bueno...esta llegando el final de esta historia..a perdon por la demora pero al fin han parado la tanda de exámenes...y todo aprobado :D...me encantan los RV que me dejan...no los respondo uno por uno porque tengo poco tiempo u.u pero qui les dejo este capitulo espero que les guste ^.^


Ichigo se moría por salir corriendo de aquella fiesta. Se sentía muy mal por estar en medio de gente con la cual él no tenía nada en común, ni siquiera sabía en realidad porque había tenido que aceptar ir en primer lugar. Miró al amable hombre que estaba a su lado, aquel que lo había invitado, y por respeto a él, que aplaudía incansablemente a la "parejita", se quedo en la fiesta.

Miro a Orihime. Sí, le dolía verla del brazo de otro, le dolía saber que estaba en su fiesta de compromiso, porque ella se casaría y no sería con él, pero debía admitir, que ver a Orihime así de hermosa valía la pena. Sonrió triste, y a modo de burla de su propio dolor, aplaudió solo una vez…aplaudió a su hermosa, a su bellísima Orihime, más hermosa que de costumbre.

Orihime por su parte, sabia donde estaba Ichigo y evitaba mirar en su dirección, trataba de sonreír a sus invitados que la aplaudían. Sujetaba fuertemente el brazo de Ulquiorra, porque las rodillas le temblaban de solo saber que Ichigo estaba ahí. Pero no era solo la alegría inmensa de verle así, tan elegante y guapo, con ese aire rebelde en su expresión, en su mirada acaramelada que la sentía fija en ella, sino que había otro motivo que la hacía temblar.

Aizen estaba presente en aquella fiesta, y recordaba como él la había interceptado en la entrada, haciendo comentarios depravados acerca de cómo lucia esa noche y que tendría los ojos fijos en ella. Tenía miedo de quedarse viendo a su amado Ichigo y que Aizen se diera cuenta y ponerlo de nuevo en peligro.

Orihime se preguntaba porque Ichigo aparecía una y otra vez ante ella. Le gustaba y le aterraba arrastrarlo a una tragedia.

Ella apretó el brazo de Ulquiorra temblando, y Ulquiorra lo noto, sabia a que se debía, le susurro suave "tranquila, me encargare" , que hizo que Orihime dejara de temblar.

Anunciaron la fecha de la boda ante todos, sería solo en una semana. Ichigo sintió un gran balde de agua fría sobre si cuando lo oyó, y Orihime se forzó a sonreír, todo el consejo y Aizen observaban su reacción. Luego, pasaron al coctel y al baile, abriendo la pista de baile Ulquiorra y Orihime.

Todos alababan la belleza de Orihime, y Aizen la observaba como un halcón, ansioso de por fin, saberla casada y en sus manos, tenía planes para él y para ella.

Y entonces, sucedió lo que Orihime temía, Aizen vio a Ichigo, se molesto al principio, pero decidió que esa sería otra arma que utilizar para someter a la bella muchacha, así que solo se limito a fingir que no le había visto, y para no hacer sospechar a Orihime, se fue de la fiesta.

Orihime al verle marcharse se sintió más tranquila, pero ignoraba totalmente que Ichigo ya había sido descubierto por Aizen, quien llamo a Ulquiorra y le pidió que vigilara a Orihime y que le informara acerca de Ichigo; supuestamente Ulquiorra aun trabajaba para él. Pero Ulquiorra también tenía sus propios planes.

Orihime se fue a una sala privada, ambientada para ella y para Ulquiorra en el hotel, donde se sentó para tratar de tranquilizarse, pero no conseguía un avance que le permitiera volver a la fiesta.

Ulquiorra al ver que Orihime había salido del salón, se acerco sigilosamente a Ichigo por su espalda; Ichigo solo sostenía amargamente un vaso de vaina en su mano cuando sintió la voz de Ulquiorra

-¿me puedes explicar que haces aquí?-dijo Ulquiorra, provocando un poco de sorpresa en Ichigo, haciendo que éste se girada para verle la cara.

-me invitaron, pero no te preocupes, me iré pronto- dijo Ichigo enfrentándolo

-¿Quién te invito?-pregunto Ulquiorra con extrañeza

- Gabriel Omura- contesto el peli naranjo de mala gana

Ulquiorra pensó unos segundos, pero luego volvió en sí.

-ve a la habitación 302, muéstrale esto al guardia del ascensor VIP y sube al tercer piso donde esta esa habitación- extendió un papel doblado, Ichigo no entendió a que venía eso- deshazte del papel cuando hallas salido de aquí-

-¿Por qué habría de ir?- dijo Ichigo

-porque Orihime depende de que vayas o no- y se dio media vuelta para irse, dejando a un confundido Ichigo, que se lo pensó un momento pero decidió ir a aquella habitación.

Ulquiorra busco entre la gente a Gabriel Omura, le hizo una seña y se reunieron en la esquina de la barra del bar. Gabriel llega con entusiasmo donde esta Ulquiorra.

-que gusto hablarte al fin, otouto-dice con cariño sincero- ¿me dirás porque me hiciste viajar hasta aquí?

-aun no, hermano, solo puedo decirte que necesito tu ayuda- dijo Ulquiorra con tono cálido hacia el hombre en frente de él.

-sabes que como hermano mayor siempre te ayudare en lo que pueda…no sabes cómo lamento que hayas tenido que crecer entre mafiosos-

-pues…yo no pienso mucho en esas cosas…pero si agradezco que mis padres hayan ocultado tu existencia y te hayan enviado lejos…para así tener alguien ajeno en quien refugiarme-

-puedes contar conmigo…seguiré diciéndola "verdad" sobre mí a todo el mundo, nadie sabe nuestro parentesco-

-gracias…por ahora déjame preguntarte ¿ese muchacho de cabello excéntrico fue quien te salvo el otro día?-

-si…Kurosaki Ichigo ¿lo conoces?-

-digamos que si…agrégalo al favor que me harás-

-¿agregar a Kurosaki?-

-se que no entiendes ahora…pero mantenlo vigilado, pero sin que se dé cuenta, por favor…se que debes estar confundido, pero dentro de unos días ya sabrás todo y lo que deberás hacer por mi…ahora separémonos…cuando Kurosaki vuelva aquí al salón, llévatelo y déjalo en su casa-

-claro, nos vemos en unos días donde acordamos- y discretamente se alejan, dándose la espalda sin mirarse.

Ichigo camina hacia el guardia que le había dicho Ulquiorra, le muestra el papel y el guardia lo deja pasar, una furtiva mirada hace que Ichigo vea cuán bien armado esta el guardia. Se tranquiliza y toma el ascensor hasta el tercer piso. Busca la habitación acordada, una señorita lo espera y le entrega un papel y luego ella sale de la habitación.

-mas papelitos- dice Ichigo con sarcasmo para sí mismo.

"espérame ahí…

Ulquiorra"

-¿pero qué rayos pretende este tipo?-se dice Ichigo

-nada en especial- escucha detrás, es Ulquiorra- solo ilustrarte sobre la mala suerte que tienes- dice Ulquiorra asegurando la puerta, y luego se acerca a el

-¿mala suerte?-pregunta Ichigo

-así es…tienes la mala suerte de que estas en mi fiesta de compromiso; tienes la mala suerte de no saber en realidad con qué clase de gente te rodeas justo en este momento, tienes la mala suerte de estar enamorado de Orihime, mi prometida; y como te dije un día, tienes la mala suerte de no conocerla realmente y peor aún, tienes la mas suerte de de entre todas las mujeres, ella sea justo a quien no podrías comprender-

-no entiendo nada de lo que dices-dijo Ichigo hastiado

-claro que no…nunca entiendes nada, así que yo te hare entender, ya veremos si realmente amas a mi prometida como dices-

Ulquiorra le conto toda la verdad acerca de Orihime, quien era él y porque había ido por ella a la preparatoria. También le dijo que él había mandado a matarlo y por eso quedo con una de sus piernas lisiadas. Ichigo se le fue encima a golpes, pero no era rival para Ulquiorra quien supo controlarlo de inmediato, hasta que se tranquilizo un poco.

Ichigo estaba confundido, y aunque no quería reconocerlo en voz alta, pensaba que en verdad él nunca llego a comprender en verdad a Orihime, y que tanto tiempo él la había despreciado, cuando ella solo trataba de salvarlo, llevando todo ese peso sola. Solo Ulquiorra estuvo ahí, sacando el lado fuerte de ella.

Pero Ulquiorra le ofreció un trato.

Cuando Ichigo lo escucho no podía dar crédito a lo que escuchaba. Era algo arriesgado, peligroso, todos podrían morir si algo salía mal.

-entonces… ¿aceptas?-pregunto Ulquiorra

-si es por Orihime…si, acepto-

-perderás mucho-dijo Ulquiorra probando a Ichigo

-ganare mucho también- contesto él rápidamente

-eso está por verse…por el momento…mantén tu boca cerrada…que ella no se entere- Ulquiorra se giro para irse- no salgas de aquí-

Ichigo no confiaba en Ulquiorra, le parecía demasiado calculador, pero ahora ya estaba dentro del juego, y si Orihime confiaba en él, y si se iba a casar con él, alguna razón tendría.

Se sentó a esperar a Ulquiorra nuevamente.

Orihime se debatía en si hablarle o no a Ichigo, incluso practicaba en el espejo; o si esconderse hasta que él se fuera. Cuando Ulquiorra entro.

-¿Qué haces tan sola?- se acerco a ella y con una de sus manos, tomo suavemente el mentón de Orihime para que lo mirase.

-yo…bueno- estaba tan nerviosa aun que no sabía ni que decir

-adivino por que estas así- la abrazo acariciando las suaves ondas de cabello que caían por su espalda. Orihime se envolvió en la cintura de Ulquiorra, su refugio.

-perdón-dijo en un tono bajo y avergonzado

-no importa- dijo Ulquiorra, apartándola suavemente y luego beso su frente y la comisura de sus labios, provocando un notorio sonrojo en Orihime que le provoco satisfacción- alguien te espera en la habitación 302…ve por el ascensor-

Orihime lo miro sorprendida, leyó en los ojos de Ulquiorra de quien se trataba. Se miraron unos momentos, y luego Ulquiorra la despidió con un beso en la frente.

Orihime subió al ascensor, ya no estaba el guardia que lo cuidaba, Ulquiorra lo había quitado, las cámaras estaban apagadas, nadie la estaba observando.

Entro en la habitación y vio a Ichigo mirando por el enorme ventanal. Cuando ella entro, los ojos de Ichigo se encendieron, como si la viera por primera vez, tal vez ignoraba muchas cosas de su vida, pero él se había enamorado de sus ojos, del amor que destilaban, de la suavidad de su alma y de su piel, y siempre seria así, el solo la quería y amaba por ser simplemente Orihime Inoue.

Mientras sentía la exanimación de Ichigo, ella lo observaba casi sin aire. Se veía tan guapo con ese traje, todo un caballero y ese nuevo brillo la cautivo para impedirle apartar la mirada de él.

Ninguno se atrevía a hablar, Orihime quería decirle algo pero no sabía qué, y por su lado, Ichigo quería decirle que ya sabía todo, pero el trato era que no se lo diría. Ahora él la protegería.

Se acercaron lentamente. Orihime se armo de valor y fue la primera en hablar

-hola- dijo sonriendo, pero luego se acercaron quedando solo a centímetros.

Ichigo se sentía más enamorado de ella que antes, ahora que sabía la verdad, no había nada que le impidiera amarla como se merecía.

La tomo por la cintura y la beso, y ella rápidamente le correspondió; ambos querían sentir los labios del otro, como dos imanes que inevitablemente se atraen, porque tarde o temprano sus caminos se cruzan, y una vez más la vida los junta. Inevitablemente enamorados, irrevocablemente unidos contra cualquier designio que los intentara separar.

Los besos de Ichigo, siempre tan apasionados, y a la vez, dulces y gentiles, caricias de un caballero a una bella flor, tan delicadas como quien las recibía en su piel, haciéndolas parte del latir acelerado de su corazón. Mientras las suaves manos de doncella le erizaban cada cabello. Se abrazaban y se besaban, se sentían cerca, se miraban emocionados por la presencia del otro…cuanto más, cuanto menos…no les importaba en ese momento, pero ese momento les pertenecía…esa habitación y todo lo que había era testigo de un amor más fuerte que un pasado, que unos errores, que unas heridas…un amor que espera, que sana y que jamás…jamás se rompería.

Ulquiorra estaba en el salón del coctel junto a un guardia, cuando derrepente soltó una risa. El guardia, entre asustado y extrañado lo miro. Ulquiorra le hizo una seña para que se quedara ahí…caminando solo terminó de reír y dijo para sí mismo

-creo que haberlos reunido en una habitación no fue buena idea…ya veremos hasta donde llega tu estupidez…Kurosaki Ichigo-


puede que haya sido un capitulo corto, pero es la previa del final..osea del siguiente capitulo...me devato en si hacerle un prologo o no...pero eso esta en veremos, y ademas he pensado en un omake para renji y rukia...bueno ideas loquillas para que me den sus opniones...gracias por leer

nos leemos n.n