Capitulo 2

(Los personajes de Junjou Romantica, le pertenecen a la grandiosa maestra Shungiku Nakamura)

Pasé una semana fantástica con Shinobu-Chin, le puse así después de ver como se escribía su nombre… Durante la semana le conté cuentos y le enseñe un par de cosas sobre literatura, después de una semana de ansiedad por parte de él, llego el día de nuestra "Cita", la cual sería hoy, sus padres accedieron, ya que su médico dijo que un poco de aire fresco no le haría mal:

"Al fin, llegó el gran día" (Shinobu se emociona)

"Te vistes de una manera muy casual, pero te asienta ese tipo de ropa"

"Me hace feliz saber que te gusta como me veo"

Él estaba vestido con un jeans negro, medio ajustado, una polera con gorro y una chaqueta, en su cuello portaba una bufanda. Al verle de pies a cabeza, vi que su contextura era bastante delgada, parecía una chica perfectamente, luego salimos de la habitación de la mano, para que no se me perdiera.

Se abrió la puerta y el sol resplandeciente golpeo nuestros rostros, mientra las nubes se veían lejanas, los edificios eran altos y el viento soplaba entre estos; era un mundo nuevo para aquél joven que salía después de mucho del hospital.

Fuimos al centro comercial, al entrar lo primero que divisamos fue las escaleras automáticas, por lo que Shinobu se emocionó bastante, y al subir se sentía extraño, nunca antes había subido por una, ya que en el hospital siempre se usan ascensores.

Al llegar al patio de comidas, paseamos, este centro comercial tenía una linda y amplia terraza con vista al mar, por lo que pasear por allí fue muy romántico, luego nos devolvimos y compré un helado de tres sabores, ultra-grande para Shinobu-Chin, vimos de vuelta una vista de Tokio nocturna espectacular, una esplendorosa ciudad, ya llegando la hora de regresar:

"Miyagi, he pasado una tarde asombrosa" (Le sonríe y sonroja a la vez)

"Me alegra saber que al fin comiste de nuevo un helado, y que viste el centro comercial"

"Hace mucho que no salía, entré a el hospital antes de que construyeran el centro comercial, me alegra…" (Shinobu se desmaya)

Al ver caer a Shinobu lo alcance a tomar, y rápidamente sacando mi móvil, llamé al hospital. El médico al revisarlo, denotó que había sufrido una recaída grave y que estaría en reposo.

Me sentí culpable por haberle causado daño, no sabía qué realmente sentía por aquel pequeño muchacho, le estaba agarrando cariño, a pesar de no ser mi sangre, le quería, cuando el doctor me dijo aquella noticia, me sentí muy mal, era como si me hubiera autoinfligido un daño grave. Al dejar a Shinobu en el hospital dejé en su velador un libro de cuentos clásicos infantiles, mi número y dirección en un papel que deposite en el índice del libro. Luego de eso me marché, tenía decidido no acercarme más a ese pequeño, y con el corazón roto, me dí cuenta que de verdad le amaba y lo mejor era dejarle…

Ya han pasado tres días, y no he sabido nada de Shinobu, no me ha dado el valor de llamarle y pedirles disculpas a sus padres. De pronto recibí un mensaje a mi teléfono, que decía:

"Te espero en la terraza del centro comercial…"

Al leerlo revisé el remitente y no tenía nombre, sólo por curiosidad me dirigí allí. Al llegar a la terraza, alguien se me lanzó; Al voltearme era Shinobu-Chin, vestido como siempre de una forma muy casual y entre sus manos el libro de cuentos clásicos:

"¡Hola Miyagi!, ¿Cómo has estado?"

"¡OH!, Shinobu ¿Qué haces aquí?" (Sorpresa y boquiabierto)

"Me escapé del hospital, quería verte, te extrañaba, ya que eres mi única compañía, me dí cuenta que te necesito"

"Pero que dirán tus padres, y tu doctor, te podría dar una recaída"

"No te preocupes, el médico dijo que podría dar una vuelta y regresar, no quería molestarte tanto" (Se desanima un poco)

"Es que me preocupas, te quiero y no desearía que te dañaras por mi culpa"

"No te preocupes Miyagi, yo también… te quiero mucho"

Al escuchar decir esas palabras, con aquella voz melodiosa, dulce, tierna, se me estremeció el cuerpo. Me senté y leí un cuento, al ver que sus ojos brillaban de alegría, le tomé la mano y me lo llevé cerca de un callejón. Nuestros rostros quedaron frente a frente, ¿Qué es lo que estoy haciendo?, pensé, al verlo me dí cuenta que este sentimiento era más que cariño. Cerré los ojos y en un instante vi que Shinobu también hacía lo mismo, escuche un estruendo, al abrir mis ojos, vi a mi Shinobu-Chin cayendo, ¡Era otro ataque!, le tomé y llamé rápidamente a la ambulancia. Se lo llevaron de emergencia, pero esta vez era algo grave, sólo tomé su mano de camino a la clínica y estaba fría, cada vez su calor se volvía más tenue, desaparecía. Los paramédicos trataban de estabilizarle, al llegar al hospital, le llevaron a urgencias. El diagnostico del doctor destrozó mi cariño, el mundo se caía a pedazos, mis ojos se llenaron de lágrimas:

"A Shinobu Takatsuki, le quedan… Dos semanas de vida…"

Me encerré por una semana, sin saber de Shinobu, lloré y lloré, mis ojos se secaron de tanta pena y dolor que tenía. El día viernes llegó una carta a mi departamento, era una invitación, era de… Shinobu, decía que iba a ser su cumpleaños el domingo, y que necesitaba a alguien, era una fiesta privada, sólo nosotros dos. Al ver que era su letra, me sentí más tranquilo, debía aprovechar al máximo esta última semana. Aquél día casi nos besamos, pero ¿Cómo era eso posible?, ¿Dos chicos?, pues no importaba, quizá fue sólo un impulso desesperado.

Llegando el domingo, me acerque a la habitación de Shinobu y golpeando, me abrió personalmente. Se me lanzó y casi nos caímos:

"Me alegra que pudieras venir, estoy feliz"

"y… ¿Cómo estas?"

"Estoy bien, aunque sé la noticia, y de verdad me duele sólo tener dos semana de vida (se llenan sus ojos de lagrimas), no me arrepiento de nada, y… quería conversar contigo, mis padres no vendrán, así que no habrá nadie que nos moleste"

"y… ¿Qué es lo que quieres?" (Miyagi toma asiento cerca de la cama de Shinobu)

"Quiero pedirte un favor" (desvía la mirada hacia un lado)

"¿Cuál es?" (Miyagi se pone serio)

"Quiero que nos escapemos… deseo viajar a mi antigua casa, en el campo, quiero ver el árbol que plante antes de ingresar al hospital (Shinobu mira decididamente a Miyagi)

"No quiero…" (Miyagi se molesta)

"Aunque tenga que ir contigo, o sin ti, iré, debo hacerlo…"

(Miyagi conciencia: "Que determinación más grande tiene este chiquillo")

"Esta bien, prefiero que vayas acompañado, a que te de algo estando solo"

"En este caso… ya tengo un plan, mañana las enfermeras salen a almorzar a las una, me vienes a buscar y salimos por el ascensor que nadie usa, que se encuentra aquí detrás" (Shinobu señala una dirección)

"Habías planeado todo, ¿Hace cuanto que lo llevabas pensando?"

"Desde el momento, en que presentía que me acompañarías a mi viaje, osea de hace una semana"

"¿Ya sabias que accedería?" (Miyagi le mira con una ceja levantada)

"Por supuesto, estoy feliz de que me hayas dicho sí a mi propuesta"

En ese momento me acerqué y tomé el cabello de Shinobu y lo acaricie, no quería soltarle, aquél sentimiento que había comenzado como curiosidad, se transformó en cariño, y después de cariño, terminó volviéndome un loco enamorado, por aquel chico que se veía tan inofensivo, tan dulce, tan débil, sólo sé que ahora este viaje, nos hará descubrir muchas cosas.