Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS! Lamento haberles hecho esperar pero estaba un poco agetreada con tareas de la universidad. Tengo unos trabajos pendientes después de Harry Potter y el hijo perdido así que PENDIENTES SALUDOS.

Summary: David Riddle.

Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley

Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)

"¿El odio es real? ¿Nacemos con el odio cada ser humano? Es posible que este sea la raíz de muchos males, con razón sobre la faz de la tierra."

Lucy Potter.

Capítulo 15

David Riddle

-Harry, Ginny… ¿están bien?-dijo Hermione entrando por la chimenea a toda prisa llena de hollín y Ron que le seguía a su espalda. Estaban totalmente asustados y conmovidos ante la repentina noticia.

-Sí, claro Hermione…-dijo Harry un poco despreocupado viendo como su cuñada se acercaba rápidamente hacia él y le miraba de arriba hacia abajo como buscando algo diferente en el.

-Vinimos lo más rápido que pudimos… a casa llego un patronus de Kingsley diciéndonos que había un ataque frente a tu casa…-dijo Ron con cara de susto mirando de hito en hito a Harry y a Ginny.

-Al Ministerio no se le pasa una.-dijo Ginny soltando un bufido.

-Sí… bueno ¿y quién fue el que te ataco Harry?-preguntó Hermione mientras le acariciaba el pelo a Harry cariñosamente. Harry suspiró y se limitó a contestar:

-Era un muchacho joven yo le pondría como de 22 años más o menos…-dijo Harry tratando de recordar aquel muchacho. Nunca en su vida lo había visto pero había sentido algo extraño al haberse encontrado con él. Era una sensación que nunca en su vida había sentido… había sentido pena, lastima, dolor… se sentía ¿traicionado?...

-¿No lo habías visto antes?-dijeron Ron y Hermione a la vez, dejando ver su gran preocupación. Ambos estaban totalmente nerviosos.

-Nunca en mi vida…- comenzó a decir Harry pero fue interrumpido por el Ministro que acababa de entrar por la puerta con una escuadra de Aurores y se acerco a Harry rápidamente.

-Harry ¿estás bien?-dijo Kingsley mirando a Harry de hito en hito al igual que había hecho Hermione.

-Sí -dijo este sin mirarle al rostro.

-Bueno eso es importante… Hola Ginny, Ron, Hermione… Bueno la brigada de Aurores vamos a estar en vela todo el día patrullando a ver si encontramos a ese delincuente. En cuanto a ti Harry descansa… -diciendo esto el Ministro se dispuso a salir por la puerta junto a la escuadra de Aurores dejando a los Potter-Weasley totalmente confusos.

-Gracias Kingsley…-dijo Harry cuando el ministro se disponía a bajar la escalera.

-Nos vemos más tarde… no Ron, quédate con Harry…-dijo el Ministro al ver que Ron se limitaba a seguirles y así tras si cerró la puerta saliendo a toda marcha a dar rondas por Godric's Hallows.

-Bueno Harry y como era ese muchacho…-comenzó a hablar Ron que ya se veía un poco más calmado.

-No se fue extraño no me percate muy bien de sus facciones… estaba medio oscuro… se que llevaba lentes puestos. Algo así como cuadrados. Era de tez blanca, ojos café y pelo del mismo color. Eso si era como de mi altura y mi peso…

-No te dijo por casualidad su nombre Harry…-interrumpió Hermione arrastrando una silla al lado de Harry.

-Sí, según él se llama David Riddle…-dijo Harry con cara de dolor al recordar la pequeña pelea que tuvieron minutos antes.

-¿Riddle…? ¿Un Riddle?-dijeron todos al unisonó.

-Pero Volde…-dijo Hermione totalmente perpleja pero no pudo concluir porque Harry la atajo rápidamente.

-Si eso pensé yo… pero el chico me dijo que era "el nieto de Voldemort".

-En serio… jaja ¿Voldemort se había casado? eso es nuevo para mí…-dijo Ron con aire de burla.

-Pobre de la mujer que se haya casado con el.- concluyó Ginny con cara de lastima.

-En realidad no me imagino a Voldemort haciendo…-comenzó a decir Ron pero no pudo terminar porque Hermione le grito captando la atención de todos en la estancia.

-¡RON!-Hermione le miraba enfadada.

-Lo lamento no pude resistirme.-dijo este con una sonrisa maliciosa.

-Pero no entiendo… Voldemort no tenía la capacidad de amar. No entiendo cómo pudo haber tenido un hijo…-dijo Ginny acariciando el muslo a Harry, para que este soltara un poco de tención que había acumulado ante la nueva información que había aflorado.

-Ni yo lo entiendo créeme…-dijo Hermione tratando de engranar toda la información que Harry le acababa de bridar.

-Si más o menos… bueno el chico dijo algo así como que le prive conocer a su abuelo y blah blah blah… Ron… Hermione… ¿Ustedes me acompañarían con Ginny a buscar información en el Ministerio?- dijo Harry por fin tratando de sonar tranquilo.

-Claro Harry…

-Bueno y hay algo más que no le hemos dicho a ustedes…-dijo Harry mientras miraba de reojo a Ginny y esta le asentía dándole fuerzas- y pues queremos que lo mantengan en secreto por un tiempo en lo que obtenemos mas información…-dijo un poco nervioso.

-Si claro-dijo Hermione atenta a lo que Harry tenía que decirle.

-Bueno… es que Ginny y yo…"

-Aja-dijo Ron para apurar a Harry.

-Tenemos otro hijo…-soltó Harry de sopetón con los ojos serrados, ya se imaginaba el estruendo que arrían Ron y Hermione al enterarse.

-¡¿Qué QUE?- gritaron Ron y Hermione a la vez. NO lo podían creer.

-Sí… bueno le explicaremos más tarde.-dijo Ginny toda abochornada mientras intentaba agarrarle el muslo a Harry que había empalidecido ante la reacción de sus cuñados.

-¿Estás embarazada?-dijo Hermione acercándose a Ginny. La chica negó y con una media sonrisa dijo:

-No por favor, es complicado le explicamos en el camino…-dijo Ginny tomando una capa de viaje y caminando hacia la puerta.

-Merlín… esto es mucha información en una noche.-dijo Hermione totalmente perpleja.

-Descuida ahora aclararemos todo.-dijo Harry saliendo a toda prisa detrás de Ginny y dejando tras sí a unos perplejos Ron y Hermione que se miraban con estupefacción.

Durante el camino Harry y Ginny le explicaron todo lo que sabían sobre David. Le mostraron el Acta de Nacimiento y le explicaron el porqué Ginny no había dicho la noticia. No pasaron ni cinco minutos después de haber estacionado el auto y ya Ron, Hermione, Harry y Ginny se encontraban en la Biblioteca y Archivos del Ministerio. La estancia era inmensa, tenía estanterías repletas de libros de todos los tamaños y colores. Había libros viejos, raidos, sucios, descoloridos, llamativos, extravagantes en fin de todo lo que uno se pueda imaginar. Rápidamente se pusieron a buscar en las estanterías algunos de los libros que le pudiesen ayudar. Estuvieron horas y horas buscando hasta que por fin Hermione dio un grito desde lo último de la estancia.

-Árbol Genealógico de la Familia de Salazar Slythering… esta termina con Tom Riddle Jr., esperen… ¡Encontré algo!- gritó Hermione y todos pararon al final de la estancia mientras Hermione volteaba el libro y le señalaban un nombre bajo el de Tom Riddle Jr.-aquí mas a bajo… Miren Voldemort si tuvo un hijo… es decir… ¿es una chica?-dijo Hermione perpleja.

-¡¿Qué QUE?-gritaron todos al unisonó.

-¿Una mujer?-dijo Ron totalmente sorprendido.

-Aquí dice que Tom Riddle tuvo una hija con… no aparece el nombre… Vaya, en fin la hija se llama Verotra Riddle. Vaya que nombre…

-¿Verotra Riddle?-repitió Ginny para su adentro.

-Bueno no me suena…-dijo al fin Harry tomando otro libro que tenía cerca.

-¿No han encontrado nada sobre ese tal David Riddle?- dijo Ron mirando a su alrededor la estiva de libros que habían sacado de las estanterías.

-No he encontrado nada de ese tal David Riddle…-dijo Harry un poco fastidiado y cansado. Llevaban todo el bendito día buscando información de ese tal David Riddle.

-Esperen, yo a cavo de encontrar algo…-dijo Ginny sacando unas hojas entre uno de los libros.

-¿Qué dice Ginny?-se acerco Hermione rápidamente mientras Ginny sacaba unas hojas amarillentas.

-Trabaja aquí en el ministerio miren.- Ginny señaló mostrándole una hoja en donde se mencionaban a todos los miembros del ministerio.

-Con que el muy pensuaco trabaja aquí…-dijo Ron en tono molesto mientras fruncía el entrecejo.

-¿En qué departamento trabaja amor?-dijo Harry acercándose a Ginny para poder ver mejor.

-Aquí dice que trabaja en el Departamento de Transportación Mágica.-dijo por fin Ginny mirando a Harry con cara de satisfacción, al fin encontraron quien era el que ataco a Harry.

-Ya veo… ese idiota…-dijo Ron hastiado.

-Ron- Hermione le miró de manera reprobatoria.

-Es la verdad Hermione.

-Bueno que raro… aquí no menciona que esa tal Verotra Riddle haya tenido un hijo.-dijo Hermione volviendo a repasar el libro que tenía en mano.

-Pero no entiendo en verdad, y porque me dijo que era nieto de Voldemort.- dijo Harry aún sin comprender mientras ojeaba el libro que Hermione tenía en manos.

-No lo sé ni me interesa Harry, pero ese pensuaco nos la va a pagar. Vamos… vamos a dar una ronda en el Ministerio a ver si logramos ver a ese pensuaco…-dijo Ron y jaló a Harry por la túnica para que le siguiera.

-Cuidado chicos.- les previno Ginny mientras seguía buscando entre los libros.

-Descuiden yo le cubro la retaguardia a Harry.-concluyó Ron con una sonrisa picara y le guiño un ojo a las chicas, perdiéndose detrás de la puerta.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Señor y Señora Riddle

-¡Lucy! ¡LUCY!-gritó David desde las afueras del apartamento de Lucy, era alrededor de las 2:43 de la mañana cuando David logro llegar hasta allí. Tenía en casi todo su cuerpo cortaduras y moretones a causa de la pequeña pelea que había tenido con Potter. Al oír el grito Lucy que estaba durmiendo se levanto rápidamente un poco azorada. Cuando abrió la ventana para asomarse, por poco y el alma se le escapa del cuerpo.

-David ¡DAVID! Oh por las pantuflas de Merlín, ¡¿qué te pasó?-dijo Lucy abriendo la puerta y encontrando a su prometido totalmente mal herido. Se puso nerviosa y comenzó a llorar mientras lo intentaba levantar del suelo donde había caído de rodillas todo lleno de sangre.

-N-no imp-porta ahora, solo… ayúdame.- decía David intentando con su varita cerrar algunas heridas que le quedaban a su alcance.

-David, deberías ir a San Mungo.-dijo Lucy también ayudándole, ya David estaba más jincho de lo normal a causa del desangro que estaba pasando en esos momentos.

-A-acompáñam-me.-tartamudeo este agarrándole el rostro a Lucy mientras intentaba no desmayarse del dolor. Había perdido mucha sangre en el trayecto de huida, ya que más de la mitad de los Aurores le estaban persiguiendo. Lucy lo recostó sobre el sillón mientras le decía:

-Si vengo ahora.- salió rápidamente a su cuarto y busco una capa de viaje para ponerse sobre el pijama.

-¡AAAAAAaaaaahhhhhhhhh demonios!-gritaba David mientras intentaba cerrar algunas heridas.

-Ya voy amor…-le gritó Lucy desde su cuarto

-Este Potter… juro que me las va a pagar.- decía David mirando los rasguños que tenía en casi todo su cuerpo. En eso llega Lucy con una capa de viaje nueva para David.

-Vamos. No puedo llevarte por aparición, estas muy grave…-le dijo Lucy totalmente nerviosa al ver cuánta sangre ya había perdido David y el sillón impregnada de esta.

-Lucy… solo hazlo…-dijo con voz casi inaudible, mientras componía un rostro de profundo dolor.

-David…

-¡HAZLO DE UNA MALDITA VEZ LUZ!-gritó David y en menos de un abrir y cerrar de ojos ambos estaban en San Mungo.

-¡Por favor alguien ayúdeme!- grito Lucy a uno de los cauter en donde estaban los Medimagos y las enfermeras.

-Descuide señora… lo atenderemos en un momento…-le dijo una de las enfermeras tomando a David del brazo, mientras dos Medimagos lo trasladaban en una camilla hacia la sala de urgencia.

-David- lloraba Lucy mientras veía como se llevaban a su futuro esposo en la camilla.

-Descuida Luz… estaré bien te lo prometo.-dijo David antes de caer desmayado sobre la camilla.

Ya había pasado alrededor de tres horas desde que David y Lucy habían pisado el hospital. David ya estaba estable y le permitieron a Lucy pasar para que lo viera, pero que no procurara molestarle demasiado ya que este necesitaba reponerse del ataque. Lucy entró con paso delicado a la estancia que estaba totalmente oscura y solo se podía apreciar la entrada de luz que provenía del pasillo y allí acostado sobre una camilla estaba su futuro esposo. David Riddle yacía jincho en la camilla, con algunas cicatrices en su rostro y pecho; según la Medimaga de turno esas cicatrices se borrarían dentro de un par de horas. David estaba descansando y le estaban transfundiendo sangre. En el tiempo que Lucy llevaba con David, nunca pero nunca lo había visto así de enfermo. Lágrimas comenzaron a bajar por su rostro cuando llego a su lado y logro romper el silencio.

-David-susurró Lucy en voz baja entre lágrimas.

-Sí, amor… estoy aquí.- le contestó con voz baja y monocorde.

-David- Lucy no pudo más y se abalanzó delicadamente sobre David y comenzó a llorar en su pecho. No podía creer lo que le había pasado a David y no se imaginaba la vida sin él. David sonrió de lado mientras miraba incómodamente la cabellera desordenada de su futura esposa.

-Tranquila Lucy, estoy aquí.- dijo mientras le acariciaba uno de sus risos.-No me he ido como te prometí.-sonrió mientras veía como Lucy levantaba el rostro un poco manchado por las lagrimas y componía una triste sonrisa.

-Ya lo sé amor.-dijo Lucy enjugándose las lágrimas.

-Tranquila la Medimaga me dijo que estaré de alta en tres días.-le confirmó David con una sonrisa genuina contagiándole la felicidad.

-Si eso me dijo la enfermera.

-Tranquila, te amo demasiado como para dejarte viuda antes de tiempo.-dijo David acariciándole el rostro delicadamente.

-Que gracioso eres.-dijo Lucy mientras le daba un ligero puño en el hombro de David haciéndole sonreír. -Yo también te amo.-contestó Lucy y le planto un delicado beso en los labios. David abrió los ojos como platos ante la repentina confesión de Lucy.

-¿Qué me has dicho?-dijo este perplejo.

-Que te amo... ¿acaso quedaste sordo también?-dijo Lucy en tono juguetón.

-No, simplemente es que me sorprendió la confesión.-dijo sonriente mientras Lucy se acomodaba en la camilla al lado de David. -Sabes que… Estaba pensando en el día de la boda.-dijo David totalmente relajado.

-David… ¿Qué haces pensando en eso si estás enfermo y casi te matan esta noche?-Lucy le miró seriamente.

-Es que no podía resistirme.-dijo el moreno mientras ponía una cara de bonachón. Lucy suspiró pesadamente mientras le decía en voz baja pero audible:

-Eres especial…

-Lo sé.-contestó con una sonrisa pícara- Bueno, como se supone que la semana que entra tengo mis vacaciones… estaba pensando…

-¿Aja?

-¿Qué tal si nos casamos el 6 de agosto… que te parece?-dijo David mientras miraba el techo del hospital Lucy dio un repentino salto al lado de él pero se limitó a sonreír de lado. Hubo un momento de silencio, David pensó que tal vez se había adelantado muchísimo al acontecimiento y estaba totalmente aterrado de la posible contestación de Lucy. Pero no pudo pensar más porque su melodiosa voz le interrumpió.

-Es un día bonito, no tengo objeción alguna Sr. Riddle…- dijo Lucy con picardía. David le miró totalmente asombrado y tosió ante el comentario tratando de asimilarlo.

-Bueno, está bien… será una ceremonia sencilla pero bonita. Como esta estos tiempos, no creo que sea bueno que asistan muchas personas…-dijo David mirando con ternura a Lucy que lo observaba con esos ojos color marrón que tanto le encantaban. Estaba totalmente enamorado de ella y estaba seguro que esa sería la madre de sus hijos, su primera y única novia… SU ESPOSA…

-No importa, después que nos casemos… no me importa…-dijo Lucy mientras le sonreía amorosamente y le acariciaba la mejilla.

-Eres la mujer más hermosa de este mundo.

-Te amo-se acercaron, si por así decirlo más de lo que estaban en esa incomoda camilla y se besaron con ternura mientras en silencio se acariciaban y miraban el uno al otro con profunda desesperación. No era necesario hablar, a veces solo a veces una mirada dice más que mil palabras.

Y así fue a los tres días David salió completamente sano de San Mungo y se dirigió a su hogar. Durante esas semanas restantes David y Lucy planificaron su boda. No iba a ser algo del otro mundo, David decidió junto a Lucy que la boda seria en la casa de la madre de David, que posteriormente Lucy fue a conocer. Como Lucy no tenía muchos familiares solo de su parte asistieron su padre y su madre, ya que ella era hija única. Y por parte de David asistió Verotra junto con todos los Mortífagos. Claro está a estas alturas Lucy no tenía ni la más mínima idea que David era un Mortífago. Y así como habían acordado la ceremonia fue muy bonita pero sencilla, nada del otro mundo. Decidieron hacer la boda al estilo de los Magos y le pidieron a un juez del Wizargamott que atendiera a su unión.

La casa estaba totalmente decorada para la actividad, ya era el 6 de agosto y todos los preparativos ya estaban culminados. Lucy vestía un traje blanco, largo que llegaba hasta el suelo. Era medio escotado y le acentuaba las caderas. Verotra le había obsequiado el juego de pulsera, pendientes y collar, y se había encargado de hacerle el moño que llevaría en la actividad. En eso llego el momento, entro uno de los elfos y le dijo a Verotra que ya el novio aguardaba y salieron rápidamente al pasillo. Allí abrieron las puertas que daban a la sala en donde seria la boda. Y allí frente al juez estaba David. Lucy nunca lo había visto tan guapo como en ese día. Llevaba traje de etiqueta color negro, con una camisa blanca y corbata color azul turquesa, y le sonreía de oreja a oreja. Lucy camino junto a su padre por el camino mientras los elfos entonaban canticos corales a la novia. Al llegar al altar el padre le entrego a Lucy a David y se fue a su silla.

-Estas bellísima…-dijo David cuando ya Lucy tomo su lugar al lado de él.

-Igual tu.-dijo esta guiñándole un ojo.

-Me encanta como te vestiste, como te maquillaste y como te peinaste… estas hermosa…-dijo el moreno regalándole una hermosa sonrisa.

-Y tú estas hermoso también David.-le recordó esta pero le hizo señas para que se callase y oyera al juez. Después tendrían tiempo para decirse lo hermosos que estaban.

-En esta tarde nos hemos reunidos, amigos, hermanos, parientes, para presenciar la unión de estos dos Magos. Jóvenes que hoy se unen en sagrado matrimonio. –Después de un extenso discurso por parte del Mago David y Lucy se toman de las manos y responden a las preguntas del juez:

-David Riddle, ¿Quieres recibir a Luz Esthela Lovegood, como esposa, y le prometes ser fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
y así, amarla y respetarla
todos los días de tu vida?

-Sí, acepto.-Dijo David mientras le ponía el anillo a Lucy y le sonreía ampliamente.
-Luz Esthela Lovegood, ¿Quieres recibir a David Riddle, como esposo, y prometes serle fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
y así, amarlo y respetarlo
todos los días de tu vida?

-Sí, acepto.-dijo Lucy mientras le ponía el anillo a David y le devolvía la sonrisa.

-Así como el poder de la tierra, de Dios y de Merlín me ha dado, los declaro marido y mujer, Mago y Bruja hasta que así lo quiera Dios. Puede besar a la novia.

-¿Qué tal señora Riddle?-dijo David tomando nuevamente a Lucy las manos.

-Bien señor Riddle.-dijo esta sonriéndole ampliamente.

-Ahora tendré que acostumbrarme a llamarte así…- dijo David pícaramente.

-Te amo…

-Yo te amo también.-y así David y Lucy se fundieron en un enorme beso en el cual sellaron el amor que se profesaban el uno al otro.