…Confusión…
Capítulo 5: Quizás Egoísta
Aikawa P.O.V.
Desde que salí de mi apartamento no pude evitar sentirme como si estuviera haciendo algo malo, cuando la verdad todo lo que hacía era por el bien de Misaki y solo para él. Esa extraña sensación no me abandonó incluso cuando llegué al semáforo unas cuadras más allá, entonces decidí llamarle para ver si todo estaba bien. Mi sorpresa fue darme cuenta de que había traído el bolso conmigo.
Quizás ese era todo mi presentimiento.
Pero serviría de regresar y asegurarme por mí misma de que todo estaba tranquilo.
O quizás no tanto.
Esa limosina negra que esperaba fuera de edificio no me gustaba para nada. Me apresuré a pasar a los hombres de traje que esperaban fuera del lujoso auto y cuando entraba en el ascensor pude ver cómo hacían una llamada.
Me estaban poniendo nerviosa.
Y mis preguntas se vieron contestadas al instante que llegué a mi piso, al ver al padre de Usami-sensei platicando con Misaki-kun de una manera incómoda, por la manera en que ambos se miraban. No podía permitirlo. Ese hombre nunca hacía nada bueno en cuanto a lo que Misaki se refería y no podía darme el lujo que le hiciera o dijera algo malo. En el estado tan frágil en el que lo podía ver, era riesgoso.
-¿Fuyuhiko-san?
Por fortuna no tuve que hacer nada más, aunque sentía que había llegado tarde. Si el hombre se iba es porque había logrado lo que quería y no tenía motivo por el cual permanecer aquí. Realmente había llegado demasiado tarde. Misaki-kun…
Vi como el hombre volvió al ascensor, sin creer ninguna de las palabras de su despedida. No podía haber venido hasta acá solo por eso, y más importante aún ¿Cómo sabía dónde estaba Misaki? Se supone que ni siquiera Usami-sensei lo sabía. ¿Nos tenía vigilados? ¡Qué atrevimiento del hombre!
Estuve a punto de decir algo para aligerar el ambiente, cuando noté por primera vez el estado en el que estaba el joven a mi cuidado.
Luchaba enormemente por no derramar las lágrimas que veía se acumulaban en sus ojos. Todo su cuerpo temblaba incontroladamente, en especial sus manos y el color de su cara parecía haberse drenado dándole una apariencia de alguien enfermo. Misaki-kun… hasta donde yo sabía, el no se encontraba enfermo.
No pude evitar rodearlo con mis brazos ofreciendo confort por todo lo que estaba pasando. Me sorprendí cuando al toque su cuerpo entero se sentía frío, así que lo acerqué aún más a mí con la esperanza de respondiera un poco a su alrededor. ¿Siquiera me estaba notando? ¡¿Qué mas puedo hacer para ayudar? No tengo hijos.
Continué inútilmente así por unos segundos, dejándolo ser y pensar, pero que supiera que yo estaba ahí para apoyarlo. Aunque cada minuto que pasaba lo sentía un poco más pesado, un poco más apoyándose contra mí. Me estaba preocupando.
-¿Misaki-kun?- intenté. Desenvolví mis brazos alrededor de su delicada figura.
Eso fue todo.
-¡Misaki-kun!-
Me encontré arrojando las llaves del auto por accidente, cuando apreté mi agarre en él cuando se desvaneció entre mis brazos. Temí soltarlo o no hacerlo bien y que se diera un golpe. Aunque al principio fue más por instinto y miedo que lo hice.
-Misaki… ¡Misaki!- ambos nos habíamos deslizado por la pared hasta el suelo. Él seguía en mis brazos con un color que no me gustaba en su rostro y párpados cerrados. -¡Misaki-kun, responde!- lo acomodé de modo que su cabeza descansaba en mi antebrazo, pero no conseguía ninguna reacción de él.
¡Kami-sama… KAMI-SAMA! ¿Qué demonios hago?
-Misaki-kun… ¡Por favor!-
Las únicas veces que me he enfrentado a estas situaciones son cuando el sensei se pasa de su fecha límite y una semana después, cuando no contesta el teléfono o mis correos, me encuentro irrumpiendo en el condominio hasta su habitación para encontrarlo tirado en el suelo. Por falta de sueño, por falta de comida.
Lo único que me interesa en ese momento es la novela, y la salud del sensei también –siempre y cuando tenga el manuscrito completo y listo- pero esto no era para nada igual, realmente estaba asustada.
Uno de mis vecinos salió a escuchar mis gritos y tomó a Misaki en sus brazos mientras yo le instruía que me ayudara a meterlo a mi departamento. Así lo hizo en cuestión de segundos y lo recostó en el sofá. Con rapidez me incliné, revisándolo completamente hasta donde mis habilidades se extendían.
-Está exhausto- comentó mi vecino sobre mi hombro. Supongo que él sabía un poco más que yo, al menos él era veterinario y aunque ambas cosas no se parecieran, yo no tenía un milímetro de médico en todo mi cuerpo.
-Misaki-kun…- ¿Por qué las cosas tenían que terminar así?
Despedí a mi vecino cortésmente y me dijo que si necesitaba de algo más que lo llamara. Sé que le gusto, pero él a mí no. Le dirigí una sonrisa antes de cerrar la puerta y volver a lado de Misaki. No hay límite para la maldad en el mundo ¿No es así?
En mi mente corrían todo tipo de cosas que hubieran causado este fatídico desenlace. Entre ellas lo que Usami-sensei y él se hicieron, además de la nada sorprendente aparición del padre del primero. Misaki-kun es un joven demasiado delicado, me sorprendía que Usami-sensei pudiera con él, pero en ese tiempo había notado que lo trataba y se preocupaba de la mejor manera. Increíble viniendo de alguien tan descuidado como él.
Pero cuando se trata de la persona a la que quieres, no hay imposibles. El escritor podrá escribirlo de mil diferentes formas, pero ponerlo en práctica no es algo que hiciera frecuentemente y era un problema.
¿Qué estoy haciendo yo en esto?
Suspiré derrotada. No podía intervenir si Misaki-kun me había confiado su paradero, si confiaba lo suficiente en mí para no decirle a Usami-sensei que estaba conmigo, cuando yo prácticamente veía al hombre todos los días.
¿Qué más puedo hacer?
-Ustedes dos van a terminar matándome- comenté a nadie en especial mientras movía algunos mechones fuera de la frente de Misaki, algo estaba mal.
Apoyé mi mano aún más sobre su frente y sentí la calidez de su piel. ¿Dónde estaba ese cuerpo frío? Pasé la mano inmediatamente a su mejilla y dio el mismo resultado. Misaki-kun tiene fiebre.
Hay un número limitado de cosas que sé hacer en esta vida.
1.-Edición de libros, incluidas las novelas BL
2.-Molestar a Usami-sensei lo que sea necesario para que cumpla con sus fechas.
3.-…
¡Solo sé que un paño frio en la cabeza de alguien puede ayudar a la fiebre!
¿Acaso este es mi castigo por mi obsesión con las novelas BL?
Corrí a la cocina, en busca de algo útil. Afortunadamente encontré un pequeño pedazo de tela que serviría por el momento. No confiaba esta nueva situación en mis propias manos y sabía que tendría que pedir ayuda.
Cuando regresé con Misaki-kun podía ver sus mejillas sonrojadas por la misma fiebre. Oh no. Y veía la disconformidad en su inconsciente rostro. ¿Y ahora temblaba?
Estaba asustada, demasiado. No porque yo no fuera alguien cercano para este joven, en quien podría caer la responsabilidad si algo malo sucediera. Pero sí porque quería ayudarlo y no sabía cómo. Esto definitivamente sobrepasaba mis habilidades, tenía que pedir ayuda.
Hiroki P.O.V.
Tenía muchas cosas que hacer y me molestaba no poder cumplir mi promesa con Nowaki de salir a comer, o quizás a cenar. Aún así él parecía haberlo entendido, pero si era su día libre, se suponía que deberíamos hacer algo juntos. Era como una obligación impuesta por mí para mí, para que no olvidara que… eso.
Escuché un celular sonar mientras seguí calificando algunos trabajos, cuando Nowaki no irrumpió en mi deber supe que no era el mío al menos. Podía escucharlo hablar pero realmente no prestaba atención qué decía.
-Hiro-san…-
Una llamada bastante rápida.
Levanté mi vista de lo que estaba haciendo, podía ver algo de preocupación en su rostro y eso ameritaba que yo me preocupara.
-¿Pasa algo?
Dejé que la pluma cayera sobre los papeles, esperando su respuesta.
-Tengo que ir al Orfanatorio, uno de los niños tiene fiebre-
Sabía que desde que se volvió doctor especializado en la pediatría, había ofrecido sus servicios a los niños de ahí. En parte porque ese fue su hogar por tanto tiempo y por otro lado yo sabía que ahí no tenían los suficientes recursos como para llamar doctores en casos aparentemente tan pequeños. Me hacía sentir orgulloso, no es que se lo hubiera dicho ya.
Nuestro día de hoy estaba después de todo destinado a tenernos separados, con la mano le indiqué que se fuera, y rápido.
Cuando estaba pasando detrás de mí, sentí que plantó un beso sobre mi cabeza. Lo dejé ser. Antes de que cerrara la puerta me armé de valor para hablar.
-Cuídate-
Sé que sonrió.
Todavía no era tan abierto como él, y dudo que algún día lo sea. Por el simple hecho de que Nowaki es demasiado abierto a la hora de expresar sus sentimientos y un poco exagerado algunas veces, en mi opinión. Yo prefería ser moderado a la hora de hacerlo, porque creía que las palabras tendrían más valor entre menos se usaran, aunque a él le encantaba demostrarme lo contrario 24/7, diciéndome que me amaba hasta cansarse. Y yo siempre le creía.
No era tan malo después de todo.
Planeaba regresar a mi trabajo cuando escuché que llamaban a la puerta, ¿Nowaki? Se supone que él tiene llaves y no hace ni 10 minutos que se fue.
Me levanté creyendo que quizás sí había olvidado las llaves y además de eso había dejado algo que necesitaba, pero la realidad fue muy distinta al abrir la puerta y toparme con quien quizás menos esperaba en el momento.
-¿Akihiko?-
Es cierto que no había escuchado mucho de él desde hace un mes, después de aquél aparatoso accidente de tránsito. Pero no esperaba que la próxima vez que me lo fuera a encontrar, fuera de esta manera. Con una simple palabra para describirlo… des-tro-za-do.
Tenía grandes ojeras bajo sus ojos y su corbata estaba chueca. En su cara podía ver un estrés que nunca antes había llegado a este nivel e incluso se le veía algo pálido. Algo era quedarse corto. Realmente estaba pálido.
-¿Qué diab…?
Intente preguntar pero para entonces, el hombre se había abalanzado sobre mí, rodeándome completamente con sus grandes y fuertes brazos. Apretándome como si fuera alguno de sus Suzuki-san con quien jugar.
-Tú sabes, Akihiko. En algún otro momento me hubiera gustado que hicieras esto, pero realmente ahorita tengo una relación con Now…-
Estaba tratando de aligerar el ambiente porque en cuanto abrí la puerta, había sentido la pesadez de su carga, su tristeza y desesperación por algo que hasta este momento todavía no acababa de comprender. Pero siguió abrazándome como a un chaleco salva-vidas y lo único que atiné fue a quedarme parado en el marco de la puerta, esperando a que reaccionara por sí solo o que me dejara guiarlo dentro del apartamento. Cualquiera de las dos cosas tendría que ser con él plenamente consciente de lo que hacía. Él es más grande que yo. Nowaki un poco más alto, también. Estas situaciones eran difíciles para mí cuando se trataba de soltarme del agarre de esas 2 personas.
No tomó tanto tiempo como esperaba. Una vez que obtuvo todo el contacto a-mis-to-so que quiso conmigo, se auto-invitó hasta la sala donde se dejó caer en el sillón.
Tengo la extraña sensación de que esto tiene que ver con Takahashi.
-¿Akihiko?-
Su mirada estaba vacía de cualquier brillo o emoción.
Si, sin duda esto tiene que ver con Takahashi.
Nowaki P.O.V.
No me gusta guardar secretos de Hiro-san, pero por lo delicado de esta situación, permití la excepción.
Tenía el número de la Editora de Usami-san desde lo del incendio de la Universidad. Incluso me sirvió para llamarla y hacerle saber lo que había pasado aquél día del accidente, pero ahora que la llamada venía desde ella…
Esperé que fuera alguna buena noticia, o solo hablar con un amigo o conocido porque quieres pasar el tiempo, pero supongo que nadie espera que el celular de un doctor timbre con buenas noticias. A menos de que sea tu amante. Lo confirmé cuando me explicó a grandes rasgos la situación, e hice mi camino rápidamente a su apartamento.
Me permití tomar un taxi fuera de nuestro edificio, me sentía ansioso por llegar. Dentro de mí había crecido cierto cariño por el joven amante del escritor. Creo que muchas personas lo llamarían… lindo. Algo que no me permitiría mencionar en la presencia de ese hombre o de Hiro-san, cualquiera de los me partiría por la mitad antes de que lograra decirlo de nuevo.
Ahora estaba frente a frente con la puerta que tenía el número que me había dicho, iba a tocar pero mi mano se vio absorbida por un vacío cuando la puerta se abrió hacia dentro de repente. Ella me estaba esperando. No hubo tiempo de saludos o formalidades, así como no estoy seguro de que ella lo hubiera planeado, yo tampoco lo tenía en mente. Señaló con un brazo tembloroso hacia un punto dentro de su sala. No perdí el tiempo en entrar rápidamente pero no pasé por alto lo empapada que estaba su blusa y su expresión de estrés.
Esto deber ser muy malo.
En menos de cinco pasos me encontraba frente al sillón donde se encontraba Misaki. Pálido, temblando y con un rojo oscuro tintando sus mejillas en señal de una fuerte fiebre. Eso además de un paño que podía apostar estaba seco en su cabeza.
-¿Qué pasó?- pregunté, al mismo tiempo que me lanzaba a hacer el resto de mi trabajo.
Sentía a Aikawa-san pararse detrás de mí mientras comenzaba la explicación.
-Él…- Aunque tan solo había dicho una palabra, la fuerza con la que parecía decidida a contarme todo, se había esfumado. Creo que por indiscreción, pero eso no importaba si no sabía cómo había llegado a este punto.
-Aikawa-san, él está ardiendo- puntualicé de nuevo, esperando no sonar demasiado grosero. No era tiempo de indecisiones.
Solo después de unos segundos de más pensamiento, continuó. Respiró hondo y ser armó de nuevo valor.
-Misaki-kun y Usami-sensei no están juntos…más-
Creí que me había sorprendido la rapidez con lo que me había dicho eso, pero una vez que digerí sus palabras me detuve completamente.
¿No… juntos?
Incluso giré sobre mi hombro, buscando en su mirada una pisca de mentira pero no había ninguna. Volví mi vista a Misaki.
¿Y dicen que puedes morir de amor?...
Le pregunté a Aikawa-san por su baño y cuando me señaló la puerta a su derecha, no perdí el tiempo y tomé en mis brazos a Misaki, dirigiéndome al lugar. Instruí que abriera el agua fría y una vez que pude sentirla, incluso con toda mi ropa puesta me puse debajo del agua que caía, haciendo que Misaki recibiera la mayoría directamente.
Al principio luchó, incluso abrió los ojos por un par de minutos aunque no del todo consciente. Se aferró en mis brazos y trató de alejarse pero no se lo permití mientras seguía manteniéndolo en su lugar. Sabía que era algo doloroso e incómodo, pero era la manera más rápida de acabar con esto y dudo que Aikawa-san hubiera tenido el corazón para hacer esto por la manera en que me miraba.
Yo sé que se preocupa por Misaki y que por eso lo permitió, pero podía ver cómo su rostro se encogía con cada una de las leves protestas del joven universitario. Prefirió salir algunos minutos después por lo que fueron varias toallas y algo de ropa. Estoy seguro que no de Misaki.
¿Cómo puede la tragedia golpear tantas veces el mismo lugar?
o-o-o
-Estará bien- le aseguré con media sonrisa.
Ambos habíamos vestido a Misaki en ropa seca. Un pijama rojo de Aikawa-san que consistía de un pantalón suelto y una suave camisa abotonada por el frente. Bastante unisex, pero cómodo. Incluso a mi me dio otro par, aunque opté solo por el pantalón, mi ropa se había empapado y aunque no me había importando en lo absoluto, no me permitiría mojar todo el apartamento de la editora.
Misaki estaba durmiendo en su habitación y ahora ambos tomábamos un poco de café en la sala.
Ya era de noche.
-Entonces… ese hombre puede ser tan despiadado- comenté, mirando un poco por la ventana.
La primera vez que había escuchado de Fuyuhiko Usami fue en aquél incendio de la Universidad. Ahora le daba toda la razón a Usami-san por haber estado furioso cuando se había enterado. Pensar que su propio padre fuera causante de la mayoría de sus desgracias era muy triste. Yo no tengo padres, no los conozco, pero si me hicieran eso creo que no los reconocería. No es algo justo.
-Cuando llegué, él ya había terminado de decir lo que quería- continuó Aikawa-san –Llegué tarde…- el usual brillo y energía muy característico de su persona estaba ausente.
-No es su culpa, Aikawa-san ¿Usted hubiera imaginado que ese hombre vendría a su apartamento?- traté de consolarla. Ella también estaba algo triste por todo lo que pasaba. –Ni siquiera se supone que el hombre sabía dónde estaba Misaki-kun, por lo que me cuenta-
Muy cierto. Esto era serio y peligroso. La gente con dinero cree que lo puede hacer todo.
Sonrió amargamente por mi comentario.
-Fuyuhiko-san siempre ha estado en contra de que Misaki-kun esté con el sensei- tomó otro sorbo de su café –No me sorprendería que siempre esté buscando la menor duda para conseguir eso-
Pero todo había empezado entre ellos dos, no con la participación del padre de la discordia.
-Aún así…- insistí –Si me lo llego a encontrar, se arrepentirá de esto-
Aunque no me gusta recurrir a estos métodos, tengo un especial grupo de personas a mi alrededor que por nada del mundo quiero que resulten lastimadas. Misaki-kun es una persona que cualquiera desearía proteger, y por el bien de Hiro-san, Usami Akihiko también está en este grupo.
Es como una gran familia.
Ahora Aikawa-san se nos unía.
Pero ella estaba tan desanimada.
-¿Algo de cenar, Aikawa-san? Se cocinar muy bien- sonreí.
Sus ojos se iluminaron con la propuesta y me guió a lo que tenía en la cocina. Mandé un rápido mensaje de texto mientras sacaba todo lo que podríamos usar.
Recibí en menos de un minuto en la respuesta:
De: Hiro-san
No te preocupes, solo cuídate.
Yo también te Quiero.
Sonreí para mí mismo. También se dice que no hay mal que dure cien años, pero este… espero que dure aún menos.
Llegué a una conclusión.
El amor es Egoísta. Todos lo quieren, pero no todos están dispuestos a dar lo necesario para conservarlo.
Pero tú si lo entiendes ¿Verdad, Misaki?
Sientoo el retraso! :D (Cuál retraso? Tengo mis demás fics sin actualizar por meses! u.u"...)
Pero bueno, entre los últimos día de escuela... malvadas enfermedades e historias originales, mi tiempo se vio absorvido (uu! Sin mencionar el trabajo obligado de verano... odio el verano!)
Pero... me alegra venir a hacer sufrir lectores una vez más! :) Espero que hayan disfrutado el capítulo y que lluevan los reviews! Quizás... -dije quizás- para el próximo capítulo, la pareja Terrorista. Aunque tengo que ver bien qué papel tendrán :D
Nos vemos
anypotter
