¿Ai Oboete Imasuka?
By Hyuuga Ahnny
Disclaimer: Ninguno de los personajes del anime Naruto me pertenecen (aunque quisiera que Gaara me pertenezca)
Notas del Autor: Hola minna-san! Aquí el penúltimo capítulo (?) T.T me quedo largo XD sin más les dejo para que lean y se entretengan n.n Quejas x dejarlo quizá en la mejor parte déjenlas XD
Por favor dejen reviews cualquier comentario será aceptado, si quieren sean duros conmigo pero onegai dejen reviews!! Porque este es mi primer fiction.
Dedicatoria: Este capítulo se lo dedico en especial a Sakumo-chan, Elea-chan que me apoyó mucho, Fanny que me hizo sugerencias que hicieron que grandes ideas sugieran XD y a mi gran amiga Bellandy.
Observaciones: Se darán a lo largo del Fiction.
"Pensamientos"
-Diálogos-
Palabras de la Grulla
Palabras de aún otro demonio
………..- Cambio de escena
…- Pasado un lapso de tiempo
Capítulo 14: Promesas
En el capítulo anterior:
-Aunque nunca he cantado pero cantaré con todo mi corazón para usted querida Akiko-baasama…-
-También cantaré por usted…-le dijo Aiko y Akiko sonrió.
-Me alegra saberlo…cada persona posee por lo menos 3 en su corazón…cada canción posee un efecto especial…y les revelaré los secretos de la familia…les ayudaré en todo hasta que mi último suspiro se agote…-dijo Akiko y apresó ligeramente con fuerza las manos de sus nietos, ellos temían perderla…sobre todo su nieta-Taro, cierra los ojos y respira tranquilo, deja que la canción de tu corazón salga libremente…permítenos conocer lo que tu corazón guarda y lo que realmente sientes….recuerda que si quieres salvarla tendrás que hacerlo…-
-De acuerdo…-responde Taro y él respira hondo, tomó la mano de Aiko y comenzó con su canción tarareando la melodía, a la chica le pareció familiar pero al mismo tiempo le era desconocida.
Todos observaban con horror la escena, la sangre de la chica caía lentamente por su cuerpo, no podía moverse y el dolor que sentía le mantenía inmóvil, el beso fue corto y el chico fue el primero en separarse, la chica ahora miraba fijamente a su agresor…un hilo de sangre se deslizó por su boca y tosió sangre que salpicó el rostro del chico que se limitó a sonreír, aquél beso había sido disfrutado anteriormente por alguien distinto al que era ahora.
Ninguno de los presentes podía decir algo, cada uno experimentaba una sensación distinta y única; el castaño sentía dolor por lo que sería seguramente la pérdida de la que vendría ha ser su hermana, el chico de cabellos negros sentía que todo su plan se venía abajo porque su haz bajo la manga estaba muriendo ante sus ojos, el chico de cabellos naranja sonreía pues le era placentero el dolor de todos pero sentía molestia al ver que su lucha se había detenido, el rubio de cabello largo sentía que todo su mundo se derrumbaba y que por no haber actuado antes había sucedido todo eso...finalmente el pelirrojo observaba con los ojos humedecidos la expresión de dolor de la chica, al fin le veía luego de muchos años y la expresión en el rostro de la chica le hacía recordar aquellas imágenes que observó cuando estuvo bajo el jutsu (técnica) de Taro y le hacía sentir muy mal, además el pensamiento de haberle encontrado para perderla para siempre le hacía querer matar al chico que había apuñalado a la chica.
-¿C-Cómo…tú…has…e-escapado…?-susurró la chica.
-No importa…ha valido la pena porque te voy ha eliminar…-le susurró como respuesta el chico de ojos violetas y una sonrisa se formó en su rostro.
-E-Eso…ni lo…sueñes…-
Todos se apartaron al sentir que el chakra violeta que emanaba el cuerpo de la chica empezaba a quemarles al simple contacto, no podían ni soportarlo y ella al estar libre, empuño su katana y se precipitó contra el chico, la sangre manchó su ropa y un grito fue ahogado; el joven recientemente apuñalado en el abdomen tenía entre sus manos la katana ya incrustada, evitando así que fuera demasiado grave la herida, sin embargo, olvidó la otra mano de la chica y esto fue fatal porque una daga muy similar a la que él poseía, apareció y se le fue incrustada en el torso del joven que para su buena suerte no fue el lado en donde se encontraba el corazón.
-¡Okaa-sama (Madre)!-se escuchó exclamar.
Ella no podía creerlo, lograba escuchar una música a su alrededor que había empezado con el tarareo del joven y la mujer que estaba a su lado sonreía aunque dentro de unos instantes iba a desaparecer. Al cabo de unos momentos el joven comenzó ya con su canto:
Mijika ni arumo no
(Debes de cuidar mucho)
Tsune ni ki wo tsuketeiani to
(Todas esas cosas cercanas a ti)
Amari ni chikasugite
(Sabes que cuando te acercas a algo)
muishinatteshimaisou
(Más difícil es poder verlo)
La mujer disfrutaba de la canción al igual que la chica, ambas estaban impresionadas de la hermosa voz que poseía el joven y bella era la letra de su canción.
-Aiko, escucha la letra de la canción de Taro porque contiene un mensaje muy especial y ahora mira en tu interior, busca quién eres mientras le escuchas cantar y descubre los secretos que escondes en lo más profundo de tu corazón…recuerda quién eres y qué eres…recuerda tus sueños…tus metas…encuéntrate-le dijo la mujer suavemente a la chica y agregó-Cierra tus ojos…relájate y deja que fluya…-
Taro no dejaba de cantar y sin que Aiko se explicara el motivo del porqué aquella canción le reconfortaba y le hacía querer volver a soñar…
¿Anata ga saikin taiken shita
(¿Puedes intentar explicarme esta felicidad…)
Shiawase waittai nan desu ka?
(…que acabas de experimentar?)
Megumaresuguteite
(O quizá fuiste bendecido)
Omoidase nai kamo
(De una forma que no puedes recordar)
Sin que se pudiera explicar, entendía la letra de la canción y algunos de los momentos de su vida se le vinieron a la mente, muchos de ellos momentos felices y otros pocos momentos tristes, algunas cosas se aclaraban ya que siempre había visto de una forma su vida pero ahora cambiaba radicalmente, lo que antes para ella era la maldición de Mitsuru, la grulla de las 9 plumas divinas…era como una bendición porque gracias a ella había podido entender más el mundo en el que vivía su único amor…Sabaku No Gaara, ambos habían sufrido el desprecio de las personas por ser simplemente distintos y por haber nacido como contenedores de un espíritu malvado…
Ima koko ni iru koto
(Y ahora te quedas ahí)
Ikiwo shiteiru koto
(Mientras sigues viviendo y respirando)
Tada sore dake no koto ga
(Esos son pequeños milagros)
Kisuki da to kizuku
(Debes de darte cuenta)
Poco a poco empezaba a recordar lo que realmente deseaba, se veía de pequeña y recordaba que siempre había podido superarlo todo porque siempre había alguien que le apoyaba que hasta ese entonces era Taro, luego recordó la vez que conoció a Gaara y fue ahí que pudo recordar que su único objetivo era poder estar a su lado, se dio cuenta entonces que existían personas que podían aceptarle…
Mi jika ni arumo no
(Debes de cuidar mucho)
Tsume ni ki wo tsuketeiani to
(Todas esas cosas cercanas a ti)
Amari ni chikasugite
(Sabes que cuando te acercas a algo)
Miushinatteshimaisou
(Más difícil es poder verlo)
Daba gracias de existir porque no todos conocen a personas que te valoran sinceramente y que te acepten tal y como eres, Aiko sonreía mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, había encontrado ya 2 objetivos en su vida que se le habían olvidado hacía ya mucho: quería enorgullecer a su padre y por eso nunca se rendía, ese era su primera meta y la segunda era el querer estar con Gaara.
You know the closer you get to something
(Sabes que cuando te acercas a algo)
The tougher it is to see it
(Más difícil es poder verlo)
And I'll never take it for granted
(Y nunca lo daré por hecho)
Las imágenes seguían apareciendo en la mente de Aiko, recordó la vez que conoció a Neji y encontró un nuevo objetivo en su vida: el ayudarle para que sea feliz junto con la persona que él amaba. Seguidamente las imágenes de los bellos momentos que pasó con Gaara hicieron su aparición y una nueva meta surgió…no podía creer ella que lo había olvidado, su mayor sueño…era poder formar una familia con el pelirrojo y vivir una vida tranquila…
Oitsuzuketekita yume
(Está bien soñar con nunca darse por vencido)
Akirame zuni susume yo nante
(Y perseguir tus objetivos)
Kirei koto wo ieru hodo
(Todo el tiempo que pases hablando)
Nanimo dekichainai kedo
(Te alejarás más de conseguirlo)
Prontamente la mente de Aiko se aclaró y al observar el ambiente en el que estaba, se vio totalmente sola en aquél gran cuarto blanco pero prontamente la figura de la grulla Mitsuru apareció, Aiko observo a la grulla y retrocedió totalmente intimidada por el gran tamaño de aquél demonio, Mitsuru tomó la figura de Aiko y se le acercó, le tomó del cuello y empezó a asfixiarle, Aiko empezó a luchar para poder zafarse pero no lo lograba y las lágrimas de frustración no tardaron en brotar, luchó y cada vez se desesperaba más…sintió entonces, una mano posarse en su hombro y volteó rápidamente, observó al pelirrojo que tanto amaba ayudándole pero no lograba salvarle, entonces sintió otra mano posarse y al ver al joven de ojos perlados sonrió, sin embargo, ni con ayuda de ellos logró poder zafarse y fue entonces que la grulla dio un grito de dolor y cayó al suelo soltando así a Aiko, ella recuperaba el aire y el pelirrojo no tardó en socorrerle al igual que el castaño se aseguraba del bienestar de la joven, Aiko alzó la mirada y observo a Taro, llevaba una daga entre sus manos manchada de sangre, la grulla en forma de Aiko fue desapareciendo…era como si se estuviera evaporando.
Hitonigiri no yuuki wo mune ni
(Meteré ese valor en mi interior)
Ashita wo ikinuku tame ni
(Y eso me ayudará a sobrevivir)
And I'll never take it for granted
(Y nunca lo daré por hecho)
Let's go!
(¡Vamos!)
Observó la daga que llevaba Taro y le pareció tremendamente familiar, ella estaba segura de haber visto aquella daga…sin duda alguna…era la misma daga que su padre le había regalado y con la que había estado a punto de suicidarse algunos años atrás.
"Ahora entiendo las palabras de otou-san (Padre)…esa daga es la que me librará de todo ese sufrimiento…" pensó ella.
-¿Lo entiendes ahora, Aiko?-
La chica abrió los ojos y observó a su abuela, junto a ella estaba el chico respirando a bocados, se encontraba agitado pero una sonrisa se encontraba en su rostro y eso tranquilizó a la chica.
-Hai (Sí)-respondió Aiko-Arigatou…Akiko-baasan…arigatou…Taro-
-Descuida…-respondió Taro mientras seguía tratando de recuperar el aliento.
-Recuperaste ya tus sueños y tus objetivos…recordaste porqué debes seguir viviendo y disfrutar tu vida, ¿verdad?-preguntó Akiko y ella asintió-Muy bien, es hora de revelarles uno de los secretos de nuestra familia…escuchen, si cantan las 3 canciones de que su corazón guarda entonces…perderán…su "Shiai"-
La chica le traía cargando, era liviana y no le era fastidioso, sabía que no debía acercarse al lugar de donde aquellos chakras malignos…
Si iba a cumplir su promesa entonces tendría que ser paciente un poco más, sin embargo, escuchó unas explosiones cerca y observó fuego, tenía que ir hacia aquellas explosiones o hacia aquellos chakras malignos…no tenía otra opción.
Llegando observó que un rubio peleaba contra unos sujetos vestidos de manera parecida entre sí, se quedó impresionada ante aquella destreza y se emocionó por la pasión que demostraban todos en aquél combate, sentía que su corazón latía rápido y asegurándose de que la joven que traía con ella estaba en un lugar seguro se acercó a la batalla y activó su byakugan (técnica hereditaria exclusiva del Clan Hyuga) para ayudarle quizá al rubio.
En un primer instantes logró causar algunos daños pero el nivel que esos sujetos poseían eran distintos a los que ella normalmente estaba acostumbrada y por eso resultó con ciertas heridas pero de inmediato agudizó más sus sentidos y comenzó nuevamente, esta vez logró obtener muy buenos resultados que le sorprendieron hasta a ella misma y se alegraba de haber practicado durante tanto tiempo, sus entrenamientos anteriores le servían ahora y se encontraba feliz por primera vez en toda su vida, disfrutaba lo que estaba haciendo y daba todo de sí.
El rubio quedó impresionado ante la demostración de poder de la chica y aunque le incomodó en un primer instante ahora se encontraba disfrutando de su compañía, combatían codo a codo y lograban cubrirse mutuamente, el rubio sabía bien que aquella chica de cabellos rojos pertenecía a Konoha pero se sorprendía el no haberle visto nunca antes, sin embargo, ponía mucha de su atención a la batalla pero no desaprovechaba ni un instante el platicar un poco.
-¿Quién eres tú?-preguntó el rubio mientras lanzaba unas kunai.
-Hyuga Mikushi…tú debes ser Uzumaki Naruto-respondió ella mientras evadía uno de los jutsu del sujeto que parecía estar siendo devorado por una planta carnívora, que poseía un rostro de color blanco y negro-Uzumaki, sino llegas a controlarte no te preocupes podré detener la liberación de chakra…-
El rubio se mostró sorprendido ante las palabras de la chica, pero no tenía tiempo más para averiguar si lo que ella decía era cierto, se apresuró a deshacerse de sus enemigos que en poco tiempo terminaron sobre el suelo y aunque le habían prohibido usar su mayor técnica no tenía otra opción si quería eliminarlos de una sola vez, así lo hizo y logró acabarlos pero su brazo quedó realmente mal, la chica se le acercó y aplicó sus conocimientos al sellar ciertos puntos de chakra en el cuerpo del chico que hicieron que dejara de gritar por el enorme dolor que sentía el joven, poco a poco y gracias a la intervención rápida de la chica…el chakra naranja se fue esfumando, dejando así al chico rubio tendido sonriendo.
-Es un gusto conocerte…Uzumaki Naruto-le dijo ella.
-Lo mismo digo'te bayo-respondió el rubio y la luna embellecía a la joven de cabellos rojos, su mirada le intrigaba…podía ver dolor, tristeza y soledad.
No terminaba de entender ella lo que acababa de oír, le parecían increíbles todas aquellas revelaciones y estaba encantada de una manera muy extraña.
-Aiko, la única forma de cumplir con tus sueños y convertirlos en realidad es librándote de Mitsuru, la canción de Taro tenía como finalidad hacerte recordar tus motivos por los cuales vivir…lo que revela que quiere ayudarte a que seas feliz a toda costa, en el diario de Shinji…está la manera de hacerlo y Taro lo sabe-le susurró Akiko a la chica suavemente-Lo único que sé es que debes dejar que la grulla salga…así lo haz hecho, sin embargo, al no haber hablado con Taro antes, has complicado más las cosas…-
-Pero…Mitsuru es invencible…-dijo Aiko y recibió una cachetada de parte de su abuela que le miraba muy seriamente, Taro estaba estático ante todo lo acontecido.
-¡No digas palabras como "me rindo" o "no se puede" tan fácilmente!, ¡debes arriesgar tu vida para hacer tus sueños realidad! ¡Si te sigues dando por vencida y todo el sacrificio es en vano…nunca te lo perdonaré!-exclamó Akiko con mucha dificultad pero sabía que tenía que hacerlo y por eso lo hizo-Si pones TODO de tu parte podrán lograrlo, si te esfuerzas puedes conseguir todo lo que te propongas sin importar las dificultades que encuentres…así todo terminará bien y se tendrá un dulce final feliz…-
"Un final…feliz…" pensó Taro y una sonrisa se formó en su rostro "Quizá tenga razón y haya un final feliz…por lo menos para uno lo habrá…obtendré por fin mi venganza…"
-Escuchen…todos nacemos con una canción en particular y la que les voy a cantar es la canción de cuna con la que arrullamos a los bebés de nuestro clan, deberían saberla y ahora lo averiguarán, esto cuenta como una canción de su corazón, esta canción guarda todo el amor que les dieron sus padres…-dijo Akiko y cerró los ojos para relajarse, muchas de sus heridas estaban cerradas y parecía mejorar-Les dará fortaleza a ambos para seguir…les amo y por eso quiero que en cuanto recuerden la canción la canten conmigo porque eso aumentará el efecto que tiene…-
-Entendido…Akiko-baasan…-respondió Taro y Aiko asintió.
Ambos jóvenes empezaron a oír una melodía que provocaba cierta calidez interna y que lograba tranquilizarles, cerraron sus ojos para recordar y sentir aquél amor que habían experimentado de pequeños...
Ochite iku sunadokei bakari miteru yo
(Veo la arena caer en el reloj de arena)
Sakasama ni sureba hora mata hajimaru yo
(Si le doy vuelta comienza a contar de nuevo)
Kizanda dake susumu jikan ni
(En el tiempo que esta transcurriendo)
Itsuka boku mo haireru kana
(Me pregunto si algún día también puedo entrar)
Cada uno sentía aquél amor que habían recibido de pequeños y esto sorprendió a Aiko, sentía cierta calidez pero solo una imagen borrosa aparecía en su mente y no podía identificar a aquella persona que le arropaba y que le cantaba esa canción con cierta variación en la voz…
"Es hora de cumplir con mi misión…es hora de entregarle la carta…" pensó Taro y comenzó a rebuscar en su pequeña mochila, sacó entonces un pergamino, tomó la mano de Aiko y se lo depositó.
Kimi dake ga sugisatta saka no tochuu wa
(En la colina que pasabas tú sola)
Atataka na hidamari ga ikutsu mo dekiteta
(Varios puntos soleados aparecieron)
Boku hitori ga koko de yasashii
(Aquí solo gentilmente)
Atatakasa o omoikaeshiteru
(Recuerdo esos tibios sentimientos)
Aiko abrió los ojos para averiguar qué era lo que Taro le había dado y se sorprendió al ver un pergamino que tenía su nombre grabado como destinatario, le miró confundida pues no decía de quién era la carta.
-Es una carta de Takeshi-sama…me encomendó la misión de entregársela cuando estuvieras lista y ese momento ha llegado por fin…-le dijo Taro suavemente.
-¿Otou-san…me escribió una carta…?-preguntó sin poder creerlo.
-Léelo y entenderás mucho de tu pasado, la verdad siempre ha estado conmigo y aunque me hubiera encantado confesarte todo, no podía…se lo prometí a Takeshi-sama y por fin he cumplido con mi misión-le dijo Taro-Adelante, lee su contenido y prepárate para lo que se vendrá luego…-
Kimi dake o kimi dake o
(Solo a ti, solo a ti)
Suki de ita yo
(Fue a quién amé)
Kaze de me ga nijinde
(Mis ojos lagrimean por el viento)
Tooku naru yo
(Y te hacen más distante)
Con temor tomó el pergamino y lo fue abriendo poco a poco a medida que lo leía, sentía ella que su corazón latía fuertemente y en cuando vio la primera letra supo de inmediato que era la caligrafía de su padre.
Así fue leyendo poco a poco su contenido…
(Aclaración: La letra de la canción no está escrita XD sino está siendo cantada por Akiko…sí, una aclaración sin sentido )
Querida Aiko:
Sé que cuando recibas esta carta yo ya habré muerto, me siento tan apenado por todo lo que ha pasado que no me he atrevido a decírtelo en persona y he tenido que recurrir a este medio para poder comunicártelo.
El que leas esto quiere decir que el momento ha llegado, sé que Taro hará bien su papel porque te estima y quiere lo mejor para ti, sé que no traicionaré mi confianza en él…cumplirá con su destino, lo sé.
Cobardemente escribo lo que nunca pude decirte…sé que nunca pude felicitarte por el excelente trabajo que hacías y que nunca te reconocí como debías pero todo tiene una razón y te la iré revelando poco a poco, no me es aún posible decírtelo todo de golpe, espero que me entiendas.
Escribo para que tengas este recuerdo mío y que de esta forma mis palabras se queden por toda la eternidad, quizá esta sea la única forma que tengo para poder borrar todo lo malo que hice y que me recuerdes como un buen padre que siempre quiso lo mejor para su única hija.
Itsu made mo oboeteru
(Siempre voy a recordar)
Nani mo ka mo kawatte mo
(Incluso si todo fuese a cambiar)
Hitotsu dake hitotsu dake
(Solo una, solo una)
Arifureta mono da kedo
(Cosa ordinaria)
Misete yaru kagayaki ni michita sono hitotsu dake
(Te la voy a mostrar, esta cosa llena de brillo radiante)
Itsu made mo itsu made mo mamotte iku
(Por siempre y para siempre la voy a proteger)
Aunque innumerables fueron las veces en que te culpaba por la muerte de tu madre, nunca decía lo que en verdad representabas para mí…eras, eres y serás el mayor tesoro que tengo y el más fantástico regalo que he recibido de alguna persona, sé muy bien que he cometido muchos errores contigo Aiko porque no he sido el mejor de los padres y justificar mis acciones no te harán olvidar todo lo malo que te hice pasar pero mis disculpas son lo único que te puedo ofrecer. Si llegaste a odiarme por todo lo que te hice no te culpo porque realmente fui muy malo, así que siéntete libre de haberlo hecho, no espero tu perdón aunque sé que tu corazón es bondadoso y quizá termines perdonándome…
Hadazamui hi ga tsuzuku mou haru na no ni
(Días fríos continúan, aunque ya es primavera)
Mezamashidokei yori hayaku okita asa
(En la mañana despierto antes que la alarma del reloj)
Sanninbun no asa-gohan o tsukuru kimi ga
(Preparando desayuno para tres)
Soko ni tatte iru
(Estas ahí de pie)
Sé que no te lo demostré pero siempre fuiste mi mayor orgullo, sabía desde la primera vez que te vi que ibas a tener un maravilloso futuro y que ibas a triunfar en todo, sin embargo, era consciente de tu condición de contenedor de aquél espíritu "Mitsuru" y sabía que la gente te rechazaría tal y como lo hicieron con mi madre, nunca quise esa clase de vida para ti porque para que mi madre sea aceptaba hizo atrocidades que no quiero que las realices tú sólo para ser aceptada, por eso decidí sacrificarme y ser yo quién te entrenara para que nadie después pueda lastimarte de alguna manera, me portaba hostil pues si tu propio padre te despreciaba, seguramente los comentarios ajenos iban a ser irrelevantes para ti y vivirías más tranquila o por lo menos eso pretendía porque trataba de prepararte para la vida que te esperaba, sé que no tengo perdón ni justificación pero espero haber disminuido aunque sea un poco el rencor que puedes sentir, te doy mis motivos y espero los entiendas.
Kimi dake ga kimi dake ga
(Solo a ti, solo a ti)
Soba ni inai yo
(Quien no esta a mi lado)
Kinou made sugu soba de boku o miteta yo
(Hasta ayer estabas a mi lado, mirándome)
Me siento culpable del posible rencor u odio que pudiste sentir por tu primo Taro, ya que siempre era él a quién felicitaba y reconocía su talento, aunque eras tú más talentosa que él…yo te ignoraba, Taro necesitaba un padre y eso traté de ser pues su padre y su madre se le fueron arrebatados por su mejor amiga…tú., Aiko. Teniéndolo tan cerca pude enseñarle todo lo que sabía porque él era mi elegido para proteger a mi tesoro más valioso…TÚ. Conozco los sentimientos que tiene Taro y por eso le dije que fuera indiferente y frío contigo porque si estaba a tu lado y siempre te protegía había una gran posibilidad de que unos sentimientos más que fraternales surgieran entre ustedes y eso no podía permitirlo. Siendo tú mi Hime (Princesa)no podía dejarte en manos de cualquiera, eres además la viva imagen de tu hermosa madre…debes saber que eres bella, la familia entera te adoraba pero les prohibí mostrar afecto, sin embargo, siempre seguiste siendo dulce y amable con todos aunque ellos no te trataban del todo bien tal y como te lo merecías, pese a ello siempre te portabas bien con todos y no poseías en tu bella mirada rencor alguno por alguien.
Kimi dake o kimi dake o
(Solo a ti, solo a ti)
Suki de ita yo
(Fue a quien ame)
Kimi dake to kimi dake to
(Solo por ti, solo por ti)
Utau uta da yo
(Canto esta canción)
Aiko, piensa un poco en ti y actúa según te convenga…no te dediques a complacer a todos a tu alrededor sólo para ser acptada, si ellos no te valoran por lo que eres entonces no valen la pena, mi Hime.
Además,si tú no eres feliz, las personas que sinceramente te quieren no serán felices por eso tienes que recordar algo MUY importante: "Si tú no eres feliz, entonces las personas que te rodean no se sentirán felices". La alegría más grande para una persona es…que la persona que tanto amas y aprecias sea feliz. Si tú no te rindes y crees en tus sueños…un día se harán realidad, estoy seguro de que la persona que está leyendo esta carta ahora es mi bella Hime Aiko, a la cuál siempre he querido y a la cuál siempre querré…cuídate mucho y nunca te olvides de luchar por tus sueños, siempre habrá un camino que te llevará hacia la luz de la esperanza…lucha y lucha hasta que consigas lo que tanto anhelas…sin importar los obstáculos no dejes que te desanimen, lucha siempre por lo que realmente deseas.
Podrás ser feliz de la manera que desees, junto a una persona que ames, luchando por tus ideales, viviendo sola, son muchas las formas mi niña en las que puedes ser feliz, sólo está en ti encontrarlas…crece y sé feliz mi Hime…mi amada hija…Satome Aiko.
Atte. Satome Takeshi
Boku-tachi no boku-tachi no
(Es nuestro, es nuestro)
Kizanda toki da yo
(tiempo transcurrido juntos)
Katahou dake tsuzuku nante
(Continuar solo)
Boku wa iya da yo
(Yo no quiero)
Las lágrimas hicieron su aparición y estaban listas para recorrer el hermoso rostro de Aiko, acercó a su pecho el pergamino de su padre y lo abrazó como pudo, cerró nuevamente los ojos y la imagen que antes le era borrosa ahora estaba totalmente nítida y aquella persona era sin dudas, su padre, respiró hondo y se acercó a Taro.
-Gracias por todo…muchas gracias…-le susurró ella y apoyó su frente en la de él.
Tomaba con firmeza el pergamino y una sonrisa se formaba en su rostro mientras las lágrimas no dejaban de surgir, prontamente sintió un gran alivio y las ganas de cantar le invadieron a ambos y así se unieron a su abuela, sin haberse percatado una voz se apagó para poder oír al resto…
Itsu made mo oboeteru
(Siempre voy a recordar)
Kono machi ga kawatte mo
(Incluso si la ciudad fuese a cambiar)
Dore dake no kanashimi to deau koto ni natte mo
(No importa que tanta tristeza encuentre)
Misete yaru hontou wa tsuyokatta toki no koto
(Te voy a mostrar cuando era verdaderamente fuerte)
Saa iku yo arukidasu saka no michi o
(Bueno ahí voy, caminare la colina)
La chica abrió los ojos y se encontró con los de su primo, ambos sonrieron y voltearon para ver a su abuela, su expresión cambió radicalmente y la chica se acercó rápidamente para ver qué era lo que sucedía.
-Despierta…onegai Akiko-baasan…onegai-dijo Aiko preocupada.
-No pierdas más tiempo…ve y construye tu futuro…derrota tu mayor obstáculo y…sé feliz con la persona que elijas…nunca te des por vencida…-fue lo último que le susurró Akiko a su nieta antes de cerrar sus ojos para que su descanso eterno comenzara.
El cuerpo de la mujer fue desapareciendo al tiempo que pequeños puntitos de luz se elevaban, la chica abrazaba al muchacho que le miraba triste pues sabía cómo iba a terminar todo y aunque le doliera mucho todo…tenía que seguir.
-Aiko, liberaste a Mitsuru y está causando destrozos pero Kuro le ha logrado detener…-le dijo Taro explicándole algunas cosas.
-¿Quién es Kuro?-preguntó Aiko.
-Es lo mismo que Mitsuru, sólo que él ha estado encerrado durante años dentro de la mansión al ser retenido por los guardianes de cada generación, el guardián soy yo y está bajo mis órdenes al haberlo sometido antes-le respondió Taro.
"El anterior guardián debió ser mi padre…" pensó Aiko.
-Aiko, para detener a Mitsuru se necesita un sacrificio, me hiciste prometer en nuestra niñez que te mataría si lastimabas a más personas como aquella vez y debo cumplir con mi promesa, sin embargo…tienes un futuro y Mitsuru es a quién debo asesinar porque fue ella la que asesinó a nuestro clan…por nuestra promesa, le eliminaré-le susurró Taro mientras le estrechaba fuertemente-No te preocupes por lo que me pueda pasar, mi único propósito en la vida es protegerte pero he fallado así que haré lo que sea mejor…no dudes ni cuestiones mi criterio, sé feliz porque te lo mereces…te ayudaré a derrotar a Mitsuru pero tú eres la única que puede vencerle por completo, ten confianza y sigue adelante…no dejes que te controle, sométela y oblígala a desaparecer…haz que prefiera la muerte-
-Taro…-musitó Aiko con algunas lágrimas.
-Te amo…daría todo por ti…si dañarme te haría feliz…si eso te haría libre…dejaría que lo hagas…lo dejaría todo por ti…-le susurró Taro y Aiko entendió entonces las palabras del chico, todo cobró sentido en ese momento-Todo lo he dejado ya solucionado…descuida Ai-chan…escucha lo que mi corazón tiene que decirte querida prima mía…-
POV de Deidara
Mis ojos aún no puede creer lo que he visto…todo ha sido muy rápido y parece no tener sentido, quiera o no aceptarlo…no es bueno que siga con esto.
Comprendo ahora muchas de las cosas que han pasado y que he hecho, veo por fin que aquella enfermiza obsesión con Aiko es ahora amor…quizá ya es demasiado tarde para aceptarlo y para demostrarle lo sincero que son mis sentimientos…
No tengo porqué seguir fingiendo, le amo y no tengo remedio, me doy cuenta ahora que debo dejarle ir porque ella debe ser feliz…me ha tomado demasiado aceptarlo, el tardarme tanto en aceptarlo ha logrado alejarle de mi lado y ni siquiera amigos podemos ser debido a mi mal comportamiento.
He sido un estúpido, mi vida no tiene sentido porque había encontrado una razón y mi corazón había experimentado sentimientos cálidos que me vuelven…humano. Sólo puedo hacer una cosa y aunque tenga mi vida peligrar lo lograré…será mi regalo de despedida, con eso le agradeceré a Aiko el haberme enseñado lo que es el amor…
Quisiera tanto poder decirle cuánto lo siento pero eso es imposible…desearía poder ocupar el lugar de Gaara en su corazón, fui un tonto al querer obligarle a amarme y ahora he de pagar el precio de mis pecados…
Te deseo la mejor de las suertes mi dulce y tierna Aiko…quizá algún día nos volveremos a ver…
Fin del POV de Deidara
Sus miradas se mantenían fijas y ninguno retrocedía ni cedía terreno, sin embargo, el chico parecía estar debilitándose y al parecer no entendía el motivo…
La chica sonrió maliciosamente sacó su daga incrustada en el cuerpo del chico y se apartó rápidamente, el chico llevó su mano hasta aquella herida abierta que sangraba mucho…la chica probó la sangre del chico impregnada en su daga, sus ojos se volvieron más violetas y más malignos, las plumas detrás de ella eran ya 7 y la 8va estaba a punto de formarse, detrás del chico también se formaban plumas y estaban casi como iguales, las heridas del chico no se curaban y aunque eso le debía preocupar sabía que no podía hacer nada más que esperar…
La chica tomó su daga y se precipitó contra aquél chico de cabellos negros que logró esquivar el golpe y al mismo tiempo recuperó su daga incrustada en el abdomen de la chica, ambos ahora tenían heridas graves abiertas y la sangre de ambos se combinaba en el suelo, nadie podía intervenir o su muerte sería inevitable, las lágrimas tocaron el césped y un llanto resonó por todo el bosque.
Sintió como si una descarga eléctrica recorriera su cuerpo paralizándole por completo, miro hacia el origen de aquél llanto y halló a un niño de cabello castaño, aquél llanto no le dejaba moverse y sentía la necesidad de parar para ir a consolar al niño, empezaba entonces la chica a querer soltar la daga y su mano temblaba, cerró los ojos confundida y finalmente fue hacia el niño…
-¡SHINJI, NOOO!-exclamó un castaño que no dudó en ir a proteger al niño.
Su sangre salpicó el rostro de la joven que mantuvo una expresión de sorpresa e indignación, el chico tosió sangre que cayó directamente al suelo y le sonrió a la chica, sentía que estaba muriendo pero no le importaba, la sangre se deslizaba por el filo de la katana y finalmente caía hacia el césped en forma de gotas, aquella espada estaba incrustada en su abdomen la daga había sido desplazada por una maniobra rápida del joven.
-No debes meter a terceros en nuestra pelea…Mitsuru, estás cayendo muy bajo-le dijo.
-¡JÁ! Por lo menos no soy yo quién se está sacrificando por estúpidos humanos, eres demasiado blando para todo querido Kuro, hacía mucho que no te veía y ahora que nos reencontramos será para darte fin-se jactó ella.
-Debes estar soñando si crees que podrás vencerme con tu insignificante poder desarrollado, grulla inútil…-le respondió ásperamente.
La chica alzó ligeramente su daga, provocándole de esta forma dolor al chico que no esperó para cogerle de las manos...logrando así que se detuviera.
-No te quedes parado ahí, ve con él y no te nos acerques a menos que quieras desaparecer de este mundo, no te preocupes…todo saldrá bien-
-Hai…-respondió el niño de inmediato y corrió hacia el castaño que le recibió con los brazos abierto y de inmediato se propuso protegerlo a toda costa.
-No sé qué rayos pretenden tú y el niño guardián con todo esto pero te aseguro que no funcionará porque…-trató de susurrarle la chica pero se detuvo de inmediato, una ligera descarga le estaba deteniendo y no entendía porqué su cuerpo ya no reaccionaba "Demonios…"
POV de Taro
La mirada de Aiko me entristece enormemente pues al parecer acaba de entender muchas de las cosas que sucederán pero ya no hay marcha atrás, mi bella prima ha sufrido tanto por el mal que le persigue y con el cuál nació.
Debería guardarle rencor por haberles arrebatado la vida a mis padres pero lo único que hizo fue asesinar al mal hombre que traicionó a su esposa y a una mujer que trataba de usurpar el lugar de otra, sin considerar que ellos no era lo que podría considerar como padres…no me ha hecho nada malo. Mitsuru es la culpable de todas las desgracias que a nuestra familia persigue…deseo tanto eliminarla por todo el daño que le ha causado a nuestro clan pero por sobre ellos, que no fueron más que asesinos al matar a un mujer que no era consciente que su amado tuviera un compromiso, quiero eliminar a Mitsuru por el daño que le hizo a mi linda Aiko.
Lo que en mi corazón se guarda pronto le será revelado a Aiko…me siento nervioso porque será la última y única vez que haga esto. Varios de mis objetivos en la vida han sido por fin realizados y sólo me falta uno, es el más importante entre todos.
Fueron muchos bellos momentos que pasamos juntos Aiko y yo durante nuestra infancia, esos recuerdos permanecerán siempre presentes en mi corazón y esos recuerdos serán mi consuelo pues será lo único que me quede al final…
Mi nombre es Taro y significa hijo bastardo…ha sido duro vivir sabiendo el significado de mi nombre pero entiendo porqué lo tengo, mi madre biológica no era la esposa de mi padre y la asesinaron en mi presencia para entregarme luego a la verdadera esposa de mi padre, me dolió aceptar la realidad pero no había nada más que hacer…el único recuerdo que tengo de mi verdadera madre es la trenza con la que recojo parte de mi cabello negro…a mi madre siempre le gustaba cepillarme el cabello para luego hacerme la trenza, quizá si Mitsuru nunca hubiera existido…muchas cosas nunca habría sucedido y no tendría que verme en esta situación, sin embargo, hoy acabaré con todo pero antes deseo confesar lo que siento a aquella persona que es especial para mí…
Uuuuhhh oooohhh… yeah…
Tienes que saber que es lo ultimo que pido
que estoy desesperado y según mis latidos
no me queda mucho tiempo a mi favor
Abrazo a Aiko para consolarle y darme al mismo tiempo fuerza para continuar con lo que debo hacer, el simple contacto con ella me hace fuerte y es que ella es mi fortaleza y mi debilidad…maldito sentimiento que abarca mi corazón. Hemos estado juntos desde niños y siempre la he protegido de todos los que por envidia intentaron dañarla pero…he tenido que sufrir atrocidades durante todas aquellas batallas contra mis otros primos, esos bastardos se hacían los buenos cuando cualquiera se aparecía, sólo mostraban sus verdaderas intenciones frente a Aiko y frente a mí, me hubiera encantado decirle a Takeshi-sama de la conducta de mis primos pero Akiko-baasama me dijo que Aiko debía aprender sola, siempre he terminado mal herido pero Aiko estaba ahí para curarme, aunque recién me doy cuenta de que ella también ha estado protegiéndome ya que nunca me llamaba para protegerle, Aiko era consciente de su estatus y por eso si alguno de mis primos le hacía algo rápidamente hubiera sido castigado si tan solo ella los hubiera delatado, aunque ella nunca me llamó para ayudarle…fui yo quién siempre aparecía a "salvarla".
Sé perfectamente que si le hubiera explicado lo que sucedería al terminar mi canción, me habría detenido y eso no puedo permitirlo porque estoy demasiado cerca de mi objetivo final…soy consiente de todo, quizá si le hubiera hablado sobre la solución del diario, el precio que se tendría que pagar para mi venganza hubiera sido otro pero…este es mi destino, además es ella la que más me interesa.
Estrecho su cuerpo más fuertemente y las lágrimas se empiezan a acumular en mis ojos pero no puedo permitir que se quebrante mi voz, sabiendo qué me pasara he decidido continuar porque debo cumplir con mis promesas y una de esas es matar a Aiko…fue una estupidez mía el haberle prometido eso pero debo cumplir con todas mis promesas y sé que entenderá perfectamente mi razonamiento con respecto a todo lo que sucederá, soy mayor que ella confío en que poseo un buen criterio.
Y antes de perder de vista mi camino
quiero mirarte un poco y soñar que el destino
es junto a ti mi amor
No importa nada más que esta misión que tengo que completar, mi deber me llama pero mi corazón se interpone…entregaré todo en esta misión porque así lo pide para completarla con éxito, aunque mis sentimiento son muy fuertes…me destrozarán el corazón si no los confieso y aunque me duela aceptarlo, es verdad.
Me duele el cuerpo y siento que mi sangre empieza a recorrer mi ser por fuera, sé que mi sufrimiento pronto terminará al igual que el de Aiko, me alegra ser yo quién le salve…no me hubiera perdonado si hubiera sido otro; agradezco el cariño de Takeshi-sama porque fue él quién me cuidó y educó desde que perdí a mis padres por las manos de Mitsuru por medio de Aiko, aunque lo que haré hoy día no signifique mucho sé que será lo más grande que he podido realizar en toda mi vida, conozco cuál será mi destino y sé perfectamente qué es lo que en realidad está sucediendo…siento la sangre correr por mi cuerpo y el dolor de las heridas abiertas es insoportable, sin embargo, debo ignorar todo ese dolor porque estos serán los últimos momentos que tendré con Aiko, de ella no sabré más…pero…al final valdrá la pena y disfrutaré verles feliz para siempre…tal y como debió ser...
Quédate un segundo aquí a hacerme compañía
y quédate tantito mas quiero sentirte mía
y abrázame… y abrázame…y abrázame… y abrázame…
Con sumo cuidado deposito un tierno beso en la frente de Aiko, la amo tanto…me duele dejarla ir pero…así deben ser las cosas, me duele el abdomen enormemente y las lágrimas de dolor han tenido que mezclarse en mis mejillas al caer con las de felicidad al tener ahora entre mis brazos a mi prima Aiko, mi voz es inquebrantable porque es un momento mágico y único el que estoy viviendo en estos momentos; siento que algo cálido está en mi garganta y no tardo en toser sangre…Aiko se preocupa por mí, lo sé con tan solo mirarle a los ojos…
-Taro…yamete (detente) o de lo contrario perderás tu Shiai…-me dice ella mientras me abraza con dificultad, sé que no corresponde a mis sentimientos pero el que me tenga afecto me hace feliz y el que para ella sea una persona importante hace que quiera seguir con mi camino…porque ese es mi destino.
Estrecho su cuerpo más fuertemente contra el mío, limpio su hermoso rostro con mis pulgares…esas manchas de mi sangre impura no deben mancillar la pureza de Aiko, sé lo que hago y no hay nada que me haga retroceder; un ardor invade mi cuerpo y fácilmente adivino que la fuente de todo ese ardor es el chakra de Mitsuru, sólo es cuestión de tiempo…pronto se acabará todo sufrimiento y dolor…
-Onegai…Taro…yamete-implora al borde de las lágrimas, me lastima verla de esa forma tal frágil e indefensa…quisiera poder protegerla pero no podré hacerlo más porque perderé mi Shiai…gomen (perdón) Ai-chan…
Hoy me he dado cuenta que no había sentido
tanto miedo antes, que yo no decido
que Dios lo hace mejor
Aiko se aparta suavemente de mí y ve que mi cuerpo está manchándose de sangre que proviene de mis heridas que para ella no son visibles, ambos nos ponemos de pie…siento que mi piel está desgarrándose al igual que mis músculos internos…siento que todo mi cuerpo sangra, abrazo nuevamente a Aiko…necesito su calor para poder soportar el inmenso dolor por el que paso en estos momentos, ahora está entre mis brazos y luego estará entre los del pelirrojo…cuando eso pase no podré hacer nada, siento como si estuviera siendo atravesado por una espada y me quedo sin aliento durante breves pero angustiantes segundos, parece que mi tiempo era más corto de lo que imaginaba…me hubiera gustado estar más tiempo con Aiko, escapando de la realidad y estando sólo nosotros dos…pero aún estaremos juntos en nuestros sueños mientras el recuerdo del otro esté presente en su corazón…mientras aún viva el recuerdo. Toso con más fuerza y caigo de rodillas, siento que se me escapa de las manos la vida…es como si unakatana me estuviera atravesando, Aiko me ayuda a ponerme de pie y la abrazo…no quiero abandonarla ahora que por fin puedo estar con ella…no quiero perderla otra vez…no quiero…pero debo dejarla ir.
Me separo de Aiko unos centímetros, debe terminarse todo ya…debemos volver, mi pequeño momento ha llegado no puede esperar más…con determinación acerco fuertemente a Aiko hacia mí al tiempo que con mi mano libre tomo la daga que llevo y esta se incrusta en el pecho de Aiko.
-Ta…ro…-escucho que me dice como si estuviera faltándole el aire, me destroza el corazón pero…debe ser así…gomen…Ai-chan.
Y antes de perder de vista mi camino
quiero mirarte un poco y soñar que el destino
es junto a ti mi amor
Logro escuchar las gotas de su sangre caer sobre el suelo, logro sentir que sus pulmones están llenándose de sangre y debido a ello la escucho toser, no me muevo y hago que nos mantengamos quietos, sus lágrimas no tardan en mojar mi camisa y aquello provoca que quiera desaparecer...estoy haciendo sufrir a la persona que más quiero y amo en este mundo...no tengo perdón, lo sé; lágrimas sólo brotan sin que pueda evitarlo…solo soy un bastardo, mi sangre impura se mezcla con la de Aiko al estar abrazados y sangrando, aquella mezcla al tocar mi piel me quema…pago por mis pecados, mi sangre nunca debió manchar la pureza de Aiko. Quiero quedarme a su lado pero no debo…nosotros nunca debimos conocernos, no debimos pero sí lo hicimos…me enamoré de ella y aunque mis sentimientos no fueron correspondidos, sé que represento en su vida a una persona muy especial y con sólo saber eso me siento dichoso…alguien por lo menos en este mundo cruel me ama…
Siento estremecimientos, un nudo en la garganta, me falta el aire y la nostalgia me invade…no puedo creer que esté tan vulnerable, quise evitar que estos sentimientos surgieran por ella pero es imposible…es muy bella y tierna, es atenta y gentil, es sincera pero misteriosa…es simplemente grandiosa; una parte de mí muere al verla triste cada vez y eso me afecta enormemente, no entiendo qué es lo que me está sucediendo pero ya poco me importa porque…pronto despertaré y mi mayor sueño se hará realidad aunque sea por un precio muy caro…
Quédate un segundo aquí a hacerme compañía
y quédate tantito mas quiero sentirte mía
y abrázame… y abrázame…y abrázame… y abrázame…
Observo el hermoso patio en el que nos encontramos Aiko y yo, será la última vez que vea este ambiente y por ende, grabo en mi memoria cada detalle de lo que considero mi hogar…pasé toda mi viva en este lugar, es nostálgico verle ahora y aunque me traiga también malos recuerdos…los más bellos junto con Aiko son los que se quedaran conmigo.
Ya es tarde para arrepentirse y solo queda seguir adelante, cierro mis ojos y me inclino hacia Aiko para susurrarle suavemente algunas palabras antes de que mi mayo sueño se haga realidad por fin.
-Ai-chan, abre los ojos…-
Sé que no los abrirá hasta que esté completamente segura de lo que pasará y aunque eso para mí sea irrelevante, deseo saber algo más antes de ponerle fin a todo y es que es de vital importancia para mí y para el éxito de mi misión; Aiko…para ti es sólo el principio de una maravillosa vida, sé que desea desaparecer por todo lo que le ha sucedido pero espero que sus ganas de seguir adelante cada día hayan regresado…
-Aiko, ¿quieres morir…? ¿Quieres desaparecer así…?-le pregunto suavemente, siento que su respiración se está haciendo dificultosa y todo se debe a la sangre que llena sus pulmones perforados junto con su pecho gracias a la daga que le incrusté, la melodía de mi canción sigue presente y aunque deba completarla no me interesa más que su respuesta ahora.
-Yo…-logra articular con dificultad, me siento culpable de todo lo que está pasando pero era lo que debía suceder, sin embargo, sigo dudando sobre todo esto y aunque me esté quedando sin aire al igual que ella, debo lograr sacarla de aquí o todo será un fracaso…escucho un susurro y luego con una voz llorosa me responde por fin-¡No…no quiero morir, Taro!-
Abro mis ojos y observo el ambiente, he logrado sacarla de ese lugar en donde estábamos los dos y aunque no sea ella la culpable de lo que está sucediendo, sé que la culpa invadirá su mente una vez que todo termine, dirijo mi mirada hacia la parte superior de la cabeza de Aiko, su chakra violeta empieza a quemarme intensamente, la 9na pluma está a punto de formarse.
-Te libraré del tsubasa o mogareta fushicho (Pájaro inmortal sin alas) y serás feliz por fin…-consigo decirle con dificultad, la sangre empieza a llenarme los pulmones, aquellas heridas están haciendo que mi vida se acabe, la abrazo con más fuerza para tomar así su daga porque la mía sigue incrustada en su pecho, ya sólo me queda un paso para lograr mi mayor sueño y deseo.
(Oh…no, no y abrázame)
Dame una razón para quedarme
yo no quiero tu compasión quiero que estés conmigo
hasta que me haya ido
y abrázame… y abrázame… y abrázame… y abrázame…
Siento la mano de Aiko posarse sobre mi hombro, intenta separarse pero no puedo dejar que eso pase…la retengo con fuerza y observo la incompleta 9na pluma.
-Shinu toki wa issho da (Quizá debamos morir)-me susurra Aiko como si estuviera agonizando y eso me preocupa, escucho que sus heridas empiezan a sanarse y es mala señal, estúpido charka…pero todo terminará antes de que logre Mitsuru su objetivo…ella y yo estamos sintiendo lo mismo, es por eso que actúa de esa manera…ésta desesperación de saber que estás muriendo y que no puedes hacer nada para detenerlo nos consume a ambos poco a poco…
-Sugu raku ni shite yaru (Pronto acabaré con tu dolor)-le susurro con lo poco de aliento que poseo, tomo con fuerza su daga y espero el momento exacto en el que podré terminar con todo-Me gustó conocerte…yomigaere hakucho (Vuelve a la vida) mi muy queridaAi-chan…-
-Taro…-logra decirme con lo último que le queda de aliento al sentir su daga traspasar su carne, he clavado por fin su daga a la altura de su corazón por detrás y todo esto en el momento en el que aquél chakra violeta le envolvía por la formación de la 9na pluma y aunque se me esté rompiendo el corazón por todo lo que está pasando no puedo retroceder.
y abrázame…
(Dame una razón para quedarme)
y abrázame…
(sólo quiero un razón)
Veo a lo lejos a mi padre…mi madre biológica está con él, Takeshi-sama está también a su lado junto con…la que es la madre de Aiko, la recuerdo perfectamente esa mujer bellísima que jugaba conmigo cuando aún esperaba a Aiko dentro de su vientre, definitivamente mi linda prima es su vivo retrato…
Akiko-baasama está llamándome también y me sonríe, las lágrimas nostálgicas brotan sin remedio y aunque me ayuden a aliviar mi pena…no me serán de ayuda para afrontar las cosas, comprendo entonces el significado de todo y entonces siento correr mi sangre desde la espalda, la sangre de mi pulmón perforado está escapando por ahí, mi vida se me escapa de las manos y aunque no era lo que pensé que ocurriría, me siento aliviado de que pueda decirle a Aiko unas últimas palabras antes de que mi sangre no salga más…
-Tsuki wo miro tabi omoi dase (Recuérdame cada vez que veas la luna), así sabrás que no estas sola y que siempre estaré a tu lado…-le susurro con la voz ligeramente temblante, el fin está cerca y no puedo hacer nada para poder evitarlo.
y abrázame…
(sólo quiero un razón)
y abrázame…
(Dame una razón para quedarme)
Como si estuviera reconociendo mi espalda, Aiko la toca desesperadamente, la sangre en sus pulmones debe estar asfixiándola pero no puedo hacer nada para ayudarle, veo las 9 plumas formadas y el cuerpo de Aiko se torna violeta porque es envuelto con aquél chakra, realizo unos últimos sellos al tomar una de sus manos y con eso espero haber triunfado pero me temo que las fuerzas se me están agotando y la sangre está empezando a brotar desde mi nariz, la capacidad de mis pulmones está al máximo y desde mi garganta siento venir líquido, toso y es sangre.
-Tao-chan…arigatou…-musita ella, es casi inaudible pero logro oírla, sonrío y cierro mis ojos mientras caigo de rodillas, apoyo mi cabeza sobre su regazo, ella está de pie y vomito sangre, no logro mancharla con mi sangre impura y eso me tranquiliza, siento que desde mi nuca están cayendo hilos de sangre, todo me duele, siento que mi cabeza me quema y que explotará…todo está destrozándome.
y abrázame…
(yo no quiero tu compasión)
y abrázame…
(Dame una razón para quedarme)
y abrázame…
(sólo quiero una razón…)
Abrazo sus piernas, Aiko parece estar inmóvil y mis lágrimas recorren sus bellas piernas, toso sangre y mi visión se hace borrosa intensamente, mis párpados quieren cubrir mis ojos y ya no puedo respirar, la desesperación está invadiéndome pero no debo sucumbir, todo mi cuerpo se está entumeciendo y elevo la mirada, deseo verla por última vez antes de que todo termine…para mi buena suerte, Aiko agacha la mirada y al observarme se horroriza, estoy cubierto de sangre y en sus manos posee una katana quizá piense que fue quién me asesinó pero no es lo que yo quiero que crea, le regalo entonces una sonrisa sincera para poder así hacerle entender de que no le guardo ningún tipo de rencor, no me arrepiento de nada porque sé que he hecho lo correcto…lo sé bien; le deseo suerte y mucha felicidad espero que aquél pelirrojo pueda ser digno de ella.
"Ai-chan…sé feliz…" articulo sin que mi voz se oiga, son sólo ahora mis labios los que se mueven, Aiko al parecer puede llegar a entender lo que digo y me alegra mucho, desearía poder quedarme a su lado para siempre pero…eso no se me está permitido, además si viviera sería estúpido porque perderé mi Shiai en breves instantes y sin él no podría cumplir con la promesa de proteger a Aiko, prefiero que todo termine aquí y ahora que le he protegido, finalmente le digo "sayonara…"
Tienes que saber que es lo ultimo que pido
que estoy desesperado y según mis latidos
no me queda mucho tiempo a mi favor…
La escucho gritar mientras caigo sobre el suelo, me alegra haber estado con ella en estos momentos, mi vida pasa rápidamente frente a mis ojos y aunque nunca tuve una vida maravillosa…Aiko siempre iluminaba mi día, me alegra saber que por lo menos ahora podre decirle sin temor a Takeshi-sama: "Ninmu kanryu (Misión completa)"
Fin del POV de Taro
La sangre caía a cántaros, nadie movía ni un músculo…sus respiraciones estaban sincronizándose para que así no interrumpieran aquél momento en el que aquél cuerpo del chico de cabellos negros caía sobre el suelo a los pies de la chica, un grito resuena y los pájaros invaden el firmamento, todos siente una presencia maligna.
Aquél chakra violeta se forma alrededor de la chica que parecía no comprender lo que estaba pasando a su alrededor, su mirada estaba perdida y al mismo tiempo estaba presente ella. Las lágrimas surcaban sus mejillas y la sangre no dejaba de brotar de alguna de sus heridas que aún no estaban sanadas, fue entonces que ella cayo de rodillas y observó sus manos con cierto temblor por lo que vería; el rojo carmesí de la sangre hizo que su mirada cambiara totalmente, estaba aterrorizada y temblando dirigió su mirada hacia el cuerpo del joven que hasta hace unos instantes yacía sobre el suelo ante sus pies, tosió sangre y al ver su cuerpo, observó las dagas incrustadas y sintió un gran dolor interno. El palpitar de su corazón disminuía cada segundo y su visión se hacía borrosa, prontamente sintió que recuperaba las fuerzas y sus heridas fueron curadas en cuestión de segundos pero ahora era su cuerpo el que ardía por el chakra que le invadía, estaba impactada y no podía articular palabra alguna.
-Aiko, escucha…pondremos fin a todo, déjame encargarme de todo y concédeme tu cuerpo, no tienes nada que hacer…todos tus seres queridos han muerto y no tienes a nadie en este mundo, recuerda que estás sola…-escuchó una voz dentro de su cabeza y su mano templando quiso tomar la katana incrustada en el joven.
"No…ya basta, esto debe terminar…ya basta, no más…Mitsuru, se ha terminado" pensó la joven y sonriendo tomó la daga que estaba incrustada en su pecho, la tomó entre sus brazos y se dijo antes de empuñarla "Yo no he hecho nada, todo ha sido resultado de la sed de sangre y muerte de Mitsuru, mi clan está maldito…desaparecerá justo ahora conmigo…"
POV de Aiko (Paralelo al POV de Taro hasta cierta parte)
Todo está oscuro…una fina imagen logro ver frente a mí pero es borroso, sin embargo, logro distinguir unos ojos lavandas…aquella mirada sin dudas es de Taro y me extraña verle, siento su abrazo y con él mi corazón es atravesado con más fuerza…
Mis ojos se llenan de lágrimas y siento que mi vida se acaba, me quedo sin aliento durante unos segundos mientras observo aquellos ojos de mi primo, no entiendo qué es lo que está sucediendo exactamente, pero se debe a Mitsuru…de eso estoy segura.
Veo caer las lágrimas de Taro y comprendo ahora a qué se refería, quisiera poder retroceder en el tiempo y nunca haberme convertido en kunoichi quizá así mi primo no estaría en esta situación, no quiero perder a alguien más…no quiero, ¡no quiero! No a otra persona importante en mi vida, ¡no más sufrimiento! ¡No más muerte! Quiero ser feliz…nunca me he desesperado tanto, quiero separarme de él pero es imposible y al verle ahí…sin poder detenerle, yo…siento que me estoy muriendo…veo que Taro duda, aún sin poder verle ya a los ojos escucho que su corazón grita de dolor y desesperanza, sin embargo, logro escuchar un canto que logra opacar a los gritos de su corazón, es una canción de amor…
Recuerdo ahora todo lo que había sucedido, recuerdo haberle visto conmigo antes en un lugar muy lejano a este, en mi hogar…ahí le he visto antes, las ganas de llorar siguen ahogándome al igual que lo hacen las lágrimas que resbalan por mis mejillas; el dolor se apodera de mi cuerpo ya destrozado por las heridas que logro observar y siento dicha de poder tener consuelo al estar entre los brazos de un gran amigo de mi infancia, sé que nunca nos hemos llevado súper bien pero tampoco nos detestábamos y siempre estábamos juntos, ahora que lo pienso nos queríamos en verdad como a hermanos…
Me siento terrible, mi familia está desapareciendo y soy yo la única causante de que esto suceda…Taro gomen kudasai (perdóname), veo que sus lágrimas caen al suelo y temo perderle…es la única familia que tengo, ¡detente! Quiero gritar pero no puedo hacer nada, sé que no podré detenerle ni podré hacer algo para hacerle cambiar de opinión…esta frustración no hace más que destrozarme…mi corazón está adolorido y siento que me voy quedando sin fuerzas, estos momentos en los que el aire no puede ingresar a mis pulmones son martirizantes, siento el deseo de ayudarle pero mi cuerpo no responde y tan sólo puedo ver todo…
Mi dolor desaparece al observar a Taro…está abrazándome, siempre le he querido como a un hermano mayor que siempre ha velado por mí y por el cuál siento un gran afecto y me duele enormemente pensar que voy a perderle por no poder controlar a la bestia que habita en mí, siento que un chakra está invadiendo mi cuerpo y esta cálida sensación la reconozco fácilmente…es Mitsuru.
Al verle caer frente a mí a Taro…aquella plácida sensación desaparece y se convierte en horror; siento mi sangre salir al exterior no me desespero ni entro en pánico porque me encuentro paralizara al verle ahí tirado, no puedo evitarlo más y doy un grito, el grito de mi corazón por todo el dolor que tengo y por el que he pasado…
Mi grito resuena, parte de mi alma está calmada al haber dejado ir aquél dolor, mi corazón llora sangre y es que ha sido atravesado por delante y por detrás por aquellas dagas familiares que me ha incrustado Taro, sé que lo ha hecho de buena gana y aunque no conozca el motivo…me siento feliz de haber estado con él.
Escucho la voz de Mitsuru, me susurra tonterías, he aprendido la lección, ¡no soy la misma estúpida niña de hace años! ¡Aprendí mi lección! ¡La aprendí cuando todos murieron por mi estupidez! Por no haberla aprendido antes he terminado perdiendo a las personas que más he querido en mi vida…
Mi padre Takeshi, siempre me entrenó para tratar de controlarme y lo hacía duramente pero sabía que lo hacía por mi bien pero sus palabras eran hirientes, sin embargo, sentía que era su forma de mostrarme afecto; mi querida Abuela Akiko siempre me trataba bien y me consentía al igual que a Taro, siempre nos cuidaba y nos entendía a la perfección…era mi gran amiga; mis familiares fueron mi gran apoyo aunque nunca me mostraron afecto y siempre me miraban mal, sabía que me querían porque sus miradas no mentían y aunque sus acciones decían otras cosas…sabía que en su corazón tenían afecto y admiración de mi persona; Sabaku No Gaara, a él lo perdí por culpa de mi estúpida venganza y por mi obsesión de acabar con la maldición de mi clan pero es que no quería que mi nieta sufriera el rechazo como lo pasamos Gaara y yo, mucho menos quería que mi hijo culpara a su hija por la pérdida de su querida y muy amada esposa como me pasó a mí; mi querido primo y único verdadero amigo de la infancia, a él le estoy perdiendo ante mis ojos y solo puedo llorar de impotencia, ver su sangre correr y formar un charco a su alrededor me está matando porque mi alma no deja de llenarse de dolor culpa.
¡BASTA! ¡No más! Es momento de detenerla a Mitsuru e imponer mi voluntad, someteré a esa grulla aunque sea lo último que haga y así le haré pagar todo el daño que me hizo, por eso logro controlar mi cuerpo y no tomo la katana, tomo la daga que está incrustada en mi pecho y me doy fuerza para poder terminar con todo, con fuerza la incrusto en mi abdomen y siento como la daga atraviesa mi carne y logra hacer fluir mi sangre; un fuerte dolor invade mi ser y me quedo callada, cierro mis ojos y siento mi cuerpo arder, las 9 plumas están presentes y mis ojos cambian…lo puedo notar, el chakra está quemándome…
Creo que este es mi final, seré consumida con el chakra de Mitsuru por mi terquedad…es patético y aunque lo sea no me arrepiento de esto.
Extiendo mis brazos hacia delante como si estuviera pidiendo algo y es que pido el consuelo de mi primo…un último abrazo, pero su cuerpo no parece reaccionar y temo lo peor, logro observar que su mano se mueve y la esperanza llega a mi corazón ensangrentado, logro sentir que su mano toca la mía extendida y aunque su sangre la mancha, poco me importa porque él puede estar vivo.
Es entonces cuando, su mano se aferra de las mías y las estrecha con la poca fuerza que puede tener, siento un calor correr desde mi ser y es entonces que siento dolor en mi cuerpo, es como si estuviera partiéndome además siento que soy consumida por un calor infinito.
Hago todo lo posible para poder observar a mi primo, debo salvarlo de alguna forma pero cuando le muevo, su cuerpo no reacciona…es como si estuviese inconsciente…me niego al hecho de su muerte…por aquél movimiento anterior de su mano, sé que está conmigo aún con vida.
Siento como si me estuvieran atravesando millones de espadas, acabo de perder a mi más grande amigo…acabo de perder a mi única familia…ahora estoy sola…
Ahora lo entiendo, Taro al clavarme aquellas dagas ha logrado liberar a Mitsuru al completo en mi cuerpo, pero no entiende qué es lo que pasará, al final creo que su plan era liberarle para que me consumiera junto con ella para que así todo se terminara tal y como yo lo quería desde un principio, que la maldición de Mitsuru se terminara conmigo aunque eso significara entregar mi propia vida, éste acto de liberarle ha sido a costa de su vida y sin importarle lo joven que es, lo ha hecho sin poner condición alguna y todo porque él…me amaba.
Logré ponerme de pie, si iba a morir debía ser de pie pero cuando vi la sangre en mis manos…esa misma sangre que antes recorría las venas de Taro las ganas de desaparecer me invaden profundamente, me siento terriblemente mal, he sido yo la asesina de mi única familia…
Mis pensamientos estaban revueltos totalmente, mi cabeza daba vueltas y en mi rostro sólo puedo mostrar horror al descubrir todo…
Caigo de rodillas ante el dolor emocional que siento, me han arrebatado tantas cosas durante toda mi vida que no debería dolerme pero…aún luego de haber sufrido mucho mi corazón siente todavía la pérdida de un ser querido…
Mis rodillas deben estar sangrando también de tantas veces que caigo de esta manera y es que mi padre me enseñó a ponerme siempre de pie, quizá es por eso que siempre logro sacar las fuerzas para seguir adelante pero siempre también caigo, sin embargo, el precio es cada vez mayor…
Veo a Taro y lloro inconsolablemente, ¡estoy sola! ¡SOLA! ¡Sola en este mundo cruel! No tengo a nadie…mi existencia ni ha hecho más que arruinar la vida de los demás…sería mucho mejor si desapareciera…
"Sé feliz…" recuerdo que me dijo mi abuela y Taro también, quiero cumplir su deseo pero…no soy buena para nada, siento mi cuerpo débil que se va entumeciendo con cada minuto que pasa…quizá este sea el fin de nuestro Clan…
Siento mucho haber causado tantos problemas, quizá si no me hubiera importado tanto la grulla…habría tenido una familia con Gaara y mi familia aún estaría con vida, son tantos los errores que he cometido en mi vida que…a veces pienso que merezco algo peor y no todo esto…
Cierro los ojos y escucho que la lluvia empieza a caer, la noche es oscura y la luna ilumina todo, siento como mi sangre se mezcla con la lluvia…quisiera que ella se llevara mis problemas tal y como lo hace con las manchas de sangre…
Veo a Taro frente a mí sonriendo y totalmente sin heridas, sé que no es real y que sólo es una imagen que quiero ver ahora que mis ojos no ven la realidad, mi corazón late rápidamente y es que me alegra mucho verle bien pero sé que quizá esta aparición me esté revelando el destino.
Abro repentinamente los ojos y es cuando aquella sensación cálida está desapareciendo de mí ser, veo pequeñas plumas ser arrastradas por la corriente de aire que viene desde atrás de mí y tomo la mano de Taro entre las mías, sé que aún está con vida, el movimiento que hizo con esa mano me lo decía pero temo que sólo haya sido un reflejo de su cuerpo, todo es totalmente ilógico para mí y cuando volteo a ver las 8 plumas detrás de mío, éstas se tornan violeta intenso resplandeciente y de pronto se parten en varias plumas bellísimas, así todas son arrastradas por una gran corriente.
Veo frente a mí y la mano de Taro ya no está, en el lugar en donde yacía su cuerpo está ahora un hermoso quetzal que me mira y luego se me acerca para darme un pequeño "beso" y me parece verle sonrojar al tiempo que me sonríe, posee una mirada muy familiar y es entonces que comprendo quién es aquél ser. Aquél quetzal alza el vuelo y suavemente toma la 9na pluma sobre mi frente y la arranca con facilidad sin dolor, alza el vuelo y se lleva detrás suyo a las plumas violetas que volaban libremente…
Comprendo ahora todo, dirijo mi mirada hacia el lugar en donde estaba la daga pero ya no se encuentra ahí y lo entiendo ahora totalmente, él liberó a Mitsuru en mi cuerpo y esperaba…no, él sabía que trataría de controlarla…ahora, utilizando el chakra que le quedaba logró darme fuerza para que así lo hiciera, finalmente al ser consumido por el chakra se llevó a Mitsuru…recuerdo que mi abuela Akiko, me decía que Taro era como yo y es recién ahora que lo entiendo.
He recibido una segunda oportunidad…quiero aprovecharla para no cometer los mismo errores, quizá pueda remediar muchos de ellos pero la idea de ser feliz aún es distante…sería un sueño, buscaré mi propio paraíso en el cuál sea feliz…sin Gaara sé que no existe pero aunque sea malo…me engañaré a mí misma.
-Arigatou…-es lo único que puedo decir al mirar al cielo, en donde aquél quetzal majestuoso me observa complacido y siento que mis lágrimas son reemplazadas por sangre, pero no me importa.
Mi garganta está bastante lastimada, Mitsuru ha logrado reconstruírmela luego de todo el maltrato que le di cuando no dejaba de llorar por la pérdida de Gaara y de mi bebé, me alegra poder por lo menos decir alguna palabra audible.
Me lamento silenciosamente, veo entonces un pergamino y es cuando recuerdo que en aquél sueño, Taro me ofrecía un pergamino que mi padre Takeshi había escrito para mí, quisiera creer que el pergamino que me dio era cierto…nada pierdo más que la esperanza, abro cuidadosamente el pergamino, temo que aquél pergamino no exista y que el que tengo entre mis manos llenas de sangre no sea más que uno en blanco.
No me importa en qué lugar me encuentre, sé que estoy perdida en este mundo y estoy sola…no debería interesarme si hoy o mañana muero, deberé de vivir cada segundo de mi vida y es que para que pueda ser feliz han tenido que sacrificar muchas personas sus vidas y la razón de todos esos sacrificios los hicieron porque todos ellos…me querían.
Rompo el sello que mantenía el pergamino cerrado, con temor observo el contenido y mi corazón late fuertemente, la alegría que siento al saber que en verdad mi padre me quería disminuye mi sufrimiento actual, quisiera poder hacer una cosa más y no es sólo devolverle su vida a Neji sino…volver a ver a Gaara aunque sea una última vez…
Escucho pisadas cercanas a mí, siento entonces un suave abrazo desde atrás y aunque esto de rodillas…se siente bien, este calor me llena de alivio.
-Satome Aiko…-escucho su voz ronca y seductora, no puede ser…esto es imposible.
No quiero voltear para descubrir que sólo estoy soñando, cierro mis ojos para que así no vea la cruda realidad pero aquél aroma que siento anestesia mis sentidos y sólo una persona puede lograr eso…
-¿S-Sabaku N-No G-Gaara?-pregunto con temor y titubeo.
Fin del POV de Aiko
Fin del Décimo cuarto capítulo
Vocabulario:
¿Ai Oboete Imasuka?: ¿Recuerdas el amor?
Aiko: Niña del amor.
Notas Finales de la Autora: KYAAAA!!!! Hai desu!!! T-T Taro-chan quedó en este cap como todo un buen primo!! TwT ureshi wa desu!!!
Quisiera saber su opinión sobre este capítulo, espero les haya gustado el curso que se nos da ahora XD jejeje ¿Será Gaara o nuevamente Kiba con algún jutsu para camuflarse? (Me pregunto cómo llegó hasta ahí -_-?) WOAH!! Veo una cabellera rubia!! O.o? Ahora sip!! No subire el cap sino tengo mínimo 90 review XDD Quiero cumplir mi sueño de los 100 review ToT Gomen gomen
DEJEN REVIEW!!! Sus opiniones son MUY MUY MUY MUY pero MUY importantes para mí, ONGEGAI DESU!!! ToT
Arigatou!!! A los que dejaron review la vez anterior, quisiera también agradecer a todos los que tienen como favorito mi FF nwn también a todas las personas que han leído mi FF T-T arigatou!!!! Este ha sido un proyecto bastante divertido para mí, si tienen alguna queja díganmela x algún review y recuerden que no necesitan tener una cuenta para dejarlo n_n nos leeremos pronto LOS QUIERO!!!!
Próximo capítulo será el GRAN Final: "Gaara y Aiko"…Ahnny se despide con un beso enorme…ja ne minna-san ;)
