Capitulo final! este es el ultimo capitulo, y solo me queda agradecer los rv de los lectores que le dedicaron un poco de su tiempo a esta historia, esto es con mucho cariño para ustedes.
atte. Annie
CAPITULO FINAL: EL REGALO MÁS GRANDE.
Ulquiorra marco el número y casi de inmediato su hermano contesto.
-¿lo tienes?-pregunto Ulquiorra fríamente
-si…pero esta amordazado en mi maletero. Quiere asesinarte-
-es un tonto. No sabe nada así que mantenlo en tu maletero, me encargare de él pronto-
-está bien pero ven pronto… ¿y tus maletas?-
-iré a dejarlas a tu auto…y de paso terminare todo esto y con Kurosaki ¿arreglaste los papeles?- solicita el moreno
-bueno…fue especialmente difícil conseguirlos para la chica pero todo ya esta-contesta el europeo titubeante
-¿y el destino?- pregunta Ulquiorra impaciente
-seguro y dispuesto-
-muy bien. Espera mi llamada- y colgó para encargarse de los últimos detalles
…
Orihime se sentía tan desolada cuando Ulquiorra faltaba a su lado. Era como si estuviera a merced de todos los ahí presentes. Hasta que Ulquiorra volvió y ella se sintió a salvo de nuevo. Pero algo en la expresión de Ulquiorra la hizo estremecer. Algo sucedía…o estaba por suceder.
La fiesta casi terminaba y Ulquiorra tomó a Orihime para irse a la habitación. Cuando Orihime pensó en lo que sucedería, sus ojos se humedecieron, se agitaba su respiración y temblaba. Estaba casada y era parte de su deber como esposa tener contacto físico con su marido.
Subieron en silencio a la habitación, Ulquiorra no dijo nada, solo fue al baño. Ella se miro al espejo y una lágrima cayó por su mejilla. A pesar de todo, y de las palabras de Ichigo, ella esperaba que el viniera a impedir su matrimonio, y a la vez se alegraba de que no lo hubiera hecho. Podrían haberlo matado. Pero ella nunca, jamás podría sacarlo de su mente y de su corazón.
Subió la mirada y a sus espaldas apareció Aizen.
Orihime gritó del susto y él la tomo de un brazo y le sonrió con maldad.
-¿sabes cuando he esperado este momento?-Orihime abrió sus ojos hasta ya no poder. Saco fuerzas para superar su miedo y lo cacheteo, logrando liberarse. Pero no podía pronunciar una palabra.
Ulquiorra salió del baño con una pistola en la mano, tenía un silenciador en la punta. Fríamente miro a Orihime, sin sorprenderse de lo que pasaba.
Ulquiorra se dio media vuelta y salió de la habitación.
Orihime quiso morir ahí mismo. Todo había sido planeado desde un principio. Ulquiorra lo sabía. Estaba perdida.
¿Dónde había quedado lo que Ulquiorra le había dicho? ¿Dónde quedaban los planes para su seguridad? Siempre pensó que podía confiar en él…y ahora…
Aizen comenzó a acercarse, tenía la mejilla encendida debido al golpe.
-nos divertiremos mucho-pronuncio el acercándose y rasgando su kimono nupcial de seda, regocijándose en el grito de terror de Orihime.
…
Apenas se cerró la puerta de la habitación, corrió a toda velocidad hacia el estacionamiento, llamo a su hermano para preguntar su ubicación exacta. Mientras corría noto que no había ningún sirviente en la mansión, Aizen se había encargado de todo.
Abrió una habitación para verificar si todo marchaba de acuerdo al plan. Cuando entro se dio cuenta de que todo era según lo que Aizen había esperado. Los cadáveres de los miembros del consejo estaban regados en la habitación, con claros signos de envenenamiento y pronto llegarían quienes los harían desaparecer de la faz de la tierra.
Cerró y escucho el grito de Orihime, así que dio prisa, tenía solo unos minutos.
Llegó donde su hermano y le ordeno ir por las maletas, este fue y el abrió el maletero donde estaba Ichigo.
Con brusquedad, lo saco de ahí y lo desato.
-¿Por qué me desatas?- pregunto Ichigo, mirando el arma en su mano
-no mato imbéciles atados y amordazados- contesto Ulquiorra
-¿y ahora que estoy desatado soy digno de tus balas, maldito?-dijo él con rabia
-solo párate y corre- y Ulquiorra tomo a Ichigo de la solapa y prácticamente se lo llevo arrastrando.
Su hermano volvía con las maletas y Ulquiorra le ordenó esperar en el auto.
Ulquiorra corría mucho más veloz que Ichigo, debido a la lesión e Ichigo en su rodilla. Ichigo maldecía esa condición.
Los pasillos estaban custodiados por los guardaespaldas de Aizen, perros fieles e idiotas. Tenían la orden de dejar salir a Ulquiorra pero no dejarlo entrar.
Mientras otros entraban con bolsas negras, para llevarse la cantidad de cadáveres en una camioneta.
Ichigo estaba cansado, pero debía encontrar a Orihime. No confiaba en Ulquiorra pero no tenía otra opción. Ambos estaban escondidos en una oscura esquina, Ichigo se recostó en la muralla rogando que Orihime estuviera bien. Suspiro con los ojos cerrados. De pronto, miro y vio a un hombre a menos de un metro de él, sacar su arma y apuntar directo a su cabeza, y solo puso sentir cuando la sangre salpicó su rostro; miro sorprendido como el cadáver cayó al suelo, y el arma humeante de Ulquiorra le aclaro que él, fríamente había asesinado a un hombre.
Ichigo estaba tan sorprendido que ni siquiera respiraba. Ulquiorra volvió a arrastrarlo por los pasillos, y el chico limpiaba su cara de la sangre que le había salpicado.
Ulquiorra mato a todos los hombres que encontró en su camino sin fallar; no falló un tiro, recargo como extrema rapidez y se deshizo de todos los hombres de Aizen cuando antes de que comenzaras su labor macabra como un experto. Todo un asesino entrenado. Una máquina.
Ichigo miraba el inexpresivo rostro del moreno. Trataba de comprender como alguien claramente frio, lo ayuda a encontrar a Orihime. Parecía tan ajeno a las vidas que tomaba sin pestañear. El moreno lo llevo a un pasillo y le dio instrucciones precisas
Ulquiorra le indico cual era la habitación de Orihime y lo que sucedía. Ichigo enfurecido se dispuso a rescatar a Orihime, pero cuando miro para hallar a Ulquiorra, el había desaparecido.
Ichigo tomo un respiro, armándose de valor, rescataría a Orihime sin importar como. En las paredes de la mansión había muchas espadas. Algunas tenían numeración. Ichigo tomo la cuarta y fue a la habitación.
Cuando entro vio a Aizen tratando de forzar a Orihime, su vestido rasgado absolutamente y solo quedando en la interior bata de su traje muy suelta, y su ropa interior visible. Ella lloraba y el Aizen tenía toda su cara arañada. Orihime luchaba por estar bien.
Ichigo se aproximo a él con ira, levanto su espada y aunque nunca mataría a un hombre, en ese momento pensó que ése hombre en particular lo merecía.
Pero cuando la espada cayó sobre la espalda de Aizen, solo le dio un duro golpe. La espada al ser un adorno no tenia filo. El golpe solo sirvió para que la soltara, ella cuando vio a Ichigo, grito su nombre y se arrastro hacia él, Ichigo el abrazo con un alivio indescriptible, estaba golpeada pero aun no había sido abusada. Había llegado justo a tiempo.
-pensé que Ulquiorra se había deshecho de ti- dijo Aizen, parándose frente a Ichigo.
El muchacho pensó en darle otro golpe con la espada, pero el detuvo con su mano, y comenzó a golpear a Ichigo.
Aizen era mucho más fuerte que Ichigo, mientras él joven intentaba aplicar sus años de riñas en las calles para defenderse sin mucho resultado.
La espada estaba en suelo mientras Aizen golpeaba una y otra vez el rostro de Ichigo, lo levanto un poco y golpeo su abdomen, logrando que cayera al piso casi sin respiración; lo dejo caer al suelo nuevamente, y le golpeo la rosilla, Ichigo grito de dolor, se la había dislocado. Y justo cuando Aizen iba a seguir golpeando a Ichigo, Orihime tomo la espada y golpeo el rostro de Aizen, provocándole una gran herida y mucho sangrado, socorrió a Ichigo pero Aizen la tomó nuevamente, lanzándola contra una pared, iba a violarla sin más preámbulos y frente a Ichigo.
El naranjo comenzó a desesperarse y a gritarle que se detuviera, no podía ni siquiera ponerse de pie, sin saberlo, o más bien, sin darse cuenta, comenzó a llorar. Orihime solo trataba de defenderse a golpes, pero sin mucho resultado
Pero cuando se acercaba, la puerta se abrió bruscamente, era Ulquiorra con una espada corrió hacia Aizen y le corto un brazo, y en menos de un segundo se giró y le decapito. La cabeza de Aizen rodo y su sangre salpico, dejando una gran mancha de sangre.
Orihime solo miraba aturdida por todo lo que había pasado, Ichigo miraba a Orihime para verificar que estuviera bien. Mientras Ulquiorra decía:
-la mía si tenía filo- se giro hacia Orihime que temblaba asustada aun. Decidió no tocarla, no podía. Sus manos no podían tocarla porque había matado a alguien delante de sus ojos.-Aizen decapitó a mis padres, yo miré como los asesinó para sacarlos de su camino- dijo Ulquiorra tranquilamente- ellos no suplicaron, muriendo siendo fieles y con honor, pero yo vi todo desde el ropero…hoy ya tome la vida que quería tomar- y se dirigió hacia donde Ichigo estaba.
Sin delicadeza alguna, lo levanto y le ordeno tomar a Orihime e irse. Ichigo miro un bulto blanco tirado en la entrada. Ulquiorra lo tomó y lo dejo sobre la cama. Cuando saco la sabana que envolvía el bulto, Orihime miro con terror el cadáver de la chica que había "hecho" Aizen.
-tu…¿tú la asesinaste ?-pregunto Orihime. Ulquiorra solo la miro y negó con la cabeza.
-no…murió hace dos días…es solo una adición a mi plan-
-¿plan? ¿Cuál plan?-pregunto Orihime
-debes irte- se limito a contestar Ulquiorra.
-no…No puedes dejarme sin una explicación…-dijo Orihime
-no seré yo quien te lo explique- dijo el moreno, fue al baño saco un bidón de gasolina comenzando a esparcirlo por toda la habitación, echando un poco sobre Aizen y la chica muerta sobre la cama
-¿Qué haces?-pregunto Ichigo. Ulquiorra solo lo miro, sonrió de medio lado, saco un encendedor de su bolsillo y lo arrojo sobre la cama.
-salgan de aquí-dijo Ulquiorra
Orihime lo miro un poco, y comprendió que Ulquiorra no le diría nada, y entendió también, que esa era su carta de libertad. Ese era el plan de Ulquiorra, dejarla libre.
Las llamas comenzaron a esparcirse y Ulquiorra ni se movía. Miro a Orihime por última vez.
-esto es lo único que puedo hacer por ti, soy lo que soy, y tu eres lo que eres. No perteneces aquí, ni yo pertenezco allá donde tu vives, porque siempre vives con él- dijo Ulquiorra señalando a Ichigo- vete por favor-
Ella negó con la cabeza y gimió, le dolía saber a Ulquiorra así de solo.
-no te dejaré…ven con nosotros…no tienes que seguir así…puedes venir y estar con nosotros…por favor- suplico Orihime.
Y como una paradoja, unas llamas se interpusieron entre ella y el moreno. Él solo la miraba en calma, no dijo nada
-por favor…- volvió a suplicar Orihime, y extendió su mano hacia él.
Ulquiorra lo pensó unos segundos, y lentamente estiro la suya, pero justo cuando iban a tocarse, miro su piel, y vio que estaba manchada de sangre, esa señal indiscutible de lo que él era, y antes de tocar la suave y delicada mano de ella, bruscamente la retiro y negó con la cabeza.
Orihime derramo una lagrima, sintió que no volvería a ver a Ulquiorra, pero asintió. Ayudo a incorporarse a Ichigo y se dispuso a irse.
-mi hermano te está esperando- dijo Ulquiorra
-gracias a ti también…Ulquiorra-kun, gracias a ti ya no tengo miedo- y con una última mirada se despidió de Ulquiorra.
Ulquiorra se mantuvo ahí, sonriendo y contento.
Definitivamente, él significaba algo en la vida de esa mujer
…
El hermano de Ulquiorra había recibido un mensaje Ulquiorra, dándole la orden de sacar a Ichigo y a Orihime del país, con otros nombres y así llevarlos al extranjero hasta que fuera seguro que regresaran.
El plan era que el mantuviera vigilado a Ichigo, para que no arruinara la salida de los dos por su impaciencia. Ichigo sabía que debía prepararse y dejar todo listo para su partida, solo que desconocía los detalles. Ulquiorra pensó que entre menos supiera, menos posibilidades tendría de ser asesinato por estúpido.
Ichigo y Orihime llegaron hasta él y subieron al auto, mientras la mansión comenzaba a arder más y mas.
-¿no iras por Ulquiorra?-preguntó Ichigo al hermano de Ulquiorra. El miro la mansión en llamas y sonrió
-no…el sobrevivirá…y me matara si no los saco de aquí-
Orihime se abrazo a Ichigo, y sintió que jamás volverían a separarse, el beso su cabello y se aferro a su cintura.
-pensé que te había perdido-dijo Orihime
-nunca…nunca me perderás…soy libre de amarte y si quieres amarme aquí estoy…solo sé que no quiero pasar un minuto más sin ti-dijo Ichigo
Ambos se miraron, y se besaron dulcemente. No se sentía como un final, sino como un comienzo.
Debían ir a un hotel a arreglarse y luego dejar Japón. Para Ichigo y Orihime no era importante el destino de su viaje, sino que Ulquiorra les había dado el regalo más grande
NO CREAN QUE ES TODO!
estoy terminando el prologo y ademas un buen omake RenRuki y aclarar lo que ha pasado con los demas...porque no me olvido de ellos...por eso tan cortito este capitulo...no leemos muy pronto
hasta pronto!
n.n
