Capitulo 3

(Los personajes de Junjou Romantica, le pertenecen a la grandiosa maestra Shungiku Nakamura)

Ya era de tarde, y había pedido por adelantado mis vacaciones, había tenido que mentir, para poder acompañar a Shinobu-Chin. Agarré mis maletas y guardé el dinero suficiente para poder salir de la ciudad, debíamos viajar en mi auto y nuestro primer destino era Yokohama, al entrar al hospital, las enfermeras me atendieron y me dejaron pasar como siempre, al golpear la puerta de la habitación de Shinobu, y abrirla un poco, observé que este se veía muy decaído, pero al ver que le observaba se me lanzó y prendió a mi cuello, esperamos a las una de la tarde, y al ser la hora ambos tomamos las maletas y rápidamente descendimos por el ascensor, salimos por la puerta de emergencia donde estaban estacionadas las ambulancias, y al final llegamos a mi automóvil. Nos apresuramos a entrar y salimos rápidamente de allí:

"Lo logramos Miyagi…" (Shinobu se acerca y da un besito en la mejilla)

El recibir aquel roce cálido de los labios de Shinobu, me sonrojé, subí las ventanas del auto y sólo puse la calefacción, ya entrando a la carretera, vimos a Tokio de noche, con unas hermosas luces:

"Shinobu mira, este es Tokio de noche, la visión más hermosa de una mega polis"

"Es hermosa, nunca antes había visto una ciudad tan grande de noche… es tan linda"

"Ahora iremos a Yokohama, allí hay muchos restauran que podríamos visitar, además nuestro destino, tu casa de campo…"

"Miyagi…hay un deseo que siempre quise cumplir…"

"¿Cuál es?, lo que sea, yo lo haré realidad"

"Siempre… quise casarme… con alguien especial"

(Miyagi se impacta)

"¿Qué es lo que me tratas de insinuar?" (Impactado y nervioso)

"Que si nosotros nos podríamos vestir de una pareja casada y nos sacamos unas fotos, y compramos anillos de compromiso" (Cada vez que menciona una palabra su rostro se vuelve más rojo)

"jeje je… Shinobu si este es tu deseo, entonces, hagámoslo, aunque se verá un poco extraño, pero creo que esta bien, además nunca antes has salido con una chica, así que por eso accedo ante tu petición"

"Me hace feliz escuchar eso Miyagi"

"Creo que aunque sea raro el que tenga que llevarte a una casa de novios, y que te pruebes vestidos de novia, cumpliré tu deseo"

"Miyagi… ya me esta dando un poco de sueño…"

"Si quieres te recuestas en el asiento trasero, allí estarás más cómodo"

En ese mismo instante Shinobu ya se había quedado dormido, el puro hecho de ver que viajábamos le ayudaba en su sueño, al ver su rostro dormido, pude darme cuenta que era la persona más adorable al ver su rostro bajo la luz de las estrellas.

Ya se hacía de día cuando el amanecer nos saludaba, en ese momento llegamos a Yokohama. Al llegar, fuimos a un hotel al que ambos podíamos acceder, era un hotel lujoso, los padres de Shinobu le había juntado mucho dinero desde pequeño, pero al contraer su enfermedad y quedar para siempre en el hospital ese dinero sólo se ocupó para esos gastos, por lo que Shinobu gastó en nuestro alojamiento, y además todas nuestras necesidades estaban cubiertas. En la tarde tuve que ir con Shinobu a ver su traje de novia, pero ¿Cómo probárselo?, muy simple, engañamos a la vendedora, excusándonos que la novia tuvo un contratiempo y que Shinobu tenia su misma talla, porque eran mellizos.

El vestido que compramos era muy lindo, a pesar de que la parte delantera del vestido le quedaba suelta -por obvias razones-, y lo ajustamos a las necesidades de mi amado, por mi parte un traje elegante que elegimos entre los dos.

Ya haciéndose de noche, Shinobu se sintió un poco mal, y aunque teníamos camas separadas él se terminó recostando conmigo:

"Miyagi… hace mucho que no sentía el calor de alguien al recostarme…"

"Yo diría lo mismo, como vivo solo, te tengo sólo a ti de compañía después de mi tedioso trabajo"

"Miyagi…gracias por estar conmigo"

Sentía su cabeza en mi pecho, el sentía mis latidos acelerados, el sólo sentir el calor de aquel chiquillo mi cuerpo se agitaba, mi corazón se aceleraba y me ponía nervioso, él se acomodaba, hasta terminar envueltos ambos en un abrazo. Él desprendía un magnetismo tan grande que atraía a mi cuerpo, le necesitaba y por mi parte no quería por nada dejarle a merced de la muerte.

Ya amaneciendo, Shinobu-Chin se sentía mejor, pero aún así le deje en cama y me dirigí a elegir los anillos de compromiso, al comprarlos, y este al verlos más tarde se enrojecía, y este acercándose, me abrazó.

Más tarde mi acompañante se arregló y nos fuimos al templo de buda, que es bastante conocido en la zona, nos lavamos las manos antes de enfrentar a buda y le rezamos por la salud de mi Shinobu… Luego nos dirigimos a uno de los restauran más antiguo de Yokohama, que precisamente era un templo antes, comimos un poco de soba y luego nos retiramos.

Ya de mañana debía cumplir el sueño de Shinobu, porque debíamos ir a su antigua casa.

Cuando desperté, observé a Shinobu recostado nuevamente a mi lado; las lágrimas fluyeron de mis ojos:

"¿Qué voy hacer sin ti?"

Al decir esas palabras los ojos de Shinobu se abrieron, me miraron fijamente, como hipnotizados, y este lentamente se acercó, cerró sus ojos y… me besó…

Acepte aquel pequeño regalo, al alejar nuestros rostros, la mirada de Shinobu volvía de un trance, se acercó y me abrazó:

"Nunca me voy a ir de tu lado… aún después de la muerte"

Luego de esas lindas palabras, nos levantamos, salimos; llegamos a una cabina de fotografías, rápidamente nos cambiamos y nos sacamos las fotos, luego nos desvestimos de nuevo y nos fuimos como si no hubiera pasado nada, más tarde en la playa, en medio del atardecer le regale mi amor convertido en un anillo, me acerqué y le besé sus cálidos labios… Aquel chico que al principio no era nada, me convirtió en su esclavo, me amarró con su calidez, y me ató con su corazón.

Ya de noche fijamos rumbo a la casa de campo de Shinobu, estaba bastante vieja, y al llegar divisamos un árbol grande.

Shinobu abrió la antigua casa y nos quedaríamos hasta que apareciera el alba.

Era de mañana, pero estaba nublado, salimos a caminar un rato, y ya volviendo a Shinobu-Chin le empezó a dar un ataque… el momento que no quería que llegara… ya estaba sucediendo… destino… maldigo mi destino… pero… no me arrepiento, salí corriendo con Shinobu en mis brazos, me senté con él junto al árbol:

"Gracias, Miyagi, ahora que veo a este árbol, me doy cuenta que a crecido mucho, y tú me has ayudado a nutrirlo"

"Y, ¿Cómo he hecho eso?"

"Enseñándome y regalándome tu amor"

Un montón de lágrimas fluyeron a mis ojos y las nubes se juntaban en el cielo, parecía que llovería pronto. Shinobu extendió su brazo y tocó la corteza de su árbol:

"Miyagi, no creó que aguante más este ataque, sólo me queda decirte que, Te amo…"

Al decir esas pequeñas palabras, Shinobu-Chin empezó a enfriarse, lentamente cerró sus ojos grises, no alcancé a dar una respuesta a su declaración, cuando este ya no respondía, le abracé fuertemente entre mis brazos. El cielo empezó a derramar lágrimas ante tan trágica escena, sólo pude llorar…

Acerqué mi oído a su pecho para escuchar sus latidos, cada vez más lento… más frío…

Un sólo y último latido… ¿Este es el fin?...

Levante mi rostro y empezó a llover, cada vez más, la lluvia se intensificaba, mientras tomaba su cuerpo frío y sin vida, corrí a casa, le sequé…mis ojos lloraban, se escurrían de dolor, ya era inevitable, esta persona a la que le entregue un pedacito de mí, me había dejado.

Recordé mientras vestía su cuerpo, aquella sonrisa deslumbrante, de pronto:

"¡Miyagi!, soy feliz…"

Escuché, ¿Un espectro?, ¿Un reflejo?, ¿Un deseo?, escuchar su calida voz decirme que se encontraba feliz por estar conmigo, sólo quería escucharle una vez más…

Me recosté junto a él, cada momento y recuerdo era repasado en mi memoria, cada sonrisa, cada beso, aquel último te amo:

"¿Por qué lo quitaste de mi lado?, Kami-sama ¿Por qué?, ¿Por qué este pequeño chiquillo no puede ser feliz por primera vez?, sólo ha habido infortunios en su vida, y siempre me repetía que yo era su única felicidad. En este momento mi vida no tiene sentido, porque me has quitado a la única persona que tendrá mi corazón"

El silencio era abrazador, se escuchaban las gotas estrellarse con el suelo, aquel árbol mecido por el viento tormentoso, aquello que representaba nuestro amor; me volvió su prisionero, aquel joven era el dueño de la llave de mi corazón…

Abracé su cuerpo y sentía cada vez más su ausencia…

Ya era tarde, el cansancio era fuerte y mi cuerpo no podría resistir más, sólo pude recordar una última cosa; Cuando fuimos a Yokohama recorrimos el templo de buda, allí rezamos por Shinobu y su enfermedad… ¿Acaso me estaba castigando?, sólo pude rezar:

"Kami-sama, sé que realmente nuestro amor no podía ser desde un principio, por el sólo hecho de ser completamente distintos, pero hay un poder muy grande que me ata a este chiquillo, que es el gran amor que le siento, y nunca le podré abandonar… sólo te pido que me ayudes a seguir adelante, porque ya no tengo porque seguir viviendo, de verdad lo amo…" (Miyagi cae dormido)

Escuché un sórdido latido…

Mientras dormía en un estado inconsciente, escuché su voz diciéndome:

"Miyagi, ¿Por qué lloras?, si te dije que estaría contigo por siempre, fue una promesa y siempre se mantendrá" (Shinobu toma con sus delicadas manos lentamente la cabeza de Miyagi y la acerca a su pecho en un abrazo)

Desperté, ¿Un sueño?, acerqué mi oído a su pecho inconcientemente para comprobar que realmente todo era un sueño, ya que había escuchado su último latido…

Sólo escuché un latido muy bajo… lentamente empecé a despertar de la somnolencia:

"Esto no es un sueño…" (Miyagi acerca su oído al pecho de Shinobu, se escucha otro pequeño latido)

Escuché un latido pequeño… no era un sueño, Shinobu había cumplido su promesa, tomé su cabeza delicadamente y la acerqué a mi pecho, me puse llorar incontrolablemente de alegría, sólo me restaba dar gracias:

"Gracias Kami-sama por devolvérmelo, voy a aprovechar al máximo esta oportunidad que nos das, gracias por darme una razón para vivir y continuar, también para que junto a este joven tan lindo podamos ser felices por siempre"