…Confusión…
Capítulo 3: Lejos
Akihiko P.O.V.
Cuando Aikawa me dijo que sería todo por hoy, me sorprendió un poco. Solo un poco. La editorial estaba tan sola que no parecía que alguien trabajara ahí, además de que el clima era horrible. Y aunque en realidad no quería llegar al condominio para toparme con ese frío sentimiento de pérdida, terminé accediendo. Suficiente había usado a la pobre editora para que me sacara de ahí y sufriera por mi falta de imaginación, ahora no podía impedirle que se fuera su casa a ponerse cómoda en esta tempestad.
Había muy pocos carros circulando en este clima, pero no podía evitar conducir de acuerdo a las normas, incluso cuando parecía demasiado tonto. No cometería el mismo error dos veces aunque no tuviera nada que perder ya, solo mi vida y eso ya no era tan cierto. Mi vida era él, y en este momento no lo tenía conmigo.
Al llegar al edificio traté de juntar tomo mi valor en mi rostro. Mostrarme firme ante lo que había empezado.
Una vez que llegara a mi habitación podría dejar caer la fachada, pero solo entonces.
Cuando abrí la puerta fui recibido por una profunda oscuridad. Parpadeé confundido mientras tanteaba en la pared por el interruptor.
Todo está tan callado.
Una vez iluminado el lugar, caminé hasta la sala para dejar mi abrigo en sillón. Pero justo cuando iba a dejar las llaves en la mesa, me topé con algo que no estaba ahí cuando salí.
Una nota. Y un celular.
¿El celular de Misaki? No…
Con rapidez tomé el pedazo de papel, acercándolo a mi rostro. Un mal presentimiento comenzaba a aparecer en mi pecho. No podía ser…
"Usami-san
Gracias por lo que ha hecho hasta ahora por mí, pero creo que en realidad esta es la mejor decisión que podía haber tomado por el bien de los dos.
Misaki"
Leí el pequeño pedazo de papel por más de cinco veces, asegurándome de que no había leído mal. Asegurándome de que lo que estaba pasando no era una pesadilla.
¿Misaki se había ido?
Yo… yo…
¡Esto no se supone que sería así! Algo en mi pecho comenzó a punzar.
Arrugué el papel en mi mano derecha mientras volvía a tomar las llaves del auto y corría hacia la puerta.
¡¿Cómo pudo haberse ido, con este clima? ¿Qué tal si le pasaba algo? ¿Qué tal…?
Mi mano se detuvo en el pomo de la puerta. ¿A dónde iba?
Cierto, Misaki se había ido. Lo había hecho cuando yo no estaba, cuando no pudiera verlo. Incluso bajo este clima decidió continuar, porque no quería que fuera tras de él. Porque yo lo había orillado a eso.
¿Qué estaba siendo al tratar de seguirlo? Un hipócrita.
El dolor incesante en mi pecho solo era señal de una cosa. Había logrado alejarlo de mi lado.
¿Eso era lo que quería, cierto?
Esto era por su bien, para que no resultara lastimado de nuevo.
¿Pero irse así…? ¿Tanto lo había presionado para que hiciera esto?
Una pequeña y tonta parte de mí conservaba una falsa esperanza. La cual era poder seguir viendo por él, seguir cuidando de él de la misma forma que había hecho con Takahiro por tantos años. Aún cuando no tuviéramos nada que ver. Pero había sido una falsa ilusión de mi parte, permitirme pensar que las cosas quizás podrían terminar bien.
¿Cómo podía estar esto bien? ¡Alejé a la única persona que había logrado hacerme sentir bien en muchas formas! ¡La única persona con la que podía ser como realmente era, sin temer a que me rechazara!
La única persona que estaba destinaba a mí. Lo lastimé, lo alejé.
¿Cómo podía estar esto bien?
Lancé mi puño con fuerza a la pared. ¿Debía sentirme aliviado, no? Logré lo que quería.
Logré que mi alma se partiera en dos.
Misaki P.O.V.
El departamento de Aikawa-san era cálido, si, pero no como del que había salido. No me sentía bien sentado aquí mientras ella preparaba un poco de té. Al llegar, la esperé en la puerta. No había manera alguna en la que entrara cuando ella no estaba, por mucha confianza que pusiera en mi. Era simplemente una molestia y falta de educación hacer eso.
Aún así ella llegó en mucho menos de una hora, en 20 minutos después de que llegué al apartamento, para hacer exactos.
Estaba tan sumergido en mis pensamientos y desgracia personal cuando ella llegó. No la había notado hasta que puso su mano sobre mi hombro, dándome una mirada de simpatía.
No quería causarle molestias a nadie, pero necesitaba que alguien lo entendiera.
Ella siempre me había escuchado, en más de una vez y me había apoyado en cualesquiera que fuera mi decisión al final.
Solo que ahora ella no sabía lo que sería el final.
Quizás tampoco yo, pero si algo era seguro era que no volvería con Usagi-san, por el bien de todos.
Y así pasamos algunas horas platicando, o por lo menos ella escuchaba. En ningún momento interrumpió mi historia hasta que llegué al final, donde había decidido dejar el condominio. Su mirada era pensativa entonces, pero podía decir que no le había agradado mi decisión. Aunque me dijera que estaba mal, yo ya tenía hecha mi mente en contra de quedarme. Todos me dirían que nada sería mi culpa, podía esperar que saliera de su boca. Estaba tan acostumbrado a eso.
-Misaki-kun…-
Aquí iba.
-Sea cual sea tu decisión, al final es tuya- dijo. La miré a los ojos por un momento, ella sonrió –Incluso si yo creo que está bien o mal, no puedo hacer nada si tú lo has decidido. Por algo se llama relación de pareja- argumentó con obviedad. –Nadie tiene derecho a decir, hacer o intervenir en eso-
Ella respetaba mi decisión.
-Gracias, Aikawa-san
Necesitaba que me apoyaran.
-Aunque…- una sonrisa que podía interpretar como peligro apareció en su rostro.
Ya pensaba que esta buena racha solo era momentánea. Cuando me empecé a preguntar ¿Quién era esta persona y qué había hecho con Aikawa-san? Salió el verdadero lado de la editora.
-Lo que sí puedo hacer, Misaki-kun, es ayudarte en este momento. Y eso significa que vivas conmigo mientras las cosas se arreglan-
Estaba atrapado.
-A…Aikawa-san, n…no creo que eso sea una buena idea. Solo acepté venir porque-
-Porque no tienes un lugar a donde ir, Misaki-kun- completó ella.
¿Qué podía decir a contra de eso? Era más que verdad.
-Yo sé que tu hermano no sabe de todo esto y sería un problema explicar las cosas en la situación en la que están-
Yo ya he pensado en esa situación. Todo lo que imaginaba terminada en desastre.
-Solo quédate por un tiempo, Misaki-kun…-
Esas palabras me habían llevado a cometer mis primeros errores. Como el creer que podría convivir con alguien sin causarle daño.
Pero al ver a la cara a Aikawa-san, en realidad parecía sincera.
-Como verás, necesito un poco de ayuda para mantener mi departamento en orden- señaló alrededor de su apartamento con una sonrisa avergonzada.
Y ahora que lo mencionaba…
-No es que pase tanto tiempo en la editorial- comenzó con gesto pensativo –A decir verdad, hago la mayoría de mi trabajo aquí, pero simplemente termino demasiado cansada como para hacer algo más-
Eso explica las montañas de papeles.
-Tampoco me molesto por hacer comida…-
Podía ver los paquetes de comida traída a domicilio.
-Lavar la ropa, planchar, barrer…-
¿En realidad esta era la mujer que pedía responsabilidad en las fechas de los manuscritos de Usagi-san?
Usagi-san…
-Está bien Aikawa-san- suspiré, mientras no me viera muy relacionado en esto y encontrara la forma de salir lo más rápido, todo estaría bien.
Podía ver lágrimas de felicidad en los ojos de la editora. En realidad necesitaba ayuda…
Aikawa P.O.V.
Ha pasado una semana desde que Misaki-kun comenzó a vivir en mi apartamento y las cosas para mí no podían ir mejor. Solo para mí. Podía notarlo distraído en veces, mientras hacía algo alrededor del apartamento, y era bueno. Mientras no se preocupara mucho por todas esas cosas que dijo sobre causar molestias, podría pensar todo lo que quisiera, pero en realidad me preocupaba todo lo que me dijo la primera noche que llegó.
Ese pensamiento que tiene desde la muerte de sus padres, lo ha apartado de las personas.
Creí que Usami-sensei sería el compañero perfecto para él. Si Misaki trataba de alejarse, el testarudo hombre no lo dejaría. Así debían funcionar las cosas y así habían funcionado la mayoría del tiempo. Por lo menos hasta hace una semana.
El escritor no me ha dicho nada sobre la desaparición de Misaki, y él cree que yo no lo sé, o quizás sospecha que me he dado cuenta de su cambio, pero aún así no dice nada.
Puedo notar preocupación en sus ojos.
Según Misaki, cuando salió del condominio, no dejó escrito el lugar a donde iba, por temor a que el escritor quizás lo quisiera buscar. Y por la cara de Usami-sensei, seguía sin saber dónde estaba.
Uno de los días que me presenté en su lujoso apartamento, esperaba toparme con un desorden gigante, una cocina incendiada y paquetes de comida por todo el lugar, ni siquiera terminados de comer. Pero mi sorpresa fue encontrarme con todo en perfecto estado, como si Misaki-kun todavía se encontrara aquí.
¿Cuándo planea decirme, sensei?
Sabía que había contratado una mujer para que se hiciera cargo del condominio.
Otro día, me tocó estar aquí cuando recibió una llamada. Entonces se levantó de inmediato, creo que tenía la esperanza de que fuera Misaki, pero cuando contestó y su rostro se tensó, sabía que no era él. Yo desde un principio dudaba que fuera él.
-Takahiro…-
¿El hermano mayor de Misaki-kun?
-Si, si… todo está bien-
Mentiroso, sensei.
-Ahora no se encuentra, llamó avisando que tenía que hacer una tarea en casa de uno de sus amigos-
¡Sensei! ¡Pero ni siquiera sabe dónde está!
-Si… yo le digo, adiós Takahiro-
Yo sé que Misaki se ha comunicado con su hermano para mantener en pié esa farsa. Aparentando que seguía viviendo con el escritor.
No podía dejar que esta situación continuara así. Era demasiado duro para mí de presenciar.
-Así que…- comencé mientras inspeccionaba con falsa atención mis manos -¿Misaki-kun tiene mucho trabajo en su último año de Universidad?- pregunté.
Recibí un gruñido parecido al de un perro, aunque esperaba sinceramente,no ser mordida.
El escritor peligris levantó su cabeza, mostrando las grandes ojeras en sus ojos. Hacía tanto tiempo que no lo veía así.
-Deja de actuar Aikawa, tú más que nadie ya te habrás dado cuenta de que Misaki no está aquí-
Oh ho, ¿Fui atrapada?
-Usted lo acaba de decir sensei, se encuentra haciendo tarea con unos amigos- en realidad esperaba que esa patética respuesta me diera algo de tiempo.
Pero solo me miró y me miró. Tratando de que quedara claro el mensaje de que no tenía que seguir fingiendo con él.
A nadie que conociera a este hombre y su relación con Misaki podía no darse cuenta de la pieza faltante en este lugar, supongo.
-¡¿Qué?- me hice la ofendida –¡Si le hubiera preguntado por Misaki-kun desde un principio, se hubiera enojado. Y ahora que finjo que no sé que no está, también se enoja!-
Era un hombre imposible. Irritable… ¡Misaki-kun, desearía que volvieras!
Pero solo es tu decisión.
Siii, en serio en serio traté de hacer más largo el capi, pero parece que la musa solo se concentró en la distancia y consecuencia de ambos. Bueno, en una mínima parte porque esto no puede ser tan sencillo como eso :D
En el próximo capítulo, prometo empeorar las cosas wiii ¿Cómo? 2 palabras:
Usagi-chichi
Espero muchos lindos reviews!
any
