Bueno, no hay mucho para decir de lo nuestro. Después de que Kevin terminara con Ariana yo me dispuse a llevármela a la fiesta de la venta de el millón de copias de Three Cheers for Sweet Revenge, el álbum de la banda de el amor de mi vida, G, quien organizó la fiesta. Tal vez ustedes lo conozcan como Gerard Arthur Way. O tal vez no…
Esa noche estábamos con Ariana manejando hacia la fiesta, riéndonos de todo, ella me contaba lo de su aventura la noche anterior con Frank Anthony Iero.
Llegamos y aparcamos el automóvil en la entrada de la casa de G, donde él me miraba, parecía alegre. Debía ser su sonrisita traviesa, porque algo me decía que tenía algo para mí.
Me bajé del auto, sin ilusionarme demasiado, me saludó con un tierno y dulce beso que pareció durar una eternidad.
Mientras Ariana entraba misteriosamente a una habitación, yo me dispuse a sentarme sobre el regazo de G para hablar entre amigos, como no había silla (o yo no quise poner una para mí). Podía sentir su polla erectándose lentamente. Luego, el se paró y me guió por un largo corredor hasta llegar a su habitación. El me sentó sobre su cama y dijo:
G: Oye amor mìo, llevamos saliendo hace seis años. Creo que ya es hora de…
Mientras abría un pequeño paquete amarillo. Yo no supe que decir. Lo único que atiné a hacer, es recostarme mirándolo hacer una especie de stripe dance. Se quitó todo hasta quedar en bóxer azul.
G: Ahora vos mi amor
M: Pero no se como…
G: Dejame que te ayudo
Dijo desprendiendo mi camisa y sostén. Luego juntamos nuestros cuerpos totalmente desnudos, jugamos por toda la habitación. Cuando comprendí su intención, supe lo que tenía que hacer.
M: G?
G: Que pasa amor?
Lo único que hice fue lamer lentamente su polla erecta. A cabo de un rato, G dijo
G: Voy aa-…
Y pasó, G manchó las sábanas, el colchón, todo. Nos reímos juntos un rato y al final dormimos.
