Nada es mío, ya lo saben.
Para Bubu, porque sí. Y para Magu, porque cuando no está las cosas pierden su luz.
Para Merce, porque es una muy eficaz lechuza mensajera )
Todo bajo control
Peter siempre sintió esa responsabilidad ante sus hermanos, porque es el mayor y esto es sinónimo de adulto responsable.
Le gusta fingir que tiene todo bajo control la mayor parte del tiempo, es que de hecho, él lo tiene todo bajo control, porque hasta cuando las cosas parecen haber salido de control, él las puede controlar.
Es el Gran Rey Peter, El Magnífico. Él puede con todo.
Puede jugar con Lucy, aconsejar a Susan. Defenderlas a ambas y batirse a duelo con Miraz. Puede retar a Caspian, rebatirle tácticas e impartir órdenes -que serán desde luego acatadas-. Puede liberar a su pueblo, o morir luchando por él.
Puede, incluso, con sus peleas tontas con Ed, que es un todavía un niño gustoso de llamar la atención, y no más que eso.
–Todo bajo control, ¿eh? –gruñe el muchacho, con cierta ironía. Y sus pecas dejan entrever una sonrisa.
Peter gruñe en respuesta. Por supuesto.
Edmund arquea una ceja y niega con la cabeza.
–No seas tonto, Ed.
–El tonto eres tú. –lo contradice. –Me hubiera conformado con un agradecimiento. –añade resentido, y sin más se marcha.
Peter lo deja, porque desde luego, está todo bajo control.
...
¡Gracias por sus reviews en el capítulo anterior, y por consentir al fic entre sus alertas y/o favoritos. Realmente, muchas gracias n.n
¡Háganse amigos del botoncito de GO, libera frustraciones, está comprobado científicamente!
Nos vemos la próxima.
