¿Ai Oboete Imasuka?
By Hyuuga Ahnny
Disclaimer: Ninguno de los personajes del anime Naruto me pertenecen (aunque quisiera que Gaara me pertenezca)
Notas del Autor: Hola minna-san! Ship!! nwn este es eh…buenop supongo que será un gran capítulo, habrá mucho sufrimiento u.U espero sea de su agrado no olviden los review!! XD sin más les dejo para que lean
Por favor dejen reviews cualquier comentario será aceptado, si quieren sean duros conmigo pero onegai dejen reviews!! Porque este es mi primer fiction.
Dedicatoria:Este capítulo se lo dedico en especial a Sakumo-chan, se lo dedico también a Arashi Yaoi, Saru Uchiha, Nadia y a mi gran amiga Bellandy.
Observaciones: Se darán a lo largo del Fiction.
"Pensamientos"
-Diálogos-
………- Cambio de escena
…- Pasado un lapso de tiempo
Capítulo 13: El mismísimo infierno
En el capítulo anterior:
-Gracias por todo…-le dijo Aiko y sus ojos se fueron cerrando, el corazón de Gaara estaba siendo destruido y con mucho esfuerzo ella agrega-Te amo…-
-Y yo a ti…- responde Gaara y la abraza, finalmente la mano sin vida de la chica cae sobre el césped y su cuerpo desaparece, las lágrimas de dolor no dejaban de brotar de los ojos aguamarinas y gritó a todo pulmón-¡¡¡¡¡¡¡NOOOOO!!!!!!!-
-Y esto aún no termina…-dijo Taro.
El joven pelirrojo lloraba intensamente y se lamentaba a gritos, sus sollozos hacían que el joven de cabellos negros empezara a dudar sobre lo que estaba haciendo.
Luego de un incómodo momento, el pelirrojo se levantó y aunque todo su cuerpo le doliera tomó de la camisa al otro chico.
-Merezco la muerte…he hecho demasiado daño y ya es tarde como para remediarlo, ¡mátame por favor!, ¡mátame!-exclamó el pelirrojo con algunas lágrimas.
"Su corazón está destrozado, ha entrado en una crisis…" pensó Taro-Escucha, aún no es hora de eliminarte porque no sabes toda la verdad, debes saber que el amigo castaño de Aiko le encontró medio muerta, le llevó al hospital y se creó entonces un gran lío, ella perdió tanta sangre que estaba muy débil y tardaría meses para que se recuperara y no estaba en condiciones de alojar otro ser dentro de ella (u.u)-
El pelirrojo se detuvo y le miró sorprendido, soltó lentamente la camisa de Taro y pareció no estar presente en ese instante.
-Se tuvo que renunciar a la vida del niño que llevaba dentro Aiko para que ella pudiera vivir, si decidía tenerle ella hubiera fallecido y seguramente su bebé también luego de un tiempo-le respondió Taro-Aiko estaba embarazada…ella llevaba en su vientre a un hijo cuyo padre eras…tú, Sabaku No Gaara-
El pelirrojo no podía creer lo que acababa de escuchar…él iba ha ser padre…el fruto del amor que había existido entre él y Aiko había florecido, sin embargo, aquél fruto desapareció a cambio de la vida de la chica.
-Cuando Aiko se enteró de la pérdida del bebé quería morirse, porque había perdido el único recuerdo que tenía de ti y deseó innumerable veces dar su vida a cambio de tener a aquél bebé dentro suyo-le dijo Taro-Aunque le dijiste muchas cosas horribles esa noche, ella te seguía amando…-
Aquellas palabras dejaron petrificado al pelirrojo, definitivamente sentía la necesidad de hacer algo para remediar su error pero el recuerdo de aquél documento en donde se le notificaba de la muerte de la joven reaparecía y le hacía desear morir porque no había nada que él pudiera hacer para remediar todo el mal que había causado.
-…tu castigo no termina aún…debes sufrir más…-
-¡No!, ¡basta ya! No quiero seguir viendo…-suplicó Gaara y cayó de rodillas.
-Aunque no quieras lo harás…-le dijo Taro y el pelirrojo observo que la pupila en forma del kanji Shi 死(Muerte) se transformó kanji sora 空(Cielo).
Aquél kanji fue lo último que vio el pelirrojo antes de abrir los ojos y encontrarse en un lugar totalmente oscuro de rodillas sobre el suelo y el dolor que sentía había aumentado, las lágrimas no dejaban de brotar y recorrer su rostro…estaba respirando entrecortadamente, los sollozos aumentaban y el dolor que experimentaba era el causante de aquella sensación además de la culpa que no dejaba de torturarle incesantemente; el pelirrojo se llevó las manos a la cabeza y cerró los ojos pero la imagen de la chica ensangrentada aparecía y eso le obligaba a ver a su alrededor, lloraba como si no hubiera consuelo y no dejaba de lamentarse, gritaba al sollozar…cerraba los ojos y los abría llenos de lágrimas, sentía que se desgarraba por dentro y no le importaba…se sentía solo…
La culpa que sentía era inmensa y deseaba en verdad la muerte porque aquél martirio por el que pasaba era ya demasiado, sintió entonces que alguien le tocó el hombro suavemente y su llanto cesó inesperadamente.
-¿Gaara…?-
El pelirrojo volteó de inmediato al reconocer la voz, las lágrimas se asomaron pero fueron retenidas antes de que cayeran, giró para poder estar frente a frente y logró ponerse de pie aunque estaba muriendo de dolor.
-Que alivio…te he encontrado, ¿qué ha pasado para que estés así?-le preguntó y paso su mano suavemente sobre la mejilla del pelirrojo.
-…-no podía responder, el impacto era enorme para él.
-Llevo mucho tiempo buscándote y he esperado demasiado para volver a verte…-
-Aiko yo…-
Ahogó un grito de dolor al abrazar a la chica, se destrozaba lentamente y no le importaba porque lo que creyó haber perdido ahora estaba al frente suyo.
-Todas las chicas han decidido ayudarme…así podré convertirme en una gran novia para ti…-le dijo ella tranquilamente.
El pelirrojo deshizo el abrazo al oírle porque el tono con el que había hablado no era normal, le miró a los ojos y observó la mirada perdida de la chica…
-¿A-Aiko…?-preguntó él mirándole confundido.
-Viviremos una vida normal…siempre te apoyaré y nunca te defraudaré…-le dijo ella y fue ligeramente sacudida por el pelirrojo-Practicaré para mejorar…me esforzaré para estar por fin a tu lado…confiaré en ti…-
Las palabras de la chica eran hirientes, el tono de voz de la chica estaba vacío totalmente y sus palabras carecían de sentido por el modo de hablar de ella; él empezaba a asustarse porque nunca antes le había visto de esa forma tan…ausente.
-¿Estás…bien, A-Aiko…?-
-No buscarás a otra mujer…mejoraré para que nunca te avergüences de mí en ninguna situación…para que seas la envidia de todos…-le dijo ella y agachó la mirada perdida que tenía y rió suavemente, estuvo a punto de desplomarse pero Gaara le sostuvo a tiempo para que eso no ocurriera, ella seguía sin mirarlo.
-¡Aiko!-le llamó él pero ella sólo rió suavemente.
-Haré todo eso por ti…porque te amo…-respondió ella sin hacer caso a lo que decía el pelirrojo y ya no poseía rigidez o control sobre su cuerpo.
-Vamos Aiko…responde…-
-Quiero serte útil…te sentirás orgulloso…nunca más me dejarás…-dijo ella sin parecer consciente de lo que decía-Estarás a mi lado…-
-¿Qué te sucede…?-
-Haré todo por conseguirlo…es que quiero estar a tu lado…-
-Perdóname…perdóname…-le dijo él abrazándola suavemente con lágrimas en los ojos, parecía que abrazaba a un objeto sin vida alguna y eso hacía que el pelirrojo sintiera más dolor al sentirla así.
-Pierdes el tiempo…Sabaku No Gaara…-escuchó él y vio a Taro observando-Ella no te escucha, aunque le grites fuertemente no te oirá…tal y como la ves, ese es el estado emocional de Aiko y todo por tu causa…-
-Ya basta…detente y no digas más…-le susurró el pelirrojo a la chica de entre sus brazos, ignorando completamente las palabras del otro chico-Estoy a tu lado, Aiko-
-Creo en ti…siempre te amaré…nunca te abandonaré…porque soy tu novia…porque eres mi único amor, Gaara…-
El chico no podía evitar derrumbarse en ese instante y cayó de rodillas aún sosteniendo a la chica, colocaba su rostro por encima del hombro de la chica y le susurraba tiernamente palabras de amor…suplicas para que se detuviera…y miles de disculpas por todo lo que ella había pasado por su culpa…
-Ya es suficiente…ya estoy aquí…ya estoy a tu lado…-le susurró Gaara con la voz quebrada y sin poder ya evitar que las lágrimas no cayeran.
-A pesar de todo yo…te amo…Sabaku No Gaara…-
Aquellas palabras sorprendieron al pelirrojo, él le miró de frente y aunque ella seguía con su mirada perdida…el tono que había empleado la chica había sido más humano y la ausencia e inconsciencia había desaparecido ligeramente.
-Te amo con todo mi corazón y mi alma, Gaara…-
-¿Cómo…? ¿Por qué…me querrías…?-
-Porque…el amor…no se explica…ni se cuestiona…tan sólo se siente…-
"No puede ser…imposible…" pensó Taro.
Aquellas palabras bastaron para que el pelirrojo se diera cuenta del error que cometía, el tono con el que esas palabras fueron dichas fueron suficientes como para hacerle ver a Gaara que la Aiko que tenía en sus brazos no estaba del todo ausente y que luego de mucho…había logrado rescatar a la auténtica…
-Yo…yo no lo sabía…si lo hubiera sabido…entonces yo…-el pelirrojo estaba bañado en lágrimas de dolor y arrepentimiento-Perdóname…lo siento mucho, en verdad…-
Taro observaba la escena con horror, no podía creer lo que estaba pasando y algo en su mente se aclaró completamente…
"Eso es…aquél sentimiento…aquél aprecio…todo eso es…" pensaba Taro.
El pelirrojo sintió la mano de la chica sobre su espalda, tratando de corresponder al abrazo…eran débiles los movimientos, el pelirrojo miró a la chica…le quitó el cabello del rostro suavemente y acarició su mejilla tiernamente, se inclinó hacia ella…
-Aiko…yo…te amo…-le dijo él suavemente y sus palabras estaban llenas de sentimiento, algunas lágrimas aparecieron repentinamente en los ojos de la chica.
-Gaara…-fue lo último que ella dijo porque él juntó sus labios en un tierno y delicado beso lleno de amor.
Prontamente el cuello del chico fue rodeado por los brazos de la chica, la mejilla del chico fue suavemente acariciada y sus miradas se encontraron…finalmente aquella mirada perdida había desaparecido por completo.
-¡¡¡¡BASTAAAA!!!!-
El pelirrojo y la chica se separaron al escuchar aquello, el pelirrojo fue arrojado lejos de la chica, ella fue tomada del hombro y luchaba por volver junto a Gaara.
-¡¿Cómo rayos lo has hecho?! ¡¿Cómo es que le has podido recuperar?!-
-¡Gaara…!-llamó desesperada la chica.
-¡Aiko…!-
-¡Taro, detente…le he perdonado!-exclamó la chica.
-¡Cállate que tú no vales nada!-exclamó Taro y empujó fuertemente a la chica.
-¡¿Cómo es que le tratas de esa forma?!-
-¡Ella no es Aiko! ¡Despierta! ¡No es más que una ilusión!-exclamó furioso el chico de cabellos negros y con su katana en manos volteó rápidamente y le incrustó la espada en el abdomen de la chica que desapareció con lágrimas en los ojos.
-¡¿Cómo pudiste?!-
-¡Escúchame bien, bastardo!-exclamó Taro y Gaara vio que sus extremidades estaban atadas y no podía moverse-¡Se terminó! ¡No más de estos juegos, he tenido suficiente de toda esta basura! ¡Lo he visto todo y lo he decidido, Gaara!-
El pelirrojo observó los ojos de Taro sin poder evitarlo, prontamente vio que estaba de pie en medio del bosque y detrás suyo estaba el chico de cabellos negros.
-¡Escucha, Sabaku No Gaara!-exclamó Taro mientras daba un salto para quedar frente al pelirrojo, él aún estaba confuso-Realmente amas a Aiko, no me cabe más la duda pero no te ayudaré a reunirte con ella pero tampoco te separaré…-
-Lo dices como si ella estuviera aún con vida…-
-¿Acaso la arena se te entró al cerebro? ¡Claro que está viva! (¬.¬) Idiota…-le dijo Taro algo molesto y luego agregó con tono serio y escalofriante-La próxima vez que le dañes…me encargaré personalmente de eliminarte, lo único que puedo hacer luego haberte hecho sufrir es…es darte una segunda oportunidad-
El pelirrojo estaba contento por la noticia, Aiko estaba viva y él aún estaba a tiempo de remediar todos sus errores…
-Ese chakra…no puede ser…-comentó Taro sin pensar.
-¿Sucede algo?-
-Son asuntos míos pero puede que me seas de ayuda…-comentó Taro y cerró los ojos momentáneamente, luego los abrió y agregó-Debes venir a menos que quieras perderla nuevamente pero esta vez para siempre…-
Ambos partieron de inmediato, en el camino el pelinegro se regañaba mentalmente y no dejaba de torturarse.
"Demonios, debí de haber llegado antes…sabía que este día llegaría pero no quería que todo ocurriera así…me hubiera gustado hablar con ella aunque sea una vez más antes de que todo termine…" pensó Taro.
POV de Aiko
¿Dónde estoy? ¿Qué pasó? Estaba con Neji y le había indicado las posiciones del enemigo y luego quedé inconsciente por el esfuerzo ya que me encuentro muy débil, no he comido en varios días aunque Neji sí lo ha hecho, no he querido comer por el estado ánimo que tengo pero cada 5 días pruebo bocado y tomo agua en abundancia; he perdido la voz porque no dejaba de llorar y me lo tengo merecido aunque me dolía estar al lado de Neji sin poder charlar, sin embargo, agradezco la presencia de nuestro querido Shinji, él le ha brindado algo de compañía a Neji y me siento feliz por eso…
¡Oh no, Shinji! ¿Dónde está…? Le enviamos a recoger agua al río más cercano pero no ha regresado, ¿le habrá pasado algo? ¡No puede ser…! Debo encontrarlo rápido, debe estar asustado y solo dentro de este gran bosque…
¿Por qué todo está oscuro…? Debo despertar rápido de este sueño y encontrar a Shinji, no me perdonaría si algo le llega a pasar, lo último que recuerdo era que estaba con Neji viendo si eliminábamos a un grupo de ninjas que nos amenazaban, luego de eso sólo recuerdo que iba a estrellarme contra el suelo porque perdí el equilibrio…
Todo es muy distinto al lugar en dónde estaba, es imposible que me encuentre en…casa, yo estaba en un bosque muy lejos de Suna ¿Qué hago aquí…?
Camino lentamente por la mansión en busca de algo que me explique lo que está ocurriendo, llego hasta el patio central en dónde siempre hacíamos los eventos familiares y al parecer hoy hay uno…
-¿Dónde estabas…?-me pregunta mi tío Hiro, recuerdo haberlo matado…
-…yo…-Esto no puede ser, ¡puedo hablar!-Verá tío yo…-
-Ya no digas nada y ve que todos te están esperando…-me dice él y me va empujando hacia delante, logra ponerme al frente de toda la multitud.
-¡Aiko!-exclaman mi nombre y yo me encojo de hombros debido al miedo que siento en estos momentos…-¡¿Dónde estabas?!-
-…yo…verá, yo…-trato de decir pero Tetsuya se da media vuelta y desaparece entre la multitud, pronto todos se ponen frente a mí como si fueran una barrera que guardaba la distancia, aún puedo distinguir el miedo y el rencor en sus miradas hacia mí, aunque ya no me afectan me siento incómoda.
-¿Y bien?-me pregunta el tío Hiro que encabeza la multitud-¿A qué hora empiezas?-
-¿De qué me está hablando Hiro-ojisan(Tío)?-preguntó tímidamente y todos comienzan a reírse, creo que he hecho mal en preguntar…
-Sigues siendo tan tonta como antes…-me dice Tetsuya y por alguna razón todos son más grandes que yo…-Sino comienzas ahora, te irá mal Aiko…-
Todos empiezan a impacientarse y la lluvia de insultos empieza, me duele que mi familia me trate así y aunque me duela me alegra haberles eliminado porque no creo que podría vivir con este tipo de personas rodeándome…
-¡Suficiente!-miro de inmediato a la persona que acababa de hablar, todos guarda silencio y ella aparece…hacía mucho que no le veía, pensé que le había eliminado también pero ahora que lo pienso ella no estaba…-Aiko, tranquila estoy aquí…-
-Akiko-baasan, ¿qué es lo que está pasando?-le pregunto a mi abuela y ella me sonríe dulcemente, acaricia mi cabeza suavemente y se pone delante de mí para defenderme de todos los demás, sin embargo, Tetsuya es el primero en hacer algo que nunca pensé ver…
-¡Tú eres como ella! ¡Tú y ella deben desaparecer…!-exclama Tetsuya al tiempo que arroja una piedra en contra de Akiko-baasan, ella logra apresar la piedra pero otra le cae en el brazo-¡Eliminémoslas!-
No puede ser, están apedreándonos y Akiko-baasan está recibiendo todo el daño para protegerme…mientras me abraza fuertemente, aunque físicamente parece una chica de 20 años en realidad tiene un alrededor de 200 años, logró obtener la juventud eterna al cumplir los deseos de Mitsuru…
-Akiko-baasan, ¿doushite(por qué)?-le pregunto y ella me mira sonriente, una lagrima se desliza por su rostro y me doy cuenta de que tengo el aspecto de una niña de 5 años…es como aquella vez.
-Tranquila…no te preocupes por mí…ya no puedo servir de nada…es lo menos que puedo hacer…por lo menos seré útil antes de irme…para siempre…-me susurra ella y veo que la sangre ya está manchando el suelo, el que ataquen a mi abuela me molesta mucho y aunque ya les he matado antes a todos ellos no quiero que ella vea la terrible masacre que soy capaz de crear…-Le daré tiempo…para que te salven…no estarás sola más…yo estoy contigo y…Taro pronto lo estará…-
Fin del POV de Aiko
Tenía una ligera idea de lo que estaba pasando, sin embargo, algo en aquella situación le hacía pensar que estaba equivocado porque aunque le parecía familiar todo, había algo que era distinto…quizá era la mirada de la chica.
"Debo pensar en algo rápido, no puedo dejar que los asesine aunque sea por nuestro bien…" pensó el chico de cabellos castaños.
La chica estaba fuera de sí, aunque ahora no poseía shurikens(estrellas ninja) su mirada lograba paralizar a cualquiera, todos trataban de detenerle y por eso recibían muchos golpes físicos, el chico se alegraba ligeramente el no haberle dado una katana para que cortara a sus enemigos y ahora ella sólo se podía defender con sus puños, patadas y destrezas ninja.
El chico sabía que debía hacer algo pero antes tenía que pensar en un plan, no se aventuraría a enfrentarla sino tenía uno y volteó al sentir que la mano de alguien se posó sobre su hombro.
-¿Qué es lo que quieres Uchiha?-preguntó el castaño.
-¿No harás algo para detenerla?-le preguntó el chico-¿Es demasiado hasta para ti?-
-Estoy pensando en algo, ¿tú harás algo?-
-¿Yo? No lo sé, quizá sea bueno detenerle ahora y llevármela pero no estoy seguro pero es una buena alternativa…quizá sino la detengo ahora, entonces será lastimada y no me será útil…-le respondió fríamente el chico.
-Bastardo…-susurró el castaño.
-Si tienes algo en contra mía debes decírmelo de frente…a menos que me tengas miedo y sea por eso que debes sólo decirlo en voz baja-le dijo arrogantemente.
-No tengo tiempo para perderlo contigo…Uchiha-le respondió.
El ambiente se ponía más tenso y pronto el castaño observó que aquél chakra violeta estaba envolviendo por completo a la chica, eran ya 3 plumas formadas y la 4ta estaba casi terminada…la chica apartaba de su camino a todos los que intentaban dañarla, ella no emitía ninguna palabra y sólo se desplazaba al tiempo que les agredía fuertemente, era tanta su fuerza que con una patada lograba que su oponente atravesara más de 1 kilómetro de árboles, los huesos rotos eran fácilmente oídos cuando ella les daba con el puño y su mirada no cambiaba, aunque sus adversarios eran bastante fuertes, ellos empezaban a cansarse por el gasto de chakra que requería su técnica, ella parecía disfrutar de su batalla aunque sentía que su control sobre su chakra había disminuido debido a que ahora los efectos de los golpes que había recibido surgían efecto.
Muchos de los contrincantes de ella estaban caídos contra el suelo o simplemente yacían sobre la corteza de alguno de los árboles que habían atravesado, ahora sólo uno quedaba de pie y daba una dura batalla.
-¡Kotetsu!-se oyó desde dentro del bosque.
El aludido volteó unos segundos al oír su nombre, fácilmente no habría volteado si la persona que le había llamado no fuera aquella que él amaba…
"¡Hinata-sama!" exclamó mentalmente Neji al verle.
Grave fue su error de Kotetsu, la chica que le atacaba aprovechó aquél descuido y le tomó de la muñeca fuertemente, logró que él soltara la espada que llevaba y la tomó sin que se pudiera evitar, soltó al joven y se precipitó contra la chica sin esperar más, el joven de cabellos negros lo observó y se movió rápidamente para proteger a la persona que amaba.
La sangre salpicó por todos lados, los árboles eran ahora carmesí y una risa macabra empezó a retumbar por todos lados, el castaño sentía por primera vez lo que era el miedo hacia un adversario…aquella risa y aquella forma de moverse y de atacar eran escalofriantes y sobre todo le temía porque podría lastimar a la persona que más quería y amaba en este mundo.
-¡¡¡¡¡KOTETSU!!!!!-
El chico cayó lentamente de espaldas sobre el suelo con la espada atravesada en su abdomen, aquella espada se le fue prácticamente arrancada por la persona que le había agredido, esa misma persona acercó lentamente la punta de la katana a la cabeza de la chica que lloraba al lado de Kotetsu, en cualquier momento le mataría y aunque disfrutaba ver su dolor y su sufrimiento no podía permitirle vivir más…
-¿Vas a matarme…Aiko? ¿Vas a quitarme otra cosa más…?-preguntó la chica con la mirada en el suelo y ya calmada-¿Me arrebatarás ahora la vida?, me has arrebatado todo lo importante para mí y ahora quieres mi vida, te llevaste a la persona que más amaba a pocos días antes del día más feliz de mi vida y aunque eres mi amiga…no te lo perdono, si vas a quitarme la vida entonces esta vez será un cambio porque te la daré sólo si no se la arrebatas a la persona que más amo…-
La chica subió la mirada y observó a los ojos a la otra chica, no tenía más temor ni indecisión en su corazón porque sabía lo que hacía y porque estaba completamente segura de que era lo que quería…
La chica de la katana le miró y sonrió maliciosamente, elevó su katana y la precipitó hacia la otra chica para poder así eliminarla por completo, el castaño que observaba todo sintió que su corazón se partía y porque no dejaría que su amada muera ante sus ojos ahora que había podido volver a verla, salió del lugar en donde estaba y fue a protegerla pero era demasiado tarde como para que hiciera algo o como para que él fuera a salvarla, a pocos metros de llegar a ella fue apresado y no pudo moverse, todo se movía lentamente y no despegaba la mirada de aquella escena, trataba de zafarse desesperadamente para salvar a su amada y las lágrimas empezaban a acumularse en sus ojos para que luego se deslizaran por sus mejillas, aquellas lágrimas eran de impotencia al no poder hacer algo.
-¡HINATA!-exclamó el castaño cerrando los ojos de dolor.
La aludida al escuchar su nombre volteó lentamente y vio al castaño, su corazón se aceleró y las lágrimas brotaron, por lo menos tendría la dicha de morir mirando a su amado luego de haberle encontrado…después de 3 años de espera.
Cuando el castaño abrió los ojos, observó la sangre de la chica caer sobre el césped, su abdomen había sido atravesado por aquella gran fuerza, sus ojos no podían creer lo que veían y era surrealista lo que había ocurrido.
La respiración de la chica era dificultoso, aquél golpe había lastimado uno de sus órganos vitales y su visión también se vio afectada…
-¿C-Cómo t-te a-atreviste…?-preguntó ella.
-Ya basta, no juegues más a esta matanza…Aiko-el chico movió suavemente su mano dentro de aquél lado de la chica que había atravesado, ella hizo un gesto de dolor y él sonrió ligeramente-No posees la habilidad de regeneración tan rápida como Naruto…mi técnica chidori te ha causado mucho daño…-
-N-Nunca t-te lo p-perdonaré…U-Uchiha Sasuke…-respondió ella mirándole asesinamente, quiso mover su brazo pero no podía, su muñeca había sido apresada…sintió la gran fuerza del Uchiha que le hizo gritar de dolor al sentir que se la rompía para que así soltara la katanapero nunca soltó la espada.
-No me hagas dañarte, suéltalo ya-le dijo secamente el chico y luego agregó-¡Vete lejos de aquí si quieres vivir y llévate ese cuerpo, Hinata!-
-…Uchiha Sasuke-kun…arigatou(gracias)-le dijo ella e hizo lo que se le había dicho sin pensarlo más de 2 veces.
La batalla comenzó, aunque Aiko estaba herida no iba a retroceder y Sasuke observó todo eso en su mirada, le soltó la muñeca rápidamente para luego darle una patada que hizo que ella se estrellara contra un árbol.
El castaño vio por la acción del Uchiha que algo del antiguo Sasuke aún quedaba en él, le agradeció mentalmente por lo que había hecho y trató de liberarse de aquellos grilletes de arena que le tenían preso…al ver que eran arena fácilmente supo el autor de todo.
-¡Gaara!-le llamó y el aludido apareció en medio de un ligero remolino de arena-¡¿Por qué me has apresado, bastardo?!-
-(ò.Ô) ¡¿Ah?!-el pelirrojo se quedó sin palabras.
El pelirrojo se mostró sorprendido por el comportamiento del castaño, normalmente era más educado y no tan agresivo pero esta vez estaba fuera de control, temía que en cualquier momento fuera a utilizar palabras groseras…si eso pasaba entonces tendría que responderle; el chico de cabellos negros miró con reprobación la actitud del castaño y por precaución decidió intervenir.
-¡Silencio!, no es momento de pelear-
-¡¿Quién demonios eres tú?!-preguntó alterado el Hyuga.
-Soy el único que puede detener a Aiko, soy su primo Taro-le respondió severamente e hizo que sus ojos se volvieran violetas-Fui yo quién le ordenó a Gaara que te retuviera, quizá hubieras llegado hasta la chica pero el chico que pelea con Aiko te habría matado porque no podía detenerse, me debes la vida-
-Hyuga Neji, gracias por salvar a Aiko…aquella vez hace 3 años en el bosque…-dijo suavemente Gaara e hizo una ligera reverencia al mismo tiempo que hablaba.
-¡¿Y me lo quieres agradecer al apresarme?! ¡Hinata estuvo a punto de morir, eres un completo idiota! ¡Tú…bastardo…!-
-¡Silencio Hyuga!, no es momento de que una pelea se presente entre nosotros porque juntos debemos trabajar si a Aiko queremos salvar-sentenció Taro-Aiko está fuera de control y debemos darnos prisa o las cosas se pondrán realmente feas, si la novena pluma se forma no habrá otra solución que utilizar el último recurso que conozco y sé que no les gustará ni saberlo, el chico con el que ella está luchando nos dará el tiempo suficiente como para poder hacer lo necesario para detenerla-
-¿Qué tienes en mente…?-preguntó Gaara.
-Primero necesito que Neji y tú saquen a toda esa gente que resultó herida o muerta por Aiko, una vez que tengamos todo libre entonces podremos ejecutarlo todo sin temor a fracasar-se explicó Taro y luego observó que el "Shiai" de Aiko estaba activado al igual que el "Sharingan" del chico con el que ella peleaba.
-¿Sólo es eso…? Me parece demasiado simple, no creo que sólo sea eso, ¿o sí?-preguntó Neji.
-Tendré que hacer una invocación para detenerla y poder darme tiempo de realizar todo lo necesario, tú te encargarás de retenerle por lo menos unos segundos mientras yo logro realizar mi tarea y también, tendrás que aprovechar para bloquearle todos los puntos de chakra que puedas para que ella no posea toda la fuerza descomunal que podría obtener, Gaara mientras tanto me ayudarás a desplazarme rápidamente hacia ella, tu arena nos será de ayuda-respondió Taro y luego se mordió el dedo pulgar para poder obtener sangre, gotas de su sangre cayeron sobre el suelo e hizo un triángulo con él dentro y fue escribiendo 3 nombres en cada punta del triángulo: Akiko, Takeshi y Aiko; hizo los sellos de invocación y agregó unos más, tocó el suelo mientras decía mentalmente "Yo, el único guardián del Clan Satome te invoca a ti ¡Oh, gran Kuro!, cumple con tu promesa y protege al Clan…"y luego exclamó enérgicamente-¡Kuchiyose no Jutsu!( Técnica de invocación)-
"No perderé mi tiempo en verlo…tengo asuntos que resolver…" pensó Neji "Primero esto y luego…Hinata"
El pelirrojo se quedó observando la invocación del chico de cabellos negros, cuando quiso ver la expresión del castaño se dio cuenta que el chico no estaba, seguramente ya habría partido a cumplir con la misión que se le había encomendado.
Él estaba preocupado por lo que estaba a punto de hacer, aunque ya estaba listo sabía que si cometía el más mínimo error terminaría muerto y eso era algo que no podía permitir; su compañero tenía la mirada fija hacia delante y no volteaba a verle ni por un momento y eso le tranquilizaba ligeramente.
Su hermoso y largo cabello rubio se movía libremente por el viento, tendría que aguardar unos minutos más para ejecutar su plan y una vez que estuvieran frente a la persona que él amaba entonces, pondría todo en marcha.
-Detente…-
-¿Sucede algo?-preguntó el rubio.
-Alguien se acerca, debemos ser cauteloso aunque podríamos desaparecerles quisiera evitarme toda esa batalla, no tengo el mejor humor por ahora para eso…-
Ambos se mantuvieron entre unos arbustos, observaron que un grupo de ninjas acababan de llegar al mismo punto en donde ellos se encontraban.
-¿Alguna señal?-preguntó el líder del grupo.
-Aún no, Gai-sensei (Maestro/Profesor)…-respondió un chico que era idéntico al líder de aquél grupo.
De pronto todos sacaron repentinamente sus armas y una persona apareció dejando a todos desconcertados, sus cabellos castaños estaban revueltos y traía bajo sus brazos 2 cuerpos.
-¿Neji?-
-¿Lee, Tenten, Gai-sensei…?-
-¿Qué les ha pasado a esos dos…?-le preguntó el joven de cejas grandes.
-¡Gai-sensei, sino se alejan morirán a manos de Aiko…ella ha perdido el control!-exclamó el chico castaño, el rubio pareció sorprendido mientras que su compañero parecía estar complacido por lo que acababa de escuchar.
-¿Qué dices…?-
-Le pido por favor, Gai-sensei que se ocupe de los heridos de mi familia y si es posible ayúdeme por favor a traer al resto…son demasiados, luego podremos hablar calmadamente porque mi prioridad es salvarles la vida a todos-le respondió Neji.
-Confío en tu palabra, Neji…por eso te ayudaremos, ¡ayúdenle, ahora!-
"No es posible…Aiko no puede haber perdido el control…esto es malo…" pensó el rubio y luego le susurró a su acompañante-¿Debemos movernos o quedarnos a observar?-
-Es mejor ir al lugar en donde está ella…quisiera verla en acción, eso me ayudará a decidir si debe pertenecer al Akatsuki…-le respondió el chico de cabellos naranja.
Ambos Akatsuki se desplazaron sigilosamente y llegaron hasta el lugar en donde estaba aquella chica que buscaban, llegaron al mismo tiempo que el grupo que venía con el castaño y aunque no fueron vistos quizá su presencia fue revelada.
"Parece ser un buen ejemplar…me será de ayuda…" pensó el chico de cabellos naranja y luego agregó-Konan y Zetsu se harán cargo del grupo ese…-
-¿Y Tobi, Pein…s-sama? (o_o?)-preguntó el rubio, su acompañante le miró severamente.
-¿Acaso importa lo que le pase? (-_-)-preguntó Pein y el rubio negó con la cabeza-Pues bien, debe estar ahora mismo perdido en el bosque…le mande en dirección contraria para que no nos estorbara (^.^)-
Ambos se mantuvieron en silencio y se pusieron a observar todo el feroz combate que se desarrollaba ante sus ojos, veían las katanas chocar fuertemente mientras que un grupo de personas pasaban inadvertidas debido a la gran concentración de parte de los participantes de aquella dura batalla.
Sin poder hacer algo en contra de la gran excitación de la batalla, el chico de cabellos naranja salió del lugar en donde se encontraba e intervino en la batalla, sumándose así a todo y el rubio le miraba incrédulo.
-(o.O) Y decía que no estaba de humor para las batallas…vaya charlatán que es, no puedo creer que sea tan voluble…qué sujeto (¬_¬)-comentó Deidara.
-¡Te he escuchado maldita rubia!-exclamó Pein mientras evitaba ser rebanado por las katanas y luego agregó furioso-¡Ya arreglaremos cuentas, entrarás en un cabaret como castigo para reunir dinero! (ò_Ó)-
-(T.T) ¿Por qué no lo dije en voz baja…? ¿Por qué simplemente no lo pensé…?-se lamentó Deidara y de pronto una shuriken (estrella ninja) pasó rosándole la mejilla y vio que Pein fue el que se lo arrojó.
-¡RAYOS, FALLÉ! (Ù_ú) debo practicar… (ÒnÓ) ¡Para la próxima no te muevas, estúpida rubia!-
"Vaya cariño que me tiene…" pensó Deidara mientras se ocultaba detrás de un árbol para evitar que le tiraran más shuriken
-¡Te dije que no te movieras! ¡Como líder del Akatsuki debo ser el mejor y no me lo estás facilitando porque no me ayudas a practicar! ¡Te mataré…luego, porque si me descuido podrían herirme…! (-.-U)-exclamó Pein mientras esquivaba las katanas.
Estaba sentada y con desesperación trataba de curar aquella herida tan profunda que el chico tenía, hacía todo lo que estaba a su alcance pero no era lo suficiente como para poder salvarle la vida y aunque ella lo sabía, quería seguir intentándolo porque no se daría por vencida nunca más.
-Vive por favor…-susurró ella.
-No pierda su tiempo…Hinata-sama…es mi destino morir…déjelo así…-
-Kotetsu-kun…no debiste, era mi destino…yo debía morir…-
-No diga eso…yo sabía que si venía…moriría para salvarle la vida…aún así seguí y lo predestinado…se va ha cumplir…no hay nada que pueda hacer…-respondió Kotetsu y luego agregó-Me alegra que esté bien…quiero que sepa que…le amo, Hinata-sama…siempre lo he hecho y es que usted…es la más bella persona que he conocido…me alegra haberle salvado…ahora quisiera que hiciera algo por mí…déjeme aquí, es mi destino…no gaste su chakra y huya…no haga que mi sacrificio sea en vano…encuentre a Neji, él está cerca…vaya con él y sean felices-
-Kotetsu-kun…ya no hables más…-le dijo ella y él apartó la mano de Hinata sobre su herida para evitar que le curara, luego le tomó de la mano suavemente.
-Vaya con Neji…y…sea feliz…Hinata…sama…-fue lo último que dijo el joven antes de cerrar los ojos para su descanso eterno.
-Lo haré…lo haré…-dijo Hinata con lágrimas en los ojos mientras lloraba tomando la mano sin vida de Kotetsu, sintió entonces la presencia de alguien y volteó.
-Yo me encargo…-escuchó ella y fue apartada del cuerpo sin vida del joven, la persona que había llegado realizó unos sellos de manos y luego tocó el cuerpo del chico que desapareció luego de eso-Ya está…los secretos de la familia…están seguros, ahora…es momento de irnos-
-Demo(Pero) yo…-trató de decir Hinata pero recibió una bofetada, dejándole así su mejilla completamente roja y con lágrimas en los ojos.
-Tomo no shi o koete(No te detengas por la muerte de un compañero)-le dijo la chica estando de espaldas-Es lo que solían decirme durante mis entrenamientos, he perdido a muchos compañeros y amigos, la muerte de Kotetsu es irrelevante…debemos seguir, además…el era del bouke(Rama secundaria)-
-¡¿Cómo puedes ser tan cruel?!-
Una ligera brisa hizo bailar los cabellos rojos de la chica, su mirada parecía triste y aunque parecía aguantar las lágrimas seguía teniendo un pequeño destello de fiereza en su mirada, sus bellos ojos perlados estaban llenos de dolor y remordimiento, aquella chica cerró durante unos instantes sus ojos y luego de haberse controlado, decidió hablar:
-¿Crees que para mí es fácil…? La persona más importante en mi vida ha muerto por salvarte, todo porque te amaba, ¿crees que es fácil saber que la persona que amas no te corresponde y que ha muerto para salvar a la persona que ama pero que no le corresponde? Debería ser más difícil para mí y tú haces todo un drama por gusto ya que para ti no era más que uno más del clan…-comentó amargamente la chica pelirroja mirando el suelo y haciendo un puño por la rabia que sentía-Mi corazón debe ser frío para no ser herido, mis sentimientos están sellados y aunque quiera llorar por todo no debo…un ninja nunca muestra sus sentimientos…-
-Es verdad pero, ¡los sentimientos nos hacen humanos! No reprimas lo que sientes y déjalo salir, enfermarás tu espíritu si sigues haciendo eso…-le dijo Hinata.
-Nunca podrías entenderme…por más que lo quisieras no podrías…-susurró Mikushi.
-Tú eres la que no entiende las cosas, nadie puede contener sus sentimientos y nadie puede estar sólo…-
-Hinata, ha pasado lo que estaba predestinado y no se puede hacer nada más que seguir adelante, la vida de la persona que amaba se ha perdido y con más razón ahora…cumpliré con mi promesa, busquemos a Neji para que pueda cumplirla…ya verás que todo se acabará como te lo dije hace ya mucho tiempo atrás-
Flash Back
Hinata sintió el cabello de la chica sobre su rostro y por unos instantes la respiración de ella sobre su cuello, pudo rápidamente Hinata observar el cabello de la joven era tan carmesí como la mismísima sangre…el aroma que Mikushi poseía, lograba aturdirla ligeramente pero logró entender fácilmente los susurros de la chica o por lo menos entendió perfectamente la última parte…
-Su amor…-susurró Mikushi.
Llamaron a la puerta y esto impidió que Hinata entendiera por completo lo que Mikushi le decía, nuevamente llamaron a la puerta.
-¿Hinata?-preguntó desde fuera la persona que llamaba.
Lo último que Hinata logró oír de Mikushi antes de que ella desapareciera fue "…se acabará por completo…yo me encargaré de eso…no lo dudes primita…"
Fin del Flash Back
-Pero Mikushi-san…-fue lo último que dijo antes de quedar inconsciente debido a un golpe preciso de parte de la chica llamada Mikushi.
-Así deben ser las cosas…Hinata…-
POV de Sasuke
A este paso no conseguiré nada, Aiko está peleando ferozmente y me alegra ver que posee un gran potencial, realmente será un buen instrumento para mis planes y sino termino con esta estúpida batalla tendré que recurrir a un decisión más drástica, sería un desperdicio tener que deshacerme de ella pero si no hay otra opción entonces me veré obligado ha hacerlo; pasamos muchos momentos juntos cuando vino a la guarida de Orochimaru y aunque le descubrí obteniendo información no la delaté porque hubiera recibido ella la muerte, no tenemos vínculos de ningún tipo y no nos llevamos bien, no la odio…no la quiero…
Sólo la deseo…para mis planes…obviamente, recuerdo que logró derrotarme aquella vez en una práctica pero lo hizo solamente porque mencionó algo sobre Naruto, odio que aquél tema sea tan delicado para mí y aún sigo sin comprender del todo…no logro entender porqué él se esmera tanto en querer regresarme a Konoha.
Aiko me habló sobre lo que era la amistad…como si no lo supiera (¬_¬)…la conozco gracias a Naruto pero aborrezco esos sentimientos porque me hacen vulnerable y un ejemplo concreto fue la vez que fui derrotado por ella.
Tengo una promesa qué cumplirle, aunque me negué completamente en un principio terminé aceptando por alguna razón que desconozco completamente, le prometí ayudarla en caso que se descontrolara y fuera a matar a las personas más cercana a ella, hasta ahora lo he hecho porque logré detenerle antes de que matara a la pobre Hinata y por algún motivo Aiko está fuera de sí, he llegado a conocerla y no es su manera de ser…por lo general es algo callada y muy fría, en ocasiones también es muy seria y antipática, me atrevo a decir que por sobre todo es simpática, dulce y tierna; pero aquellas cualidades no son importantes para mí, sin embargo, ella ha hecho que sienta un calor extraño…no es lo que se puede llamar "amor" ni "gusto" es algo más que eso…debo admitir que siento algo de cariño hacia ella pero ese cariño no es del tipo que interferiría en mi vida de algún modo.
Esquivo con facilidad todos los ataques de Aiko y logro atacarla de igual manera, realmente está como una fiera hambrienta, siento como si fuera a comerme vivo en algún momento por su mirada, mi sharingan (técnica exclusiva del Clan Uchiha) es de gran ayuda porque sé que si llego a recibir alguno de esos golpes me irá mal y podría terminar…quizá muerto, ese hombre de cabellos naranja que acaba de intervenir en nuestra batalla resulta bastante fastidioso, aunque sabe defenderse bastante bien…me resulta una molestia total, quisiera poder eliminarlo ahora mismo pero si logro descuidarme quizá resulte herido y eso es algo que no puedo permitir, seguiré con esta absurda batalla porque sé de algún modo que…aquél chico Hyuga logrará calmar las cosas y una vez que eso suceda podré llevarme a Aiko fácilmente, ese tipejo castaño no podrá contra mi enorme poder…
Aiko empuña magníficamente la katana, recuerdo que no era demasiado buena pero ahora parece toda una maestra pero aún le falta mucho como para alcanzar mi nivel, el enfrentarme a una persona como Aiko servirá como entrenamiento para vencer a Naruto y hacerle entender de una buena vez que debe olvidarse de mí…
Toda esta batalla está poniéndose interesante…el castaño Hyuga acaba de involucrase también, parece que ha termino ya con su tarea de sacar a todos esos estorbos del camino y aunque no está a nuestro nivel sé que algo va ha pasar…
Siento una enorme presencia que posee un increíble poder y es tanto poder que logro observar a aquél chakra verde…se ha posado sobre ese chico de cabellos negros, por sus rasgos físicos puedo jurar que es familiar de Aiko, ese mismo muchacho se acerca a nosotros y el chico de cabellos naranja se aparta temiendo seguramente que aquél ataque fuera para él, el Hyuga castaño logra tomar uno de los brazos de Aiko para retenerle y comprendo cuál es la idea pero temo que vayan a lastimar a mi hermosa ficha de juegos, sin embargo, conociendo al Hyuga sé que no le hará daño y por eso he decidido ayudarle a sujetarla…
Aquél chico de cabellos negros está sobre arena…seguramente le pertenece al pelirrojo ese, esa arena parece estar dándole más rapidez y claramente observo que ese chico hace unos sellos de manos al tiempo que su pupila toma la forma del kanji tamashī (alma) 魂 Aiko hace contacto visual con el chico, él junta sus labios con los de ella y bajo su manga desliza lo que es...
¡No puede ser…es una daga!, le va ha lastimar…no puedo permitirlo, pero aún para mí es demasiado tarde para que pueda hacer algo y simplemente observo que la daga se incrusta en el abdomen de Aiko, justo al lado opuesto del agujero que le causé por mi chidori…veo cómo la sangre se va deslizando hacia abajo…esto es terrible.
Fin del POV de Sasuke
La lucha era intensa, un grupo de ninjas se encargó de llevarse los cuerpos de vuelta a su ciudad natal ya que otro grupo intentaba luchar en contra de las personas que acababan de aparecer y que ahora causaban grandes problemas…
La oscuridad de la noche no era de gran ayuda y se podría decir que llegaba a entorpecer sus movimientos pero siempre lograban con sus objetivos, la batalla empezaba a cansarles y aunque habían logrado dejar casi debilitado a uno de sus enemigos, la diferencia de fuerzas no había disminuido en casi nada.
Todos terminaron derrotados y a punto de ser eliminados si es que aquél héroe no habría aparecido, ambos bandos parecieron sorprenderse de verle ahí y por un instante no reaccionaron al ser atacados por él, sin embargo, entraron en combate.
Sus cabellos rubios estaban ligeramente erizados y sus bellos ojos azul cielo brillaban de gran forma, la excitación de la batalla le hacía luchar emocionado y el sentimiento de querer proteger a sus amigos le impulsó a querer derrotar a aquellos con los que estaba luchando; era ahora más maduro y pesaba más rápido, aquellas clases con su amigo "problemático" le habían servido bastante y ahora podía ver los resultados, aunque era impulsivo sabía que no debía tomarse a la ligera esa batalla porque sus oponentes eran enemigos formidables…
Existían varios motivos por los que peleaba pero el más importante y especial era que aquella batalla le serviría como entrenamiento para su gran enfrentamiento…
El bosque en pocos momentos empezaba a tener algunas llamas de fuego ardiendo debido a alguna técnica que se pudo haber empleado, el fuego iluminaba aquello y hacía un calor casi insoportable, ambos bandos hubieran querido ir a otro lugar para enfrentarse pero había algo que se lo impedía…ambos no sabían qué era.
Finalmente un poderoso chakra naranja fue desatado y todos temieron por sus vidas…el poderoso chico rubio les miraba complacido pero temiendo que aquél poder demoniaco fuera a apoderarse de él…
Todo estaba confuso, sus pensamientos le hacían dudar y esto le preocupaba más, desviándole así de muchos de los asuntos que tenía que resolver en tiempo récord, sabía perfectamente lo que hacía pero le era difícil realizar su tarea, su entrenamiento le debía haberle facilitado las cosas pero al parecer sus sentimientos se interponían, estaba molesto consigo mismo y razones no le faltaban pero sabía que sino cumplía con su deber entonces su vida no tendría un significado, tenía mucho que perder y mucho que ganar pero lo que más le importaba era lo que iba a lograr si tenía éxito, había leído millones de veces el diario de su antepasado para saber exactamente qué hacer y aunque el plan era algo descabellado sabía que funcionaría pero le hubiera gustado charlar antes con la chica para que de alguna manera no terminara él como decía el libro que lo haría, sin embargo, se encontraba feliz de poder realizarse y aunque iba sintiendo ya aquella fuerza apoderándose de él, se sentía tranquilo y relativamente feliz, cumpliría con su misión en la vida y le daría la felicidad a la persona que protegía, porque por sobre todo le amaba profundamente.
-Sabes que no hay marcha atrás…aún así quieres salvarle…es tu decisión y con esto seré libre, admiro tu determinación pequeño ningen(Humano) finalizaremos juntos nuestra misión-
-Sukue(Sálvala)onegai…-
-Sumpa kita(Te lo prometo)Satome Taro, uchi ni makasete(Déjamelo a mí)-
Estando seguro de todo, se dejó invadir por aquella fuerza para que pudiera realizar con su tarea sabiendo cuál sería su destino final.
POV de Aiko
No puedo aguantar las lágrimas, me duele enormemente ver que Akiko-baasan está recibiendo todo lo que yo debería y aunque quisiera hacer algo sé que no podría porque ella no me lo permitiría, sólo me queda llorar y pedirle perdón; siento las lágrimas de mi abuela caer sobre mi cabello y en aquél abrazo protector logro experimentar algo de amor familiar…me alegra sentirlo y me reconforta ligeramente, ella ha sido como una madre para mí y es que siempre me ha cuidado, ella había sido la única que me trataba bien además de Taro pero él cambió con el tiempo y no entiendo porqué…
Logro sentir la presencia de alguien más al tiempo que siento un enorme dolor en el abdomen pero ese dolor no se compara en nada al que siente Akiko-baasan y por eso no me quejo de lo que siento…
Me siento intranquila porque la presencia que siento se me es familiar…trato así de ver y averiguar, logro observar que algo se mueve entre la multitud y se empiezan a escuchar los gritos de las personas, cierro mis ojos…no quiero volver a ver una matanza así…no más, sin que pueda hacer algo logro oír cómo la sangre toca el suelo y cómo es esparcida por todo el lugar…es horrible pero no puedo hacer nada por no oírlo…es el mismísimo infierno, Akiko-baasan sonríe y aunque veo su sangre regada igualmente debido a las heridas causadas por las piedras me siento calmada, ella es muy buena persona y aunque puede resultar siendo una mujer que siempre se involucra en tu vida sin que le llames, siempre te demuestra su amor de alguna u otra forma, hace tiempo que vive y lo único que quiere es ser útil, no le vale la vida eterna sin motivo por el cuál existir…pero ella es mortal, hubiera seguido viva todo el tiempo que ella quisiera si se mantenía dentro de la mansión del clan y sin haber entrado en alguna batalla a muerte, dejó la vida ninja hace ya mucho tiempo…
No quiero oír más…quisiera poder dejar de escuchar todo ese sufrimiento que logro oír en el corazón de las personas, me entristezco con todo eso y sé que algo ha cambiado en mí…recuerdo que cuando regresé a Suna tenía una actitud desafiante y era realmente muy impulsiva, también era bastante atrevida y coqueta…me pregunto, ¿qué me ocurrió…? ¿Por qué cambié…? La respuesta aparece en mi mente sin tardar, es simple…la persona que me hizo cambiar totalmente fue Sabaku No Gaara, él ha hecho que sea tal y cómo soy…quería agradarle y gustarle, no me doy cuenta sino ahora que siempre le he gustado tal y cómo soy…veo que con él cerca me convierto en una persona totalmente distinta, él logra sacar lo mejor de mí y hace que ahogue mis defectos o no tan buenas cualidades; quizá es por eso que le quiero tanto…porque sólo él logra hacer que yo sea una mejor persona, una mirada suya logra hacer que me amanse totalmente aunque esté furiosa, el vínculo que tenemos es muy fuerte en verdad y aunque él no pueda sentir aquello ni que cambie conmigo…sé que en su corazón sólo yo estoy y que su amor sólo me pertenece a mí, no importa cuántas cosas malas me haya dicho, le comprendo porque cuando recién estaba abriendo su corazón una noticia le hizo sentirse mal e impulsivamente hizo lo que hizo.
Puede que nuestros caminos ahora estén separados pero…confío en que volveré a verle algún día…en ese momento…todo mejorará y si es posible…me amará como antes…
-¿Estás bien, Ai-chan…?-abro los ojos al oír aquella voz.
-¿Taro-chan…?-pregunto al verle y él asiente con la cabeza, no posee esa mirada que lograba asustarme sino ahora posee una mirada más tierna y sincera pero sigue siendo desafiante-¿Qué haces aquí…?-
-Me alegro ver que viniste…Taro…-le dice Akiko-baasan.
-Tenía que hacerlo, Akiko-baasama…no se preocupe que le curaré en unos instantes-le dice Taro pero la abuela niega con la cabeza.
-Es mi destino, he vivido durante mucho tiempo…y mi objetivo en la vida lo he perdido hace mucho…pero ahora encontré uno nuevo…y he logrado lo que quería, me siento realizada y es hora de irme…-responde Akiko-baasan y Taro la recuesta suavemente sobre el suelo, ambos estamos de cada lado tomando una de sus manos, ella es nuestra única familia…-Pero antes quisiera escuchar por última vez…esa hermosa canción…Aiko, tienes una hermosa voz al igual que la tiene Taro…quisiera que ambos cantaran para mí…por última vez…-
Las lágrimas surcan mis mejillas, me veo y descubro que he recuperado mi estatura y mi edad, miro a Taro y sus ojos están simplemente humedecidos, siempre he sabido que él apreciaba mucho a Akiko-baasan aunque no lo demostrara.
-Aunque nunca he cantado pero cantaré con todo mi corazón para usted querida Akiko-baasama…-
-También cantaré por usted…-le digo y la abuela sonríe.
-Me alegra saberlo…cada persona posee por lo menos 3 en su corazón…cada canción posee un efecto especial…y les revelaré los secretos de la familia…les ayudaré en todo hasta que mi último suspiro se agote…-nos dice ella y aprieta nuestras manos suavemente…temo perderle pero no hay nada que deba hacer…es su decisión-Taro, cierra los ojos y respira tranquilo, deja que la canción de tu corazón salga libremente…permítenos conocer lo que tu corazón guarda y lo que realmente sientes….recuerda que si quieres salvarla tendrás que hacerlo…-
-De acuerdo…-dice Taro y respira hondo, toma mi mano y comienza con su canción tarareando la melodía que me parece familiar pero al mismo tiempo es desconocida.
Fin POV del Aiko
Fin del Décimo tercer capítulo
Vocabulario:
¿Ai Oboete Imasuka?: ¿Recuerdas el amor?
Aiko: Niña del amor.
Notas Finales de la Autora: *o* Taro-chan va ha cantar!! Kyaa! n//n jeje espero les haya gustado el capítulo y me quedó algo largo por eso surgió otro capítulo XD pero estoy 90 x ciento segura de que el fin está cerca…2 capítulos más y yap creo que con el prólogo incluido nwn aprovecho para decir que tengo un sueño por cumplir…y es el de llegar a los 100 ó 150 ó más review, por eso esperaré a tenerlos para subir el capítulo final (Sip, sé que es pesado ¬.¬ pero es que quiero review T.T oh déjenmelos onegai!!!) dejen sus quejas XD con confianza!!! nwn cuídense, nos leeremos la próxima vez…
Capítulo próximo: "Promesas"…Ahnny se despide con un beso enorme…ja ne minna-san ;)
