Disclaimer: ningún personaje es mio, le pertenecen a Stephenie Meyer, excepto los OC que son míos y la historia que salio toda de mi imaginación.

Bueno también decir que es mi primer FanFic de Embry y que espero que espero que les guste y dejen comentarios, sugerencias... lo que quieran que sería bueno para la Fic.


Y con eso me despido y las dejo con el primer capítulo.

Vuelvo ha estar al volante. Cuando me pare antes eran cerca de las cinco de la mañana, ahora ya son casi las ocho y ya estoy llegando a mi destino.

Recuerdo que me pase horas hablando con Marie, mi hermana mayor y la única que me ayudo y no me dejo de lado, en el hospital intentando decidir adonde me iría con John cuando nos dieran el alta.

En un principio había pensado irme con mi padre, pero no tenía el valor suficiente como para decirle nada aun, pero entonces nos acordamos de un lugar al que había ido el hacía mucho tiempo.

Marie y yo nos acordamos muy bien de ese lugar ya que después de ir allí mi padre desapareció dejando solo una carta, una carta que plasmaba un horrible dolor por tener que dejarnos, pero que aseguraba que era lo mejor por nuestra seguridad, por que en ese momento ni el mismo entendía que le ocurría.

Dejando eso aparte, el lugar era una pequeña reserva de nativos americanos situada al noroeste de Estados Unidos. Desde Edmonton, Canadá, de donde vengo yo son casi diez horas en coche. Así que decidimos que ese lugar era perfecto para no ser encontrada por nadie, ya que probablemente mi madre ni se acordara de este lugar, ya que al parecer con su nuevo novio se olvido hasta de la existencia de sus hijas, y mi padre era otro caso, ya que era casi imposible que supiera que estaba aquí, a menos que alguien se lo dijera.

Bueno dejando de irme por las ramas, en cuanto nos dieron el alta esperamos una semana y después nos despedimos de mi hermana y de Frank, su novio, y desaparecimos de Canadá con la intención de no volver nunca más.

Así que ayer tome la 2 con dirección a la carretera principal que después de horas conduciendo me condujo a mi destino. La reserva Quileute de La Push.

Llegamos a eso de las nueve y media, yo necesitaba un café, después de pasarme casi diez horas conduciendo necesitaba despertar. Pare el coche cerca de una cafetería, me baje y fui a la parte de atrás para coger a John y mi bolso.

"Buenos días mi vida, es hora de despertar"

Lo saque de la sillita y lo tome en brazos y le acaricie la cara para que despertada. El como acto reflejo se quejo entre sueños y se removió un poco, yo sonreí y le di un beso en la frente.

"Venga que vamos a desayunar, ¿no quieres desayunar?"

El se acurruco poniendo su cabeza sobre mi hombro izquierdo, yo cerré el coche y acomode a John mejor, después entre al café.

La mayoría eran hombres mayores que estaban en su hora del café.

La mujer que atendía, que ya estaría por llegar a los cuarenta, sonrió amable a diferencia de los hombres que hicieron comentarios que preferí no escuchar, ya me basto con todos los que escuche en Edmonton cuando se enteraron de mi estado.

Me senté en una mesa y acomode a John para que siguiera durmiendo abrazado a mi.

"Bueno días"

La camarera me sorprendió, no esperaba que apareciera tan rápido.

"Buenos días"

Dije con un intento de sorpresa que no acompañaba demasiado mi voz de cansancio.

"¿Que vais a tomar?"

miro a John aun dormido.

"Bueno, tu porque el parece muy feliz durmiendo"

Yo sonreí al ver como mi pequeño sonreía en sueños.

"Tomare solo un café"

Ella asintió y se giro dispuesta a marcharse, pero antes de dar un paso se volvió a girar.

"si quieres te traigo un poco de leche caliente para el"

En su cara volvió a aparecer la sonrisa amable de antes y yo sonreí realmente agradecida.

"claro"

Le dije con un tono algo más contento.

La verdad no me ayudaba mucha gente y siendo un lugar tan pequeño me extraña un poco porque estoy segura que aquí no suelen ocurrir casos como el mio.

La mujer se fue y yo volví a intentar despertar a John.

"John"

Lo acomode bien y le pase una mano por el pelo, el comenzó a abrir los ojos y al verme esbozo una pequeña sonrisa.

"mami"

Balbuceo y puso sus dos manitos en mi cara.

"Hola mi vida"

Le di un beso en la frente y después le hice cosquillas y el se rió.

John se sentó y comenzó a buscar con la mirada, estaba realmente serio.

"¿Que pasa mi vida?"

"¿Tita Madie?"

pregunto en un susurro mirándome.

"No estamos en casa de tía Marie cariño"

El frunció el ceño y yo sonreí.

"Pronto iremos a verla"

Le asegure y el volvió a sonreír.

La camarera estaba volviendo cuando escuche un comentario odioso, pero que ya estaba acostumbrada a escuchar, por parte de uno de los hombre.

"La juventud de hoy en día solo sabe hacer una cosa y así acaban"

Que les daba derecho a hablar sin ni siquiera saber lo ocurrido, eso me llenaba de rabia, el echo de que creyeran saber el por que de las cosas y ni acercarse a la realidad.

Respire pesadamente y justo en ese momento llego la camarera con su usual sonrisa.

"No les hagas caso"

Me dijo después de dejar las cosas en la mesa, yo la mire notablemente extrañada.

"¿Puedo sentarme?"

Pregunto entonces y yo asentí.

"La verdad es que ya me estaba aburriendo"

Yo sonreí y ella se sentó.

"Ei pequeño, veo que ya has despertado"

John se escondió avergonzado y ella se río, luego me miro y soltó un suspiro.

"Pero que descortés soy no me he presentado"

Yo me reí.

"Soy Abigail Call"