gracias por las personas que han leido este fic =) bleach me gusta bastante y entro en dilema ala hora del paring, porque por 1º vez en un anime, para mi, las dos chicas "principales" me gustan mucho =/
no soy fan ichiruki, a pesar de que es muy popular porque para mi...son todo, TODO, menos pareja, pero no niego que seria genial si algo mas pasara entre ellos, y orihime (que últimamente me hincha...pero aun asi me gusta xD) bueno, ella quiere a ichigo asi que queria hacerle un fanfic para ellos, a los tres, asi que ojala les guste
Sus secretos
Las agresoras de Orihime, después de la amenaza de Tatsuki, se retiraron en silencio, bajo la mirada amenazante de Rukia, y por supuesto, sin antes, lanzar veneno con la mirada, a la castaña chica en el suelo.
Al quedarse solas las tres nuevamente, Tatsuki ayudo a levantarse a Orihime, Rukia le pedía que no creyese lo que le habían dicho de Ichigo, pero a ella le agradaba que ese muchacho la detestara, así que no le dio mayor importancia.
A la hora del almuerzo, Rukia, Tatsuki y Orihime, decidieron comer juntas. Orihime caminaba en silencio, como siempre, Tatsuki y Rukia hablaban de las actividades que harían juntas en la tarde, pero Tatsuki, se había dado cuenta de algo sobre la chica que acababan de integrar a su grupo, era en exceso sumisa y callada, y no sabía porque, pero le preocupaba, y hablaría de aquello con Rukia.
Orihime había sido invitada por sus dos nuevas amigas, para que se sentase con su grupo de amigos, estaba al principio extrañada de que dos chicas quisieran ser sus amigas, y parecían ser sinceras sus intenciones, así que acepto.
Cuando Ichigo vio venir a sus amigas, en compañía de Orihime, se sintió incomodo, porque él no quería que ella estuviera cerca, esa rara, vanidosa, sínica y desagradable chica para él, no era más que una persona no grata. Cuando Orihime se presento, todos la recibieron gustosos, pero Ichigo solo se limito a decir su nombre, sin siquiera mirarla.
El único asiento disponible para Orihime, era un puesto junto a Rukia e Ichigo, ella se sentía extrañamente cómoda cerca de Ichigo, como si las miradas de rabia de este, no le hicieran efecto alguno. Todos en la escuela, conocían el tosco carácter del peli naranja, así que mantenían su distancia, incluso con sus propios amigos, pero no Orihime, era como si estuviera junto a la más agradable persona del planeta, y aunque no le dirigió una palabra o mirada siquiera al muchacho, sonrió como nunca se le había visto sonreír.
Pasaron los días, y cuando las chicas le pedían acompañar a Orihime a casa, ella se oponía, usando como escusa, que vivía de lado opuesto, al que Vivian ellas, y se iba antes de recibir objeción, o alguna impositiva compañía.
Algunas veces, Orihime faltaba días enteros a clases, el periodo más largo que se ausento, fueron quince días, y luego, daba las excusas sobre algún accidente, en el que ella fue la víctima.
El tiempo que compartió con el grupo de Rukia y compañía, le ayudo a hacerse amigas muy especiales, las otras compañeras ya no le asediaban tanto, pero esa misma cercanía, levantaba aun mas sospechas, sobre la vida de Orihime fuera de la escuela, ya que nunca hablaba de sus padres, o si tenía hermanos, nunca se quedaba después de clases o nunca decía donde vivía exactamente; Orihime era, en varios sentidos, una desconocida.
A Ichigo, eso le parecía irrelevante, la chica le ignoraba por completo, solo le saludaba y ya, pero no temía sentarse cerca de él, como parecía incomodarle que cualquier otro chico se acercara a ella a mas de dos metros. Mas de alguna vez, los otros muchachos del curso, e incluso de toda la escuela, se le habían acercado a preguntarle el secreto de su cercanía con Orihime, y en mas de alguna ocasión, llego a golpear a más de alguno, por ser demasiado insistente y por relacionarlo demasiado con esa mujer. Ella le irritaba. Y pero aun, ella no se acercaba ni a Renji, ni a Chado ni a Ishida, a ellos les mantenía lejos, menos a él.
Un día, Ichigo decidió irse a casa con Rukia y Tatsuki, no se quedaría después de la escuela como en otras ocasiones, ese día, no había una buena pelea a la cual quedarse.
Cuando llego a la salida, vio a sus amigas des pedirse de Orihime, esta última se iba en otra dirección y sus amigas tomaron el autobús al centro comercial.
Ichigo, al ver que esta se iría sola a casa, aprovecharía para pedirle que dejara de ser tan obvia cerca de él, que se diera cuenta que traía locos a todos lo hombres de la escuela, y su hipócrita actitud le traía molesto desde hacía bastante tiempo. Entonces le siguió.
Cuando estaba a punto de alcanzarle, unos tipos le hicieron frente, los enfrento con valor, recibiendo uno que otro puñetazo, pero al acabar, se dio cuenta de que venían muchos más, no era idiota, así que, dejo a los primeros en el suelo y escapo, podía sentir como le perseguían, así que doblo en la última esquina, donde Orihime había doblado, y llego a la reja de una enorme casa abandonada, estilo barroco.
En la cuidad, existía la leyenda de que en esa casa, habían espíritus desde hacía ya cien años, nadie entraba allí, esa casa era famosa en toda la cuidad, siempre estaba a la venta, y nadie la compraba. Escucho como los chicos que le perseguían, y salto la reja para entrar en el amplio patio frontal de esa casa, ante la mirada atónita de sus perseguidores, que aterrados, salieron huyendo.
Ichigo jamás creyó en fantasmas, así que no tuvo miedo de adentrarse en el espeso pasto de la casa, tenía curiosidad.
Las puestas estaban trabadas, así que no pudo ingresar a la casa principal, pero en los costados de la mansión, había unas especies de torres, como en los castillos, que tenían puertas que sì estaban abiertas, entonces entro.
Subió las escaleras de caracol hasta el techo de concreto con agujeros, solo para maravillarse con la pintura en el, era como ver una fotografía muy parecida a la de la capilla Sixtina, y aunque los colores estaban desgastados por el tiempo, era lo más hermoso que había visto.
Estando en lo más alto, se recostó a solo metros del techo. Habían muchas palomas de plumaje claro, incluso blanco, parecían haber llegado hace poco, quizá el deterioro del techo les había dado entrada en la maravillosa cúpula, que en un principio, solo debía tener ese agujero en el centro, para que entrara la luz.
Estuvo mirando tal vez horas aquel techo, preguntándose qué clase de personas vivieron en aquel lugar; el sol le daba una luz magnifica al interior, todo parecía celestial, incluso con todo ese descuidado y tétrico ambiente.
Había muchas plumas alrededor, pero no llegaban al suelo, la plataforma en la que se había recostado, impedían que el plumaje bajara.
De pronto, sintió un ruido, asomo la cabeza por la orilla de la plataforma, para ver de qué se trataba, y era una chica. Nada menos que Orihime.
La observó ir a una de las paredes y sacar un ladrillo y otro, para después sacar un cuaderno, y sentarse a escribir en el, sigilosamente se escondió de nuevo, a esperar que la chica se fuera.
Pero unos sollozos aparecieron, Orihime lloraba como una magdalena, era un llanto desesperado y doloroso, de esos que te dan ganas de taparte los oídos al oírlo, pero Ichigo la escuchaba tranquilamente, preguntándose que podría ser tan malo en su vida para que ella llorara así.
-yo se que vendrás un día- escucho Ichigo, Orihime hablaba en voz alta, el mirando en calma el techo, solo le escucho-mi hermano dijo que tu siempre estabas conmigo, se que vendrás a ayudarme algún día- dijo entre sollozos, luego escucho como encajaba los ladrillos en su lugar, y se iba.
Estaba anocheciendo, Ichigo decidió bajar e irse a casa.
Al bajar el ultimo escalón, y a punto de llegar a la puerta, se detuvo. De pronto sintió gran inquietud por saber, que era lo que esa mujer guardaba en aquella pared, quería saber que era ese cuaderno.
Sin pensarlo mucho, busco en la pared, donde podría estar el escondite de ese objeto, y lo encontró. Saco los ladrillos y tomo un grueso cuaderno, tapizado en una tela color rojo carmesí, con las puntas de metal. Se lo pensó un momento, no sabía si lo que hacía era incorrecto o no, pero quería pruebas de que ella no era más que una tonta niñita sínica.
Y lo abrió.
Pero lo que leyó en esas páginas, no se lo hubiera deseado ni a ella, ni a la persona más miserable mujer del mundo.
si dejan reviews... se los agradecere mucho mucho...
otra vez...gracias por leer..adioziinn ;)
