Esa noche se le estaba haciendo demasiado larga. Se levanto por un vaso de agua pero el ruido que provenía de la habitación de su difunto hijo lo distrajo. Entró sigilosamente y vio la escena, Bulma estaba profundamente dormida con su mano derecha toda ensangrentada y la botella de whisky vacía en medio de la oscuridad. Se acerco a ella y la tomo en sus brazos para llevarla a su habitación.
-Ay mujer ¿Por qué te estás haciendo esto?- dijo apenado mientras miraba su tranquilo rostro.
Emanaba un fuerte olor a whisky pero aun así no dejaba de admirarla. Él más que nadie entendía su sufrimiento pero no tenía que llegar al punto de embriagarse y de lastimar su integridad física. Ella estaba siendo egoísta con él y con sus padres. Hacía días que había estado encerrada en su habitación, cuando por fin decide que va a hablarle, ella lo deja con la excusa de que no lo ama y luego la encuentra embriaga y con una lastimadura ¿A que jugaba esa mujer? O ¿hacia las cosas sin pensar? Sinceramente, se quedaba con la segunda opción. Llego a la habitación de su mujer y fue directo al baño.
-¿Hace cuanto no te bañas mujer? Estas sucia- dijo mientras miraba su aspecto.
Aun con ella en sus brazos, Vegeta llena la tina, desvistió a Bulma y la metió al agua tibia. Ella despertó asustada y miro incrédula al hombre que la bañaba. Aun estaba demasiado ebria, no estaba consciente de nada y, pensando que estaba soñando, cerró sus ojos y continúo durmiendo. A Vegeta le causo gracia esa escena y esbozo una pequeña sonrisa. Termino de bañarla y vendo la herida de su muñeca para luego llevarla a su cama, arroparla y después le dio un tierno beso en sus labios.
-Vegeta- dijo débil.
-Shh duerme mujer.- le acaricio la mejilla.
-Vegeta quédate conmigo eshta noche.
-No puedo. Estas borracha. Mañana me matarías.-
-Eres mi vida. No podría matarte.
-Eso no me dijiste anoche cuando fui a verte.-recordo tristemente.
-Sa…sabess que todos lo que dije fue mentira. Saabesh que te amo.- decía mientras se sentaba en la cama para besarlo.
-Lo sé pero necesito que vuelvas a mí estando consciente de lo que haces. Te conozco Bulma, mañana no recordaras esta charla y continuaras llorando por nuestro hijo. Te quiero conmigo pero te quiero bien.- dijo mientras la besaba para luego retirarse a su habitación.
Bulma comenzó a llorar de nuevo, las palabras de Vegeta le habían tocado el corazón aun estando borracha. Estaba tan cansada de llorar pero últimamente parecía su consuelo. Otra vez volvió a quedarse dormida sin darse cuenta mientras susurraba el nombre de su amado saiyajin. Vegeta caminaba por el pasillo hacia su habitación, sentía que había sido muy duro con la humana pero no le servía de nada hacer una escenita romántica sabiendo que estaba borracha y que en la mañana ella volvería a ignorarlo. Se recostó en su cama y se durmió enseguida vencido por el cansancio.
Despertó desconcertada, tenía un dolor de cabeza que la estaba matando. Miro hacia la ventana, el sol brillaba. Era un día nuevo, otro día para sufrir. Algo la sorprendió, no recordaba haberse dormido en su habitación, su último recuerdo era haberse dormido en la alfombra de la habitación de su pequeño pero ahora estaba en su propia habitación, aseada y con su muñeca vendada. Seguro su madre debe haber sido la que la encontró en ese espantoso estado. Se levanto, se puso lo primero que encontró y bajo para ir al encuentro de su madre. Al llegar a la cocina solo vio a Vegeta desayunando. Era demasiado raro que no hubiese un mínimo ruido en la casa.
-¿Has visto a mi madre Vegeta?-pregunto confundida.
-No.- contesto frio.
-Y… ¿Sabes donde esta?
-Ambos se fueron a… ¿Dónde había dicho la anciana?-se pregunto confundido.- Ahh si… salieron a una reunión de urgencia en la Capital del Norte… o algo así.
-Bueno. Subiré a mi habitación.
-Tienes que ir al médico. Tienes el turno a las 11hs.
-No iré- dijo mientras iba nuevamente a su habitación.
-Oh si iras Bulma.-susurro para sí mismo.
Llego a su habitación y se sentó en el suelo junto a la cama mientras abría la nueva botella de whisky que había tomado de la barra del living. Comenzó a degustarla tranquilamente.
-¿Eso es lo que harás el resto de tu vida?- preguntó burlón apoyado en el marco de la puerta.
-Eso a ti no te interesa Vegeta. ¿Por qué no te vas y me dejas sola?- continuo bebiendo.
-Mírate. Me das tanta pena.-soltó una carcajada.
-No vivo para complacerte.-replico sin darle importancia.
-Eres demasiado patética. ¿Cómo puedes encerrarte en una tonta habitación a beber como un alcohólico sin vida?
-Soy una alcohólica sin vida.- continuaba ignorándolo.
-Me das asco.
-Vete.
-Te dije que tenias una cita con tu Doctor a las 11hs.-dijo enfadado mientras entraba a la habitación y la levantaba del suelo.
-Y yo creo haberte dicho que no iría.-dijo enfrentándolo.
-Iras.-desafio él.
-Te recuerdo que tú no eres nadie para ordenarme. Tú ya no formas parte de mi vida.
Vegeta la tomó entre sus brazos, salió hasta el balcón y tomo vuelo al hospital. Sentía a Bulma pateándole el estomago.
-Suéltame Vegeta. ¿Quién te crees que eres?- gritaba.
-CALLATE DE UNA MALDITA VEZ BULMAAA!
Llegaron al hospital y el Doctor atendió a Bulma algo sorprendido por el estado en que la peliazul se encontraba. Estaba media borracha y con una camiseta azul que le llegaba hasta los muslos. Luego de unos minutos de estar en la consulta, el Doctor salió para darle el diagnostico a Vegeta.
-Vegeta.
-Dime.-dijo frio.
-Escúchame Vegeta. Bulma sufre un grave cuadro de Depresión y principios de Anorexia. La Depresión es una enfermedad mental y la Anorexia es la de trastornos alimenticios.
-Siempre le han estado llevando comida a la habitación pero insiste en no comer por eso su madre me ha suplicado que la trajera aquí.
-La Depresión la ha llevado a un nivel de sufrimiento que ha hecho que se olvide de todas sus actividades, hasta las más necesarias.
-¿Qué hay que hacer?- pregunto.
-Mira aquí te doy unas píldoras pero escúchame Vegeta es necesario que Bulma las consuma con mucho cuidado. Debe tomarla cada ocho horas.
-Está bien.
Con razón su mujer estaba cada vez mas delgada, esa enfermedad la estaba destruyendo, debía salvarla como fuera pero sin poner en peligro su apreciado , busco a Bulma y ambos volvieron a la Corporación en silencio. Al llegar, Bulma tomo la medicina y luego subió de nuevo a su habitación para terminar de beber el whisky que había dejado. Mientras que Vegeta la espiaba por el balcón y veía como sus lágrimas comenzaban a brotar y se mezclaban con el líquido que tanto degustaba.
-Mujer… ya no se que mas hacer por ti.-susurro para el mismo.
N/A Muchas gracias a todos los que leen mi historia y a los que dejan reviews. Y también muchas gracias por el animo que me dan. Terminare esta historia lo mas rápido que pueda. Trato de subir un capitulo todos los días. Gracias por la espera y espero que sigan dejando comentarios. Hasta la próxima.
