Disclaimer: Re-edición. (Arreglada) Los personajes que aparecerán en este Fan Fic de Harry Potter y el hijo Perdido son parte de la Saga de Harry Potter y pertenecen a J.K. Rowling y Warner Bros. Algunos personajes que no son parte de la Saga de Harry Potter me pertenecen al igual que la idea lo demás es de J.K. Rowling (la jefa). Escribo solo por diversión para que mis pensamientos fluyan. Así que sin más ni más a LEER! *PS. Recuerden dejar sus reviews y les invito a que pasen por mi profile para que lean las otras historias y dejen sus reviews así sabré que están ahí para mí, como yo lo estoy para ustedes. ¡SALUDOS! Lamento haberles hecho esperar pero estaba un poco agetreada con tareas de la universidad. Tengo unos trabajos pendientes después de Harry Potter y el hijo perdido así que PENDIENTES SALUDOS. YA ESTAMOS EN LOS ULTIMOS CHAPTERS!
Agradecimientos: cristian- agradezco que estés leyendo el fic. Un saludo cordial. Lucy Potter 25
Summary: Rumores de atentado.
Personajes: Harry Potter/Ginny Weasley
Escritora: Lucy Potter 25 *(recuerden el Disclaimer :-D)
Capítulo 17
Rumores de atentado
-Nos vemos mañana Papá… adiós mamá…-dijo Albus besando a sus padres y yéndose detrás de James que salía en ese preciso instante por la puerta principal. Habían pasado una tarde excelente, todos habían participado de un domingo en familia y ya era la hora de regresar a su casa.
-Adiós James, Albus…-dijeron sus padres contemplándole con una sonrisa en los labios, mientras le decían adiós con las manos.
-Bueno Harry, ahora sí que si…-dijo Ron terminando de recoger los platos sucios de la mesa y miraba a su cuñado con rostro cansado y agobiado.
-¿Si que si, qué?-dijo Harry ayudando a Ginny a cargar con una de las mesas, para meterlas en el cobertizo. Ginny le sonrió ante la ayuda que le prestó Harry.
-¿No leíste la carta que trajo la lechuza?-dijo Ron totalmente sorprendido mientras se paraba en seco y miraba de hito en hito tanto a su cuñado como a su hermana.
-No, bueno tome el pergamino pero no lo he leído nada…
-Mañana hay reunión de suma importancia en el Departamento…
-Wow, la situación está más seria de lo que pensé. ¿Y no especificaba de que sería la reunión?-preguntó Harry tratando de sonar tranquilo, pero en realidad no lo estaba. Harry no había sentido tanto miedo e inseguridad desde que había pasado lo de Voldemort. Por lo menos el miedo que sentía a Voldemort no era comparado con lo que sentía ahora. A Voldemort lo conocía como a su propio yo interno y sabía todo lo que debía hacer para vencerle. Pero ahora se enfrentaba a un brujo o bruja de una magnitud igual a la que Voldemort poseía y quizás hasta mayor pero nunca había hecho su aparición pública.
-Sí, Harry… bueno espero que Hermione no se tarde mucho.-dijo Ron mirando por la ventana a Hermione que se despedía de sus hijos y nietos y este le miraba con una sonrisa triste.
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-David, ya está todo cuadrado solamente falta que las últimas cinco escuadras de Mortífagos se presenten…-le informo uno de los Mortífagos a David que caminaba por uno de los pasillos de la mansión de los Riddle.
-Es excelente, informare a mi madre de esto…-dijo David abriendo una puerta amplia de color blanca con cerradura de color oro. Dentro de la habitación había muchos muebles de tela color verde y se podía ver la elegancia de la habitación. Un gran candelabro de cristal reposaba en el techo gloriosamente. A pesar de la luz que irradiaba el candelabro se podía percibir oscuridad y frío en la estancia. En la habitación solo estaba un grupo reducido de Mortífagos reunidos con Verotra. Al ver que David entraba por la puerta todos hicieron silencio.
-David… ya estamos cerca de la victoria. Lo que falta es solo un par de semanas y el mundo mágico estará a nuestra merced…-le dijo Verotra cuando David se sentó a su lado a la mesa amplia y fuerte de madera-caoba. A la mesa se encontraban hombres y mujeres que formaban parte del grupo de Mortífagos la mayoría eran personas jóvenes, se podrían de sir de entre 26 a 40 años y había también personas de mayor edad. David pasó la vista por la estancia y se detuvo frente a los ojos oscuros y sin vida de su madre.
-Sí, madre…-dijo David un poco contrariado. A pesar de todo el tiempo que llevaba allí, sentía que algo no estaba bien. Tragó hondamente antes de continuar hablando-bueno… ya deje todo preparado, avísame cualquier cosa…- David besó la mejilla a Verotra mientras se ponía de pie. -Debo irme tengo que ir a casa…
-Claro, cuenta con ello…
-Adiós madre.-dijo David, caminó hacia la salida mientras el silencio flotaba en la estancia. David cerró la puerta salió por el pasillo amplio y antiguo, y con un movimiento de barita desapareció. Dejando tras sí a una gloriosa estampa de villanos con aires de gloria.
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-Lucy, amor ya llegue.-dijo David entrando por la puerta de su pequeño apartamento.
-¡Estoy en la cocina amor!- dijo Lucy en tono alto para que David la oyese. Desde los escasos meses que David y Lucy se habían casado todo era hermoso y transcurría bajo total tranquilidad. Lucy se había encargado de redecorar el apartamento y ambos fueron a comprar muebles nuevos para el nido de amor que habían formalizado apenas unos meses. Desde el pasillo se podía oler el delicioso aroma de caldo de pollo que estaba cocinando Lucy. David se paró en el marco que daba a la entrada hacia la cocina sonriendo ampliamente. Lucy continuaba dándole la espalda bregando con la comida. Caminó rápidamente hasta que llegó detrás de la chica y le dijo en voz baja casi en un susurro:
-¿Y cómo ha estado la mujer más hermosa de este mundo?-dijo mientras tomaba a Lucy por la cintura y le daba un sonoro beso en la mejilla.
-Bien.-dijo esta riéndose y terminando de echar los condimentos a la sopa, mientras le ponía la tapa a la olla. David posó su mentón en el hombro de Lucy y se limitó a fruncir el seño.
-¿Simplemente bien?-dijo totalmente asombrado, pero sin soltar a Lucy por la cintura.
-No seas modesto amor… estoy bien. – le zanjó está totalmente tranquila mientras continuaba moviendo la sopa con el cucharon.
-Una lechuza por ahí me dijo que mi señorita no fue a trabajar hoy…-dijo David en tono cantarín besando la cabeza de Lucy, mientras acariciaba las caderas de la chica. Lucy se detuvo en seco tratando de cuadrar lo que David le acababa de decir.
-B-bueno, esa lechuza t-te dijo la verdad…-dijo al fin después de un leve tartamudeo; confirmándole lo que le habían dicho. Y era totalmente cierto Lucy no había ido a trabajar ese día. En la mañana cuando se había levantado, había notado que su regla no había bajado. Cuando revisó su calendario se fijó que hacía un tiempo que la tenía un poco retrasada y decidió ir al médico a verificar que era el causante de esto.
-¿Y porque no fuiste a trabajar hoy?-dijo David volteando a Lucy con delicadeza para que esta le mirara a los ojos, mientras la mantenía agarrada así.
-Veras… es que…-dijo esta esquivando los hermosos ojos color café de David y se ruborizaba salvajemente.
-¿Estás enferma, te sientes bien?-dijo este tocándole la frente y examinándole el rostro un poco asustado.
-Sí, claro me siento excelente.-le sonrió de lado.-solo… que…-dijo Lucy aun sin mirarle a los ojos.
-¿Solo que, qué?-David le tomo el mentón y le obligo a mirarle a los ojos. Los ojos de Luz reflejaban algo totalmente distinto a como le veía todos los días. Pudiera jurar que la chica le escondía algo.
-Bueno.- se aclaró la garganta.- decidí pasar por el médico a hacerme unos exámenes de rutina, simple mente eso… y pues…-se volvió a ruborizar. David se limitó a buscar su mirada pero nuevamente la chica le esquivo.
-¿Y pues qué?-dijo este tratando de sacarle toda la información a Lucy, ya que le chica parecía no poder encontrar la manera correcta de entrelazar sus ideas y llevarlas al proceso de enviarlas como emisora.
-David… yo sé que es muy rápido y todo eso… pero yo quería decirte…-dijo está tomando el paño de la cocina y dándole vueltas por el nerviosismo entre sus manos. No encontraba la manera de cómo decirle a David la noticia. ESA gran noticia que le cambiaría la vida entera.
-¿sí?- dijo este apresurando a Lucy para que le dijera lo que tenía que decirle. Al final Lucy tomo valentía le miro directamente a los ojos y con una amplia sonrisa por fin dijo:
-Bueno que yo estoy… estoy… vas a ser padre David.- concluyó con una sonrisa de oreja a oreja mientras soltaba todo el aire que había suprimido desde hacía ya diez minutos. David no podía creer lo que sus oídos estaban oyendo. ¿Padre? Había oído bien. No se le movía ni un musculo y su tez de jincho paso a ser casi de color trasparente. Su mente corría rápidamente, mientras su cuerpo se tensaba cerca del de Lucy.
-¡ESTOY EMBARAZADA!-dijo Lucy nuevamente totalmente contenta dando leves brinquitos de alegría.
-Tu… yo… bebé...-decía David en palabras entre cortadas mientras se señalaba a él, a Lucy y nuevamente a él. Aún no podía entenderlo del todo, su cerebro se había bloqueado o pensaba que el mensaje del emisor había llegado a su cerebro de una manera errónea por causa aparente de una mala decodificación en el lenguaje… Pero si lo hacía, sabía completamente lo que estaba pasando y por fin dijo mirando a Luz con cara de alegría: PADRES ¡EXCELENTE!- y beso a Lucy con todas sus fuerzas. Mientras lo hacia la abrazó fuertemente y comenzó a dar vueltas con ella en brazos. Lucy no podía aguantar la risa. Después de una sección amplia de besos en los cuales por poco viran la sopa, se separaron.
-Sí, bueno… fue un poco rápido ¿no?-dijo esta cuando se separaron para tomar aire. Aún tenía las mejillas coloradas por la actividad que habían ejercido minutos antes.
-NO lo puedo creer… Hola cosita de papi… ¿estás ahí, me oyes?-dijo David acariciándole el vientre a Lucy, mientras le hablaba alegremente.
-Por favor David, solo tiene una semana y media.-dijo esta no dándole mucha importancia a la actuación de David.
-¿Y qué…? Ya tendremos un hijo o hija.-confirmo este todavía mirándole la pancita, que aun no se notaba nada, a Lucy.
-Sí, ¿no es hermoso?-dijo está terminando de revolver la sopa con una amplia sonrisa.
-Claro que lo es no puedo esperar a saber que es…-dijo David besándole en la mejilla.
-Pues tendrás que esperar tres meses y medio para saber que es. – le dijo Lucy sin prestarle la atencion. David se aprovecho de que Luz no se dio cuenta y comenzó a besarle por el cuello delicadamente. La chica dio un respingo mientras soltaba nerviosamente el cucharon de la sopa.
-¡David te he dicho mil veces que no hagas esas cosas cuando estoy cocinando!- le reprendió la chica mientras fruncía el seño levemente.
-Vale, tu ganas.- David le soltó rápidamente. Sabía cuan geniosa era su mujer y lo menos que quería probar en este mundo era una bronca por parte de ella. Lucy tomó nuevamente el cucharon pero su paz no duró mucho. David sacó su artillería pesada mientras sonreía con picardía. –Me debes el festejo de la noticia, no creas que por que estas cocinando te libraras de esta.- le sentencio con voz melosa. La chica profirió un suspiro mientras se volteaba delicadamente a mirar a su marido.
-David, si continúas así tendremos más hijos que una camada de perros.-dijo Lucy frunciendo levemente el seño.
-Bah, que va… eso se queda corto. Estaba pensando en por lo menos establecer un equipo de Quidditch. No sería mala idea… LOS RIDDLE. Ya lo veo venir.-dijo el moreno con una sonrisa amplia mientras hacia un gesto con ambas manos como describiendo un gran cartelón en el cual se posaba el nombre de su familia. Lucy estalló en carcajadas ante las ocurrencias de David. El podía ser un hombre maduro cuando se lo disponía, pero cuando no podía llegar a ser el ser más inmaduro que piza tierra.
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-David… este es tu trabajo de la semana. Cuando termines con el quiero un reporte de todo en mi escritorio. ¿Está claro?-dijo el Sr. Baker poniéndole a David una estiva de papeles sobre el escritorio.
-Si Sr. Baker-dijo completamente asombrado ante todo los documentos que le tocaba revisar.
-Muy bien Riddle.- dijo el Sr. Baker y salió por la puerta de la oficina a toda velocidad. Dejando a David con un bufido en los labios mientras se jalaba los pelos en todas direcciones.
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-Ron estas seguro que nos lo encontraremos en la oficina… por lo que Hermione me ha dicho no lo ha logrado pillar. En realidad no sabemos quién es ese tal David Riddle.- decía Harry mientras caminaba con Ron por uno de los pasillos del Ministerio.
-Descuida Harry, lo reconocerás de eso estoy seguro. Además ya sabemos que en algún momento aparecerá por ahí.- dijo Ron mirando por todos lados. No pudo terminar por qué sintió cuando Harry lo detuvo tomándole el brazo.
-Aguarda.- dijo Harry mirando a un chico que salía de una de las oficinas con el rostro totalmente cansado.
-¿sí?- Ron le dijo completamente aturdido, no se había dado cuenta de el porqué Harry le había detenido y le miraba entre contrariado y un poco asustado.
-Ese ese.-dijo Harry señalando a alguien entre la multitud.
-¿Cuál de todos Harry?- dijo Ron tratando de buscar entre la multitud ya que era casi la hora de almuerzo y estaba el pasillo lleno de personas que salían a almorzar.
-El que tiene espejuelos cuadrados…azules…-dijo Harry mirando como David se detenía a hablar con una muchacha.
-Vaya Harry que descripción. No ves que aquí hay tanta gente que no sé a quién demonios te refieres…-dijo Ron completamente hastiado mientras ponía los brazos en jarras.
-Míralo va por la oficina de Lexter.-dijo Harry y comenzó a moverse entre la multitud rápidamente.
-¿El jincho ese…?-dijo Ron por fin localizando a su objetivo y salió disparado tras Harry.
-Si Ron, el de pelo marrón.- concluyo Harry y seguía moviéndose entre la multitud mientras se tropezaba con los transeúntes que le dirigían miradas acecinas.
-No es por nada Harry pero… ¡COOOOOOOOREEEEEEEEE!-le tomo por la túnica y lo jaló entre la multitud. Las personas se quejaban a cada paso que daban el dúo dorado por el pasillo, ya que no estaban más que tropezándose con medio mundo.
-David… DAVID, ¡ALTO AHÍ!-grito Harry a David aun entre la multitud.
-¿Quién demonios?-dijo David mientras se volteaba a mirar quien había sido el que le grito de aquella forma tan escandalosa. Cuando pudo enfocar bien noto como su adversario se acercaba como torro descarriado. Empalideció más de lo que pensaba mientras abría los ojos como platos. -¡RAYOS POTTER!- al oír el grito David salió a toda prisa corriendo por todo el pasillo.
-¡NO UYAS COBARDE!- grito Ron mientras los tres corrían entre la avalancha de personas que salían en ese momento a almorzar.
-Demonios… este Potter y su amigo me están persiguiendo… maldita sea…-dijo David mientras corría y se acercaba al pasillo en donde estaban todas las chimeneas que daban a las conexiones fuera del Ministerio.
-Corre Ron o lo perderemos.-decía Harry peleando por escurrirse entre las personas.
-Harry voy tras ti… además… no se pero ¿estás seguro que ese es?-decía Ron mientras le pisaba casi los talones a Harry.
-Claro… ¿Qué estas queriendo decir?-dijo Harry molesto mirando de reojo a Ron.
-Bueno solo… que es que no tiene pinta de Riddle…
-Puede que no pero fue quien me ataco y se te olvida que él me dijo que era Riddle.-le reprendió Harry totalmente molesto.
-Demonios esto es tan complicado… ¡HERMIONE!-Ron se había dado cuenta de que Hermione estaba entre la multitud y la jalo por el brazo y la hizo correr junto a ellos. La chica totalmente aturdida en el principio intento zafarse pero al darse cuenta que era Ron le miró totalmente contrariada.
-Wow… cuidado ¿a dónde van con tanta prisa?-dijo Hermione mientras se incorporaba tras Harry y Ron aun con seño fruncido.
-ES EL HERMIONE.-dijo Ron señalando al muchacho que corría a solo unos pies frente a ellos.
-¿Quién?-decía Hermione totalmente perdida, no tenía ni la menor idea de quien hablaban.
-DAVID RIDDLE-dijo por fin Ron apresurando el paso mientras respiraba agitadamente.
-¡DEMONIOS!-dijo Hermione mientras apretaba el paso.
-Corran o lo perderemos de vista.-sentenció Harry un poco más a delante que ellos.
-Lánzale un hechizo.-sugirió Hermione.
-No puedo Herms mataría a cualquiera y esa no la hace…-dijo Ron mirándola de hito en hito mientras miraba a Hermione y la varita de esta. David continuaba la corriendo como alma que lleva el diablo y pudo esquivarse detrás de un grupo de magos y se metió sin pensarlo dos veces en la chimenea y desapareció ante el rostro pálido de Harry, gracias al esfuerzo de la carrera.
-Demonios, se metió en una de las chimeneas.-dijo Harry llegando a la chimenea donde segundos antes David se desapareció ante sus ojos.
-Voy a llamar a Lexter a ver si me da el arribo de donde salió este desgraciado…-dijo Harry totalmente molesto cuando llegaron un Ron y una Hermione totalmente fatigados.
-Tranquilo Harry… Ron acompáñame a buscar a Ginny… Harry pide lo de la chimenea, nos vemos en media hora aquí. ¿Entendido?- dijo Hermione mientras se metía en una de las chimeneas agarrando a Ron por el brazo.
-Claro…-dijo Harry y se dirigió a toda prisa hacia la oficina de Lexter.
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-Demonios ese Potter me va a matar del corazón.-decía David mientras llegaba al cuarto de su madre. La mujer estaba sentada en su cama mientras observaba un libro de artes oscuras. Sonrió ante la figura de su adorado hijo y se limito a decirle con esa voz peculiar:
-David ¿Ya llegaste? amor, tengo una noticia importante. Tenemos que adelantar el ataque, el Ministerio llevara a cabo esta tarde una reunión con todo los Aurores… es nuestro momento.- David le miro totalmente sorprendido, la mujer le sonrió.-Ya las escuadras de Mortífagos están preparados, algunos ya están infiltrados en el ministerio y lo único que falta es atacar en la reunión de esta tarde…- dijo Verotra a David cuando este ni se inmuto ante la noticia. David se removió un poco asustado y planto sus hermosos ojos marrones sobre la mujer.
-Madre, ¿tan rápido?-David estaba totalmente confundido y sorprendido.
-Ya no podemos esperar más…-dijo la mujer mientras cerraba el libro y se acercaba como deslizándose hasta el chico.-Corres riesgo y ya Potter sabe quién eres. Debemos atacar esta tarde… están todos preparados ya…
-Madre… pero yo…-dijo David titubeando. La mujer le miro con el seño fruncido y le dijo con voz fuerte y decidida:
-ATACAREMOS ESTA TARDE Y PUNTO… TU VENDRAS Y NO HAY NADA MAS QUE DECIR.- dijo Verotra seria y totalmente descontrolada en un grito. David entendió que el momento ya había llegado. Era la hora de que el lado oscuro tuviera el control de todo y con esto llegaría el fin de Harry Potter. Porque para eso había nacido él, el sería la llave entre la paz y la oscuridad. El sería el que diera muerte a Potter. Todo estaba destinado a ser así. Aunque en muchas ocasiones se preguntara ¿Qué era lo que le había ocurrido para llegar hasta allí? El chico no dijo nada mas simplemente vio como su madre con aire arrogante salió de la estancia dándole la espalda completamente. Todo había culminado con un Riddle y todo comenzaría nuevamente con un Riddle. Los Potter no tendrían más oportunidades sobre la tierra.
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-Harry… ¿qué paso?-dijo Ginny cuando llego al ministerio y vio a Harry sentado frente a una de las chimeneas con las manos sobre el rostro. Estaba totalmente despeinado y su capa de viaje estaba totalmente arrugada. Ginny se le acerco con calma mientras se sentaba con delicadeza al lado de su esposo. Harry suspiro antes de hablarle:
-Encontré a ese Riddle, pero se me escapo…-dijo Harry con rabia mientras trillaba los dientes.
-¡Demonios! Hermione me dijo que se escapo por una de las chimeneas.-dijo Ginny mirando de hito en hito a Hermione y a Harry.
-Sí, Ron fue a buscar el destino final de la chimenea en la oficina de Lexter… bueno, hay que estar pendientes. No me gusta este movimiento de personas que veo hoy en el Ministerio.-dijo Harry en tono más bajo para que solo Hermione y Ginny le pudieran oír.
-¡Papá!- se escucho un grito al otro lado del pasillo.
-James… ¿Qué pasa?-el chico venia corriendo a toda prisa James Potter, el hijo mayor de Harry corría despavorido hacia ellos. En su rostro se reflejaba tristeza, desesperación y miedo.
-Escuche hablando a dos señores en el tercer piso… papá esto es serio.-dijo James mirando de reojo a Ginny y a su padre.
-¿Qué paso James?- Ginny le tomó el brazo a James, para darle fuerzas. El chico suspiro mientras tomaba valor para hablar.
-Piensan derrocar al Ministro, esta tarde… Hay un atentado para matar al Ministro.- dijo James. De momento se formo un aire de silencio que era digno de admirar. Todos se miraron a la vez sin decirse nada.
-Esto es serio… ¡HErmioNE!-grito Harry a su cuñada que estaba hablando con Ron ganándose un respingo por parte de la mujer.
-Dime Harry.-dijo al fin la castaña al tomar a Ron del brazo.
-Reúne a toda la familia… los quiero en mi despacho dentro de diez minutos.-dijo Harry y tomo a Ginny del brazo y se dirigió hacia una de las puertas del pasillo, James le seguía casi pisándoles los talones. Hermione no lo dudo dos veces y tomo a Ron del brazo y salieron disparados en la otra dirección.
-¿Qué paso Harry?-dijo Ginny totalmente sorprendida, mientras corría agarrada de manos de Harry.
-Esta tarde comienza la guerra.-dijo Harry, entro junto a James a su despacho, dejando tras sí a una Ginny totalmente atónita.
