Una dulce mañana de verano, durante dos semanas había llovido torrencialmente por lo tanto, las misiones para los genin se habían acumulado; solo los equipos ocho y nueve aun no habían tenido su primera misión en equipo.
Kushina había saltado de la emoción cuando Akemi, su sensei, les había comunicado que se les asignaría la primera misión en equipo; y ahora, frente al escritorio en el despacho del Hokage, su expresión no era más que de fastidio.
Resultó ser que su primera misión era cosa de niños, y, además, en conjunto. Así es, mientras Kushina repiqueteaba insistentemente el pie contra el suelo, el equipo nueve la miraba con los ojos agrandados, por su forma de hablar hacia el Hokage, tan ligera.
— ¿Qué es eso de "en conjunto" 'ttebane?—preguntó Kushina, haciendo más sonoro el sonido de su pie contar el suelo. El Hokage suspiró y sonrió amablemente, para explicarle por décima sexta vez la misión ala Uzumakique se negaba en entender que su misión seria compartida.
Pasiblemente la miró y dijo: — Es una misión de rango D, y es en conjunto, juntando los equipos ocho y nueve. La misión consiste en encontrar al gato de la Señora Thonks, que ha escapado esta mañana. ¿Quedó entendido?
Kushina infló los mofletes, se cruzó de brazos y se dio la vuelta, verificando bien a sus compañeros de equipo, detalló a Akiko, Ryota de una mirada rápida y observó detenidamente a Minato en un intervalo de diez segundos. En esos diez escasos segundos notó como su mirada se apegaba a la de ella mezclándose los colores, su mirada fija era firme y valerosa, pero aun así, Kushina seguía creyendo que era un "Flacucho Afeminado".
— ¿Que miras?—espetó Akiko, colocándose delante de Minato en forma de barrera— ¡No mires a Minato-kun!—chilló celosa.
Y Kushina salió de su shock, luego de que esa mirada azulada la haya envuelto. Sacudió la cabeza levemente y cerró los ojos con fuerza, los volvió a abrir y se sintió bien. Miró al frente y se encontró con los ojos chocolate de Akiko, mirándola fijamente. Proceso lo dicho anteriormente y sonrió con sorna.
—Haz lo que quieras con él—dijo. Akiko la miró con el entrecejo fruncido, Minato salió detrás de ella. La pelirroja observó cada uno de sus movimientos.
—Espero que hagamos un buen equipo—dijo con una simpática sonrisa en su rostro, típica de él; sonriente y mostrando todos los dientes; dirigió su mirada hacia Kasumi, Hiashi y finalmente la pelirroja, Kushina Uzumaki.
—Tenlo por seguro, Minato—aseguró Hiashi levantando el pulgar en señal afirmativa. Kasumi sonrió y Kushina bufó indignada.
Ella sola seria capaz de realizar esa simple misión de atrapar a un roñoso gato, que seguro se había escapado por capricho.
..
Otro shuriken fue lanzado al tronco del campo de entrenamiento del equipo 10. Mikoto se quitó los molestos mechones de cabello negro que formaban su flequillo de la frente y miró adelante, el shuriken se había clavado un poco –mucho- inclinado a su destino.
Un Hmp detrás de ella la exaltó, se dio la vuelta y recibió una botella de agua, cortesía de Fugaku Uchiha, que estaba a unos metros de ahí. Agradeció el agua con una leve reverencia y agotada se sentó en el suelo, sobre el suave césped. Él se acercó y sentó junto a ella.
—Debes perfeccionar esa técnica—le aconsejó—En un Ninja, es muy importante el lanzamiento de shurikens.
— Lo sé—dijo ella en un suspiro. Cerró los ojos y pudo sentir la brisa calida y a la vez fuerte que ese día de verano envolvía la atmosfera, que apenas llegaba a ellos por estar rodeados de árboles.
Quedaron sumidos en un profundo silencio, ella tomando sorbos de agua en periodos de cortos segundos y el mirando hacia la nada fijamente; el único sonido era el de los pájaros trinar en el cielo y las copas de los árboles que se movían con la ráfaga de viento.. Ambos eran Uchihas de la misma calidad, él era de una rama familiar mucho más alta, en cambio, ella de una rama mucho mas baja; pero eso solo los diferenciaba jerárquicamente, por que ambos tenían sangre Uchiha corriendo por sus venas. No eran primos, y si lo eran, eran unos muy, muy lejanos, tanto que podrían remontarse a los principios del clan para averiguarlo. Sus habilidades era muy distintas, el Sharingan en los ojos de Fugaku podían brillar automáticamente con esplendor mientras que los de Mikoto no habían despertado aun, preocupante para su edad. Pero eso no quería decir que ella se deprima, había momentos en que si, se sentía mal por ello, pero lo recompensaba con el arduo entrenamiento que se exigía a ella misma durante horas.
Ellos, conociéndose desde su nacimiento, no tuvieron problema alguno en conformar el mismo equipo, es más, estaban seguros de que estarían juntos en aquella travesía de sus vidas.
Por las dudas, el Sharingan no es la única técnica ocular existente, en Konoha, existe también el clan Hyûga, de donde provienen los gemelos Hiashi y Hizashi, el cual posee una técnica ocular muy poderosa, llamada Byakugan, que cada uno de sus miembros la poseen. Dos de sus habilidades son ver a una distancia muy lejana y a su alrededor, otra, es poder ver los puntos de chakra que el enemigo posee en su cuerpo, por lo tanto, tienen un muy buen control de esta energía.
Volviendo a la escena, Mikoto y Fugaku giraron sus cabezas a la misma vez. Chocando sus miradas por largo rato. No se sonrojaron ni se avergonzaron, ellos sabían bien que sus destinos ya estaban programados por sus familias, y esos los incluía a ambos en un matrimonio arreglado. Ese es el "por que" de los no-sonrojos, por que ellos aun eran unos niños, pero entendían muy bien la situación.
Esperaron diez minutos hasta que su tercer compañero llegue para así poder comenzar el entrenamiento de equipo, programado por su sensei.
..
—Es una misión sencilla—dijo Kushina mientras todo el grupo se adentraba en el bosque, donde supuestamente estaba el gato.
—Y lo es, pero aun así es una misión—dijo Hiashi—Y tienes que tomarla como una—ordenó. Kushina lo miró de reojo y lanzó un soplido para refutar.
Kushina utilizó la técnica que Tsunade-sama le había enseñado, concentrando chakra en sus pies subió el árbol sin esfuerzo, mientras que los demás debían realizar un gran salto para llegar a las altas ramas, y poder comenzar la misión asignada. Se sintió orgullosa y superior que los demás por un corto lapso de tiempo cuando descubrió que el flacucho también podía hacerlo.
Saltaron de rama en rama, con saltos torpes pero continuos, sin que ninguno caiga. Kushina, que iba mas atrasada, pudo divisar al gato, trepado en un árbol y literalmente abrazado clavando sus filosas garras en la madera de una rama. Sonrió contenta y se dividió de sus compañeros, yendo en busca del roñoso gato. Sus compañeros se dieron cuenta de ello –gracias al rubio- y la siguieron. Cada uno se posicionó en un árbol cerca de donde estaba el gato, planeando una estrategia.
Y así fue. Primero, Ryota y Hiashi acorralarían al felino con ayuda de Akiko, Kasumi arrojaría la red para atraparlo y Minato se encargaría de llevarlo ala Aldea.
—Un pequeño detalle—había reclamado Kushina—¿Y yo?
Todos se miraron entre sí, al parecer, la Uzumaki no tenia que labor hacer, por lo tanto, ayudaría a Kasumi en caso de que el tiro de la red falle. Se había sentido no incluida en el grupo y eso le molestaba mucho ¿Por qué? Su maldito orgullo la hacia así, además, ella era tan Ninja como los demás.
En efecto, la red falló al ser arrojada por Kasumi y que una ráfaga de viento la haya desviado en el camino llevó a que la impulsividad de la pelirroja actúe. Kushina saltó hacia el gato como loca endemoniada. El cual se espantó y comenzó a caer del alto árbol, la mayoría dio un grito de sorpresa, y la Uzumaki, en un impulso y se arrojó del árbol también, casi instantáneamente luego de que el gato resbaló. Todos se quedaron impresionados por la acción, ninguno se esperó eso de ella, pero no conocían la Uzumaki verdadera, que había prometido lograr cada meta o misión que se interpusiera en su camino para ser una gran, Gran Kunoichi.
El gato maulló de terror la verse cayendo por el aire y Kushina se aterró al notar que el suelo estaba muy cerca. En ese momento, si el gato caía desde esa altura, hasta ella misma se había dado cuenta de que no podría caer en cuatro patas. Sus reflejos fueron perfectos dos segundos antes de que chocaran contra el suelo, en el primer segundo, extendió el brazo y tomó al gato por las patas traseras, a pesar de las quejas por parte de este. Y en el segundo, mientras se daba la vuelta, tiró al gato hacia arriba suspendiéndolo en el aire y ella cayó al suelo chocando duramente su espalda contra el piso, produciendo un seco sonido, y el gato, aterrado, con los pelos erizados y las garras afiladas, cayó como una pluma entre sus brazos.
Y Kushina sonrió mientras intentaba tranquilizar al animal acariciando el pelaje de su cabeza –luego de recibir muchos arañazos-. El dolor de su espalda aun estaba presente, pero no le importaba, había completado la misión con éxito.
Cuando se sentó, miró hacia arriba y vio a sus compañeros sonriéndole, mientras le dedicaban palabras de felicitación y agradecimiento.
Tal vez y solo tal vez, esa sensación cálida que la abordó en el interior de su corazón hasta llegar a su alma, era a lo que Mito se refería, y por fin, ella lo estaba sintiendo con todo su esplendor.
Se levantó del suelo y le entregó el gato a Akiko que la miraba con recelo-producto de la envidia y rivalidad que se estaba generando-.
Una vez que retomaron camino hacia la aldea, Minato se le acercó.
—Muchas gracias—le dijo mientras caminaban unos pasos detrás de los otros, que iban entretenidos con el gato que resultó ser muy amoroso, no roñoso como lo hacia parecer Kushina.— De no ser por ti, no hubiéramos logrado la misión y aun estaríamos buscando el gato—rió nerviosamente mientras se rascaba la nuca.
Kushina se quedó sin palabras por primera vez, debido a la impresión. Se sonrojó débilmente y sonrió de medio lado. Lo vio alejarse de ella hasta alcanzar los demás y entretenerse también con el gato. No entendía el por qué de su sonrojo, pero sabía que ese niño, no era tan flacucho y afeminado como parecía. Su sonrisa vislumbraba y sus ojos la envolvía en una torrente de sensaciones, sentidas por primera vez.
—Esperen—dijo Ryota, llamando la atención de todos, claro, por ser el más callado—Ese no es el gato.
Con simples palabras, declinó el acto heroico de Kushina
—¿Cómo que no es el gato?—exigió Kushina—Es igual a las características que nos dieron.
—No lo es—explicó Ryota. Kushina frunció el ceño, algo que no le gustaba, era que le quiten el hecho de que ella tenia razón— Este gato es una hembra. Nosotros buscamos un macho.
Ella misma se acercó a verificarlo, y así era el gato, era una hembra, y encima demasiada gorda por lo tanto supuso que estaba preñada. La miró fijamente, era una gata de calle, aunque tenia el pelaje lacio y suave, blanco con un poco de tierra, de ojos grandes azules que la miraban fijamente.
Era una lastima dejarla tirada en la intemperie, aun más cuando la pobre estaba por ser madre.
La expresión de Kushina se alarmó cuando vio a Akiko dejando al felino debajo de un árbol
—¿Qué haces?—preguntó bruscamente con el ceño fruncido.
—Dejarla—simplemente respondió la castaña— No nos sirve en la misión—dijo fríamente.
— ¡No la podemos dejar ahí 'ttebane!—exclamó apuntando al felino que no se había movido del lugar.
—¿Y que piensas hacer?—le preguntó Akiko, Kushina se calló. Había dado un problema pero no tenia la solución. A ella no le gustaban mucho los gatos, y viviendo sola no tenia una familia que los pudiera alimentar en su ausencia.
—Yo...me los quiero llevar ami casa—Kasumi avanzó unos pasos y tomó a la gata entre sus brazos— Somos muchas hermanas, y no tenemos mascotas.
Kushina suspiró aliviada. Aquel gatito tendría una familia.
Siguieron avanzando por el bosque, en busca del verdadero gato. Kasumi no tuvo ningún problema en llevar cargas el felino, ya que ella y Ryota eran los medic-nin de cada equipo. Estaban llegando a un claro cuando tres ninjas los emboscaron.
Dos parecían gemelos, una chica y un chico, el otro era pelirrojo, de mirada fría y calculadora.
—U-ustedes son de la Arena—pronunció Akiko.
Efectivamente, sus bandas lo decían todo. Tres ninjas de la Arena estaban frente a ellos, dispuestos a matarlos.
Editado: 28/12/2011
^^ Ni siquiera tenia que decir en mis notas anteriores...ahora menos ^^' Por lo tanto, agradeceré reviews, favoritos y alertas (:
Chau...!
