…Historias por Contar…
-no puedo creerlo Albus ¡¿Cómo llevas a un chico de 16 años a un lugar así?!-reclamó Regulus ya que todos parecían haberse quedado sin palabras
El director tenía la mirada perdida, se le había escapado de las manos la situación. Todo lo que quería era preparar a Harry para un futuro cercano y…lo había perdido. Se culpaba y se culpaba, en verdad todo había sido su culpa sin excepción. El debía haberlo protegido, no por ser el-niño-que vivió- solo porque era Harry, su Harry, alumno de la casa de Gryffindor, amigo de Hermione Granger y casi un miembro más de la familia Weasley. Ahora su padrino se encontraba una vez más con ellos, vivo y en busca de la razón que lo había hecho sobrevivir un año entero en confinación.
Su culpa era tanta que dejó de escuchar todo a su alrededor cuando Regulus le dijo que no había encontrado a nadie en la cueva.
Las puertas de la enfermería se abrieron y dejaron entrar a Kingsley y Moody, claro que nadie los veía. Todos tenían la mirada perdida y en el suelo, lamentando una muerte. Luego entró Tonks ayudando a sostenerse a Harry. La auror notó a un hombre, el cual estaba sentado en una de las camas de la enfermería con sus brazos sobre las piernas y la cabeza muy caída hacia adelante. Su largo cabello ondulado y castaño oscuro le tapaba la cara así que de inmediato pensó que no podía ser él. Además llevaba muerto un año.
Harry en cambio parecía estar asustado de que todos en la enfermería parecieran zombis o "cadáveres"
-¿Cómo quieren que diga, ya llegamos, estamos bien y les traigo una sorpresa?-habló Tonks fuertemente y todos levantaron la vista que se les iluminó en menos de un segundo cuando vieron al joven a su lado
-creo que como lo dijiste es perfecto-susurró Harry apenas audible para la auror con una pequeña sonrisa
Cuando Harry regresó su vista a todos frente a él no pudo siquiera parpadear cuando Remus lo rodeaba ya con un gran abrazo muy fuerte, obviamente no lo quería dejar escapar. Se relajó por lo menos al saber que todos estaban bien y completos, Remus fue separado por alguien más que lo abrazó aún más fuerte, entonces Harry supo que era la señora Weasley quien lloraba frenética en su hombro y luego tomaba su rostro con ambas manos
-¡Harry, por dios, estás bien!-habló ella entre las lágrimas que corrían en su rostro, el muchacho le dirigió una sonrisa cansada
Pudo notar que tras la señora Weasley todos estaban igual, ¿Qué habían pensado, que estaba muerto? No quería averiguar como habían llegado a esa conclusión, y más porque parecía que el profesor Dumbledore evitaba mirarlo. Cuando todos se le fueron encima como para comprobar que era él y no una ilusión barata no pudo ver más, todos lo querían abrazar como si no lo fueran a ver de nuevo.
Tantas preguntas a su alrededor y todos hablando y diciendo un montón de cosas que no lograba comprender. Otro factor importante era que sentía que el aire se le cerraba y estaba sofocado. Cayó al suelo de rodillas tratando de tomar aire y fue cuando todos se dispersaron preocupados, la señora Pomfrey de inmediato se acercó regañando a todos:
-¡debería darles vergüenza, primero deben dejarme a mí hacer mi trabajo!-se retiraron apenados y llevó a Harry a la cama que estaba la izquierda del profesor Dumbledore.
Dos personas de la multitud de la enfermería no se habían movido un centímetro, uno porque no cabía de alegría y quería saltar, bailar y cantar porque su querido ahijado estaba vivo, deseaba tanto abrazarlo y mostrarse, pero Regulus tenía a su hermano contra la pared y con una mano en la boca, no era el momento apropiado para dar una noticia así.
Remus parecía no querer despegar la vista de Harry pero cuando volteaba a ver a Sirius aprisionado por Regulus, el también comprendía que era lo mejor por el momento.
Dumbledore permanecía en silencio expectante observando cada uno de los movimientos de la enfermera, luego mirando lo pensativo que se encontraba Harry con la mirada en el techo. El director apartó su vista para seguir en lo suyo y pensar en una forma de explicar a la orden donde estaba con Harry en una noche así y por qué no le habían dicho a nadie.
La cabeza le daba vueltas al entender los futuros problemas que tendría, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Tonks empezó a hablar, no muy seguro de que fuera a él pero sin duda la plática era interesante para que todos estuvieran prestando atención a ella.
-pero al parecer no encontraron lo que buscaban-terminó con cara de preocupación, todos se miraban pensativos y de vez en cuando le lanzaban una mirada furtiva al director, sospechaban que lo que buscaba Voldemort era algo que Dumbledore había encontrado primero.
-¡Basta de andar haciendo reuniones aquí!-regañó la enfermera mientras empezaba a empujar a todos por igual para sacarlos de la enfermería –en este lugar se pide silencio, y con todos ustedes aquí ni siquiera hay paz-les regañó a todos, unos salían sonrojados y otros con pequeñas sonrisas, pero nunca dejando de lado las preguntas que tenían en mente en cuanto el director pudiera sostener una reunión con ellos.
Después de una poción para dormir muy bien elaborada y poderosa, Dumbledore despertó después de 10 horas. Se sentía mejor que como estaba antes, sus fuerzas habían regresado en un setenta y cinco por ciento pero eso no era suficiente para que Poppy lo dejara en paz.
Prácticamente en esos momentos la enfermera no se encontraba en el lugar, había salido a abastecerse de distintas pociones de las que andaba escasa y eran necesarias, pero antes de irse se había asegurado de cerrar con magia la enfermería. Para que nadie entrara y nadie saliera.
Se giró en la cama cansado de estar en la misma posición aunque todos hicieran lo posible para que estuviera lo más cómodo posible. Sentía sus extremidades entumidas así que se giró a la izquierda y soltó un suspiro por la imagen que lo recibió. A su lado, Harry seguía dormido por el efecto de la poción.
Pensó por un momento de nuevo en todo lo pasado la noche anterior, en la cueva del Horrcrux, en las trampas, y en el regreso de dos personas que se supone estaban muertas. Todo lo que pasaba a su alrededor se estaba saliendo de control y no se había dado cuenta en que momento sus planes empezaron a fallar. Pensó en su mano ennegrecida y que le quedaba menos tiempo del que sospechaba, como acto mecánico levantó su brazo para observar la dañada extremidad y se quedó más que sorprendido al verla tan sana como siempre.
-espero que no te moleste el que te haya salvado la vida-habló una voz a unos metros de distancia, Dumbledore se giró para ver a Regulus y el hombre estaba sentado en una cama
¿Cómo había entrado? Se suponía que Poppy había dejado muy bien cerrada la enfermería, al parecer el Black leyó su mente y contestó
-hay muchos pasadizos en el castillo, debía de haber uno para entrar y salir de la enfermería-se excusó con una sonrisa pero Dumbledore seguía serio
-¿Cómo lo hiciste?-preguntó el director
-bueno, hay un pasadizo cerca de las mazmorras y…-la cara de Dumbledore le indicó que eso no era lo que le interesaba saber –ah, lo otro, conozco cualquier secreto de esos objetos-dijo, obviamente hablando de los Horrcruxes. La cara del director se mostró muy sorprendida ante tal revelación. Él, se había tardado tanto en encontrar solo uno de esos objetos y Regulus, quien se suponía estaba muerto, alardeaba ser una enciclopedia de "consulte sobre los Horrcruxes"
-ahora que no hay nadie que pueda escuchar cosas que no deberían-exceptuó con la mirada al muchacho dormido –creo que no hay problema en preguntarte algunas cosas-continuó Regulus
-creo que se lo que quieres saber-habló Dumbledore sentándose mejor en la cama contra las almohadas que estaban tras su espalda. Finalmente puso sus dos manos a los costados mientras empezaba a hablar algo nervioso –yo creí que mi tiempo aquí estaba contado-suspiró
-por la contaminación de magia negra que sufrió por el anillo-apoyó Regulus y el director asintió
-no podía dejar a la suerte a todos. No podía irme a la tumba con el secreto de los horrcruxes-
-usted es un hombre de principios y grandes ideas, no logro entender por qué no confió en su orden-añadió el Black
-creo que debes estar enterado de la traición de Peter-Regulus asintió –él era como todos en mi orden. Trabajador y un muy buen confidente. Desgraciadamente Voldemort tiene métodos muy eficaces para hacer hablar a la gente cuando se niegan a darle información-
-pero cualquier miembro de la orden preferiría morir antes de dar cualquier información-aseguró el hombre no entendiendo el punto todavía
-pero, todos ellos tienen una familia-dijo con algo de sentimentalismo y culpa –nadie estaría dispuesto a dejar morir a alguien en manos de Voldemort-terminó Albus
-creo que tiene razón en ese punto, ¿pero un muchacho de 16 años?-preguntó de nuevo Regulus
-no se si Sirius te habrá contado que Harry es todo menos un muchacho de 16 años normal-
-me lo ha comentado, pero de todas formas se me hace algo estúpido lo que usted hizo y perdone mi expresión-Albus comprendió a lo que se refería –si yo no hubiera llegado, ambos habrían muerto-
-no se que me pasa-admitió el director -últimamente mis planes no salen de acuerdo a lo que pienso-
-Si Harry no fuera un muchacho inteligente, no sabemos que hubiera sido de él-le recordó
-créeme que es de lo que más miedo tengo. Te confesaré algo Regulus-comenzó el anciano –si bien antes creía que Harry era muy importante para acabar con Voldemort, hoy estoy completamente seguro de eso. En sus primero años en Hogwarts, dejé que las cosas siguieran su curso y que Harry se enfrentara a las trampas de Voldemort él solo-
-¿Cómo pudo hacer eso?-preguntó indignado el Black, la mirada de Albus lo silenció de nuevo porque todavía no terminaba
-desde hace dos años, me temo que me he encariñado. No puedo evitar sentirme preocupado por todo lo que le pueda pasar. No por ser la esperanza del mundo mágico sino por ser él-
-Sirius me ha contado que es un gran muchacho-agregó
-y lo es. Creo que ni buscando en cada hogar del mundo encontrarías a alguien como él-su rostro y cada una de sus palabras reflejaban su sinceridad respecto a lo que sentía por su alumno, entonces Regulus comprendió que las cosas tomarían otro curso después de lo pasado en la cueva del Horrcrux.
-¿Qué va a pasar ahora?-preguntó Regulus –Voldemort sabe que usted anda tras sus Horrcruxes. Para desgracia de nosotros reforzará la seguridad en cada uno de ellos y los mantendrá más que vigilados-
-lo se-suspiró abatido el director porque sabía que tendría que hacer el doble de esfuerzo por conseguir cada uno de los objetos –pero no me queda de otra más que hacer todo lo posible por destruir cada uno de los objetos o nunca nos desharemos de Voldemort-
Ambos se quedaron pensativos tratando de encontrar la solución a ese gran problema. Las cosas estaban empeorando con el paso del tiempo y con el error que había cometido hoy la noche anterior, bueno, no querían siquiera sacar conclusiones.
-lo que sea que intentes hacer puede ser muy peligroso-habló Regulus, esa frase tenía doble sentido o Dumbledore lo entendió así
-no llevaré a Harry si a eso te refieres-le contestó muy decidido Albus –no creo que muchos acepten perderlo-
-pero ya lo metiste en esto-insistió el Black –ahora convéncelo de que no tiene nada de que preocuparse y de que deje todo en tus manos-
-sin duda eso será lo más difícil-admitió el viejo hombre negando un poco con la cabeza conociendo la actitud de Harry
Regulus se despidió después de este último comentario. Ya era hora de que la enfermera regresara de Hogsmade y si lo encontraba ahí seguro le daría un santo sermón como el de su madre Black. Decidió mejor no arriesgarse. Además, si Sirius no lo encontraba cuando despertara, seguro lo regañaría por no haberlo llevado con él para poder ver a Harry y se dejarían de hablar por un mes. Su hermano mayor siempre buscaba un pretexto para dejar de hablarle por largos periodos.
Dumbledore se acomodó en la cama de nuevo y justo cuando vio a Regulus desaparecer por tan secreto pasadizo, la enfermera llegó por la puerta de entrada.
Cargada de varias bolsas con lo que seguro serían ingredientes para pociones u otras ya preparadas, regañó al director:
-¡Albus, ¿despierto tan temprano?!-
-la poción perdió su efecto Poppy-se defendió el director con una sonrisa por la expresión de la enfermera. Hacia mucho tiempo que no había entrado a la enfermería más que a visitar enfermos. Ahora comprendía la desesperación de los pacientes por salir de ahí. La enfermera era muy sobre protectora y cuidadosa con todo.
-debería haber dormido hasta medio-día-expresó la enfermera enojada con ella misma por no haberle dado suficiente poción al director –creo que la edad ya empieza a afectarme-sonrió sonrojada
-tu siempre serás las mejor enfermera de Hogwarts, Poppy-le dijo Albus como cumplido, el cual ella agradeció pero de inmediato cambió de tema
-¿Cómo amaneciste Albus?-preguntó y lo miró a los ojos unos momentos para asegurarse de que el director no mintiera
-mejor que ayer, supongo. Aunque no se si para bien o mal-dijo pensativo
-¿Por qué lo dices?-
-porque la orden querrá respuestas. El ministro no tarda en aparecer por lo del ataque de ayer sin mencionar que yo mismo tengo mis preguntas-suspiró, sería un día cansado
-puedo encubrirte solo por este día-se ofreció ella con una sonrisa merodeadora aprendida de sus pacientes preferidos –pero creo que aún así te vendrán a buscar aquí-desechó la idea tan rápido como se le había venido a la mente
-no te preocupes, yo me haré cargo-la tranquilizó Albus pero la enfermera ya caminaba al otro lado de la enfermería, a ver al otro paciente que no había intervenido en nada.
Al llegar a su lado puso su mano en la frente y sonrió. Luego acarició su mejilla como ya acostumbrada a tenerlo ahí todos los años. Después de todo ella también lo había visto crecer, no mediante hechos favorables pero si. Albus miraba todo con atención hasta que se decidió a preguntar:
-¿Cómo está?-
La enfermera levantó la mirada en dirección al hombre y sonrió.
-mejor que ayer por fortuna. Tengo la sospecha de pasó por muchas cosas para llegar en el estado que estaba, admito que estaba muy preocupada de cómo amanecería ahora-eso no le gustó nada al director, su expresión cambió a angustia
-¿pero está bien?-
-si, creo que si. Me cercioraré cuando despierte-contestó la enfermera algo convencida
-¿hasta cuando dormirá?-preguntó Albus, tenía que hablar con Harry
-no lo se. La poción de dormir que le di era menos potente que la tuya-se quedó pensativa por un momento –a menos de que las haya cambiado…aunque…no creo, yo no cometo esos errores-sonrió para ella y luego para el director –tranquilo, estará bien-
Aunque con eso no se quedó más tranquilo decidió dejar el tema o Poppy le daría otra poción para dormir y tenía tantas cosas por arreglar que no se podía dar ese lujo.
Las meditaciones y la paz de la enfermería se vieron interrumpidas por un fuerte estruendo de que algo se estrelló contra la puerta de la enfermería. Después se escucharon varias voces renegando entre sí.
-¡ya les dije que me suelten!-dijo una voz masculina enfadada -¡no me lo van impedir!-
-¡debe estar dormido!-intentó razonar otra voz más calmada
-pues así, dormido lo veré-insistió la primera voz
-no seas testarudo, déjalos descansar-intentó una tercera voz más decidida
-¿y yo que?, ¡ah no! ¡Sufrí un año sin verlo, nadie me lo impedirá!-el hombre en verdad se encontraba desesperado por pasar esas dos puertas que hasta el momento seguían cerradas.
Dentro de la enfermería el profesor Dumbledore sonreía abiertamente mientras que la enfermera se empezaba a molestar. Si esos dos no paraban al primero, ella misma saldría a maldecirlo para que guardara silencio. Sus gritos se escuchaban con eco en la enfermería. Mejor empezó a quitar los distintos frascos que había en las mesas de a lado de las cama de Dumbledore y Harry, si no se ocupaba en algo mataría al animago.
-¡que testarudo!-regañó la voz calmada que de calmada le quedaba muy poco si su amigo seguía así.
-¡a mí no me vengan con esos cuentos de que ayer estuvo quien sabe donde! ¡Yo lo que quiero es entrar y verlo! ¡Asegurarme de que nada malo le haya pasado!-insistió
-está en la enfermería, porque obviamente debe descansar y contigo rondando eso será imposible, además, ¿Cómo piensas mostrarte de nuevo ante él? ¿Así como así? Perdóname pero no-
-pero, pero…-
Las puertas de la enfermería se abrieron de un golpe y salió muy enojada la señora Pomfrey, con todas las intenciones del mundo de asegurarse que la supuesta muerte de Sirius Black se quedara como muerte. El pobre animago abrió los ojos como platos.
-¡Sirius!-regañó fuertemente
Dumbledore veía entretenido como la enfermera hacia todo tipo de señas al merodeador quien se encogía cada vez más en su lugar pero nunca quitaba esa mirada decidido a que iba a entrar. Sirius esto, Sirius aquello pero las palabras nunca funcionaban con ese hombre y más cuando se suponía que se debía quedar en un lugar. A Dumbledore le dolía recordar la última vez que el animago no obedeció.
Unos susurros a su lado lo hicieron girarse de inmediato algo sorprendido.
-Sirius, no, no es verdad-Harry se movía en la cama, hablando dormido –tenemos que ayudarlo…-
El director de nuevo miró a la puerta, el subconsciente de Harry estaba escuchando el nombre de su padrino que se repetía varias veces en la pelea que sostenía la enfermera con los visitantes, eso lo hacía recordar y para ser sinceros, no eran cosas muy buenas. Rogó porque pronto terminaran.
-no es tarde-suplicó Harry
Dumbledore se levantó de su cama para poder ir a silenciar a quienes debatían en las puertas de la enfermería. Pero cuando iba a dar un paso, de nuevo fue interrumpido por algo que le heló la piel y le aglomeró distintos recuerdos.
-son demasiados, lo intento, no puedo-su voz sonaba aterrada –petrificus, expelliarmus, sectumsempra-eran apenas susurros pero sonaban asustados
Si antes se sentía culpable, ahora se sentía tan tonto por haber dejaba a su mejor alumno en una posición tan peligrosa. Por su culpa casi muere y en el peor de los casos, Voldemort pudo haberlo descubierto y torturado hasta cansarse. Por suerte Harry era un muchacho muy listo, aunque eso no le quitaba la culpa que yacía sobre sus hombros.
Albus sintió la presencia de otras personas a su lado y se sorprendió de ver a la enfermera, a los Black y a Remus a su lado ¿no se suponía que estaban discutiendo? Sirius se veía aterrado por lo que pasaba, pero Poppy ya sabía que hacer. Con un simple hechizo esas pesadillas de recuerdos se fueron, no dejando más tranquilos a los adultos.
-ahora me explicarán qué pasó anoche-exigió Sirius mirando primero a Dumbledore y luego a su hermano, para sorpresa del animago, el director fue el primero que habló.
-no lo se Sirius. Pero más tarde uniremos todas la piezas y lo averiguaremos-suspiró cansado
La orden se encontraba reunida en el gran comedor de Hogwarts, no se podían reunir en otro lado porque Dumbledore no podía salir del colegio bajo ninguna circunstancia. La primera era que la enfermera no lo dejaba, otra era que el ministro en cualquier momento podía llegar a pedir explicaciones, la verdad ya se estaba tardando. Otra era simplemente que ya estaban todos ahí, ¿para que moverse a otro lado? Bueno, era hora de tomar al toro por los cuernos y enfrentar el problema.
-antes que nada debo ofrecerles una disculpa a todos-expresó el director y todos se miraron extrañados –por lo que pasó ayer y por lo que estoy a punto de decirles-
No les gustó nada, para nada. Si Albus Dumbledore se disculpaba era porque había hecho algo muy malo. Les erizó la piel esa última declaración.
-creo que lo que todos quieren saber es dónde estuve anoche-la mayoría asintió –pero para llegar a esa parte tengo que contarles el motivo por el que estaba fuera del castillo- una vez más se hizo el silencio, ese que dejaba que la persona hablara por más que esta deseara lo contrario. Debía admitir que no estaba orgulloso de querer escapar de ahí sin ninguna explicación sobre lo que había pasado a la orden, pero si de algo tenía razón Regulus era de que necesitaría apoyo para su siguiente movimiento.
Sin esperar más, hoy el tiempo valía oro, empezó a relatar una larga y escalofriante historia.
A Sirius no le importaba escuchar las palabras del director, así que no se encontraba presente en el comedor. Él en cambio se encontraba en la enfermería junto con su hermano, Remus, Ron y Hermione. Estos dos últimos lo seguían mirando como a un zombi y cuando se les acercaba ellos daban un pequeño brinco, se notaban asustados ante su presencia aunque supiera que era él.
Si así reaccionaban ellos, no quería saber lo que diría o haría Harry cuando se enterara. Por la misma razón tenía la capa de invisibilidad de su ahijado en su mano. Si despertaba de un momento a otro tendría que esconderse mientras le explicaban.
La verdad es que él no había sido el de la brillante idea, simplemente cuando se sentó en la cama de a lado, vio el pedazo de tela doblado en la mesita de noche y de ahí surgió la idea.
-y…díganme, ¿se la pasaron bien este año?-preguntó Sirius a los dos Gryffindor
Los dos palidecieron y no porque les estuviera hablando un fantasma, si no por lo que había pasado ese año.
-¿por qué se quedaron tan callados?-preguntó más insistente el animago
Remus esta vez quien era otro de los que sabía más o menos todo el ajetreo que había habido en el sexto año de los muchachos, se giró hacia otro lado como si las paredes le hablaran. Eso no fue pasado desapercibido por el Black. Estaba a punto de protestar y buscar una botella de veritaserum para que todos empezaran a confesar sus fechorías de ese año y otras de las que sacaría ventaja, pero cuando quiso dar un paso, vio unos ojos esmeraldas abrirse poco a poco.
Con una rapidez cómica se puso la capa encima, y fue entonces cuando Harry enfocó a todos en la enfermería.
-Harry, ¿te sientes bien?-preguntó primero Remus y el muchacho asintió, como siempre sin convencer a nadie pero se sentó rápidamente en las almohadas con un leve mareo –tranquilo-le ordenó el licántropo –debes descansar-
-no, debo hablar con el profesor Dumbledore-exigió el muchacho pasando sus piernas a un lado de la cama para pararse. Entonces Remus lo detuvo
-no, no irás a ninguna parte así-puso sus dos manos en sus hombros
-puede ser de vida o muerte-insistió Harry, dejando al merodeador sorprendido. Y no le quedó más opción.
Ron de inmediato se puso de pie para ayudar a su amigo a hacer Merlín sabe que cosa. Lo tomó de un brazo y lo ayudó a empezar a caminar a la salida de la enfermería, solo esperaban que la señora Pomfrey no se apareciera o las mataría a todos. Hermione pronto se les unió y el trío se adelantó solo.
Dumbledore había terminado la historia de los Horrcruxes, ahora se disponía a describir su viaje con Harry a la cueva.
-nadamos hasta una pequeña entrada donde se debía realizar un pago…-no sabía si decir lo siguiente y alarmar a su orden o ocultarlo por el bien de todos.
-un pago de sangre-interrumpió Harry desde la entrada
uy!!! ya!! si!!!
en el próximo capítulo prometido que es el reencuentro con Sirius! me emociona!!
miles y miles de gracias por todos sus reviews, de que esta historia les gustó. Me encanta: The Darkness Princess, Shi-P Dream, kat basted, JAIMOL, lyro, GothicGold, Ka13ms, M0rme, Valblack, ross snape y giaaaa. En serio, me encantan sus reviews y por ustedes va este capítulo. Sigan dejando reviews si el este capi fue de su agrado.
No recuerdo si por aquí fue, pero me pidieron dirección de mi cuenta de originales en fictionpress. Hasta ahora tengo uno pero es mi adicción, si quisieran darse la vuelta por mi original y dejar comentario tambien lo agradecería, dejaré el link en mi profile.
los espero.
anypotter
