Bueno... no tengo Reiews T_T

Pero pienso continuar la historia sin importar lo que pase n_n

Bueno olvide poner algo en el primer capitulo: Los personajes no son mios son propiedad de capcom, hago esto con fin fe entretener y sin recivir ni un solo centavo.

Bueno... AHORA A LA HISTORIA! ^O^

-Hace mucho tiempo que deseaba hacer esto

-Por favor Albert ya no me tortures más… Te amo…

-Yo también te a…

-CHRIS REDFIELD!-Grito la única mujer de equipo al mismo tiempo que golpea el escritorio.

El nombrado agente cae de su cómoda silla al piso, arrancándolo así de su para él, tan hermoso sueño. La caída no fue muy agradable y se queda tirado en el suelo por unos segundos.

-CHRIS REDFIELD QUE NO ME ESCUCHAS?

-Sí, ya voy…- responde mientras se levanta, le dolía todo el cuerpo y estaba un poco nervioso.

-Hay… tan bonito que estaba soñando y me despiertas…- Comenta de forma un poco enojado.

-No es mi culpa que no duermas lo suficiente- Le dice de forma seria Jill- Aquí venimos a trabajar no a tener fantasías eróticas.

Chris puso cara de terror. ¿Cómo se había dado cuenta Jill? Ella lo miro directamente a los ojos y con un leve movimiento de cabeza le señalo su pantalón. Chris al principio no entendió, pero al ver lo que Valentine le señalo se puso rojo. Su miembro estaba completamente erecto. Diablos! Fue en lo único que pudo pensar y rápidamente se cubrió con una carpeta que estaba sobre el escritorio.

-Sabes que eso no va a servirte por mucho tiempo- Le dijo Jill divertida

-¿Por qué lo dices?- Le pregunto sonrojado Chris.

-Sencillamente porque esa carpeta contiene el reporte de Rebecca y –Señalo hacia un pasillo. –Hay viene.

-Buenos días- Se escuchó la alegre voz de la novata.

-Buenos días Rebecca – Dijeron al mismo tiempo los dos agentes y saludaron de mano a la chica.

-Por cierto Chris-Dijo Rebecca recargándose en su escritorio y dedicándole una inocente sonrisa. –Me das mi carpeta por favor- Extendió la mano hacia el castaño para que se la entregara.

Chris se quedó nervioso sin decir nada. Demonios! Que le digo? Piensa Redfield piensa. Miro la carpeta con detenimiento. Su miembro aun no bajaba.

Jill lo miraba con una enorme sonrisa. Hay Chris… que gracia me das. Sin decir nada aparto las manos de Chris, abrió la carpeta, saco las hojas y las puso en otra carpeta que ella tenía sobre su escritorio.

-Toma- Le extendió la carpeta a Rebecca.

-Gracias… pero ¿por qué el cambio?

-Fácil- Jill sonrió de forma maliciosa. –"El amiguito" de Chris necesita tu carpeta.

El castaño solo abrió a boca de forma sorprendente, mientras la más joven se apresuró a mirar hacia otro lado completamente sonrojada.

-O…-Rebecca casi no podía hablar. –Este… Chris… te regalo la carpeta.

-Pero es tuya Rebecca, te la devolveré cuando…

-NO!- La joven lo interrumpió abruptamente. –Quédatela, quémala o has con ella lo que quieras pero ya no me la devuelvas- Le decía sin atreverse a mirarlo.

La peli-negra miraba la escena sin poder contener la risa Chris le devolvió le dedico una mirada cargada de furia.

-No te burles Jill…- Le dijo irritado el castaño

-No me burlo- Trato de ponerse seria pero no pudo y soltó una sonora carcajada.

-JILL!- Le gritaron al unísono.

-Perd… Jajaja…- No se podía aguantar la risa.

Chris solo la miraba con severidad y Rebecca trataba de no ponerse más nerviosa de lo que ya estaba. En eso una idea ilumino la mente de la joven novata.

-YA SE!- Salió corriendo y se perdió en el fondo del pasillo. En menos de un segundo regreso con una lata de refresco y sin decir nada le quita la carpeta a Chris y le deja caer la lata en su entrepierna.

-ESTA FRIA!- Dice Chris retorciéndose de dolor. La acción lo tomo por sorpresa e intento quitarse la lata pero fue detenido por las chicas.

-Ni se te ocurra Redfield- Le dijo Jill tomándolo fuertemente de la mano. –Es la única forma de que se te quite lo excitado.

-Perdóname Chris…- Rebecca estaba avergonzada. –Pero no puedes ir caminando con "eso" parado.

Chris no podía sentirse más humillado así que aunque le doliera tenía que aguantar eso. Suspiro con resignación y puso cara de héroe apunto de sacrificarse.

-Está bien…

-Exageras Chris…- Jill volvió a golpearlo en la cabeza.

Apenas recibió el golpe se puso a pelear a palabras con Jill, que si ella era muy mala, que si él era un completo pervertido. En fin hasta la pobre madre de Rebecca termino saliendo en la conversación y de una forma no muy bonita.

-CON MI MADRE NO SE METAN!- Dijo la chica llena de ira y con la voz más aterradora que pudo.

Los dos la miraron sorprendidos nadie conocía ese lado de Rebecca, quien hasta entonces siempre había parecido una chicas tierna y sensible.

-Cálmate Rebecca- Le dijo Jill con amabilidad y la tomo del brazo.

La novata se ruborizo y abrazo a la pelinegra, esta correspondió al abrazo y la pego más a su cuerpo, acaricio con cuidado su fino cabello. La imagen no podía ser más tierna.

-Ya estás bien?- Le pregunto Jill con ternura y tomo con una mano su rostro.

-Si…- Respondió tímidamente la novata y acerco su rostro al de Jill.

Sus miradas se encontraron reflejando un sentimiento más allá de un simple compañerismo. Sus rostro se acercaban hasta sentir la respiración de la otra, la escena era por demás romántica, se podía ver hasta un fondo rosa lleno de corazones y flores. Cuando estaban a punto de unir sus labios con ternura.

BANG!

De pronto son interrumpidas por el sonido de un balazo. Se miran la una a la otra sorprendidas y asustadas. En el pecho de la novata se podía apreciar una enorme mancha carmesí.

-Re… REBECCA!- Jill asustada abraza a la menor, la cual se desmayó de la impresión.

Chris hasta entonces había estado como mero espectador, pus no quería interrumpirlas. Pero al ver la acción decide intervenir, se levanta y deja caer la lata de refresco, corre hacia sus amigas.

BANG!

Un segundo balazo se escucha pero esta vez se impacta en Jill. Chris se detiene enfrente de ella y ve como ambas caen al suelo, pero sin dejar de abrazarse.

-Te amo Rebecca…- Susurro Jill antes de cerrar los ojos.

-Y yo a ti Jill…

-NO SE MUERAN POR FAVOR!

El pobre agente ya no sabía qué hacer, se arrodillo enfrente de sus amigas dispuesto a ayudarlas, pero se detiene en seco al sentir algo duro sobre su cabeza.

-Tú correrás con la misma suerte que ellas…

Trago saliva y sin pensar en las consecuencias se giró para ver a quien lo había amenazado. Pero al ver quien era no pudo decir nada. Estaba como estatua. La persona delante de él era demasiado parecida a Wesker con el detalle de que era mucho más joven, baja y delgada. Pero el pelo era igual, el tono de la piel, la ropa, hasta las malditas gafas negras eran iguales.

-Quien eres tú?- Pregunto atónito Chris.

-Soy quien va a eliminarte- Respondió la persona delante de él y apunto su arma al pecho de Chris. Despídete de este mundo.

-QUE DIABLOS PASA AQUÍ?

Ambos se espantaron al escuchar esa voz y voltearon al lugar de donde provenía. La silueta de un hombre empezó a emerger del pasillo y esa potente e inconfundible voz no podía pertenecer a nadie más que a...

-WESKER!- Grito Chris con gran alivio, se levantó y corrió a abrazarlo.

-Que te sucede Redfield?- Intento zafarse con molestia del abrazo y volteo a mirar seriamente al otro individuo. –Tu que haces aquí?

El sujeto le dedico una sonrisa por demás perversa y guardo con lentitud su arma.

-Solo vine a verte… Padre…

Espero que les haya gustado, hoy no hubo lemon pero prometo que habra mas adelante.

Me despido por ahora y POR FAVOR

dejen reviews non