Seychelles y los siete africanos
Hechizo: "Al comer una manzana caerás dormida hasta que un noble caballero te bese"
Como su cuento decía: tenía que encontrar a siete duendes. Pero dónde.
A excepción de que le pidiera ayuda a Inglaterra no sabía en dónde poder encontrar duendes. Asique decidió simplemente reclutar otros países, quizá serían hasta más útiles, total no tendrían que hacer mucho.
Viajó al territorio continental africano para ver si alguien la ayudaba.
Preguntó a varios conocidos suyos y finalmente consiguió a los siete que buscaba: Madagascar, Camerún, Argelia, Libia, Zambia, Etiopía y Nigeria. Le colocó a cada uno un sombrero de duende y los llevó a su casa por un tiempos, más bien por dos días ya que lo hiso después de la reunión que tuvo con las demás chicas.
Ahora sólo faltaba que se comiera una manzana y esperar a que su príncipe llegara.
Ding Dong, sonó el timbre de su casa. Era el cartero.
-¿Usted el Seychelles?
-Sí
-Vengo a entregarle este paquete. Firme aquí primero
Hiso lo que le pidió y cerró la puerta para abrir la caja. En el interior había otra caja más pequeña y una carta.
"Hello Seychelles:
Junto con saludar te envío este pequeño regalo, son mi nueva creación 'Scones con manzana'. Yo ya los probé y están deliciosos y quería que fueras la primera persona, además de mí, en comerlo. Espero que sean de tu agrado.
Se despide Arthur Kirkland
PD: Mañana iré a visitarte."
"Asique él será la bruja" pensó la chica.
-¿Qué es?- preguntaron los demás países que se encontraban ahí
-Son scones de manzana- dijo mientras sacaba uno para comerlo
Al darle una mordida cayó dormida al suelo. Todos miraban sorprendidos la escena, no sabían qué hacer.
Trataron de despertarla, pero no lo consiguieron.
La dejaron descansar tarde y noche hasta que a la mañana siguiente tomaron la decisión de que debían enterrarla porque ya había llegado su hora. No se molestaron en invitar a nadie, no querían alarmar al mundo entero, por lo que sólo estaban las siete naciones que se encontraban cuando ocurrió ese trágico momento.
Cuando ya la tenían en el ataúd en el patio de su vivienda se escucharon unos pasos y gritos a lo lejos.
-¡Shat up! Nadie te invito a venir
-No necesito invitación para venir a ver a mon cher Seychelles
-¡¿Pero por qué no viniste otro día?
-Porque hoy los vuelos estaban a mitad de precio
Eran Arthur y Francis.
Al ver a la muchacha en esas condiciones se quedaron perplejos.
-¿Qué ocurrió?-preguntaban al unísono
-Ayer comió unos scones de manzana y desde entonces que no reacciona
-¿Scones?-preguntaba el francés para asegurarse de haber escuchado bien
-Sí-respondieron algunos
-¡Oh no! Maté a Seychelles- se decía desesperado el británico
-Cuando ordenábamos su habitación encontramos este papel- le decía Etiopía
Les pasó el papel a los europeos para que lo leyesen. "Al comer una manzana caerás dormida hasta que un noble caballero te bese". Ambos se miraron algo confundidos.
-No está muerta, sólo está bajo un hechizo- aclaraba Inglaterra
-Asique sólo tiene que recibir un beso y despertará. Por supuesto, yo soy el más indicado para esto- decía Francia con aire de superioridad
-¿Y por qué serías tú? Dice muy claro que debe hacerlo un caballero y yo soy uno
-Pero dice 'noble' y yo soy el único noble que veo por aquí. Además yo beso mejor
-Pues yo sé que beso mucho mejor que tú
-¿A sí? Demuéstramelo
Y los dos comenzaron a besarse para demostrar cuál besaba mejor.
Los africanos no querían observar la escena ya que ya no eran sólo besos, sino se estaban tocando, acariciando y haciendo cosas que no se deben hacer en el patio con una persona 'muerta'.
Después de un rato sin saber qué hacer notaron que otras tres personas se acercaban al lugar. Eran Egipto, Turquía y Grecia.
-¡Hola! ¿Cómo están?- preguntaba alegremente el turco al no darse cuenta de la chica en el ataúd
-No muy bien- dijo Madagascar mirando a Seychelles
-¿Qué le ocurrió?- preguntó sorprendido, aunque serio, el egipcio
-Por lo que dijo Arthur, está hechizada- respondió Libia
-Sólo un beso puede despertarla- agregó Camerún
-Bien. Este es un trabajo para Sadic Adnan
Y diciendo eso se agachó para alcanzarla y luego besarla. Ella lentamente abría sus ojos.
-Ves que sólo necesitaba de mi ayuda. Un niñito como tú no podría despertar a nadie jamás de esta forma- concluyó con una estruendosa risa
-Te demostraré que si puedo- le contestó enojado y somnoliento Heracles
La chica, que ya se encontraba sentada en el ataúd un tanto confundida, se sobresaltó al ver al griego frente a ella y acercándole cada vez más a su rostro para luego besarla como nunca nadie lo había hecho.
Hola! :D
bien... supongo que ya se debieron dar cuenta de como más o menos serán los capítulos, espero que les gusten (aunque creo que no es lo que algunos deseaban)
En el capítulo anterior no pude escribir o aclarar cosas porque tenía que ir a mi hogar pero quería subirlo.
Gracias a las personas que me ayudaron con lo de Mónaco (me dieron tantos personajes que ahora no sé cuál poner xD) y gracias también por los reviews que me han dejado, me hacen tan feliz cuando los leo :´D
eso... espero subir pronto lo que falta. Chao!
