Disclaimer: Nada es mío.

Aclaración: Éste es –si no me equivoco- el último de los últimos drabbles de Suspian que sigue la continuidad, porque en realidad la idea del fic no era hacerlo en base a ellos; creo que debería haber ido alternando los caps de Suspian con los que sí corresponden a la temática del fic.

No me gustó como quedó. Pero bueno, ya está.

Héroes

Suiza

Edmund observa en silencio. Complacido, es dueño de lo que observa.
Cuando observa, nota muchas cosas, por ejemplo, que la inseguridad se disfraza en las primeras palabras de Peter cuando comienza un discurso, que luego va adquiriendo forma, volumen y fuerza. O que a Lucy le gustan las flores amarillas más que las rosas.
También observa, como quien es mero espectador, que Susan y Caspian comparten un singular juego de miradas, propiamente, podríamos llamarlo, jugar con fuego.

Edmund es Suiza.

No toma parte de una guerra cuya causa está perdida, no será guerrero imparcial de sus dos ejemplos, pero no tendrá inconveniente alguno en asestar el golpe final -sabe que Peter no le cederá el honor- si a Caspian se le ocurre jugar mal sus cartas.
Después de todo, eso es lo que parece, un juego de cartas. Susan baraja y reparte, comienza Caspian y le sigue Peter.

–Me apoyas, ¿verdad? –afirma, porque sin lugar a dudas esa no es una pregunta.
–Digamos que soy Suiza. –responde sin inmutarse.

–No entiendes nada. –le acusa Peter con frustración casi palpable.

Edmund se encoje de hombros y observa, esperando, dispuesto para entrar en batalla o marcharse con la espada envainada conforme sucedan los hechos.

–Quizás. –admite de manera hostil, y una sonrisa burlona se extiende en sus labios y se plantea si realmente es imparcial en aquella guerra silenciosa, porque en el preciso momento en el que Peter plantea sus estrategias y lo acusa de traición, Susan y Caspian disfrutan de un día soleado en Cair Paravel.

Todo tipo de opinión se aprecia.

¡Nos vemos! ¡Y gracias!