¡TRADUCCIÓN! Este fic pertenece a DarcyLover y se llama What if we were different? Besos I l3 Orgullo & Prejucio.

Gaby: Me alegro que también te este gustando la traducción de estoy haciendo yo. Besos guapa.

Avi de Windt: Sí, este tipo de ingles es un poco difícil de traducir pero bueno… mas o menos ahí lo llevo. Besos guapa.

Yuri Reed: Gracias por alabar mi traducción y que te este gustando la historia. Le echare ganas, Nurse House ;)


Cuando Elizabeth se sentó en la cama, estaba completamente vestida, no podía dejar de pensar en la información que el señor Darcy le había comunicado. ¿Cómo habría podido Wickham engañarla tan fácilmente? ¿Pero podría haberlo hecho el señor Darcy? Su arrogancia y presunción siempre le habían alentado a no creer ninguna palabra de las que decía. ¿Estaba intentando protegerse a sí mismo de la vergüenza de comunicar una difamación? ¿Podría creerle después de su pasado? Quizás no.

Elizabeth suspiró hondamente antes de levantarse de la cama y sentarse en el tocador, miró en el espejo su reflejo. Se quitó los pequeños alfileres de su cabeza y los rizos marrones cayeron por su espalda. Cuando se soltó el pelo y miró de nuevo su reflejo, alguien tocó a la puerta. Ella dio un pequeño suspiro antes de decir que entraran.

Elizabeth miró casualmente en el espejo mientras se abría la puerta y allí, con apariencia menos formal, apareció el señor Darcy. Ella se volvió rápidamente en su banco para mirarlo mientras entraba en la habitación.

"¿Cómo puedo servirle señor Darcy?" Elizabeth preguntó de una manera irritante. ¿Qué podría querer aquí? A no ser que este inclumpliendo su palabra.

"No estoy aquí por su compañía señora Darcy, si es eso lo que le preocupa. Sin embargo, estoy aquí para comprobar si usted está bien. Dejó la biblioteca muy repentinamente después de que le contara la información sobre el señor Wickham. ¿Aquello le desagrado tanto?" Elizabeth bajo la mirada hacia el banco de madera de su tocador antes de volver a mirarle a los ojos.

"No me desagrado, señor Darcy. Es solo que no sé lo que creer. El señor Wickham y usted hablaron en un tono similar y no estoy segura de quien creer en este caso."

"Quiere decir señora Darcy, que usted no está segura de creerme. Cree y confía en el señor Wickham después de todo." Él dijo un poco enfadado.

"Usted se lo toma como algo personal señor Darcy. Eso quiere decir que no tiene consideración por sí misma." (NT: Lo último no sé si está bien traducido, tengo mis dudas.)

"Pero usted no confía en mí, ni siquiera para pasar a su recamara, aunque yo le di mi palabra. Yo no rompería mi palabra, puede estar segura de eso, yo no llevaré este matrimonio de ninguna otra manera. ¡Preferiria dejárselo claro!"

"Muy bien, señor Darcy, le entiendo completamente. No tengo ningún problema con que entre en mi recamara, después de todo, esta es su casa. Yo le mantengo a usted la palabra." Él asintió débilmente.

"En lo referente al señor Wickham, mi primo el coronel Fitzwilliam sabe todos los detalles que yo he mencionado antes, puede consultarle." Ante aquello, ella se levantó y el señor Darcy no pudo evitar mirar la belleza de su pelo. ¡Váyase, señor Darcy! ¡Si usted no se va ahora, quizás no pueda mantenerle la palabra!

"Me iré ahora." Darcy inclinó la cabeza ante ella ligeramente. "Buenas noches, señora Darcy."

"Buenas noches." La puerta se cerró bruscamente detrás de él.

Elizabeth no pudo hacer otra cosa que suspirar. ¿Cómo podía insultarle de esa manera? ¿Acaso él no tenía consideración por sus propios sentimientos?

Cuando Elizabeth yacía en la cama solo pudo ver la tenue luz de una vela bajo la puerta del señor. ¿Qué estaría él contemplando tan tarde?

Darcy se sentó silenciosamente en su silla en frente del fuego de su habitación, un vaso de vino reposaba cuidadosamente en su mano. Mientras deslizaba un dedo sobre el borde del vaso, no podía hacer otra cosa que mirar a la puerta que colindaba con la recamara de Elizabeth. ¿Por qué ella no me cree? ¿Pensara que la historia que le he relatado sobre el señor Wickham es falsa? Si lo hace, está equivocada. Cada palabra que he dicho es verdad. ¿Pero ella querrá creerlas?

Cuando Darcy dejó el vaso sobre la mesa, se levantó y tuvo que dominarse para no caminar a través de la puerta y confesarle su amor. No lo haré. No le daré la gratificación de decirle que me he casado con ella por amor, no por Georgiana. Sí, es verdad, amo a Elizabeth Bennet. ¡No, ella es Elizabeth Darcy ahora, mi Elizabeth Darcy!

Darcy sonrió felizmente cuando se echó sobre su cama, él finalmente tenía su amor, ahora solo tenía que asegurarse su afecto. ¿Pero como de difícil será eso? ¿Podre resistirme a ella todo ese tiempo?

Cuando el señor Darcy cayó en un inquieto sueño que seguramente no duraría mucho, no era pensar en el señor Wickham lo que le alteraba el sueño, si no pensar en Elizabeth. La imagen de su pelo suelto era tan atractiva que al señor Darcy le había vuelto loco. Incluso cuando cerró sus ojos, Elizabeth seguía ahí, haciéndole sentir un amor tentador que sabía que ella no le devolvería.

Elizabeth esperó a que el Coronel Fitzwilliam se uniera a ellos. Ella no sabía porque necesitaba consultarle en lo referente al señor Wickham pero ella necesitaba alguna confirmación de ello. ¿Sería tan malo preguntarle tal cosa?

Elizabeth esperó en vano durante dos días hasta que él finalmente llegó. Observó su caballerosa porte ascender por los escalones de la casa hasta que llegó a la puerta. Al ver esto, ella caminó hacia una silla y se sentó. Él seguramente vendría a verla porque Darcy estaba fuera por asuntos de negocios. De repente, oyó un ligero toque a la puerta hecho por uno de los sirvientes. Elizabeth sonrió antes de que la puerta se abriera.

"El Coronel Fitzwilliam, señora." La sirvienta dijo con una reverencia.

El Coronel Fitzwilliam entró enérgicamente en la habitación cuando fue anunciado.

"¡Mi querida prima!" Él dijo cuando ella se levantó firmemente.

"Coronel Fitzwilliam." Elizabeth dijo alegremente.

"Ahora, ahora, Elizabeth. Soy su primo. Puede llamarme Richard." Elizabeth rió ligeramente.

"Gracias por venir." Ella dijo mientras tomaba asiento. "Es muy amable por su parte."

"Es un placer, esperaba poder ver a Darcy en mi visita para discutir asuntos de negocios pero parece que está sola hoy." Elizabeth volvió a reír. "A Georgiana le gustaría que le diese su permiso para venir a verla."

"¡Por supuesto, estoy deseando verla! ¡Ella no debería pedir permiso para venir a esta casa!"

"A ella le agradara escuchar eso. ¿La informare de que puede venir mañana, entonces?" El Coronel dijo cuando se relajó en su silla.

"Por favor, hágalo." Ella dijo antes de que cayese el silencio por unos instantes. "El señor Darcy me informó al respecto del señor Wickham." Elizabeth dijo finalmente.

"¿Lo hizo? Ya pensé que lo haría. Él dijo que usted estaba apegada a él, esperé que estuviese equivocado." Elizabeth frunció el ceño. "¿No sabe si él le dijo la verdad?" Ella asintió ligeramente. "¿De que la informo?"

"Él me informó de que Wickham prefirió dinero en vez de la vida que estaba planeada para él, con la intención de estudiar leyes, pero lo más importante, como persuadió a Georgiana para fugarse." El Coronel suspiró hondamente.

"Fue un tiempo terrible. Lo recuerdo muy bien, el día que Darcy juró que nunca dejaría que ese hombre entrara en sus vidas después de que intentara apoderarse de la fortuna de Georgiana."

"¿Así que el señor Darcy dijo la verdad?" Elizabeth dijo mirando al Coronel.

"Imagino que cada palabra. Hay muchas cosas sobre Darcy que usted aun necesita aprender. Él nunca le mentiría, esté segura de eso antes de dudar de él. Es un hombre bueno y generoso, de los mejores que conozco."

"¿Ha dicho que tenía negocios con el señor Darcy?" Elizabeth preguntó.

"Sí, si Darcy no los ha aplazado otra vez. Pero yo estoy a su disposición. Él dispone los negocios como a él le place."

"Y si él no está dispuesto en los negocios, tiene al menos el gran poder de la elección. Yo no conozco a nadie que parezca disfrutar más del poder de hacer lo que quiera que el señor Darcy."

"A él le gusta que las cosas se hagan a su manera," contestó el coronel Fitzwilliam. "Pero todos lo hacemos. Es solo que él tiene mejores medios que otros para conseguirlo, porque es rico, y muchos otros son pobres. Yo hablo con gran sentimiento. Un hijo joven, usted sabe, debe estar habituado a la abnegación y a la dependencia."

En mi opinión, el hijo más joven de un Conde no puede saber ni de una cosa ni de la otra. Ahora, seriamente: ¿Qué sabe usted de abnegación y de dependencia? ¿Cuándo ha sido usted privado de tener dinero para ir a donde quiera o de conseguir cualquier cosa de la que se haya encaprichado?" Elizabeth añadió.

"Esas son cuestiones de casa– y quizás yo no puedo decir que haya pasado apuros de esa naturaleza. Pero en cuestiones de más peso, yo podría sufrir por la falta de dinero. Los hijos jóvenes no se pueden casar como desean."

"Al menos que le gusten las mujeres con dinero, lo que es bastante frecuente."

"Nuestro habito de gastar nos hace demasiado dependientes, y no hay muchos con mi rango de vida que puedan permitirse el lujo de casarse sin mirar por el dinero."

"Y entonces, ¿Cuál es el precio usual para el hijo más joven de un conde? A menos que el hijo mayor este muy enfermo, supongo que no podría pedir más de cincuenta mil libras."

Él le respondió del mismo estilo y el tema se agotó.

"Yo supongo que su primo le tiene aquí con el principal propósito de tener a alguien a su disposición. Pero, quizás Georgiana lo esté haciendo bien el presente y bajo su único cuidado, el hará lo que quiera con ella."

"No," dijo el Coronel Fitzwilliam. "Ese es un privilegio que debe dividir con migo. Yo me uno a él en guardia y custodia de su hermana."

"¿De verdad? ¿Y qué tipo de guardias hacéis? No tiene que estar asustado. No he oído nunca nada malo de ella. Ella es la favorita de las damas que conocí, la señora Hurst y la señorita Bingley. Creo que usted ha oído hablar de ellas."

"Las conozco un poco. Su hermano es un caballero muy agradable – él es un gran amigo de el señor Darcy."

"¡Oh! Sí," dijo Elizabeth fríamente – "El señor Darcy es extraordinariamente amable con el señor Bingley, y tiene como un asunto importante cuidar de él."

"¡Cuidar de él! – Sí, yo realmente creo que el señor Darcy cuida de él en algunos puntos en los que necesita cuidado. Por algo que me dijo recientemente, yo tengo razones para pensar que el señor Darcy le debo mucho. Pero yo debería pedir perdón porque no estoy seguro de suponer que el señor Bingley era la persona a la que él se refería. Es solo una conjetura."

"¿Qué es lo que quiere decir?"

"Es una circunstancia que Darcy, por supuesto, no querría que fuera de interés general, porque si llegara al círculo de la familia de la dama, sería un asunto muy desagradable."

"Usted puede confiar en que yo no diré nada."

"Y recuerde que no tengo muchas razones para suponer que fuera el señor Bingley. Lo que él me dijo fue simplemente esto; que él se congratulaba a sí mismo de haber salvado hace poco a un amigo de las inconveniencias de un matrimonio imprudente, pero sin mencionar nombre ni ningún otro particular, y yo solo sospecho de Bingley porque es el tipo de hombre joven que se metería en algo de ese tipo, y dice que se conociendo estando juntos durante todo el verano."

"¿El señor Darcy le dio razones para su interferencia?"

"Yo entiendo que había fuertes objeciones con la dama en cuestión."

"¿Y qué artes utilizó para separarlos?"

"Él no me habló de sus artes," dijo el Coronel Fitzwilliam sonriendo. "Él solo me dijo lo que te he dicho a ti."

Elizabeth no respondió, su corazón estaba lleno de indignación. Después de observarla un rato, el Coronel Fitzwilliam le preguntó porque estaba tan pensativa.

"Estoy pensando en lo que usted me ha dicho", dijo Elizabeth. "La conducta de su primo no agrada mi sentimientos. ¿Por qué él tiene que hacer de juez?"

"¿Usted piensa que su intervención fue muy rigida?"

"Yo no sé qué derecho tiene el señor Darcy de decidir las inclinaciones de su amigo en propiedad, o porque, en su propio juicio, él determina y dirige de que manera su amigo va a ser feliz. Pero," ella continuo moderándose. "como no sabemos nada de los detalles, no es justo condenarle. No debe ser supuesto que hubiese mucho afecto en el caso."

"Esa no es una conjetura poco natural," dijo Fitzwilliam. "Pero eso disminuiría el honor del triunfo de mi primo." Elizabeth bajó la cabeza en seguida y miró al suelo.

"¿Se encuentra bien, señorita Elizabeth?" Él preguntó mientras se inclinaba en la silla. Elizabeth suspiró ligeramente.

"Me encuentro un poco indispuesta hoy, Richard. Creo que necesito descansar."

"Por supuesto, la dejare."

"Gracias. Informé a Georgiana de que puede venir a visitarme mañana."

"Lo hare," dijo mientras él se marchaba de manera informal de la habitación.

"Hay algunas objeciones fuertes con la dama en cuestión." Las palabras del Coronel Fitzwilliam sonaban en su cabeza. Ahora sabía porque Bingley se había marchado y quien era el responsable de la pena de su corazon."

Elizabeth sabía que solo necesitaba esperar que señor Darcy regresara para tener las repuestas que deseaba. Estaba furiosa por Darcy por separar a su amigo de Jane, incluso aunque ellos tuviesen una relación de amistad. Elizabeth se prometió a sí misma, que aunque estuviese casada con él, Fitzwilliam Darcy pagaría por dañar el corazón de su hermana.