Elizabeth tenía que admitir que estaba nerviosa cuando caminó hacia el oeste del salón donde Lady Catherine la esperaba. Ella había oído mucho acerca del carácter de Lady Catherine por parte de su buena amiga Charlotte Lucas pero no pudo entender de que podría servirle aquello. Elizabeth, después de todo, no la había conocida a ella ni a su hija Anne debido a que la visita a Kent había sido cancelada.
Elizabeth se precipitó por los corredores de Pemberly tan rápido como pudo mientras pensaba en las historias del enfado de aquella mujer si se la mantenía esperando. Hasta ese momento, Elizabeth estaba complacida de no tener conocimiento de Lady Catherine porque incluso Georgiana parecía desmayarse cada vez que el nombre de su tía era mencionado en compañía.
Las puerta del salón estaban abiertas y Elizabeth inmediatamente vio a la mujer en la habitación. ¡Se sentaba en la misma orgullosa postura que el señor Darcy pero Elizabeth se dio cuenta que la situación con su tía iba a ser mucho peor!
"Lady Catherine." Elizabeth dijo cuando entró en la habitación y reverenció a la mujer que la miraba con antipatía.
"Así que usted es Elizabeth Bennet." Elizabeth se quedó ligeramente conmocionada por la pregunta pero mantuvo la compostura y sonrió ligeramente.
"Yo era anteriormente Elizabeth Bennet, señora." Lady Catherine se levantó y golpeó bruscamente el suelo con el bastón.
"Usted debe desconocer señorita Bennet la razón de mi viaje a Pemberly." Elizabeth tragó saliva.
"Yo debo admitir señora que yo no contaba con el gran placer de verla a usted aquí." Lady Catherine suspiró profundamente ante la respuesta de Elizabeth.
"He recibido noticias de una naturaleza alarmante, señorita Bennet y no he tenido otra alternativa que viajar a Pemberly."
"¿Cuáles son esas noticias?"
"¡Me llegó la noticia de que usted se había unido en matrimonio a mi sobrino! ¡He venido a Pemberly con la esperanza de oír una contradicción!"
"¡Su llegada a Pemberly le habrá dado una confirmación de ello!"
"¡Niña egoísta! ¡Si fuese sensata no habría abandonado la esfera de donde vino!"
"Lady Catherine, casarme con su sobrino no lo considero abandonar mi esfera. ¡Él es un caballero y yo soy la hija de un caballero, en ese punto somos iguales!"
"¿Y qué me dice de su madre y su tía? ¡No me imagine ignorante de sus condiciones!" ¡Elizabeth pudo inmediatamente sentir su enfado con aquella mujer, y cuanto más crecía su enfado mas crecía el oído hacia ella!
"¡Si mis parientes no le han hecho sentir nada a su sobrino hacia ellos tampoco deberían significar nada para usted!"
"¡Obstinada y testaruda muchacha! ¡Me avergüenzo de usted! Yo no estoy acostumbrada a ser contrariada."
"¡La presente situación se hará más lamentable para su Señoría pero no tiene ninguna influencia sobre mi!" Lady Catherine suspiró profundamente y dio algunos pasos por la habitación. Elizabeth la miró atentamente haciendo todo lo posible para retener su enfado.
"No estoy acostumbrada a ese lenguaje. Usted, sin embargo, me complacerá. ¿Por qué se unió a mi sobrino en matrimonio?"
"¡Yo creo Lady Catherine que esa pregunta no debe ser formulada!"
"¡Niña ridícula! El señor Darcy estaba comprometido a mi hija. ¿Qué tiene que decir ahora?" Elizabeth tuvo que admitir que se quedó en shock con aquella pregunta pero la pregunta principal era: ¿Por qué el señor Darcy no le había informado de una cosa así?
"Si él lo estaba, usted no tiene ninguna razón para suponer que es debido a mi implicación por lo que él eligió cambiar su decisión." Lady Catherine volvió a golpear su bastón en el suelo con furia. "Usted me ha insultado de todas las formas posibles y debo rogarle que se vaya." Elizabeth se dio la vuelta después de decir aquello intentando esconder las lágrimas que crecían en sus ojos.
"¡Usted no tiene consideración luego, por el honor y el reconocimiento de mi sobrino!" Lady Catherine gritó y se apresuró detrás de Elizabeth hacia la puerta. "¿Estan las sombras de Pemberly así de corrompidas? ¡Cómo puede él relacionarse con tan escandalosa familia!" Elizabeth se paró al oír aquello y volvió su cara de enfado hacia Lady Catherine de nuevo.
"¿Qué quiere decir, señora?"
"Yo conozco la infinita fuga de su hermana, sí, lo sé todo. ¡Una tragedia que solo pudo resolverse con un gasto de su tío y que resulto en un escandaloso matrimonio arreglado!" Elizabeth se volvió y continuó caminando por la casa mientras Lady Catherine la seguía. Fue solo ante la enorme escalera donde le habló de nuevo.
"¡Lady Catherine, debe ser informada sobre el asunto de su sobrino y mi marido que yo solo actué en la manera de asegurarme mi propia felicidad y no la felicidad de otros como usted!"
"¡Yo exijo ver a mi sobrino!" Lady Catherine gritó cuando Elizabeth se volvió y continuó subiendo las escaleras.
Fue entonces cuando Elizabeth levantó la mirada y vio al señor Darcy en la parte superior de la escalera mirando a su tía. Elizabeth intentó desesperadamente contener las lágrimas pero cuando hubo subido los escalones y oyó a Lady Catherine llamar a Darcy lloró silenciosamente.
"¡Estoy aquí, tía!" El señor Darcy dijo mientras bajaba las escaleras. "¿Cómo puedo ayudarte a estas horas de la noche?"
Cuando el señor Darcy se aproximó a Elizabeth, ella inmediatamente apartó la mirada pero él se paró cerca de ella y le agarró del brazo bruscamente forzándola a que le mirase a los ojos.
"¿Qué ha dicho que te ha ofendido tanto?" El señor Darcy preguntó. Elizabeth no respondió y soltó su brazo de su agarre, volviendo la cabeza y regresando a su recamara.
"¡Darcy!" Elizabeth oyó a Lady Catherine llamarlo enfadada a su sobrino. Elizabeth cerró los ojos al oírla y continúo andando.
"Sí, tía," dijo el señor Darcy parándose enfrente de ella. "¿En qué puedo servirte?"
"¡Puedes informarme de cómo has podido unirte en matrimonio a esa mujer!" El señor Darcy miró a todos los sirvientes que se congregaban para observar que les había interrumpido el sueño.
"Vamos al salón, tía," dijo el señor Darcy antes de conducir hacia allí a Lady Catherine. Los sirvientes que se habían congregado no oyeron nada de la conversación excepto el fuerte portazo que indicaba el enfado de su señor.
Darcy estaba perfectamente erguido mirando a su tía mientras esta caminaba de un lado a otro de la habitación esperando una respuesta.
"No entiendo la razón de su viaje a Pemberly tía, aparte de para interrumpir la paz de mi hogar." Lady Catherine se volvió enfadada hacia su sobrino al oír aquello.
"¡Es por tus relaciones con esa familia por lo que he hecho un viaje tan largo, Darcy! ¡Qué te convenció para unirte en matrimonio con esa mujer, una mujer con tan bajas relaciones! ¡Tu tenias acordado un más que razonable matrimonio con Anne!"
"¡El cual fue acordado por tu madre y por ti! ¡No fue mi decisión ni la decisión de mi corazón!" Lady Catherine se rió.
"Puedo ver que la señorita Bennet-"
"¡La señora Darcy!" interrumpió el señor Darcy. Los ojos de su tía brillaron ante aquella palabra pero sin embargo continuó.
"¡Yo puedo ver que ella tiene una ligero afecto por ti pero cuanto durara, Darcy! Ella te garantizara que no puedas entrar en la digna sociedad de nuevo con ese carácter."
"¿Qué carácter es ese, tía? Estoy seguro de que nunca has conocido a Elizabeth."
"¡No la conozco y no deseo hacerlo! ¡Puedes estar seguro de que nunca será bienvenida a Rosing Park, hacer tal cosa será una humillación debido a mi posición en la sociedad! Sin embargo, Georgiana y tu seréis siempre bienvenidos, conocéis mi generosa hospitalidad."
"Muy bien, tía, pero déjame asegurarte que si Elizabeth no es bienvenida a Rosing Park luego Georgiana y yo tampoco iremos. Tú no solo insultas a Elizabeth viniendo esta noche con esas maneras sino que también insultas mi nombre por lo que siento que no seré capaz de perdonarte."
"¡Has cambiado, Fitzwilliam Darcy! ¡Tu padre estará avergonzado por verte tan afectado por una mujer, por verte tan afectado por el deseo!" El señor Darcy sonrió ligeramente ante los comentarios de su tía porque sabía que cada palabra que decía era incierta.
"Le agradezco sus observaciones sobre mi matrimonio pero creo que está prolongando su visita, Lady Catherine. ¡Le deseo un agradable viaje de vuelta a Kent donde su posición en la sociedad estará más que segura!" El señor Darcy abrió la puerta después de hablar y espero que ella se fuese.
"¡No he sido tratada de esta manera jamás!" Ella gritó mientras salía por la puerta. Lady Catherine suspiró ligeramente cuando estuvo fuera de la habitación hasta que la puerta se cerró bruscamente detrás de ella. Fue entonces cuando ella entendió que había prolongado demasiado su visita y que no volvería jamás a Pemberly. ¡La finca seria arruinada por Elizabeth Bennet!
Elizabeth estaba sentada en el agua de su bañera sosteniendo sus piernas contra el pecho con tristeza. Las lágrimas descendían gentilmente por su cara hasta que caían en el agua pero ella no les prestaba atención. Su mente estaba ocupada por los insultos de Lady Catherine hacia su persona y hacia su familia. Ella tenía que confesar que muchos de los prejuicios hacia su familia eran verdad, como el matrimonio de Lydia pero ella no era mujer suficiente para considerarla y no ser discutida.
Un ligero toque a la puerta sacó a Elizabeth de sus pensamientos.
"¿Quién es?" Ella preguntó desde su posición en la bañera.
"Soy Fitzwilliam. Por favor, Elizabeth… ¿Hablarías con migo? Déjame entrar." Elizabeth suspiró ligeramente.
"Deseo estar sola, por favor."
"Pues déjame verte para asegurarme de que estas bien." El señor Darcy dijo cuando se apoyó sobre la puerta, su corazón se había roto cuando había oído su voz afligida. Desafortunadamente de la habitación no provenía ningún ruido. "Elizabeth, ¿hablarías con Georgiana?" Él esperó pacientemente a la respuesta pero nada vino. Ya se había dado la vuelta cuando oyó su voz.
"Hablare con Georgiana." El corazón del señor Darcy saltó ante estas palabras pero tan pronto como las oyó corrió a buscar a su hermana.
Elizabeth permaneció en la bañera hasta que oyó la suave voz de Georgiana a través de la puerta.
"¿Esta Fitzwilliam ahí?" Elizabeth preguntó mientas se ponía una bata.
"No, estoy solo yo."
Cuando abrió la puerta Georgiana comprendió que su hermano había dicho la verdad acerca de la aflicción de Elizabeth. Sus ojos brillaban por las lágrimas y apretaba sus manos sobre su cuerpo.
"¡Mi querida Elizabeth! Fitzwilliam me ha dicho que Lady Catherine ha pasado sobre nosotros."
"¡Oh, Georgiana!" dijo Elizabeth cruzando la habitación y saltando sobre la cama, las lágrimas caían libremente de sus ojos. "¡Estoy asustada de que las palabras que dijo fueran verdad!"
"¡Lady Catherine jamás dice la verdad!" Georgiana dijo y se rió de su propia calumnia.
"Ella me insulto de tal modo Georgiana, me hizo sentir indigna."
"¿Indigna de que, Elizabeth?"
"¡Indigna de tener una hermana como tú y un marido como Fitzwilliam!"
"Tú siempre serás digna de tenernos como familia, Elizabeth. Nosotros somos los indignos de no merecerte." Elizabeth se rió al oír aquello.
"Yo solo tengo un temor, Georgiana."
"No tengas temores, Elizabeth. Eres lo suficientemente fuerte para eso."
"Pero lo tengo. Tengo miedo de que un día pueda perder la familia que he empezado a amar. No me refiero solo a la familia de Longbourne, me refiero a ti y a Fitzwilliam, sois tan queridos para mí que no aguantaría perderos ahora." Georgiana no pudo replicar nada ante este remarque pero pensó que debía reconfortar a su hermana. En ese momento, la única persona que necesitaba amor era Elizabeth.
Mientras tanto, el señor Darcy se movía en su cama pensativo. Las palabras de la familia que he empezado a amar sonaban en su cabeza desencadenando debates dentro de su alma que no era capaz de controlar.
