CAPITULO 8
Emmett's POV
Creí que Bella me había rechazado, me sentí una persona miserable, haberla visto llorar fue lo pero que pude haber hecho, cuando me abrazo sentí un cariño y una felicidad, no se porque pero ella no merecía que le hiciera esas groserías.
Levante con cuidado la moto y me subí en ella.
-Vamos entonces- dije dando unas palmaditas en el asiento.
Bella solo me miro y sonrió,
Conduje a una velocidad moderada hasta mi casa, quería mostrarle la vista que se podía tener desde ahí, cuando llegamos Bella miro con desconcierto el lugar y me volteo a ver llena de duda…
-Mi casa- dije bajándome de la moto.
-No espera que hacemos…-
-No seas sucia- me mofe, casi me muero de ver como se sonrojaba tanto, se veía tan… tan… tan… tierna… no pude evitar soltar una carcajada.
-Mejor me voy- torció la boca.
-No seas exagerada, vamos atrás te mostrare algo- dije con un ademan para que pasara.
-esta bien- dijo bajando la mirada.
Cuando llegamos a la parte trasera de la casa había un camino que llevaba al interior del bosque, le indique que siguiéramos por allí.
-Tienes un perro- pregunto sonriente.
-amm… no- sonreí apenado.
-Entonces porque…- intentaba no reírse.
-Pienso que seria mal dueño y no se me a dado la oportunidad de tener un cachorro- sonreí de imaginarme a un compañero.
-Primero acuérdate de alimentarte a ti mismo y luego ten una masco- se burlo.
-si si lo tomare en cuenta- me hice el ofendido y saque la lengua.
-eres increíble- se burlo.
Seguimos el camino y durante todo el recorrido no cruzamos ninguna palabra, pero hasta eso el silencio no era incomodo, con solo sentir su presencia era increíble, cruzamos algunas miradas y sonrisas, algo tenia Bella que me hacia sentir querido.
-Llegamos- dije mientras la ayudaba a subir a un miradero.
-Es… hermoso- dijo sin dejar de mirar a su alrededor.
-A que vengo cuando me siento solo- le dije mientras me sentaba y me recargaba en un árbol.
-Te sientes solo?- me miro llena de duda.
-No soy siempre tan optimista sabes-
-Eso parece mentira, pero tienes razón, todos tenemos eso momentos- Bella miro alrededor buscando un árbol cercano para recargarce y frunció el seño.
-Oye mira ven- le dije incrédulo.
-Que?- se acerco curiosa, la tome por el brazo y la tire de forma que cayo sobre mis piernas.
-Eres muy inocente- no pude evitar reírme.
-Eres un idiota- se quejo mientras se acomodada en mi.
-Lo se- dije victorioso mientas la abrazaba, solo porque hacia frio y no quería que ella lo sintiera.
Nos quedamos un rato abrazado mirando el paisaje, cuando empecé a sentir unas gotas que caían sobre mi cara.
-Maldita sea, es muy temprano para que llueva- me queje.
-Bienvenido a Forks- Bella se levantó rápido.
-Son apenas las 12 de la mañana?- me queje mirando mi reloj.
-Corre- Bella se reía porque la lluvia empezó a caer mas fuerte.
Los dos reíamos ya era imposible no estar mojados, estábamos todos empapados y enlodados, Bella me tomo de la mano para jalarme y con eso de que es muy ágil se tropezó llevándome con ella, caímos sobre un charco de lodo salpicando todo, no podíamos dejar de reír, Bella estaba sobre mi pecho intentando levantarse, yo intente levantarme igual pero me resbale, cerré los ojos al sentir el golpe en mi espalda, pero cuando los abrí tenia a Bella a unos centímetros de mi cara, me perdí por un momento en sus ojos, no había notado lo hermosos que eran, abrí la boca para pronunciar algo, pero no puede, Bella se comenzó a reír y no pude evitar reírme con ella, nos levantamos y seguimos el camino hacia la casa.
-Parezco sopa- se quejo Bella riéndose.
-eres un pequeño fideo- me burle mientras abría la puerta y la ayudaba entrar.
-iré por unas toallas, espérame aquí no te vallas- dije intentando corre fuera de la sala, pero mis pies se patinaron y caí de sentón, solo escuchaba las carcajadas de Bella.
-Emmett estas bien-Bella llego corriendo y me tomo de la mano para ayudarme, pero como ya había dejado un charco ella se tropezó conmigo.
-Definitivamente hoy no es mi día- me burle mientras intentaba respirar de tanta risa.
-Dímelo a mi-
Bella se sentó junto a mi y me miro con una enorme sonrisa, no pude evitar tomarla de la cara y besarla, sus labios estaba helados al igual que los míos, pero ella me rechazo, me empujo de ella y me miro sin dar crédito
-Maldición- cerré los ojos de coraje conmigo mismo, era un idiota, escuche como Bella se levantaba e intentaba caminar lejos de mi.
-No espera, Perdón- me levante como puede y camine despacio hacia ella, la tome le brazo y la mire angustiado.
-Porque lo hiciste?- me miro confundida.
-No lo se- me puse frente a ella y tuve el mismo impulso de besarla.
Bella eran tan pequeña apenas y me llegaba al cuello, no lo había notado pero la ropa que llevaba se le pegaba al cuerpo, llevaba una playera azul turquesa con un escote que dejaba mucho que desear, su piel pálida y mojada se veía tan sexy. No puede evitarlo, parecía que por dentro me pedía que la besara, apreté fuerte su cintura a mis manos y la bese decidido.
-Emmett…- Bella intentaba alejarme de ella, pero tenia bien agarrada su cintura para no dejarla, Bella se rindió muy fácilmente, me tomo por el cuello y me atrajo mas a ella, Me estaba excitando demasiado, sentía su piel mojada en mi, intente controlarme pero no podía, estaba poniendo demasiado duro, de la nada escuche como sonaba un estómago pidiendo comida.
Nos separamos jadeando y sonreí de verla sonrojada, y mas porque yo le había causado ese sonrojo.
-Perdóname- se disculpo y me quede atónito frente a ella.
-Pero porque?- me reí de nervios, porque se disculparía ella, yo fue el precoz.
-Seguramente como tu sales con muchas mujeres eres un experto besando y yo soy un asco- se sonrojo el doble y bajo la mirada, no pude evitar una risa. – lo ves no se besar- me dio la espalda.
-Acabo de escuchar como uno de nosotros se muere de hambre y tu me sales con eso?- me acerque a ella y la abrace por atrás.
-Edward…- la escuche murmurar, sentí un golpe en el estomago, ella estaba pensando en el cuando la bese?.
-Besaste a ese lerdo y dices que no sabes besar?-
-Le mentí a mi novio-
-Tu que?- Ok esto no entraba en la conversación.
-No se puede enterar me odiaría… me dejara-
-Te estas alterando-
-Edward- seguía repitiendo ese maldito nombre y me voleo a ver llena de preocupación.
-Me besaste pensando en el?- me le acerque de una manera amenazante y la a córrale en la pared, ella no me contesto.
-Lo hiciste?- torcí la boca de imaginarlo.
-No- me miro apenada.
No supe que contestarle, me le quede viendo tratando de encontrar un rastro de mentira en sus ojos, pero solo pude ver lagrimas formándose.
-No llores- dije acariciando su mejilla.
-Soy una estúpida-
-No, yo soy el idiota, perdóname- tome sus manos y le di un beso, ella me sonrió por el acto, la abrace y note que empezó a temblar, volvía escuchar el sonido de un estómago rogando alimento y me di cuenta que no era el mío.
-Perdón- oculto su rostro en mi cuello y nos empezamos a reír.
Fui a buscar unas tollas para secarnos, cuando regrese Bella estaba esculcando en toda mi cocina.
-No tienes nada, pero NADA- miro impresionada todas las alacenas.
-No he ido de compras-
-Tengo hambre- se agarro su plano estomago con una sonrisa.
-entonces vamos por comida-
Le preste una chamarra que le quedaba enorme, pero por lo menos le serviría de abrigo, nos fuimos en el Jeep por cualquier cosa de que volviera a llover, la ayude a subir ya que ella era muy pequeña.
En el supermercado comencé a tomar todo lo que podía decir CALIENTE Y COMA, pero Bella no me dejo llevarme nada de eso, decía que era malo para mi saluda, así que empezó a agarrar unas cosas llamadas verduras y frutas.
-Te sienta bien la piel- le dije mirándola de arriba abajo con la chamarra negra, se veía tan graciosa con esa chamarra.
-gracias- dijo dando una vuelta, no conocía a esa ratoncita de biblioteca.
Bella me explico unos platillos muy sencillos que podía prepararme, lleno el carrito con pura comida que siempre veía pero jamás compraba, las pasta cruda ya la compraba hecha, las papas solo las conocía fritas, era divertido verla concentrada en escoger lo mejor.
No podía faltar la dotación de soda, bebidas energéticas y cerveza que me llevaba, discutí con ella como 10 minutos por eso, pero termine ganando cuando le di un pequeño beso y se callo.
Cuando estábamos en la caja pagando escuchamos a una pareja de señores decir que hermosa pareja me recuerda a nuestra juventud Bella y yo nos sonrojamos, pague todo y nos fuimos, no me imaginaba teniendo algo con ella.
Lleve a Bella a comprarse ropa, no la dejaría toda mojada, ella insistió en que no era necesario pero la verdad de solo mirarla me daba frio, asi que la ignore y le compre una muda de ropa, que ella acepto a la fuerza, luego la invite a comer y me di cuenta que en verdad tenemos muchas cosas en común, no sabia que la pequeña Isabella escuchara metal, o le gustara la Pizza.
Disfrute un día increíble con ella, ahora lo pensé bien, no quería intentar ser su amigo, quería ser su amigo. La lleve a su casa y sabría que me encontraría con un buen amigo.
-Bella hija…. Emmett?- saludo el jefe Charlie y me miro con sorpresa.
-Hola señor- lo salude con un abrazo.
-Como has estado muchacho?-
-Se conocen- Bella nos miro desconcertada.
-Este muchacho hace que mis tardes sean divertida, pero pasa, no te quedes ahí- Charlie me invito a pasar, Bella parecía que no le caia el 20 pero su padre me debía un six de cervezas y una buena partida de cartas.
-Déjenme entender, tu conoces a mi papá, porque te infracciona 2 veces por semana?- Bella se reía nerviosa.
-Ese muchacho cree que las calles son una pista de carreras- Charlie era increíble adoraba sus bromas.
-Una vez intente ver que tanto corría la patrulla de Charlie, Pero es increíble que me alcanzara en la moto- me burle pero me dio un poco de vergüenza teniendo al Jefe que me detuvo.
-Si hija, por eso no llegue a dormir, estuvo encerrado y me toco estar de guardia cuidándolo, debo admitir que te odiaba muchacho, pero te ganaste mi confianza- Charlie me dio un golpe amistoso en mi hombro y me sentí apreciado.
Nos quedamos un buen rato platicando de todo lo que hacíamos Charlie y yo en esos momentos que me detuvo, Bella se reía de nuestros encuentros, la verdad jamás creí que un Jefe de Policía fuera tan social, el tiempo se pasaba volando, levante la vista y vi que ya eran las 9 de la noche y decidí marcharme.
