Vietnam y la bestia

Hechizo: "Conocerás a un horrendo ser que no te asustará. En un baile lo besarás y se transformará en tu príncipe"

Una hermosa joven de cabellos largos y oscuros tomados en una coleta baja de proveniencia asiática camina por las concurridas calles de su país.

Saludaba a todas las personas que veía y a los más feos les daba un pequeño obsequio para luego entablar una cálida conversación.

Así pasó cuatro tardes completas, sin encontrar a esa 'cosa horrenda' que luego se convertiría en su encantador príncipe.

Ya estaba cayendo la noche, cuando, al recorrer un camino que nunca había visto, se encontró frente a una enorme mansión.

Dejando de lado todos los temores y prejuicios que se formaron al ver el lugar, decidió adentrarse en la vivienda.

Al solo toque de su mano con la reja que protegía el gran jardín, se abrió y le dejó el camino libre a la chica.

Emprendió su viaje hacia la puerta que se encontraba entreabierta.

Por dentro el lugar era enorme: largas paredes conformaban el salón principal, un espejo colosal cubría gran parte de uno de los muros, y unas refinadas escaleras llevaban a un segundo piso del cual no se lograba distinguir sus ornamentos debido a la oscuridad. Aunque lamentable era ver todo aquel esplendoroso sitio cubierto por finas capas de polvo y telas de araña.

Todo estaba en penumbras, cuando se comenzó a escuchar el tenebroso sonido de un órgano.

La nación femenina se alarmó al oír repentinamente aquella melodía. Había decidido irse hace unos instantes, pero la curiosidad que le provocaba el lugar no la dejó salir.

Sin previo aviso, un brillante resplandor proveniente de afuera iluminó el aposento, dejando ver a una gran y aterradora figura, la cual estaba tocando el instrumento musical.

-¿Quién osa entrar a mi mansión?- preguntó una grave y estruendosa voz masculina.

-S-soy Vietnam- respondió con gran dificultad la chica.

-¡¿Qué es lo que quieres?

-N-nada…Yo s-sólo…

-Hi! ¿Qué te parece mi voz? Practico para la fiesta que organizo cada año para esta fecha. El tema será 'Disfraces de películas'. Yo seré '¡El rey león!'

-¡Idiota! Casi muero del susto- estaba realmente enojada por la actitud del americano.

-Don't worry, be happy!

-Además, ¡tenías que ser tú con quién me encuentro!

-What? Deja esos rencores de lado, te estoy hablando de mi fiesta.

-¡¿A quién le importa tu fiesta?

-¡A todo el mundo! Y a ti también debería, porque estás invitada-contestó molesto por los reclamos de la mujer.

-¿Cómo? No me ha llegado ninguna invitación

-La envié hace dos semanas atrás. Bien, ya no importa, te invito en persona- hizo un pequeño sonido para arreglar su garganta- Estas cordialmente invitada a la fiesta que organiza el más grande hero de toda la historia, será en dos días en este lugar y tienes que traer un disfraz-terminó con su característica emoción y alegría.

._._._._.

-¿De qué crees que me podría disfrazar?

-No sé. Yo pensaba ir de Rapunzel, pero los chicos me pagaron un corte de pelo… Supongo que iré de bruja.-hizo un pequeña pausa para pensar- ¡Anda de Bella! Así quizás tu príncipe te reconozca y te invite a bailar

-Es una buena idea, pero ¿Dónde conseguiré un vestido como ese? Me queda poco tiempo, no creo que pueda encontrar uno

-¡¿De qué hablan?- entró el coreano golpeando bruscamente la puerta

-¡¿Qué haces aquí?¡ Esta es mi habitación, no tienes derecho de entrar de esa forma- gritaba la vietnamita

-Escuché que necesitan un vestido… Pues yo tengo uno que ofrecerles-daze

-¿Y a cambio de qué?- le preguntó Taiwán insegura de su oferta

-Nada importante. Es sólo porque los mejores vestidos están hechos en Corea y… necesito pareja

-¿Me estás diciendo que quieres que yo sea tu pareja?

-Sí. Taiwán ya me dijo que trataría de ir con Japón-daze

-Y ¿de qué te disfrazarás tú?

-¡Del abominable hombre de las nieves!

Al finalizar esa oración, el coreano se dirigió hacia la puerta para salir de aquel lugar.

-¿Escuchaste eso?

-Se disfrazará del hombre de las nieves

-¡Sí! Es algo terrorífico, podría ser él tu príncipe.

No sabía cómo responder a eso.

¡Corea su príncipe! ¿Cómo podía ser posible? Estaban hablando de Im Yong Soo, el coreano pervertido que le gusta tocar a China y Japón. ¡Era imposible!

._._._._._._._._._._._._._._._._.

Finalmente era el día de la fiesta, donde por fin encontraría a su querido y añorado príncipe azul. Pero, para mala suerte de ella, el disfraz de su acompañante era de un color más azulado que blanco u otro color que represente mejor la nieve, por lo que lo del 'príncipe AZUL' se podía cumplir con él.

El evento había comenzado hace unos veinte minutos.

La música se escuchaba por todas partes. Canciones clásicas, típicas de una fiesta de disfraces de las que se realizaban en grandes y elegantes palacios, muy parecidos al que estaba siendo ocupado por las naciones en ese preciso momento.

Todos platicaban alegremente, cuando la oscuridad bajó a cubrir todo, y una lúgubre y temible melodía comenzó a apoderarse del ambiente, tal como ocurrió la noche en que se encontraron Vietnam y América.

-Bienvenidos a mi mansión- habló la misma voz grave y terrorífica de aquel día.

Los invitados estaban asustados a más no poder, algunos ya se encontraban cerca de la puerta para huir lo antes posible.

-¿Por qué se asustan tanto?- una gran sombra apareció entre el público.

Las naciones alrededor de este se alejaron mientras soltaban atroces gritos de desesperación.

-¡Ustedes están invadiendo mi hogar!- enormes llamas se vieron por las paredes- ¿Qué debería hacer con ustedes?

Las luces comenzaron a parpadear para luego alejar a la oscuridad y dejar ver todo, incluyendo a Alfred.

-¿Pero qué pasó?- preguntó la voz infantil del estadounidense.

-Discúlpame. Problemas técnicos- aclaraba la suave voz del canadiense.

Ya todos sabían quién era la persona detrás de aquel disfraz, por lo que todos decidieron volver a lo que hacían anterior mente.

La pista de baile estaba casi llena, muchas parejas se movían al compás de la tranquila melodía de un vals que Austria había ofrecido dirigir.

-¿Dónde está Corea?- le interrogó la taiwanés a la acompañante del mencionado.

-No lo he visto… Lo encontré- dijo decepcionada al ver que coqueteaba con otras mujeres.

-…Iré a buscar a Japón para bailar. ¡Nos vemos en un rato!- gritaba mientras se apartaba para ir en su búsqueda.

-Me tendré que dirigir a probar los banquetes que preparó el idio…

-¡Hi, Vietnam! Would you like to dance whit me?- le ofreció con una elegante reverencia mientras le extendía su mano.

-v…vâng- un leve sonrojo se dejó ver en sus mejillas.

Ambos se desplazaban de un lado a otro, mientras se movían como era debido para esa canción.

Bailaron y bailaron y siguieron bailando por casi toda la noche, al mismo tiempo en que cada uno miraba detenidamente los ojos del otro.

Comenzó a decender el volumen de la música, ya no quedaban muchos en el gran salón.

Ambos se sentían extremadamente relajados estando juntos. Sus rostro se empezaban a acercar, la distancia cada vez era más corta. Al parecer su príncipe no era nada más que Alfred F. Jones.

-A…Alfred…-anunciaba su nombre suavemente al notar la cercanía que había entre los dos- Tú…

-¡Vietnaaaaaaaaaaaaaam!- gritó su acompañante asiático.

La pareja se sobresaltó al escucharlo.

-¡¿Qué quieres?- le preguntó enfurecida, ¿Cómo se atrevía a arruinar ese momento? ¿Acaso no se dio cuenta de que estaban apunto de besarse?

-Estoy aburrido, vamos a casa- decía haciendo un puchero como un niñito.

-En unos minutos más

-¡No!

Y diciendo esto, arrastró a la chica hasta la puerta para tomar el primer automóvil que pasó por el lugar.

._._._._._._._._._._._._._._._._.

Se encontraban en la puerta de la casa de la nación femenina.

Durante todo el camino ninguno se dirigió la palabra, la muchacha estaba bastante molesta con él.

-Bien… adiós- se despidió el joven.

-Adiós- respondió reacia a hablarle.

Al darse vuelta para observar como él se marchaba a su casa, sintió unos labios sobre los suyos.

Rápidamente terminó aquel beso. Im Yong Soo, después de hacer eso, corrió velozmente para alejarse de ella y no recibir alguna queja, golpe o algo más por parte de ella.


Hola! lamento la demora... quería actualizar este coso, por la semana del 18 de Septiembre (wi~ fiestas patrias!) pero no lo tenía listo para esa fecha ._., pero ayer me dieron ganas sde seguir con esto cuando ví 'Barbie en la escuela de princesas' xD (como adoraría ir en esa escuela... alguien más se quiere inscribir conmigo en la Escuela de princesas de latinoamenrica de Barbie?)

Espero que les guste este nuevo capítulo y ... eso

Quiero aclarar unas cosas con el siguiente capítulo y el anterior:

-El siguiente capítulo está un poco relacionado con este (más que nada en el lugar)

-En el capítulo anterior me dijeron que pensaron que Rusia y Fracia se violarían a Mónaco, no dejé que lo hicieran porque... sino se perdería la inocensia de mi fic! xD

-NO PUEDO DEJAR DE EQUIVOCARME AL ESCRIBIR VIETNAM! escribo a cada rato vietmán :T

eso... espero subir pronto para que ustedes me lean y yo a ustedes c:

chao! :D