Capitulo 2:
...Llamadas...
Akihiko P.O.V.
La editorial estaba en completo silencio cuando llegamos, no muchas personas se pasaban por aquí, a menos de que fuera estrictamente necesario por trabajo. O en mi caso, siendo restringido de mis libertades por la poca responsabilidad que tenía hacia mis manuscritos. Eso no era del todo cierto, admito que sí era irresponsable pero esta vez no era porque yo lo quisiera, aunque tampoco es algo que pudiera decirle a mi editora. Tenía una mente muy siniestra para guiarme por el buen camino.
Como sea terminé aquí sin mucho a mi favor. Mi inspiración en el séptimo infierno mientras yo seguía viviendo en este mundo sin ningún motivo realmente bueno.
La única felicidad que había logrado encontrar, se estaba desvaneciendo y todo era por mi causa.
Podía imaginar la cara de mi padre con un "Te lo dije" escrito en su rostro. Me lo advirtió tantas veces que me negué a creer que en realidad pasaría, y el hombre tuvo la razón al final. No es que se lo dejaría saber. Pero supongo que encontraría la manera de enterarse, después de todo siempre trató de intervenir en nuestra relación, por el bien de ambos.
¿Ambos?
Ya no quedaba nada de eso.
Aikawa estaba sentada en una silla recargada en la puerta, bloqueando cualquier tipo de salida en la pequeña oficina. Se veía entretenida con material de lectura que trajo consigo –posiblemente previendo que esto pasaría- pero no dejando su puesto por nada. Por lo menos hasta que recibió una llamada y salió por unos segundos.
Valiosos segundos que utilicé para hacer que mi máscara de escritor irresponsable cayera, dejando la de un hombre sin lo más importante.
Boom.
Los rayos de la tormenta que había empezado hacía unas horas, hacían eco por todo el lugar, incluso hacían temblar un poco la estructura. Pero en ningún momento me inmutaban, a no ser que los relacionara con aquello que estaba destruyendo.
Misaki, espero que estés bien.
En un clima como este, yo hubiera regresado a casa a estas alturas, para hacerle compañía. Sabía que no le gustaban mucho los días lluviosos por su experiencia anterior, cuando lo de sus padres. Pero la situación en la que me había metido yo solo, me tenía atado en más de un sentido a la editorial.
Primero porque no importa nada, sería lo mejor para él estar solo en este momento, que si yo llegara, lo confortara y empezáramos este círculo vicioso de nuevo.
En segundo lugar era que el verdugo que vigilaba mi única salida no me dejaría salir, aunque lo quisiera.
Dicho esto, Aikawa regresó con una extraña expresión en su rostro pero sin decir nada. La única razón por la que lo había notado era porque no tenía nada mejor qué hacer. No podía concentrarme o escribir algo, era completamente inútil.
Aún así no le pregunté nada. Ella podría lidiar con lo que sea que rondara su cabeza, sola.
Tenía suficientes problemas por mi cuenta.
Aikawa P.O.V.
El manuscrito que leía era de muy buena calidad, siempre me dijeron que tenía muy buenos gustos a la hora de escoger este tipo de novelas. No era algo de lo que me avergonzara presumir, pero el timbre de mi celular en realidad me sacó de mi hermoso mundo BL, con un extraño presentimiento.
"Misaki" decía el identificador de llamadas.
De reojo miré si Usami-sensei seguía intentando escribir. Ahora parecía más perdido en sus pensamientos que antes, pero eso me ayudó a escabullirme sin tener que dar más explicaciones. Si el hombre escuchaba el nombre de este joven salir de mis labios, se me saldría de control y no podría mantenerlo demasiado tiempo aquí.
-Espere- comenté una vez que contesté.
Mientras hacía una pequeña excusa con el escritor, no pude evitar comenzar a juntar ciertas piezas del rompecabezas. Algo que me decía que las cosas no iban bien como se aparentaba.
-¿Si?- estaba a buenos metros fuera del rango auditivo de la oficina, pero siempre manteniendo un ojo en ella. Un suspiro de Misaki no era lo que esperaba por el momento.
-Aikawa-san…- su tono solo me preocupó más.
-Misaki ¿Estás bien? ¿Te pasa algo?- Desde del incidente del incendio, supe que me preocupaba por él más que como una inspiración BL o un amigo, era como alguien de la familia que siempre quise tener. Quizás como un hermano menor perdido.
-Estoy…bien, Aikawa-san- No sonaba convencido de sí mismo –Pero necesito de su ayuda-
¿Por qué yo?
¿Por qué no Usami-sensei?
Quizás era demasiado imprudente decirlo así, pero debía saberlo.
-¿Algo pasó entre tú y Usami-sensei, cierto?-
El silencio que siguió mi declaración-afirmación solo fue interrumpido por la lluvia que azotaba y algunos truenos.
Como sea, no esperaba lo siguiente.
-Me voy-
-¿Misaki-kun?-
-Estoy dejando el condominio, Aikawa-san
No podía encontrar un rastro de humor en su tono, y todo encajaba perfectamente con la actitud que había adquirido recientemente el escritor.
¿Qué podía estar pasando entre ambos, que fuera así de grave?
-Misaki-kun, piénsalo bien por favor ¡El clima en este momento es horrible! ¿A dónde irás?-
Claro que sabía que él tenía un hermano. Demonios, Usami-sensei no paró de hablar de él poco después de que lo conoció. Podía contar toda la vida del joven sin titubear. Sabía que él no tenía padres y su única familia era su hermano.
-No lo sé, Aikawa-san. Pero quiero asegurarme de que todo quede bien. Por favor, impida que Usagi-san se pase las comidas y que duerma bien. Solo quiero asegurarme de eso-
Estaba comenzando a asustarme verdaderamente.
-Misaki-kun, estás hablando como si nunca fueras a regresar ¿Qué pasa?- Ya estaba demasiado entrometida en esta relación como para no hacer nada mientras pudiera.
Como sea, él no contestó.
-No tomaré ese silencio como respuesta, quiero que vayas a mi apartamento- Giré la cabeza hacia ambos lados del pasillo para ver si alguien estaba escuchando. El lugar estaba aterradoramente solo. –El número que está pegado en la puerta, está hueco por detrás. Hay una llave escondida, por favor ¡Ve y quédate ahí! Llegaré en una hora-
Le di la dirección y todo tipo de instrucciones, tratando de asegurar que me entendía, que haría caso a mi sugerencia.
-Por favor, tenemos que hablar. Misaki-kun
Hubo un silencio expectante.
-Hai. Arigato, Aikawa-san
La línea se cortó. Sabía lo que debía hacer.
Misaki P.O.V.
El propósito de la llamada no era ese, definitivamente. Pues lo último que necesitaba era causar molestias a más personas. Pero Aikawa-san sonaba tan decidida que hasta cierto punto me dio miedo contradecirla. Sabía de antemano que ella me haría decir todo lo que me tenía de esta manera, pero supongo que necesitaba de esta plática o si no, me hubiera negado rotundamente a la proposición.
Después de colgar, dejé el celular sobre la mesa junto con una pequeña nota que ya tenía escrita desde hacía algunos días, y salí a enfrentarme a la tormenta.
Conmigo solo llevaba una maleta y no me detuve a llamar un taxi, caminando bajo las inclementes gotas de lluvia hasta la estación, sin la protección de un paraguas.
¿Cómo pude dejarme llevar tanto?
Regresar con Nii-chan estaba fuera de discusión. No había forma de que pudiera explicar esto de una manera adecuada.
Mis ahorros en sí no eran muchos, pero supongo que servirían mientras encontrar un lugar decente dónde trabajar.
Pero en estos momentos me encontraba atorado con Aikawa-san y si sabía algo de ella, es que no me dejaría poner un no como respuesta a cualquier cosa que me preguntara. Así que resignado continué atravesando la cortina de pequeñas gotas hacia lo que era su apartamento. Solo debía esperar, no todo podía ser tan malo. Estaba haciendo esto por un buen motivo al final ¿No?
Fuyuhiko P.O.V.
Les asigné ciertos puntos estratégicos para saber cualquier posible culminación de esa detestable relación. Desde aquél día que vi a mi hijo destrozado de nuevo, sabía que era cuestión de días para que esto terminara, y yo pudiera intervenir como el buen padre que le daría la razón, apoyándolo en la decisión que había tomado.
No quería ver a Akihiko así, pero si eso me ayudaba a deshacerme de él, valdría la pena.
Desde el principio no lo tomé muy seriamente, ahora todos sabían que tenía la completa razón.
Cerca de las 6 de la tarde recibí una llamada a mi celular. Me informaron que lo vieron salir del apartamento con una pequeña maleta. Solo.
Mi hijo había salido desde temprano y no había regresado, lo que significaba que eso era un adiós.
Lo siguieron hasta un apartamento del otro lado de la ciudad, de donde no se movió, incluso cuando la verdadera dueña del lugar apareció. Una mujer pelirroja, habían dicho. Después de tomar su foto y mandármela, supe quién era. La editora de Akihiko. Esto en realidad no parecía poder ser más fácil.
Le daría unos días a mi hijo para ver qué hacía con la situación que ahora se le presentaría. Si probaba poder seguir en pié, me encargaría de ayudarlo, y de eliminar a esa existente amenaza, pues en cualquier momento podría regresar y echar a perder el plan. No quería tener que pasar por este problema dos veces. No quería repetir lo que ya había dicho.
-Pueden retirarse, mañana veremos cuáles son las consecuencias-
Había recibido otra llamada, mi hijo estaba llegando a su condominio.
¿Qué harás, Akihiko, ahora que te encuentres con el lugar vacío?
Hii! Lo sée! 2 semanas desde mi última actualización n.n pero bueno, me vi envuelta en un nuevo anime y mi musa se negó a hacer otra cosa mas que ver Code Geass, (no la culpen, es buena musa!) Pero, este capi salió más rápido de lo que esperaba. No mucho revelado, pero sí una parte importante n.n
Gracias por su paciencia y reviews :D
any
P.d. Próximo capítulo mmmm Drama! wiii!
