-Las palabras escritas en "cursiva" son pensamientos.
Estaba en su habitación pensando porque demonios le mentía tan descaradamente. Era mentira, sabía que lo amaba si no… ¿Por qué lloraba y le sostenía fuertemente la mano? ¿Que lograba con todo esto? Solo se dañaba más. Él no podía hacer nada, si ella le dio fin a su relación, ella seria la que lo buscaría de nuevo mientras él la esperaría. Estaba siendo muy egoísta porque, a pesar de su orgullo, ella sabía que lo estaba lastimando pero aun así lo dejo.
-Maldita mujer ¿Por qué me haces esto?-se pregunto para luego dormirse.
Bulma no podía dormir, realmente estaba pasando por el peor momento de su vida pero estaba empezando de cero y como pudo se levanto de la cama, bajo hasta la cocina y vio una botella de whisky en la alacena, la tomo y subió a la habitación que había mandado a preparar para su hijo. Entró sigilosamente y comenzó a mirar todo, desde la hermosa cuna celeste a los pequeños peluches, nuevamente lloro. Se acerco a la cuna, se sentó en el suelo junto a ella y mientras bebía de la botella comenzó a recordar todos sus momentos felices.
-AAAAAAAH MALDITO...ERES UN MALDITO.-gritaba mientras veía como el saiyajin rompía los planos que con tanto esfuerzo había hecho.
-Cuando yo te ordeno que algo, es mejor que lo hagas.-dijo con su típica sonrisa.
-JA! Eres un pobre idiota Vegeta. ¿Te crees mejor solo por ser fuerte? Jajaja realmente algo está fallando en tu cabeza de mono. Entiende que no te tengo miedo.-dijo enfrentándolo.
Pudo ver la furia en los ojos del saiyajin, sin percatarse pudo ver como él la apoyo contra la pared, apoyo sus fuertes brazos a los costados de su cabeza y la miraba a los ojos duramente. No sabe cómo ni porque tomó su rostro entre sus manos y le dio un suave beso en sus labios.
Lloraba con desesperación mientras degustaba el whisky.
-Te amo.-dijo agotada.
Estaba agitada, todavía su respiración no ser normalizaba del todo pero necesito decirle eso. Vegeta le tomo el rostro y la beso tiernamente mientras la abrazaba y enredaba sus piernas a las de ella debajo de las sabanas de aquella cama que cubría su desnudez. Su primera vez juntos. Su primera confesión de amor.
Sus lágrimas se mesclaban con el resto de whisky que quedaba sobre su rostro. Estaba siendo tan vulgar pero nada le importaba, ni siquiera le dio vergüenza darse cuenta que estaba en un alto estado de embriaguez, solo estaba tirada en el piso, recordando su hermoso pasado viendo la botella tirada.
-Vegeta necesito hablar contigo.-dijo nerviosa.
-¿Qué te sucede?
-Eh…bueno…eh…yo…yo.
-Dilo mujer.-comenzaba alterarse.
-Ah...es...que...yo...yo.
-DILO BULMA.- grito enfurecido.
-ESTOY EMBARAZADA!- grito nerviosa.
Agarro uno de los peluches y lo destrozo mientras continuaba llorando.
-Vegeta.
-¿Que sucede?- pregunto.
-Se esta moviendo. Mira.
Ella tomo la mano del saiyajin y la apoyo en su vientre medio abultado. Pudo ver lo sorprendió que estaba al sentir bajo su mano las patadas de su pequeño niño.
-¿Y eso no te lastima?-pregunto sorprendido.
-Claro que no. Es algo normal.-contesto dulcemente acariciando el rostro de su amado.
-Pero este niño no es normal me sorprende que puedas soportarlo.-dijo burlón.
-No arruines el momento Vegeta.-dijo dándole un suave beso en sus labios.
Se levanto del suelo y tomo una tijera, la miro un momento y sin pensarlo dos veces comenzó a cortarse su muñeca quería matarse, solo quería sentir si haciendo eso se apaciguaba su dolor. Las lagrimas acumuladas en sus ojos la cegaban pero continuaba cortándose la muñeca lenta y dolorosamente. Cuando menos lo espero se quedo dormida en la suave alfombra de la habitación de su hijo.
N/A Gracias nuevamente por todos los que me dejan reviews. Espero que continúen dejándome comentarios así me dicen que tal va la historia. Sean criticas o halagos me agrada su opinión. Nos vemos en el próximo capitulo.
