otro capi...gracias por los rv n_n ojala es les agrade este y el proximo que he subido dos jijijiijji
Amigos
Ichigo se revuelve en su cama, enojado consigo mismo; no puede creer todo lo que hizo con Orihime, invitarla así sin más, preguntarle sobre su visa, y sobre todo, sentir esa insaciable necesidad de saber, de curiosear acerca de ella.
Se cubre la cabeza con la almohada, hasta siente ganas de golpear a alguien, pero pronto se da cuenta de que no puede golpearse a sí mismo.
Ichigo solo quiere golpear a Ichigo.
Mira por la ventana, piensa en que por la mañana, ira casa de la castaña, a dejarles los apuntes que él le había ofrecido. Se sentía nervioso, sin razón, según él. Así que se siguió revolviendo en la cama hasta la madrugada.
Cuando el despertador sonó, se levanto casi de golpe, era domingo, debía pasar la mañana con su familia. Cuando el desayuno y la reunión familiar, toma sus cuadernos y se dispone a salir. Su padre le pregunta con interés excesivo a donde va, él no dice nada. Su padre se da cuenta de que esconde algo, se alegra cómicamente, y le felicita por cortejar a una dama. Él se defiende diciendo que solo es una compañera, y que le llevara los apuntes. Y sale un poco enojado de casa.
¿Por qué querría yo cortejar a Inoue? Se pregunta.
Se dirige rápido al departamento de Orihime; para tocar el timbre, cambia los cuadernos de mano, y se da cuenta de que sus manos están sudando. Se mira extrañado, limpia sus manos en el jeans oscuro que lleva y toca el timbre al fin.
Ella le abre y le saluda alegremente, con una sonrisa radiante. Ichigo la mira y su estomago se contrae bruscamente. Ella le incomoda tanto, piensa; por eso no entiende la necesidad de saber y saber. De ver que hace. De comprobar que tiene razón, y siempre salir frustrado o contrariado.
Orihime lo invita a pasar, él le explica de qué trata la tarea, ella pone especial atención, no quiere perderse nada. Pronto serian los exámenes para seleccionar a los mejores 50 de la escuela, y ella debía conseguir un lugar si quería irse a estudiar al año siguiente a la universidad que quería.
Ichigo al encontrarse sin nada que decir después, y sin tener ninguna excusa por la cual quedarse, se despidió de Orihime, ella lo despidió en la puerta y volvió a revisar con sumo interés su tarea. Lo que más deseaba era aprobar ese examen.
Ichigo iba saliendo del edificio, y entonces vio venir a Tatsuki, y Rukia le acompañaba. Se paralizó unos momentos, preguntándose qué hacían ellas ahí; después de unos momentos, y sin saber qué hacer, se escondió detrás de unos árboles, para que ellas no lo vieran.
Tatsuki y Rukia pasaron hablando alegremente, no lo habían visto; Ichigo vio hacia donde iban, y su corazón latió a mil cuando se dio cuenta de que iban a visitar a Orihime. Él mismo les había dado la dirección. Por poco lo sorprenden en la casa de la chica.
Se tapó la boca pensando una cosa. ¿Por qué debía ocultar que visito a Orihime? Él lo hizo por pura buena intención. Le había llevado su tarea, ya que se había lastimado. Él solo había sido amable con la tonta muchacha, pensó. Y cuando se calmó, salió caminando tranquilamente, con su habitual y despreocupado caminar.
Orihime siente que alguien llama a su puerta, se extraña. Nadie la visitaba, además Ichigo ya se había ido. Abre la puerta y Tatsuki y Rukia le saludan, ella sonríe tan ampliamente, que parecía irradiar felicidad.
Orihime se siente muy feliz, ella nunca había tenido amigos, y ese día la habían visitado Rukia, Tatsuki e Ichigo. La felicidad no cavia en su pecho.
Las hace pasar efusivamente, Tatsuki y Rukia se miran y sonríen, ambas quieren mucho a Orihime, su personalidad especial las hacía sentir algo muy fuerte y especial por ella. Y viceversa.
Platican de muchas cosas, hacen planes de hacer una salida de chicas. Tatsuki invito a Orihime a pasar un fin de semana en su casa, ella acepto titubeante. Nunca había estado fuera de su casa.
Tatsuki vio los cuadernos d Orihime regados sobre la mesa, se dio cuenta de que estaba estudiando.
-¿Cómo vas con la tarea?-pregunta Tatsuki.
-muy bien, pronto serán los exámenes para elegir a los primeros 50, y quiero conseguir un lugar, para tener más posibilidades de ir a la universidad que quiero- contesto Orihime
-que bien, Orihime-chan-dice Rukia, mira los cuadernos de Orihime, y se da cuenta de que hay cuadernos que ella reconoce, y que no son de Orihime.
Reconoce los cuadernos de Ichigo.
Orihime se da cuenta de que observa los cuadernos de Ichigo detenidamente, y decide contarle lo amable que fue con ella.
-son de Kurosaki-kun, él me los trajo hoy, justo antes de que llegaran se fue a casa-dijo alegremente Orihime, Rukia la miro un tanto sorprendida.
Rukia trato de imaginarse a Ichigo siendo amable, y no podía.
Ella era la persona que as conocía a Ichigo, sabía que en el fondo tenía un gran corazón, muy noble y valiente. Pero lo que tenia de noble lo tenia de bruto y tosco. Rukia lo sabía perfectamente. Ichigo no era de las personas que visitaba a otra, a menos que esa persona se estuviera muriendo. Y mucho menos de los que le llevaban apuntes a una chica que según él, le irritaba.
-¿tú se los pediste?-pregunto Tatsuki, se dio cuenta de la expresión de Rukia. Tatsuki ya adivinaba lo que estaba pasando. Al igual que Rukia, ella también conocía la personalidad de Ichigo, así que hablo para no caer en un silencio incomodo.
-no, ayer me lo encontré aquí afuera, tuve otro accidente, así que invito a almorzar-dijo pensativa Orihime. Y una pregunta cruzo por la mente de Tatsuki y Rukia.
¿Desde cuándo Ichigo invitaba a una desconocida para él, a almorzar así como así?
-entonces, cuando me trajo a casa-continuo Orihime-me ofreció los apuntes del viernes, y hoy me los trajo-Orihime les dedico una gran sonrisa a sus amigas- él quiere dar otra impresión pero es una persona muy tierna, y me agrada mucho-
-sí, lo sé, Ichigo tiene a veces ese efecto en los demás- dice Rukia con una sonrisa sincera.
Vuelven al tema de chicas.
Se quedan con Orihime casi toda la tarde, hasta que se dan cuenta que pronto oscurecería, y regresan a casa.
…
Era lunes ya, e Ichigo se dispone a preparar sus palabras para Rukia. Tiene claras sus ideas, y lo que quiere.
El siempre se ha considerado una persona madura en cuanto a sus decisiones. Puede manejar cualquier cosa. No es como otros adolecentes de hormonas y pensamientos revueltos. Él tenía la capacidad de decir con propiedad lo que quiere.
Al entrar al salón, Rukia ya estaba ahí, hablando con Renji y los demás animadamente, él la mira por un segundo, y una sonrisa se posesiona en sus labios.
Se acerca a sus amigos y les saluda, Rukia lo mira y le sonríe, él le susurra un"te veo a la salida" imperceptible para los demás. Rukia asiente, y siguen en la conversación.
Momentos después entra Orihime, se golpea un poco con el marco de la puerta, Ichigo la mira y piensa que en verdad es muy torpe. Él se da cuenta de que se ve más "brillante" que otros días, especialmente feliz. Y su curiosidad comenzó a picarle. Quería saber el porqué su alegría.
Se acerca al grupo de Ichigo y saluda con una gran sonrisa, todos ven que cojea un tantito, así que le preguntan cómo ha estado, ella les cuenta la misma historia que había contado Ichigo, sin entrar en detalles.
Ishida le ofrece su ayuda, y sorpresivamente, ella le sigue hablando muy cómodamente, no del todo confiada, pero si más a gusto que hace un par de meses atrás.
Ichigo observa todo eso. Sin poder aguantarse esas ganas de saber. Se siente estúpido.
¿Qué importa la vida de esa tonta chica? Se pregunta.
Mira hacia otro lado, y la clase comienza.
En el receso del almuerzo, todos se sientan juntos. Renji, Azano y Mizuiro cuentan una de sus tontas historias a Orihime, quien se ríe a todo lo que da de lo que le dicen.
Surge la idea de ir al parque de diversiones, a Orihime le encanta la idea, confiesa que jamás ha ido a ninguno, entonces se ponen de acuerdo y quedan en que el día sábado irían, el viernes eran los exámenes para elegir a los mejores 50, así que sería un buen relajo ir a divertirse después.
El resto del día pasa tranquilo. Ichigo debe hablar con Rukia. Tatsuki se queda en el club de karate, Azano, Chado y Renji irán a comer algo por ahí, Ishida se queda a su raro club de costura, al que se ha unido Orihime. Todo estaba a su favor.
La espera en el mismo lugar que la vez anterior, no le dijo que la esperaría ahí, pero de seguro ella sabría. Rukia le conocía más que nadie.
La ve caminando hacia él a lo lejos. La mira hasta que llega frente a él, ella le sonríe, porque no le importa lo que él le pueda decir, ella sabe que ocupa un lugar en el esquivo corazón de Ichigo.
-esto es raro-dice Ichigo- pero quiero decirte lo que no pude decirte el viernes pasado-
-está bien, entiendo que no debe de ser fácil para ti, así que te escucho-le contesta Rukia.
-bueno…la verdad es que tu…tu también me gustas-confiesa un poco sonrojado, ella se sorprende, y se sonroja un poco también, y deja continuar a Ichigo-creo que me has gustado por años también, solo que no me quería dar cuenta…quiero que me digas ahora ¿Qué quieres hacer al respecto?-pregunta mirándola fijamente.
-¿acaso no es muy obvio?-le contesta segura, Ichigo cambia su expresión a una más seria, ella comienza a preocuparse. Algo no iba bien.
-eso…no puedo hacerlo…yo no puedo ser tu novio Rukia-dice Ichigo, Rukia no logra entender esta vez
-¿puedo saber por qué?- pregunta extrañada, él la mira dolido, algo se remueve dentro de él. Negarse a Rukia costaba muchísimo, pero en el fondo, sentía que era lo correcto
-porque hay muchas cosas en juego-le dice Ichigo
-¿puedo saber cuáles?- vuelve a preguntar Rukia
-nuestra amistad, por ejemplo ¿te parece poco?-
-claro que no, es muy importante para mí- dice Rukia pensándolo un poco
-si no resulta lo de nosotros, yo…no quiero perderte, quiero estar siempre contigo, como antes, como ahora, y debo decirte…que me asusta el ya no poder estar de esa manera de nuevo-
-pero…pondríamos todo lo de nuestra parte para que las cosas salieran bien-
-puede ser…pero hay algo más que estoy seguro de que lo sabes…Renji está muy enamorado de ti…él también me importa mucho, no quiero lastimarlo…¿no habías pensado en él?-Rukia se sorprende, ya que de algún modo, si lo sabía, solo que no quería reconocerlo.
-es que yo…-intenta decir algo, pero esta algo confundida
-lo ves, es muy pronto para tomar una decisión definitiva, por eso…quiero pedirte tiempo…para saber que todo esto está bien…para confirmar que lo que sentimos es lo correcto…y para que también revises tus opciones-le aclara Ichigo
-¿mis opciones? ¿Te refieres a Renji?-pregunta sorprendida
-si…pero no solo a él…puede ser otro…además dime ¿Cuántos novios has tenido?-Rukia mira hacia otro lado, ella nunca ha tenido novio ni nada parecido- apuesto que la misma cantidad de novias que he tenido yo-dice sabiendo la respuesta de Rukia.
-¿crees que necesito experiencia para estar contigo?-pregunta algo ofendida
-no me mal interpretes, yo solo quiero lo mejor para todos…solo trato de decirte, que debemos estar seguros de esto…hay mucho en riesgo, debes entender eso-contesta Ichigo
-ya veo-dice Rukia agachando la mirada- ¿quieres revisar tus opciones también?- le pregunta inquisitiva, Ichigo se sorprende.
Yo no tengo más opciones, se dice a sí mismo, obstinadamente. Ya que la imagen de Orihime se le viene a la mente. Se pone muy nervioso, comienza a sudar un poco, y el estomago se le contrae.
-¡¿a qué te refieres?-pregunta Ichigo, los nervios le han hecho levantar la voz sin querer
-solo decía-contesta Rukia. Hubo algo que le pareció ver en Ichigo, pero que no podía describir con certeza, así que por el momento lo dejaría pasar-si eso es lo que quieres está bien, comprendo-
-gracias, sabía que lo harías de todas maneras-dijo sonriendo Ichigo, con alegría de que ella en verdad lo comprendiera.
Por supuesto, era Rukia.
Caminaron tranquilamente a casa. Ambos sentían como si se hubieran sacado un peso de encima. Algo se había puesto en su lugar.
Ichigo llega a casa, donde recibe la peculiar bienvenida de siempre.
Se va a la cama un poco inquieto, tratando de encontrar una razón, por la que Orihime vino a su mente en el momento en que Rukia le menciono si quería considerar sus opciones también. Y cuando estuvo a punto de encontrar algo, borro totalmente su mente de aquella idea, y se durmió.
…
La semana pasó con algo de estrés, todo se preparaban para los exámenes, Orihime cada día se sentía mas cómoda junto a los chicos de su grupo, aunque seguía paralizándose cuando otro chico que no fuera del grupo se le acercaba. Sobre todo, había abierto su mundo a Ishida. Ambos asistían al club de costura, así que tenían mucho de qué hablar, era algo que tenían en común.
Más de una vez, se quedaban hablando a solas, y de pronto Ichigo comenzó a sentirse malhumorado cuando veía eso.
Ishida le ofreció hacerle un vestido para el sábado, como regalo especial, además, necesitaba una modelo. Ella se sintió algo rara. No sabía si aceptar. Pero Ishida había sido tan educado y amable, que le dio pena no aceptar, así que incomoda, acepto el vestido que le haría. Y ese mismo día, Ishida se puso a diseñar su vestido, quedándose después de la hora en el club de costuras
Ishida escogió una tela color crema, creyó que combinaba muy bien con el cálido color del cabello de Orihime. Diseñó una prenda muy primaveral, un vestido de tirantes muy finos, versátil para que lo usara con un bolerito. Lo termino casi al instante. Arreglo sus gafas orgulloso de su creación, estaba seguro de que a ella le encantaría.
Recordó que ya era jueves, así que debía ir a descansar muy bien, al otro día, serian los exámenes. Comenzó a guardar sus instrumentos, y el vestido lo puso adecuadamente doblado en su empaque especial, para llevarlo a casa y darle los últimos toques.
Cuando se dirigió a la salida, Ichigo estaba ahí.
Lo miro extrañado. Jamás se aparecía por el club de costura.
-¿pasa algo Kurosaki?-pregunto Ishida, Ichigo solo lo mira fijamente, pero no luce alterado.
-venia a ver si te habías ido, y si habías estudiado para los exámenes de mañana…-dice Ichigo, es una excusa tan asquerosa como la pizza que fría se había comido afuera de la escuela, tratando de decidir si ir a ver a Ishida al club de costura. Y también ver si Orihime estaba ahí.
-pues…si estudie hace días…estas muy raro… ¿sucede algo?-pregunta Ishida, Ichigo solo se limita dar media vuelta y decir que todo está bien.
Ichigo camina casa pateando las piedritas que hay en el camino. Hace mucho que no habla con Orihime, solo un "gracias, fuiste muy amable", cuando ella le devolvió los apuntes el día martes.
Quería casi con desesperación saber de ella, como iban las cosas dentro de su cabeza.
…
Siempre para el gran examen, abundaba un silencio sepulcral, todos estaban en silencio esperando sus cuadernillos para responder.
Ichigo mira a Orihime, que parece un poco nerviosa, juega con su lápiz grafito, golpeándolo contra la mesa ligeramente.
Rukia y los demás tienen las mismas caras estresadas de siempre, excepto Ishida, que se siente muy confiado, como siempre.
Cuando recibe el cuadernillo, Ichigo comienza a contestar. Ha estudiado, y sabe que le irá bien. Cuando está a punto de terminar. Mira a la castaña chica para ver cómo va. Esta tranquila, al parecer los nervios se le han pasado. Y parece que ya ha terminado. Toma de nuevo el cuadernillo y termina de responder.
El examen termina, todos están preocupados respecto de su nota, pero tranquilos a la vez. Afinan los últimos detalles de su salida al parque de diversiones. Ishida se ofrece a ir por Orihime, para que se ponga el vestido que le hizo.
Ella no entiende muy bien porque esas personas son tan amables con ella. Pero decide dejar de preguntárselo y al fin, disfrutar de la escuela, y de la vida. Así que acepta que Ishida vaya por ella, le da su dirección y se ponen de acuerdo en la hora.
Ichigo miraba esa escena, se sentía…a falta de otra palabra, frustrado, sin saber que pensar en realidad. Es decir, a él no tenía porque importarle si Ishida iba por ella o no. O el porqué él estaba siento tan amable con ella. O saber cómo se vería ella con ese vestido que Ishida le había hecho.
El día anterior había ido a observar por primera vez, como Ishida cosía en su club de costuras. Y vio el vestido. Lo hacía con afán. Reconoció que le había quedado bien, y que Ishida definitivamente tenía talento. Después, cuando se iba a casa, comenzó a imaginarse a Orihime dentro de aquel vestido. Y esa imagen se le grabo hasta el otro día, haciéndolo sentir tan perturbado.
Después de clases, paso justo por afuera de aquella abandonada mansión, aquella en la cual Orihime guardaba sus secretos.
La tentación de entrar, y de ver si estaba ahí, escribiendo, le picó nuevamente. O por lo menos pasar a echarle otra hojeada a su diario, para así saber que pasaba por su inentendible cabeza.
Pero no debía hacerlo.
Siguió caminando hasta su casa, al día siguiente seria un día con los amigos.
…
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gracias por leer ¿un rv? =D
