las fiestas patrias me hacen sentir inspirada y generosa...aqui les va ala segunda patita
Parque de diversiones
No sabía cómo llevar el cabello, quizá suelto o con sus habituales horquillas. Nunca había pasado un día con amigos. Se miraba al espejo nerviosa, Ishida vendría en una hora, pero estaba tan ansiosa que se levanto muy temprano a arreglarse y cocinar.
Paso la hora y al fin, Ishida toco su puerta. Ella abrió, y su compañero la noto nerviosa, pero no le dijo nada. Le paso el vestido que tan amablemente había hecho para ella.
Orihime tomo la prenda y fue a vestirse, y cuando se lo vio puesto, le encanto. Decidió que sería su vestido favorito. Era blanco, delicado y maravilloso, como siempre quiso tener uno, y fue hecho especialmente para ella. Ninguna chica tendría uno igual. Sus ojos se llenaron de lágrimas de emoción, pero no soltó una lágrima. Ese día, era un día especial, no había porque llorar.
Salió de su habitación, Ishida la miro y le sonrió. Admiro su creación tal y como el lo había imaginado. Quizá mejor. Ella le dio las gracias ampliamente. Le ofreció un aperitivo preparado por ella. Él quería probar algo, pero cuando vio lo que ella había preparado, se le quitaron esas ganas, aunque comió en silencio. No estaba tan mal, pero no tan bien que digamos. Cuando ella le pregunto, el solo dijo "que sabor tan exótico", ella se inflo orgullosa. Así que fueron a reunirse con el resto de sus amigos. Ya iban un poco retrasados.
Cuando llegaron, Ichigo estaba hablando con Tatsuki, Rukia con Renji, y los demás haciendo tonterías como siempre.
Orihime saludo radiante al grupo, Ichigo sintió la voz de ella, y se giro al acto, incluso cortando su propia frase. La vio y sus se ensancharon visiblemente para Tatsuki. Se quedo casi boquiabierto.
Era un día soleado y de temperatura perfecta, pero con Orihime ahí, para Ichigo se vio más brillante que cualquier otro día que pudiera recordar.
Todos saludaron a la chica, Ichigo trato de parecer casual al darle los buenos días, logrando engañar a todos, menos a Tatsuki que había visto su primera reacción.
Caminaron hasta donde estaba el parque de diversiones. Rukia, Tatsuki y Orihime hablaban animadas, los hombres detrás hablaban sus propios temas.
Llegaron y Orihime estaba sorprendida de estar ante tan bonito lugar, quería subirse a todos y cada uno de los juegos. Y todos estuvieron de acuerdo.
Iban a comprar sus boletos cuando se encontraron con 3 compañeras. Chizuru y las demás se unieron al grupo, también fueron a relajarse al parque de diversiones.
Y cuando Chizuru vio a Orihime, quiso abalanzarse sobre ella, pero Tatsuki la protegió. Sabía que Orihime no le gustaba el acoso de nadie. Y Chizuru era una acosadora de tomo y lomo.
El primer juego al cual todos subieron fue la montaña rusa. Afortunadamente todos iban en parejas, así que cada chico se sentó con una chica.
Renji miro a Rukia que había ido a sentarse primero. Miro a Ichigo aun viendo donde sentarse. Y antes que fuera donde Rukia, Renji se sentó junto a ella.
Para Ichigo esto no paso desapercibido, así que solo miro donde había una bacante.
Orihime se ajustaba el asiento aun, el puesto a su lado estaba disponible. Por un momento, Ichigo pensó que Ishida estaría muy pendiente de Orihime, pero había ido a sentarse con Tatsuki. Y eso le agrado en una extraña.
Un chico desconocido había salido rápidamente de la fila para sentarse junto a Orihime, la había estado mirando durante todo el tiempo que estuvo formada en la fila. Pero Ichigo se adelanto rápidamente y le aparto justo antes de llegar al asiento, y se sentó junto a Orihime.
Ella al fin logro abrocharse el arnés, y miro a quien se había situado junto a ella. Al ver a Ichigo se alegro. Estaba nerviosa y no sabía muy bien que esperar.
Ichigo sintió la mirada de Orihime en su cara, y volteo a verla. Sus ojos se engancharon a los de ella, quedándose mudo. Ella le sonrió y le hablo.
-¿Cómo es esto, Kurosaki-kun? ¿Muy aterrador?-pregunto ella. El se había quedado viéndola que casi no había puesto atención a lo que había dicho-¿Kurosaki-kun?-pregunto ella al no recibir respuesta.
-depende de que consideres aterrador-contesto aclarándose la garganta.
Ella sonrió de nuevo mirando al frente, emitiendo una risita nerviosa después. Ichigo también miro hacia el frente.
Y el juego comenzó a moverse. Orihime inconscientemente sujeto la mano de Ichigo que estaba sobre su rodilla más próxima a ella, y la apretó un poco. El rodo los ojos hacia ella sorprendido, pero no la cabeza.
Su mano se sentía cálida y suave. Tal cual se la había imaginado.
Aposto que gritaría como loca cuando el juego llegara a su mejor parte. Tenía cara de chica gritona.
El juego aumento su intensidad. Ichigo espero los gritos de la chica que había apretado su mano aun más. Pero no llegaron.
Cuando la maquina paso por aquellas vueltas, ella soltó su mano y las levanto en el aire riendo como nunca, mientras él se sujetaba fuerte al arnés de su asiento temiendo caerse, y con sus ojos llorosos. Ichigo no grito del puro orgullo.
Orihime disfrutaba y reía. Mientras el sufría y solo quería que terminara.
Una vez más se había equivocado.
Cuando el juego termino, Ichigo se levanto temblando, tratando de ocultarlo inútilmente. Mientras Orihime giraba de pura felicidad, lamentando que la vuelta ya hubiera terminado; Ichigo al contrario no podía estar más agradecido.
Los demás parecían estar en las mismas que Ichigo. Todos menos Orihime que quería más adrenalina.
Por el resto de los juegos, mantuvieron las parejas con las cuales se subieron a la montaña rusa. Hasta que les dio hambre, y se fueron a un prado dentro del parque para comer. Orihime ofreció su comida, todos aceptaron a pesar de que Ishida había hecho una mueca, que todos ignoraron, pero que entendieron después de dar el primer bocado a la comida.
Felicitaron a Orihime que esperaba ansiosa su opinión, ero todos comieron de su propio obento con desesperación después.
Después del almuerzo, caminaron en grupo, todos halando al mismo tiempo, Orihime estaba tan dichosa que no cabía en sí misma.
Ya habían recorrido casi todos los juegos, menos el más romántico, el paseo en bote, en realidad nadie quería subir, pero se dijeron que subirían a "todos" los juegos, así que acordaron subir.
El atardecer hacia ver el cielo anaranjado, el caluroso día les había hecho acabarse todas sus reservas de refrescos, así que antes de subir al último juego y después irse a casa, decidieron comprar algo de beber.
El parque estaba más lleno de personas que cuando llegaron, así que les costó encontrar un lugar donde sentarse a bebe algo, pero después de un largo rato, se sentaron al fin. Todos estaban exhaustos, y nadie quería ir a tomar la orden del grupo, pero Orihime se sentía especialmente en deuda con todos aquellos chicos, así que se ofreció a ir a tomar la orden.
Rukia y Renji decidieron acompañarle; aunque Ichigo quería ir también, decidió no ir, ya que se había pasado casi todo el tiempo acompañándola en los juegos, ya los demás comenzaban a mirarlos extraño, así que debía, muy a su pesar, separarse unos minutos siquiera de Orihime.
Rukia y Renji hablaban mientras Orihime revisaba el dinero para comprar. Fueron a la ventanilla donde harían la orden. Les costaba un poco caminar, había demasiada gente.
Renji y Rukia estaban animadamente hablando, que sin darse cuenta, se quedaron atrás, mientras Orihime se adelantaba entre ese mar de gente. Cuando al fin recordaron a la castaña chica, no la encontraron a su lado.
Orihime ni siquiera miraba por donde iba, concentrada en el dinero y en el pedido, además, confiada de que Renji y Rukia la guiarían, pero al mirar hacia atrás, no les encontró.
Trato de imaginarse donde estaban, además, de que no sabría llegar donde los demás, no había puesto nada de atención al camino. Cuando no vio a sus acompañantes, comenzó a sentirse intranquila. Miro donde debía pedir la orden, pero no fue allí, no sabía cómo llevar tantas botellas de refresco ella misma, así que decidió buscar a Rukia y Renji, abriéndose paso amablemente a través de la gente.
Un chico había visto a Orihime mientras caminaba distraídamente, el mismo que había querido sentarse a su lado, pero que Ichigo había hecho a un lado.
Miro a Orihime de pies a cabeza, ahora tenía una visión mejor de la que había tenido en la montaña rusa, y le gustaba mucho mas. Estaba con sus amigos, que bebían unas latas de cerveza. Llamo su atención y les indico a la chica con un gesto de cabeza.
Ese joven, tenía secretos tan oscuros como la camiseta que llevaba, como sus ojos. El tenía un juego depravado y macabro; él no era buena persona ni por asomo. A él le gustaban las mujeres bonitas, de la peor manera, al igual que sus amigos. Tenían una pequeña lista de "compañeras de juegos", chicas de por aquí y por allá que sus familias no volvieron a ver. Al ver a Orihime sola, sin compañía, en un mar de gente, sus ganas de "jugar" se encendieron. Sus compañeros se dispersaron entre la gente. Sabían cuál era el procedimiento a seguir. Sería el mismo juego de siempre.
…
Renji y Rukia por su parte, no encontraron a Orihime en el puesto de refrescos, ni siquiera la veían cerca, así que fueron donde los demás. Pensaron que quizá regreso al verse sola.
Cuando llegaron se dieron cuenta de que Orihime no estaba con ellos.
-¿y los refrescos?-pregunto Tatsuki
¿y Orihime?, quiso preguntar Ichigo.
-bueno…es que perdimos a Orihime de vista y pensamos que quizá había regresado aquí-dijo Renji, un poco titubeante.
-esperemos aquí, tal vez llegue pronto- todo esperaron pacientes, retomando la conversación donde había quedado.
Pero Ichigo se sentía a cada segundo más intranquilo. La naturaleza torpe y despistada de Orihime lo inquietaba; solo alguien como ella podría meterse en líos a cada segundo. Trato de tranquilizarse pensando que siempre que había sacado conclusiones respecto a ella, se había equivocado.
…
Orihime se encontró sola, y comenzó a buscar entre la gente a Renji y Rukia, pero no les hallaba. No tomo el tiempo en que había dado vueltas, solo sabía que había sido mucho, y entonces, comenzó a sentirse extraña. Se sentía observada, y perseguida.
De pronto, cuando miro entre la gente, un desconocido la miraba, aunque su mirada le era muy familiar. Se paralizo unos momentos, mientras una sonrisa inquietante se posaba de los labios de aquella persona. Se dio media vuelta, tratando de huir de esa mirada que le provocaba escalofríos, pero al buscar un camino entre el mar de gente, se encontró con otros con las mismas miradas y expresiones; estaban por todo lados, no sabía cuántos eran, solo que la observaban, sin saber qué hacer, atormentada por recuerdos, por una parálisis involuntaria y temblando, aquellas personas comenzaron a acercarse a ella, mientras trataba de pensar que hacer.
…
Ya había pasado mucho tiempo. El cielo se había oscurecido, y ni señales de Orihime. Los demás decidieron esperar solo unos minutos más, y sino aparecía, irían a buscarla.
Pero Ichigo ya no esperaría un solo segundo más.
-voy al baño-dijo y se fue caminando con aparente paso despreocupado, metió las manos en sus bolsillos y les dio la espalda mientras se alejaba.
Nadie dijo nada, no era necesario. Lo que era evidente, no era necesario decirlo en voz alta. Rukia solo lo miro alejarse, Renji miro la expresión de esta, y luego a Ichigo que se iba alejando. Y entonces tomo una decisión.
Ichigo tenía que obligarse a caminar despacio, cuando en realidad quera correr, pero se empeñaba en mantener una reputación, la que tanto le había costado formar.
Muchas preguntas copaban su mente, pero no se daba el tiempo de deshilarlas y buscarles una respuesta, ya que solo había algo que era más importante: Orihime y su paradero.
Cuando ya no estuvo a la vista de sus amigos, comenzó a moverse ansiosamente entre la gente, y entre mas avanzaba, mas se desesperaba. No la veía por ninguna parte.
…
Orihime trataba de moverse con rapidez, aquellos hombres le habían rodeado, pero un niño le había pedido ayuda. Esa fue su salvación, así que lo levo con madre que estaba asolo unos metros, pero se quedo sola de nuevo. Y ellos esperaron como buitres ese momento.
La gente no la dejaba ver por dónde iba, ni a donde se dirigía, aunque si tenía que huir de ellos, no le importaba.
La imagen de Ichigo se vino a su mente. Era como un alivio en aquel momento. Ella sentía que Ichigo era una persona amable, y de confianza, noble y que de cierta forma, la ayudaría si ella tenía problemas. Como en ese momento.
Miro por encima de su hombro, y esos hombres estaban a solo unos pasos, la gente se había aglutinado tanto que ya no podía avanzar. Y entonces, las frías manos de aquel hombre se pusieron sobre su brazo descubierto.
…
Renji y los demás acordaron salir en busca de Orihime e Ichigo, ya que nadie le había creído al peli naranjo su excusa del baño y tenían un mal presentimiento colectivo. Algo no iba bien. Evitaron separarse más, ya que eso sería otro problema. Así que salieron a buscarlos con premura.
…
Cuando Orihime sintió esas manos sobre su piel, sus ojos se llenaron de lágrimas, comenzó a temblar de miedo, el color huyo de su rostro, y su corazón palpito acelerado. No quería voltear, no quería ver esos ojos, quería desaparecer justo ahí.
Otro agarre se posesionó de su otro brazo, y la jalo. Pero era un tacto muy diferente. Subió la mirada hacia este nuevo agarre, y el alivio fue inmenso.
Ichigo miraba directamente a los tipos, reconoció al que tenía una mano en el brazo de Orihime, los que estaban con él no los había visto, pero podía ver cuales asquerosas intenciones tenían; miro la mano del tipo sobre la blanca piel de la chica. Y ardió de rabia. Frunció el seño sin dejar de mirar a aquel hombre. Orihime miraba a Ichigo un poco más tranquila, pero no relajada, ya que aquel hombre no la soltaba. Pensó que quizá esos hombres le harían daño a Ichigo si la protegía, como le había sucedido a su hermano, y un nuevo pánico se apodero de ella.
Ichigo aparto el agarre del tipo bruscamente, y la gente se alrededor se dio cuenta de que algo extraño pasaba, y comenzó a reunirse.
El grupo de hombres comenzó a sentirse incómodos, pero el líder estaba más encolerizado que preocupado por los testigos. Ichigo se había entrometido dos veces en un solo día con él. Lo miraba de una manera macabra. Cosa que para nadie paso desapercibida. Los acompañantes del hombre comenzaron a zarandearlo para salir de ahí, rompiendo el contacto visual con Ichigo. Pero antes de irse, le dedico una última mirada venenosa a Ichigo. Y algo le dijo e éste último, que esa no sería la última vez que se verían.
Y el grupo se perdió entre la gente.
Orihime se quedo viendo aquello, temiendo que regresaran por ella, o por Ichigo, sintiéndose helada, paralizada. Ichigo la miro, quería preguntarle si estaba bien, pero se mordió la lengua.
Todo el mal rato era culpa de esa estúpida mujer, se dijo.
Los demás los divisaron a distancia, y corrieron hacia ellos, Orihime trato de relajarse, y suavizar su expresión, era consciente de que había molestado a Ichigo con sus tonterías, así que no diría nada de lo ocurrido, y no preocupar a nadie más.
Cuando llegaron al lugar donde estaban Ichigo y Orihime, lo primero que les llamo la atención, fue la manera protectora y posesiva con la que Ichigo sostenía a Orihime, parecía no querer soltarla, o como si se la fueran a arrebatar.
Pero cuando se sintió observado, la soltó como si nada. Ninguno se atrevió a hacer un comentario siquiera. Solo se preocuparon por Orihime, quien solo dijo que había perdido, y pidió perdón muchas veces.
Nadie tenía ganas de ir al último juego. Mucho menos Orihime, que se esforzaba por sonreír. Pero por lo menos nadie se dio cuenta de que algo más había pasado. Todos se creyeron la actuación de Orihime, menos Ichigo. Y decidieron ir a casa.
Fueron separándose poco a poco.
Tatsuki, Rukia, Ichigo y Orihime se fueron por la misma dirección.
Rukia y Tatsuki estaban contentas de que Orihime no viviera tan lejos como habían pensado al principio, solo vivía al otro lado de la manzana.
Pero cuando llego el momento de ir a dejar a Orihime, Ichigo les pidió a Rukia y Tatsuki que se adelantaran, que él solo fuera a dejar a Orihime hasta su casa. Rukia acepto en seguida, Tatsuki lo hizo porque Rukia había aceptado, y se fueron cada cual por donde debían.
Pero al poco andar, Tatsuki se había dado cuenta de que Rukia llevaba demasiado tiempo callada.
-Ichigo es un imbécil-dijo Tatsuki, Rukia la miro, no fueron necesarias mas palabras- en verdad es un imbécil-termino de decir, para pasar la mano por los hombros de Rukia.
Y esta sin poder mas, derramo una lagrima.
-sí, lo es-dijo Rukia, y apoyo su cabeza en el hombro de Tatsuki.
…
Ichigo caminaba en silencio junto a Orihime, quien también no decía nada. Ella trataba de no recordar ciertas cosas que se habían venido a su mente con lo sucedido. Pero no pudo conservarse serena mucho tiempo, ya que comenzó a temblar.
Ichigo noto como ella temblaba, y se envolvía en sus propios brazos sobre su estomago, como queriendo obligase a dejar de temblar.
-¿estás bien?-pregunto Ichigo, Orihime no quería preocuparle, ni causarle más molestias, así que lo miro y le sonrió.
-si, solo tengo un poco de frio-dijo, él la miro fijamente, y frunció el seño, ya que ella insistía en engañarle, sin conseguirlo. Pero decidió seguirle el juego, y se quito la chaqueta que traia y se la puso.
Orihime no se atrevió a mirarle, pero agradeció en un susurro el gesto. Cuando llegaron al edificio donde vivía, busco sus llaves para abrir la reja, pero Ichigo se las pidió, ella titubeante las dejo sobre la mano extendida de éste. Ichigo abrió la reja y la puerta para que ella pasara.
Ella sin mirarlo, pasó con la mirada en el piso, y él después de ella. La dejaría justo dentro de su departamento.
Abrió la puerta de su departamento, y Orihime paso, y le invito a pasar, el entro mientras ella se quitaba la chaqueta y se la devolvía sonriente, el no la tomo, mirándola algo irritado.
-¿podrías dejar de hacer eso?-exigió enojado, ella le miro y su sonrisa se desvaneció
Claro, está enojado porque le hice pasar un mal rato, pensó.
Pero no podía disculparse, solo quería llorar, porque aun estaba aterrada. Porque no importaba donde ni cuando, siempre la perseguirían aquellas miradas que le asustaban.
Y llena de pánico se echó a llorar. Su pecho subía y bajaba, con las mudas ganas de gritar que tenía desde el parque de diversiones. Se apoyo en la pared tapándose el rostro, y sin querer aplasto el interruptor de la luz, y se apago.
Ichigo se sintió incomodo al principio ante aquella escena, no espero ver a Orihime así, y algo en su pecho le punzo. No sabía muy bien cómo reaccionar.
¿Qué pensaría ella de él? ¿Qué pensaría alguien si los viera?, eran preguntas que circulaban por su mente, pero la respuesta apareció enseguida.
No le importaba.
Suavemente, quito las manos de Orihime de su rostro, era la primera vez que la tocaba así, voluntaria y delicadamente. Ella detuvo su sollozar, miro a Ichigo, sorprendido por el gesto, e incómoda en cierto modo. No le desagrada que él tuviera un gesto así hacia ella, era solo que no se lo esperaba.
Ichigo tomo su mano, y la condujo hacia el sofá, y la sentó ahí, él se situó a su lado, ella le miraba en silencio, titubeante limpio sus mejillas. No dijo nada, solo se quedaron viendo.
Ella sintió que Ichigo estaba ahí solo para ella, que era seguro, como ningún lugar ni persona en el universo, puso sus brazos alrededor de la cintura de Ichigo, se poyo en su pecho, y se echo a llorar.
Ichigo sorprendido, puso los brazos alrededor de Orihime atrayéndola más hacia sí mismo. Su camisa azul profundo comenzó a humedecerse debido a las lágrimas de Orihime. El podía oler el cabello de ella, y le encanto su olor. Su corazón le dolía al ver llorar a Orihime, y se alegraba de tenerla así, como en se segundo, junto a él, abrazados, sintiendo tu calor y su aroma. Cerró los ojos sufriendo y gozando del momento.
Cuando se calmo un poco, él la separo tiernamente, y seco nuevamente sus mejillas.
El pecho de Orihime estaba más tranquilo, se había desahogado al fin, lo había soltado todo, y afortunadamente, Ichigo no le había pedido ninguna explicación, parecía conocer su pena, su dolor, y se sintió muy bien cuando termino de llorar.
Se miraron intensamente de un momento a otro. Ninguno de los dos sabía muy bien que pasaba, solo estaban atrapados en el otro. Ichigo tenía las manos acunando el rostro de Orihime, y ella aun tenia las manos en la cintura de él; Ichigo miro los ojos de Orihime fijamente, y ella le sostuvo la mirada.
Ambos, sincronizada mente, humedecieron sus labios sin percatarse de ellos. Cada uno comenzó a sentir una necesidad nueva por el otro. Un sonido se escapo de los labios de Orihime, queriendo decir algo, pero sin conseguirlo. Ese gesto atrajo la vista de Ichigo a los labios de Orihime, y esa fue su perdición.
La conciencia que tenia Ichigo de sí mismo hasta ese momento, esa conciencia que le había mantenido controlado, se esfumo cuando miro esos carnosos y atrayentes labios.
Puso una mano en la cintura de ella, atrayéndola más a él, ella puso su mano alrededor de su cuello, y suspiro. El aliento dulce de Orihime le roso el rostro, cerró los ojos dejándose llevar por el momento. Y se dio cuenta de que hace mucho tenía el deseo de estar así de cerca de Orihime.
Agitado y tembloroso, acerco sus labios a los de Orihime, quien cerró los ojos esperando. También se había dejado llevar por esas nuevas y extrañas sensaciones. Su nariz chocaba con la de Ichigo, estaban a milímetros de los labios del otro, pero ninguno parecía tener el valor de cortar esa diminuta distancia. Casi por instinto, Orihime ladeo un poco su rostro, y esa fue la señal de Ichigo para avanzar, sin poder soportarlo más.
Sus labios se juntaron en apenas un roce, que poco a poco fue tomando su ritmo.
Era el primer beso de Ichigo, y los cálidos labios de Orihime fueron perfectos para él. Jamás se ilusionó con su primer beso, nunca quiso imaginárselo, pensó que solo sería un beso. Peor se dio cuenta, cuando probó los labios de Orihime, que era mucho más que eso.
Esa tarde, mientras la buscaba desesperadamente, se dio cuenta de una cosa. Él no concebía estar lejos de aquella estúpida, molesta, irritante, hermosa, intrigante y frágil mujer. Él no sentía curiosidad creciente por ella, él había comenzado a necesitarla.
Y puso toda su necesidad en ese bendito beso, más dulce de lo que jamás se hubiera atrevido a imaginar. A medida que el beso avanzaba, los labios de ella le daban el espacio para más. Sus lenguas se rosaron tímidamente, mientras se estrechaban más y mas. Y así el beso continúo, largo y haciéndolos estremecer con cada roce.
Ichigo recostó a Orihime sobre el sofá, para seguir besándola toda la noche si pudiera. Pero algo lo detuvo, algo no estaba bien, algo lo hizo sentir incomodo.
Corto el beso, abrió los ojos y se incorporo aun emocionado por el beso. Orihime se quedo quieta viéndole, preguntándose si había hecho algo mal. Ichigo se tapo la boca, miro a Orihime un poco.
Estaba haciendo lo que cualquiera haría con Orihime. Solo que él no quería ser cualquiera, él quería ser el indicado. Y cuando esas palabras resonaron en su cabeza, se dio cuenta de que la chica que estaba frente a él, significaba mucho as de lo que él creía.
Se paro, ni siquiera tomo su chaqueta y salió del departamento prácticamente corriendo.
Mientras caminaba hacia su casa, aun con la boca tapada, los pensamientos se atochaban en su mente, pero a la vez sentía una gran alegría.
Ichigo no se tapo la boca solo de sorpresa, sino también, para ocultar la enorme sonrisa que albergaba su rostro.
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¿=D?
gracias por vuestro tiempo n_n actualizare muy pronto
