gracias por todos lo rv =) ojala les guste este...me he demoraod un poco por examenes ¬¬
aqui va:
Ulquiorra
Orihime se quedo tendida en el sofá, analizando lo ocurrido con Ichigo. Su pecho se agitó y se llevó los dedos a los labios. Había besado a Ichigo. Y fue fantástico.
Miró la puerta por donde había salido corriendo, pensó que él se sentía avergonzado de lo que había pasado con ella. Ella ciertamente se sentía extraña, pero ni pisca de arrepentimiento la hacía avergonzar, sino todo lo contrario.
Se incorporo, le dolían los pies y el cuerpo, estaba exhausta y no daba más. Fue darse un baño de agua caliente y se fue a dormir.
Ichigo por su lado, aún miraba el techo, sin mover un músculo desde que había cruzado la puerta y se había dejado caer sobre su cama.
La sensación de besar a Orihime aún le hormigueaba en los labios. Sin duda alguna, había sido algo que quería hacer, de lo cual no se arrepentía, pero aun así, se sentía extraño.
Él sabía demasiado de Orihime, las razones detrás de sus temblores ante el contacto de alguien, el porqué de su mirada pegada al piso cuando no quería que alguien se le acercara mucho, y sobre todo, el peso que llevaba en sus frágiles hombros. Sabía demasiado, lo suficiente para saber, que involucrarse con Orihime, era meterse en serios problemas.
Su mente comenzó a divagar entorno a Orihime, en qué hacer cuando volvieran a clases el lunes, que le diría, como actuaría.
Se tapo los ojos con el ante brazo, apretando los dientes; jamás había estado tan confundido. Y entonces, otra pregunta cruzo por su mente.
¿y Rukia?
Era otra incertidumbre, él de alguna manera, había prometido que vería la forma más segura de hacer las cosas, implícitamente, lo había dicho para que lo hicieran juntos en algún momento, pero ahora todo había cambiado para él.
Además se le sumo otra pregunta
¿Qué estaría pensando Orihime de él?
Exacto. Él no tenía que deducir demasiado para saber que lo aborrecía. Orihime había esquivado a los hombres debido a que siempre había estado rodeada de hombres que no tenían una pisca de respeto por ella. Y claro, ella pensaría que él se había aprovechado del acercamiento para conseguir lo mismo que buscaban los otros.
Eso le dolía en sobre manera. No podía soportar la idea de que Orihime lo odiara. Que le aborreciera y le temiera como a los otros. Era algo con lo que no podía vivir. Pero ya era tarde, ya había dado un paso que no podría volverse atrás jamás.
Pero…ella también le había besado.
¿Qué podría hacer?
¿Pedirle disculpas?
No, él no estaba arrepentido. Sólo lamentaba haberse apresurado. Entonces…
¿Quería jugarse el todo por conseguir el corazón de la castaña chica?
Su corazón dio un pálpito. Se avergonzó de eso. Ichigo Kurosaki conquistando desesperadamente a una chica, y nada más ni nada menos que a la misma chica que él había declarado aborrecer. Había escupido al cielo, y le había caído en pleno ojo.
¿Qué pasaría con su reputación? Se iría al demonio, todos los años, y todo el esfuerzo no sería nada.
¿Por Orihime?
Le pediría disculpas, se excusaría, diría que solo fue un impulso, que no significaba nada, que jamás volvería a pasar.
Cuando volvieran a clases, él le mentiría.
…
Rukia estaba en su casa, su hermano había salido al mercado, estaba completamente a solas.
Mientras fregaba los platos, recordó la cara de Ichigo cuando Renji y ella habían vuelto sin Orihime, cuando Ichigo la veía llegar, cuando se daba cuenta de que estaba demasiado Orihime callada, cuando Orihime sonreía.
Ichigo, desde un tiempo, había estado muy pendiente de Orihime. Demasiado.
Pensó en Orihime, ella la quería mucho, y ésta parecía indiferente a la atención de Ichigo. Parecía no percatarse de que Ichigo siempre tenía la mirada sobre ella.
Pensó el momento en que los habían encontrado entre la gente en el parque de diversiones, la manera en que Ichigo sostenía a Orihime, como si alguien se le fuese a arrebatar.
Todo estaba demasiado claro.
Pero…ella no sentía lo que debería sentir, no se sentía como siempre imagino si Ichigo se fijaba en otra persona que no fuera ella.
En eso suena el timbre, y va a ver quien toca.
Es Renji.
Ella le saluda y lo hace pasar. Renji la mira muy serio, parece diferente esa mañana.
-¿Qué sucede?-pregunta Rukia-¿estás bien?-
-no, no lo estoy-dice Renji muy serio aún, mirándola fijamente.
-¿te ha pasado algo?-pregunta Rukia con preocupación, Renji asiente- ¿puedo saberlo?-
-es sobre ti-dice Renji, se acerca a Rukia, ella se sorprende y retrocede un poco-no me digas que no te lo imaginas porque sé que no es cierto, lo sabes, y desde hace mucho-
Hay un silencio sepulcral entre los dos, se miran fijamente, solo el tic tac del reloj se escucha.
-quiero que me empieces a tomar en cuenta-dice Renji al fin.
-yo…Renji yo…-Rukia baja la mirada, sin saber que responder-no puedes venir a exigirme nada-dice al fin
-puedo, y lo estoy haciendo- dice Renji acercándose más, pero esta vez, Rukia le sostiene la mirada, y no se mueve-quiero que sepas que estoy enamorado de ti, que siempre lo he estado, y sé que tu también sientes algo, quizá es más fuerte lo que sientes por Ichigo, pero sé que si me das la oportunidad, te darás cuenta de que conmigo debes estar…sé que no te darás cuenta de inmediato, pero pronto lo harás-
Rukia le sigue mirando, sin saber que decir, se siente extraña con cada palabra que dice, no sabe explicar el sentimiento agradable que le embarga, solo…se siente extraña.
-piénsalo-dice Renji, y se dirige a la puerta, para luego irse.
Rukia se sienta en el brazo del sofá, las letras de Renji recorren una a una su memoria. Las cosas se complican, y debe pensar en qué hacer.
…
Orihime estaba retrasada para ir al colegio, pero algo mas ocupaba su mente. Alguien se había mudado al departamento de enfrente, el de su vecina.
Solo había sentido movimiento, no había visto quien, incluso golpeo la puerta para ver si ella había vuelto, pero nadie la atendió.
Esa mañana, tuvo la esperanza de encontrarse a quien vivía ahí, pero no consiguió nada. Además, ese día publicaban los resultados de los exámenes. Debía de sacar muy buen puntaje, y también mantener sus perfectas notas, el semestre ya casi terminaba.
Salió casi corriendo de su casa, y cuando ya iba a medio camino, recordó que debía devolver la chaqueta de Ichigo, la misma que había olvidado en casa. Y entonces recordó el beso.
Su caminar se torno calmado, su mente se perdió entre el recuerdo de ese beso, sus mejillas se tiñeron al darse cuenta de que debía enfrentarlo en clases.
Todo el fin de semana decidió no pensar en ello, pero ahora, inevitablemente, tenía que pensar en que decir.
Pero no lo sabía.
Nunca pensó en sí misma, dentro de una situación como la del sábado en la noche, junto con Ichigo. Se sentía extrañamente ansiosa y…no sabía decirlo. Era una combinación extraña de sensaciones de sorpresa, de ternura por lo maravilloso que había sido el beso, y de incomodidad.
Suspiró sonoramente, y decidió hacer lo más sensato que podía. Dejar que las cosas pasaran. No diría nada, no insinuaría nada. Sólo seguiría adelante sin preocuparse mucho por lo ocurrido. Aunque no lo lograra del todo.
…
La profesora entró en el salón, todos saludaron y se sentaron, Orihime llegó unos segundos después, y se disculpo por haber llegado tarde, fue perdonada sólo por ser una buena alumna.
Ichigo había estado nervioso mientras Orihime no aparecía en el salón, pensaba que no quería ir nunca más a la escuela por haberla besado, que lo odiaba; pero cuando la vio cruzar esa puerta, se alivió, y a la vez, se sintió más nervioso.
La miró mientras se dirigía a su pupitre, para ver cuál era su expresión, si estaba apenada, enojada, molesta o cualquier cosa. Pero ella se veía como si nada, con una sonrisa y saludando enérgicamente a todos los de su grupo de amigos.
Incluso a él.
Ichigo se sintió frustrado, ¿Cómo puede actuar como si nada?, se preguntaba con desdén.
La observo durante un buen rato, como un halcón, esperando que ella se girara a verlo de reojo siquiera, pero nada ocurrió, ya que Orihime por su parte, estaba demasiado concentrada en la clase, ella era consciente de su propio despiste, así que esforzaba por estar atenta.
La atención de Ichigo se vio interrumpida por la puerta del salón que se abrió, y entro un nuevo alumno.
La profesora lo invito a pasar, y le pidió que se presentara. El nombre de aquel alumno hizo eco en las cabezas de todos los presentes. Era un chico que no se olvida.
Ulquiorra Shifa.
Dijo su nombre robóticamente, como si fuera un anuncio de poca relevancia, no agrego nada de su pasado, ni de donde venia, solo su nombre y su edad.
Pero no parecía un chico cualquiera. Había algo mas en el. Una tácita razón por la que el salón se le quedo viendo atentamente.
La maestra le pidió que se sentara en un pupitre desocupado. Y justamente junto a Orihime.
Mientras caminaba hacia su asiento, miró a Orihime que ni siquiera se había quedado viéndole como los demás, ella solo había levantado la vista, saludado, y cuando le fue asignado el asiento, siguió sumida en sus apuntes.
Orihime al sentirse observada por el chico nuevo, subió la mirada. Ulquiorra la miro un momento y luego volteo hacia otro lado.
Después, la clase paso con normalidad, al igual que el resto del día.
…
Ichigo caminaba hacia la salida junto a Rukia, ella no le había dicho más que lo justo y necesario en todo el día. Había estado muy callada. Ichigo miro hacia atrás, todos los demás estaban hablando a unos metros, aprovecho el lapsus a solas para hablarle
-¿estás bien?-preguntó Ichigo, Rukia le miró serena
-sí, solo pensaba- dijo despreocupadamente.
-es que…te noto muy callada-
-no es nada-dijo nuevamente.
Ichigo la observo unos momentos, y la sofocante confusión volvió a su mente. Las imágenes del beso con Orihime se mesclaban con los últimos momentos vividos con Rukia.
Quería decirle algo, hacer algo, pero no podía.
Entonces Orihime alzó la voz para despedirse, todos se voltearon para decirle adiós, mientras Ichigo la miraba alejarse. Al parecer ella hacia como si nada. Se enfado un poco.
Todos miraron al chico nuevo que salía también de la escuela, y se iba justo detrás de Orihime, ella caminaba como si nada, y el chico nuevo a solo unos pasos más atrás. Nadie le dio importancia, y cada cual tomo su camino.
…
Orihime caminaba de regreso a casa, pensando en el resultado del examen, no lo habían publicado, se demorarían 24 horas; pronto sabría si su esfuerzo había valido la pena.
Sintió unos pasos muy cerca de ella, tímidamente se giro, mirando ligeramente por encima del hombro. Se relajó al percatarse que era el chico nuevo que había llegado a la clase. Pero camino un poco más rápido. Aun se sentía incomoda por el acercamiento repentino de cualquier extraño.
Llego a su casa, y el chico seguía detrás de ella, Orihime se quedo parada en la reja, mirando a ese chico que también se había detenido en la reja, al parecer quería entrar al edificio. Ella le miro algo asustada. Ulquiorra se molesto al verla tensa ahí parada.
-¿vas a entrar o no?-pregunto robóticamente, al parecer, su tono habitual de voz
-¿vive aquí Ulquiorra-san?- pregunto Orihime tímidamente.
-¿habría otra razón para querer entrar?-obvió Ulquiorra, quien espero que Orihime pasara para entrar al fin.
Orihime subió las escaleras, y se sorprendió cuando Ulquiorra subió detrás de ella. No miro hacia atrás a ver a Ulquiorra, pero se dio cuenta de que se mudo al departamento de su vecina, la misma que hace meses no había vuelto.
-Ulquiorra-san ¿usted alquila el departamento?-pregunto Orihime
-si-dijo él mientras abría la puerta.
-¿usted sabe algo de la dueña?-volvió a preguntar
-esta con sus padres de vacaciones-y después de eso, cerró la puerta.
Orihime se adentro a su departamento, y ahí, se relajo antes de hacer sus deberes.
…
Al día siguiente, habían publicado los resultados del examen, Ichigo y los demás estaban revisando la lista. Renji hacia una rabieta porque no fue incluido ni siquiera al último.
Rukia quedo en el lugar 12, y le saco celos a Renji.
Sado quedo en el lugar 18
Ichigo quedo en 29
Ishida confiaba en quedar en 1 lugar, y lo logro, pero no estaba solo.
El examen era a nivel de escuela, pero todas las escuelas los presentaban en la misma fecha.
Ishida compartía su lugar con Ulquiorra. Sus resultados no pudieron ser publicados en su escuela anterior, por lo tanto lo publicaron en la de los chicos.
Orihime quedó en segundo lugar. No podía creerlo, nadie se lo creía en realidad. Pero lo había logrado.
Renji compartía con los demás que no habían sido incluidos, quejándose de una "injusticia".
A la hora del almuerzo, se sentaron juntos para hablar sobre los resultados. Orihime se sentía avergonzada de que le dijeran que era muy inteligente. De pronto miro hacia un lado, y vio a Ulquiorra completamente solo en una mesa.
Sintió un impulso extraño, quiera ir a hablarle. Pero eso era raro. Ella no le hablaba a los chicos, era demasiado para ella. Ulquiorra la hacía querer pararse a enfrentar sus propios complejos y traumas, y hablarle.
Orihime se le quedo viendo, analizando sus rasgos.
Ulquiorra claramente tenía rasgos exóticos; ojos grandes y verdes, una piel con un pálido tono melocotón, la forma de sus cejas y de su recta nariz le daba un perfil griego, su cabello negro enmarcando su rostro, en la cual habitaba la mirada más penetrante que había visto jamás.
Una mirada que la hacía sentir rara.
Se trago sus ganas de hablarle, aparto la mirada, y siguió la conversación. Lamentablemente, los complejos y temores del pasado no lograban abandonarla.
…
Los días pasaron en completa clama, e Ichigo seguía enfadado, Orihime no había actuado de ninguna manera extraña, hasta le saludaba como si nada, y eso le molestaba.
Se había dado cuenta de que Orihime, en más de una ocasión dedicaba largas miradas a Ulquiorra, y eso comenzaba a irritarle. Hacía mucho tiempo que no acaparaba el tiempo de Orihime, ni que sabía lo que pensaba. Así que metería en su cabeza.
Al terminar las clases, volvió a seguir a Orihime a aquella abandonada mansión, en la cual guardaban sus mayores secretos. Espero que se fuera a casa, y entro por otra sección de lectura.
Estaba parado frente al pequeño hueco de la pared, donde estaba la fuente de secretos de Orihime, se sentía como un maldito acosador, pero no sabía que mas hacer.
Por supuesto no le preguntaría que pensaba o que sentía.
"hola Orihime, ¿Qué tal estuvo el beso del otro día? Pues a mí me tiene trastornado y me preguntaba si tal vez quieres repetir la experiencia", pensó sarcásticamente.
Saco lentamente el diario de su lugar, lo abrió al principio, donde se había quedado la última vez.
Se entero de varios detalles sobre sus gustos. Que le encantaba las papayas, que prefería dormir abrazando la cabecera que apoyar su cabeza en ella, sentía que su hermano estaba más cerca cuando soñaba con él.
Tenía la creencia de que al elevar una oración a dios, este te enviaba un ángel a recogerla, para llevarla a su trono, y que cuando le pedias a dios protección, él enviaba sus ángeles a cuidarte. Eso lo había aprendido de su hermano.
Ella confiaba siempre que dios le enviaba un ángel para que la cuidase de su padrastro, ya que se había salvado hasta ahora, sin saber por qué. Y también confiaba que un ángel de dios cuidaría sus caminos en la vida, en sus oraciones a diario se lo pedía a dios.
Ichigo jamás se había planteado sobre aquellos seres celestiales llamados ángeles, solo sabía que eran enviados por dios, puros, y ahora sabia que al parecer pueden escuchar tu oración y cuidarte.
Si dios es amor, y los ángeles le pertenecen, entonces los ángeles también aman a los humanos. Y si un ángel ama al humano que está cuidando…
Subió la mirada hacia el pintoresco techo, y su mente viajo imaginando cosas…
Se imaginó a Orihime…y luego lo que había ocurrido en el parque, sintió el ímpetu de protegerla. Se la imagino orándole a dios, pidiéndole un ángel para que la cuidase durante el día…se imaginó un ser de luz que revoloteaba a su alrededor…claro, dios estaría atento a las peticiones de Orihime…se imagino de otra forma a ese ser de luz enviado por dios…lo imagino mas corpóreo, con una forma más terrenal…sin alas, alguien que cuidaba de Orihime, que estuviera siempre atento, y que también la quisiera…se imagino dios enviándolo a él hacia ella
Se imagino a sí mismo en el lugar del ángel
Se revolvió el cabello al sentirse tonto imaginando cosas. Él no cuidaba ni siquiera de sí mismo, jamás podría proteger a nadie más. Él la ayudaría solo si estaba en problemas, solo sería un favor, nada más, se dijo.
Paso por las páginas posteriores, donde relataba en más de una ocasión los maltratos de su padrastro. Eran realmente crueles. Eran tanto sicológicos como físicos. Parecía que ese hombre tenía un sádico placer en su sufrimiento.
Y entonces se dio cuenta de que Orihime era extremadamente sumisa debido a como había sido criada.
Llego a la ultimas paginas, saltándose algunas, y entonces se sintió nervioso, ya que Orihime había escrito acerca del beso entre ellos. Cerró el diario un momento, suspiro y se pregunto si estaría haciendo lo correcto, ese libro era personalísimo, y él lo había leído casi en su totalidad, estaba seguro de que no había persona en el mundo que supiera tanto de Orihime como él.
Se cuestiono si seguir leyendo las líneas. Al principio decidió que no, que era incorrecto. Pero luego se arrepintió, mal que mal ya lo había leído casi todo.
Abrió la última página, y comenzó a leer:
"y cuando llegamos a casa…él fue muy amable, me dejo en mi departamento, pero no sé cómo, él sabía que estaba muy mal, me sentía tan avergonzada por haberle causado molestias, y cuando él me hablo, con una comprensión que jamás espere de alguien, me eche a llorar, siempre lloro cuando estoy sola, cuando nadie me ve, no quiero que me vean con lástima…pero Kurosaki-kun…bueno él…sentí como si no tuviera que contarle nada…y me eche a llorar…sentía tanta vergüenza pero a la vez alivio…así que solté todo lo que tenía en mi pecho ese día…entonces Kurosaki-kun me sentó en el sillón, fue un gesto muy gentil…me incomodo al principio…fue raro…y entonces no supe como de un momento a otro pase de estar llorando…a estar besándolo…yo nunca pensé besar a un chico, y menos a Kurosaki-kun…"
Ichigo se sintió nervioso, detuvo un poco su lectura para tranquilizarse y seguir.
"…mi primer beso fue algo tan asqueroso…una experiencia horrible, que quiera pasar el resto de mi vida sin que ningún hombre me tocara, por eso uso la falda lo más larga posible, no me gusta enseñar mucho mi piel, además, así no se ven los cardenales en la piel…pero ese beso…siento que me cambio…hay tantas preguntas en mi mente ¿Cómo fue que nos besamos? ¿Por qué? Y lo más importante… ¿Por qué me gusto tanto? ¿Será porque me gusta Kurosaki-kun? No lo sé con certeza, solo sé que fue el beso más maravilloso de mi vida hasta ahora…me pregunto también qué pensaría Kurosaki-kun de mi ¿Qué soy una mala persona por haberle besado?...creo que Kurosaki-kun es muy amable, es un chico maravilloso, pero no se qué clases de sentimientos debo tener…así que hare como si nada, ya que cuando termino de besarme estaba un poco espantado, no vi el porqué pero mejor no digo nada…tal vez se arrepintió de besarme…de todas maneras eso no me molestaría…porque él es muy buen chico y quiero… bueno me gustaría decirle que se lo agradezco mucho por haberme regalado un beso tan lindo…y que es el mejor amigo que he tenido"
Ichigo ya no siguió leyendo, ya era tarde, y tenía que irse a casa. Muy contento.
Salió de la mansión abandonada y se fue a casa, bajo la vigilancia de una verde mirada que le vigilaba
…
Toda la bendita semana se quedo callado, sin hablarle a Orihime, quien amablemente en mas de alguna ocasión se había acercado a intentar sacarle una palabra decente, pero las palabras plasmadas en su diario le habían dejado mudo, cada vez que la miraba pensaba "si le gusto", y unos nervios descontrolados se apoderaban de él, que ponía todo su voluntad en controlarse, logrando dar la imagen inamovible de siempre, a Orihime no le extraño nada, así que solo se limitaba a decirle algo y luego volvía a sus actividades.
Estaba parado a la vuelta de la esquina del departamento de Orihime, quería ir a su departamento, pero no sabía cual razón darle, es decir, que excusa.
Recordó la chaqueta.
Eso es, la chaqueta, iré por mi chaqueta, se dijo. Así que comenzó a caminar hacia al departamento.
Cada paso aumentaba los latidos de su corazón, pero trataba de serenarse. Con valor toco el timbre.
Ella atendió y lo miro con una sonrisa radiante, como si nada hubiera pasado.
Quiso darse media vuelta y correr. Pero se quedo ahí parado.
-ohayo, Kurosaki-kun, ¿puedo ayudarte en algo?-le pregunto Orihime, se quedo viéndole unos segundos, hasta que hablo.
- ohayo…venia a ver como estas y por mi chaqueta-dijo sereno, increíblemente sereno
-oh…perdón, se me había olvido… ¿quieres pasar?-dijo ella amablemente. Ichigo entro como si nada, ella le ofreció asiento y fue a buscar la chaqueta.
Era casi medio día, quería hablar con ella, pero no sabía que decir, entonces, decidió hacerlo como la primera vez.
-aquí esta-traía la chaqueta perfectamente doblada-muchas gracias por prestármela y perdón por no devolverla antes-dijo ella
-no, está bien-Ichigo tomo su chaqueta con algo de cuidado, rebuscando las palabras para hablar.
-¿ya cocinaste?-le pregunto Ichigo viéndole a la cara
-eso iba a hacer ¿tienes hambre?...porque si quieres te cocino algo por las molestias-dijo ella un poco extrañada
-no, no tengo hambre…es decir si tengo…quiero ir a comer-dijo tratando de controlarse
-está bien, entonces nos vemos el lunes-dijo ella, malinterpretando la invitación como una despedida
-quiero decir… comer tu y yo-dijo al fin, al darse cuenta de que Orihime no le había entendido
-¿juntos?-dijo ella algo sonrojada
-no…es decir si…vayamos al mismo lugar… en compañía del otro-se sentía tan tonto respecto de las palabras que elegía para hablar, pero en ese segundo era todo lo que se le ocurría
-está bien…iré por algo para cubrirme y nos vamos-Ichigo asintió feliz. Había salido mejor de lo que esperaba.
Fueron al mismo restaurant al que habían ido, solo que esta vez, hablaba con un poco más de comodidad; Orihime quería saber más acerca de los demás, e Ichigo la doto de información, anécdotas e historias, ella rio durante casi todo el tiempo que estuvieron en el lugar.
Ichigo no tenía que preguntar, ya sabía lo que quiera sobre Orihime, y sabia también que si le preguntaba, la radiante y hermosa sonrisa en su rostro desaparecería. Y no quería. Quería verla sonreír todo el tiempo.
Dieron unas vueltas por un parque, se tomaron un helado y se sentaron a comer mientras seguían hablando.
Pero alguien los vigilaba cuidadosamente.
…
Atentamente miraba a Ichigo y Orihime desde una esquina; muchos lo habían tildado de insensible, incluso a su corta edad, era capaz de decir las palabras más frías e hirientes que alguien podría decir. Palabras que iban más allá del insulto.
Solo confiaba en lo que veía, no había nada más para él. Así había vivido siempre, sin fiarse de nadie. Así luchaba siempre.
Y ahora tenía una misión que cumplir.
-¿se puede saber que quieres?-pregunto un hombre joven de cabello negro. Sus verdes ojos se posaron con desgano en ese hombre, y luego volvió su vista hacia Orihime.
-ordenes-dijo mecánicamente. Sin ningún gesto en su cara
-dile que nada ha ocurrido-dijo aquel hombre, su voz se había quebrado, sabia quien había enviado ordenes
-Hmp… ¿nada?-dijo Ulquiorra sarcásticamente-no fue lo que tus compañeros me dijeron-el hombre de cabello negro frente a él se puso rígido, aunque Ulquiorra no le mirara, con solo escuchas unas palabras de su boca lo hacía estremecer.
-nno se a que te rrefieres-dijo nerviosamente
-pues que se te encargo algo, y no lo cumpliste….te suena ¿acoso en el parque de diversiones?-
-yoo no sbia que se trataba de ella hasta que vi la foto-dijo excusándose, casi temblando
-debiste haberlo sabido, mal que mal, se suponía que vigilarías su departamento-aquel hombre no había icho nada.
Recibió órdenes directas del nueve jefe yakuza del distrito; tenía que vigilar a una chiquilla, que entre los criminales se decían que "le pertenecía al jefe"; una cantidad suculenta de dinero llego a sus manos, lo suficiente para largarse y vivir bien, y así que jamás nadie lo encontrara después de sus crímenes.
Pensó que ese nuevo jefe, el que había asesinado al antiguo jefe, era un tonto al mandarle tal cantidad sin siquiera ponerse en contacto directo, solo una nota y un sobre con dinero; decidió desentenderse del encargo e irse con el dinero, jamás pensó que a él también lo vigilaba. Había sido un error que solo un niño cometería.
-¿tienes algo que decir? Ya que por ti estoy aquí, para hacer lo que tú fuiste incapaz de hacer-dijo Ulquiorra. Miraba como Orihime e Ichigo hablaban, parecían tan cómodos-pues bien, nuestro jefe te dará una segunda oportunidad- el hombre le miro sorprendido- ese chico es un…imprevisto demasiado molesto, le informe de él al jefe y no le agrado-Ulquiorra miro al hombre, que a su vez, miro a la pareja en el parque, y luego volvió su mirada a Ulquiorra- te desharás de él, o el jefe se deshará de ti ¿Quedó claro?- el hombre asintió.
-¿y la chica?-pregunto el hombre, Ulquiorra quien había comenzado a retirarse lentamente con la mano en los bolsillos de su pantalón paró en seco cuando escucho la pregunta del hombre aquel. Se giró lentamente, y lo miro directo a los ojos; intimidado, el hombre bajo su mirada.
-ella es asunto mío-dijo secamente, se giro para seguir caminando- ella es solo asunto mío-dijo para retirarse a su departamento. Pronto seria hora de actuar
/
adelanto del proximo capitulo:
problemas para ichigo xD...algo pasara y tendra que decidir si rukia u orihime, ademas de que pasara algo entre el y orihime que uff! jijijijijijiji
ulquiorra metiendo su manito entre ellos kukukukuku
n_n gracias por leer
