Saludos, con les traigo ya el último capítulo de esta fan fiction, espero el final sea de su agrado, al final del capítulo tienen varias explicaciones en caso de ser necesarias. Sin más que decir, muchísimas gracias a todos quienes leyeron y comentaron la historia.
Pasado: La Verdad
Pocos ven lo que somos, pero muchos ven lo que aparentamos Maquiavelo
Domingo, 12:30 p.m.
Kinomiya, Takao/ Rei, Kon:
- Bien al parecer, ya nos tenemos que ir- comunicaba Takao a su padre y abuelo.
- Un placer haberlos visto de nuevo- expresó Rei a los Kinomiya mayores.
- Igualmente- replicó el padre de Takao.
- Rei, por favor, visita más seguido a este pobre anciano- pidió el abuelo ha sido maravilloso verte tan bien- concluyó.
Takao y Rei se dirigieron a las afueras del dojo Kinomiya, subieron el automóvil de Takao y se encaminaron al sitio de la reunión. Al principio, no hubo palabras ni temas de conversación. El ambiente se sentía áspero, como si de pronto la amistad que los había unido en los días anteriores hubiera desaparecido instantáneamente. De pronto, el peliazul encendió la radio en su necesidad por escuchar algo más que el motor del auto. Una canción conocida, de inmediato trajo las memorias de aquellos días.
- ¿Recuerdas?- inquirió de manera sencilla y nostálgica.
- Por supuesto- se limitó a contestar el chino.
- Nunca me he explicado cómo llegamos a este punto- suscitó con la voz quebrantada Takao.
- Tampoco yo- concluyó Rei.
Sin más que decir, continuaron escuchando la canción, en los ojos de Takao se percibía la humedad de las lágrimas que amenazaban con salir; mientras que Rei recordaba aquellos días de gloria en donde las cosas eran perfectas y parecía que nunca nada podría salir mal. Luego de unos 20 minutos de viaje, llegaron a las antiguas instalaciones de la BBA. La institución que los vio surgir como grandes campeones y la que resintió la desaparición de todos ellos.
Domingo; 1:00 p.m.
Hiwatari, Kai:
- ¿Regresarás temprano papá?- preguntaba un pequeño de cabellos bicolores iguales a los de su padre.
- No lo sé- contestó Hiwatari- pero lo intentaré, e iremos a esa película que quieres ver- expresó haciendo que el niño se entusiasmara y saltara hacia sus brazos.
- ¡Gracias papá! ¡Eres el mejor!- exclamó Gou abrazando a Kai fuertemente.
Kai sonrió con cierta falsedad reflejada en su rostro. Correspondió el abrazo con cariño y le dio un beso en la frente.
- Recuerda rezar por tu madre- dijo Kai antes de salir de la mansión.
- Claro papá!- dijo feliz el niño despidiéndose de su padre.
Hiwatari abordó su auto y se dispuso a partir al lugar de encuentro, llevaba ansias por ver a sus ex-compañeros. Sin embargo, no era la emoción que reflejaría alegría, sino más bien aquella que enmarca el sadismo por ver si sus amigos habían logrado resistir ocultar la vida que encerraba el pasado de todos.
Domingo, 1:50 p.m.
Kinomiya, Takao; Kon, Rei y Hiwatari, Kai:
- A las afueras de las antiguas sedes de la BBA, un auto de color azul marino arribaba. De este se bajaron Takao y Rei, ambos con sus miradas perdidas, repasando los últimos años que habían parecido castigarles por sus acciones.
- ¿Qué dices entramos?- cuestionó Takao, pensando que tal vez habría algo adentro que los motivara.
- Porqué no- respondió el chino y ambos se adentraron en las sedes.
Era obvio que el lugar había sido desmantelado hacía mucho tiempo. Tras la desaparición de los G-Revolutions una nueva generación se abrió paso, el Sr. Dickenson desapareció y la única oportunidad en la que se escuchó de él nuevamente fue cuando se dio aviso de su muerte unos 13 años atrás. Takao y Rei caminaban lentamente tratando de diferenciar de la basura y chatarra lo que eran recuerdos de sus épocas como bey-luchadores. Entre toda esa oscuridad y polvo, los dos lograron diferenciar una fotografía; se podría decir de las más viejas pues fue tomada después de que ganaran su primer campeonato como los Bladebreakers.
- Viejo… estos fueron los buenos tiempos- exclamó Takao con aires de nostalgia.
- Parece que no te ha ido muy bien, Kinomiya- interrumpió una voz demostrando ironía y arrogancia.
- ¡Kai!- replicaron Rei y Takao.
- No soy un fantasma para que me vean de esa manera- contestó malhumorado el bicolor.
Domingo, 1:53 p.m.
Mizuhara, Max.
Camina lento, sabe cuál es su destino, mas no sabe cómo van a terminar las cosas en sí. Sin embargo, hoy es distinto, ya no teme a nada, sabe que será más sencillo que en las ocasiones anteriores. Esta vez no esperaría respuesta, no esperaría aprobación, simplemente haría las cosas a su manera, ya no sería aquel muchacho que dejaba que todos decidieran por él.
Al llegar al sitio, sintió como su sangre bombeaba más fuerte a su corazón. Sus manos que sujetaban aquella carpeta vieja y una mochila desgastada temblaron un poco. Miró a su alrededor y al ver los dos autos supo que el resto había llegado. Se detuvo por un momento a contemplar lo que una vez fue un sitio de alegrías y victorias. Revisó una vez más la hora, 1:56p.m., era un buen momento para entrar.
Domingo, 1:57p.m.
- Kinomiya, Takao; Kon, Rei; Hiwatari, Kai; Mizuhara, Max.
- ¿Qué querrá Max esta vez?- preguntaba Kinomiya mientras buscaba algo sin sentido en los cajones de un viejo escritorio.
- No lo sé, pero más vale que sea importante- replicaba disgustado el bicolor.
- Y lo es- intervino la persona que se disponía a entrar.
- Max…- suscitó el neko.
Las tres miradas se enfocaron en Max. Aquel chico que una vez había sido jovial, alegre, extrovertido y el más simpático de todos, era ahora la sombra de un adulto de mirada desgastada. Los ojos que un pasado reflejaron el cielo azul ahora parecían reflejar las tempestades de un océano. La figura saludable había desaparecido, dejando en cambio una escuálida silueta.
Parecía que el tiempo se había congelado, cada uno guardó silencio. Los muchachos intercambiaron miradas y pudieron percibir como esos últimos cinco años los había destruido poco a poco. Una brisa se coló por las ventanas quebradas del edificio, parecía sacar lentamente las malas cosas de los chicos para así dar paso al inicio de la reunión…
15 años después del suceso…
- Y bien Max… ¿qué es lo que necesitas?- inquirió en tono burlón y sarcástico Kai.
- Lo de siempre- replicó él - ¡Decir la verdad!
No hubo sorpresa en el rostro de Kinomiya, Kon ni Hiwatari, de todos modos de las personas que sabían lo que realmente había sucedido aquel día, Max era el único que se había sentido culpable y responsable de la muerte de Hiromi Tatibana.
- Max… eso sucedió hace 15 años, nunca nadie encontró "al culpable," ¿por qué quieres hacer esto?- cuestionó Rei a su amigo acercándose a él.
- Porque YO lo debo hacer- manifestó con firmeza el rubio- ustedes no jalaron el gatillo, no vieron la cara de dolor y espanto de ella al recibir esa bala, y sobre todo no sintieron la sangre ardiente salpicando en sus rostros – mencionó con ira mientras las lágrimas comenzaban a caer por sus mejillas.
- Max tranquilízate- dijo Takao al momento en que intentaba acercarse a su amigo para abrazarlo.
- ¡APÁRTATE!- gritó Max golpeando el brazo de Takao- se suponía que TÚ la amabas, ¡per simplemente estuviste de acuerdo en enterrarla como si fuera un perro!
Max vociferó esa última frase con tanta fuerza que el eco rebotó a lo largo y ancho de todo el lugar. Las palabras hirientes hicieron retrocedes a Kinomiya al recordarle esa cruel decisión. De pronto una risa sobresale del silencio.
- ¿Sabes?- mencionó Kai con un tono irónico- Me gusta tu nueva conducta, si hubieses sido así hace 15 años habrías logrado grandes cosas…
- Ya basta- siseó Max sacando el arma que había guardado en aquella vieja mochila- ¡CALLA TU MALDITA BOCA!- gritó disparando directamente en el hombro izquierdo del bicolor.
Asombrados por lo sucedido Takao y Rei se dirigieron hacia Kai, quien había caído de rodillas a causa del dolor e intentaba presionar con su mano derecha la herida dejando escapar unos hilos de sangre que caían para dar color al suelo sucio y descolorido de la antigua BBA.
- ¡Max! ¿Qué rayos te pasa?- exclamó exaltado Takao.
- Hoy se hará justicia… ¡todos sentiremos el dolor de una bala!- mencionaba preparándose para jalar del gatillo nuevamente- ¡Y todos sufriremos una pequeña parte de lo que ella sufrió!- gritó para luego detonar una segunda vez el arma, apuntando esta vez a la pantorrilla derecha de Takao.
- ¡Max detente!- gritó desesperadamente Rei al mirar a sus amigos heridos y el como la sangre de los dos comenzaba a formar un charco en medio de la superficie.
- No Rei, no me detendré- sostuvo con rectitud, preparó el arma por tercera vez y apuntó a Rei, la bala dio justo en el muslo del chino.
Max se acercó lentamente a ellos, piso el charco de sangre que se formaba alrededor de sus compañeros. Puso sus manos en la sangre y la pasó por su rostro- No, esto no es ni la mitad de lo que ella sangró- expresó el rubio y al escuchar esas palabras Rei, Kai y Takao sintieron que sus vidas estaban acabadas, pues Max sería su verdugo en ese momento.
- ¡Hiromi!- llamó Max- ¡Esta es la justicia de la que te hablé!- gritó haciendo que los otros tres se alarmaran, el rubio entonces tomó otra arma, la cual era exacta a la que le había arrebatado la vida a su amiga- Espero… tomen provecho a lo que les resta de sus vidas- les dijo con una mirada nostálgica y angustiada, luego apuntó el arma a su pecho.
- ¡Max no!- espetó desesperado Rei.
- ¡Max!- susurró Hiwatari.
- ¡No lo hagas Maxy!- gritó horrorizado Takao.
Pero sin importar las palabras de sus amigos en ese momento, el dulce Maxy jaló del gatillo. Los papeles de su vieja carpeta volaron por todo el edificio, pareciendo las plumas de las alas de un pobre ángel que desde hace tiempo había perdido el rumbo. Su expresión al momento de caer no fue de dolor, sino de paz. Cayó desplomado sobre la sangre que habían derramado los ex – Bladebreakers haciendo que sus rubios cabellos se tornaran naranjas. El agujero que había quedado en su pecho no reflejaba más que el verdadero vacío que había tenido en su corazón por 15 años. Espantados los chicos trataron de levantarse y sin más miedo a razones estúpidas que les hiciera esconder lo sucedido llamaron a la policía.
Todos fueron trasladados al hospital, y luego de ser atendidos tuvieron que dar declaraciones de lo que pasó. Todos aceptaron sus culpas de las cuales fueron absueltos por los documentos que se encontraban en la carpeta de Max. Pese a que la verdad había salido a la luz luego de tanto tiempo, ninguno de los chicos fue capaz de avisar a los padres de Max lo ocurrido, ni siquiera de decirles cara a cara la realidad de todo lo que había pasado; sin embargo el señor y la señora Mizuhara lo sabían todo, por el diario que Maxy les había dejado a ellos especialmente.
PASADO, PRESENTE Y FUTURO
- ¿Estás contenta ahora?- cuestiona un rubio con la mirada perdida.
- Satisfecha diría yo, gracias Max- replica ella quien le sigue en ese espacio lleno de oscuridad y soledad- Gracias por acompañarme en esta oscuridad.
Kinomiya, Takao:
Regreso a casa con mi pierna lesionada, no deseo darles explicaciones a Aya o a Makoto. Les pido paciencia, la herida física sanará, mas no lo hará la emocional. Antes de volver pedí a Rei y a Kai que nos viéramos más seguido… sorpresivamente aceptaron. Lo peor que queda en mi persona es saber que ninguno de nosotros tuvo el coraje de hablar con los padres de Max, ni siquiera el valor de ir a su funeral…
Kon, Rei:
No sé qué decir ni qué pensar. Rai me llamó justo después de que me despedí de Takao y de Kai, me dijo que Mao había despertado. ¿Acaso Max nos habrá otorgado una segunda oportunidad? Si fuera así, lamento aún más que Max haya tenido que hacer este enorme sacrificio después de haber soportado tanto dolor, sólo para abrir nuestros ojos. Realmente siento mucho lo que pasó, perdónanos Maxy.
Hiwatari, Kai:
Miro detenidamente a mi hijo… lo alejé de toda la opresión de la prensa y lo agobiante de la ciudad hasta que se calme todo el asunto… no sé si eso sea tan siquiera posible… pienso que Gou merece una vida diferente, no permitiré que se convierta en alguien como yo. Al igual reflexiono por un momento en todo lo que pasó, no sé cómo permitimos que todo llegara hasta este punto, ni sé porqué la vida nos dio este destino a un grupo de personas tan distinto, pero lo que sí sé es que agradezco a Max por haberme devuelto al camino correcto…
- ¿Estarán ellos bien? - cuestiona ella.
- Lo estarán Hiromi, no te preocupes- contestó calmadamente Max.
Bueno unas cuantas explicaciones...
Canciones y su uso:
Still Standing: es una interpretación de lo que fue en este caso el fallido romance entre Takao y Hiromi, creo que se adapta bien a lo que va diciendo la canción, e incluso el mismo ritmo de la tonada se puede decir que son las emociones en Takao, toda la confusión, culpa y nostalgia que siente al no haber podido estar nunca con Hiromi.
Time to Burn: bueno igual la melodía se apega bastante bien al tipo de persona que es Kai, y es también el mensaje de la canción en conjunto con lo que decía en este capítulo, una persona que oculta su verdadera forma de ser y que siempre se encuentra al borde de todo y consumido por la maldad y tragedias que están alrededor de él y del mundo.
Open my Eyes: bueno la historia de Rei era también de una persona desesperada y ahogada en sus problemas causados por él mismo. Así que es alguien que de una forma u otra precisa de saber la verdad, comprender lo que está pasando, pero necesita que llegue esa persona que lo hacía ver todo con claridad y que le brindaba apoyo en todo.
Justify: la parte de Max en donde se revela todo. Y en este caso es alguien que ya no tiene motivos para vivir, pues no quiere vivir en medio de un engaño, tiene las respuestas para mantenerse vivo, pero nada lo justifica.
Sail Away: la trama se finaliza también con Max como personaje guía o mejor dicho principal. Sail Away es una de mis canciones preferidas de The Rasmus por la cantidad de emociones diferentes que puede producir, pero en este caso es para alguien que parte con paz y tranquilidad, expresa lo que una vez fue esa relación perfecta, pero que tiene que acabar por el daño que la misma había ocasionado.
Línea del tiempo:
2008: ocurre el incidente luego del último campeonato que jugaron con sus equipos.
2009: siguen estando juntos, pero en este año se dan cuenta de que hay mucha tensión entre ellos que sólo desata malentendidos.
2010: Kai empieza a tomar sus propias decisiones, la primera eliminar su mayor obstáculo, su abuelo.
2011: luego de tratar permanecer en Japón con su padre, Max prefiere regresar a Estados Unidos. Por otro lado Takao se marcha a Tokio y conoce a Aya, una chica bastante similar a Hiromi.
2012: después de haber oficializado su relación con Mao, Rei se casa con ella.
2013: Kai se muda por un tiempo a Rusia en donde conoce a Natasha. Por su parte Rei y Mao dejan la aldea de los Baihuzu. Max les pide a los chicos reunirse por primera vez después de 4 años.
2014: después de 5 años Max no logra lidiar con lo sucedido aquel verano del 2008, sus padres preocupados por la situación lo envían a un psiquiatra.
2015: luego de dos años de felicidad Kai se convierte en padre, pero a la vez pierde a la persona que le había devuelto su verdadera personalidad.
2016: Takao decide seguir adelante con su vida al contraer matrimonio con Aya.
2017: al año siguiente de su matrimonio nace el pequeño Makoto.
2018: después de 6 años de matrimonio Rei y Mao tienen una pequeña hija, Rin. Por otro lado después de 4 años de terapia Max les pide a sus amigos que se vuelvan a reunir.
2019: Kai inicia a salir con Aleksandra y a hacer cosas que iban en contra de su verdadero ser.
2020: no hay cambios.
2021: no hay cambios.
2022: Takao visita a su familia, pero a la vez les manifiesta a su padre y a su abuelo que quizás ya no regrese más a Akenobo.
2023: al inicio del año Mao tiene el accidente que la deja en coma. Max pide por tercera vez a sus amigos que se reúnan para dar un final definitivo a lo que inició en aquel verano del 2008.
Nuevamente gracias a todos, espero que el final les haya gustado, nos vemos!
