P E R D O N

xD xD xD xD

les juro que hoy fue un dia pero muy especial...primero llegue tarde a un examen en la u, despues al salir me equivoco de bolso, olvide el celular y mas encima subo un capitulo que no era

¿no han tenido un dia asi? son un desastre

gracias a los que me avisaron =D

asi que ahora si aqui esta el capitulo:

Encargo

Ichigo se quedo quieto, mientras ella se aferraba fuertemente a él, era claro que no quería hablar. Para él no era necesario que lo hiciera. Ni quería escuchar esas cosas tampoco.

-no es necesario-dijo Ichigo besando la coronilla de Orihime, ella levanto la vista borrosa debido a unas lagrimas-al parecer no quieres hacerlo, y por mi está bien que no me lo digas-dijo para tranquilizarla.

-pero yo…debo hacerlo…para que sepas quien soy, y de donde vengo-dijo ella sosteniéndole la mirada.

Pero Ichigo ya lo sabía.

-no me importa eso…yo estoy aquí contigo y ahora no importa lo demás… si no quieres que nada pase nada pasara- la brazo y se quedaron así un rato.

Orihime se sintió extraña, pero se alegro de que Ichigo la aceptara pasando por alto todos los pormenores de su vida.

Después Ichigo se fue a casa, ya era tarde, y Orihime se quedo pensando en si Ichigo hacía lo correcto al estar con ella.

Alguien toca a su puerta, ella corre a atender pensando que es Ichigo, pero no es él.

-¿puedo pasar?-pregunta con su fría voz, ella se queda callada de la impresión, pero con un gesto lo invita.

-¿sucede algo Ulquiorra-san?-pregunta confundida, no le veía hace mucho, y derrepente aparece frente a su puerta.

-tengo que hablar contigo-dice mirándola fijo.

Ella sondea sus grandes ojos verdes, pero no ve casi nada en ellos. Un celular suena. Ulquiorra atiende, y luego se lo extiende a Orihime.

-alguien quiere hablarte-dijo robóticamente, ella no entiende y le sigue mirando, Ulquiorra se fastidia- ¿puedes tomar el teléfono?-ella temblorosa lo toma y lo pone sobre su oreja.

-¿diga?-dice ella titubeante

-cuanto tiempo hime-chan-la inconfundible voz la paraliza, quiere desaparecer o despertar de sa pesadilla, pero no está más que viviendo la dura realidad. Su padrastro la había contactado después de varios meses de ausencia-¿no saludas a outo-san?-dice con una sonrisa fingida.

-¿Qué quiere?-pregunta sin saber que decir

-a ti claro, ya lo sabes, me perteneces y quiero saber cómo estas ¿es un pecado?-dice terminando con una risita- le pedí a mi amigo Ulquiorra que te vigilara unos días, me dijo que te has portado muy mal ¿Quién es el maldito con el que te besuqueas en el apartamento?- el tono amenazante de su padrastro la hace temblar.

Ulquiorra observa las reacciones de Orihime incomodo. Se le ha desfigurado el rostro a la chica. Esa clase de expresiones no van con su dulce personalidad.

Orihime se queda muda, su padrastro sabe de Ichigo, y no sabe qué hacer.

-dice hime-chan ¿voy yo o tu vienes?-pregunta con un retorcido sentido del humor- pero déjame recomendarte que vengas, por el bien del muchachito ese y para que crezca más tu amor por mí, te dejare quedarte unas semanas más, no le veo el caso a que sigas en la escuela, tu eres mía y debes venir conmigo donde yo este, Ulquiorra se quedara contigo vigilándote, espero que no estés muy enamorada ni el de ti, no quiero que te estropees llorando por el… te dejo besos preciosa…no te imaginas cuanto deseo verte-dice con tono lascivo, ella siente nauseas, no lo puede creer, cuando no escucha nada mas lo extiende a Ulquiorra, el lo toma y lo guarda

-toma asiento, tienes muy mala cara-dice de manera fría, va por un vaso de agua y se lo da.

Pero Orihime no lo toma, Ulquiorra vuelve a fastidiarse, mete los dedos en el agua y le tira gotas en el rostro, Orihime despabila y lo mira.

-te diré lo que harás estas semanas, te despedirás de tus amiguitos, y del imbécil de tu novio, y vendrás conmigo en donde esta Aizen-sama, será mejor que no me des problemas, o tus amigos la pagaran… les pasara lo mismo que a tu querida vecina- deja el vaso en la mesa y sale del lugar.

Orihime después de unos minutos de pie, y después cayó de rodillas, sollozando desesperadamente. Tenía que dejar a Ichigo y a los demás, tenía que dejar todo lo que la hacía feliz e ir detrás de su padrastro. Su vecina también había sido sacrificada por su culpa.

Definitivamente, estaba en un abismo del que parecía no haber salida

Ichigo llego a caso inquieto, tenía un extraño presentimiento, al cual decidió ignorar. Su padre le dijo que debían ir de picnic ese fin de semana, quiso invitara Orihime y contarle a su familia acerca de su preciosa novia.

Llamo a casa de Orihime, pero nadie contesto. Lo intento casi toda la tarde pero no contesto.

Al otro día fue a su casa, pero nadie abrió la puerta, se pregunto dónde estaría. Pero no tenía tiempo de buscarla lamentablemente, ya era hora de irse con su familia. Así que llamo desde un teléfono público y le dejo un mensaje en la contestadora. Estaba demasiado inquieto, algo no andaba bien.

Por supuesto Orihime había escuchado sonar el teléfono. Sabía que era Ichigo quien la llamaba pero no tenía el valor para contestar. Se sentía demasiado abatida.

Después del fin de semana, lo escucho golpear la puerta, pero no tuvo valor para pararse y atenderle.

Lloraba y lloraba, no encontraba algo que le consolara.

Ulquiorra estaba con ella, temió que hiciera una estupidez, así que se sentó frente a ella, recargado en la pared a verla llorar. Pero ya había sido suficiente para él.

-¿Por qué lloras?-pregunto fríamente. Ella no le contesto, Ulquiorra era como un carcelero al que quería ignorar- te he preguntado por qué lloras-dijo con tono de voz un poco más elevado

-tienes que preguntarlo-dijo Orihime con valor, sin siquiera voltear a mirarle

-tsk…que ridículo, tu sabias que de todas maneras esto pasaría…no se qué es lo que te duele tanto para que lloriquees-

-¿Cómo puedes ser tan frívolo? ¿Acaso no tienes corazón?-pregunto Orihime sollozando ante la frialdad de Ulquiorra.

-¿corazón…dices? ¿Dónde está el corazón del que hablas? Yo solo conozco un músculo cuya función es bombear sangre al cuerpo… ¿puedes mostrarme ese corazón del que hablas? ¿Puedes darme una prueba de que existe? Las personas siempre utilizan ese término tan livianamente que me da asco sus patéticas filosofías sentimentales, yo no he visto ese corazón ni las emociones, así que si quieres saber…no, no tengo corazón, deja de ser tan patética y levántate de ahí…deja de llorar….me irrita el solo verte- Orihime se quedo muda ante las palabras de Ulquiorra, pero parecía decirlas bastante en serio.

-tú no entiendes lo que es amor-dijo ella limpiando las lagrimas de su rostro

-¿amor? ¿Crees que el imbécil uni neuronal está enamorado de ti? ¿Crees que te ama?-ella le miro y asintió- pues te equivocas, él te tiene lastima, eres solo una tonta fijación para él…cuando tenga oportunidad correrá a los brazos de su amiga-Orihime abrió los ojos de par en par

¿Cómo podría tener Ichigo pena de ella?

-¿confías en tu noviecito?-preguntó Ulquiorra. Orihime sintió nuevamente- pero que estupidez de tu parte, ese chico solo te miente, como todos, busca la manera de satisfacer sus propios anhelos-dijo Ulquiorra

-detente-suplico Orihime

-alguien con la vida de Kurosaki Ichigo jamás se fijaría en alguien como tú. Solo quiere llegar a ti porque así le apetece, no eres más que la novedad en su vida, estas tan equivocada en confiar en alguien que vale tan poco como el- Orihime se puso de pie y corrió hasta donde Ulquiorra.

Estaba cansada de esa tortura, cansada de sus palabras.

Levanto una mano para cachetearle. Pero Ulquiorra fue más rápido y la detuvo.

La empotro contra la pared, recargado su cuerpo contra el de ella, se sintió extrañamente ansioso al tenerla tan cerca. Pero le desagrada como estaba. Con los ojos hinchados, la cara húmeda tanto llorar.

Apretó la mandíbula de Orihime con una de sus manos, ella se quejo un poco. Se acerco a su oído y le susurro

-te demostrare lo equivocada que estas, que nada es cómo crees- la soltó mientras ella le miraba detenidamente.

Salió del departamento sintiéndose agitado. Decidió una vuelta a la manzana para relajarse.

Se quedo sola de nuevo.

No había querido ir a la escuela, no quería ver a sus amigos porque le dolía demasiado saber que sus días junto a ellos estaban contados.

Ichigo había venido a verla, muy preocupado por su ausencia, se había levantado tarde así que no pudo pasar por ella en la mañana para ir a clases.

Ella mintió diciendo estar enferma. Era en realidad mitad mentira.

Tenía fiebre, así que a Ichigo no le extraño su deplorable apariencia, ella no quiso ser atendida en un hospital, solo quería que Ichigo la abrazara. Hizo un esfuerzo sobre humano para no llorar frente a él.

Ichigo sentía angustia sin saber por qué. Así que se quedo a su lado.

Ichigo le dijo que debía presentarse a dar el examen de admisión a la universidad en dos días. Orihime no le miro a los ojos, pero sentía que sería inútil dar ese examen, su vida estaba acabada.

Él noto que Orihime estaba demasiado callada, luego recordó que tal vez necesitaba medicina, así que le dijo a Orihime que iría a su casa a buscar las medicinas de su padre. Ella sintió y él la beso y se fue.

Mientras caminaba, analizaba el aspecto de Orihime. No solo se veía enferma, se veía acabada, sin vida. Le dolía verla así. Podía ver en sus ojos que algo anda terriblemente mal. Pero lo único que podía hacer era quedarse a su lado, a cuidarla, y a descubrir que era lo que pasaba.

Orihime estaba en posición fetal, la fiebre estaba subiendo y se sentía mal. Ulquiorra no había venido a su departamento por Ichigo. Le dijo que entre menos supiera, mejor para Ichigo, ya que si se enteraba, sería lo último que sabría. Orihime entendió la amenaza, y podría vivir siendo torturada por su padrastro, pero no podría vivir sabiendo que Ichigo no existía…por su culpa.

Mientras Ichigo volvía, pensó en lo que le esperaba después de irse.

Lo que más le dolía era que Aizen, su padrastro, quería propasarse con ella, se lo había dicho siempre, y la hora ya le había llegado. No entendía como su madre se había podido casar con un hombre así, bueno, entre otras tantas cosas que no sabía ni entendía de su madre. Por ejemplo, nunca dijo quien era su padre, Orihime siempre se lo había preguntado, pero no jamás lo supo.

Le asqueaba tanto la idea de las manos de ese hombre en su cuerpo.

Pero a cambio de la vida de Ichigo parecía un buen trato.

Ichigo regreso, y al cruzar la puerta y ver a Orihime ahí, se dio cuenta de que ella significaba mucho en su vida. Quería cuidarla por siempre.

Orihime sintió que nunca volvería a querer como en ese momento, así que solo se dejo atender por Ichigo, mientras el preparaba la medicina y le bajaba la fiebre durante toda la noche.

Al día siguiente no fueron a clases, no querían separarse. Así que pasaron el día junto. Se sentían muy cerca del otro, como nunca se habían sentido, y a la vez muy angustiados, por lo menos Orihime sabia porque, pero Ichigo se sentía más preocupado a cada momento.

Ella no le había hablado mucho en todo el día, y comenzaba a preguntarse qué era lo que pasaba por la mente de Orihime que la tenia así; lo único que estaba seguro, era que se trataba de la misma causa de la fiebre.

Ulquiorra esperaba y vigilaba atentamente el departamento de Orihime, sabia como actuar, era solo cuestión de tiempo. Estaba tratando de predecir el final de todo eso, y era fácil. Él ya se lo sabía, solo había que esperar un poco más y todo estaría en su lugar.

Ichigo fue a la escuela, no debía volver a faltar o se ganaría un buen regaño. Orihime se quedo en casa, ya que él no le había querido dejar venir hasta no estar completamente seguro de que se había recuperado.

Esa mañana había pasado de nuevo, ella no le había dicho casi nada, hasta sus besos eran distintos, y no solo eso, había visto al nuevo, a Ulquiorra salir del departamento de en frente de Orihime, y su mirada le asusto un poco.

Todos comían, Ichigo se aparto del grupo para almorzar solo, no le apetecia compañía, quería pensar.

Nadie dijo nada, presentían que algo no iba bien del todo, y sabían que cuando Ichigo quería espacio, era porque necesitaba pensar en la mejor solución para sus problemas.

Estaba comiendo tranquilamente, cuando una presencia le hizo sacar su vista de las nubes.

-así que al fin te encuentro-dijo Ulquiorra, quien le miraba fríamente.

-¿Qué se te ofrece?-pregunto Ichigo con desdén, ese muchacho le daba mala espina.

-no creas que es una visita social, no me interesa socializar con alguien como tú, eres solo basura, es solo que te vengo a exigir que te alejes de Orihime Inoue-soltó sin arrugarse si quiera, Ichigo abrió los ojos ante tal estupidez, levantándose de los pies del árbol y del césped, quedando parado frente a frente de Ulquiorra

-¿Qué has dicho? ¿Qué es lo que pretendes?-dijo encolerizado Ichigo

-no te hagas el sordo, no lo repetiré, y no creas que la mujer me interesa, solo me estorbas si estas cerca de ella, deberías agradecer que te lo estoy pidiendo-

-agradecer y ocho cuartos ¿Quién rayos eres tú para pedirme algo así?-

-¿tanto te importa esa mujer?-pregunto Ulquiorra, mirándole fijamente

-¿y que si es así?-respondió Ichigo, entrecerrando los ojos

-¿por qué? ¿Crees que la conoces lo suficiente para apreciarle o para que te importe lo que le pase?-Ichigo se sorprendió, no entendía que pasaba, y se preguntaba quién era en realidad la persona frente a él.

-me puedes explicar porque te importa tanto- dijo extrañándose el peli naranjo

-no me importa, solo quiero demostrarte un punto-contesto el moreno sin mover un musculo de su cara

-¿Cuál sería?-dijo Ichigo

-el que no la conoces lo suficiente como para que te importe, en realidad, el que te importa eres tú mismo, ella es solo tu capricho, sería lo mismo con cualquier otra-soltó Ulquiorra con toda su frialdad

-no hables de lo que no tienes idea-contesto Ichigo comenzando a enfadarse

-dime una cosa ¿estás enamorado de ella?-

-¿qué?-nunca había dicho esas palabras a terceros, no sabía si era capaz de decirlo así como si nada, era algo que nunca había dicho.

-no lo estas, tu reacción me lo dice, ¿crees que la amas? Pues te equivocas, tú no sabes nada, eres un mocoso entrometido, jugando con asuntos que van mas allá de tu redonda mente, así que una cosa más, te quitas del camino de la mujer o yo te quitare ¿Qué dices?-

-púdrete-dijo Ichigo muy enojado.

-mhp…no digas que no te lo advertí- Ulquiorra se dio media vuelta dejando a un encolerizado y confundido Ichigo detrás.

El peli naranjo tuvo que contenerse para no molerlo a golpes, estaba demasiado impresionado.

¿Qué tanto sabia ese tipo de Orihime?

¿Quién era el en realidad?

Eran las preguntas que recorrían su cabeza, al salir de clases, lo averiguaría.

Corrió a casa de Orihime, tenía que hablar con ella, advertirle de su vecino, o por lo menos saber si ella tenía una noción de lo que estaba pasando.

Mientras corría recordó que Ulquiorra se había retirado antes de clases, con la excusa de un mal estar; concluyó que tal vez había ido a casa, a importunar a Orihime.

Corrió aun mas rápido, debía apresurarse y averiguar la verdad.

Ulquiorra golpeo la puerta de Orihime sin delicadeza, no le importaba en verdad, era solo para que ella tuviera muy en claro quien llamaba.

Orihime abrió de mala gana, dejándole espacio para que entrara, de seguro a eso venia, supuso. Ella entro dejando la puerta abierta para que pasara, y que el mismo la cerrara.

Antes de entrar, miro su reloj. El tiempo estaba bien. Pronto comenzaría todo.

Entro al departamento de ella, y deliberadamente, dejo la puerta abierta, simulando estar cerrada.

-hoy hable con el estúpido ese-dijo Ulquiorra fríamente, mientras caminaba por el pasillo de la entrada, con sus manos en sus bolsillos.

Orihime se sorprendió ¿Qué pretendía? ¿Acaso no había dicho que si Ichigo sabía algo seria su fin?

-¿por qué?-jadeo sorprendida y angustiada-¿Qué le dijiste?

-que se alejara de ti-dijo el muchacho acercándose más a ella, mirándola fijamente

-¿por qué?-pregunto nuevamente, extrañada, sin saber si creerle.

-porque así debe ser, te hago un favor, deberías estar feliz- se acerco unos pasos más, estaban a menos de un metro.

Ulquiorra desvió disimuladamente su mirada hacia la puerta, y rápidamente miro a Orihime, acercándose más. Se sentó frente a ella, acercándose a su rostro.

-el no puede cuidarte, no es el indicado-susurro mirándola intensamente, ella le miraba con los ojos abiertos de par en par, no sabía que estaba pasando.

Los ojos de Ulquiorra se fundieron unos segundos, su mirada se volvió increíblemente más cálida, como jamás se lo espero de él.

-¿me tienes miedo?-pregunto, ella tembló ya que se acerco más a su rostro, a milímetros de sus labios-de una manera u otra vendrás conmigo…mujer-puso lentamente sus labios en los de ella.

Orihime estaba en shock, se pregunto si estaba en una pesadilla. Peor los labios de Ulquiorra no fueron fríos, ni bruscos como se lo hubiera esperada, sino todo lo contrario, había realizado un contacto suave, dulce y delicado.

Agitado llegó frente al edificio, rápidamente abrió la reja, y corriendo subió las escaleras, fue hacia la puerta del departamento de Orihime, y vio que estaba abierta, y escucho unas voces, se quedo quieto al reconocerlas, estaba impresionado de escucharlas.

-el no puede cuidarte, no es el indicado- decía Ulquiorra, su tono susurrante le enfureció, y le confundió aun mas, no escucho respuesta de Orihime

¿Estaba…cómoda con el tono y las palabras de Ulquiorra?

Se asomo un poco, entrando lentamente al departamento, vio a Orihime y Ulquiorra sentados en el sofá, muy cerca, demasiado.

Su cuerpo se puso rígido, sin creerse lo que veía. Orihime parecía estar más sorprendida que él, y paralizada.

-¿me tienes miedo?- la expresión de Orihime no cambio, siguió igual, pero la mirada de Ulquiorra le enfurecía-de una manera u otra vendrás conmigo…mujer-dijo Ulquiorra, Ichigo no entendió la última frase, pero la gota que rebasó su vaso, fue que aquel tipo, había besado a Orihime.

Sin pensárselo un segundo más, corrió a través del pasillo, y separo a Ulquiorra de Orihime, tomándolo de la solapa. El moreno le miraba fijamente, sonriendo mecánicamente de lado. Ichigo apretó los dientes de furia, y le propino un golpe rompiéndole en labio.

Orihime se tapó la boca al ver a Ichigo llegar en ese instante, y más aun, golpear a Ulquiorra. Un acto del cual podría arrepentirse. Ya que Ulquiorra podría decir lo que Ichigo le hizo y…

No quiso pensar más, así que se arrojo sobre Ulquiorra que estaba en el suelo, cuando Ichigo le iba a propinar otro golpe.

-detente, por favor-grito Orihime, poniéndose entre Ulquiorra y él. Ichigo le miro sorprendido, parecía que ella defendía al moreno. Ella miro a Ulquiorra- vete-suplico. Ulquiorra se sintió satisfecho, así que se fue sin decir nada.

Era solo cuestión de esperar.

Ichigo miraba a Orihime, mientras ella se ponía de pie lentamente. Ella no sabía que decirle, por supuesto, no revelaría la verdadera identidad de Ulquiorra, eso jamás. Suspiro, y miro a Ichigo.

-¿me puedes decir que rayos pasa?-pregunto Ichigo con expresión crispada, y los dientes apretados

-yo...no quise lo que paso-dijo Orihime tratando de excusarse, y a la vez, de encontrar algo convincente que decir.

-ese tipo me estuvo contando unas cosas hoy-dijo Ichigo en tono de reclamo, ella lo miro aun preguntándose por que Ulquiorra haría algo asi.

-¿Qué te dijo?-pregunto temerosa. Le aterraba que le hubiera contado ams de lo que a ella le gustaría.

Ichigo la miro dolido de recordar las palabras.

-que me alejara de ti-solto con un hilo de voz. Orihime respiro mejor en ese segundo, al ver que Ulquiorra no dijo nada de su pasado, ni su identidad, ni la vida de ella.

-yo…no se…no se qué decirte-dijo la muchacha, apretando los ojos después de bajar el rostro.

-bueno…dime que hacia ese tipo en tu departamento, como es que ha entrado así como así a tu casa, puedes decirme que relación tienes con él, porque se siente con la autoridad de pedirme que me aleje de ti, y sobre todo…podrías decirme porque te estaba besando- la respiración de Ichigo y su latir no se habían calmado desde que había emprendido su maratón desde la escuela, solo que ahora no era a causa de la fatiga, sino de la ansiedad, agudizada por el mal presentimiento que sentía.

Orihime no levanto la vista, su silencio dolía más que la escena que le llevo a ese estado. Un silencio sepulcral, incomodo, anunciante de un final precipitado.

Ella pensaba en que debía hacer, su mundo cambio cuando Ichigo apareció en su vida, al igual que todos los demás, y ahora, volvió al punto inicial, pero ella tenía cambios interiores que retroceder hacia el obscuro pasado, era aun más difícil que haberse quedado.

Al fin, levanto la vista al rostro de Ichigo, él la miraba esperando una respuesta, una explicación, una excusa barata siquiera, pero las palabras estaban atascadas en la garganta de Orihime. Ella miro atentamente y con dolor ese rostro, el rostro del hombre que amaba., un rostro que reflejaba casi la misma tristeza que el suyo.

Pero otros pensamientos vinieron a la cabeza de Orihime.

¿Tenía él que correr con la misma suerte que ella? ¿Sería tan egoísta y le pediría apoyo a ese maravilloso hombre parado frente a ella, sabiendo que solo se hundirían los dos?, se pregunto.

No. No le dejaría pasar por eso.

Tomo aire y valor para decir con cuidado las palabras. Debía hacerlo.

-tal vez… tal vez debas hacerlo-dijo ella con dificultad. Ichigo sintió un arrítmico golpeteo en su pecho cuando la oyó hablar.

-pero ¿Qué estás diciendo?-pregunto Ichigo con el rostro blanco

-digo que…tal vez…tal vez Ulquiorra me…gusta y que deberías alejarte de mí- puso la más fría expresión que jamás había visto nadie en su rostro, ella no parecía la mujer frágil y hermosa de la que se enamoro.

No, ella mentía. Se decía en su interior.

-no digas estupideces, se que algo raro pasa…no te creo-reclamo a viva voz el peli naranjo.

-si no me crees, eso es tu problema, asi que te pido que te vayas y…- la voz de Orihime quizo quebrarse al final, pero ella tomo fuerzs psra no dar a demostrar nada- vete…y no vuelvas-dijo con fuerza al final.

Ichigo quiso reclamar más, pero se veía tan decidida que discutirlo solo empeoraría las cosas

-está bien, me iré, pero mañana volveré y me explicaras-se giro rápidamente para irse pero la voz de Orihime lo detuvo.

-¿y tú que sabes de mi? Tú no sabes nada, así que mis asuntos no podrás entenderlos-dijo ella con un forzado desdén, que parecía muy convincente, pero no para Ichigo.

Retomo su camino hacia la puerta, y antes de salir, se giro a verla una vez más.

-se más de ti de lo que piensas- luego con cuidado cerró la puerta, y salió del edificio. Orihime quería llorar, pero estaba tan cansada, agotada y sin fuerzas que ni llorar podía.

Ulquiorra miraba inexpresivo como Ichigo se retiraba, en aparente derrota.

-solo un tiempo más…solo eso-dijo a través de sus labios, y sus ojos verdes e inexpresivos, volvieron a enfriarse.

/

^/^

gracias...procurare no actualizar cuando vaya de salida de nuevo.

ahora si un rv? =)