Allí estaba Bulma, pujando fuertemente, toda sudada y con ese interminable llanto, estaba dando a luz a un niño que no tenia vida. Se preguntaba una y otra vez si el destino solamente quería que sufriera, las cosas iban demasiado bien ¿Por qué tenía que arruinarse así? Era su pequeño bebe, su primer hijo con Vegeta y ella misma había arruinado su propia felicidad asfixiando a su hijo. Ya nada importaba, cuando al fin pudiera salir su bebe al mundo tan cruel, lo enterraría y con él se irían todoa sus ganas de vivir. Terminó el parto y Bulma estaba en su habitación en el hospital acariciando el cuerpo sin vida de su pequeño hijo, lo miraba tan tristemente, era tan igual a ella y a Vegeta que era una lástima que tuviera que despedirse de él, su bienvenida era su despedida. Bulma estaba sola en la habitación hasta que entró Vegeta, vio como la peliazul acariciaba las manitas del bebe mientras su rostro era inundado por un mar de lágrimas. Vegeta se sentó junto a Bulma mientras tomaba una de sus manos. Ella lo miró con su rostro todo desalineado.
-Quiero irme a casa.-dijo tristemente.
-El doctor dijo que mañana te darán el alta.
En la habitación solo hubo silencio luego de aquellas palabras hasta que entro la enfermera y le quito el niño a Bulma, ella se derrumbó nuevamente en lágrimas mientras veía como aquella mujer se llevaba a su hijo; Vegeta la sostenía fuertemente y cerró sus ojos para no demostrar el dolor que sentía, la abrazo como pudo y conforme fueron pasando los minutos sentía como Bulma se calmaba entre sus brazos hasta quedarse dormida.
-Descansa mujer. Has tenido un día agobiante.-susurro dándole un beso en la mejilla y retirándose.
El saiyajin tomo marcha a la Corporación Capsula para continuar con su arduo entrenamiento. Él no quería demostrarlo pero la situación lo estaba matando, realmente se sentía culpable por la situación. No quitaba de su mente los ojos de Bulma cuando le comento que su hijo había muerto, no entendía la situación, su hijo era mitad saiyajin ¿Cómo demonios pudo haberse asfixiado? A no ser que cuando iban volando para el hospital él haya aplicado demasiada fuerza para sostener a Bulma. Claro, allí estaba la respuesta, ÉL había matado a su propio hijo. Cuando menos se dio cuenta estaba ya en la Corporación, fue directo a la cámara de gravedad y allí estuvo por el resto de la noche, sin moverse, sin entrenar, solo ahí, pensando.
Paso exactamente una semana, ya la familia Briefs incluyendo a Vegeta habían sepultado al bebe en una pequeña ceremonia intima,solo ellos cuatro. Ninguno nunca había pasado por un momento tan doloroso, El Sr y la Sra. Briefs que sujetaban fuertemente a su hija porque se había desvanecido por todo ese malestar y Vegeta con un gran nudo en su garganta mientras veía esa escena que lo estaba matando, quería ir a abrazar a su mujer pero él debía afrontar la situación como un hombre y eso fue lo que hizo. Al menos estaba tranquilo desde el día en que fue al hospital a hablar con el doctor.
FLASHBACK
-¿Vegeta? ¿Qué te trae por aquí?- preguntó sorprendido el doctor.
-Solo vine a preguntarte algo.-respondió serio.
-Pues dime.
-¿Qué fue lo que mato al niño?-preguntó duro.
-Ah ya se lo había informado a Bulma pensé que te mantendría al tanto. Pues el cordón umbilical se enredo en el cuello del pequeño, lo que provocó que se quedara sin aire.-explico.
-Está bien. Adiós. –dijo mientras comenzaba a retirarse.
-Espera Vegeta.-replico el doctor deteniendo al saiyajin.
-¿Qué quieres?
-Necesito que te cuides a Bulma. Ella...ella no está nada bien, necesita estar contenida por un tiempo. No quiere aceptar la muerte de su hijo y eso la está llevando a tener problemas en su salud mental.
-Explícate.-ordenó atento.
-Toda esta situación la puede llevar a la locura.
-Está bien. La cuidare. Adiós.-dijo mientras, esta vez, si se marchaba.
FIN FLASHBACK
Eso si que fue calma para él, tenía una culpa en su corazón que pensó que nunca se iba a ir, tenia demasiadas dudas por eso lo mejor que se le pudo ocurrir era ir al doctor para preguntarle y he aquí su respuesta, ninguno de los dos era el culpable de la muerte del niño, fue solo una catastrófica causa natural pero ellos debían superarla juntos, a pesar de todo el dolor que les causa esta situación, ambos deben permanecer juntos.
-Eso haremos, los dos lo superaremos juntos.-dijo avergonzado de sus palabras.
Dejo de entrenar y tomo rumbo a la habitación de su mujer, hacia días que no hablaban, ni estaban juntos porque Vegeta pensaba que lo mejor era dejarla tomarse su tiempo y su espacio pero eso lo estaba matando a él que la extrañaba como loco aunque no lo reconociera. Mientras tanto, Bulma llevaba mucho sin salir de su habitación, hacia tiempo que no hablaba con nadie solo quería llorar y llorar en las penumbras de aquel lugar que parecía el fondo de un pozo, no necesitaba ni quería nada, solo estar sola. Pensó mucho en que haría con su relación con Vegeta, realmente lo amaba pero ¿de que le serviría estar con él si ni siquiera le podía dar un hijo? se preguntaba eso una y otra vez. A pesar de que esta decisión desarmaría por completo su vida, ya estaba tomada y no había vuelta atrás, prefería ir hacia la muerte sola que llevarse con ella el dolor del amor de su vida, lo dejaría porque él merecía ser feliz en los brazos de una mujer que le entregara todo lo que ella no podía. Estaba tan perdida en sus pensamientos que no se percato de que Vegeta estaba ahí, acostado junto a ella y nuevamente le acariciaba la mejilla. Estaba siendo tan tierno, tan dulce; estaba dejando su orgullo de lado y ella estaba a punto de dejarlo.
-Vegeta necesito hablar contigo.-dijo mientras le tomaba fuertemente la mano.
-¿Qué sucede?-preguntó. La vio derramar lagrimas de nuevo.
-Lo siento Vegeta pero esto debe terminar aquí.-decía mientras lloraba.
-¿Qué? pero ¿Porqué?.- dijo sorprendido.
-Yo...yo...ya no te amo.
Soltó la mentira mas grande que alguna vez hubiera dicho en toda su vida, vio como se oscureció el rostro de Vegeta, se levanto y se marcho de la habitación. Bulma abrazo fuertemente sus rodillas, sabia el dolor que había causado en el saiyajin, se sentía tan miserable pero él se merecía una mejor vida. Lloraba y lloraba en su habitación mientras sentía como la vida se llevaba a su hijo y al amor de su vida lejos de ella.
N/A no soy muy buena haciendo historias jaja pero espero sus reviews para que me digan si les gusta o no. Gracias a los que dejaron reviews realmente es muy importante para mi.
