Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS! Lamento haberles hecho esperar pero estaba un poco agetreada con tareas de la universidad. Tengo unos trabajos pendientes después de Harry Potter y el hijo perdido así que PENDIENTES SALUDOS. Lamento haberles hecho esperar pero he estado un poco enferma y eso no me ha dejado actualizar pero ya… valió la pena la espera y aquí está el fic.

Summary: Primera misión y abortada la misión.

Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley

Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)

"El amor no tiene tiempo ni espacio. Al amor no se le pone condiciones, ya que el amor es locura y dentro de la locura hay amor. Pero quien piensa que uniendo a ambas podría encontrar la respuesta a un mundo lleno de historias que si no te esmeras por leer nunca conocerás."

Lucy Potter.

Capítulo 14

Primera misión

-Lucy, Lucy…buenos días.- dijo David con una sonrisa en los labios, abriendo la cortina del cuarto de Lucy. Después de la imprevista declaración que había pasado en la noche todo había sido divino. David se quedo dormido en el sillón con Lucy, pero al rato se había levantado y decidió llevarla hasta su cama para que descansara mejor. Al otro día tendrían mucho de qué hablar, especialmente él.

-¿mm?-dijo Lucy removiéndose en la cama y tapándose el rostro con la sábana.

-Levántate amor… ya está el desayuno.-dijo David besándole la mejilla a Lucy por encima de la sábana que todavía estaba recostada en la cama.

-Déjame dormir un rato más…- dijo esta dándose la vuelta en la cama nuevamente.

-Vamos Lucy te va a coger tarde para el trabajo, amor…

-David.-ahogo un bostezo- solo un minuto…

-Bueno solo un minuto. Además ya el desayuno está preparado…-diciendo esto beso a Lucy en la mejilla y salió a la sala. No pasaron ni 15 minutos cuando Lucy salió totalmente arreglada de su cuarto. David leía el Profeta y tomaba una taza de té.

-Buenos días…-dijo Lucy besando a David en la mejilla y abrazándolo por la espalda un poco sonriente, ya que todavía tenía sueño.

-Buenos días Lucy, aquí está tu desayuno.-dijo David levitando el desayuno hacia la mesa. Lucy se sentó al lado de él.

-Gracias David… eres todo un amor…-dijo Lucy dándole la mejor sonrisa que solo ella podía dar.

-¿Y ahora es que te das cuenta de eso?-dijo David un poco dolido pero divertido, mientras se arreglaba los espejuelos para poderla enfocar bien.

-No seas tondo David.-dijo Lucy haciendo un ademan con la mano en símbolo de que no lo tomara a pecho.

-Bueno ya esta, todo está en orden. Me voy, que voy a llegar tarde al Ministerio y después me botan.-dijo David parándose y dejando a un lado el Profeta, beso a su amiga y se dirigió a la puerta.

-Jaja no seas tan aguafiestas… sabes que no te van a botar…-dijo Lucy mientras daba un sorbo a su jugo de calabaza.

-Lo sé pero el deber llama, y es más un secreto entre nosotros.-dijo David acercándose peligrosamente a Lucy. -Si yo no llego se fastidia la oficina…

-Que gracioso.-se burló Lucy mientras le sacaba la lengua.

-Ya está bien, bueno nos vemos por la tarde… me debes una cita…-dijo este guiñándole un ojo a Lucy.

-No seas fanfarrón. Ya hablamos anoche sobre esto…-dijo Lucy entre divertida y un poco sonrojada.

-Te amo…- le dijo David ignorando el último comentario de la chica. Le tiró un beso y salió a toda prisa de la estancia.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

-Buenos días Harry.

-Mmm… ahhsswwaaww… buenos días Ginny…-dijo Harry tratando de enfocar la vista para poder apreciar a Ginny que yacía a su lado con una enorme sonrisa.

-Ya está preparado el desayuno, amor.-dijo Ginny señalando una mesita que había cerca de la cama.

-Te amo tanto… ven acá…-Harry cogió a Ginny rápidamente por la cintura y la abrazó como nunca lo había hecho.

-Aww Harry yo también te amo.-Ginny le plantó un beso en los labios y le acaricio el rostro dulcemente.

-¿Sabes qué? Hoy pienso pedirlo libre para salir contigo…-dijo Harry tanteando en la mesita de noche para buscar sus espejuelos.

-Harry no seas tan aguafiestas, debes ir a trabajar… que van a pensar si faltaras…

-Que piensen lo que quieran yo quiero salir con MI esposa…-y diciendo esto Harry le besó apasionadamente, como hacía años no lo hacía dejándole saber cuánto la había extrañado y cuanto la amaba.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Ya era casi medio día y David había estado muy atareado toda esa mañana en el Ministerio, había incrementado las desapariciones y muertes de Magos y Brujas en todo el país. David sabía el porqué de la situación pero no quería que nadie se enterase ya que era su trabajo, encubrir cualquier cosa que saliera mal. Era su deber comportarse como si nada estuviera pasando. En realidad eso no le hacía mucha gracia, pero tenía que seguir los mandatos de su madre. A todas estas David no podía creer que al fin y al cavo había comenzado una relación con Lucy, esto para él era un sueño hecho realidad. En ese pensamiento estuvo divagando toda la mañana sin fijarse en qué hora era. Estaba en su despacho en el Ministerio cuando una lechuza muy conocida entro en la estancia y le dejo una carta sobre su regado escritorio.

"David, amor necesito que esta noche te registres en la asamblea que vamos a llevar a cabo. Ya todo está casi planeado y necesito que vengas. Con amor, mamá."

-No puedo creerlo… esto sí que es…-pero no pudo concluir su pensamiento por que la voz dulce de una mujer, SU mujer lo había interrumpido.

-Hola David…-dijo Lucy asomándose por la puerta con una amplia sonrisa.

-Lucy ¿Qué haces aquí?-preguntó David perplejo ante la visita inesperada de Lucy.

-Bueno se te olvido "NUESTRA cita"-dijo esta en tono susurrante solo para que David le oyera pero enfatizando en la palabra Nuestra mientras señalaba con su dedo índice el pecho de David y el de ella respectivamente.

-Bueno este no… pero…-tartamudeó mientras guardaba con urgencia el papel que había recibido de su madre.

-No seas tontín amor, ya es medio día… vamos o yo seré la que llegue tarde al trabajo.-

-¡¿Amor? ¿Y de cuando acá la señorita doña perfecta decide decirme amor?-dijo David mientras levantaba una ceja y miraba traviesamente a la mujer que tenía de frente. Lucy se limitó a sonrojarse y sin decir nada más tomó a David por un brazo y lo sacó fuera de la oficina dejando tras sí un desorden de papeles sobre el escritorio llevando tras sí a un David completamente sonriente.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

-Ginny en realidad… ¿Donde fue que tuviste a nuestro niño?-dijo Harry después de haber salido de una de las tiendas que había en el Callejón Diagon.

-En el Great Ormond Street Hospital.-dijo está tomando del brazo a Harry y mirándolo con una cara de tristeza, frustración y profunda desesperanza mientras retomaba ese tema del cual era de gran emotividad para ella.

-Bueno… solo hay una cosa que podemos hacer Ginny. Pienso que deberíamos buscar el acta de nacimiento en el Hospital. Y de acuerdo con la información, buscaremos Ron y yo en los expedientes del Ministerio a ver qué información encontramos relacionada a nuestro David…

-Todos me matarán cuando se enteren de que no les conté de David…-dijo Ginny mientras bajaba el rostro totalmente apenada.

-Tranquila Ginny no te pueden reprochar eso, sí yo no lo hice; nadie puede hacerlo.-concluyó el moreno besándole en la mejilla. Ginny sonrió un poco.

-Gracias Harry, yo estoy segura de que David debe de estar cerca de nosotros. Sé que lo encontraremos…

-Yo también lo se Ginny… yo también lo sé…

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-El almuerzo estuvo increíble… gracias David…

-No hay de que…

-¿Vas por la noche a mi apartamento?-preguntó Lucy mientras rebuscaba en su bolso.

-No sé, no estoy seguro si puedo darme la vuelta… tengo trabajo hasta tarde en el Ministerio ya sabes papeleos de último momento y todas esas cosas… pero si logro terminar a tiempo te prometo que paso. Pero si no, como quiera a la hora que salga del trabajo pasare por tu casa.-dijo David mientras le acomodaba un flequillo detrás de la oreja a Lucy.

-Te quiero- susurró Lucy con una pequeña sonrisa.

-Y yo te amo.

Alrededor de las 5:35 de la tarde David salió del Ministerio rápidamente. No se detuvo ni a saludar a su secretaria al salir y se condujo rápidamente a la Mansión de los Riddle en donde seria la reunión de la cual su madre le había hablado en la carta. Pero al parecer cuando David llego ya la reunión había comenzado. Suspiró lentamente mientras se abría paso entre la multitud hasta llegar cerca de su madre.

-David amor. Mi hijo… ven siéntate aquí a mi lado, de ti precisamente estábamos hablando…-dijo la mujer con una sonrisa amplia.

-Lamento llegar tarde madre…-dijo David observando los allí presentes, todos Mortífagos. Algunos eran de la época de Voldemort pero estaban bastante mayores, a ellos no se le delegaban Misiones a menos que fueren necesarios. Otros eran Mortífagos principiantes o algunos que ya llevaban tiempo con Verotra y que tenían puestos de suma importancia dentro del movimiento.

-No lo lamentes, tú llega a la hora que quieras. Precisamente estábamos hablando de ti. Yo les decía que ya mereces tener un nuevo cargo entre nosotros… Bueno ya sabes, te tengo una Misión delegada solo para ti… no será nada del otro mundo.-dijo la mujer mientras en la estancia solo se oía el respirar acompasado de los allí presentes y la voz de la mujer que fue interrumpida rápidamente por David.

-Yo… ¿una Misión?-dijo David completamente asombrado mientras abría sus ojos como platos y sus cejas salían disparadas y se escondían entre los flequillos de su cabello. En todos los años que estaba junto a "su madre" nunca le había pedido que formara parte de alguna misión.

-Sí, David una misión… La misión consiste en que debes atacar a Harry James Potter.-dijo la mujer sin inmutarse.

-¿A Potter?-dijo David con asombro y a la vez con furia mientras recordaba todo lo que su madre le había hablado de ese hombre. Siempre, siempre que mencionaban ese nombre David no entendía porque le daba tanta rabia. El sabía que él había sido el culpable de que "su abuelo" no estuviera vivo. Eso siempre le había dolido porque recordaba el dolor que reflejaba en el rostro "su madre" cada vez que le decía que Potter había matado a Tom Riddle.

-Sí, a Potter…-concluyó Verotra mirando con orgullo a su hijo.

-Ese infeliz… ¿y cuando tengo que salir a atacarlo?-preguntó David mientras sus ojos reflejaban odio.

-Esta madrugada.-dijo por fin triunfante Verotra mientras se regocijaba del trabajo fructífero que había cosechado en David.

-Cuenta con ello.- y así David salió de la estancia dejando a un grupo de Mortífagos totalmente en vítores y alabanzas y a su madre con cara de orgullo y adoración. Antes de salir de la estancia David se volteo y dijo con voz fuerte y decidida:

-Cuenta con ello madre… Esta noche Harry James Potter lo recordarán como el hombre que no vivirá…

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Abortada la Misión

-Ginny ya llegamos ¿Este es el Great Ormond Street Hospital?-preguntó Harry tomándole el brazo a Ginny mientras miraba con una cara de alegría y preocupación al hospital. Hacía ya varios años que Harry no pisaba un hospital muggle, bueno ¿y para qué? Si ellos tenían a San Mungo.

-Sí, llegamos… esto me trae muchos recuerdos.-dijo Ginny un poco compungida mientras sonreía a Harry.

-Me imagino… bueno ahora vamos a donde la recepcionista y le pedimos el acta de nacimiento.-dijo Harry repasando todo lo que Ginny le había dicho.

-Sí, si lo hubieras visto Harry… es muy parecido a ti…

-Claro, igual de guapo ¿no?-dijo Harry con una sonrisita picara en los labios.

-Que echón eres Harry.-Ginny le dio un leve puño en el hombro y rompió en carcajadas.

-Es la verdad amor.-dijo Harry cuando ya estaban frente a la oficinista. La sala no era muy grande pero si era espaciosa. Tenía un televisor con muñequitos animados y había dos o tres pacientes en la sala de espera.

-Buenas tardes, señores ¿en qué le puedo ayudar?

-Sí, buenas tardes señorita… es que venimos a buscar una acta de nacimiento.

-Muy bien… lléneme esta hoja y después me la entrega. Puede llenarla en la sala de espera si gustan.- dijo la secretaria señalándole dos sillas cerca del caunter.

-Gracias-dijeron al unísono Ginny y Harry.

-A sus ordenes…

-Bueno llenare esto rapidito.-dijo Ginny comenzando a llenar rápidamente el documento.

-Wow hacía tiempo que yo no pisaba un hospital muggle…- dijo Harry mirando a su alrededor.

-Me lo imagino. Me sentí rara cuando entre aquí por primera vez, pero me acostumbre. Después de todo estos muggles se las arreglan sin magia… es totalmente increíble.-dijo Ginny mientras continuaba llenando el documento.

-Ni que lo digas.

-Bueno… dos líneas más y termino… ya esta…- dijo Ginny al fin triunfante con el documento total mente lleno.

-Bien, vamos a entregar el papel. Estoy tan ansioso que creo que no me quedará pelo para agarrarme cuando me entere de su paradero.-dijo Harry parándose y acompañando a su esposa al caunter.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

-Lucy… Lucy, amor ya llegue.-dijo David desde la puerta del apartamento de Lucy.

-¡David! Ya prepare la cena…-gritó esta desde la cocina. El olor era tan rico que David noto como dentro de su estomago había una lucha interna y reclamaba su estomago por comer de aquella comida.

-Mmmm ya me di cuenta… huele delicioso.-dijo este allegándose donde Lucy y sobándose la pancita.

-No seas modesto… bueno ¿y el trabajo? Saliste temprano.-dijo Lucy mientras terminaba de apagar una de las ollas.

-Estuvo bien… y de eso nada… todavía no he salido.-dijo este poniendo carita de perrito mojado.

-Ah… bueno, que mal yo quería salir esta noche…-dijo Lucy sirviéndole la cena a David. Había preparado chuleta ahumada, con papas majadas y ensalada.

-Dito Lucy, ya lo sé pero… ¿podríamos salir mañana?-dijo este acercándose a ella y besándole el cuello sorprendiéndola en el acto. Lucy se tensó ante el repentino arrebato de David mientras intentaba calcular que era lo que iba a decir.

-B-bueno creo q-que si.-tartamudeo la chica, después sin mirar a David se aclaró la garganta y hablo con total naturalidad.- David ¿vistes las últimas noticias? Esto cada día se pone más feo…-dijo Lucy por fin terminando de acomodar la ensalada en el plato de David y este se sentaba a la mesa.

-Mm… ¿Qué noticia?-dijo mientras Lucy le servía el plato. El sabía a lo que Lucy se refería pero quería notarse despreocupado, además el era uno de los causantes de esas tragedias.

-La de las muertes, no se pero tengo miedo… yo espero que nada…- pero Lucy no pudo completar su discurso, David se levanto rápidamente y la tomo por la cintura atrayéndola a su cuerpo y la besó profundamente. Lucy abrió los ojos como platos mientras conectaba en qué momento había terminado agarrada entre los brazos de David y más aún atrapada entre sus labios. Tardó un poco en reaccionar. No era que no quisiera a David, ella lo amaba; pero lo de Alexander aún estaba reciente. David seguía besándola y tardó un poco en caer en cuenta y corresponder al beso. Ella le había pedido tiempo, pero por lo visto el no tenía ni una pizca de paciencia; siendo tal la impulsividad quien mandaba un 75% en su cerebro. Lucy se rindió mientras lo besaba con la misma intensidad. Al rato David y Lucy se separaron y para romper el incomodo silencio David decidió hablar primero.

-Tranquila Lucy a nosotros no nos pasara nada.-dijo este acariciándole el rostro con total delicadeza.

-David, yo no estaría tan segura…

-Te lo prometo,-dijo este totalmente serio y decidido.- A ti no te pasara nada…-le besó la frente.-Bueno vamos a comer, tengo un hambre tan grande que me comería un dragón asado yo solito.

-David…

-¿Sí?

-¿P-porque me besaste?-preguntó Lucy con las mejillas encendidas. –Yo… yo te pedí tiempo.

-Lucy…-dijo David mientras dejaba sobre el plato su tenedor y miraba fijamente a Lucy captando la atencion de la morena.- ¿Por qué correspondiste al beso?-esa pregunta-respuesta tomo por sorpresa a la muchacha mientras Lucy agachaba la cabeza mientras intentaba acomodar todos los sentimientos que sentía en esos instantes. Hubo un largo silencio en el cual Luz no dijo nada.

-Lucy…

-No respondiste a mi pregunta.-dijo Lucy aún sin mirar a David. El chico suspiro sonoramente mientras se despeinaba el cabello.

-Y tú tampoco respondiste a la mía. -sentenció el moreno mientras le miraba amorosamente sobre los lentes. Lucy no dijo nada, se limitó a sentarse a la mesa y comenzó a comer rápidamente ignorando olímpicamente las miradas fugases que le daba David mientras comían.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

-Sr. Potter y Sra. Potter.-dijo la secretaria al cavo de una hora.

-¿Sí? -contestaron al unísono Harry y Ginny, mientras se ponían de pie y se acercaban a la recepcionista.

-Aquí tienen el documento, que pasen un lindo día.

-Gracias igual… vamos Harry.-dijo Ginny tomando a Harry del brazo y casi arrastrándolo por el pasillo hacia afuera.

-Déjame ver el documento Ginny.-decía Harry en tono desesperado mientras era arrastrado hacia las afueras del hospital por su mujer. Estaba ansioso por ver el documento.

-Cuando llegamos al auto.-dijo Ginny en tono cortante aún sin sortearle el brazo a Harry.

-Tú siempre me pones a esperar…-Harry sacó su artillería más pesada, le puso esa carita de perrito mojado que siempre hacia bajar a Ginny de donde estuviese.

-Y por eso se que no te molesta, anda ya estamos llegando.

-Sabes ¿Qué?-dijo Harry parando en seco en medio de el parking.

-¿Qué Harry?-dijo esta unos pasos más retirados de él mientras le miraba un poco contrariada.

-Que eres la mujer más hermosa de todo el mundo…-dijo Harry acercándose poco a poco a Ginny y besándole en la cabeza.

-¿Estás seguro de eso Potter?-dijo Ginny un poco seria pero divertida mientras miraba con una ceja alzada a su marido.

-Vaya, hacen siglos que no escucho ese POTTER-dijo este acercándose más a su esposa y la agarraba de la cintura para no dejarla escapar.

-No me vengas con esa…-dijo Ginny rodando los ojos.

-Bueno haya tú que no me crees…-dijo Harry mientras seguía el juego en el cual habían entrado.

-Harry…-dijo Ginny en tono de advertencia.

-¿Sí?

-Te amo…- dijo Ginny con una sonrisa de oreja a oreja mientras abrazaba a Harry por el cuello.

-Venga acá dame un besito.-dijo Harry parando la trompa de forma exagerada. Ginny estalló en risas antes de besarlo como hacía años no lo hacía.

-Jajaja tu siempre… bueno toma el documento.-dijo Ginny ya entrando al auto. Se pusieron los cinturones, apagaron la radio y prendieron el aire acondicionado. Harry sacó el documento de un sobre amarillo y prosiguió.

-Mjumjum… (Se aclaro la garganta para comenzar a leer)

Londres Inglaterra

Registro Civil

En nombre de la confederación Inglesa, y como Oficial número 1, del Registro civil de esta Ciudad, hago saber a los que la presente viren y:

CERTIFICO

Que los datos a continuación transcribo, fueron asentados por el C. Oficial primero del Registro Civil LIC. PETTER SCOTTER, los cuales se encuentran en el archivo de esta Oficialía a mi cargo, en la siguiente:

ACTA DE NACIMIENTO

Oficialía: 1 Libro: 78 Acta: 560654684654 Fecha de Registro: 20 de Septiembre del 2019

CRIP: 15641654005646165464 Localidad: Manchester Ciudad: Londres Entidad: Inglaterra

REGISTRADO: David James Potter-Weasley

Fecha de Nacimiento: 16 de Septiembre del 2019

Hora: Hs. Registrado: Vivo Sexo: Masculino

Lugar de Nacimiento: Great Ormond Street Hospital

Localidad: Manchester Municipio: Londres País: Inglaterra Entidad: Londinense

PADRES:

Nombre del Padre: Harry James Potter-Evans Edad: 39 años

Fecha de Nacimiento: 31 de julio de 1980 Nacionalidad: Inglesa

Nombre de la Madre: Ginebra Molly Weasley-Prewett Edad: 38 años

Fecha de Nacimiento: 11 de agosto1981 Nacionalidad: Inglesa

Se extiende esta certificación en cumplimiento del artículo 48 del Código Civil vigente en el Estado.

Manchester, Londres, Inglaterra a 17 de julio de 2039

EL C. OFICIAL NO. 01 DEL REGISTRADOR CIVIL

LIC. PETTER SCOTTER

-Viste Harry ¡te lo dije!-dijo Ginny con lágrimas de alegría en sus ojos.

-Si amor lo sé, yo nunca lo negué… pero, es que es ¡INCREIBLE! No puedo creérmelo todavía OTRO POTTER…-dijo Harry totalmente emocionado mientras levantaba el papel en sentido victorioso.

-Sabía que dirías eso… bueno ¿ahora le dirás a Ron y a Hermione para que te ayuden?- dijo Ginny acomodándose el traje.

-Si… bueno vamos de inmediato a casa vamos a comernos algo… vemos la tele y luego…-dijo el moreno acercándose peligrosamente y posaba una mano sobre el muslo de Ginny.

-¡HARRY!-Ginny lo interrumpió, ya sabía por dónde venía el jueguito. A pesar de todo el tiempo que llevaban juntos no se acostumbraba a esa forma de hablar de Harry. Se puso completamente roja.

-Creo que a tu edad tu sonrojos no han cambiado… debes controlar tus emociones Ginny.-dijo Harry mientras rompía a reírse escandalosamente.

-Harry, te pasas…-dijo está totalmente roja y le dio un puñito en el hombro y estallo en carcajadas.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Ya había pasado solo unas horas desde el beso que se habían dado Lucy y David, y que este no fue tan solo el comienzo de una bonita relación que ambos sabían que tenían desde hacía ya unos meses. Era cierto que Lucy quería darle un tiempo a poder asimilar lo de Alexander, pero ella sabía que ya David formaba parte de su corazón desde el momento en que le conoció.

-Bueno Lucy, ya es la hora de irme amor…-dijo David terminando de arreglarse su camisa.

-¿Ya?, deberías pedirte unos días libres para estar con migo. ¡Estamos en julio!-dijo Lucy en la cama toda desmarañada por la "lucha" que había tenido con David no hacía ni dos horas atrás. David la miró mientras se acomodaba los lentes.

-Si ya lo sé… pero no puedo hacer nada más. Acuérdate que hay que trabajar y más si quieres formar una familia.-dijo David totalmente triunfante acercándose a Lucy con una enorme sonrisa.

-¿Qué...?- dijo esta perpleja y sin entender absolutamente nada.

-Ya me oíste… SI QUIERO FORMAR UNA FAMILIA.-dijo David totalmente alegre y abriéndole los brazos en señal de grandeza.

-David…-Lucy no podía creer lo que había oído. David deseaba tener una familia. David se acerco poco a poco a Lucy y busco rápidamente en el bolsillo de su pantalón. Estaba sumamente nervioso, Lucy lo podía notar. "¿será lo que estoy pensando…?" se decía para sí Lucy. De momento David sacó una cajita de color negro, pequeña y la abrió. Dentro se podía notar un aro de compromiso con un diamante delicado. ¡Era una sortija de compromiso!

-Lucy… ¿quisieras casarte con migo?-dijo por fin con la sortija en mano, estaba totalmente nervioso y por su frente se podía notar un poco de sudor.

-David…-Lucy abrió los ojos muy grandes, no podía creer que David le estuviera pidiendo matrimonio. Agarró fuertemente la sabana mientras miraba a David y luego la sortija.

-¿Quieres?-dijo este acercando la sortija a su dedo y sonriéndole ampliamente. El sabía que formalmente llevaban unas horas juntos, pero él no descartaba la posibilidad de tenerla como esposa.

-¡SIIIIIIIIIII!-Lucy dio un grito y abrazo a David y le besó. No lo podía creer, David le puso la sortija y volvió a besarla.

-Te amo Lucy…

-Y yo a ti David.- dijo esta con una sonrisa de oreja a oreja mientras sus ojos brillaban de alegría.

-Bueno no me gusta dejarte así solita después de una noticia como esta…. Pero ya sabes…-dijo este muy apenado mientras se levantaba del suelo y tomaba su chaqueta de trabajo.

-Vete mi amor, el deber te llama…-dijo Lucy acomodándose en la cama, cubierta con las sabanas.

-Como usted diga Señora Riddle.-dijo David terminando de ponerse su capa de viaje y le guiñaba un ojo. Lucy sonrió y le dijo con voz amorosa:

-Creo que debería ir acostumbrándome ¿no? David…

-Creo que sí…- le lanzó un beso y desapareció por la puerta.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

David desapareció en uno de los callejones cercano al apartamento de Lucy, el cual ya hacia alrededor de nueve meses compartían juntos desde antes de la muerte de Alexander. Apareció no mas tardar en un abrir y cerrar de ojos en el Valle de Godric's en donde vivía Harry James Potter. El ser que destrozo la vida de su madre, la suya y la de todo el mundo mágico (según le habían enseñado, no). Era ya de madrugada y la calle estaba completamente desierta, todos dormían y solo se podía apreciar unas tenues luces que daban de los focos en la calle.

-Ya son las 1:30… bueno en marcha.-así David se dirigió hasta la casa H-18 de el Valle de Godric's, la casa de los Potter.

-Ya es hora…-se dijo David al pararse frente a la casa de los Potter. Todo estaba desierto y medio oscuro ya que los postes de electricidad estaban completamente encendidos dándole un aspecto un poco lúgubre al lugar.- ¡POTTER!- gritó David desde la carretera que estaba frente a la casa de los Potter pero no recibió ninguna contestación.

-¡HARRY JAMES POTTER!-gritó nuevamente, claro y decidido ya David estaba preparado, tenía la varita en mano y tenía todas las de ganar. Obviamente según el

-¿Mmm? Ginny amor ¿tú me llamaste?- preguntó Harry a Ginny, aún estaba medio dormido. Pero Ginny no contesto.

-Ginny…- Harry levantó un poco el tono de voz para que esta le oyera.

-¿mmm? Dime Harryyyy…-dijo esta ahogando un bostezo.

-¡HARRY POTTER!-gritó nuevamente David desde la carretera.

-¿Qué es esa gritería a esta hora Harry?-dijo Ginny un poco somnolienta.

-Yo pensaba que me habías llamado tú… pero lo que veo…-dijo Harry parándose de su cama y poniéndose la capa de viaje sobre el pijama.

-Potter muéstrate no seas cobarde…-ya David estaba perdiendo la paciencia, si no fuera por el maldito hechizo de repeler intrusos; estaría ya dentro del cuarto del pelinegro lanzándole un Kedavra.

-¿Quién diablos osa venir a fastidiar a las 1:35 de la mañana?- decía Harry en voz baja, no podía creer que alguien del ministerio hiciera una loquera como esa. ¡A esa hora! que barbaros son.

-Bah, ve atiéndelo Harry… debe ser alguien del ministerio.-dijo Ginny confirmándole su teoría mientras se quedo dormida nuevamente.

-¡YA VOY!-gritó Harry para que la persona no se impacientara más.

-¡AVANZA POTTER NO TENGO TODA LA MANANA!

-Ginny quédate aquí… vengo enseguida…-pero no consiguió respuesta alguna ya Ginny estaba dormida. Harry tomó su varita y bajo rápidamente la escalera. Con un movimiento casi indefinido de la varita abrió la puerta mientras miraba a todos lados de la calle. Una voz le hiso sobresaltarse.

-Por fin… pensé que me cogería toda la mañana esperando por ti Potter.-dijo David al ver que Harry bajaba las escaleras de la entrada de su hogar.

-¿Quién eres…? ¿Por qué te pones a chillar como animal? es de madrugada…-dijo Harry acomodándose los lentes para poder enfocar mejor al chico que le hablaba y no podía distinguirle ya que estaba todo en penumbras.

-Vamos Potter… Te podría a ver matado en tu cama- Harry se detuvo de golpe al oír esas palabras. -sin que te dieras cuenta pero mejor es tener un duelo decente y pasar a la historia como el que mató al GRAN Harry James Potter… ¿No? Desmaius Devasto- gritó David, pero Harry rápidamente le bloqueo el hechizo sacando su varita en alto.

-¡expelliarmus! ¿Qué te pasa estás loco?- dijo Harry empuñando su varita a todo lo alto mientras le fulminaba con la mirada.

-No Potter no lo estoy.-dijo David aún escondiendo su físico entre la penumbra mientras componía una sínica sonrisa.-Pensaste que toda tu vida la pasarías tranquilo y sin pensar que te atacarían. Estás erróneo en tus pensamientos. Debiste pensar antes de hacer lo que hiciste con el mundo… destruirlo…

-Para tu información chico, yo ayude al mundo a que fuese feliz… corrobora la información antes de juzgar…-dijo Harry tratando de ver en la obscuridad al hombre que le amenazaba pero no tuvo éxito.

-A tu pesar pensaste que el mundo lo hiciste feliz… pero no… tu me quitaste el privilegio de ver a mi abuelo… ¡Locomotor Mortis!- gritó David, pero nuevamente el hechizo fue bloqueado dramáticamente por Harry.

-Yo…-dijo este tratando de ver quien era la persona que le atacaba.

-No me interrumpas Potter, no he terminado… hiciste de la vida de mi madre una miseria y de la mía igual… pensaste que derrotando al señor Tenebroso pasarías tus últimos años de tu asquerosa vida sentado entre la paz… No pensaste que alguna vez vendría alguien más poderoso que tú y te destronaría… Me dejaste sin abuelo Potter…

-¿Disculpa? Que yo sepa el mundo prefiere la felicidad y la luz y no la oscuridad…-dijo Harry ya molesto y fuera de sí, en realidad no entendía el fin con el cual ese hombre había optado por aparecer a esa hora frente a su hogar y menos el porqué le hablaba de Voldemort y ni que el chico fuera su nieto.

-Me quitaste el privilegio de conocer a mi abuelo Potter… eres un tarado…

-Cuidado con tu vocabulario niñito…Ya esto me jartó ¡Desmaius!

-¡Expelliarmus! Potter de esta no saldrás…-dijo David con ínfulas de grandeza.

-¿Y quién te lo asegura?- pero no pudo terminar porque David le zanjo rápidamente.

-Para ti soy David Riddle…

-¿Un Riddle?-dijo Harry confundido y sorprendido ante la repentina declaración. Hacía años que ese apellido no lo oía y que el supiera el único Riddle que conoció fue a Voldemort.

-Ja, no me digas que no sabías que Voldemort tenía descendencia a Potter…-dijo por fin triunfante David.

-No te creo. Voldemort nunca…-dijo Harry completamente sorprendido y un poco pálido mientras veía entre la penumbra la silueta de un hombre pero sus facciones eran desconocidas para él.

-Estas equivocado Potter… Veras, sí tuvo descendencia y lamentablemente no la veras con tus ojos. Porque yo te matare… ¡Crucio!- gritó David.

-¡Expeliarmus!- Rápidamente bloqueo el hechizo, su habilidad como Auror y sus años de experiencia le habían ayudado mucho.

-¡HARRY!- gritó Ginny detrás de la puerta con su varita en mano, totalmente anonadada y con lágrimas en sus ojos al ver la pelea que comenzaba a surgir, ya había oído la declaración del joven.

-Vete Ginny, no te metas…-le gritó Harry desesperado al ver que su mujer se había asomado por la escalera.

-¿Ginny? pero ella no estaba muerta…-David no podía creer lo que sus ojos veían… esa mujer, según su madre… estaba muerta.

-¡Bombarda!- gritó Harry aprovechando el descuido del joven y el hechizo le dio de bruces al suelo saliendo David disparado por los aires.

-¡Confundus!- gritó David completamente confundido no se esperaba ese hechizo.

-¡Crucio!- grito Harry desesperado.

-¡Cave Inimicum¡ (te cubre de las maldiciones imperdonables). Pero David bloqueo el hechizo, rápidamente David contraataco ¡Ebublio!

-¡Expeliarmus!

-¡Avada Kedavra!

-¡Cave Inimicum! (te cubre de las maldiciones imperdonables).

-¡Partis Temporus!- Gritó Ginny desde las escaleras y de momento apareció una columna de fuego separando a ambos contrincantes.

-¡Diffindo!- gritó Harry y se oyó un grito de terror de detrás de la columna de fuego que Ginny había hecho como muro entre Harry y el oponente.

-Esto no acabará aquí Potter… te juro ¡Ah! Que algún día te matare…-diciendo esto David desapareció rápidamente. Ginny ya se encontraba al lado de Harry el cual estaba totalmente sudado y sucio por la pequeña pelea.

-Harry… amor ¿estás bien? -dijo Ginny acercándose a Harry que estaba arrodillado en el suelo completamente agotado.

-Sí Ginny… pero…no entiendo.-dijo este confundido, mirando como el rostro de Ginny estaba asustado y comenzaban a caer lágrimas de sus ojos.

-¿Quien era él y porque quiso atacarte a esta hora?- dijo Ginny ayudando a levantar a Harry del suelo.

-No lo sé Ginny… nunca lo había visto…-dijo Harry caminando y mirando de hito en hito el lugar en donde había desaparecido David.

-Yo no lo logre ver…- dijo está subiendo las escaleras junto a Harry.

-Es un tal David Riddle…

-¿Riddle…? No me digas que es familia de…-dijo Ginny totalmente sorprendida.

-Según el sí. Demonios…-dijo Harry restregándose el cabello y totalmente desesperado.

-Ron y Hermione vienen de camino.-dijo Ginny tomando un pergamino que le había llegado con la lechuza de Hermione.

-Esto no puede ser.-decía Harry sentado en la silla del comedor una vez que llegaron a la casa.

-Harry, ya puse unos hechizos de protección.-dijo Ginny sentándose a su lado, mirándole fijamente.

-No lo puedo creer. Voldemort… Voldemort tuvo un hijo…-dijo Harry desesperado mientras negaba efusivamente con la cabeza y se agarraba la misma con ambas manos.

-No lo sé.-dijo Ginny mientras levantaba delicadamente el rostro de Harry para poder mirar esos ojos color esmeralda que siempre le volvían loca. -pero todo esto me parece extraño Harry… tal vez…. No se… el Ministro debe de venir en camino también…. Esta será una mañana muy ajetreada…-dijo Ginny besando a Harry en la comisura de los labios y regalándole una triste sonrisa.

-Si Ginny, lo sé… lo sé…

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