hogares y Harry y Ginny decidieron irse también. Llegaron a su hogar mediante aparición, ambos cansados y estropeados. Subieron las escaleras, se pusieron sus pijamas para dormir y ambos se tiraron sobre la cama tranquilamente.

-Harry te amo…-dijo Ginny mientras miraba el techo del cuarto.

-Yo también te amo Ginny…-dijo Harry mientras se volteaba para poder admirar esos ojos color café que le volvían locos y que podía jurar que eran su adicción.

-Ya puedo dormir en paz…-dijo Ginny con una hermosa sonrisa mientras Harry le daba un casto beso en los labios.

-Y yo también Ginny.

Se besaron con amor, se abrazaron y se quedaron profundamente dormidos. Ya todo había cambiado para Harry, su Ginny estaba viva y tenía algo más por que seguir adelante por su familia, por Ginny y por el hijo que nunca había conocido. "Mañana será otro día y encontrare a mi hijo… Ya todo lo malo ha pasado. Así que David James Potter, papá te encontrará aunque tenga que mover el mundo mágico y muggle patas arriba… Por algo soy un Potter ¿no?" fue lo último que Harry pensó antes de quedar completamente rendido sobre el hombro de Ginny con una sonrisa tonta en los labios.

*PS. Recuerden dejar sus sugerencias y todas esas cosas en el review. Espero que le esté gustando el fic, porque yo me lo estoy re-disfrutando. Recuerden pasar por mi profile y leer mis otros fics y dejar reviws. SALUDOS!