(Embry POV)

Llegue a mi casa después de patrullar toda la noche, supuse que mi madre estaría trabajando, así que no tendría que lidiar con ella, ni volver a discutir. Al parecer me equivoque, ya que fuera de mi casa había aparcado un Toyota Yaris blanco. Tendría unos dos años o tres años, no era muy nuevo, pero tampoco muy viejo. Estaba muy bien cuidado, así que supuse que era de una mujer.

Al parecer no tenía mucha suerte, ya que tendría que lidiar con mi madre y su supuesta invitada.

Entre en casa intentando no hacer mucho ruido para que mi madre no me dijera nada. Iba todo a la perfección pero justamente mi madre se levanto y vino en mi dirección. No se había dado cuenta de mi presencia hasta que me encontró delante de sus narices.

"Embry"

Su tono de voz era de sorpresa total.

"Buenos días mama"

Ella me miro enfadada durante unos segundos, pero después suspiro y negó con la cabeza.

"Ya ni pregunto donde estabas por que no tiene sentido ponerse a discutir"

Yo solté una carcajada y le di un beso en la mejilla.

"¿Hay algo de comer?"

Le pregunte mientras me dirigía al frigorífico.

"Si, te deje comida en el microondas"

Cambie de dirección y me fui hacía el microondas, lo puse a calentar mientras miraba como mi madre se iba al salón otra vez. Pensaba ir tras ella, pero escuche un murmullo proveniente de una de las habitaciones.

Por instinto fui hacía el pasillo con grandes zancada, para ver de donde provenía el murmullo. Volví a escucharlo y descubrí que venía de la habitación de invitados, fui hacía allí y abrí la puerta.

Lo que encontré me dejo algo desconcertado.

Había una chica que tendría mas o menos mi edad, durmiendo en la cama. Al parecer tenia un mal sueño ya que no paraba de removerse y estaba sudando. Iba a irme cuando ella volvió a murmurar algo, pero fue tan flojo que ni mis sentidos lobunos llegaron a captarlo. Presa de la curiosidad decidí acercarme a ella, así que entre a la habitación y cerré la puerta tras de mi. Me acerque hasta el punto de ponerme en cuclillas delante de ella. Era muy guapa a decir verdad, al removerse tanto se le había levantado un poco la camiseta dejando ver parte de sus caderas, que eran curvas perfectas en las que me perdí. Me puse a examinar todo su cuerpo con la mirada. Tenía unas piernas largas, su cuerpo era curvilíneo, parecía muy bien hecho, aunque había algo que me llamo mucho la atención. Tenía innumerables moratones por todo el cuerpo, así que rápidamente llegue a dos conclusiones, o era muy patosa, o le habían dado una paliza. Desee con todas mis fuerzas que fuera lo primero. Pero, ¿por que me preocupaba por una desconocida?, sacudí la cabeza con fuerzas y continué mi recorrido.

En el momento en que mi mirada iba a comenzar a subir más allá de su estomago volvió a hablar.

"No lo toques"

Murmuro con voz enfadada entre sueños antes de volver a removerse.

Su voz era muy suave, a pesar de que tenía un tono algo rabioso.

Cuando por fin se quedo quieta pude contemplar su cara y fijarme en cada detalle de ella.

Tenía unas facciones muy finas, su nariz era pequeña y recta, sus ojos no se podían contemplar muy bien ya que los tenía cerrados, pero seguro que serían preciosos. Su labio superior era más fino que el inferior, eso por alguna razón me hacia que quisiera besarla. Por otro lado su pelo castaño oscuro caía como una cascada por su hombro, hasta llegar casi a su estomago.

Estaba tan concentrado examinándola que cuando volvió a hablar en sueños me asusto.

"John..."

Esto había sido totalmente distinto a lo anterior. El susurro fue desgarrador, su voz era de absoluto sufrimiento, fue tanto que llegó a dolerme a mi.

Entonces una lagrima rodó por su mejilla haciendo un recorrido directo al vació, pensé en hacer algo pero dude si hacerlo o no, finalmente mi mano se movió sola hacía su mejilla para secar la lagrima que acababa de caer. Olvide por completo el hecho de que mi temperatura corporal era mucho más elevada que la de un humano, me di cuenta cuando ella se removió bajo el contacto de mi ardiente mano sobre su piel templada.

Parecía que se iba a despertar, así que me levante y me dirigí hacía la puerta.

Antes de salir le dedique una ultima mirada, ahora parecía dormir tranquila, así que salí más tranquilo.

Después de haber salido de la habitación y de haber cerrado la puerta con sumo cuidado para no despertarla. Me dirigí al salón con paso tranquilo, tenía que preguntarle quien era la misteriosa chica que dormía en el cuarto de invitados. A medida que me acercaba me di cuenta de algo en lo que no había reparado antes, ¿porque mi madre esta viendo dibujos animados?

Cuando entre al salón mi pregunta fue respondida automáticamente al ver a un niño de casi dos años sentado junto a mi madre viendo Bob Esponja, el niño tenía una sonrisa plantada en su cara y miraba la tele con mucho interés.

Yo siempre he pensado que los programas esos están hechos para succionarles el cerebro a los niños, ya que se quedan atontados delante de la tele.

"Mama"

Me hizo mucha gracia que se giraran los dos, pero en ese momento me quede fijo mirando al niño.

Se parecía muchísimo a la chica de la habitación, tenían la misma cara ovalada y la misma nariz, pero a diferencia de ella, el tenía el pelo rubio y era un poco más blanco que ella.

"Embry"

Me llamo mi madre haciéndome salir de mis pensamientos.

"¿Eh?"

Pregunte aun algo perdido.

"No lo mires tan fijamente que lo vas a asustar"

Me reprendió mientras que yo apartaba la vista del niño para dirigirla a la tele.

"Lo siento"

Dije volviendo a mirarla.

"¿Quien es?"

Mi madre sonrió de manera tierna.

"John, el hijo de Elizabeth"

Yo puse los ojos en blanco ante su clara explicación.

"Supongo que Elizabeth es la chica que esta durmiendo en la habitación de invitados"

"Si"

Me respondió con total naturalidad. En ese momento caí en las palabras de mi madre, ¿ese niño era hijo de esa chica que me había vuelto loco hace menos de dos minutos? pero no parece que de ella saliera ese niño ¿como lo había hecho?

Y el premio a la estupidez del año es para Embry Call.

De vez en cuando podía llegar a ser tonto, eso me pasaba por juntarme tanto con Quil y Jake que estaban alelados con Claire y Nessie. Yo sinceramente esperaba que si llegaba a imprimarme no fuera tan alelado como mis dos mejores amigos.

Sacudí la cabeza al darme cuenta de que me desviaba de mi pensamiento inicial.

Entonces caí en la cuenta de que el nombre que había pronunciado Elizabeth antes era John.

Ahora me comía la curiosidad por saber que había ocurrido para que ella sufriera en sueños.

"Hola pequeño"

Me sorprendí tanto yo como mi madre, al ver que estaba acuclillado delante del niño y saludándolo.

A mi no me gustaban mucho los niños, no los detestaba, pero los prefería a una cierta distancia.

Para mi sorpresa el niño balbuceo algo parecido a un "hola" y después me invito o algo así a ver la tele con el.

Yo me senté a su lado a ver esos dibujos que eran bastante estúpidos, hacer el tonto.

Pero a John parecían gustarles.

Estaba empezando a pillar la gracia de los dibujos cuando escuche a lo lejos unos pasos lentos, parecía que la persona estaba algo cansada pero con las fuerzas suficientes para caminar.

Cuando los pasos estaban muy cerca del salón sentí una especie de presión en el pecho, era como que esa presión me quería estirar hacía la persona que venía andando, que yo sabía que era Elizabeth.


Bueno aquí el capítulo tres, que espero que les guste, lo hice medio dormida, así que cualquier cosa es culpa del suelo XD

Bueno y nada, que estoy muy contenta porque Latino américa va perfecta en el mundial y salio el trailer de Narnia!

Jajaja, nada más, muchos reviews xD

Besitos!