De nada Sirve Hablar.
Sasu&Saku
Summary: Los puños y la mandíbula de Sasuke se apretaron. -¿Quién es el estúpido padre de tu mocosa? – Sakura parpadeó confundida: Sasuke creía que Yuuki era su hija. –No te importa –dijo finalmente. -¿Qué no me…? –murmuró el Uchiha incrédulamente. ¡Ya le enseñaría un par de cosas a la pelirrosa!
Disclaimer: El timbre sonó. Me paré perezosamente a abrir la puerta y mi boca tocó límites insospechados cuando vi a Sasuke e Itachi, parados. Sin una sola prenda que les cubriera más que un triste moñito ahí. Si, ahí. Lamentablemente, Kishimoto-sama apareció de no sé dónde y me dio una sonrisa malvada. -¡Siguen siendo míos! –y se los llevó. Depresión en 3…2…
En cursiva – Inner Sakura o flash back. Notarán la diferencia n_n
.
Capítulo 3. Reclamo.
"Que lo que no sea en tu año, no te haga daño" ~Me lo dijo mi mamá un día cuando me puse verde de coraje por… ya saben. Celos (._.)
.
-Ya regresé –sonrió.
Yuuki se paró y la abrazó de las piernas, sin importarle mojarse.
-Gracias –dijo. Sakura abrió los ojos sorprendida, y sin saber muy bien a que iba el abrazo. Se encogió de hombros y le revolvió el cabello a la niña.
-¿Por qué?
Yuuki negó con la cabeza, sonriéndole. –Solo gracias.
.
-¿No ha despertado? –Yuuki negó con la cabeza, sin voltear a ver a Suigetsu. Dos días habían pasado y Sakura no daba señales de querer despertar. La niña refregó sus ojos para espantar algunas lágrimas y tomó la mano de la kunoichi.
Suigetsu se acercó y colocó una mano en el pequeño hombro de la chica, reconfortándola.
-No te apures, Yuuki-chan –sonrió, mostrando sus puntiagudos dientes. –Estoy seguro de que tu okaa-san despertará pronto, ¿nee?
La pequeña suspiró profundamente, y luego asintió, sin dejar de ver a la inconsciente Sakura.
.
-Sakura –la pelirrosa emitió un pequeño sonido para hacerle saber a la pequeña niña que la estaba escuchando.
-¿Te tiñes el cabello? –Sakura volteó a mirar a la pequeña misión de Tsunade y juró haber escuchado una pequeña risita salir de entre los árboles. Miró de mala manera hacia arriba, sin encontrar nada y luego vio a la curiosa niña de la aldea de la Arena.
.
Karin dobló sin mucho cuidado la ropa sucia que acababa de quitarle a Sakura. La observó desde su rosa cabello, que estaba recogido en una larga trenza, cortesía de Yuuki, hasta la mitad de su pecho, donde le cubría una de las cobijas. La pelirroja suspiró pensando en todas las heridas que había tenido que curar cuando Sasuke la trajo a la guarida.
Sakura quizás ya no debería de estar viva.
Realmente, esa chica era una mujer con ganas de vivir; Mientras la curaba, percibió cómo su chakra era retenido por otro. Una técnica, quizás. Karin pensó que, según lo que les había dicho Yuuki, Sakura había recibido entrenamiento médico por la misma Hokage de Konoha, asi que tenía el instinto de autocurarse. Esta vez sin éxito debido a ese extraño tapón, por llamarlo de alguna manera, que le habían implantado a la kunochi al ser atravesada con esa katana. Todo estaba pensado para matarla; Si no terminaban con ella en batalla, le impedirían utilizar su chakra para curarse y moriría desangrada. Probablemente la habían estado vigilando desde hace mucho, para saber que saldría sola a esa misión y poder emboscarla.
Los pensamientos de Karin fueron interrumpidas por un extraño suspiro perteneciente a Sakura, quien comenzó a removerse un poco. Acomodó sus anteojos y se acercó un poco a la chica.
-Parece que ya no tarda en volver…
.
-¿Qué harás tú? –preguntó, viéndola con un poco de preocupación.
Sakura sonrió y ajustó su guante derecho. –Iré a patearles su trasero apestoso. –Yuuki rió nerviosamente y antes de que su protectora se fuera, la retuvo por la muñeca. Sakura se giró confundida.
-¿Qué…?
-Ten cuidado, frentona –interrumpió, con la voz demasiado ansiosa. Sakura asintió con una sonrisa en sus labios y se dio la vuelta.
-No salgas hasta que yo venga, mocosa fea
.
-Alguien quiere acabar con esa vieja de Tsunade, ¿sabes? –comenzó él, con una voz suave. –Me mandaron a matar a la discípula de la Hokage de Konoha, y me enteré por ahí de que esta mocosa iba a ser otra de ellas, así que, ¿Por qué no empezar con lo más sencillo? Estoy seguro de que contigo será otra cosa diferente. –sonrió ampliamente y a Sakura se le heló la sangre.
¿La habían mandado a asesinar? ¿Quién?
.
Sasuke miró indiferentemente a la pequeña molestia pelinegra que revoloteaba por toda la guarida. Parecía un mini remolino. Luego la vio salir. Minutos después, la miró entrar con un gran ramo de flores silvestres. En su mayoría, todas de color blanco.
Un recuerdo vago de él herido y una pequeña Sakura llevándole flores blancas al hospital vino a su mente.
-Nee, Yuuki-chan –Suigetsu bebió un poco de agua. -¿Qué haces, eh? –preguntó simpáticamente, dedicándole una alegre mirada.
La niña sonrió deslumbrantemente. –Mi otou-san decía que las flores tienen muchos significados, y que cuando alguien las regala, puedes regalarlas con un deseo.
Sasuke rodó los ojos. –Qué mariconada. –pensó. Seguramente el tipo con el que se había metido Sakura tenía tendencias gays. No le extrañaría.
-¿Y qué deseo le pondrás a esas, Yuuki-chan? –preguntó Juugo amablemente.
Yuuki se sorprendió mucho cuando automáticamente sus ojos enrojecieron, y luchó por no dejar caer lágrimas. -Que Sakura despierte pronto –susurró melancólicamente.
.
-¡Yuuki, respóndeme por favor! –tragó para evitar llorar y sacudió un poco al pequeño cuerpecito de la niña, que se enfriaba más a cada minuto que pasaba. Tenía una herida profunda en el pecho, justo a un lado del corazón. La sangre estaba saliendo a borbotones.
-¡Yuuki! –gritó, con la voz quebrada. -¡No te rindas, mocosa! –Yuuki no respondió, ni se movió. Sakura sintió su sangre helarse cuando el pulso de Yuuki disminuyó considerablemente, hasta volverse casi inexistente. Sorbió su nariz y sacó un kunai de su porta-kunais.
-¡Sakura!, ¿qué piensas hacer? –oyó la voz de Yoko en su cabeza.
-No puedo dejarla morir –susurró. Se enderezó y secó sus ojos, con una nueva determinación. –No puedo dejarla morir –repitió firmemente, mientras empuñaba el afilado kunai en dirección a su palma derecha.
-¡Sakura! –gritó Yoko en su cabeza. -¡No hagas eso, cúrate primero, idiota!
Sakura negó con la cabeza, en silencio. Luego sonrió confiada antes de hacer un gran corte en su palma.
.
-No debiste curar a la mocosa, Sakura –le espetó molesta, mirando con impotencia a la kunoichi. Sakura la miró sorprendida.
-No podía dejarla morir, Yoko –suspiró. Había sido su culpa, no la había protegido bien, no había actuado como debería. Debió haberla cuidado mejor. Era una tonta, por eso Yuuki había resultado herida de gravedad.
.
Sakura le sonrió. -Mi mamá siempre me cantaba cuando lloraba… - susurró, rozando la nariz de Yuuki con la suya. Ella rió.
-Sakura tonta. Te estás muriendo y lo único que piensas es en mí. –le reprochó. Sakura abrió grandes los ojos.
-¡Mocosa! ¿Quién te ha dicho esa mentira? Si estoy fuerte como un toro –exclamó, fingiendo estar ofendida. –Además, ¿Quién se preocupa por ti? Me preocupo por mi fina camiseta –Yuuki le dio un golpe muy suave en la frente y volvió a abrazarla.
.
-… y entonces Suigetsu-san me acompañó a un río chiquito que está cerca de aquí. –Yuuki sonrió. -¡Todo es tan bonito, mamá! Me siento muy bien aquí, aunque Karin no sepa cocinar –hizo una mueca recordando el platillo burbujeante que estuvo enfrente de ella la otra noche. En cuanto Karin se descuidó, cuatro caldos habían sido arrojados directamente a la ventana. Río un poquito al recordar la pelea que se desató entre el ninja de la niebla y la pelirroja de Taka. –Suigetsu y Karin siempre están discutiendo. Pero, ¿te digo un secreto, frentona? –susurró divertida, inclinándose más hacia Sakura. –¡Yo creo que esos dos se gustan! –se escuchó un fuerte golpe fuera de la habitación de la kunoichi. Yuuki enarcó una ceja y se levantó a investigar. Rió al imaginarse quienes eran los que habían estado oyendo la conversación.
Del Grandote no lo creía. Juugo era demasiado amable incluso para escuchar detrás de las puertas. Y sinceramente, dudaba mucho que Sasuke tomara el interés de espiarlas. Además, si él lo quisiera, podría entrar y salir sin pedirle permiso a nadie, después de todo, esa casa era de él.
Pero Karin y Suigetsu morirían de hambre como espías.
.
-Sakura –la poca circulación de aire que tenía se le cortó en ese mismo instante. Con lentitud, levantó la vista. Sonrió con ironía cuando reconoció esa cabellera, y ¿Por qué no? Su voz seguía siendo igual de profunda, aunque había enronquecido con los años.
-Uchiha Sasuke –dijo, bajito.
.
- … Sasuke -susurró Sakura, aún navegando en la inconsciencia. Yuuki abrió la boca sorprendida y apretó más el agarre en su mano.
-Yuuki…
-¡Suigetsuu-kun, Zanahooriaa! –gritó la niña, mientras corría escaleras abajo.
-Yuuki… Yuuki… -Sasuke salió del escondite donde se encontraba oculto desde hace varias horas, mientras contemplaba a la inconsciente kunoichi y a la mocosa. Se acercó al pie de la cama y observó a Sakura.
-Sas…Sasuke… – el ego del Uchiha menor tocó límites insospechados. –… baka, traidor, cobarde… - Sakura balbuceó otras cosas más antes de darse vuelta envuelta en las sabanas de la cama.
Un tic apareció en la ceja derecha del pelinegro. -Hn… molesta.
.
.
-¡Yuuki, respóndeme por favor! –tragó para evitar llorar y sacudió un poco al pequeño cuerpecito de la niña, que se enfriaba más a cada minuto que pasaba. Tenía una herida profunda en el pecho, justo a un lado del corazón. La sangre estaba saliendo a borbotones.
-¡Yuuki! –gritó, con la voz quebrada.
.
-¡YUUKI! –se incorporó de la cama de golpe, con la respiración agitada y la mirada nublada. Sacudió la cabeza un par de veces y parpadeó repetidamente para intentar ver donde se encontraba.
Palmeo la superficie mullida hasta que se encontró con la orilla de donde sea que estuviera, intentó moverse pero un fuerte dolor en uno de los costados la hizo encogerse y soltar un alarido de dolor.
-Vaya, por fin despertaste –le dijo una voz femenina desconocida
Ella no respondió, por el contrario, se mantuvo callada y agudizó más su oído, ya que ya había notado que no podía usar su chakra de ninguna manera.
-¿Qué, eres muda? La mocosa dijo que podías hablar perfectamente…
-¿Qué? ¿Dónde… -carraspeó un poco para aclarar su ronca voz. -…donde está Yuuki?
Karin sonrió. –Tu hija está abajo con los demás, te traeré algo de comer. Llevas cuatro días aquí, debes tener hambre.
-¡Espera! – gritó Sakura.
Karin se detuvo frente a la puerta. -¿Qué quie-
-¿Dónde estoy? –interrumpió la kunoichi, mirándola bien por primera vez.
La pelirroja cogió la manija de la puerta y la giró. –En la guarida de Taka –murmuró antes de salir.
-¿Taka? –pensó Sakura en silencio, preguntándose qué demonios hacia allí y quienes eran los demás con los que se encontraba su… su…
-¿¡HIJA!
.
-¿Ya despertó? –gritó/preguntó Yuuki sumamente emocionada desde los grandes brazos de un grandote Juugo sonriente.
-Seh, la pelo chicle pregunto por ti –la manzana roja que tenía Karin entre las manos recibió una gran mordida. –Tiene hambre.
-Hmph –Sasuke se movió antes de que alguien se diera cuenta a donde se dirigía.
.
-Y el es…
-Soy Hozuki Suigetsu –el peliblanco besó galantemente el dorso de la mano de la kunoichi. –Pero puedes decirme como quieras, princesa.
-Je, gracias, Suigetsu-kun –Sakura rió nerviosamente mientras acariciaba el cabello de Yuuki con cariño.
-Bueno –dijo Karin, acomodándose las gafas evitando mirar con dagas en los ojos a cierto dientes afilados coqueto. –Será mejor que dejemos dormir a la frente de marquesina…
-¡EH! –se quejó Sakura. -¡No tenemos esas confianzas todavía, pelo de escoba!
-¡Pelo de chicle! –chilló Karin furiosa.
El resto de Taka rió divertido mientras jalaban a Karin para que abandonara la habitación, y así Yuuki y Sakura pudieran quedarse a solas.
En cuanto la puerta se cerró, los ojos verdes de la joven fueron directos a Yuuki, quien bajó la mirada algo avergonzada.
-Perdón –susurró bajito. –Entré en pánico cuando vi al Refri y a Dientitos intentar llevarte… no quería que nos separaran, así que dije que eras mi ma…
Fue interrumpida por un débil golpe en su frente. - Eres tonta, Yuuki. –Sakura sonrió ampliamente, aunque se le notaba el cansancio. –No me molesta lo que hayas dicho, me alegro que lo hicieras, si no probablemente Sasuke nunca te habría traído aquí, y hubiera sido trabajoso encontrarte luego, mocosa. –Yuuki sonrió tímidamente y abrazó cuidadosamente a la kunoichi.
-¿Cómo te sientes?
Sakura hizo una mueca. –Como si hubiera entrenado de nuevo con Tsunade y luego una manada de elefantes obesos pasaran en estampida por mi cuerpo, ¿crees que sea normal que te vea con dos cabezas? –ambas chicas rieron encantadas. Yuuki más porque a la kunoichi le dolía hasta el respirar. Siguieron platicando un buen rato hasta que la pequeña anunció que quería asearse.
Sakura la miró con ojo crítico. –Es cierto, apestas. Vete a bañar.
-¡EH! –la pelirrosa se rió con ganas incluso después de que Yuuki había desaparecido detrás de la puerta. Frunció la nariz poco después.
- ¡Qué vergüenza!, yo también apesto a muerto –exclamó, aterrorizada. Miró toda la habitación con detenimiento y luego se miró a ella misma.
-Supongo que no podré levantarme –suspiró resignada y entrecerró los ojos. Sonrió maquiavélicamente y luego de una respiración profunda, hizo lo que toda kunoichi en su estado haría:
-¡ZANAAAHOOOORIAAAA! –sip, gritarle a alguien para que le ayude.
.
-Allí está la ropa –Sakura cojeó lentamente, apoyada en un demasiado sonriente Suigetsu. En realidad iba casi cargada, pero no era como que el ninja de la niebla fuera a quejarse de tener a una hermosa mujer en sus manos.
-Wow –dijo. –Son muchos kimonos –tocó la tela y frunció la boca. –Estaría más cómoda con unos pantaloncillos y una simple camiseta… -Juugo rió y Suigetsu abrió la boca sorprendido. Karin solo bufó.
-Tú sabrás que mierda te pones, frentesota.
Juugo suspiró. –No seas vulgar, Karin.
-Además, estoy seguro de que te verías muy bien en cualquiera, bonita –Suigetsu movió las cejas de arriba abajo, provocando un suave rojo en las mejillas de la kunoichi. A la pelirroja del grupo se le apretaron los puños.
-Todos fuera –gruñó una fría voz desde la puerta. Todo mundo volteó a ver a Sasuke, que se mantenía semi-oculto, recargado en una de las paredes. Obedientemente, Karin salió llevándose con ella a Suigetsu, a rastras. Juugo llevó a Sakura hasta la cama y la depositó gentilmente. Luego salió veloz y en completo silencio.
Sakura miró todo sorprendida.
¿También nosotras nos salimos o qué?
'Eh… no creo que podamos de todas maneras'
¿Nos está viendo?
La kunoichi miró donde había salido la voz de Sasuke.
-Sakura -un escalofrío la recorrió de pies a cabeza, sin embargo, solo sonrió melancólicamente, sin dejar ver nada más que eso.
-Sasuke… -el aludido salió de las sombras lentamente, con las manos a los lados, y mirando a Sakura directamente.
-¿Dónde está Yuuki? –preguntó preocupada. Tenía varias horas sin saber de ella y con Sasuke-vengador-Uchiha-te-mato-al-minuto no se sentía muy tranquila.
-Durmiendo –respondió secamente. Sakura solo asintió en silencio. El portador del Sharingan se acercó más hacia la pelirrosa, mirándola duramente. Sakura recordó entonces que seguía cubierta solo por una triste toalla con el símbolo Uchiha, mientras seguía recostada en el bordillo de la cama.
–Gracias. –agradeció ella, sin saber que más decir. No era un reencuentro de película, no había que decir nada más, y un reclamo precisamente, o las palabrotas que tenía atoradas Sakura en la garganta, no le parecían adecuadas ahora que prácticamente, y con su orgullo herido, dependía completamente de Sasuke. Del hombre que había intentado asesinarla años antes.
Él simplemente la había ayudado por… ¿Por qué la había ayudado?
-Hmph –Sasuke se dio cuenta del férreo agarre que la pelirrosa mantenía en la toalla. Chasqueó la lengua y se dirigió hacia un gran armario de madera. Abrió la puerta y analizó su contenido rápidamente.
Un precioso kimono rojo de seda cayó en la cabeza de Sakura. Lo tomó y luego miró al Uchiha, con extrañeza.
-Hn –la joven Haruno extendió el kimono, y pasó una mano por la suave tela de la prenda. Su frente se pobló de arrugas cuando vio el símbolo Uchiha pulcramente bordado en la espalda del vestido.
-No me pondré eso. –anunció, dejando el kimono de lado. Sasuke arqueó una ceja.
-¿Por qué no? –Sakura señaló el abanico Uchiha con la barbilla.
Los ojos de Sasuke se entrecerraron, molestos. –Pues no uses nada, entonces –Sakura resopló bajito. No iba a andar desnuda por la vida, de cualquier modo. El Uchiha la observó disimuladamente, mientras se mordía la lengua para evitar la avalancha de preguntas que tenía. Respiró profundo y luego abrió los ojos. Una sola pregunta era la importante.
-¿Quién?
Sakura parpadeó. -¿Quién qué?
-No te hagas la graciosa, Sakura.
La joven frunció la boca. –No sé de qué estás hablando, baka.
-Hmph –los puños y la mandíbula de Sasuke se apretaron. -¿Quién es el estúpido padre de tu mocosa?
-¿Mi…? –la comprensión llegó rápidamente a la cabeza de Sakura: Sasuke creía que Yuuki era su hija. –No te importa –dijo finalmente, de mala gana y sin mirarlo a los ojos.
-¿Qué no me…? –murmuró Sasuke incrédulamente, aunque dos segundos después la miró con coraje y… ¿decepción? Luego de eso siguió la usual indiferencia–Tienes razón, Haruno. No me importa con cuantos te hayas revolcado. –gruñó furioso. Sakura abrió la boca indignada, pero Sasuke se dio la vuelta hacia la puerta.
-¡Sasuke! –Sakura lo siguió llamando, pero él no le hizo caso. -¡Ven acá, Uchiha! ¡Todavía no termino contigo! –gritoneó la pelirrosa. Sin embargo, el muchacho no se giró.
Sasuke salió dando un sonoro portazo que retumbó por todos lados. El muy infeliz había venido y aprovechándose de que no podía ponerlo en su lugar, la había insultado.
Imbécil.
Sakura suspiró. –Sasuke…
o.O.o
Sakura bufó. Decir que estaba aburrida era poco en comparación. Suigetsu había ido a visitarla en la mañana, al igual que Yuuki y Juugo. Ambos miembros de Taka se habían estado portando muy bien con ellas.
La pelirroja era un cuento totalmente diferente.
Le recordaba mucho la relación que había mantenido hace mucho tiempo con Ino, en el que competían por todo y siempre se llamaban entre insultos.
Y Sasuke…
El Uchiha menor no se había parado en su cuarto desde entonces, desde su palabrerío. Desde su arranque. Exactamente, desde hace dos días. Sakura bufó como por décima vez en el día. A él ciertamente no tendría por qué importarle si ella había tenido que ver con alguien, o no. No era un tema de su incumbencia.
¿O sí?
-No –negó mentalmente. Estaba segura que no le importaba nada que tuviera que ver con ella, o con alguien de Konoha.
Pero especialmente con ella.
¿Entonces porqué…?
Dejó de juguetear con el borde de su elegante kimono, y lo miró un momento.
El símbolo Uchiha…
Frunció el ceño y miró el techo, con un gran dolor de cabeza por venir.
Estúpidos Uchiha, ¿que no podían tener algo sin dejar su estúpido símbolo? Le sorprendía que hubieran llegado a ser uno de los clanes más importantes, si todo el maldito día se la pasaban grabando el abanico del clan a todas las puñeteras cosas.
Rió levemente al ver la pared de su alcoba. Un gran abanico Uchiha estaba adornando la pared en todo su esplendor.
-No puede ser…- murmuró, cansada, pero a la vez divertida. Estaba casi segura de que, si miraba con detalle el retrete, también encontraría un símbolo del clan Uchiha marcado.
Pensó en levantarse, pero luego le pareció mala idea. Aún estaba bastante delicada, y con su chakra bloqueado, no podía tratarse ella misma, ni tampoco podía andar por allí mucho tiempo porque sus piernas no resistían su propio peso.
-Es humillante –se dijo. Llevaba alrededor de una semana postrada en esa cama. En la guarida de Uchiha Sasuke. Sin mejorías notables. Más que el cambio de color en los moretones repartidos por su cuerpo, y su cara. Sus costillas aún dolían como el infierno, y ni hablar de la pierna rota que en principio Karin no notó debido a que no parecía haber fractura. Hasta que intentó ponerse de pie para asearse y entonces el maldito dolor se hizo notar. ¡Y de qué forma!
Posó dos de sus dedos en el puente de su nariz, previendo el ataque de mal humor que se le estaba viniendo encima. Pero de pronto, sonrió.
Empezaría a joder a los demás.
.
~Hoaa !
¿Cómo están mis amadas lectoras hermosas preciosas? ¡Espero que su semana haya empezado súper bien! ;D Les cuento un poco sobre este capítulo rellenoso [? (si, en su mayoría, es puro relleno u.u) vimos cómo han estado las cosas entre los miembros de Taka y Yuuki, y un poco de lo que ocurría mientras Sakura seguía perdida en su inconsciencia. Me pareció que era mejor ir viendo poco a poco lo que pasaba con nuestra kunoichi en vez de poner "y de pronto, Sakura despertó y salió a saludar al señor Sol" como que no es mi estilo :P Hahaha.
Creo que ya vieron todas (¿todos?) de donde saqué el summary; Y les tengo buenas noticias, ¡en el próximo capítulo empieza lo bueno! Les comento que este fic será light. Habrán muchos malentendidos, pero si estaban buscando muertes, y ríos de sangre, este no es la historia indicada :C Será más bien romance, y drama. Y puede que haya uno que otro golpeado en el camino :B
Una de ustedes me descubrió, Robie, si, el título del fic es de una canción de Alejandro Fernández, en la cual está basada esta historia, y lleva el mismo nombre. No sé cuantos capítulos tendrá, calculo que serán alrededor de unos 1O, o 12. Más el epilogo. ;D
Me emociona muchísimo ver la gran aceptación que está teniendo esta historia, sin ustedes no sería nada :'3 Gracias a: Alexa Hiwatari, mayra (interesaadaa D: nomás por el Sasuke doble, eh? Jajaja, espero qe lo hayas disfrutado 66') kaoru-uchiha, cami, Bloody-Rose-SaYo-Yuuki (Dobles gracias por doble review, y feliz cumple atrasado :P Me agradaron mucho tus palabras!) Mitorolas, meli-love, Sam-A19, Ama. Amaya -chan (pon continuación de tu fic por Dioooosss, me estoy comiendo las uñas D: ) akemi-O8, Sakura Haruno flor de cerezo (en cuanto pueda veo tu historia ;D) aRiElLa 95, StefaniaSchmerz, reiko33 (miraa! Que coincidencia! Jajaja, pensamos igual!, pero creo que hay algo que aclararé más adelante sobre Yoko, ;D), Galle, cami-chan, Rumiko No Haru, , Leoni Tao91, laurita261, Ikamari, anakaulitz, Cerezo Azul ( ow, pero si en cada capítulo son exactamente 1O hojas de Word! Trataré de hacerlo más largo pero no prometo nada! ;D) Franchusss-chan, Hime- Chan, fabiola59, Raven Granger (gracias! Me esfuerzo en que lo que publico pueda entenderse bien (: ), Jaz, TsukiKuroi, Hatoko Nara, princesita1OO, GenesisSakuritax, Robie, y a Nikoniki-chan. ¡MUCHISIMAS GRACIAS A TODAS USTEDES!
Les tengo una sorpresa, publicaré otra historia, con un poco más de drama en estos días. O quizá en los días de la próxima semana, no sé bien, jaja S: quiero tener más capítulos escritos para poder actualizar regularmente como en esta. Les dejo el summary para que me digan qué les parece:
Summary: Sakura apretó los ojos, evitando las lágrimas. Quería gritarle, quería eliminarlo con sus propias manos, pero debía escucharlo. -¿Qué tengo que hacer? –preguntó, tragándose todo su coraje. El de la máscara la miró, sintiendo satisfacción. Haruno Sakura haría lo que él quisiera para recuperar a su hijo. –Debes matar a Uchiha Sasuke –respondió sonriéndole.
¡Nos vemos el próximo lunes! ¡Un beso, y un Sasuke en pijama sexosa (?) para cada una! ¡Y uno doble para la que deje review! O:
AllieR Uchiha :3
