Ellos son 'Tobi' y Deidara.

Disclaimer: naruto ni sus personajes me pertenecen, son exclusivos de Masashi Kishimoto.

Advertencias: ortografía… porque no se si las tengo o no, ya saben, la flojera de revisar.

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Rubios cabellos caían sobre sus hombros y parte de su rostro. Se movió entre las cálidas sábanas que lo envolvían… ¿cálidas sábanas?

Abrió los ojos de inmediato incorporándose con rapidez en la cama donde yacía. ¿En qué momento fue a parar allí? No recordaba absolutamente nada después de…

-no puede ser… uhn…-refunfuño por lo bajo al imaginarse como terminó ahí. Cuando estuvo por levantarse escuchó la inigualable voz de su 'adorado' compañero. Rabia contenida que no se hizo esperar para darse a relucir en el rostro del rubio. No podía creer aun en donde estaban, todo gracias al idiota de Tobi.

Se quedó un rato más entre la cama, aún no quería ver la cara, no, la máscara anaranjada. Maldijo entre dientes, lanzando improperios al moreno, dando vueltas entre las sábanas. Se preguntó hasta que hora sería conveniente salir de aquella habitación, aunque deseaba hacerlo de inmediato debido a la decoración. Podía apreciar cientos de recortes tapizando las paredes de la pequeña habitación, incluso envases de jugos pegados en ellas.

No parecía el cuarto de una chica.

Estuvo un par de minutos dentro de la cama y al fin optó por levantarse. Para sorpresa suya notó que no llevaba puesta la gabardina de Akatsuki, ni su calzado, ni las bolsas con arcilla. "Bien, era de esperarse." pensó tomándolo con calma y viéndole la lógica. Se llevó la mano a la frente. Oh, y tampoco traía su protector. Frunció el ceño un poco molesto, no entendía la razón por la cual se lo hubiesen retirado.

Miró hacia el suelo y se llevó otra no muy agradable sorpresa. No estaban sus zapatos, y en su lugar habían un par de pantuflas con forma de pata de tigre, incluso tenían cuatro garritas de plástico.

Antes de hacer nada, la puerta se abrió.

-hola.-saludó la trigueña.- ¿tienes hambre?

Deidara no respondió.

-Tobi me dijo que siente lo ocurrido.

-¡cállate, tú no te metas, uhn!-refutó empuñando ambas manos.

-¡oww, te ves tan lindo cuando te enojas, te amo!-una respuesta poco apropiada y fuera de lugar por parte de Viko.-eres tan lindo, tan guapo, tan rubio, ahhh… eres, Deidaraaa.-suspiró risueña. Sus ojos se posaron en el menudo cuerpo del joven. Sonrió maliciosa al verlo en la cama. Cientos de ideas llegaron a su cabeza en donde ella… no era la que lo ponía en su 'lugar', sino cierto pelinegro.

El aludido la miró desconfiado.

-ahm, cof, cof.-recuperó la postura y prosiguió.-este, vamos al comedor. Ya es hora de la comida, al menos para mí.

*

-¿qué es esto, uhn?-preguntó Deidara mirando el plato.

-sándwich de atún.-respondió orgullosa.

-¿esto es comida para ti?

-no se cocinar.-respondió de igual forma.- también hay espagueti.

-yo quiero espagueti.-habló Tobi. Segundos después levantó la mano.- ¿qué es espagueti?

Viko pensó un poco.-algo así como tallarines… algo así.

-entonces quiero.-afirmó el mayor.

El artista rodó los ojos.

Viko se levantó de su asiento y se dirigió a la cocina. Tomó la pequeña olla con la pasta y la sirvió en tres platos.- Qué alegría haber lavado trastes.-miró en dirección al comedor y curvó sus labios en una brillante sonrisa.- en verdad que es un buen actor. Me pregunto si Deidara será virgen… bueno, eso ya lo averiguará 'Tobi'.-río maliciosamente.

Una vez de vuelta.

-aquí esta.-dijo colocando cada plato en frente de los 'invitados'.

-¿y los palillos?-preguntó el pelinegro.

-tomen tenedores.-contestó extendiendo la mano con dichos utensilios.

-ahm, ¿y el té?

La chica pensó en ello. No iban a tomar té, en primera porque no le gustaba y en segunda no iba a tomar té de limón que tenía en casa. Pensó en hacer agua de naranja cuando recordó el costal lleno de estas en la cocina… pero era demasiado trabajo.

Para fortuna suya, su madre había dejado hecha una jarra en el refrigerador. Hizo un gesto con las manos y volvió a la cocina.

Poco después.

-agua de naranja.-colocó la jarra y un par de vasos en la mesa.

-¿cómo dices?-el moreno la miró mientras trataba de enrollar el espagueti.

-tomaremos agua de naranja. Ya saben, agua con naranjas.-explicó dándole un mordisco a su emparedado al momento de sentarse.- naranjada, ¿entienden?

-sabemos que es eso, uhn.-comentó Deidara con algo de molestia.

-entonces eso. Coman y no fastidien.-sentenció la trigueña colocando espagueti dentro del sándwich.

Deidara hizo una expresión de disgusto al ver la acción.

-eso es asqueroso, uhn.-se quejó el ojiazul.

-calla y come.-ordenó la otra sin siquiera mirarlo, debido a que comer implica mucha concentración. El arte de masticar un buen trozo de sándwich con atún y espagueti es… ¡sólo es delicioso!

-lo haría de no haber presenciado tan atroz espectáculo.-protestó Deidara jugueteando la comida.

Viko lo miró irritada.- joder, como se queja… sino quieres comer, no comas. No voy a rogarte.-gruñó tomando otro bocado de su emparedado con pasta. Otra mueca de desaprobación apareció en el rostro del rubio.

-aunque lo hicieras, no comería, uhn.-farfulló entrecerrando los ojos.

-te quejas como mula.-soltó Viko y volvió a morder el sándwich.-me recuerdas a mí. Siempre me quejo de todo y luego termino por comerme lo que me dan. Ahora, trágate eso.

Deidara frunció el ceño. Comenzaba a detestar a la 'anfitriona'.

-¡gracias por la comida!-dijo enérgico Tobi estirando los brazos. Las miradas de Viko y Dei se concentraron de inmediato en el moreno.

-¿a qué hora tú…?

-cuando estaban peleando.-respondió sin más ladeando la cabeza de una forma tierna.

-¡ooow, eres tan tierno y lindoooo, te amo Tobi!-dijo la chica con ojos de cachorrito. Rápidamente se dirigió a Deidara con una fulminante mirada.- ¡aprende de él, ingrato!

-hmm.-bufó el rubio cruzándose de brazos.

Tobi miró la escena divertido. Volteó hacia la jovencita y le llamó.

-Viko… ahm… ¿san?-dijo rascándose un costado de la máscara.

-Viko está bien.-respondió sonriendo al enmascarado.-no es necesario ningún sufijo.

-ja, como si te tuviese algo de respeto, uhn.-se burló Deidara moviendo el tenedor entre los espaguetis.

Un hermoso tic se apoderó de uno de sus ojos al escuchar tal comentario.

-te vas a enterar…-masculló con cierto grado de fastidio.

-¿es una amenaza, niña?

-es una advertencia, futuro, cof, cof, agh, cof, cof… uke, coff…

-¿que-qué rayos dijiste, uhn?-soltó el tenedor al instante.

-sino escuchaste mal por ti.-se cruzó de brazos sonriendo de medio lado.- ahora come o me comeré tu ración.

El rubio gruñó. Como odiaba ese lugar pese a tener solo unas pocas horas allí. Y no era para menos, la chica era odiosa y Tobi… Tobi era Tobi. Sólo faltaba que ambos se aliaran para complotear en su contra.

-Deidara-senpai, sino se alimenta debidamente se desmayará otra vez.

-¡ESO FUE TU CULPA IDIOTA, uhn!

-vaya… y pensar que aún así tiene fuerzas para gritarme.

-tengo energía de sobra en cuanto a insultos y golpes se refiere… todos para ti, uhn.-aseguró con desdén el rubio.

-uuyy, 'para ti'. Deidara esas palabras son muy 'grandes'.-insinuó Viko haciendo un gesto sugerente.

El ojiazul se vio ligeramente sonrosado.- ¡¿pero qué dices, uhn?!

La trigueña estalló en carcajadas, cosa que hizo enfurecer aún más al artista.

La nueva disputa tuvo una corta duración, que terminó finalizando Viko con un "sino comes no habrá más. Aquí las reglas las pongo yo." Ciertamente tenía toda la razón. Estaba en un mundo desconocido en donde al parecer todos lo conocían y sin embargo, nadie creía que existiera. Estaba solo, a merced de esa chica extraña y quizá loca y con Tobi… sí, estaba solo.

Vio su plato. No había probado bocado alguno desde que al moreno se le ocurrió hacer ese estúpido jutsu que los mandó a este detestable lugar.

Suspiró resignado al sentir gruñir su estómago. El orgullo era grande, pero el hambre voraz.

Resopló quedamente. Vio de reojo a la joven; estaba terminando el poco espagueti de su plato. Poco después dirigió disimuladamente su vista al pelinegro de enfrente. Tobi parecía estar pensando, quizá reflexionando sobre la idiotez hecha, o simplemente divagando… sí, probablemente lo segundo.

Se resignó. Cerró los ojos y se animó a probar.

Con todas las fuerzas del mundo reprimió un sonido de eterna aprobación a la 'comida'. Atribuyó la sensación de gloria a la terrible hambre que tenía, estaba seguro que de no ser así hubiese terminado en el baño más cercano devolviendo lo ingerido.

Sin embargo, el rubio exageraba.

-¿y qué tal?

-eres pésima cocinera, uhn.

Viko hizo un mohín con la boca. No imaginó que el chico fuese tan molesto. Pero aún así no bajaba de su gracia. Sonrió satisfecha al ver que aún con quejas y demás, Deidara comía.

Ring, ring. Sonaba insistentemente el teléfono.

-¿qué es eso?-preguntó curioso el artista. Pequeños trozos de atún amenazaron con salir de su boca de seguir hablando y desistió.

La trigueña le vio divertida.

-yo contesto.-se levantó de su asiento y se dirigió al aparato que estaba a unos cuantos metros del comedor.- ¿bueno?-mientras tomaba el auricular.

-¡Holaaa!, ¿creerás que aún el fic TobiDei que tanto me gusta no está actualizado?-vociferaban del otro lado de la línea.

Viko hizo un gesto de hastío.

-Niki, tan bien es un gusto escucharte. Y con respecto a ese asunto, ¿será que no está actualizado porque yo soy la autora y no he tenido tiempo?

-¿eh?, vaya que estamos de un humor raro hoy. Como sea, mañana están al dos por uno las pizzas, je, je.

-¿en verdad?, ¡genial! Nunca me esperé que fueses tan buena como para invitarme a comer pizza.-decía emocionada retorciendo el cordón del teléfono.- ¿a qué hora vamos?, ¡yo invito los resfrescos!

-¿qué dices?, ¿quién está invitándote?

-¿qué?

-yo dije que las pizzas estarán al dos por uno mañana, no que te estaba invitando a salir... ¿refrescos?, bien, tengo sed.

Empuñó una mano mientras temblaba ligeramente.

-¿entonces por qué rayos me estás diciendo lo de la comida?-rechinó los dientes un par de veces.-normalmente la gente hace ese tipo de comentarios para invitar a salir a otras personas.

-mmm, yo nunca dije ser normal.

-eso ya lo noto.-murmuró irritada al escuchar la naturalidad con la que hablaba la otra.

-oye, ¿cuánto tiempo vas a estar en esa cosa, uhn?-la voz del rubio le hizo recordar su existencia.

Pronto comenzó a reír insanamente, provocando cierta incomodidad en sus invitados. ¿A quién en su sano juicio yaoiesco le agradaría salir teniendo en casa a dos bishonens?

-¡diviértete con tus pizzas Niki!, tengo asuntos sumamente importantes ahora mismo, je, je, je, ja, ja, ja, ja….¡¡¡wa, ja, ja, ja, ja, ja!!!-por su parte los dos akatsukis no dejaban de mirarla, presas ya del pánico.

-esto… ¿Viko?, comienzas a asustarme… ¿a qué se debe la risa de maniaca desquiciada?

-consigue dos pizzas y tráelas aquí. Te lo explicaré todo.

-espera, ¡dime ahora!-replicó.- ¡no llevaré dos pizzas!, ¡tendría que pagar las dos!, ¡hoy no hay dos por uno!

-tu problema si no quieres ver la cosa más genial de toda tu vida.-incitó sutilmente con una sonrisa en los labios.-decide. Nos vemos Niki-chan.

-¡eh, Viko!, ¡espe--!

Colgó sin decir más y se giró para ver a los otros dos mientras adquiría una pose tipo Gai.

-¿qué opinan sobre cenar pizza, muchachos?

-¿qué es pizza?

Deidara miró fúrico a Tobi.

-¿qué?-respondió inocentemente el de máscara en espiral.

-te odio, uhn.

-no es novedad…-murmuró apoyando su rostro en una mano.

La chica simplemente amplió su sonrisa.

*

Sonidos de sartenes cayendo, quejas al aire y gritos de histeria exclusivos de la chica, resonaban por toda la casa.

-¡no, cuidado con eso!-suplicó en un grito viendo como el rubio apaleaba con todo lo que tenía al alcance a 'Tobi'.- ¡es porcelana, no!

-¡repite eso maldito idiota!-vociferaba Deidara ahora arrojándole una silla.- ¡te haré explotar tan pronto volvamos, uhn!

Mientras, Tobi esquivaba como fuese posible todo 'proyectil' que era lanzado con furia casi sobrehumana. Hacía a penas un par de horas que notaron como las cosas se estaban volviendo en su contra. Resulta ser que sus habilidades como ninja se estaban esfumando, así como se escuchaba, ¡esfumando! En aquel momento creyó ver al artista palidecer al darse cuenta de no haber podido manipular hábilmente un simple kunai. Sobra decir que el moreno casi estalla en carcajadas viendo a Deidara intentar inútilmente una y otra vez girar dicha arma. Sonrió tras la máscara y haciendo un mordaz comentario digno de 'Tobi' se dispuso a poner el ejemplo de cómo manejar un kunai. Oh sorpresa que se llevó al ver como sus dedos torpemente-casi tanto como Dei-trataban de coordinarse para mover el arma. Un rotundo fracasa y otra dura deducción llegó a la mente del Uchiha.

-Estamos perdiendo nuestras habilidades… no… a no ser que no podamos usarlas aquí.-miró de reojo al pequeño rubio.- seguramente mientras más tiempo estemos en esta 'dimensión' la destreza y habilidad ninja vaya aminorándose… demonios.

Poco después de eso la situación dio un vuelco inesperado al llamar Tobi, 'rubia' a Deidara. Si bien el ojiazul ya se había percatado por cuenta propia de lo que más o menos pasaba, no le impidió aprovechar las últimas energías ninja para atacar ferozmente al pelinegro. Primero asestó un poderoso puñetazo en la cara de su compañero a tal grado que estuvo por hacer añicos la anaranjada máscara, fue ahí cuando Madara se preguntó si Deidara no tendría algún parentesco con Tsunade.

Volviendo a la escena de Madara eludiendo a toda costa los objetos que el artista le tiraba encima…

-¡senpai contrólese, no fue mi intención!-se defendía corriendo por toda la pequeña sala.- ¡lo dije sin querer!

-¡Deidara ese es el jarrón nuevo de mi mamá!-chilló la trigueña abalanzándosele.- ¡no te atrevas a romperlo!

Fue una escena muy curiosa la que contemplaba el poseedor del sharingan. Viko siendo de la estatura del rubio, jaloneaba insistentemente el jarrón, mientras que el otro seguía empeñado en estrellárselo a él. Era divertido. Madara sonrió ampliamente al ver la graciosa expresión de enfado en Deidara y en la chica una de suplica y sufrimiento.

Sí, muy divertida.

Justo en ese instante, la escena fue interrumpida por un grito proveniente de afuera de la residencia. Un 'Viko', enérgico y claro se escuchó por todo el lugar. La susodicha, aprovechando el descuido del ojiazul, le arrebató el tan preciado jarrón y colocándoselo bajo el hombro corrió hacia la puerta principal, saliendo al diminuto corredor.

-esa voz… realmente no esperé que viniera.-pensaba, viendo la figura de alguien parado en la calle. Saludó de forma burlona al percatarse de que 'esa' personaba había hecho lo 'sugerido'. Contuvo la carcajada al sentir el olor de la comida.

-¿qué?, ¿no me invitas a pasar?-masculló con molestia la otra. Frunció el ceño algo extrañada al verle cargar el florero que tanto adoraba la progenitora de su amiga.- ¿qué inventas con eso?, ¿algún ritual extraño o algo así?

Viko sonrió con malicia echando un vistazo al hacia atrás.

-Niknok, realmente no tienes idea de lo que estás por ver.

-¡que me digas Niki, carajo!-ordenó entre risas. La chica de ondulados cabellos simplemente suspiró. Nunca entendería como llegó a entablar una amistad con alguien tan extraña y loca como ella. Tan pronto como comenzó a reír dejó de hacerlo.- entonces qué, ¿pasó o me quedo a fuera como un perro?

-qué sensible estás hoy… pasa.-volvió a surcar en sus labios otra sonrisa.-sólo no vayas a babear.

La otra la miró con desconcierto, pero terminó ignorando lo dicho. Caminó hacía el interior de la morada con las pizzas en brazos. Cuando estuvo por entrar escuchó dos voces sumamente familiares. Al instante volteó hacia Viko, quien aún sonreía. Agudizó un poco más sus oídos y en efecto, era lo que creía. Esas voces las conocía a la perfección, nuevamente volteó hacia la trigueña.

-¿estás viendo Naruto?-preguntó con una media sonrisa, la otra simplemente lo negó con la cabeza y transformó su expresión a una insana sonrisa. Aquello le produjo una curiosidad por encima de lo normal y sin pensarlo dos veces abrió la puerta de golpe.

Sus ojos se ensancharon.

-¿eh? Hola.-saludó Tobi sin mucha dificultad a pesar de tener ambas del artista en su cuello (N/A: jo, después de todo no es muy fuerte el rubio sin su fuerza ninja LOL).

-Niki-chan, permíteme presentarte a 'Tobi', cof, cof… y a Deidara.-dio un para de palmaditas en su espalda.- sorprendente, ¿no?

Continuara….

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Las notas fruticool: he aquí la conti. Desde ahora, las cosas comenzaran a verse con un tinte de perversidad. ¿Qué más podía esperarse?, los dos Akatsukis en compañía de dos yaoistas… procuraré apresurarme con el siguiente cap, nos vemos.

PD: buenos o malos acepto comentarios. Cierto, Niknok19 me ha permitido utilizarla a mi antojo en este fic… verdaaaaad, Niki-chan?? X3 … di que no y mueres… xDDD