Pasado: Bastardo / Time to Burn

"Men are not gentle creatures who want to be loved" Sigmund Freud.

- Te estaba esperando- dice ella tomándolo de la corbata a la vez que le da un beso que desplegaba solo una cosa, placer.

- Él intenta interrumpir el beso, pero gana el deseo de llevar las cosas más allá y así perderse en un acto, que más que amor, lo único que buscan tener el uno del otro es poder saciar sus deseos.

En la oscuridad, no importa lo que pasa, pues sientes que nadie se dará cuenta de la imagen manchada e indeseable que tienes fuera de tu vida social y de la aristocracia que te rodea, tal y como es tu caso. Por ello desde hacia algún tiempo buscabas llenar el vacío que había quedado en ti de esa manera. Viviendo una doble vida, que aunque no era tan novedoso, el Kai de antes de no se hubiera rebajado tanto. Sin embargo, siempre tratabas de ignorarlo y de seguir con tu ego, por él, la única razón que te quedaba de vida. En medio de tus pensamientos y contradicciones, escuchas tu celular, y batallando en contra de la chica que parece no querer dejarte ir, tratas de contestar la llamada entrante.

- No contestes- suplica ella mientras le besa el pecho.

- Puede que sea él- dice al momento en el que toma el celular y contesta- ¿Hola?- dice a la misma vez que intenta volver a situarse en su otra realidad.

- ¿Kai?- una voz que desearía no haber escuchado le habla del otro lado de la línea.

- ¿Cuántas veces te he dicho que no me llames, Takao?- expresa furioso y recordando su tercera realidad o máscara.

- Creéme que no lo haría de no ser necesario- manifestó desanimado- pero hay alguien que quiere que nos reunamos...

- Déjame adivinar, Max- replica irónico y harto de la misma historia.

- Sí es Max, quiere que nos encontremos este domingo, nos veremos en las antiguas oficinas, a las dos de la tarde; ya todos hemos aceptado, sólo faltas tú- concluyó Kinomiya.

Kai hizo una mueca de disgusto, sabía que podía manejar cualquier situación que se le presentara, pero simplemente detestaba más que nada esas reuniones que Max organizaba, después de un rato finalmente respondió- Bien, ahí estaré- terminó la llamada y de inmediato se levantó de la cama.

- Imagino que no era Gou- dice ella recostada y molesta por el malhumor que Kai había demostrado.

- No- responde secamente y poniéndose su ropa.

- Sabes que te amo, pero ese amor se limita al momento de estar en la cama y obviamente cuando tienes buen humor- refutó acercándose a él- así que dime... porqué no me dejas devolverte tu buen humor ahora- propone mientras rodea el abdomen del hombre con sus manos para luego ponerse frente a él y besarle nuevamente. Kai la mira tentadoramente y acaricia con una malicia innata el cuerpo de la mujer.

- Mmmm, Aleksandra, sé que lo que dices no es cierto- expresó mientras la alejaba de él- sólo me quieres por mi dinero y el placer que te doy, si por mí fuera aún estarías cantando en bares de mala muerte, todo esto que tienes, ¡me lo debes!

La chica de cabello negro retrocede unos pasos estando furiosa por las palabras de Kai- ¡Eres un bastardo!

- Lo sé, al igual que sé que mañana me llamarás, porque nadie te complace como yo lo hago, así que nos vemos- al colocarse la corbata sale de la habitación, sin mirar atrás y sin arrepentirse de sus palabras o acciones, eso quedaba ahora atrás.


Flashback/ Tokio, Japón.

El día que tanto había anhelado finalmente había llegado, era su vigésimo primer cumpleaños, lo cual le daba la potestad de decidir qué hacer con la vida de su moribundo abuelo, que se encontraba en estado vegetal desde hacía ya tres meses.

- Pueden proceder- manifestó un chico de cabello bicolor y al ver el glorioso momento en el que el corazón del abuelo Souchiro comenzaba a desfallecer, dejó escapar una sonrisa, y luego salió de la habitación.

- ¡Kai!- esa voz le repudió con sólo escucharla, sabía que se trataba de su padre- ¿Qué has hecho? ¿En qué estabas pensando?- reclamó alterado Susumu.

- Pensaba en librarme de mis molestias, Susumu- contestó haciendo un gesto irónico.

- ¿Q... qué te pasa Kai? Que no ves que te has convertido en un... en un asesino, en un maldito sin sentimientos. ¡Le quitaste la vida a tu abuelo!- espetó el hombre sin tener noción completa de lo que decía.

- Te faltó decir bastardo- dijo de forma sarcástica, y demostrándole a Susumu que sus palabras no tenían importancia alguna- y quizás sí sea un asesino, pero no me importa si los demás, ni siquiera si tú crees que lo soy.

- Kai, pero...- susurra pasmado de la actitud de su hijo.

- Por cierto Susumu, trata de cuidar tu parte de la empresa o en menos de un mes me apoderaré de ella, y eso puedes darlo por hecho- recalcó esas últimas palabras para simplemente dejar a su padre confundido y abrumado al mostrarle el tipo de persona en el que se había convertido, alguien sin alma.


El motor del lamborghini silenciaba a los demás autos que pasaban a su lado, y repentinamente el conductor de este, decidió arrebasar al resto de autos para así poder apresurar su llegada a la mansión Hiwatari. La vida dual que se había logrado dar mostraba por un lado desprestigio e indignidad, pero eso se borraba ante la presencia de su hijo, en donde era un hombre que se dedicaba a ser un buen padre (dentro de los límites que Kai podía considerar para ser un buen papá) y de respeto hacia él y la familia Hiwatari. Al llegar a la mansión guardó el lujoso auto y se encaminó de inmediato a la habitación de su hijo de 8 años.

- ¿Gou?- suscitó, pues no quería despertarlo de estar dormido.

- ¡Papá regresaste!- el niño reacciona emocionado y salta de su cama para ir directo a Kai y darle un fuerte abrazo- ¿Cómo estuvo tu viaje?- le cuestiona el niño.

- Lleno de trabajo, tú ya sabes, toma esto- menciona al entregarle un paquete envuelto en un papel de regalo de color púrpura.

- ¡Wow! ¡Gracias papá! ¡Es justo lo que quería!- gritó el niño entusiasmado.

- Lo sabía- dice Kai con una sonrisa en su rostro- Pero será mejor que regreses a la cama, ya mañana jugarás con él, y podremos hablar un rato.

- De acuerdo, buenas noches papá- replicó el niño regresando a su cama y colocando el nuevo juguete a sus pies.

Sin embargo, pese a la felicidad del niño y al juego de ser el mejor papá del mundo, ambos sabían cuan falsa era esa propuesta, pues antes del amanecer Kai habría desaparecido nuevamente y Gou se encaminaría al instituto, el cual era más su hogar que la misma mansión Hiwatari.


Flashback/ San Petersburgo, Rusia.

Finalmente lo habían conseguido, pues pese a la oposición de los padres de ella, y al constante recordatorio de su compromiso arreglado, lograron contraer matrimonio en una humilde ceremonia en una capilla de la ciudad rusa de San Petersburgo. Ella lucía un traje rosa pastel, y cubría sus hombros con sus cabellos negros y ondulados. Él por su parte vestía un traje negro, para algunos de los allí presentes, sencillo, tomando en cuenta su apellido y origen.

¿La razón de la boda? El joven había encontrado en ella el perdón y la paz que su alma necesitaba para reiniciar su vida a los 26 años, además las razones habían crecido al momento en el que se dieron cuenta de que en 8 meses se convertirían en padres.

Ocho meses después...

Un hombre entra corriendo a la recepción del hospital, luce un tanto desesperado y fuera de sí, era obvio que algo malo le había sucedido- ¿Dónde está Natasha Vijjovich?- cuestionó a la recepcionista; la joven al ver la frustración en el rostro del hombre, buscó rápidamente en el sistema el nombre mencionado, y al obtener la información lo brindó de inmediato al sujeto que salió corriendo al lugar indicado.

- ¡Natasha!- gritó al verla en una de las salas de traumatología- ¿Estás bien? ¿Qué sucedió? ¿El bebé está bien?

- No lo sé... estoy asustada Kai, ¡tengo miedo!- sollozó tomándole la mano- Fue mi culpa, no vi el otro auto- decía ella en medio de lágrimas al estar inmovilizada en aquella camilla.

- No digas eso, todo estará bien- le hablaba en medio de los doctores, hasta el momento en que las enfermeras lo apartaron de ella pues había comenzado a desvanecerse- ¡Natasha!- él grita nuevamente al sentir como poco a poco pierde a la única persona con la que se había logrado entender después de tanto tiempo.

Hiwatari tuvo que esperar en las afueras de la sala, hasta el momento en que dos doctores se acercaron, uno era quien había tratado las heridas de Natasha, la otra era quien la había ayudado en el parto del bebé. Le pidieron se sentara, para hacerle saber de las dos noticias que traían consigo, pero solamente con esa solicitud Kai sabía que lo peor había pasado. Y así fue, Natasha había muerto por un coágulo que se formó en su cerebro, y el niño pese a haber nacido en esas condiciones había logrado sobrevivir.


Al día siguiente a las 6 de la mañana, Kai salía de la mansión, sin ser visto ni por la servidumbre ni por su hijo. Pese a que quería a su hijo, pues era el recuerdo de lo único bueno que le había pasado en su vida, no podía estar con él, ya que no soportaba mentirle constantemente acerca de sus actos. Era entonces en donde Kai siempre ponía la analogía de las piezas de ajedrez, en donde pensaba que podía mover a todas las personas que estuvieran alrededor a su antojo, pero Gou era el rey de su juego y no lo podía sacrificar con cualquier movimiento, debía de cuidarlo y protegerlo aunque eso significara quedarse sin posibles movimientos o estrategias.

Tiempo después del fallecimiento de Natasha, la mente o bien la personalidad de Kai tuvo otro cambio abrupto en su personalidad, para mal y él bien lo sabía. Antes de conocerla hacía la vida imposible y desgraciada a todo el que se atravesara en su camino, pues en eso buscaba llenarse por su pasado, sin embargo cuando ella llegó y aún más cuando supo que le daría el regalo de convertirse en padre, cambió tratando de reivindicar el camino que había llevado. No obstante, al momento en el que ella se marchó para siempre de su vida, sintió como si su existencia se viera rodeada de una maldición, que le impedía arriesgarse a tener el cariño y comprensión de una persona, así que optó por encerrarse en su mundo. Haciendo uso de las máscaras y utilizando a los demás a su conveniencia, en el que todos quienes no mostraran ser útiles debían de ser sacrificados y desaparecer de la vista de él.


Flashback/ Campamentos de la BBA, Akenobo, Japón

- ¡Deberían de tener más cuidado!- expresó la castaña al ver como sus compañeros se tambaleaban de un lado a otro.

- No te preocupes Hiromi, estamos bien- le respondió Takao sentándose junto a ella y abrazándola- Ya sabes que no te mentiría.

- Sí claro, primero desintoxícate y después hablamos- le contestó quitando el brazo con el que le había rodeado el cuello, haciendo que Takao perdiera el equilibrio y cayera dentro del jeep.

- The dumb falls down!- Max gritó en carcajadas que los demás siguieron al ver la acción, incluso Kai.

- Kai, ¿qué tienes en esta caja?- preguntó el peliazul sin poner atención a las risas de sus compañeros.


Al llegar a las oficinas centrales de Hiwatari Enterprise, todos los empleados le abren paso a medida que avanza por medio de ellos, como si fuera un rey que tiene en sus manos el poder de ejecutar a cualquiera que se atreva a cometer la menor equivocación.

- Señor, le esperan en su oficina- le informa una secretaria, mientras un "súbdito" le trae una carpeta con el último informe económico que debía firmar. Sin dar una respuesta positiva o negativa se dirige a su despacho.

- ¡¿Qué haces aquí?- preguntó alarmado.

- Haciendo nuestra relación pública de alguna forma- respondió Aleksandra que lo esperaba sentada en uno de los sillones de la oficina- Quiero unirme más a ti, quiero conocer a Gou, pero tú simplemente no lo permites.

- En primer lugar, no tenemos una relación, y no quiero unirme a ti, ¡que no te has dado cuenta que simplemente eres un objeto para mí!- espetó molesto contra la chica- Y nunca, y escúchame bien, nunca conocerás a Gou- mantuvo firme mirándola con una furia que dejó a la chica de 22 años petrificada- ¡Ahora lárgate! ¡No quiero volverte a ver!

- ¡Esto no se quedará así! ¡Todos sabrán el tipo de persona que eres!- dijo ella con su voz quebrantada y lágrimas que comenzaban a aparecer.

- ¿Y tú crees que le creerán a una cantante prostituta?, porque eso eres tú- Kai señaló cada una de las palabras con una firmeza que Aleksandra sólo pudo retroceder aterrorizada y para después salir corriendo, pero antes de dejar el lugar volteó a ver a Kai una vez más.

- Eres un malnacido... ¡Ojalá nunca hubieras existido!- gritó para luego dar un portazo que retumbó en todas las paredes del lugar.

- "No sólo tu deseaste eso"- pensó en relación a la última frase de la joven- "Ni siquiera ese Dios en el que la mayoría de personas cree, perdonaría todos mis actos, no sólo el estar con una joven 12 años menor, sino todas las estafas, desfalcos, y obviamente a todos a quienes he lastimado hasta el punto de matarlos, todos esos son actos imperdonables."

Repentinamente Kai abrió una caja fuerte de la que tomó un portafolio en la que se encontraba un aparente expediente que se subdividía en varios archivos de una investigación; enormes letras rojas enmarcaban siempre las mismas palabras; desaparición, secuestro, asesinato; todas ellas en mayúscula y llevando al mismo final: CASO NO RESUELTO.

- Soy una escoria, un bastardo; por eso no siento remordimiento de lo que ha pasado, pero en parte si lamento haberlos traído a sobrellevar un estilo de vida similar al mío- dijo en un susurro casi imposible de percibir- y la única razón por la cual sigo existiendo es por Gou.

Guardó la carpeta en la caja de la que la había tomado y luego palpó por debajo de las gavetas de su escritorio de caoba y al momento encontró lo que buscaba; la última foto que los G-Revolutions tuvieron como el equipo de amigos unidos que fueron, la fecha databa del 26 de julio del 2008.

- Los recuerdos nos hacen débiles- mencionó haciendo que la llama de fuego del encendedor se extendiera a lo largo de la fotografía- El presente nos fortalece para el futuro- dijo tirando la foto al basurero- Esperaré el domingo con ansias, para saber que tan demacrados se encuentran mis amigos y camaradas, por el pasado que todos decidimos ocultar, el pasado que sólo alguien sin alma puede soportar.


Bueno listo el segundo cap, espero les agrade!