tiempaso sin actualizar esta historia, es que termine mi primer proyecto :P
agradesco los rv que me han dejado :3
ojala les guste este capitulo
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Prejuicio
Entre más miraba a la molesta chica que se sienta junto a la ventana, aquella que a sui parecer es tan molesta, mas le sorprende saber la verdad detrás de sus ojos grises. Y se pregunta si lo que leyó es cierto
"amigo:
¿Puedo llamarte amigo verdad? Mi hermano me decía que si se podía.
Me siento muy sola, mi hermano ya no está conmigo…su muerte me dejo tan vacía y sola...ahora vivo con mi padrastro…y no me gusta…"
Ella había perdido a su hermano, hace solo unos meses, y parecía estar perfectamente, bueno, a simple vista, ya que sin duda es una chica extraña. Ichigo no aparta la mirada ella, que se encuentra en su pupitre, mirando hacia afuera, no viendo nada en realidad, con la mirada perdida. Deja descansar su mentón en su mano, que a su vez, se apoya en uno de sus codos.
Observa que la chica, lleva un largo y grueso suéter, y hace calor. Observa a las demás chicas del salón, contentas de que la temperatura esta alta. Lucen faldas un poco cortas, y sus blusas manga corta, menos Orihime.
Vuelve la vista a la chic castaña que sigue en la misma posición.
"… no me gusta mi padrastro, nunca me gustó…mamá también murió, cuando yo tenía 3 años, y nos dejo con él, nos maltrataba, mi hermano tuvo que dejar la secundaria y trabajar, el bebía mucho, y muchas veces pasábamos hambre…"
A simple vista, parecía solo una engreída chica, demasiado segura de lo linda que era como para acercarse a alguien. Tatsuki y Rukia llegan al salón, como todas las mañanas van a saludar a Ichigo, pero al verlo, se dan cuenta que vigila como un halcón a Orihime, que no se ha dado cuenta aun.
Rukia frunce el seño, y se queda inmóvil un segundo. En todos los años que lleva de amiga de Ichigo, jamás lo había visto voltear siquiera, a ver a una chica, ni por muy bonita que fuera, ella sabía que Ichigo no era normal, a él nunca le interesaron las chicas antes, de la manera en que a los otros chicos les interesaban. Pero Ichigo no despegaba la vista de Orihime, y su expresión fue lo que Rukia reconoció como algo nuevo. El no la miraba como miraba a todo el mundo, con la frente arrugada, el mentón ligeramente salido, y una fría mirada. La observaba…casi fascinado, con tanta atención, que no se daba cuenta, de que todo el salón ya se había dado cuenta de que miraba a Orihime.
Tatsuki mira la expresión de Rukia, y luego a Ichigo, y este suspira, cierra los ojos y luego los abre para seguir mirando a la chica.
Ichigo repasa las palabras que leyó.
"…mi hermano trabajaba hasta tan tarde, y nunca almorzaba, y pocas veces desayunaba, hasta que enfermo cuando tenía 8 años. Nuestro padrastro lo golpeaba, porque ya no traía tanto dinero como antes, y mi hermano empeoro. Una noche, le golpeo tanto, que comenzó a escupir sangre, yo estaba mirando por la puerta, y cuando terminó de golpearle, se fue…pero mi hermano no se recupero como otras veces, una vecina ll amo a una ambulancia, le llevamos al hospital, y después de una hora, me dijeron que mi hermano había muerto…"
-buenos días Ichigo-dice Tatsuki, Ichigo se molesta un poco, ya que había interrumpido, pero mira a Rukia, que a su vez, le mira atentamente, y luego mira a su alrededor, dándose cuenta de que todos le miran de la misma manera.
Todos se habían dado cuenta de a quien miraba.
-que hay-dice y mira hacia otro lado.
Rukia y Tatsuki se miran entre ellas, pero no dicen nada, y van a saludar a Orihime
-buenos días hime-chan-dice Tatsuki. Orihime da un saltito, y le dedica una amplia sonrisa, alegre como ninguna.
-buenos días, Tatsuki y Rukia-chan- todos toman sus puestos. La clase comienza.
Ichigo se esfuerza por no mirar a Orihime, que está a un poco más de un metro de distancia, poniendo especial atención a la clase.
Literatura parecía ser una asignatura que disfrutaba, el tema del día eran ángeles. Ella creía en ángeles, pensó Ichigo.
Que estúpido, hubiese pensado de cualquier otra. Pero si se trataba de ella, no le parecía estúpido, sino adorable. Se removió en su asiento, con una incomodidad que apenas soportaba.
Sin poder soportarlo más, la mira, y sigue recordando las frases de su diario.
" cuando cumplí trece años, mi padrastro llego muy borracho a casa… estaba con una compañera que me había pedido mis apuntes, yo solo iba a una academia de señoritas, así que solo frecuentaba a chicas, aunque ellas no eran amables conmigo, hasta cortaron mi pelo a tijeretazos en una ocasión, y tuve que cortarlo hasta arriba de mis hombros.
El llego, y comenzó a romper las cosas, mi compañera corrió lejos, pero yo tenía que quedarme. Se enfado conmigo por no haber preparado el almuerzo, y me golpeo. Me quedo un ojo morado, así que no pude asistir al colegio en unos días…luego me excuse con accidente…"
Trato de imaginarse a Orihime golpeada, y la boca del estomago se le encendió. Esa cremosa piel, golpeada y amoratada por causa de una enorme mano masculina. Apretó los dientes saboreando el cólera.
La chica se puso de pie, el profesor le pidió leer un texto, observo que la falda le llegaba hasta las rodillas, y que parecía estar un poco nerviosa al ser la atención del salón.
Leyó perfectamente, con voz fina, casi chillona para Ichigo, pero musical a su vez. Y siguió mirándola, recordando algo que le dio mucha más rabia aun.
"…yo estaba preparando la cena, una vecina había venido a visitarme amablemente, era viuda y estaba tan sola como yo, ella había ido a buscar un regalo para mí. Y entonces él llego. Comenzó a golpearme, estaba borracho, me jalo el cabello, y me arrincono en la pared. Pero ese día…no solo parecía querer golpearme…yo luche…juro que luche…pero él era más fuerte que yo…comenzó a pasar sus sucias manos por debajo de mi falda…y me beso…fue mi primer beso…y me dio tanto asco… me dijo que todos los del vecindario querían hacer lo mismo que estaba haciendo el conmigo, que para eso era lo que yo servía…que no sería nada mas…y justo cuando iba a romper mi ropa, mi venia le golpeo en la cabeza, y salimos corriendo, el nos persiguió por la calle…pero la policía lo intercepto…y lo capturo…al parecer, había asaltado a un hombre, y la policía llevaba unos días buscándolo…ella y yo nos abrazamos…a mi padrastro lo metieron preso."
A la hora del almuerzo, Orihime llega un poco después de los chicos, y se sienta junto a Ichigo, que a diferencia de otros días, se pone realmente nervioso, y no dice palabra alguna.
Rukia y Tatsuki, hablan con ella, Orihime ríe ante sus historias, pero no voltea a ver al chico de pelo anaranjado junto a ella, que hace un esfuerzo como jamás lo hizo, para no voltear a verla, como quería hacerlo. Sería demasiado.
Rukia mira a Ichigo, y este la mira también, y ve la expresión de su amiga. Se da cuenta de que en su mirada hay algo más que sorpresa por su comportamiento, algo que nunca había visto. Y desvía su miraba.
-Orihime ¿no tienes calor?-pregunta Tatsuki, Ichigo escucha perfectamente la pregunta, Orihime se pone un poco nerviosa antes de responder.
-bueno…es que soy un poco friolenta- dice para zafarse, pero Ichigo sabe que hay algo mas
"…meses después, un chico de la academia de chicos cercana a la mía, me dice que quiere salir conmigo, ese día cumplía catorce, el lo había averiguado, y me quería invitar a salir. Era guapo, y caballeroso, de voz amable, y lindos gestos, mis compañeras e miraron cuando fue a buscarme al colegio, murmuraron entre ellas, y me alentaron con gestos. Me alegre de eso, ya que parecía que no me odiaban como yo creía, además, a todas le gustaba ese chico que me invitaba a salir, era el más codiciado por todo el colegio, me pregunte porque me invitaba a mí, y no a ellas.
Fuimos al cine, yo nunca había ido, estaba contenta, pero cuando veíamos la película, ese chico comenzó a acercarse mas y mas a mí, me incomodaba, sutilmente trataba d apartarlo de mi, pero él se acercaba mas. Me giro bruscamente hacia él y me beso a la fuerza. Lo aparte y salí corriendo.
El me siguió hasta el callejón, donde espere una autobús, me alcanzo y me dijo que mis compañeras le habían dicho que me gustaba la acción, los riesgos y los chicos atrevidos y dispuestos a todo, que no entendía que pasaba, me sujeto para toquetearme de nuevo, y le golpee en su zona baja, y Salí corriendo. Cuando llegue a casa llore mucho. No entendía que pasaba conmigo, que había de mal en mí, quizá mi padrastro tenía razón, y todos querían eso de mi. Los chicos solo quieren tocar a las chicas, no las quieren, fingen ser amables para tocarlas, usan palabras bonitas para aprovecharse, y son delicados para ocultar sus intenciones…
Unos días después, mi vecina, que me cuido desde lo de mi padrastro, fue a visitar a sus familiares unos días, me dejo las llaves de su apartamento, así que de vez en cuando, me quedaba ahí. Pero cuando volví por mis cosas a mi apartamento…mi padrastro había regresado…le habían dejado libre por buena conducta…me vio de pies a cabeza, y antes de que pudiera salir corriendo, me arrojo al suelo, y me golpeo, ya que según él, por mi culpa le había agarrado…me prohibió salir en días, pero no quería salir de todas maneras, me daba vergüenza que me vieran…mi vecina no regreso en semanas, y él me golpeaba mucho, tenía que usar faldas y chalecos para ocultar mis golpes…era un milagro que no abusara de mi, pero recibía visitas de la policía, así que no podía hacerme nada de eso…he tenido que aguantar sus golpes por más de 2 años…dice que esperara a que sea mayor para…no quiero ni decirlo…ya que así no podrán acusarlo, según el…y mi vecina aun no vuelve…ángel amigo…te necesito…"
Orihime era una chica rara, pero ahora entendía un poco más.
Todos caminan a clase, pero Orihime olvida sus cuadernos, y vuelve a buscarlos, Tatsuki le pide a Ichigo los apuntes que le prestó, pero también los ha olvidado, y también vuelva a buscarlos.
Mientras registra su casillero, escucha una discusión, una pelea de chicas, en la que se encuentra involucrada Orihime, asoma la cabeza discretamente al pasillo, y observa todo.
-que linda falda-dice una con desdén, Orihime baja la mirada.
-gracias-dice temerosa
Ella toma bruscamente el rostro de ella, y lo mira. De un tirón lo suelta y se va. El ve como se queda quieta unos segundos, respira hondo y camina hacia las escaleras. Ichigo cierra el casillero y la sigue.
Los pasillos y escaleras están vacios, todos fueron al salón. Llegaran tarde, pero tienen una excusa. Orihime parece no darse cuenta de que Ichigo viene justo detrás, y este no despega la mirada de su espalda.
Mientras Orihime baja los últimos escalones, tropieza. Los libros se esparcen por el suelo, e Ichigo, al ver lo que pasa, inconscientemente corre a ayudarla. Cuando llega, se da cuenta de que se ha golpeado la cabeza, y ha quedado inconsciente. Su falda se ha levantado dejando ver hasta su ropa interior.
Pero la imagen ante sus ojos no era lo que todos los chicos hubiesen creído ver en el cuerpo de esa chica tan deseada por todos.
Grandes moretones adornaban su piel. Que al ser tan pálida, los hacía ver mucho más oscuros. Ahora entendía porque usaba esa falda. Cuidando de no rosar su piel, y con el cuerpo tenso ante tal imagen, baja con cuidado la falda de la chica.
Revisa que solo este inconsciente, que no tenga ningún daño extra. Pero se da cuenta de que tiene un raspón en el muslo. La levanta en sus brazos, y la lleva a la enfermería.
La enfermera no está. Se fastidia y el mismo recuesta a la inconsciente chica en la cama.
Va por los libros que aun siguen en el suelo, los levanta y los vuelve a guardarlos en el casillero, tanto los suyos como los de Orihime. Obviamente, ya no volverían a clases, ya que aunque no quería admitirlo, quería ver que la chica se encontrara bien.
Cuando vuelve a la enfermería, se da cuenta que la enfermera aun no vuelve, emite un bufido de molestia, la enfermera siempre estaba ahí, pero hoy, debía ser diferente, pensaba Ichigo. El era hijo de un medico, sabía algo de medicina, ella necesitaba atención, así que decidió hacer de doctor.
Con sumo cuidado, limpio su herida, el ardor y el olor a alcohol despertó a Orihime.
-auch- se quejo, llevándose una mano a la cabeza, y luego miro a Ichigo que curaba su herida- ¿Kurosaki-kun? ¿Qué...Cómo...?-pregunta confundida y mareada.
-te caíste de la escalera, yo venía detrás de ti, te traje pero la enfermera no está-dice Ichigo sin mirar a la chica, sigue muy pendiente en el trabajo que le propina el raspón en su pierna. Termina en seguida, y va a deshacerse de los algodones, Orihime le observa en silencio, agradece mucho el gesto, jamás lo esperó de Ichigo- ¿Qué te paso en las piernas?-pregunta de pronto, necesita comprobar.
Orihime se queda quieta, no sabe qué decir, no se atreve a mirar a Ichigo, que estudia cada detalle de su expresión espantada. Traga saliva antes de contestar
-soy muy torpe, siempre estoy cayendo- dice tratando de sonreír con naturalidad, sin conseguirlo, el se gira con expresión fría para lavar sus manos.
-deberías tener cuidado donde pisas-dice en tono sarcástico, quiere darle entender que no es estúpido.
La puerta de la enfermería se abre, y entra un joven, pasa la mirada de Ichigo a Orihime, y luego saluda.
-buenos días…la enfermera no pudo venir hoy, así que yo la reemplazare hoy… ¿ha pasado algo?-pregunta al ver a Orihime en la camilla.
-no, ya está todo bajo control-dice Ichigo, el joven mira a Orihime, quien asiente-me voy-vuelve a hablar Ichigo, quien mete las manos en los bolsillos, Orihime intenta levantarse, recuerda que debe ir a clase, a la misma de Ichigo, así que trata de levantarse, pero al poner su pie en el suelo, cae estrepitosamente. Se lastimado un tobillo también.
Ichigo y el enfermero se giran a verla, el enfermero va a ayudarla a levantarse, pero ella se encoge apenas trata de tocar su brazo, abre los ojos como platos, y se aleja. El joven la mira muy extrañado. Ichigo ya tiene todo lo que necesita saber. Pero hay una cosa más que quiere comprobar.
Se acerca a ella, haciendo a un lado al enfermero amablemente, y ayuda a Orihime. Ella mira a aquel joven en manera de disculpa. Nadie dice nada.
Orihime se sienta en la camilla, e Ichigo revisa su tobillo. Se lo ha torcido.
Ichigo atiende el tobillo de Orihime, mientras ella parece muy tranquila de la cercanía de este; Orihime mira nuevamente al joven enfermero, no se atreve a pedirle disculpas, pero el entiende lo que sus grandes y cristalinos ojos de dicen, y le sonríe.
-creo que debería irse a casa, señorita-dice el enfermero-no puede quedarse en la escuela con un tobillo lastimado-ella asiente, y cuando Ichigo termina, se pone de pie, apoyándose en las paredes.
-gracias por todo-dice tímidamente, y comienza a caminar.
-jovencito-le dice a Ichigo-¿podría ayudar a la señorita a llegar a casa?-ichigo asiente, estaba a punto de decir lo mismo. Agradecía de no haber tenido que hacerlo; quería saber donde vivía Orihime-yo los excusaré con el director, déjenme sus nombres y salones- Ichigo se los escribe, el enfermero se retira.
Ichigo va por las cosas de ambos que están en el salón, el profesor no le cree que debe ayudar a Orihime, nadie le cree en realidad, Ichigo no se acerca a una chica para hacer de caballero de brillante armadura cuando tienen problemas, era amable, sí, pero no de esa manera, todos lo sabían. Pero a él no le importa, y toma lo que fue a buscar, y sale de ahí.
Orihime lo espera sentada, el se acerca y le ofrece su mano, ella la toma sin decir nada. Intentan ponerse cómodos para caminar, ella cojea, y necesita apoyarse, pero no saben cómo abrazarse.
Al final, ella pasa una mano por la cintura de Ichigo, él pasa su mano por los hombros de Orihime, y la abraza por la cintura, para levantarla al caminar un poco, la posición es un poco incomoda, asi que pasa la otra mano por el frente del torso de Ichigo, lo abraza completamente, a el no le molesta, así que comienzan a caminar.
Mientras que ambos se dirigían a la salida, Rukia les observa desde la ventana del salón. Algo dentro la hace sentir extraña, y muy mal, hace todo el esfuerzo por no sentirse asi, pero no puede evitarlo. Solo los observa alejarse.
Ichigo lamenta no haber guardado dinero esa mañana, no pensó que lo necesitaría para después, y lo gasto todo, y al parecer, Orihime tampoco tenía. Sería más fácil para ella ir en autobús.
-¿por dónde?-pregunta Ichigo, ella indica la dirección, y siguen caminando lentamente.
- es… un poco lejos-dice Orihime en tono bajo.
-no importa-dice tratando de sonar frio-descansaremos si hace falta-
Caminan un buen rato en silencio, Ichigo piensa en lo que pensó de la chica al principio, y le costaba reconocerse a sí mismo como prejuicioso, pero lo había sido, ella no era engreída, quizá era algo tonta, demasiado confiada y pacifista, demasiado altruista, pero no era una mala chica; su manera de ser era lo que le tria tantos problemas, y ella parecía no querer enfrentarlos.
No le gustaba eso. Ella debía ser fuerte. O quizá lo era, solo de una manera que él no podía apreciar, porque para Ichigo, ser fuerte significaba algo distinto, de lo que significaba para Orihime.
Ella se sentía bien cerca de Ichigo, olía bien, ni muy perfumado, como otros, ni a alcohol como su padrastro. Le entristecía recordar que pronto volvería de sus "negocios" y volvería a maltratarla. Ella había hecho el intento de denunciarlo a la policía, la primera vez, no tenía pruebas, además de que un policía la acoso cuando fue a escondidas. No podía confiar en nadie.
Ichigo se detuvo frente al parque, se sentaron bajo las sombras de los arboles, sintieron la brisa en sus rostros, era refrescante.
Pero no deshicieron el abrazo.
Después de un rato, siguieron caminando.
Llegaron a un edificio de departamentos, ella dijo que vivía en el tercer piso, él la acompaño hasta la sala de su casa, la sentó y le dio un vaso de agua. Miro la casa de Orihime, sencilla y limpia. Sobre un portarretratos trisado, había una foto de un joven. Su hermano, pensó Ichigo.
-gracias por traerme, no tenias que hacerlo-dijo Orihime.
-ni lo digas-contesta Ichigo, queriendo parecer indiferente- ¿Quién es?-pregunta apuntando la foto.
-mi hermano Sora-dice triste la chica.
-¿vives con él?-pregunta casual.
-no, el falleció- contesto ella bajando la mirada. Comprobado.
-¿con quién vives?-vuelve a preguntar Ichigo
-con mi padrastro-contesta mecánicamente. Comprobado también.
-ya veo-dice casual nuevamente-tengo que irme, tu tobillo mejorara en unos días, hoy es día jueves, puedes faltar a clases mañana y el fin de semana te servirá para recuperarte, que estés bien, nos vemos-hace un gesto, y sale del apartamento
Ella le dice adiós con la mano. Se queda sentada unos momentos, aliviada de estar sola en casa. Escucha los mensajes en la contestadora. Hay solo un mensaje. De su padrastro. Se fue por un tiempo de la cuidad, ella se alegra, pero deja amenaza tacita en el mensaje. El la estará vigilando.
Orihime sabe que su padrastro se está ganando fama de mafioso, que su amenaza no es en vano. Debe obedecer. Intenta ver el vaso medio lleno de la situación. Estará sola por lo menos seis meses, según el mensaje. Ese hombre amaba el dinero más que cualquier cosa en el mundo, incluso más que el alcohol. Sus negocios le tomarían meses, ella estaría a salvo.
Justo antes de entrar a clases, había cumplido 17 años, era su último año de escuela, luego se iría lejos a la universidad, como se lo había prometido a su hermano. Aunque no tenía dinero, no tenía familia, pero lo intentaría. Por eso resistió cada día junto a ese hombre tan despreciable, para obtener la oportunidad de salir de ahí.
Ichigo sale del edificio, pero se siente observado, se gira a ver si alguien esta tras de sí, pero no ve a nadie, se voltea y sigue su camino.
En realidad, Orihime no vivía muy lejos de su casa, por lo menos no tendría que caminar mucho hasta su casa.
Cuando llego, el padre de Ichigo se abalanza sobre él, llamaron del colegio para contarle que su hijo había atendido a una chica excelentemente, hasta la había acompañado a casa, y estaba orgulloso de su hijo. Lo lleno de preguntas indiscretas, Ichigo las ignoro, y fue a su habitación.
Se dio cuenta, al repasar todo lo sucedido en el día, que todo lo que había leído en el diario de Orihime, era nada más que la pura y dura realidad.
Ella estaba en verdaderos problemas.
Al otro día, se levanto temprano, y se fue a la escuela caminando. Pero algo le hizo desviar su camino, tenía tiempo, y desvió su camino hacia el departamento de Orihime.
Paso lentamente por frente al pequeño edificio de solo dos pisos, no se veía Orihime por ningún lado. Un niño toco la puerta de Orihime, traía una bolsa de mercado, ella abrió, el niño le dio la bolsa, y ella le dio un billete. Seguramente le hizo un mandado. Comprobó que estaba despierta y bien. Siguió su camino hacia la escuela, pero ya era un poco tarde, fue a la parada y tomo un autobús.
Se extraño al darse cuenta de lo que había hecho, se pregunto por qué lo había hecho, pero no encontró una respuesta inmediata, y justo antes de bajarse frente a la escuela, llego a la conclusión de que Orihime le causaba curiosidad. Era rara, ni entendía su manera de ser, le molestaba e irritaba, y quería saber por qué diablos era de esa manera.
Solo mera curiosidad. Cuando estuviera satisfecho, volvería a ignorarla como a las otras molestas chicas de la escuela.
Al llegar al salón, todos se voltearon a verlo, se estaba cansando de que siempre hicieran lo mismo con él, como si hubiera algo raro o gracioso en su cara.
Tatsuki le pregunto por Orihime, el le dijo lo que había pasado, ella pregunto la dirección de ella para ir a visitarla, el dudo un momento en dársela, pero al final le pareció que Tatsuki le hiciera compañía. Seguramente Rukia también iría.
Miro a Rukia, y cuando este la vio, se dio cuenta de que esa mañana no lo había regañado, no lo había golpeado, es más, lo miraba de una manera que jamás había visto antes. Ese día se veía diferente.
El resto de día transcurrió tranquilamente, pero en el último bloque de clases, Rukia le paso una nota.
Espérame después de clases, necesito hablar contigo.
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gracias por leer, nos vemos en el proximo
si deciden comentar lo agradecere mucho :)
