...Perdido y Encontrado...

Pasaron un rato ahí, se había acostumbrado al calor de las llamas. Tanto que ya no tenía frío y el pequeño niño se había quedado dormido. La casa ardía pero las llamas no los tocaban y eso era bueno, el mortífago seguía petrificado y todo parecía haberse calmado.

Quizás habían pasado minutos, tal vez horas. Estaba seguro de que ya era muy tarde, o si no altas horas de la madrugada. Su cabeza estaba cayendo de lado, sus ojos se querían cerrar. Escuchó el sonido de movimiento fuera, se escuchaba que alguien ordenaba a varias personas, pensó por un momento que Voldemort no se había dado por vencido y seguía buscando el horrcrux en toda la aldea, temió ser encontrado.

Pero las voces no eran frías, no había tanta dureza pero si preocupación. No eran mortífagos, ellos se habían ido hacía buen rato ya. Eran otras personas, otra agrupación. Agudizó el oído y pronto se sintió un poco aliviado de saber que era gente del ministerio, pero él no tenía idea de quien confiar ¿Qué haría? Se quedó callado y sin moverse de su lugar, pero grandes chorros de agua, irrumpieron la poca tranquilidad que había alcanzado. Ese ruido despertó al pequeño que tenía a un lado el cual comenzó a llorar.

-¡escucho algo!-dijo una voz de un hombre joven, como llamando a alguien más y Harry escuchó pasos rápidos acercándose –tenemos que abrir la puerta-habló de nuevo el mismo hombre y lo siguiente que se escuchó fue la explosión de la puerta de entrada y la llegada de varios hombre, aluzando con sus varitas.

Buscaron en cada rincón, no encontraban nada, pero uno de ellos movió la gran mesa y se encontró con 3 personas. Un niño, un muchacho y un reconocido mortífago

-¿Harry Potter?-susurró el auror incrédulo y todos sus compañeros se voltearon a ver, se quedaron en el mismo estado apuntando con su varita al muchacho que no había hecho ningún movimiento para no ser atacado

-puede ser una trampa- dijo otro auror –una trampa de quien-ustedes-saben- todos se miraron temerosos por esa idea, pero no dejaban de observar ni un segundo al muchacho quien no había dicho nada para no alertar a esos novatos que lo podrían asesinar en un abrir y cerrar de ojos, solo acercó al pequeño que parecía asustado de ver a tanta gente alrededor

Uno de los hombres de la cabaña había salido a buscar a alguien que pudiera desmentir o confirmar la idea de que el muchacho que tenían era Harry Potter, pronto regresó con alguien muy capaz.

Su ojo mágico registró todo en cuanto entró, lo primero que vio fue el cuerpo de un mortífago petrificado, luego puso su atención sobre el muchacho que se suponía era Potter. No era un hombre que confiara fácilmente y averiguaría la verdad.

-¿Harry Potter?-preguntó Alastor al muchacho el cual asintió, solo era una pregunta obligada –si eres Harry Potter, ¿por qué no estás en Hogwarts?-Harry supo que no podía explicar que había dado ahí después de quedarse solo en una cueva llena de ínferis, a la cual había ido con Dumbledore quien extrañamente había desaparecido con un extraño, no supo como contestar

-debe ser un impostor-sugirió uno de los aurores a espaldas de Moody y el muchacho negó

-entonces contesta-continuó Moody apuntándole con la varita, en eso otra persona entró a la cabaña, alto y moreno. Kingsley.

También se le quedó mirando al muchacho pero no dijo una palabra. El interrogatorio seguía:

-no puedo decir nada-dijo por primera vez Harry, respuesta que no agradó a los novatos quienes se convencieron de que habían atrapado a un impostor

Otra persona entró, esta vez una mujer y Harry se alegró un poco de saber quien era. Claro que conocía a Moody y a Kingsley pero era más fácil que Tonks descubriera la verdad sin hacerle decir cosas que no debía. La auror tenía rostro cansado pero de inmediato dirigió su mirada al muchacho que estaba sentado en una esquina

-¿Harry?-preguntó incrédula -¡Te hemos estado buscando por todos lados!-cuando estaba a punto de acercarse Alastor la detuvo con su bastón

-¿Cómo sabes que ese es Harry Potter y no un mortífago disfrazado?-preguntó

-en primer lugar, porque en Hogwarts todos están preocupados buscándolo, con el ataque, muchos creen que fue secuestrado-comenzó la auror, entonces para sorpresa de todos, Harry habló

-¿ataque? ¿Qué ataque?-por dios, solo dejaba Hogwarts unas horas y pasaba algo así

-el ataque mortífago al colegio-aclaró Tonks –como decía, además tengo una pregunta que no falla-

-¿a si, cual?-preguntó Kingsley y todos miraban a Nymphadora y luego a Harry

-juro solemnemente…-inició ella

-que mis intenciones no son buenas-completó Harry con una pequeña sonrisa y un suspiro

-¡Harry!-se tiró ella de rodillas a abrazarlo y Moody sacudió la cabeza con tanta confusión, los aurores estaban sorprendidos y Alastor les ordenó que salieran y continuaran ayudando.

Entonces los tres aurores miembros de la orden del fénix dirigieron su vista al cuerpo petrificado.

-¿tu lo atrapaste?-preguntó Shackelbolt a Harry quien asintió no muy contento


La voz se empezó a correr por los aurores presentes quienes decían que Harry Potter había estado en medio del ataque y que en esos mismos momentos se encontraba en la pequeña aldea, decían también que había capturado un mortífago y reporteros que apenas llegaban al sitio empezaron a investigar sobre que tan cierto era eso.

-hay que irnos-sugirió Tonks y los otros dos asintieron –Harry, tendremos que ir al ministerio en lo que se calman las cosas- el muchacho asintió, solo esperando no tener que dar explicaciones, pero estaba seguro de que estando con tres miembros de la orden del fénix eso no pasaría. Cuando se levantó sintió frío, su ropa se encontraba todavía mojada después de lo que había pasado. Kingsley al notarlo le dio su capa de viaje para mantenerlo un poco más cálido, pero cuando se la puso sobre los hombros, notó algo en la mano de Harry.

-¿peleaste con los mortífagos?-preguntó y Harry de inmediato negó -¿entonces con que te hiciste esa herida?-señaló su mano que tenía un corte, para salir de la cueva tenía que hacer un pago de sangre.

-¡¿estás herido?!-preguntó Tonks alarmada -¡Remus me matará si te pasa algo!-dijo ella con cierto tono de broma pero no restando importancia

-no es nada-contestó el muchacho escondiendo su mano

-si, también me ha contado que te gusta esconder cuando te pasa algo- Harry se hizo el que no sabía de que hablaba –como estos arañazos…¿Harry, te peleaste con un gato?-preguntó ella viendo múltiples arañazos, unos es sus brazos y uno que otro en su cara, y eso que casi no había luz. "no, solo ínferis" pensó irónicamente Harry pero no dijo nada

-lo averiguarás en el ministerio Nymphadora-cortó Moody –este lugar no es seguro, andando-

Los cuatro salieron de la cabaña, Alastor dio órdenes a sus aurores para que se llevaran a Barty Jr. a Azkaban en lo que se arreglaban las cosas, pero cuando dieron unos pasos más, los gritos y flashes de cámaras los detuvieron. Las preguntas llovían como gotas de lluvia, no dejaban contestar algo cuando sacaban 10 más, no es que quisieran contestar, claro está, pero ni siquiera podían callarlos. Moody se giró de mala gana y le dio a Tonks una llave.

-vayan a mi despacho y quédense ahí-les dijo a ella y a Harry, después le entregó algo parecido a un naipe, lo cual obviamente era un traslador y desaparecieron en menos de 5 segundos


La enfermería tenía varios heridos, la mayoría de los profesores se encontraban ahí porque ya habían mandado a los alumnos a sus salas comunes, pero las noticias eran muy malas.

Cuando empezó el ataque, Slughorn había llegado a la enfermería con Dumbledore inconsciente. Durante todo lo que duró el ataque, el director no despertó, incluso cuando llegaban heridos o las personas desfilaban de un lado a otro buscando ayuda. Cuando todo terminó, apenas se había levantado y la primera palabra que dijo había sido:

-¡Harry!-a su alrededor estaban los maestros y compañeros del aludido, pero no se encontraba quien esperaba. Todos lo miraban como si él supiera donde estaba y eso extrañó al director

-¿Dónde estabas Albus? ¿Por qué estás tan malherido?-preguntó McGonagall acercándose a su lado, pero el director no respondió esas preguntas, en cambio formuló las suyas

-¿Dónde está Harry?-preguntó exaltado y mirando a todos, lo último que recordaba era haber estado en…la cueva donde Voldemort había escondido un horrcrux, junto con Harry, al ver que nadie le respondía se estaba desesperando.

Justo cuando iba a empezar a gritar para pedir todo tipo de explicaciones, se escucharon dos voces que se acercaban a la enfermería.

-¡NO! ¡No, es cierto lo que dices!-contrarió un hombre desesperado

-lo siento yo…-

-¡me niego a creerte!-le interrumpió de nuevo -¡deja de mentirme y dime donde esta!-exigió

-ya te dije que yo…lo siento…es mi culpa, no debí…-

Las puertas de la enfermería se abrieron y dejaron entrar a dos hombres. La mayoría brincó de donde estaban sentados, y otros simplemente se petrificaron en su lugar. Tenía un año de muerto, no podía ser él.

-¿Si…Sirius?-preguntó temeroso Remus con los ojos muy abiertos de la impresión -¿e…eres tú?-

-¡no estoy para tonterías!-expresó el animago -¡¿Dónde está mi ahijado?!-

"si es Sirius" concordaron todos con el pensamiento, la actitud del hombre lo delataba. Pero el animago concentraba su mirada en el director esperando la respuesta. Fue entonces cuando el otro hombre que había entrado con el difunto padrino de Harry, intervino.

-director…yo lo traje de regreso a Hogwarts-el hombre se bajó la capucha y solo los que lo habían conocido supieron quien era y lo miraban como a un fantasma, solo que era demasiado real para ser cierto. Olvidando el hecho de que se suponía que Regulus y Sirius estaban muertos, continuó con su búsqueda para saber la verdad.

-¿Regulus?-preguntó incrédulo el director –has dicho…que me trajiste…-las palabras se atoraban en su garganta

-si…yo lo encontré…pero ¿usted estaba solo?-esa podría ser la pregunta del millón, todos aguantaron las respiración

-Harry estaba conmigo-dijo de inmediato y la cara de Regulus palideció y Sirius calló sentado al suelo con extrema agonía -¡¿Qué pasó?-preguntó de inmediato el hombre, no tan seguro de querer oír lo que sospechaba

-yo solo lo encontré a usted-declaró el Black y los demás no necesitaban explicaciones para saber que algo malo había pasado, que Harry estaba perdido o algo peor.


El ministerio tenía mucho movimiento, los aurores corrían de un lado a otro. A la aldea que estaba cerca del acantilado rocoso o a Hogwarts, había habido dos ataques en un solo día y las cosas estaban tensas.

Tonks y Harry habían aparecido exactamente en la oficina de Moody, ella se aseguró de que nadie los molestara poniendo un hechizo silenciador y de inmediato se giró a Harry.

-bueno, ¿Qué hacías en esa aldea a la mitad de un ataque?-preguntó Tonks poniendo sus manos en la cintura, Harry dudó

-no te puedo decir-dijo el muchacho bajando la mirada

-¿tiene que ver con Dumbledore?-preguntó de nuevo ella casi segura de tener la razón y cuando Harry asintió comprendió –bueno, pero ¿por qué tienes esos arañazos?-Harry se miró instintivamente los brazos, los ínferis casi lo asesinan y solo salió por suerte porque ni siquiera recordaba porque lo habían soltado.

-ni idea-mintió el muchacho sin mirar de frente a la auror que seguro le sacaría la verdad, ella obviamente no estaba convencida con lo que Harry decía pero no lo presionaría pues si eran cosas de Dumbledore eran muy secretas e importantes

-tenemos que regresar a Hogwarts en cuanto vuelva Moody-expresó Tonks sentándose a su lado –porque si nos vamos antes de seguro nos Alastor nos da un buen sermón-

Ambos se quedaron esperando por una hora, ya era de madrugada y el auror no volvía. Tonks había salido hacía unos minutos argumentando que iría por algo de comer porque le había dado hambre, y dejó a Harry solo por unos momentos. Aprovechando la ausencia de ella, Harry pudo perderse profundamente en sus pensamientos. Una y otra vez llegaba a él la desagradable sensación de asfixia cuando los ínferis lo jalaban al fondo del lago. Ahora que lo pensaba de esa forma, sintió un escalofrío recorrerlo, cada uno de los segundos que estuvo peleando inútilmente con ellos tanto fuera como dentro del agua. Creyó desarrollar cierto miedo a esos cadáveres, no se había podido librar de ellos aunque luchara con todas sus fuerzas, era frustrante y desesperante.

Miró sus manos y brazos por un momento, corrió las mangas de su saco y notó varias marcar rojas, de donde había sido jalado. También sintió por primera vez un golpe en la rodilla y al final de todo quedaba su mano. Había tenido que hacerse un corte como lo había hecho Dumbledore para poder salir del lugar.

Dumbledore. No sabía siquiera que pensar de su director en estos momentos. El año pasado se sentía traicionado en lo más profundo de su ser y ahora se sentía abandonado. Aunque no todo fuera culpa de Dumbledore, después de todo el director necesitaba su ayuda para entrar a aquel lugar pero no fue de mucho apoyo al salir. Pudieron haber muerto los dos y el mundo nunca los hubiera encontrado. ¿Por qué siendo el mejor mago del mundo, Dumbledore no llevó a alguien más preparado? Cualquier miembro de la orden del fénix era lo suficientemente preparado para enfrentar algo así. Ahora, con solo 16 años tenía que agregar otro evento fatídico a su larga lista, eventos y cosas que muchos magos no han visto o no verían.

Suspiró audiblemente y se llevó las manos a la cara. Tardó unos segundos en volver a la normalidad y cuando levantó la vista se topó con la figura femenina de Tonks mirándolo curiosamente.

-creí que nunca te darías cuenta de que existía-le dijo ella con una sonrisa y Harry se vio apenado –no se en que pienses, lo cual seguro debe ser importante como para que no notaras que entré hace 10 minutos y que Moody y Kingsley también están aquí-terminó y Harry se giró mirando a todos lados en busca de los dos últimos que había nombrado Tonks. El ojo mágico de Moody estaba fijo en él y Shackelbolt estaba recargado a la pared cruzado de brazos y mirándolo igualmente,

-¿nos vamos?-preguntó Alastor enderezándose y mirando a todos los cuales asintieron

-¿ya fuiste a Hogwarts?-preguntó Tonks al auror moreno y este negó

-solo nosotros sabemos donde estaba Harry, en Hogwarts nadie se ha enterado y deben de seguir buscándolo-empezó –no hemos tenido tiempo de siquiera mandar una lechuza-

-yo la hubiera mandado-reclamó Tonks –todos en la escuela deben estar muy preocupados, sin contar que Molly debe estar a punto de sufrir un colapso nervioso-

-es mejor darles personalmente la sorpresa-intervino Moody –si no, no tendrá nada de divertido ver sus expresiones-


Harry caminaba junto a ellos para llegar a la red flu, pero no escuchaba muchas cosas de las que decían. A él solo le importaba llegar y ver que sus amigos estuvieran bien, pero algo le decía que había algo más. Sacudió la cabeza cuando sintió un pequeño dolor que amenazaba con convertirse en uno peor. Pronto comprendió la causa y se asustó un poco, temiendo no poder cerrar su mente a Voldemort. El Lord estaba muy enojado por no haber encontrado su horrcrux y eso era malo para él.

-Potter-siseó la imagen de su mente -¿Qué sabes de lo que pasó hoy?-preguntó muy seguro de tener una respuesta si lo obligaba, pero Harry no dijo nada –ninguno de mis mortífagos te vio en Hogwarts ¿Qué haces en el ministerio?-preguntó malignamente y Harry imaginó la sonrisa del Lord

-vete-habló Harry lo más decidido que pudo sonar, lo cual no fue mucho

-te olvidas de nuevo muchacho, quien soy yo-siseó Voldemort –ahora ¡dime que sabes!-

Harry sintió presión en todo su cuerpo, hasta el momento había sido una plática como si pudiera adivinar lo que pensaba Voldemort y viceversa.

-¿tus inútiles mortífagos no pueden averiguar lo que les pides y por eso tratas de entrar en mi mente?-preguntó Harry en tono burlón

-no estoy para juegos niño-habló enojado Voldemort –no te conviene hacerme enojar. ¡¿Dónde estuviste durante el ataque?!-

Sintió de nuevo la presión de Voldemort para averiguar donde había estado, quería entrar a su mente y verlo él mismo. Pasara lo que pasara no debía dejar que Voldemort viera que había estado en la cueva del horrcrux porque era capaz de aparecerse en el ministerio para recuperar tan preciada reliquia. Aguantó todos los intentos

-veo que has practicado ¿te sirvió la lección del año pasado?-se burló vilmente

-tu eres el que está fuera de forma-contrarió Harry, estaba perdiendo el miedo a expresar todo su odio contra el Lord.

-¡deja de hacerte el valiente Potter!-siseó y presionó más para entrar en su mente.

Harry se esforzaba por resistir todo lo que pudiera. Ni un solo recuerdo debía salir de su mente, las reuniones con Dumbledore, los recuerdos, la isla, los ínferis. Con solo recordar a los cadáveres cedió y la escena salió de su mente. Sintió dolor cuando Voldemort se enfureció al averiguar la verdad.

-¡con que fuiste tú!-la voz sonaba fuerte en su cabeza y con eco -¡¡pagarás el hecho de haber entrado y robado lo que me pertenece!!-

Con esta última explosión de la voz de Voldemort regresó a la realidad.

Parpadeó un par de veces antes de enfocar todo su alrededor. La cabeza le latía y sentía un fuerte dolor en la cicatriz lo que no era bueno para nadie. Sintió algo frío en su frente y se quejó.


Kingsley y Moody estaban muy preocupados por lo que estaba pasando, no lo entendían. Tonks se veía desesperada por la situación y la gente y aurores del ministerio empezaban a juntarse alrededor para ver lo que pasaba.

-¡¿Qué hacemos?!-preguntó casi gritando la auror

Harry de repente había caído y había empezado a murmurar cosas como si estuviera hablando con alguien que de seguro era Voldemort. Los tres se habían girado extrañados por tal acción y estaban asustados porque era la primera vez que pasaban por algo similar.

Nymphadora no encontró nada que hacer, los tres esperaban que terminara. La gente se arremolinaba alrededor para averiguar que era lo que sucedía y quien estaba tendido en el suelo. Kingsley se levantó y empezó a tratar de dispersarlos pero no funcionaba.

Ella puso una mano sobre la frente del muchacho y descubrió una alta temperatura. Eso la asustó aún más y se levantó desesperada pidiendo a Moody hacer algo. No pudo decir nada cuando una muy fuerte explosión sacudió al ministerio hasta sus cimientos y la gente empezaba a correr en todas direcciones.

-por dios-susurró Kingsley cuando después de que se formara una densa capa de humo negro, vio salir a varios mortífagos lanzando maldiciones a todo el que se atravesara en su camino. Apenas habían caminado 5 metros y eran 10 los muertos. Se giró de inmediato con los otros dos para salir de ahí. Los tres miembros de la orden del fénix desenfundaron varitas para empezar a combatir a los mortífagos que salían por decenas, no sabía como Voldemort tenía tantos seguidores.

Los demás aurores habían llegado a su lado y pronto conformaron una gran barrera que contraatacaba a los encapuchados de negro, pero pasó lo nunca hubieran esperado. Detrás de todos ellos salió Voldemort. Sus pupilas reflejaban la maldad pura en la persona y sus movimientos eran de temerse, al notar que llevaba su varita en mano, los aurores retrocedieron.

Kingsley tomó a Harry quien seguía en un estado parecido a la inconsciencia si no fuera porque seguía murmurando cosas. Tonks y Moody se giraban cada cierto tiempo para tratar de detener a los mortífagos que los seguían. Eran demasiados y necesitaban encontrar un lugar donde perderlos y luego una salida rápida.

-si es necesario destruir el ministerio para dar contigo lo haré-siseó con una sonrisa malvada Voldemort

-perderás tu tiempo-le advirtió Harry

-¡devuélveme el horrcrux!-exigió con la maldad desbordando en cada palabra

-es tarde, ya fue destruido-mintió Harry con algo de temor pero sonando convincente según el. Pero Voldemort sabía que no era verdad

-yo se que no-le contrarió


Los tres aurores iban lo más rápido que podían, buscando la forma de llegar a la red flu antes que los mortífagos. Si llegaban a Hogwarts tenían la teoría de que Voldemort no los seguiría más. Pero en ese momento el ministerio era todo un laberinto, corrían por donde estuviera libre, que no hubiera mortífagos y cada poco cambiaban de ruta.

Moody se adelantaba porque con su ojo mágico podía ver donde estaba despejado y en esa dirección ir. Pronto estuvieron apenas a unos metros de la red flu, algo muy bueno para ellos.

-primero tú Tonks-le ordenó Alastor y la auror protestó

-¿estas loco? Primero Kingsley con Harry-se cruzó de brazos negándose a moverse si Shackelbolt no iba primero

-nosotros estaremos bien, además si te ven, los distraerás para poder que Kingsley tome otra red flu-le instruyó ojo loco todavía sin convencerla al cien por ciento. Nymphadora sintió que una mano la empujaba suavemente para que se fuera, no era Moody porque no hubiera sido tan cariñoso, era una mano más pequeña. Se giró y era Harry quien le incitaba a irse lo más pronto que pudiera.

-Voldemort…se acerca-dijo el muchacho y sin dar más tiempo, Tonks salió corriendo y se metió a la red flu con destino a Hogwarts, mejor dicho la oficina del director, unos mortífagos que rondaban el pasillo de inmediato se dirigieron a la red flu para tratar de detenerla pero era tarde.

Escucharon otro estallido de llamas y vieron a un auror moreno con un muchacho meterse en otra de las chimeneas, fueron de inmediato a esa pero también se habían ido y no habían podido detenerlos. Un tercer fogonazo los hizo voltear y a sus espaldas, ojo loco Moody se iba tranquilamente en las llamas esmeraldas.


Nymphadora salió disparada del otro lado y se paró frente a la chimenea esperando que llegaran los demás. Tan solo 5 segundos que se le hicieron una eternidad a la auror, salió Kingsley con Harry y por último Moody. Cuando todos se vieron asegurándose de que estaban completos soltaron un gran suspiro.

Alastor cerró la red flu impidiendo el paso a mortífagos o al mismo Voldemort. El ministerio en estos momentos sería un caos y nadie debía ir allá, los que lograban salir fueron los que corrieron con más suerte.

-hay que ir a la enfermería-habló Moody mirando a Kingsley quien miró a Tonks quien miró a Harry, el muchacho rodó los ojos

-Remus se pondrá contento-le dijo Tonks a Harry para animarlo aunque el estar en la enfermería con la señora Pomfrey significaba una semana larga.

Empezaron a caminar fuera de la oficina bajando las escaleras de caracol. Los pasillos estaban desiertos, todos los estudiantes debían estar en sus camas. Mientras iban vieron la luna que apenas se notaba entre las nubes. La choza de Hagrid se notaba quemada, había varias marcas de maldiciones en las paredes del castillo sin mencionar explosiones.

-Hogwarts no te protegerá-siseó la voz de su cabeza

De nuevo los tres aurores se detuvieron cuando Harry se quedó atrás,

-pagarás pronto por haberme robado-le advirtió Voldemort

-y tú por lo que has hecho en toda tu vida-le devolvió Harry en el mismo tono y al Lord no le agradó nada

-te estás volviendo muy irreverente muchacho-continuó –no pienses que porque no estoy frente a ti no puedes sufrir-Harry se asustó ante esta última declaración -¡Crucio!-

¿Cómo rayos podía lograr eso? Cayó al suelo de rodillas, sin duda no le había agradado nada que hubieran hurtado el horrcrux, ahora las cosas serían más difíciles pues mantendría más vigilados los demás objetos. Después de unos minutos la conexión se volvió a cerrar y levantó la vista.

-eso causará muchos problemas-le dijo Moody

-se fue, por el momento-contestó Harry mientras se levantaba un poco tambaleante y Tonks lo tomó de un brazo

-en verdad se veía molesto-añadió ella y con esa última declaración se encaminaron de nuevo a la enfermería que les quedaba más cerca de lo que creían


listo! segundo capi!

les gusta? o lo borro? !no pongan esas caras, tranquilos, no lo borro.

pero que opinan? a mi me parece una idea un tanto interesante. ¿que pasará ahora que Dumbledore sigue en la búsqueda de los horrcruxes?

bueno, prometo traer pronto el próximo capi...dependiendo si les gusta la historias hasta este capi.

remember: entre más reviews, menos tardanza!

anypotter