"Mucho gusto Abigail, yo soy Elizabeth Overlap"

Me presente.

"Mucho gusto Elizabeth"

Yo sonreí, pero esa sonrisa se borro rápidamente al darme cuenta que los hombres me estaban mirando.

"Repito, no les hagas caso"

Yo bufe algo cansada.

"Me es difícil"

Conteste con sinceridad y ella sonrió.

"Bueno, creo que mis experiencias por fin servirán para algo"

La mire extrañada, pero deje que me explicara mientras yo comenzaba a prepararle el biberón para John.

"Tengo un hijo, y al igual que tú, soy madre soltera. Yo ya supere los comentarios hace rato, ya que mi hijo es mayor que tú"

Abrí los ojos como platos. Era muy joven... pero entonces lo pensé y probablemente cuando John tuviera mi edad yo tendría la de ella o menos.

"¿A que edad lo tuviste?"

Después de preguntar me arrepentí por haberlo echo tan descaradamente, ella al parecer se dio cuenta y sonrió.

"No te preocupes, creo que estamos en una situación parecida"

Yo sonreí algo avergonzada, pero lo oculte agachando la cabeza para acabar de preparar el biberón de John, que no paraba de moverse, al parecer quería caminar.

"Cuando Embry nació yo tenía 18 años"

Lo había tenido mucho después que yo, ya que yo lo tuve a los 16.

"Supongo que tu lo abras tenido a los 16"

Yo asentí y le di el biberón a John que no se quedaba quieto.

En cuanto se lo di comenzó a comer con desesperación, Abigail se echo a reír conmigo.

"Es precioso"

Me dijo y yo asentí.

"Supongo que abra sido difícil para tus padres aceptarlo"

Yo suspire.

"Mi padre vive en España desde que yo era pequeña y mi madre, o más bien el novio de mi madre, se lo tomo tan mal que me echo de casa... bueno me echaron los dos, ella y su novio"

Me miro horrorizada por lo que le acababa de contar.

"y donde..."

"Me fui a vivir con mi hermana mayor y su novio"

Abigail me miro con una expresión realmente extraña.

"¿De conde eres?"

La mire extrañada por su pregunta.

"De Canadá"

Respondí y ella me miro con precaución.

"Y como acabaste aquí?"

Realmente no quería contestar, ya que aun me era difícil.

"Tenía que huir por el bien de mi hijo"

Me miro algo triste, pero asintió. De pronto se me quedo mirando fijamente al ojo derecho.

"¿Como te has echo eso?"

Yo como acto reflejo puse mi mano debajo de mi ojo escondiendo lo que vio.

"Elizabeth"

Sonó como una madre advirtiendo a su hija.

"Por eso me tuve que ir"

Quite mi mano de debajo de mi ojo dejando a la vista un moretón no demasiado grande, pero si visible.

"Dios mio"

Susurro y yo me mordí el labio inferior intentando no llorar. En ese momento John puso su manito en mi mejilla, lo que me hizo olvidar todo y sacar fuerzas de lo desconocido.

"Ante todo tengo que protegerlo a el, pero al parecer no me ha ido muy bien"

Lo ultimo lo dije más para mi que para ella.

"¿Puedo saber que ocurrió?"

Yo asentí pesadamente y con algo de rabia.

"El progenitor de John"

Fue lo único que dije y casi lo escupí, al parecer le basto, o simplemente no quería hurgar más en la herida. Yo tome un sorbo de café tratando de calmarme un poco.

Se hizo un silenció algo incomodo entre las dos que rompió John cuando volvió a moverse inquieto.

"¿No quieres más?"

El negó con la cabeza, yo deje el biberón encima de la mesa.

John comenzó a moverse inquieto por todos lados.

"John cariño, quedate quieto"

El seguía moviéndose y yo presa del cansancio no tenía muchas ganas de reñirle.

"John, por favor que mama está cansada"

Abigail se levanto y vino a mi lado.

"Deja que camine un poco, yo lo vigilo"

Me mordí el labio inferior y la mire.

"No caminara, en cuanto lo suelte se echara a correr como un loco"

Ella se rió.

"Dejalo que corra, total para toda la gente que hay"

Yo asentí y lo deje en el suelo.

"Un ratito, y portate bien"

El me miro, sonrió y segundos después echo a correr en todas las direcciones. Abigail lo miro riendo mientras yo apoyaba mi cabeza sobre mi mano derecha mientras lo miraba correr de un lado a otro.

Tenía toda la impresión de que se caería, así que me puse de pie para ir a vigilarlo.

"Deja, yo lo estoy mirando"

Me dijo Abigail en cuanto me puse de pie.

"Es igual, yo lo miro"

Dije antes de bostezar.

"Creo que tu deberías dormir"

Yo asentí.

"Ya lo haré"

Aseguré.

"Deberías descansar ahora, seguro que llevas muchas horas despierta"

Yo conté mentalmente.

"Doce horas más o menos"

Ella me miro con los ojos como platos.

"A dormir ahora"

Me ordenó y yo sonreí.

"Antes tengo que parar ha ese torbellino"

Ella se rió.

"John, vamos"

Me acerque al niño que daba vueltas por el local en busca de algo interesante y lo tome en brazos.

"Elizabeth"

Me llamo Abigail.

"Dime"

Ella me miro y se dispuso ha hablar.

"¿Tienes un lugar donde quedarte?"

Pregunto sería.

"No realmente, pero ya encontrare algo"

Le conteste, ella me miro y negó con la cabeza.

"¿Y donde piensas dormir de momento? ¿En el coche?"

Asentí no muy segura... tenía razón, aun no había pensado donde quedarme. De ser yo sola me quedaría en el coche, pero con John no podía.

Entre en una especie de ataque de pánico mientras intentaba encontrar una solución con mi cabeza.

"Podrías quedarte en mi casa hasta que encuentres algo"

Yo la mire sin saber muy bien que contestar.

"¿Te vienes?"

Su sonrisa amable lo parecía ahora aun más.

"Yo... no quiero molestar, más aun sabiendo que tienes un hijo"

Ella se rió.

"Mi hijo casi no para en casa, así que supongo que no le importara, ademas no creo que sabiendo que no tienes donde quedarte te echara"

Sinceramente no sabía que decir, era demasiada la hospitalidad, si lo miraba como madre, era algo genial por que mi hijo tendría un lugar donde dormir de momento. Pero si lo miraba por mi, era bastante incomodo volverme una carga.

"Entonces vienes"

Afirmo ella, yo iba a replicar pero no me dejo.

"He dicho que vienes, y no reniegues"

Suspire derrotada, pero alegre a la vez.

"Muchísimas gracias"

Hizo un gesto con la mano retándole importancia y apunto la puerta con la cabeza.

"Vamos"

Yo mire a los hombre que estaban mirándonos.

"Pero..."

Ella se dio cuenta y sonrió.

"Por hoy cierro"

Los hombres se levantaron con cara de cansados y dejaron el dinero sobre la mesa, eso me recordó que no había pagado, así que acomode a John en mi costado izquierdo y metí la mano en mi bolsillo derecho buscando dinero, cuando di con el lo puse sobre la mesa.

Al parecer Abigail no se dio cuenta, así que cuando los hombres salieron me indico que saliera yo detrás.

Poco después apareció ella y cerro la puerta principal.

"Bien, vamos"

Fuimos hacía mi coche, yo acomode a John en su sillita y después me subí. Abigail subió en el asiento del copiloto y me guió hasta su casa.

Cuando llegamos aparque fuera de su casa. Baje y fui a sacar a John.

La verdad es que la casa era muy acogedora. Era pequeña, de madera y era de color crema, muy bonita.

Entre después de Abigail.

"Bienvenida a mi casa"


Bueno, aquí el capítulo dos, espero que les guste y dejen reviws!

Me ayudan mucho para modificar cosas!