Avi de Windt: Gracias por seguirme desde el primer capitulo, Avi. No sabes como agradezco tu apoyo. Besos guapa.

Alexs Darcy Black: Gracias por los comentarios y aqui tienes el final feliz.

Yuri Reed: Gracias por seguirme tan fielmente y por tus comentarios que me han animado tanto a traducir. Besos.

Lorss: Aqui tienes el final. Besos.

MOONLIGHT: Gracias por pasarte por mi fic. Besos, valoro mucho tu review.

Alice-Vampiirithap-Cullen: Gracias por comentar. Besos.ç


El señor Darcy se despertó de su pacifico sueño debido a un martilleo en la puerta de su habitación. Él se volvió hacia ese lado ligeramente y extendió los brazos para buscar a su esposa. Su contrariedad fue grande cuando sintió que aquel lado de la cama estaba vació. Miró la habitación en busca de su presencia. Sin embargo, se dio cuenta de que Lizzy no estaba allí. Suspiró fuertemente antes de hablar con la persona que misteriosamente estaba en el otro lado de la puerta.

La puerta se abrió rápidamente y vio a alguien que sostenía una vela. El señor Darcy descubrió que era su ayuda de cámara esperando para que su señor le reconociese.

"¿Qué pasa?" El señor Darcy preguntó cuando salió de la cama.

"La señora le está esperando, señor." El ayuda de cámara dijo cuando fue a reunir las ropas de su amo.

"¿Dónde está mi mujer?" dijo el señor Darcy antes de que el hombre desapareciera.

"Me dio a entender que usted lo sabía, señor."El señor Darcy asintió en silencio. "Aun no ha amanecido. Necesitara algunas velas, señor." Eso fue lo último que él entendió.

"¡No, dese prisa!" El señor Darcy salió de su cama cuando el ayuda de cámara desapareció. El sonrió porque sabía dónde ella estaba. ¡Sabía donde ella le estaba esperando!

En un tiempo record el señor Darcy llegó a los establos y saltó en su corcel. El chico del establo miró un poco aprensivo al ver que su amo dejaba la casa tan temprano pero él hizo caso omiso y obedeció órdenes. Aun así, cuando el señor de Pemberley salió de los establos, el chico no puedo evitar darse cuenta que tenía prisa. Llegó a la conclusión que el señor Darcy llegaba tarde o que tenía que encontrarse con alguien. Seguramente eran las dos cosas.

El señor Darcy hizo cabalgar a su caballo muy rápido después de la salida de los establos disfrutando del aire y del súbito viento. No mucho tiempo después, ya estaba en la colina al este de Pemberley donde encontró con la mirada a Elizabeth sentada. El señor Darcy paró su caballo por un momento para disfrutar del esplendor de su aparición. Estaba vestida acorde con el mal tiempo pero su pelo estaba suelto ondeando ligeramente en el viento. El caballo donde ella se sentaba era bello pero no era nada comparada con el jinete.

El señor Darcy la estuvo observando antes de que ella levantara los ojos de Pemberly y se fijara en él. Sonrió rápidamente al caballero que había venido tan desesperadamente con amor antes de saludarle. El señor Darcy le devolvió el saludo más que feliz.

Al llegar a su lado la beso pasionalmente. Ella le devolvió el beso con la misma afección antes de apartarse de él y sonreír.

Así que tu ayuda de cámara fue cooperativo y cumplió bien mis órdenes," dijo ella antes de reír, esa risa que al señor Darcy le volvía loco.

"Tengo que confesar que no creía que estuvieses aquí, sufrí mucho por el contratiempo de no tenerte a mi lado." Ella le sonrió de nuevo.

"¿Y ya no estás contrariado?"

"Me siento como si no lo estuviera."

"Estoy complacido ahora que podemos disfrutar de Pemberly en su mejor momento, juntos como siempre debemos estar." Ella saltó al suelo y se sentó en la húmeda hierba. El señor Darcy se unió a ella.

"Vienes aquí tan frecuentemente Lizzy que yo no estaría sorprendido de que supieses el momento exacto en que el sol se alza sobre el lago."

"Raramente vengo aquí dos veces a la semana, señor Darcy. No puedo adquirir tal conocimiento cuando estoy aquí durante tan poco tiempo."

"Creo que debería construir una casa encima de esta colina y así la señora Darcy no tendría la necesidad de escaparse de mi casa. Si fuese así, podrías ver al sol alzarse desde tu propia habitación.

"¡Que idea tan absurda Fitzwilliam!" Ella exclamó mirándole como si fingiese horror. "Si construyeses una casa aquí yo no pondría el pie en ella así que eso me mantendría más alejada de ti." El señor Darcy sonrió felizmente.

"¡Quizás nosotros deberíamos resituar Pemberley entonces!"

"Pemberly no sería la casa que es si no estuviese situada donde esta, señor Darcy. Tu familia escogió este lugar y yo no cambiaria este lugar por nada del mundo. Lo amo con todo mi corazón pero no más que a ti. ¡Tú siempre serás mi mayor amor, Fitzwilliam!"

"¡Y qué pasa con nuestros hijos!" El señor Darcy exclamó mientras sonreía. "Ellos seguramente tienen un alto porcentaje de tu corazón."

"¡Nuestros hijos, Fitzwilliam! Ellos saben el lugar tan especial que ocupan en mi corazón pero tu posición es totalmente diferente."

"Me adulas Lizzy." Elizabeth miró a su marido fijándose en su apariencia. Tenía canas grises en su pelo y había perdido peso pero cuando Elizabeth lo examinó no vio su edad verdadera, en vez de eso, ella vio al hombre joven con el que se había casado muchos años antes.

"Eres aun tan joven como el primer día en el que me case contigo, Fitzwilliam Darcy. ¡Tú eres el mismo caballero que entonces!"

"Gracias, Lizzy. ¿Nunca te has mirado en un retrato y después has examino tu apariencia en un espejo?" Ella negó con la cabeza. "Tu deberías hacerlo y solo así te darías cuenta de que eres aun más bella e ingeniosa que la Elizabeth Bennet con la que me case." Elizabeth rió antes de que su marido la abrazase fuerte en su cálido cuerpo.

El señor y la señora de Pemberly ocasionalmente se aventuraban fuera antes del amanecer y después volvían rápidamente de vuelta pero esta mañana en particular era ya hora de desayunar cuando ellos aparecieron en la casa. Respecto a eso, ninguna queja fue emitida por ningún sirviente pero tres enérgicas voces se hicieron eco en la escalera.

El señor y la señora no respondieron a aquellas fuertes quejas. En vez de ello, se pararon en la parte de arriba de la escalera y esperaron. Fitwilliam y Elizabeth sabían quiénes estaban quejando y efectivamente sabían que pararían de hacerlo pronto.

Despues de unos momentos esperando de pie sus pasos hicieron eco en el vestíbulo y aparecieron dos revoltosos niños y una niña muy serena descendiendo las escaleras hacia sus padres.

"¡Padre, Madre!" Uno de los niños gritó cuando abrazaron a sus padres. "¿Dónde habéis estado?"

"Tu madre y yo estuvimos recordando el pasado y los problemas que nos trajo. Es una maravillosa sensación mirar al pasado y notar que has elegido la opción adecuada. ¿Sabéis lo que hice bien en mi pasado?" Darcy preguntó a sus niños.

"No, Papa." El niño más joven dijo cuando le cogió la mano a su madre.

"¡Me case con tu madre!" Los niños rieron antes de correr escaleras abajo. El señor Darcy inmediatamente le cogió el brazo a su esposa antes de seguir a los niños.

"¿Nos contarías la historia, Padre?" El niño más mayor preguntó mirándoles. El señor Darcy suspiró.

"¡Oh, no lo sé!"

"¡Por favor, padre, por favor!" dijeron todos al unisonó. Elizabeth pensó que si se hubiesen puesto de acuerdo no lo habrían hecho mejor.

"Muy bien, lo hare."

Todos los Darcy se juntaron en un grupo y caminaron por el corredor hasta la habitación de los niños. El brazo del señor Darcy rodeaba a su mujer protectoramente cuando empezó a contar la historia que él conocía y adoraba tan bien, la historia de Elizabeth y Fitzwilliam.

"Bien," El señor Darcy dijo mientras los niños escuchaban con interés. "Hace mucho tiempo conocí a una bellísima mujer llamada Elizabeth Bennet…"

La voz del señor Darcy se perdía caminando en las profundidades de Pemberly pero la historia que él contó era bien conocida por muchos, incluyendo sus sirvientes. Ellos tenían respeto por los Darcy que eran una familia muy generosa que los trataba bien. Incluso cuando la voz del señor era interrumpida por las risas de los niños todo el mundo en la casa sabía que había una fuerte unión que les unía a cada uno hasta la eternidad, la unión del amor.

FIN