Hala, otro cap más, y seguidito. Bueno, hoy lo dejo, pero mañana escribo el siguiente si me dejan, ¿vale?

Pues eso, a leer y disfrutar. Ya nos veremos.


RECORDATORIO...

"-Eh...-musitó Seth, realmente avergonzado.- Es que... creo...-tartamudeaba él. Finalmente, cogió aire, levantó la cabeza con determinación y dijo firmemente, con la mirada clavada en Jane.- Bueno, que me he imprimado de... Jane."

El tiempo pareció detenerse. Todos se habían quedado inmóviles, tratando de digerir la noticia sin conseguirlo. Y es que aquella noticia era más indigesta que un plato de garbanzos con chorizo. Era imposible que hubiera ocurrido aquello. Los licántropos se imprimaban de humanos, ¡no de vampiros! ¡Y menos aún de Jane! ¿Es que todos se habían vuelto locos?

Carlisle estaba cuanto menos en shock, cogiendo a Esme tan fuerte que casi la hizo daño. Jasper había olvidado su frialdad para mostrar verdadera sorpresa. Alice y Emmett habían perdido sus sonrisas. Rosalie tenía la boca abierta. Edward apretaba a Bella contra sí.

Bella sabía que la imprimación no entendía de edad ni raza, pero no podía imaginar que ocurriese eso. No estaba segura de entender del todo como funcionaba, pero sabía que era un sentimiento muy fuerte e imposible de romper, un enamoramiento a primera vista, al que ninguna mujer podía resistirse gracias a la dedicación de los licántropos. Pero no creía que Jane fuese a ceder y a cambiar sólo porque el pobre Seth, un licántropo, se hubiera imprimado de ella, una vampira; cosa que, por cierto, Bella estaba bastante segura de que no había pasado nunca antes, más que nada por la cara que pusieron todos.

Jane se apoyó en su hermano porque no podía sostenerse en pie. Pero Alec no podía ayudarla. Él había perdido la indiferencia de su rostro, que había sido remplazada por la sorpresa y el horror, y a duras penas podía mantener su pose tranquila y fría.

Los licántropos no quitaban la vista de los gemelos. Los vampiros, cuando se consiguieron reponer lo suficiente, se volvieron hacia ellos también. Todos los observaban para evaluar su reacción. Jane casi parecía haberse recuperado, y Alec, al notarlo, decidió confiar en su hermana y recuperó su gesto habitual de indiferencia.

-Esto nos hará perder mucho tiempo.-dijo ella con voz monocorde.- Pero se puede arreglar.

-No, Jane.-negó tristemente Carlisle.- Me parece que no comprendes bien cómo funciona la imprimación. No desaparece de un día para otro.

-Carlisle, sé perfectamente cómo funciona la imprimación.-replicó Jane, molesta.- Pero Aro nos facilitó hace tiempo un contacto útil en estos casos.

-¿Útil?-exclamó Jacob.- Nada puede sernos útil para esto. Es irremediable.

-¿Pero cómo pudo Seth imprimarse de Jane?-inquirió Edward nerviosamente.- Los licántropos no se impriman de vampiros.

Antes de que se pusieran a discutir sobre el tema, Alec les interrumpió. Se había dado cuenta de lo que Jane había recordado, y eso le había tranquilizado en gran medida.

-Hace tiempo.-retomó él. Todos se volvieron a mirarle.- Aro nos llevó a Bonn, una pequeña ciudad alemana...

~ Flashbacks ~

Aro anda rápido. Tan rápido que Alec y Jane apenas pueden seguirle. Finalmente, le alcanzan. Jane le toca el brazo para llamar su atención:

-Aro, ¿a dónde vamos?-pregunta ella.

-A visitar a un viejo amigo mío.-responde Aro, sin dar más detalles.

Llegan a un callejón oscuro y helado. Aro sabe perfectamente a dónde dirigirse. Se mete por una callejuela y descubre una puertecilla vieja escondida y mimetizada con la pared de piedra. Da unos toquecitos.

La puerta se abre y aparece un vampiro bajito y aparentemente inofensivo, aunque tratándose de un amigo de Aro, no lo será, seguro. Es un cincuentón de escaso cabello blanco, con enormes gafillas que seguramente no sirvan para nada. Les hace un gesto para que pasen.

Aro y los gemelos entran. Lo que les aguarda tras la diminuta puertecilla es una enorme habitación gris abarrotada de muebles de todo tipo, muy viejos, repletos de utensilios y elementos químicos y muchos libros.

El hombre sonríe tranquilamente mientras cierra la puerta tras ellos:

-Hola Aro. Estas son tus nuevas y esperadas adquisiciones, tus preciadas joyas, ¿cierto?-dice alegremente.- Yo soy Jerry.

-Jerry es un importantísimo y genial químico.-ríe Aro, pasándole el brazo por los hombros.- Experimenta para facilitar la existencia a los vampiros.

-¿Qué tipo de experimentos?-pregunta Alec, frunciendo el ceño.

-Bueno, precisamente tengo por aquí una de mis grandes fórmulas.-comenta Jerry.- Un rompe-lazos.

-¿Un rompe-lazos?-inquiere Jane, alzando las cejas.

-Sí, no tengo mucha imaginación para los nombres.-sonríe Jerry.- Veréis, os lo voy a explicar. En vuestra guardia tenéis a Chelsea, que puede consolidar o romper los lazos emocionales de las personas, ¿no?

Los gemelos y Aro asintieron levemente.

-Pues...-continua Jerry.- Chelsea puede influir en los lazos de vampiros y humanos, pero no de chuchos. Al menos no en la imprimación. ¿Sabéis lo que es la imprimación?-Jerry recibe asentimientos, así que sigue.- La imprimación puede ser molesta y peligrosa para nosotros, porque es supuestamente irremediable. Digo supuestamente, porque yo he conseguido un líquido que rompe los lazos creados con la imprimación.

Aro sonríe satisfecho mientras que los gemelos no parecen creerlo.

-Sí.-afirma Jerry.- Si el chucho en cuestión se bebe mi brebaje, inmediatamente se libera de la imprimación, lo que no impide que pueda imprimarse de nuevo, pero tarda, y no es de la misma persona.

-Claro que, para los casos en los que la imprimación de un chucho nos molesta, hay una forma más efectiva y más divertida de acabar con ello, que solemos utilizar casi siempre.-comenta Aro.

-¿Cuál?-quiere saber Jane.

-Matarlos.-dice Aro sádicamente.

~ Fin del Flashbacks ~

Tanto vampiros como licántropos se relajaron considerablemente después de esta historia. Sam suspiró aliviado.

-Entonces... ¿hay solución?-quiso asegurarse él.

-Por suerte, sí.-respondió Jane, con la mirada brillando peligrosamente.

-¿Y por qué dijisteis antes que nos hará perder mucho tiempo?-recordó Edward de repente.

-Es de sentido común.-suspiró impacientemente Alec.- Si Jerry vive en Alemania, lógicamente, para conseguir el brebaje ese, tenemos que ir a Bonn, ¿verdad? Eso son un mínimo de ocho horas en avión.

-Pues tenemos que irnos ya.-advirtió Jane.

-¿Ya? ¿Ahora mismo?-exclamó Bella.- ¿No teníais que practicar tácticas de lucha o algo así?

-Eso se puede aplazar.-bufó bruscamente Jane.- No pienso soportar que un chucho esté imprimado de mí.

-Pero no podéis conseguir un billete para ahora mismo.-repuso Bella.

-Bella...-suspiró Alice.- ¿Ya no recuerdas cómo conseguimos los billetes de vuelta a Forks cuando estábamos en Volterra?

Bella enrojeció levemente. Claro que recordaba como Jane y Alice se habían valido de sus encantos para conseguirlos. Alec hizo un gesto leve con la cabeza y cogió la mano de su hermana.

-Bueno, pues nos vamos.-dijo serenamente.

-Ah, sí, claro.-murmuró Carlisle.- Creo que sería conveniente aplazar esta reunión hasta que hayamos resuelto todo esto.-indicó mirando a Sam.

-Ajá.-aceptó él.- Hasta pronto.

Pero antes de que pudieran siquiera alejarse un poco, Jane dijo de golpe:

-Eh, tú, Seth.-él se volvió.- Ven con nosotros. Cuando antes te tomes el brebaje, mejor.

A Seth, los ojos le brillaron como si un ángel acabara de anunciarle que le llevaría al cielo. Sonrió como solía hacer, y cruzó la línea tranquilamente, ignorándola por completo, de un solo salto, hasta plantarse junto a Jane. Vampiros y licántropos observaron horrorizados como Seth rompía el contrato que habían establecido, al cruzar la línea. Al darse cuenta, antes de que se montara un buen espectáculo, Jane, sonriendo burlonamente, comentó:

-A ver si dejáis ya a esa maldita línea.-y luego reprochó.- No seáis críos.

Y, con una risita divertida, se volvió y se alejó, de la mano de su hermano, y seguida por un embobado y sonriente Seth. Se perdieron entre los árboles, con un futuro incierto, pero todos supieron que saldría bien, seguro. Probablemente. Tal vez. Bueno, quizás no.