Este es el penúltimo capitulo y solo me queda por subir uno. Gracias a todos los que pasaron por aquí y sobre todo a los que dejaron reviews. Besos.
GRACIAS A YURI REED, AVI DE WINDT Y ALEXZ DARCY BLACK POR SUS REVIEWS. BESOS A LAS TRES.
El señor Darcy solo miro a la mujer a la que acababa de revelarle su amor con ligera sorpresa. Él estaba seguro de que había visto disgusto en ella pero un momento después vio que no apartaba la mirada de él y que le observaba.
"No dices nada en respuesta a lo que acabo de revelarte, Elizabeth. ¿Tanto te disgusto?" Darcy pregunto. Elizabeth suspiró profundamente antes de retirar la mirada ruborizada.
"Fitzwilliam, para que entiendas el alcance de mis sentimientos debo informarte de que he esperado una eternidad para oírte pronunciar esas palabras." El señor Darcy no podía creer lo que oia. ¿Le estaba confesando su amor? "Rezare antes de que me interrumpas para que no pueda continuar. Entiendo que muchas cosas que dijiste en el pasado eran crueles e injustas pero he aprendido a admirarte como una persona distinta. Yo he sabido desde algún tiempo mi preferencia por ti pero mis prejuicios me indicaron que no sentías nada por mí." El señor Darcy rio antes de suspirar.
"Yo le aseguro que es todo lo contario. Mis sentimientos hacia ti permanecen desde un largo tiempo, aunque no lo supieras es la razón por la que me case contigo."
"No te entiendo," dijo ella mientras fruncía el ceño.
"Me case contigo porque estaba enamorado de ti, Elizabeth. Confesó que no me preocupe por tu familia, yo solo pensé en ti." Elizabeth se ruborizo ligeramente. "Fue uno de los mayores errores de mi vida, cada día he luchado por tenerte delante mío, era algo pensé que nunca conseguiría."
"Yo siempre estaré contigo, Fitzwilliam."
"¿Qué paso con Lady Catherine? Ella parecía muy afligida después de hablar contigo." El señor Darcy dijo cuando tomó la mano de Elizabeth y empezó a caminar hacia la casa.
"¡Después de insultarte de esa manera no puedes imaginar cómo me guardare de la compañía de alguna de sus relaciones!" Ambos rieron ante estas palabras.
"No sabes cómo me avergüenzo de su comportamiento, fue excesivo e injusto el dolor que ella causo."
"¡Pero ya está olvidado!" dijo Elizabeth cuando apretó su brazo contra el suyo. "¡Debemos centrarnos en el futuro!"
"Lady Catherine fue la persona que me dio esperanzas, Elizabeth. Antes de su visita yo estaba seguro de que tú me despreciabas. Fue una esperanza que no he experimentando jamás."
"Yo estoy casi segura de que sus esperanzas respecto a Lady Anne se olvidaran pronto."
"Yo presumo que sí. Me dieron buenos principios cuando era un muchacho pero los he sustituido por el orgullo y la vanidad. No los habría recuperado nunca de no ser por ti, Lizzy."
"¡Ignoraba que tuviese esa influencia!"
"¡Oh, sí! Tú me mostraste que estaba desprovisto de cualquier sentimiento adecuado desde que llegue a ser el hombre rico y orgulloso que todos detestaban."
"Todos tenemos fallos, yo más que nadie. Si yo no hubiese mantenido mis prejuicios nuestra relación se hubiese podido llevar a cabo hace mucho tiempo."
"Los dos nos estamos culpando de la inescrupulosa relación que teníamos al principio del matrimonio. Esos son nuestros pasados, solo deseo que ambos nos centremos en el futuro." Ellos se miraron el uno al otro, una mirada de latente armonía en sus ojos.
En ese momento, Elizabeth y el señor Darcy llegaron a un acuerdo que no dejarían que les separaran ni que su amor se rompiera. Ese amor que se había formado en las circunstancias más inusuales que nadie deseaba revivir.
Se hizo un largo silencio en su camino por los terrenos de Pemberly, mientras el caballo trotaba alegremente detrás de ellos. Sabían que no era necesario decir una palabra más porque ambos estaban contentos. Aquel silencio, sin embargo, fue roto por Elizabeth impaciente por respuestas.
"¿Qué paso con el matrimonio de Lydia?" Ella dijo aquello en un tono suave pero el señor Darcy se paró y se volvió hacia ella. Ella sabía que era una conversación que no le agradaba.
"Yo tengo la esperanza de que tu no vayas a saber nada de ello. Mi implicación en el asunto en el que tú consideraras mi intromisión injusta. Yo, sin embargo, puedo vislumbrar la situación con satisfacción ya que Lydia es tu hermana."
"Por favor," Elizabeth pidió. "Infórmame de tu intromisión." El señor Darcy agarró las riendas del caballo fuertemente debido a su enfado al tener que informarle a Elizabeth de una cosa que él no deseaba hacer. No deseaba que ella supiera la caridad que había tenido con el hombre que había llegado a odiar.
"Muy bien, Elizabeth." Él hizo una pausa pensando en cómo debía empezar. "Cuando partiste hacia Longborne, yo inmediatamente abandone la casa y me despedí de mis invitados para marcharme a Londres. Me encargué del reto de encontrar a tu hermana, nuestra hermana. No fue una sorpresa para mí descubrir que estaba bajo la protección de la señora Younge, la antes compañera de Georgiana. ¿Recuerdes haberme oído hablar de esa señora?"
"Sí." El señor Darcy asintió.
"Yo les exigí que se unieran en matrimonio en los términos de que todas sus deudas y nuevas comisiones serian asumidas por mí." Elizabeth se tapó la boca con la mano cuando escuchó aquello. Ella solo miraba a su marido y deseaba que continuase. "Los términos fueron, por supuesto, aceptados por el señor Wickham, por razones que sabemos muy bien. Así que inmediatamente viaje hasta la casa de tu tío y tu tía, donde insistí en que los gastos no debían ser financiados por el señor Gardiner. Él, por supuesto, estaba reacio a discrepar con migo pero no le di elección. Entenderás que sería muy difícil para tu tío cubrir todos los gastos del señor Wickham y de la nueva comisión en el norte del país."
"¿A cuánto ascendió la suma?" Elizabeth preguntó.
"No deseo darte ese dato, Elizabeth," protestó el señor Darcy.
"¡Deseo saberlo!" El señor Darcy no pudo hacer otra cosa que rendirse.
"¡Diez mil libras!"
"¿Podrás perdonarme alguna vez por inmiscuirme en los asuntos de tu familia?" El señor Darcy pregunto. Elizabeth se rio y le cogió la mano para besársela.
"No necesito perdonarte, mi familia también es la tuya después de todo. Sin embargo, mi gran preocupación es como puedo devolverte ese gran favor."
"Asegurándome tu amor es suficiente para pagarme eso por el resto de la existencia, Lizzy."
"¡Fitzwilliam Darcy, el amor que te he entregado será siempre tuyo!" Él rio rodeando su cintura con las manos y levantándola del suelo.
"¡Creo que nunca seré capaz de olvidar este día!" El señor Darcy dijo cuando la miro profundamente a los ojos.
"¡Ni yo!"
Ellos continuaron caminando en silencio hasta que finalmente llegaron a la entrada de la casa. Fue allí donde el señor Darcy se volvió hacia Elizabeth.
"¿Qué deseas hacer hoy, Lizzy? Estoy a tu disposición, te aseguro que quiero pasar todo el día contigo." Elizabeth se rió y le costó volver a mantener la compostura.
"Soy hay algo que deseo, señor Darcy," dijo ella con una misteriosa sonrisa en la cara.
"¿Qué es, señora Darcy?"
"¡Deseo ser la señora Darcy de todas formas posibles!"
"¿Quieres decir-?"
"¡Sí!" Elizabeth le interrumpió.
"Muy bien," dijo él tan rápidamente como la subió del suelo en sus fuertes brazos.
"¡Fitzwilliam, puedo andar!" Él se rió mientras empezó caminar hacia la esplendida escalera.
"Sé que puedes." Fue al principio de la escalera cuando se encontraron con la señora Reynolds. El señor Darcy esquivó rápidamente a la mujer antes de decirle.
"¡Mi querida señora Reynolds! Serias tan amable de darles mis excusas a la señorita Georgiana por no estar en la mesa a la hora de desayunar."
"Muy bien, señor," dijo la señora Reynolds haciendo una reverencia. "¿Puedo servirle en algo mas, señor?"
"No," dijo él mientras caminaba por el pasillo hasta las habitaciones. "Que no seamos molestados."
"Muy bien, señor."
Fue unas horas después cuando el señor Darcy se despertó y se volvió para ver a Elizabeth a su lado profundamente dormida. Se tomó un momento para examinar su apariencia, su pelo extendido en la almohada y las sabanas de seda cubriendo su cuerpo desde su cintura. El observó la parte de arriba de su cuerpo que quedaba al descubierto dejando que su mirada recorriera su deseoso torso. Cuando volvió a tumbarse no pudo evitar tocar su cuerpo. Deslizó sus dedos por su brazo y ella se movió un poco antes de abrir sus enormes ojos marrones.
"¡Mi querida, señora Darcy, finalmente despiertas!" Ella se rió ligeramente antes de besarle. Sin embargo un momento después, ella se separó de él y lo miró con curiosidad.
"¿Qué pasa?" Él la miró con curiosidad.
"¿Qué contiene la carta que le enviaste al señor Bingley?" Él suspiró y le puso un vestido sobre su cuerpo. "¡Fitzwilliam!" Él no dijo nada cuando ella exclamó solo se volvió y le sonrió ligeramente.
"Pronto lo veras mi querida Lizzy, se paciente." Ella se desplomó sobre las almohadas con simulado enfado ante su ausencia de respuesta.
Durante toda la semana Elizabeth intentó ser paciente, intentó desesperadamente la carta mandada al señor Bingley pero parecía que en cada momento que ella veía a su marido, ella la recordaba. Numerosas veces durante la semana Elizabeth había intentado sacarle información al señor Darcy. Desafortunadamente, su respuesta fue la misma que la primera vez.
Afortunadamente para Elizabeth (y también para Darcy), al siguiente día le llegó una carta urgente de Pemberley. Aunque parezca extraño la carta no iba dirigida al señor Darcy sino a Elizabeth.
Elizabeth no podía explicarse porque le llegaba una carta de Jane desde Longborne cuando solo había escrito una semana antes. Sin embargo estaba un poco nerviosa de abrir la carta y ver la adorada letra de su hermana.
Darcy se sentó casualmente en la silla opuesta a Elizabeth mientras ella leía escrupulosamente la carta. Él ya sabía lo que contenía porque había recibido una carta previa de Charles Bingley. El señor Darcy adoro observar como las facciones de su adorada esposa cambiaron cuando leyó la carta. Fue solo cuando vio que la carta caía al suelo cuando notó que Elizabeth se había abalanzado hacia él. Él se levantó rápidamente y la recibió en sus brazos.
"¡Jane y el señor Bingley están prometidos en matrimonio!" Ella dijo como una niña alborotada.
"Sí, estoy al tanto de esas noticias." Ella le miró y sonrió.
"¿Eres el causante de que el señor Bingley nos traiga tan felices noticias?"
"Mi querida Lizzy, por supuesto que le informe de lo ridículo que había sido separándolo de tu hermana cuando él claramente sentía devoción por ella. Le asegure que si tengo una esposa como tú, él puede tener a Jane como esposa para toda su vida."
"¡Oh, Fitwilliam! ¿Cómo puedo agradecerte tal regalo de generosidad no solo hacia mi sino hacia toda mi familia?"
"Nuestra familia, Lizzy. Cada miembro de los Bennet es mi familia porque yo siempre estare unido a ti." Ella sonrió.
"Igual que Georgiana siempre será una hermana para mí. Aunque tengo que hacer un remarque con Jane. ¡Ella es la más prudente de todas nuestras hermanas!" Ambos se rieron antes de irse a pasear juntos por los terrenos de Pemberley. Los terrenos en los que esperaban que pudiesen pasear sus hijos también. Allí, en la tierra de Derbyshire hay un pareja que se ama como la que más.
