Belarús durmiente

Hechizo: "La próxima vez que cierres tus ojos por más de cinco minutos dormirás eterna y placidamente hasta que llegue un noble caballero y te despierte con un beso de amor verdadero"

Todos en la casa de Rusia estaban preocupados al ver que la hermana menor de este no despertaba desde hace unos cuantos días.

-¿Para qué me llamaban?- preguntaba el ruso a sus subordinados

-Señor Rusia, hemos hecho todo lo que se nos ocurrió pero no logramos despertarla- decía temeroso Estonia

-L-le tiramos agua, g-gritamos todos juntos, pusimos la r-radio en volumen máximo al lado de ella y n-no ha reaccionado- aportaba el letón

-Déjenla así- concluía felizmente el mayor

-¿Pero cómo quiere que la dejemos así? Es su hermana menor, no puede dejarla como muerta por siempre

-Pero de este modo no me pedirá que nos casemos. O acaso tienes alguna idea de cómo despertarla, Lituania

Al oír esas palabras el recién mencionado no pudo evitar recordar lo que había ocurrido hace unas noches atrás.

· Flash back ·

-Señorita Belarús, tiene que levantarse para ir a la reunión de hoy- le avisaba mientras tocaba la puerta de la habitación- ¿Señorita Belarús?

Al no sentir alguna señal por parte de la chica decidió entrar.

-Señorita Belarús, debe levantarse

-¡No quiero! Y no tienes derecho a entrar a mi habitación sin mi autorización- estaba bastante molesta con la presencia del muchacho

-Discúlpeme, no quería molestarla.

Dio media vuelta para salir de aquel lugar y evitar más problemas con ella, pero al dirigir su mirada al suelo notó un extraño papel.

-La próxima vez que cierres tus ojos por más de cinco minutos dormirás eterna y placidamente hasta que llegue un noble caballero y te despier…

-¡Deja ese papel!- gritó mientras le arrebataba el objeto de las manos- ¡Si llegas a decirle a alguien sobre esto tendrás cinco horas para hacer todo lo que deseas antes de tu muerte!

-N-no le diré a nadie, p-pero…

-Y si alguien llega a despertarme antes de que mi Rusia lo haga también tendrás la culpa y cumpliré con lo que recién dije.

· Fin flash back ·

-N-no, señor Rusia, yo no sé nada de eso

-¿Cómo creen que podríamos despertarla?... ¡Tirémosla de un avión al mar sin paracaídas! Todos miraron extrañados al ruso. No podían creer que estuviera sugiriendo eso, aunque proviniendo de él es muy factible que lo haga.

-P-por qué no hacemos lo que dice la historia: despertarla con un beso de amor verdadero- propuso el que ya sabía todo el plan de la chica

-Suena bien, pero… ¿Quién la besará?

-Yo no puedo. Estoy cofcof un poco enfermo- decía el de lentes

-Y-yo no puedo. Todavía no tengo edad para esas cosas- se excusaba Letonia

-Señor Rusia, al parecer usted es el único que puede

-Pero Lituania, yo no amo a mi hermana, sólo la quiero como familia. Tú la amas, tú podrías besarla

-¡No, yo no puedo!

-Él tiene razón. Si es un beso de amor verdadero tú serías el indicado- lo apoyaba el estoniano.

Después de un buen rato de suplicas por parte de los países que se encontraban en el cuarto, Toris accedió a hacer lo que le pedían.

Se sentó a un costado de la cama de Natasha. Lentamente se acercó a su rostro hasta que sus labios tocaron los de ella. Un corto aunque tierno beso.

Finalmente realizó uno de sus más grandes deseos.

Al ponerse de pie nuevamente vio como los ojos de Belarús se abrían poco a poco.

-Si llega a preguntar, yo no la besé

Y no dudó en correr lo más rápido que le permitían sus pies para alejarse y no dejar que la que recién se integraba al grupo de chicos notara que fue él quien la despertó y no su tan deseado "príncipe azul"