De la autora: Gracias a todos por vuestras reviews en los capítulos anteriores. Cuantas más mandéis más ganas tendré yo de escribir. =)

¡Que sigáis disfrutando, un beso a todos!

Capítulo 4: ¿Quién es Lily?

La señora pince escuchaba, porque jamás pensó que encontraría tan interesante lo que se contaban un muchacho de 12 años y un fantasma de 18 de apariencia y casi mil de edad.

-¿Sabe alguien más eso?

-¿Qué mis padres fueron dos fundadores del colegio?

-Sí, sobre todo lo de Salazar Slytherin.

Helena sacudió la cabeza en una delicada negación.

Seguían en el mismo rincón, igual de solos, pero habían pasado ya dos horas y media. Anochecía.

La velas encantadas cumplían su función, comenzando a prender e iluminar con tenuidad la estancia.

-No, -respondió la Dama, "tomando asiento" frente a él.- ¿Sabes? Me enteré de que era mi padre por un descuido de los dos. Un comentario realizado en mal momento y lugar. Rowena –Severus se dio cuenta de que Helena los llamaba por su nombre de pila, a los dos.- me crió sola, con ayuda de Helga y Godric en alguna ocasión. Salazar se desentendía. –hizo una pausa, como si de pronto le vinieran a la cabeza recuerdos repentinos, lejanos. Eran pausas dramáticas, pero ella no parecía entristecida.- Los he visto diseñar este castillo, buscar el lugar idóneo para levantarlo, protegerlo de las miradas de los muggles…. –contando esto, el fantasma miraba a su alrededor- Esperaron a que yo creciera para abrirlo. Formé parte de la primera generación de este sitio, y he visto a todas las demás.

Fui alumna de los cuatro, pero fui hija de Rowena, durante años. Durante años, no fui más que un desliz de la fundadora.

Severus sabía de qué hablaba la Dama. Él tampoco estaba acostumbrado a recibir cariño de una figura paterna. Y se lo contó a ella, porque Helena le estaba cayendo bien y era justo que se conocieran mutuamente en ese aspecto.

Y así, a partir de un "Mi padre abusaba de mí…", Severus y Helena descubrieron el uno del otro que tenían más en común más de lo que esperaban. Y les estaba gustando.

-¿Me…rodeadores?

-Así se hacen llamar. Pero los nombres que les has puesto tú son mucho más apropiados para sus capacidades mentales.

Helena sonrió.

-De mí también se burlaban. Sobre todo las Ravenclaw de mi edad. Por… Rowena.

-Envidia, sería mucho más que ellas.

-En realidad…

-Estoy seguro de ello.

Otra sonrisa.

Ya era de noche.

Severus se saltó la hora de la cena, pero no importaba. Nadie le echaría de menos. O casi nadie…

-Creo que Lily se va a preocupar. No la he visto en todo el día.

-¿Quién es Lily?

-… Una amiga.

Severus era muy callado, muy austero, pero Helena se percató de que la impenetrable mirada del chico cambiaba al mencionar a esa tal Lily. Aquella chica pelirroja que poco le había interesado.

Y le sentó mal. Ella no tenía ningún amigo. Con Severus se metían mucho, se burlaban de él. Pero al menos, tenía una amiga, tenía a alguien. Alguien que le cambiaba la mirada.

Sabía que se arrepentiría de esa pregunta, pero tras mencionar a Lily, un incómodo silencio los había abordado. De nuevo, haciendo acopio de su recién descubierto valor oculto, formuló:

-¿Es Gryffindor, no? Lily.

Severus frunció el ceño levemente, claramente molesto. Helena estaba al tanto de la rivalidad entre serpientes y leones.

-Sí. Pero debería estar en Slytherin.

Helena sonrío, forzada. Sin intención de ello, pero le salió solo. Qué poco tenía ella de Slytherin.

Desde aquel entonces, la chica pelirroja pasó a ser Lily, (dicho con cierto retintín por parte de la Dama). Pero James Potter, Sirius Black, Remus Lupin y Peter Pettigrew no dejaron de ser Pelo Azabache, Arrogante, Larguirucho y Regordete. Aunque Severus propuso cambiárselo por roedor.